Mostrando entradas con la etiqueta América. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta América. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de octubre de 2018

El dólar estadounidense se creó a imagen de la divisa española


Una vez más vamos a tener la oportunidad de vislumbrar la gran  influencia que ha ejercido España sobre diferentes aspectos de la idiosincrasia y de la forma de plantearse las cosas de los EEUU.

Hoy en día, el euro, el yen, la libra o el franco suizo se cuentan entre las monedas más importantes del sistema económico internacional. No obstante el dólar yanqui es la divisa principal del sistema económico internacional; si bien es cierto que la moneda china, el yuan, está pisando más fuerte cada vez.  

Algunos españoles conocen las hazañas de nuestro compatriota Gálvez y la decisiva ayuda de la marina española (junto con la francesa) en la guerra de independencia de los EEUU. Por no mencionar a los soldados y líderes militares españoles que lucharon en la guerra de secesión de los EEUU. Lo que no es tan conocido es el origen español del dólar. 

España era la gran potencia de la época (S.XVIII), de ahí que se le imitara la divisa y varias cosas más. Además la divisa española era comparable entonces al valor que se le da hoy al dólar estadounidense, una moneda de ámbito internacional. Es más, el propio símbolo del dólar $ tiene dos palos verticales que representan las celebérrimas Columnas de Hércules, un símbolo español por excelencia que es parte del escudo oficial. El descubrimiento de España por parte de los fenicios de la era cristiana fue considerado en su época algo tan grandioso como el descubrimiento por parte de los españoles de América.

Estrecho de Gibraltar-Columnas de Hércules, escudo nacional español y símbolo del dólar estadounidense

La teoría histórica más aceptada es la que dice que el símbolo del dólar $ proviene de las papelas que rodean las Columnas de Hércules del real de a ocho español, una moneda de plata que era el "dólar" de su época

La Hispania de entonces era un nuevo mundo por descubrir y colonizar. Las Columnas de Hércules (Ceuta y Gibraltar) fueron consideradas durante siglos como el fin del mundo. Más allá (plus ultra en latín) se supone que no había nada. De ahí viene el eslogan del escudo nacional español y las columnas. Pero los españoles fueron los primeros que fueron más allá y que se establecieron en el nuevo mundo de forma permanente y estable.

El nombre Dólar es de origen alemán. A las Américas lo llevaron los holandeses para utilizarlo en sus colonias, pero pronto pasó a utilizarse por otras potencias coloniales como España:


Hasta China, que tenía la economía más grande del planeta en tiempos del Rey Carlos III, usó el dólar español como base del sistema cambiario del imperio chino Quing.

La divisa del dólar americano se basaba inicialmente en el valor y aspecto del dólar español. El dólar español se utilizó ampliamente en la América Española desde el siglo XVI hasta el siglo XIX. Las primeras monedas de dólar estadounidense que se acuñaron en la Fábrica de Moneda de los EEUU (fundada en 1792) se asemejaban en tamaño y composición al dólar español acuñado en México y Perú. Los dólares de plata españoles, y después los pesos de plata mexicanos, circularon en los Estados Unidos junto al dólar estadounidense. Además el dólar español y el peso mexicano permanecieron circulando legalmente en los EEUU hasta el Acta de Acuñación de 1857.

Pamplonica

jueves, 5 de julio de 2018

Las raíces españolas de los EEUU


Ayer fue el Día de la Independencia de los Estados Unidos, celebrado en 4 de julio al ser el día de 1776 en el que las Trece Colonias redactaron su Declaración de Independencia de la corona inglesa, para formar los Estados Unidos de América. Sin embargo y como es de prever, a nosotros nos interesa más la influencia que tuvo el Imperio Español sobre la actual superpotencia.

El estado de EEUU más vinculado con España es el de Nuevo México, hasta tal punto que los hispanos autóctonos (no así los descendientes de la inmigración) se declaran españoles afectivamente, no mexicanos. Eso incluso los que tienen un aspecto más amerindio.

Hasta principios del S.XX hubo una mayoría hispana e hispanohablante en Nuevo México y en la actualidad está a punto de volver a haber mayoría hispana, si es que no ha llegado ha haberla ya.

El flamenco, un género musical tan español (una de sus figuras más internacionales fue el navarro Maestro Sabicas), permanece en Nuevo México como uno de los vestigios de la cultura española del Nuevo México colonial.

Lo que identificamos como hispano de los EEUU se debe principalmente a la inmigración latinoamericana de los últimos cien años, porque cuando los EEUU se hicieron con los territorios previamente hispánicos, enseguida se inundaron de colonos no hispanos por lo que no pudieron ejercer tan gran influencia.

Aun así, figuras tan característicamente americanas como el vaquero o el buscador de oro, con sus técnicas y tradiciones, se deben fundamentalmente a lo aprendido de los hispanos que nunca se fueron de su tierra.

Sello del Estado de Florida sobre la antigua bandera española usada durante la mayor parte del Imperio Español. La bandera real de florida es muy parecida y no es una casualidad, está basada en esta bandera española, pero con una cruz simple.

Además personajes de ficción tan conocidos como el Llanero Solitario o Supermán se consideran parcialmente inspirados  en el hispano Zorro. Del antifaz del zorro vendría el del antifaz del Llanero Solitario o las gafas de Clark Kent, la personalidad-disfraz que utiliza este superhéroe americano.

Por no hablar de la arquitectura estadounidense con sus impresionantes misiones, presidios o caserones con indiscutible sabor hispánico. Los presidios eran un tipo de fortaleza-avanzadilla construida con materiales sólidos como piedras talladas.

Se construían en hilera en territorio hostil indio intermitentemente, con unos cuantos kms de distancia entre un presidio y el siguiente. Eran una suerte de Muralla China intermitente para defender el inmenso imperio español que quedaba al sur.

El planteamiento de construir presidios en hilera e intermitentemente era parecido al de las misiones. Es decir, ayudar al próximo presidio si lo requería la situación. Si las misiones tenían un objetivo evangelizador los presidios lo tenían defensivo o bélico.

Aquí en estos dos enlaces podemos indagar más sobre la Hispanidad en EEUU:

Lo hispano es parte esencial de los EEUU. No son pocos los anglosajones que adoran la cultura hispana y que la abrazan como propia. La arquitectura hispana del oeste enamoró a tantos que se puso de moda en todo el oeste, pero después llegó también al este en menor medida. 

Casa estadounidense de estilo hispánico y Edificio Wrigley de Chicago, cuya torre fue construida inspirándose en la Giralda de Sevilla.

Al inglés estándar, pero más al inglés americano, han pasado varias palabras del español. Por ejemplo "mustang" (de mesteño) los célebres caballos salvajes símbolos de la libertad, cockroach (de cucaracha), alligator (de "el lagarto"), cogida de los exploradores y pobladores españoles de Florida, rodeo, lariat (de "la reata", cuerda, a su vez derivada de "reatar", atar de nuevo), dorito (doradito), desperado (de desesperado), taco, chilli (de chile), nacho, frijol, "chilli con carne", tortilla...

No podemos tampoco obviar la toponimia hispana en los EEUU: Los Ángeles, San Diego, San Bernardino, La Jolla (sí, con ll), Santa Bárbara, El Paso, Sacramento, Fresno, Albuquerque, San Agustín, Santa Fe, Santa Mónica, El Cajón, Mesa, California, Colorado, Florida, Buenavista, Toledo, Madrid, Laredo, Valdez, Las Vegas, Nevada, Spanish Fork (literalmente Bifurcación Española, haciendo referencia al famoso Camino Español), Montana, Modesto, Mendocino...

Pamplonica

viernes, 23 de febrero de 2018

Ayer con los negros, hoy con las mujeres: esclavitud versión guipuchi/Menticias


El Diario de Noticias de Navarra –el Menticias, para tantos- es el principal pregón, militante y voncinglero, del separatismo panvasquista y sus colaboracionistas navarros.

¿Qué les vamos a contar que no sepan? Pero no, por sabido, conviene olvidarlo o dejarlo pasar.

Es una obsesión suya: el Menticias y colaboradores se autoerigen en portavoces de cualquier causa que se presente como “humanitaria”, “progresista”, “moderna”, etc. “Eres lo que lees”, es su lema: tolerancia, compromiso... ¿puterío?

Frente al fenómeno de la prostitución existen diversas posturas: la abolicionista, la meramente “tolerante”, la prohibicionista… No entraremos en la legitimidad y razones –unas públicas, otras ocultas- de ninguna de ellas. Es evidente que no hay solución perfecta para tan compleja suma de problemáticas emponzoñadas. Pero no se puede permanecer indiferente –como seres morales que somos- ante este fenómeno delictivo -de alcance universal- inevitablemente asociado a la prostitución: la esclavitud de mujeres y hombres obligados a vender sus cuerpos. Ante cualquier forma de esclavitud: tolerancia cero.

Y, tratándose de prostitución, debe hilarse fino, muy fino.

Es incomprensible la publicidad prostibularia que diariamente ofrece el Menticias. Ellos, tan progres, modernos y libertarios: ¿han comprobado que ninguna expresión, de tan desvergonzada publicidad, esté ligada directa o indirectamente a alguna forma de esclavitud o trata de seres humanos?


Seguramente alegarán, sus gestores -quienes proporcionan espacios informativos ocasionalmente tanto a voces partidarias de la legalización como de la penalización a los clientes- que confían en la buena fe de sus anunciantes, o que estamos en una sociedad libre y que de no publicarse en sus páginas, los anunciantes buscarían otros medios. Muy bonito, pero no convencen a nadie. Su posición es pura hipocresía determinada por un frío cálculo coste/beneficio: ¿acaso está prohibida la publicidad prostibularia?, alegarán. ¿No?, pues, ¿de qué estamos hablando? Y punto. Fin de la polémica. Un ejemplo notorio de lo que antaño se llamaba moral laxa.

Tan pragmáticos empresarios guipuzcoanos siguen cierta línea de trabajo y negocio que ya emprendieron, algunos antepasados suyos, sin reparo moral alguno: nos referimos al tráfico de esclavos. Concretamente de esclavos negros.

Hoy día, sin duda, la expresión más conocida y sofisticada de esclavitud humana es la de carácter sexual; tan directamente vinculada con la prostitución de la que, la actualidad informativa, casi diariamente nos sorprende con nuevas tramas horripilantes; felizmente desarticuladas por los diversos cuerpos policiales.


En la larga Historia de España, la esclavitud tiene un particular espacio del que nadie puede sentirse orgulloso. Ciertamente, existieron cautelas legales -como la posibilidad de que los esclavos pudieran acogerse a los jueces en defensa de sus intereses- totalmente desconocidas e inimaginables para franceses (recuérdese el Código Negro), ingleses, holandeses y, en cierto modo, portugueses. Y fueron muchos los viajeros extranjeros asombrados ante el trato, más bien benévolo, que padecían los esclavos de los dominios españoles.

Más información (podcast de Memorias de un tambor): https://www.ivoox.com/44-esclavos-audios-mp3_rf_16667307_1.html

Existía por entonces, ciertamente, una notable ambigüedad moral, por decirlo suavemente, pues en última instancia, por mucho que se mitigara: ¿cómo justificar moralmente la esclavitud? Pero, al menos, nuestros antepasados se lo planteaban. Acaso por ello, los españoles “dejaron hacer” a otros: en su inmensa mayoría, los traficantes fueron ingleses, franceses, portugueses, holandeses… No estaba bien visto traficar con seres humanos entre españoles. Pero hubo excepciones. Es triste, pues, reconocerlo: hubo negreros entre los españoles de antaño. Y, a destacar entre tales próceres del humanismo, mayormente… ¡guipuzcoanos!

Dos publicaciones al respecto de la trata de esclavos por parte de vascos

En 1997 se publicó el libro de José Antonio Azpiazu Esclavos y traficantes. Historias ocultas del País Vasco (Estudios). No gustó demasiado, pues era un mito muy extendido el que afirmaba que los vascos en general, y los guipuzcoanos en particular, siempre habrían sido preclaros adalides de toda causa humanitaria.

De este modo se reveló que Juan de Zabala, aunque su apellido completo era Zabalairala, ya era uno de los principales negreros a principios del siglo XVI.

Pero la relación de los guipuzcoanos con la esclavitud venía de lejos. Así, uno de los principales conquistadores de Méjico, Juan de Oñate, participó en el tráfico de esclavos en el golfo de México.

Posteriormente, entre los súbditos de Felipe IV y Carlos II, que se lanzaron a tan siniestros negocios, también figuraban vascos; no en vano muchos formaban parte y controlaban buena parte de la administración pública y el comercio de entonces.

De semejante nueva generación de negreros, del primero que se tiene constancia escrita (Archivo General de Indias, Escribanías 1028 B, expediente 9) es de un capitán natural de Oiartzun: Ignacio de Maleo.

Anuncio en un antecesor del Menticias

Otro fue Juan Antonio de Basabe, empleado como administrador -en la práctica capitán- del navío San Juan Bautista (Archivo de Indias, Contadurías 1598).

Entre 1714 y 1793, el tráfico de esclavos sufrió un cambio: serán los británicos quienes lo monopolicen a resultas de la Paz de Utrecht.

Pero Carlos IV decidirá reabrir el comercio libre de esclavos africanos para todos sus súbditos en 1793 (Archivo General de Indias, Contadurías 1598). Nombres de resonancias guipuzcoanas de esta nueva singladura, serán, entre otros: Diego de Gardoqui, Francisco de Aizpurua, Silvestre de Yarza.

De próceres de la Humanidad, nada de nada. Lecciones morales, ninguna. Tampoco los del Menticias. Y es que de casta le viene al galgo.


Sila Félix

martes, 13 de febrero de 2018

Ley de claridad para Quebec, derecho a la secesión para todos


La Ley de Claridad o Ley de Clarificación es una ley aprobada por el Parlamento de Canadá que establece las condiciones para negociar la secesión de una de sus provincias tras un referéndum. El proyecto de ley de Claridad se presentó a la Cámara de los Comunes el 13 de diciembre de 1999,  aprobado por ésta el 15 de marzo de 2000 y por el Senado el 29 de junio de 2000. La ley consagra el derecho de secesión no solo de una parte del territorio canadiense, sino la posibilidad de que una parte del territorio secesionado pudiera, a su vez, separarse del territorio recién escindido con objeto de quedarse en Canadá o simplemente ir por su cuenta. En resumidas cuentas, con esta ley se permitía la secesión de Quebec (único territorio dentro de Canadá con aspiraciones secesionistas) pero, a su vez, permitía la secesión de territorios dentro de Quebec que quisieran permanecer en Canadá.

El derecho de autodeterminación, tal y como se planteó en el derecho internacional a partir de la Carta de Naciones Unidas, se preveía únicamente para  amparar la descolonización. Efectuada ésta, en la actualidad solo quedan unos pocos territorios por descolonizar, que serían el antiguo Sáhara español, Gibraltar y Palestina. En los últimos años se ha construido jurídicamente la posibilidad de reconocer un derecho de autodeterminación fuera de la descolonización pura y dura; sería en el caso de violación sistemática de los derechos humanos por parte de un Estado en una porción de su territorio, y este sería el caso por el cual Kosovo, que nunca habría encajado en el supuesto del derecho de autodeterminación por descolonización, ha podido segregarse de Serbia.

En el caso de Quebec, como el de otros territorios en Europa, el presunto derecho de autodeterminación alegado por algunos no encaja ni en el supuesto de descolonización ni en el de violación de los derechos humanos (precisamente hay casos en los cuales son los separatistas los que han violado derechos humanos, por ejemplo mediante la práctica del terrorismo). En el fondo no deja de tratarse un capricho, un derecho de "autodeterminación" por razones "culturales", "lingüísticas" con una dosis de racismo y xenofobia encubierto. Pues bien, desde un punto de vista "democrático" y en términos de "libertad", si se reconoce el derecho de autodeterminación de un territorio fuera de los mencionados casos de descolonización (supuesto ya agotado salvo alguna excepción ya comentada) o violación de los derechos humanos, el derecho de autodeterminación debe de ser ejercido por todos, no solo por un grupo determinado.

Con esto no quiere decir que en este blog estemos a favor de un hipotético derecho a la secesión. Simplemente, en el supuesto de que se llegara a aprobar reconocer dicho derecho y su ejercicio (suponemos que vía referéndum), no puede existir límite alguno;  luego el mismo derecho debería tener la Comunidad Autónoma Vasca de irse de España que la región de Álava de separarse de la CAV para quedarse en España. Otro tanto podría ocurrir en Cataluña, si ésta tiene el derecho de separarse de España, el mismo derecho tienen Barcelona y Tarragona o el valle de Arán de separarse de Cataluña para quedarse en España.

Pese a quien le pese, el mismo derecho a la secesión lo pueden tener Cataluña, CCAA Vasca, Navarra u otros territorios/CCAA de España, como lo tienen territorios dentro de los anteriores para volver a "autodeterminarse" con objeto de permanecer en España o continuar su andadura por independiente de ambas (de España y de la entidad segregada). Por eso Tabarnia, Riberna y cuantas nuevas tabarnias surjan tienen el mismo derecho a autodeterminarse, ya que sería en todo caso una voluntad mayoritaria y democrática expresada en urnas, y ante eso no hay izquierdas ni separatas que puedan con ello, si se abre la Caja de Pandora, habrá que atenerse a las consecuencias.....

Por lo tanto, aviso de navegantes a liberales, izquierdistas de toda ralea y condición y separatistas: si se reconoce el derecho de secesión, se reconoce a todo el mundo, de manera que el mismo derecho tienen los de Leiza, Bera de Bidasoa o Alsasua a integrarse en la Comunidad Autónoma Vasca para constituir un Estado independiente como lo tenemos Pamplona, Tudela o Viana para separarnos de ellos y seguir en España. El proyecto de Tabarnia que cada vez va cogiendo más fuerza y visibilidad es un aviso serio, pero no será el único proyecto que reivindicará "derechos", "libertades", "democracias" y "urnas". Porque si la secesión es un derecho, lo será para todos, al estilo quebequés, por cierto, ya que tanto les gusta a los separatistas vascongados o pancatalanistas mirarse en el espejo de Quebec. 

viernes, 3 de junio de 2016

Catalina de Erauso, La "Monja Alférez"


La vida de Catalina de Erauso, la “Monja Alférez”, es la historia de una mujer que se construyó una identidad masculina para poder ser libre. Así consiguió ser militar en una profesión vetada para ella, y comportarse con la valentía que se esperaba de los soldados que lucharon en el Siglo de Oro español.

Nació en San Sebastián en 1585 en el seno de una noble y acaudalada familia. Su padre fue el capitán Miguel de Erauso, a las órdenes del rey Felipe III en la provincia de Guipúzcoa, y su madre doña María Pérez de Galarraga. A los cuatro años fue internada en el convento de Dominicas de su ciudad, junto con sus tres hermanas, mientras que sus tres hermanos se dedicaron a la carrera militar. Del convento escapó a los quince años cuando fue consciente de sentirse encarcelada y de querer buscar su propio camino.

Durante los tres años siguientes tuvo una vida de prófuga por diferentes lugares de España, trabajando como ayudante de importantes personajes relacionados con la corte del rey Felipe III y utilizando diferentes nombres como Francisco de Loyola o Pedro de Orive. Llegó a vivir dos años en Estella (Navarra), como paje de un importante señor de la localidad.  Con dieciocho años, decidió embarcar en Pasajes hacia Sanlúcar de Barrameda para enrolarse como grumete en el galeón del capitán Esteban Eguiño, primo de su madre.  Al parecer, Catalina sintió lo mismo que muchos vascos de su época: la llamada de Indias y el ansia de aventuras.  Corría el año 1603.

En América ejerció varios oficios y se vio envuelta en peleas, conspiraciones, duelos y estancias en prisión por su carácter agresivo y valiente. Su aspecto masculino le permitía llevar una vida de soldado y luchador propia de la época. Después de una larga etapa en Perú donde ejerció como comerciante, se alistó a las órdenes del capitán Gonzalo Rodríguez para la conquista de Chile, en el año 1619.  Su ejército arrasó las tierras y los bienes de los mapuches, y allí pudo mostrar su lado más belicoso como conquistadora, ganando fama de ser valiente y hábil con las armas. Fue en la batalla de Valdivia donde recibió el grado de alférez, en un lance en el que recibió tres flechazos y un lanzazo en el hombro por recuperar la bandera de su compañía que les había sido arrebatada por los indígenas.

Con posterioridad, estuvo viviendo en Santiago de Chile, donde sirvió a su hermano Miguel,  secretario del Gobernador, sin que jamás la reconociese. Después de un duelo a espada entre los dos hermanos durante el cual éste cayó muerto, huyó a Argentina cruzando los Andes por una ruta de difícil tránsito. De allí pasó a Bolivia, donde se hizo ayudante de un sargento y volvió nuevamente a pelear contra los indígenas. Tras varios pleitos y problemas buscados, huyó a Cuzco y regresó al Perú. En 1623 fue detenida en Huamanga (Perú) a causa de una nueva disputa.  Para evitar su ajusticiamiento, pidió clemencia al obispo local al que confesó ser, en realidad, una mujer que había sido novicia. Manifestó entonces que quería volver a su patria, donde quería hacer lo conveniente para conseguir su salvación, después de quince años de aventuras guerreras. El obispo la protegió y autorizó su viaje a España en 1624.

Fue recibida por el rey Felipe IV, el cual le mantuvo su graduación militar y le concedió una pensión por sus servicios a la Corona de España en el Reino de Chile.  Además, la apodó la “monja alférez”, a la vez que le permitió seguir empleando su nombre masculino.  Mientras el relato de sus aventuras se extendía por Europa, Catalina visitó Roma, donde fue recibida por el papa Urbano VIII, ratificador de la autorización real que le permitía vestir como un hombre. Se despidió de su vida militar en 1626 después de haberse enfrentado a un cardenal italiano que le reprochó que “no tenía más defecto que ser español”, a lo que ella respondió: “A mí me parece, señor, que no tengo otra cosa buena”.

Siendo consciente de que no tenía ya ningún vínculo con España y que su fama no le reportaba nada concreto, decidió regresar al anonimato que le ofrecía América. En 1630  se instaló en la Nueva España (México), donde trabajó como mercader y transportista los últimos veinte años de su vida.  Murió por causas desconocidas en una fecha indeterminada, y parece que sus restos reposan en el pueblo de Cotaxtla.

No se sabe cuánto hay de cierto y cuánto de novelado en la vida de Catalina.  El teatro clásico español cuenta con un buen conjunto de personajes femeninos que no se arredran; incluso se saltan normas legales y sociales para conseguir lo que buscan. Lo que parece seguro es que el disfraz de hombre le dio la posibilidad de salir de ese espacio interior en el que se confinaba a las mujeres (la casa o el convento). Comportarse como un hombre de la época le brindó la posibilidad de ampliar horizontes y vivir de acuerdo con su naturaleza.

Calíope

lunes, 22 de diciembre de 2014

Cuando Alaska pertenecía al Imperio español


   ¿Sabías que... el topónimo español más boreal (al norte) es la ciudad de Cordova, en Alaska?

   A pesar de que las tierras del continente americano bañadas por el océano Pacífico pertenecían a la Corona española por derecho de descubrimiento; refrendado este extremo por una bula papal en 1493, el tratado de Tordesillas y el descubrimiento del Océano Pacífico por el explorador español Vasco Nuñez de Balboa; la colonización española del territorio al norte de México no comienza hasta el siglo XVIII, cuando se fundan misiones y asentamientos en la actual California.

   Estas reclamaciones territoriales serían puestas en entredicho por comerciantes de pieles rusos y británicos, que a finales de este mismo siglo XVIII comenzarían a establecerse como colonos en las tierras del actual Canadá y Alaska dada la inexistente presencia de una autoridad militar española que refuerce la reclamación territorial de estas tierras. Es por esto que entre los años 1774 y 1793 el rey Carlos III de España manda una serie de expediciones con el fin de hacer efectivo su dominio. Esta es la historia de estas expediciones, que establecerían un fuerte en la isla de Nutka del actual Canadá y desde allí llegarían hasta las costas de Alaska.



    Los españoles juntos hacemos antes que nadie las cosas más grandes.