martes, 23 de enero de 2018

Romance navarro: "lengoage de Navarra" o "idiomate terre navarre"


Entre los siglos X y XVII, al sur de Navarra surge y se expande una lengua propia de dicho territorio conocida como romance navarro o navarroaragonés. Filológicamente, se considera que no existía una diferenciación sustancial entre el navarro y las otras dos variedades del navarroaragonés; sino que las tres, el navarro, el aragonés y el riojano eran simples denominaciones de una misma lengua, explicándose esa triple nomenclatura por las diferentes historias lingüísticas que siguió el navarroaragonés en los diferentes 

De hecho, el romance navarro será a partir del siglo XIII la lengua predominante en la corte y en la cancillería real, y en la que estarían escritos una gran parte de la documentación de la realeza navarra. Incluso pasando a ser identificado ya desde 1329 como la lengua oficial del reino siendo designada en la documentación como lengoage de Navarra o idiomate terre Navarre. De hecho, tanto el Fuero General de Navarra, obra cumbre del derecho privado navarro medieval, como sus amejoramientos están escritos en romance navarro.  En el siglo XV se producirá fenómeno de convergencia entre el romance navarro/aragonés y el romance castellano, fenómeno que desembocaría ya en el siglo XVI en su completa sustitución por el nuevo castellano fruto de esta fusión.


Pues bien, José María Iribarren recogería numerosos restos de este romance navarro en una obra que publicó por vez primera en 1952 bajo el título de "Vocabulario navarro". Resulta curioso que en las zonas de influencia cultural vascongada (norte de Navarra), los extremistas de la conservación cultural (principalmente separatistas panvasquistas, extremoizquierdistas e incluso algún carlistón irredento bastante perdido) no lucharan por conservar los vascuences autóctonos pre-batua y sin embargo defiendan el vascuence batua hasta en la sopa. 

Pues precisamente, si de conservar realidades "culturales" se trata, la misma razón existiría de "IMPONER" clases de vascuence (peor aún si es un vascuence batua/unificado que poco tiene que ver con nuestros vascuences milenarios) como de recuperar los restos del romance navarro recogidos en la obra de Iribarren. Puestos a ello, en la zona no-vascófona, en vez de invertir ingentes cantidades de dinero en IMPONER un idioma que en algunas zonas incluso nunca se llegó a hablar, bien podríamos poner unas horas lectivas de Vocabulario Navarro e incluso, desarrollar una ortografía y gramática en torno al mismo. Si de conservar o recuperar culturas se trata, pues que sea todas, y que el vocabulario navarro/aragonés de Iribarren también cuente. ¿o no, falsarios de la historia?

miércoles, 17 de enero de 2018

¿Aterrizarán en Navarra los delincuentes guipuchis que no quieren en San Sebastián?


Ya tienen que estar haciendo quinielas en las tres prisiones del País Vasco y la de Navarra: de cerrarse la cárcel de Martutene, ¿qué contingente delincuencial guipuchi acogerá cada uno?

Martutene, la veterana prisión donostiarra datada en 1948, está en las últimas. Los internos allí alojados son unos doscientos en régimen interior, más otro centenar en modalidad abierta: ¿serán trasladados en breve a otros centros? Al encontrarse prácticamente paralizada la construcción de su relevo, en Zubieta, las prisiones más próximas y modernas se presentan, a priori, como las naturales candidatas a tan particular trasvase humano: Araba, sustituta de la siempre contrahecha en Nanclares de Oca, y Pamplona-1, ubicada en su colina de Santa Lucía y apenas ocupada en una cuarta parte de su capacidad.

Los más agoreros aventuran que mitad y mitad: de modo que Pamplona-1 podría acoger un centenar largo de delincuentes guipuchis. El resto, a Araba.


Tales cábalas no son absurdas: Pamplona-1 asumiría su “cuota de solidaridad” inter-penitenciaria y, por lo que respecta al mundo separatista, se daría otro paso en la “construcción nacional”. Dos pájaros de un tiro; tres si lo enmarcamos en las sempiternas conversaciones Madrid-Gobierno Vasco en torno a los Presupuestos Generales del Estado. Un guisote nada ligero sazonado, además, con la dialéctica propia de una posible transferencia de las competencias penitenciarias a Lakua.

Acual prisión de Martutene

Martutene agoniza. A su relativa antigüedad –en el resto de Europa, con lo que hay, se trataría de una prisión casi nueva-, muy lejana eso sí de las condiciones materiales prototípicas de los nuevos centros edificados por toda España, se le suma su característico riesgo de inundabilidad; si bien multiplicado por el avanzado estado de ejecución del nuevo barrio de Txomin Enea. Éste se ha elevado entre 4 y 7 metros a resultas de su urbanización previa y la edificación de unas 600 viviendas. La liberación de Martutene cerraría este plan especial con otras 300 viviendas a construir en los terrenos todavía hoy ocupados por la prisión. En conclusión: caso de lluvias torrenciales se agravarían, y mucho, sus ya de por sí deficientes condiciones de habitabilidad y seguridad.

Toda esta cuestión viene de lejos, si bien ha recobrado actualidad en los últimos meses; especialmente con motivo de la reunión celebrada el pasado  10 de enero entre el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, y Miguel Contreras, presidente de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP).

No fueron capaces -o no quisieron- concretar un calendario de futuras actuaciones; si bien coincidieron en la imperiosa necesidad de “hacer algo” en el curso de las próximas semanas.

Las posibles cuatro alternativas están ahí: la acometida de obras urgentes de acondicionamiento de un Martutene que, antes o después será clausurado y demolido; o su cierre anticipado, lo que implicaría el traslado de sus internos y personal de servicio a otras prisiones. Existe una tercera alternativa que no parece factible a corto y medio plazo: el cierre de Martutene tras una construcción acelerada de la de Zubieta; proyecto que viene sufriendo múltiples dilaciones. La cuarta, y última posibilidad, acaso sea la más probable: que todo siga igual durante los próximos años venideros.

Ubicación de la futura cárcel de Zubieta, en Guipúzcoa

Tan mediático asunto está -decíamos antes- íntimamente imbricado con una plausible transferencia de las competencias de ejecución penitenciaria al Gobierno Vasco; tal y como acaeció con Cataluña allá por 1983. Esta eventualidad -exigida reiteradamente desde EH Bildu, con su mirada puesta en la supuesta “humanización” carcelaria por medio del “acercamiento” de los presos terroristas para su ulterior excarcelación- también es alegada ocasionalmente desde Lakua, en el contexto de las negociaciones presupuestarias con el Partido Popular. Todo un clásico.

De hecho, al día siguiente del reseñado, Alfonso Alonso, presidente del PP en la comunidad vecina, en una entrevista concedida a Radio Euskadi y recogida por Europa Press, vinculó el traspaso de las competencias penitenciarias a la disolución de ETA: «Prisiones está muy condicionada porque ETA todavía no se ha disuelto», especificando que existe «una perspectiva de traspaso, pero está condicionado a una situación muy particular».

Desde hace muchos años, en Navarra estamos resignados a que nos venga lo mejor de Guipúzcoa: el panfleto de agitación separatista y publicidad prostibularia de los empresarios confesionales del Grupo Noticias, dirigentes y activistas nacionalistas de toda condición –siendo el simpático Koldo Martínez uno de tantos-, vascoparlantes siempre animados y prestos a “hacer patria” ocupando todo tipo de vacantes en las administraciones públicas navarras (desde jardinero en la Ulzama a celador en la UPNA) y en cualquier empresa (por ejemplo, profesor titular en la UN). Quitaron de su escudo provincial los cañones que ganaron en Velate, pero ahora, a cambio, lo quieren todo: no sería la primera vez en la Historia. Navarra, el lebensraum guipuzcoano.

Pero volvamos a la actualidad penitenciaria.

A casi nadie gusta tener una prisión en su propio barrio: no es estético y siempre se tiene cierto temor a que los delincuentes –en sus entradas y salidas- la emprendan con los vecinos. Una percepción totalmente desmentida por la sociología penitenciaria y la estadística criminal: ¿acaso la vieja prisión pamplonica de la calle San Roque hizo inhabitable al barrio de San Juan? Pero, en el caso que nos ocupa, el peneuvista Eneko Goia, a la par de ofrecer a sus vecinos/votantes la conclusión de un barrio nuevo e inmaculado, bien pudiera alejar a 300 paisanos –de lo mejorcito- fuera de su ciudad; y una jugosa parte, a Navarra. Como buen hijo que es de la Guipúzcoa separatista, ¿¡cómo negarse a ello!?: por solidaridad penitenciaria y “construcción nacional vasca”. No en vano, para tan peculiar y artificial “construcción” todo les vale a los peneuvistas y demás correligionarios: el terrorismo durante décadas, privilegiar y sobredimensionar el vascuence en una operación totalitaria de ingeniería social a largo plazo, la generosa financiación de sus quintacolumnistas navarros, la “Y vasca” del Tren de Alta Velocidad… y la delincuencia de cualquier calaña.

Antigua cárcel de Pamplona

Sin embargo, aunque interesada y no carente de cierta lógica interna, el más elemental sentido común indica que el traslado a Pamplona de semejante mega-banda guipuchi no tiene por qué ser la opción más realista.

De entrada, todos esos presos ya están en Osakidetza. Entonces, ¿para qué sustraerlos de tan afamado y benemérito servicio de salud y derivarlo a nuestro ya sobrecargado Osasunbidea? Seamos prácticos: cuantos menos trámites y menos cargas, mejor.

En segundo lugar, estos 300 guipuchis ya están cumpliendo condena en su propia comunidad autónoma, de modo que, permaneciendo en la misma, no precisan cambios de domicilio y otros engorros burocráticos necesarios para el acceso a determinadas prestaciones sociales. En realidad, hay sitio para todos ellos en Araba: hagamos, pues, realidad el acercamiento y la agrupación de todos los vasquitos; al menos, de éstos. Por último, por lo que se refiere al factor distancia, Araba apenas está una veintena de kilómetros más alejada que Pamplona-1. Ni los internos ni sus familiares se verían perjudicados; ¡todo por quedarse en casa! Y evitaríamos equívocos y encontronazos aquí, no sea que estos guipuchis terminen pensando, antes o después, que ésta es su casa y se comporten con nosotros al igual que sus prepotentes paisanos nacionalistas: haciendo lo que les dé su “real” gana.

¿Resistirá Uxue Barkos la tentación de mostrarse solidaria –ella, tan buena- con Madrid y los guipuchis, y de mostrase obediente en esta atípica perspectiva de la “construcción nacional”? Dependerá de ella, de los guipuchis que la tiene asediada… y del partido-madre al que debe pleitesía y cuentas: el EAJ-PNV.

Paradójicamente, en una tesitura en parte análoga, bien pudiera encontrarse su antagónica Ana Beltrán: aprisionada –nunca mejor dicha- entre los deseos de sus electores y los intereses cortoplacistas de Madrid. Que nunca se sabe y ya hemos visto de todo.

Sila Félix

martes, 16 de enero de 2018

Música y tradición en el Año Santo Jubilar de San Fermín


En estos tiempos en los que el nombre de San Fermín, vinculado a las fiestas celebradas en su honor, se ve arrastrado por el fango de forma inmerecida, quizás convenga aportar información que nos reconcilie con el verdadero sentido de la tradición festiva.   Para empezar, recordemos que estamos ya en pleno Año Santo Jubilar, para conmemorar los trescientos años de la consagración de la Capilla situada en la iglesia de San Lorenzo de Pamplona.  Este Año Jubilar se inició oficialmente el 7 de julio de 2017 y concluirá el próximo 7 de julio, después de una serie de actos que incluyen la reapertura del Museo-Tesoro, la peregrinación a lugares vinculados con el Santo (como Amiens, en el norte de Francia) y diversos eventos musicales y culturales.

Una de las tres fiestas que se celebra anualmente, la menos conocida de todas, es la de las Reliquias de San Fermín. Tiene lugar el segundo domingo después de Reyes y conmemora, según las crónicas, el hallazgo de los restos del Santo en una cripta a las afueras de Amiens  en el año 615.  Aunque San Fermín nos parezca muy “nuestro”, lo cierto es que en Amiens también es objeto de devoción popular.  Se le considera el impulsor de la cristianización en aquella zona, al haber sido el primer obispo de la ciudad de Amiens. Su vida y figura aparecen reflejadas en la catedral gótica de la ciudad, una de las más importantes del orbe católico.


Portada de San Fermín el Mártir, en la catedral de Amiens (siglo XIII) 

Tanta fue la repercusión de la prédica de San Fermín en la Edad Media, que el obispo navarro Pedro de Artajona (o Pedro de París, por haber estudiado en aquella ciudad) consiguió traer la primera reliquia desde Amiens en el año 1186.  Ya sabemos la importancia que tenía en aquellos momentos el disponer en una diócesis de los restos de un santo a quien se le atribuían milagros.  No solo fomentaba la devoción, sino que también ayudaba a que afluyeran los peregrinos desde todos los puntos de Europa. Recordemos que, a comienzos del siglo XII,  todavía se luchaba en la Reconquista cristiana y en la construcción de los reinos del norte peninsular;  ni siquiera había tenido lugar la batalla de las Navas de Tolosa (1212).    Andando el tiempo, otras reliquias llegarían en los siglos siguientes, después de que el Concilio de Trento (siglo XVI) intensificara el culto católico a los santos, y la veneración de sus restos, en oposición a la Reforma protestante, que preconizaba todo lo contrario. 

La fiesta de las Reliquias que hoy celebramos tiene su origen a mediados del siglo XVII, cuando las Cortes del Reino de Navarra y su Diputación pleiteaban contra el Ayuntamiento de Pamplona sobre cuál de los dos grandes santos nacidos en la tierra debía ser el Patrón oficial.   Fue en 1656 cuando se llegó a un acuerdo en el que resultaron copatronos de Navarra San Francisco Javier y San Fermín.  En el acuerdo se decía que el Ayuntamiento se reservaba los dos días principales para festejar al Santo, es decir, el 7 de julio y el 25 de septiembre, mientras que la Diputación guardaba las honras del día de las Reliquias, el 13 de enero. Así pues, la primera celebración oficial tuvo lugar en 1658 y así continuó, año tras año, con la representación oficial e institucional del Viejo Reino acudiendo a honrar a San Fermín en su capilla.  Esta tradición se interrumpió en 1836, cuando desaparecieron las instituciones privativas del reino, y hoy en día la sigue manteniendo la Iglesia misma.  

En esta ocasión, la fiesta de las Reliquias comenzó el sábado 13 con un gran concierto promovido por la “Coral de Cámara de Navarra”, con la idea de dotar de sentido cultural a esta fiesta religiosa.  Para ello, han rescatado de su fondo cultural la obra renacentista “Vísperas de San Fermín”, del compositor y maestro de capilla pamplonés Michael Navarrus.   Actuaron también en el concierto el conjunto “Schola Gregoriana Gaudeamus”, dirigido por Raúl del Toro,  y la organista Virginia Gonzalo al frente de un órgano positivo.  Conviene recordar que la Coral de Cámara de Navarra, dirigida por David Guindano,  viene realizando una encomiable labor como investigadores e intérpretes del patrimonio musical del Renacimiento español e hispanoamericano. 


El domingo 14 de enero, en una capilla renovada y en presencia de un nutrido público que llenaba tanto ésta como la nave de San Lorenzo, se celebró la Misa Solemne a las doce del mediodía, con asistencia de la Junta de la Corte de San Fermín, los Infanticos del Santo y la colaboración musical del Coro Parroquial de San Lorenzo.   La Corte de San Fermín  fue fundada en el año 1885  para difundir la devoción al Santo y ayudar en la conservación material de la capilla.  Hoy en día tiene forma de asociación y a ella pertenecen cerca de un millar de pamploneses; por otro lado, está siempre abierta al ingreso de toda persona que desee formar parte y colaborar con sus fines. 

Aquí se puede acceder a la grabación de la Misa Solemne del 14 de enero:  https://www.youtube.com/watch?v=0m3sk4lvnhc


Hoy en día, hay voces que dudan de la veracidad histórica de la vida de San Fermín.  Pero resulta que la identidad de un pueblo se fundamenta tanto en la Historia como en sus tradiciones y leyendas, que suelen tener una base real aunque hayan sido edulcoradas con el paso de los siglos.  Solo así se comprende el arraigo que tiene San Fermín tanto entre la población de Amiens como en Navarra entera.   En las próximas semanas, la parroquia de San Lorenzo va a organizar un viaje de peregrinación para visitar el lugar de su martirio en este Año Santo Jubilar en el que estamos inmersos, y así seguir estrechando lazos y fomentando el conocimiento de la vida del copatrón de Navarra, antes de que las nuevas modas del descreimiento más rancio nos arranquen una parte del sentir popular. 


Celebración de San Fermín en Amiens en el año 2015


Amiens ha abierto un año de sínodo para tratar asuntos de su diócesis

Calíope

lunes, 15 de enero de 2018

Defender a los presos de ETA es apoyar a ETA, por supuesto


¿Qué tienen en común José Enrique Abuin alias 'El Chicle' y Francisco Javier García Gaztelu alias 'Txapote'? Ambos al fin y al cabo delincuentes con carreras dilatadas; el primero un traficante de drogas además de depredador sexual, según apuntan todos los indicios, secuestró a la pobre Diana Quer metiéndola a la fuerza en el maletero de su coche para probablemente después abusar sexualmente de ella y estrangularla. 

Mientras el segundo, un terrorista que llegó a dirigir los comandos de ETA y que cuenta en su historial con la participación directa o indirecta en decenas de asesinatos, la mayor parte de ellos a traición. Sin embargo, su "hazaña" más sonada fue el secuestro del pobre Miguel Ángel Blanco, al que 48 horas después metieron en el maletero de un coche para llevarle a una pista forestal de Guipúzcoa donde le descerrajaron un par de tiros en la nuca.

Igualados entonces en su condición de asesinos cobardes, puedo decir que sí que existen paralelismos además de una diferencia principal entre ambos: el deleznable crimen de 'El Chicle' golpeó la opinión pública española a finales de este año pasado, ganándose la repulsa y el desprecio unánime. Mientras, el crimen más conocido de 'Txapote' indignó tanto a el conjunto de la sociedad española que de no haber sido parado el espíritu de Ermua, los batasunos bien podrían haber acabado en el Cantábrico. Sin embargo el hecho diferencial estriba en que hace veinte años y también hoy en día, existen una serie de partidos políticos y todo un movimiento social que justifica y aplaude los asesinatos de 'Txapote', mientras exige que sus crímenes queden impunes.


Como cada año la izquierda abertzale ha salido a la calles de Bilbao bajo la misma consiga desgastada de siempre: el acercamiento de los terroristas de ETA a las cárceles del País Vasco, tan sólo como paso previo a su liberación claro está, porque no aspiran a nada menos que irse de rositas.

Menos concurrida que otros años, la novedad principal ha sido el apoyo explícito de Podemos hacia este rebaño, por ejemplo a la misma acudió la secretaria general de Podemos en el País Vasco, Nagua Alba; mientras que en las redes sociales dirigentes a nivel 'estatal' como Iñigo Errejón o la diputada por Navarra Ione Belarra dieron también su apoyo explícito a la misma.


Otra que también tuvo sus diez minutos de gloria en la lectura del manifiesto fue Beatríz Talegón, la exlíder de las Juventudes Socialistas que en su momento tuvo cierta relevancia  al sacarle los colores a la internacional socialista por reunirse en un hotel de cinco estrellas de Cascais. Apoyos como el de esta paniaguada evidencian que la defensa de los presos de ETA es cada vez algo más de progres que exclusivo de comunistas trasnochados y separatistas de todo pelo.

La respuesta de Salvador Ulayar a Beatriz Talegón

Por último y para terminar de columpiarse, además de dejar la ciudad llena de mierda tal y como dijo el alcalde de Bilbao, preparen la palangana: la manifestación del sábado estaba encabezada por decenas de hijos de etarras con mochilas, jugando la carta de uno de los victimismos más repulsivos que se pueden echan en cara. Si sus padres están en la cárcel es por su actividad terrorista, nadie les obligó a poner bombas y asesinar por la espalda a inocentes. Tampoco a tener hijos con las novias por catálogo que les suministra la izmierda abertzale para templar los bajos instintos de los terroristas encarcelados, que recordemos en su inmensa mayoría son hombres, se ve que para esto las nekanes no reclamaban igualdad.

La etarrada pretende ahora usar a sus hijos para escudarse, todo un ejemplo de cobardía, victimismo y sentimentalismo barato justo ahora que han terminado las Navidades.

Algunas razones por las que la dispersión se ajusta a derecho y sigue siendo necesaria:

1º La dispersión tiene una razón de ser: mantener a los terroristas de ETA separados en módulos y cárceles diferentes. Esto busca en primer lugar romper la disciplina de grupo para que los terroristas arrepentidos abandonen la ortodoxia de la banda y en segundo lugar, imposibilitar grandes fugas como la de Segovia. La distancia a sus lugares de origen es determina por su grado de adhesión a la estrategia terrorista, así los más cabrones estarán a su vez más lejos.

2º La dispersión se ajusta a derecho: la legislación española prevé que los presos estén cerca de sus lugares de residencia siempre y cuando esto contribuya a su reinserción. Si se busca que estén separados los unos de los otros es precisamente para evitar la presión del colectivo y propiciar su reinserción. Que salgan de la cárcel como algo parecido a una persona y no como una alimaña. Esto está por encima de la comodidad de sus familiares y amigos.

3º La política de dispersión ha sido amparada en diversas ocasiones por organismos internacionales como el tribunal de Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Otros países como Francia y ocasionalmente Alemania e Inglaterra, también toman medidas de este tipo.

4º Las medidas de dispersión no se aplican a los "presos vascos", las medidas de dispersión se aplican a grupos cohesionados de alto riesgo como los terroristas de ETA o los yihadistas. También al crimen organizado, por ejemplo a las mafias del este o los narcotraficantes.

5º Los presos de ETA tienen un medio para ser acercados al País Vasco: abandonar la tutela de la banda terrorista, arrepentirse de sus crimenes y colaborar con las autoridades en la resolución de los más de 300 asesinatos terroristas que aun a día de hoy no han sido resueltos. Unos treinta terroristas se han acogido a estas medidas conocidas como la vía Nanclares, que toma su nombre de la prisión de Nanclares de Oca en Álava.

6º Estas medidas dejarán de tener sentido, en el caso de los terroristas de ETA, el día que la banda terrorista anuncie su disoluciónentregue todas las armas y disuelva sus colectivos de presos. Hasta entonces, si los hijos de los etarras tienen que comerse cientos de kilómetros para ver a sus padres, sólo es culpa de una banda terrorista que actúa como un muerto viviente al negarse a reconocer su derrota.

Hispano

viernes, 12 de enero de 2018

¿Por qué lo llaman inmersión lingüística cuando quieren decir adoctrinamiento?


Las lenguas no deberían de ser más que meras herramientas de comunicación entre seres humanos, y el hecho de hablar una lengua u otra, o varias a la vez de manera nativa debería únicamente reflejar una situación cultural proveniente de la historia. Por desgracia en la España de finales del siglo XX y principios del XXI, después de todas las lecciones de historia no aprendidas, hemos/han cometido el error de permitir que todas las lenguas regionales sin excepción hayan acabado en manos de grupos separatistas y de extrema izquierda que pretenden utilizar las mencionadas lenguas (gallego, vascuence, catalán, valenciano, mallorquín, bable asturiano y altoaragonés) con objeto de construir nuevas realidades nacionales nunca antes existentes en la historia, y para ello, utilizan la inmersión lingüística y el adoctrinamiento.

Durante décadas los principales medios de la prensa escrita (El País, ABC, El mundo, La razón) y algunos medios como la radio han recogido y reflejado a la perfección este problema, pero ni la sociedad ni la clase política han tomado nota, especialmente esta última. También han existido algunas sentencias de los tribunales Supremo y Constitucional, pero de nuevo la clase política española sin excepción ha permitido que dicha jurisprudencia se haya quedado en papel mojado. Nos guste o no, es público, notorio e incluso si queremos, matemático que inmersión e imposición lingüística de lenguas regionales en determinados territorios en España supone adoctrinamiento y expansión ideológica, electoral y política de la ideología totalitaria separatista. A estas alturas solo un necio, un estúpido o un traidor podrá negarlo.

Un buen ejemplo lo tenemos en Navarra, donde podemos comprobar cómo en la zona vascófona, es decir, de obligatoriedad (discutible) del vascuence en todo el territorio que abarca la mencionada zona, impera el voto a partidos separatistas (Gbai y batasuna/bildu), mientras que en las zonas mixta y no vascófona existe voto separatista pero todavía hoy es muy minoritario. Si acudiéramos a las elecciones sindicales, ocurre otro tanto, en dichos territorios o en ámbitos de la Administración Pública en los cuales el vascuence es obligatorio, ELA y LAB arrasan, ocurriendo lo contrario en las zonas mixta y no vascófona así como en la parte de la Administración donde no resulta obligatorio el vascuence o colectivos copados por la mafia aberchunga.

A la izquierda, mapa que delimita las zonas lingüísticas de Navarra, a la derecha los resultados de las últimas elecciones municipales de 2015, donde se puede comprobar cómo resulta matemático que las zonas de imposición lingüística del vascuence salvo excepciones están en manos de la mafia aberchunga

La inmersión (¿o deberíamos decir inversión?) lingüística no solo conlleva la imposición y obligatoriedad del idioma en el que se produce la inmersión (en nuestro caso el vascuence), también implica un adoctrinamiento en las escuelas, un revisionismo y falseamiento de la historia, y la imposición histérica de una supuesta "neo-cultura", como el Olenchero, los danzaris o los chistus. Al final acaban convirtiendo el idioma y una serie de peculiaridades folclóricas regionales en una mezcla de matrix, gran hermano y 1984 (novela de Orwell), donde la cultura-idioma es utilizada para una construcción nacional ficticia y paralela, con un fuerte carácter totalitario, que una sociedad sana y normal nunca debería de permitir.

Para acabar con el adoctrinamiento y la inmersión lingüística habría que dotar a la Alta Inspección del Estado de competencias que permitan supervisar el cumplimento de la legalidad, la supervisión de currículos, contenidos de libros de texto y actividades extraescolares. Asimismo, se debería de crear una oficina de atención a los usuarios y profesionales de la enseñanza. De la misma manera que una enfermedad no se cura recetando aquello que la ha ocasionado, el separatismo no se curará otorgando más autonomía y privilegios, que son precisamente los que nos están llevando a un callejón sin salida.

La única solución es hacer todo lo contrario de lo que se ha hecho hasta ahora: reforzar la presencia del Estado, transmitir una imagen positiva de España, evitar que los medios de comunicación públicos continúen siendo el instrumento propagandístico del nacionalismo, acabar con la inmersión lingüística y el adoctrinamiento, dar visibilidad y protagonismo a las asociaciones cívicas que defienden la convivencia y la españolidad de Navarra. Lo que en ningún caso debe hacerse es mostrar debilidad. Y por supuesto, hay que lograr el acomodo en Navarra de los navarros hasta ahora marginados y silenciados, es decir, los que no simpatizan ni militan en la mafia secesionista aberchunga. No parece que Rajoy, Sánchez ni mucho menos Iglesias (y sus respectivas formaciones) estén por la labor, esperemos que Ciudadanos no defraude y otras opciones como Vox vayan teniendo mayor presencia en nuestra escena política.

jueves, 11 de enero de 2018

Algunas consideraciones en torno al Convenio Económico


A finales de año nos sorprendía a todos los navarros la noticia del nuevo ajuste de la aportación de Navarra a las cargas del Estado por los servicios que éste presta a Navarra, siendo una sorpresa mayúscula ya que baja considerablemente la aportación que la Comunidad Foral debe realizar a las arcas estatales. 

Por supuesto que las sucursales mediáticas y políticas de la matrix aberchunga/kanvio erregimena han aprovechado para realizar una intensa labor de propaganda y lavado de imagen frente a tantos desatinos (por decirlo de manera suave) que llevamos padeciendo. En realidad el mérito del señor Aramburu y del ejecutivo del kanvio es relativo, ya que, si Madrid hubiera tenido otras consideraciones económicas y políticas, para nada se hubiera realizado el ajuste en positivo tan considerable para Navarra.

Si se ha realizado un ajuste de tanto dinero que Navarra va a dejar de aportar al Estado, surge la pregunta del millón; o Navarra lleva años contribuyendo por encima de lo que le correspondía o el Estado recientemente ha dejado de prestar un montón de servicios en Navarra. Aunque también podría haber una tercera opción; en plena luna de miel PP-PNV nunca antes vista (ni siquiera en 1996 entre Arzallus y Aznar), la formación burguesa-separatista habría conseguido que el Estado rescatara de manera indirecta a Navarra rebajando la cifra que debe aportar al Estado. 

Por lo tanto, podría ser que incluso ahora sí, Navarra estuviera contribuyendo menos de lo que le correspondería, y si bien en parte puede ser por reivindicación de los separatistas, no olvidemos que se trata de una bilateralidad con una cierta posición de ventaja del Estado, luego a este acuerdo nunca se habría llegado sin el aval del Partido Popular de Montoro y Rajoy.

Las consecuencias de este desatino no pueden ser peores; de una parte dejan a PPN, UPN y PSN-PSOE literalmente con el culo al aire, es decir, como unos partidos lacayos que durante décadas se han dedicado a aportar al Estado más de lo que nos hubiera correspondido, algo que es totalmente falso pero que deduce de ésta última operación y que el kanvio ya está propagando. 

De otra parte, otorga decenas cuando no centenas de millones de euros al kanvio que podrá utilizar a su antojo, y no duden nuestros lectores que gran parte de la tarta acabará financiando cuestiones identitarias panvasquistas. Luego que a nadie le extrañe que el PP se la pegue en Navarra, Cataluña o Comunidad Autónoma Vasca, tres comunidades donde la presencia de la formación de los señores Rajoy y Montoro es residual y como sigan por este camino, acabarán fuera de las instituciones regionales.

miércoles, 10 de enero de 2018

¿Navarricos o vasquitos? (1a. parte)


La chica este vídeo es de la parte culturalmente más aragonesa de Navarra, la Ribera. Se aprecia claramente la similitud del acento ribero (del sur de Navarra) con el maño.


No es de extrañar, al fin y al cabo La Ribera navarra está más cerca geográficamente de Zaragoza que de Pamplona. Es más, su capital, Tudela, está a tres cuartos de hora de Zaragoza y a una hora de la capital navarra, Pamplona. Esta es la Navarra más española, pues los nacionalistas vascos no llegan ni al 10% de los votos.

Aquí es donde la identidad navarroaragonesa es más patente. Aquí es donde, visto el éxito obtenido en otras zonas, quieren los abertzales extender derechos lingüísticos, es decir, pisotear los derechos del 98% de sus habitantes y favorecer a un 2% de vascoparlantes, esto último como muy mucho.

Eso de extender derechos se traduce al final en darle trabajos a guipuzcoanos y vizcaínos para puestitos con euskera, total para no utilizarlo básicamente nunca. Es decir que el motivo oculto, no tanto, no era dar derechos a nadie, sino traer colonos robasetas abertzales. Eso es así en toda Navarra.

Y en Vitoria y su provincia, Álava, estos pioneros han hecho que una zona donde ganaban los constitucionalistas holgadamente, ahora no haya una mayoría españolista tan holgada. Gracias esto, en buena medida, a colonos guipuzcoanos y vizcaínos que han entrado masivamente con la excusa de que en los puestos de la administración sólo entraban los vascófonos (filtro para los abertzales), todo esto a parte de los conversos al nacionalismo que estudiaron en ikastola.

Por no hablar de las casicas (casitas, como dicen ellos) de vacaciones que se compran los guipuchis por los pueblos de Navarra en las que se acaban empadronando para votar allí, exigir el cambio de zona lingüística, exigir funcionarios vascófonos... en definitiva para colonizar Navarra.

Algunos encuentran un trabajo y se instalan con su familia, mientras otros sólo se quedan por la única razón de apuntalar con sus votos la minoría abertzale del Parlamento de Navarra y nuestros municipios. Mientras tanto nuestros políticos ingenuos de PSN y UPN piensan que el nacionalismo no crece con la política del euskera y con desfiles de Olenchero.

Muchos socialistas que pensaban que al mandar a sus hijos a euskera sólo estaban aprendiendo una lengua, hoy tienen hijos adultos que votan nacionalista y no socialista. He ahí uno de los porqués del hundimiento del voto socialista en Navarra. Las nuevas generaciones de socialistas se han abertzalizado y los padres, cándidos ellos, pensaban que los hijos sólo estudiaban una lengua más.

Aquí, José Antonio Beloqui (burukide del PNV en Navarra) citando al socialista Gabriel Urralburu, que además de ladrón estaba bastante desnortado como podemos ver. Menudo referente.

Con el voto de los funcionarios y profesores de ikastola importados del País Vasco y los hijos de éstos, además de los conversos ikastolizados ya adultos, el voto abertzale se refuerza (Lodosa y Viana) e incluso se logran mayorías como en Tafalla, gobernada por EH Bildu gracias a los colonos guiputxis traídos por la Fagor.

Aparte de unos pocos que legítima y genuinamente quieren preservar la lengua familiar o de los fanáticos que quieren hacer país (el de fantasía que nunca existió), están los que mandan a sus hijos a euskera, como menciono arriba, pensando que el saber no ocupa lugar, que es sólo estudiar una lengua inocente y libre de adoctrinamiento... o más bien los que mandan a sus hijos al vascuence pensando que sin euskera el futuro laboral de sus vástagos estará lleno de nubarrones negro azabache. Como si sólo se pudiese trabajar de funcionario en esta vida.

Por eso si los no nacionalistas llegan de vuelta al gobierno tienen que dejar de hacer políticas que cedan terreno a favor del nacionalismo, especialmente con el tema del euskera. El hecho objetivo es que en las legislaturas pasadas el nacionalismo ha crecido, es necesario hacer una autocrítica y enmendar el rumbo de las políticas de apaciguamiento hacia aquellos que nunca van a estar satisfechos. 

Si vuelven al gobierno y no aprovechan la oportunidad de cambiar la política errada que los no nacionalistas hicieron anteriormente a favor del euskera, es posible que acaben desterrados hacia la oposición para siempre y que Navarra desaparezca definitivamente diluida en Euskal Herria.

Los miles de progresistas que votaron por Geroa Bai o PODEMOS-IE ya saben ahora que su voto no ha traído una mejoría sustanciosa de ayudas sociales o de reducción de listas de espera médicas, sino de ayudas al mundo del eusquera y a los estómagos agradecidos de los medios de comunicación abertzales.

Pamplonica

martes, 9 de enero de 2018

Usar a sus hijos: el vomitivo victimismo de los terroristas de ETA


Este primer domingo del año, día 7 de enero, el diario filoterrorista Gara proclamaba en la parte superior de la portada, tanto impresa como digital: «La política carcelaria afecta a los más vulnerables, los hijos».

Tal sentencia procede de la entrevista a Enara Izagirre («madre de dos hijos con el padre preso») e Iñaki Barrutia Arregi («psicólogo clínico») que justifican así: «En la actualidad son 113 los menores de 18 años con el padre, la madre (o ambos) en la cárcel. Los llaman los “niños de la mochila”. Sus vivencias y problemas han quedado en un segundo plano durante años. Ahora empieza a romperse el tabú». Y, si bien no los mencionan expresamente en ningún momento, al denunciar «la dispersión» y la «política penitenciaria arbitraria basada en la venganza y en la crueldad que se ha impuesto a los presos políticos vascos», no es difícil deducir que se está hablando de niños con padres terroristas de ETA. Ya en el interior, la entrevista destaca: «Nuestros hijos no se merecen tener que soportar esta carga». Pero, ¿a qué se refieren?: ¿viajar todos los fines de semana por obligación, o tener un padre y/o una madre terrorista?

Extracto del vomitivo editorial victimista publicado en el diario proetarra Gara

Toda la entrevista es un ejemplo de cobardía (escudarse en niños), victimismo (omitiendo que los terroristas eligieron voluntariamente asesinar cobardemente o colaborar con quiénes así procedían) y sentimentalismo barato (publicada justo al terminar las fiestas de Navidad).

En su conjunto es, pues, puro oportunismo avalada por el “humanísimo” psicólogo de turno.

«El causante de la causa es causante del mal causado»; un aforismo jurídico, pero real como la vida, que suelen ignorar, generalmente, tanto los terroristas, sus familiares y quienes les apoyan; sobre todo cuando les conviene.

Los terroristas de ETA eligieron, de manera libre y consciente, asesinar; independientemente de que las víctimas tuvieran hijos o no.

También decidieron procrear, ya dentro de prisión: fueron egoístas. Seguramente, como prototípicos radical-progresistas al uso, sentenciarán que “hay demasiada gente en el mundo”, pero su linaje, por alguna causa inexplicable, sí merecería prolongarse en el tiempo: ¿acaso por capricho propio?, ¿para dar sentido a sus oscuras vidas en prisión?, ¿para incorporar tan privilegiados genes a su movimiento totalitario y facilitar su renovación generacional? ¿Para educar futuros “gudaris”? En cualquier caso se arrogan múltiples derechos que a otros negaron total y radicalmente. Sin posibilidad de enmienda. Sin arrepentimiento.

Asesinaron a padres y madres que también tenían hijos. Asesinaron a hijos, incluso niños, que tenían padres, hermanos y abuelos. ¡¡Asesinaron a padres delante de sus niños!! Les negaron toda posibilidad de tener un futuro en común, salvo en los cementerios. Les privaron, incluso ¡la posibilidad de cargar una mochila!, que, en definitiva, puede portar esperanza y no sólo dolor.

Tamaño ejercicio de hipocresía no tiene límite. Su capacidad de manipulación -incluso de quienes más debieran estimar y cuidar, sus propios hijos- es absoluta. Su desmemoria, perversa. Su doble moral: extrema. No se permiten respetar, siquiera, la mismísima inocencia de sus niños.

Y todo un sector de la sociedad vasca y navarra mira, escucha y asiente. Incluso se conmueve. Un ejercicio de pura perversión moral; el fruto de haber deshumanizado, primeramente, a sus desafortunadas víctimas. Y, transgredida esa primera gran “línea roja”, todo se permiten; todo justifican.

Son terroristas. Y punto.

Sila Félix

lunes, 8 de enero de 2018

Vigilantismo social en Pamplona


Nos hemos enterado recientemente, pero en marzo del año 2016 un miembro de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz encontró una videocámara oculta en un respiradero de la cripta del Monumento a los Caídos de Pamplona. Monumento que por cierto nunca se llamó oficialmente así, sino "de Navarra a sus Muertos en la Cruzada", pero nos entendemos.

¿Qué clase de actividades subversivas venía realizando esta asociación religiosa canónica legalmente inscrita para que alguien le haga una escucha? Pues una misa privada todos los meses (este es un recinto consagrado) en honor a todos aquellos que han dado su vida defendiendo España, además de las reuniones ordinarias de la asociación. Quizás quienes colocaron la cámara creían que iban a grabar a los asistentes brazo en alto y entonando el Cara al Sol; o urdiendo conspiraciones golpistas, pero el hecho es que si no lo han filtrado ya se debe a que lo más peligroso que vieron en los vídeos son unos cuantos rezos.

De la investigación llevada a cabo por parte de la Policía Nacional se desprende que los responsables de la colocación de este artículo de espionaje serían dos miembros de ZER, un colectivo memorialista de extrema izquierda cuya única finalidad es la demolición del monumento que recuerda a los casi 5000 navarros que prefirieron morir luchando a ser llevados al matadero como corderitos mansos.


Descartado el que este dispositivo fuese colocado desde la propia cripta, ya que su acceso está restringido a los miembros de la hermandad, se desprende que quienes colocaron la cámara accedieron al conducto a través de la nave principal del monumento, esta sí en posesión del Ayuntamiento de Pamplona y cerrada al público. Lo que quiere decir que esta maniobra de espionaje fue llevado a cabo con la colaboración de algún empleado municipal, sino en connivencia con el Consistorio de extrema izquierda.

Bien podría ser este el escándalo Watergate de Joseba Asirón, pero la realidad es -y me gustaría equivocarme- que no existe voluntad política alguna para exigirle responsabilidades a la corporación proetarra de Bildu por estas labores de espionaje tan torpes pero que suponen un delito de revelación de secretos que no es baladí, acompañado de otro de prevaricación para los colaboradores necesarios en el Ayuntamiento. Recordar también que este consistorio reserva una partida de 13 millones de euros para la demolición del monumento, que es lo que más le preocupa a los pamploneses, ¿verdad?

Que el vigilantismo social es un proceder habitual en la ultraizquierda es algo harto conocido, un caso típico son los Comités de Defensa de la Revolución aun vigentes en Cuba y que se dedican a la vigilancia y el control de la vida pública y privada de sus conciudadanos; en aras del señalamiento y el acoso a los disidentes aun presentes en ese paraíso socialista del caribe que se está cayendo a cachos. Estos organismos parapoliciales los encontramos en cualquier lugar en el que se intenta reproducir una revolución socialista y todos ellos beben de los Revcom, los comités revolucionarios de la extinta Unión Soviética.

Recientemente las CUP intentaron crear "comités de defensa del referéndum" que se iban a encargar de suministrar las "hòsties que pariran terror" que nos habían prometido.

Esta maniobra de espionaje propia de algún Anacleto no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una estrategia de acoso llevada a cabo por medios y asociaciones en la órbita de la izquierda abertzale y Podemos; que llevan años vigilando las actividades de esta hermandad y sacando fotografías a aquellos que asisten a sus misas o a quienes acuden por el Día de Todos los santos a las tumbas del cementerio de Pamplona que están reservadas a los combatientes caídos durante Guerra Civil.

Tomar fotografías a escondidas de una señora de 88 años que acude a un oficio religioso, lo llaman informar.

El vigilantismo, el señalamiento y el acoso; siempre han estado en el ADN de la extrema izquierda y actualmente la mayor amenaza para la libertad en España no son ni Donald Trump, ni Marine Lepen, por mucho que se empeñe en hacernos creer algún redactor cornudo de El Mundo; sino la formación criptocomunista que es la tercera fuerza más votada, gobierna las dos ciudades más grandes de España y gracias a la cual también el vasquismo ha tomado el poder político en Pamplona y en Navarra.

Hispano

jueves, 4 de enero de 2018

Navarra, los Miura y la tauromaquia


Las castas fundacionales de los toros de lidia modernos son: Morucha Castellana (Boecillo), Navarra, Toros la Tierra y Jijona (Madrid y la Mancha), Cabrera y Gallardo (El Puerto de Santa María), Vazqueña, Vega-Villar (Utrera) y Vistahermosa. No obstante hoy en día el 90% de las divisas en existencia vienen de la casta de Vistahermosa.

La casta navarra de toros, hoy inexistentes como tales, fue de toros de tamaño pequeño, pero que con tan bronco temperamento conseguían suplir su carencia de trapío gracias a su gran bravura y acometividad.

Miura es la ganadería de toros de lidia más conocida mundialmente debido a su bravura.

Miura es un apellido originario de Zugarramurdi y Urdax, en La Montaña occidental navarra. El apellido Miura no está muy extendido, pero la rama que pasó a Sevilla lo hizo conocido internacionalmente por su celebérrima ganadería de toros de lidia. Tener Miuras en un coso taurino es signo de prestigio de la localidad que los trae.

Toro de Osborne con puesta de sol de fondo

Decir Miura es decir bravura y es decir fiesta nacional de España. Cuando hace unos pocos años las juventudes proetarras de Ernai derribaron el último Toro de Osborne de Navarra (en Tudela) se creían que malograban un símbolo español.

Y sí, en efecto, se cargaron un símbolo español, pero es que el toro de lidia no es sólo un símbolo del conjunto de España, sino que también lo es de Navarra, incluyendo a La Montaña y de tan al norte como del Baztán.

Vaquillas en las fiestas del Valle del Baztán, en su capital, Elizondo

¿Acaso uno puede ser tan ingenuo de pensar que vamos a tener encierros sin corridas? Si hay encierros en Navarra es porque Navarra ha sido uno de los sitios de España con más afición a las corridas y a los espectáculos taurinos. No sólo de Pamplona para abajo sino también de Pamplona para arriba.

No por casualidad la plaza de toros de Pamplona es por tamaño la tercera plaza del mundo, sólo por detrás de la Ciudad de México y de la de Las Ventas, Madrid. Las tres son las grandes plazas de toros de la Hispanidad.

Plaza de toros monumental de Pamplona

El tamaño de la plaza de toros de Pamplona refleja su fama. Quizás incluso el tamaño de la plaza de toros de Pamplona se queda corto porque triunfar toreando en el coso taurino pamplonica es ser un torero de prestigio internacional.

La afición torera navarra siempre ha ido de La Montaña a La Ribera. Por algo se han instalado desde antaño plazas de toros en localidades al norte de La Montaña navarra como Elizondo, en el Baztán. En Elizondo se siguen instalando plazas de toros. 

También en Francia en Nimes o en la cercana Bayona hay afición torera. Rechazar las corridas y defender los encierros es incompatible, es como decir que se es navarro sin querer mojarse (diciendo que se es español).

Porque, ¿acaso un navarro a secas verdaderamente cree que una Navarra sin España va a estar más libre de las anexionistas Provincias Vascongadas que dentro de España? Si ahora andan como lobos a por Navarra, nos podemos imaginar cómo andarían en una Navarra sin España.

Concurso de recortadores en Lodosa, Navarra. Los espectáculos taurinos de recortadores se dan en toda España, pero es en las tierras navarroaragonesas de Navarra, Aragón y la Comunidad Valenciana donde más afición congregan y de donde salen la mayoría de los campeones de estos concursos.

Además España deja a Navarra con una gran autonomía, por no hablar de sus fueros que todos los gobiernos de la nación han respetado, incluso en dictadura. ¿Daría el País Vasco este grado de autonomía que da España? Por supuesto que no. Y barrería del mapa nuestra cultura navarra no vasca.

¿Permitiría Euskadi mantener las tradiciones particulares de Navarra, sean los encierros, las jotas, el pañuelico rojo, sus leyes propias...? La respuesta es obviamente evidente y es un rotundo ¡¡¡NO!!! Y esta respuesta ya nos la dieron los terroristas de Ernai.

Pamplonica