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jueves, 1 de junio de 2017

Las brigadas anti-TAV regresan y estrenan fundación


Muchos navarros, especialmente los residentes en la cuenca de Pamplona, al abrir vuestros buzones os habréis encontrado con el ultimo panfleto anti-TAV; como novedad, esta vez no ha sido ninguna coordinadora fantasma anti-noseque, sino una autodenominada Fundación Sustrai Erakuntza. El proyecto del TAV es como casi todo en la vida, discutible, y con el presente artículo no pretendemos dar un cheque en blanco a un proyecto que tendrá sus luces y sus sombras. Sin embargo llama la atención el empecinamiento de la izquierda aberchandal en boicotear cualquier avance en materia de infraestructuras, muchas de las cuales luego disfrutan como usuarios de manera masiva.

En el caso de Navarra, la izquierda aberchale ha cambiado su estrategia, y ha traspasado el bastón de mando de la lucha anti-TAV del grupo "noaltavahtgelditu" (que también buzonearon masivamente propaganda hace un tiempo), una Fundación fantasma surgida de la nada que cuenta con importantes recursos, ya que, hace unos meses llenó la comarca de Pamplona con unos cartelones cuyo coste económico resulta muy elevado, esta semana han buzoneado puerta a puerta el último panfleto anti-TAV, y todas estas campañas necesitan de un importante respaldo financiero. Viniendo del mundo aberchandal no es difícil imaginar que si rastreamos los fondos, gran parte acaben cargados en algún presupuesto público de alguna institución municipal, provincial o autonómica.

En cuanto al TAV, de manera independiente a la viabilidad económica o impacto medioambiental surgen algunas preguntas. Por una parte, en el panfleto critican que la futura estación se ubicara en el extrarradio a la par que se quejan de los pasos a nivel en poblaciones. Pues bien, ni su nueva ubicación sería el extrarradio, y por si fuera poco, permitiría acabar con pasos como los de Ansoain. Por otra parte, está claro que el medioambiente resulta crucial para nuestro futuro, pero por otro lado, a nadie (batasunos y podemitas incluidos) le disgusta disfrutar de la tecnología y las infraestructuras. De hecho los progres y separatas no son precisamente personas que tiendan al sedentarismo, más bien todo lo contrario, y para poder viajar a la India, Bangladesh, Cuba, Venezuela o los campamentos del Frente Polisario en Argelia hay que utilizar infraestructuras modernas como el tren o el avión, ¿o es que acaso alguien conoce a algún aberchandal que haya cruzado el atlántico en barco o el estrecho de Gibraltar a nado?. La vida moderna tiene un coste y un impacto medioambiental, el debate por tanto está mal enfocado, de hecho, en su eusqualherria independiente seguro que los batasunos serían los primeros en apoyar las infraestructuras que hoy nos niegan a los demás, pero que luego son los primeros en usar.

La gestión de UPN: ¿despilfarro o políticas de izquierda?

La gestión en materia de infraestructuras de la etapa de Miguel Sanz al frente de UPN y del Gobierno de Navarra ha dado lugar a ríos de tinta. Los proyectos ejecutados del circuito de Los Arcos y el Navarra Arena, a lo que habría que sumar el por fortuna fallido museo de los sanfermines y el proyecto del TAV hoy son criticados por batasunos, podemitas y extremoizquierdistas de todo tipo y pelaje como proyectos de derroche. Olvidan toda esta fauna ideológica que a estos proyectos habría que sumar otros anteriores como el baluarte o el Museo Oteiza, aunque probablemente estos dos proyectos no les importe tanto, el primero porque muchos son usuarios del mismo, y el segundo porque al fin de cuentas Oteiza no dejaba de ser un "camarada", aparte de un pésimo "artista".

Pues bien, el circuito de Los Arcos, el Navarra Arena, el TAV, el museo de los sanfermines o la construcción o rehabilitación de edificios públicos como los del Departamento de Medio Ambiente en la calle González Tablas de Pamplona o de Economía y Hacienda en la calle Cortes de Navarra de la misma localidad se debieron en gran parte al proyecto Navarra 2012, cuya filosofía de fondo era política económica puramente keynesiana, es decir, de izquierda socialdemócrata. Se podría decir que UPN de la mano del PSN-PSOE, entre 2007 y 2012 con estas infraestructuras pretendía reactivar el empleo mediante dinero público, que es lo que defendía Keynes (iniciativa pública cuando falla la privada, aunque sea mediante aumento de la deuda pública y los impuestos).

La verdad es que resulta muy curioso a gente de "izquierdas" criticar a UPN por actuar como un partido de "izquierdas" al intentar relanzar la economía con medidas keynesianas y socialdemócratas. A todas estas medidas se les podría haber sacado muchas pegas, pero una de las principales tiene que ver con la globalización. Hasta 2006 la legislación de contratación pública (obras, bienes, suministros y servicios) imponía que fueran empresas españolas las que licitaran dichos contratos, con la normativa bruseliana imponiendo la globalización desde 2006 cualquier empresa comunitaria puede licitar, lo que ha provocado que no pocas obras públicas desde ese año se la han acabado llevando directamente o mediante subcontratas empresas extranjeras que contratan trabajadores extranjeros, echando por tierra toda la teoría keynesiana de gasto público para fomentar el empleo y tirar de la economía. En fin, todo un disparate, y así nos va.

Entonces, ¿que busca el cutrepartito con todo este ruido?

Como hemos visto, que la izquierda critique a la derecha por hacer políticas de izquierda no parece muy coherente. Además, muchos estamos convencidos de que en una eusqualherria independiente con batasuna gobernando, si no dejan la economía a la altura de Venezuela, Cuba o Somalia, serán los primeros en construir TAVs, autovías, pantanos o veinte centrales nucleares si hacen falta. Muchos llevan años advirtiéndolo, y los hechos les avalan, en realidad el secesionismo panvasquista lo que pretende es convertir Navarra en un erial económico y un infierno fiscal que además de financiar muchas mamandurrias y el proyecto aberchandal (imposición lingüística y memoria histérica panvasquista), convierta una de las regiones más ricas de España en una de las más pobres, para conseguir su inviabilidad económica, social y política como comunidad política diferenciada, de manera que tenga que recurrir a la integración en las castellanisimas provincias vascongadas (hoy País Vasco o CAV).

Paralización de infraestructuras, infierno fiscal, huida masiva de empresas (mientras copan la Administración Publica de guipuchis), sindicatos amarillos al servicio del secesionismo (CCOO, ELA y LAB), y un sinfín de medidas que al final lo que pretenden es conseguir el Anchluss de Navarra en el Reich vascongado. Por eso resulta necesario combatir todos sus relatos en los distintos frentes, desmontar sus mentiras y movilizar a nuestra masa social, para evitar que sus proyectos lleguen a buen puerto (para ellos). Desde este blog y otro tipo de iniciativas que van surgiendo estamos en ello, ahora hace falta que gente como tú, querido lector, de un paso adelante y se comprometa. Para que dentro de unos años no tengamos que lamentarnos.

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