martes, 27 de junio de 2017

El PSN-PSOE desvela la hoja de ruta de su agenda política


Recientemente tras un acto interno del PSN-PSOE una pletórica María Chivite declaraba que el PSN-PSOE estaba listo para gobernar en la próxima legislatura en Navarra, vamos que dan por hecho que sí o sí serán determinantes y que gobernarán Navarra a partir de mayo de 2019. Como resulta ya bastante obvio, ni el PSN-PSOE ni ningún otro partido navarro lo ha logrado en los últimos 40 años ni obtendrá a partir de mayo de 2019 la mayoría absoluta por sí mismo para poder gobernar sin necesitar el apoyo de otro u otros partidos. Pues bien, hasta este domingo a muchos navarros les podría quedar la duda (a mí no) de cuáles serían las inclinaciones o preferencias del PSN-PSOE para lograr el apoyo suficiente para co-gobernar Navarra la próxima legislatura. Y ha sido un pletórico (y un tanto soberbio) Santos Cerdán el que nos ha dado la clave en el reportaje a dos páginas que le dedica el Diario de Navarra.

La clave nos la va a dar el titular de la entrevista: "El PSN estaría cómodo en un gobierno con Geroa Bai, I-E y Podemos", rematándolo con otras dos frases; "Uxue Barkos no va a volver a ser Presidenta" y "un gobierno con UPN, PSN y Geroa Bai sería un gobierno fuerte". Si contamos que la última frase es un imposible y por lo tanto, una tontería (además, sería un gobierno más escorado a la "derecha" en materia social y económica en un PSOE girado hacia la izquierda radical), lo que nos queda bastante claro es que el PSN va a intentar a toda costa (es decir, si dan los números) un neo-cutrepartito PSN-GBai-IU/IE-Potemos donde Barkos no será presidenta porque lo sería María Chivite.  Si no, no se entiende una afirmación tan categórica (salvo que la propia Barkos le haya manifestado al oído a Cerdán la intención de no repetir como presidenta, cosa que dudo mucho).


Es verdad que el PSN-PSOE en 40 años no ha sido nunca de fiar en relación al pan-vasquismo (tampoco en otras cosas), pero ha habido unos momentos menos de fiar que otros, recordemos si no el pacto con CDN/EA/IU de 1995 (con un giro muy vasquista del cutrepartito de aquellos años) o el intento fallido de formar un gobierno con IU y NABai en el 2007. Pues bien, si todavía a algún potencial votante del PSN le quedaba alguna duda, la filial del partido de Pedro Santxez en Navarra volverá a intentar un cutrepartito panvasquista (dicen que a la tercera va la vencida), y esta vez Ferraz no solo no lo va a vetar, sino apoyar e impulsar.

Por eso, hay que trabajar para que no les dé la aritmética, para que UPN, PP y Cs puedan bloquear cualquier intento del PSN de sustituir a Bildu en el actual cutrepartito y blanquearlo dándole un barniz de moderación falso, que sería catastrófico para los que nos oponemos al Anschluss vasco. Solo si los números no les dan a PSN - IU/Potemos - Gbai, y no pudiendo echar mano de Bildu (mientras al PSOE todavía le queden escrúpulos electoralistas, algún día los vencerán y pactarán con Bildu tal y como el PSC hizo y continúa haciendo con ERC) no se pueda repetir un frankestein político que continuará la agenda anexionista de Navarra a eusqualherria con los socia-listos de palmeros.


A todo esto, la entrevista nos deja otras dos perlas que nos permiten deducir cómo van los aires en el PSOE en materia de territorialidad y relaciones con los separatismos panvasquista y pancatalanista. Por un lado, el señor Cerdán, siguiendo a su amo, califica a Cataluña y Euskadi de naciones, supongo que de Historia y Derecho constitucional el señor Cerdán andará bastante justito, de lo contrario sería un sinvergüenza. Por otro lado, comenta que la disposición transitoria de la Constitución (la que legaliza el Anschluss por obra y gracia de Adolfo Suárez y sus oscuros tejemanejes con Arzallus) no le incomoda ya que es un derecho que los navarros tenemos ahí.

En primer lugar, si es una disposición TRANSITORIA, alguna vez deberá perder vigencia, si no habría sido una disposición ADICIONAL o incluso una parte integrante de alguno de los 169 artículos de la Carta Magna. En segundo lugar, si una mayoría de navarros decidiera dar su voto afirmativo al Anschluss, pero una mayoría de riberos por poner como ejemplo se opusiera, ¿también se les otorgaría el super-democrático, supermoderno y super-progre derecho a decidir para salirse de eusqualherria?  Y si la totalidad de los navarros se arrepintiera a los 5 años de seguir sometidos al Parlamento de Vitoria, ¿se podría repetir el referéndum en sentido contrario? ¿O una vez consumado el Anschluss desaparece el derecho a decidir?

Juzguen nuestros lectores todo lo comentado en su artículo, pero personalmente, para mí ningún navarro que ame a su tierra como comunidad política diferenciada dentro de España y se sienta navarro y español (o vasco-navarro y español) podrá votar al PSN-PSOE como una opción alternativa al cutrepartito que hoy padecemos, y me temo que ese veto se extenderá al menos otros 40 años...

Navarra: ¿el Ulster vasco o la Sicilia ibérica?


La sección Tribunas del Diario de Menticias no deja de sorprendernos cada día con artículos de opinión de distintos personajillos de su cuerda. El pasado miércoles 21 publicaba uno titulado "El Ulster Vasco", de un tal José Mari Esparza Zabalegui, que es nada menos que el director de la editorial aberchandal “Txalaparta” de Tafalla. Pues bien, este personajillo, parafraseando a Manuel Irujo (antiguo dirigente del PNV), considera que Navarra es el Ulster vasco, al estar desgajada del resto de eusqualherria, considerándonos a los no-panvasquistas como "contrainsurgencia española" y "papagayos indígenas". Para este individuo lo que genera similitud entre el Ulster y Navarra es nada menos que; una lengua propia en peligro de extinción (tal cual), canciones y deportes propios, larga dominación colonial, proceso independentista centenario con guerras de por medio, un "país" ocupado por cuarteles y militares ajenos con una lucha armada surgida en los años 60 que reivindica libertad, justicia social, idioma y unidad nacional.

Navarra no puede ser el Ulster vasco ya que la Comunidad Autónoma Vasca hoy por hoy no constituye una república independiente como sí lo es la República de Irlanda. Por si fuera poco, fueron las tres provincias vascongadas las que se desgajaron del Reino de Navarra hace ya bastantes siglos para integrarse VOLUNTARIAMENTE en Castilla, para la que, en 1512, conquistaron Navarra bajo las banderas castellanas. Irlandeses e ingleses residentes en Irlanda no compartían religión, cosa que sí hemos compartido hasta el ateísmo recientemente imperante todos los habitantes de la Península Ibérica. Fuera de España, las provincias vascongadas han estado muy poco tiempo unidas a Navarra, siendo aquellas las que dieron el portazo de manera voluntaria.

Si bien puede y habrá católicos pro Reino Unido y algún protestante pro-Irlanda, si atendiéramos a religión-sentimiento nacional, a día de hoy en Irlanda del Norte el 53% de la población es protestante frente al 44% de catolicismo. En cuanto a voto por partidos, los partidos unionistas siguen teniendo una mayoría electoral, luego, tal y como ocurre en Navarra, nos gustaría ver dónde está esa mayoría colonizada por cuarteles y militarse extranjeros.

El resto de acontecimientos históricos, desde la conquista de América o Asia, las guerras contra Inglaterra o Francia, o las guerras carlistas (guerras ideológicas y dinásticas, NO territoriales) o la guerra civil del 36-39 (de nuevo guerra ideológica derechas-izquierdas, NO de carácter territorial) han sido los avatares que hemos padecido para bien o para mal todos juntos. Además, por si fuera poco, el vascuence no es un idioma en peligro de extinción, siendo el castellano también lengua propia de vascos y navarros (anda majete, hazte un favor y escribe tus próximos artículos en vascuence, así demostrarás el dominio de tu amado idioma). Curiosamente en la República de Irlanda el conocimiento del gaélico es insignificante, continuando el inglés de facto como lengua propia de irlandeses tanto del norte como del resto de la isla.


Por si fuera poco, el señor Esparza Zabalegui, como buen conocedor del conflicto norirlandés, sabrá perfectamente que las dos comunidades enfrentadas (irlandeses-republicanos-católicos frente a unionistas ingleses-protestantes) contaron con grupos paramilitares, siendo ambos los que causaron estragos terroristas (unos 2000 muertos atribuidos a los distintos IRA, 1.150 a los paramilitares unionistas), contando los unionistas pro Reino Unido con la mayoría de la población a su favor y un número nada desdeñable de asesinatos a sus espaldas, hasta el punto de que el ejercito inglés en numerosas ocasiones tuvo que proteger a la comunidad católica de los estragos unionistas.

Lo mejor viene cuando el autor critica el delito de apología del terrorismo, alegando que en Irlanda del Norte se puede homenajear a paramilitares de ambos lados sin problemas. Pues bien, surge la misma pregunta aplicada a España, si estuviéramos ante un conflicto similar y tuviéramos que actuar de la misma manera, entonces cabría homenajes y exhibiciones públicas de apoyo al etarrismo, pero también podría haberla en favor de los GAL, Batallón Vasco Español, Triple A, requetés, falangistas o incluso de la figura de Franco, luego, el Monumento a los Caídos (que al fin de cuentas sería un monumento "del otro lado") no debería levantar ampollas.

Los argumentos de estos pájaros se caen por su propio peso, porque en realidad no estamos ante un conflicto armado de dos comunidades con culturas y religiones distintas, ni el terrorismo etarra es una segunda parte de la guerra civil o las guerras carlistas. En realidad si hiciéramos una comparativa internacional, esto ni ha sido un Ulster, ni una Palestina ni un Sahara, más bien es una mezcla entre Sicilia y Colombia. Una banda armada con sucursales en todos los ámbitos de la sociedad (partidos, sindicatos y asociaciones de todo tipo) que amparaba el crimen bajo la doble excusa territorial y lucha de clases marxista para imponer un régimen de terror pistola en mano. 

Pero no nos engañemos, tiene un objetivo político y lo intentarán, pero no solo han sido terroristas, son delincuentes consumados (por ejemplo; tráfico de drogas o armas) y han montado todo un emporio del crimen del cual viven miles de personas de manera opípara. Y no contentos con crear una pequeña Sicilia en el norte peninsular, han movido tentáculos por toda Latinoamérica asentándose con éxito en Venezuela (narcoestado fallido) y dejando Colombia arrasada con un reguero de sangre. Que nuestros lectores saquen conclusiones, pero particularmente tengo muy claro que Eta no ha sido un conflicto del estilo norirlandés, sino una mafia criminal separata-marxistoide a medio camino entre la Camorra napolitana y las narcoFARC colombianas.

Imagen del artículo sectario del abiertamente proetarra director de la infumable editora Txalaparta

lunes, 26 de junio de 2017

Los herederos de ETA vampirizan EH Bildu

Un movimiento táctico-organizativo de amplio calado

EH Bildu es la gran formación política de la “izquierda abertzale”, conforme su propia nomenclatura, con estructura jurídica de coalición electoral en la que se integran cuatro partidos de procedencia muy diversa. Dicha entidad celebró un congreso decisivo, para su estructuración interna y el juego real de las diversas “sensibilidades” existentes en su seno, el pasado 17 de junio de 2017; al que calificaron como de “refundación”. Lo que se presentó como “novedad” fue este intento de trascender la fórmula de coalición electoral para dotarse de órganos con capacidad ejecutiva; especialmente su “Mesa Política” de 19 miembros con derecho a voto y otros dos más sin él. ¿Simples palabras o giro táctico? Ya se verá un poco más adelante.

El principal de todos esos partidos sin duda alguna, tanto en número de militantes, cargos públicos, como proyección social, es Sortu: heredero directo de la expresión política de ETA Militar que ha conocido, al calor de los circunstancias legales, diversas denominaciones: Herri Batasuna, Batasuna, Partido Comunista de las Tierras Vascas, Acción Nacionalista Vasca, Euskal Herritarrok, Askatasuna, Bildu… Su líder más mediático, y seguramente el que disfruta de mayor prestigio tanto dentro como fuera de la organización, sigue siendo Arnaldo Otegi; quien tras su última estancia en prisión sigue liderando y marcando los nuevos ritmos. En la nueva Mesa Política de EH Bilbu, Sortu ocupa 12 puestos de los 19; casi dos tercios del total.

El segundo partido histórico de la coalición es Eusko Alkartasuna: la formación social-demócrata que fundara el navarro de origen -y guipuzcoano de adopción- Carlos Garaikoetxea, al escindirse del partido-madre EAJ-PNV con sus seguidores, allá por 1986. Tras unos primeros tiempos en los que jugó un papel relevante en la política vasca, el partido ha ido declinando hasta que, en la actualidad, se ha convertido en un mero satélite de la izquierda abertzale. Ciertamente, el propio Carlos Garaikoetxea, alarmado junto a otros “históricos”, se sumó, meses atrás, a un pequeño movimiento crítico a tal deriva; pero, pese a ello, los restos de su antaño criatura predilecta, están más marcados que nunca por el “Gran Hermano” etarra. Apenas dos escaños de la nueva Mesa Política, de un total de 19, son suyos.

Aralar, tercera formación de la coalición, es otra fuerza de izquierda abertzale que nació, formalmente el 29 de septiembre de 2001, como disidencia de Herri Batasuna; al no compartir la subordinación de la expresión política a la organización-líder, es decir, a ETA. En consecuencia, rechazaron la “violencia” política”, si bien por “consideraciones tácticas”, que no morales o de principios. Su escisión les generó no pocas dificultades de convivencia y de comprensión desde la izquierda abertzale “oficial”. De ideología “ecosocialista” e independentista, nunca alcanzó grandes cuotas de poder; no obstante, entre sus méritos siempre figurará que facilitara -con su pragmatismo y buenos oficios-el despegue del separatismo panvasquista en Navarra con el impulso de Nafarroa Bai, antecesor de Geroa Bai. Dos puestos en la Mesa.

El cuarto y último partido es Alternatiba, una pequeña formación comunista nacida en 2008 desde una de las facciones de la siempre convulsa y minoritaria Izquierda Unida vasca. Con apenas doscientos militantes, y con Oskar Matute como siempre sonriente coreógrafo de la izquierda abertzale en todos sus actos públicos, en la actualidad tiene el mismo peso político que Aralar y Eusko Alkartasuna (2 puestos en la MP); de modo que siempre se mostrarán agradecidos a Sortu, facilitándoles el control absoluto de la organización a los herederos de ETA.

Por último, un único puesto –el decimonoveno de la ejecutiva- se ha reservado para los “independientes” de los que tanto hablan; en la persona de la ex-presentadora y directiva de ETB Maddalen Iriarte.

El congreso del 17 de junio, apenas estudiado y seguido en Navarra pese a su relevancia, aportó algunas novedades.

La principal de todas: EH Bildu concebido como partido-coalición-movimiento; lo que es una simple traslación semántica de la tradicional concepción centralista y leninista del autodenominado MLNV. Entonces, y durante décadas, fue ETA la organización-vanguardia; Herri Batasuna en sus diversas denominaciones, la expresión política; diversos movimientos sociales, a modo de “aros de cebolla”, sus estructuras sectoriales especializadas. No olvidemos que, en su origen, Herri Batasuna -inicialmente Mesa de Alsasua (24 de octubre de 1977)-  también fue una coalición: ANV, HASI, ESB y EIA. Posteriormente, EIA se marcharía, dando lugar a Euskadiko Ezkerra entre 1981 y 1982; incorporándose al resto de formaciones abertzales LAIA.

Ahora se repite, bajo la palabrería oficiosa propia del proceso y debate interno de las formaciones de EH Bildu, una operación análoga; pasando a controlar, por parte de los herederos directos de ETA, unas organizaciones que, al menos en origen, disfrutaban de una autonomía y una ideología propias. El cambio se ha justificado, según su propio documento interno, del siguiente modo: «la forma de una coalición, la estructura de un partido y el carácter de un movimiento (…) integra las característica de estas tres tradiciones organizativas: la riqueza ideológica de las coaliciones, la eficacia de las estructuras de partido y la horizontalidad y participación de los movimientos». Y ello es así, pues «queremos dar el salto y evolucionar de coalición de cuatro fuerzas políticas a sujeto político que incorpore también a sectores y personas independientes, con nuevas ideas y proyectos, no necesariamente identificadas con alguno de los partidos». Un verdadero logro táctico, pues además de asegurarse la solidez del proyecto y la fidelidad de sus socios, gana prestigio y una aparente aura de pluralidad al canalizar “culturas políticas” diversas.

Pero, ¿por qué se ha elegido este momento y no otro, antes o después? También lo explican: «En el Estado español no hay condiciones para una democratización y el ciclo del autonomismo se ha agotado. El vuelco en Nafarroa, la creación de la Mancomunidad Vasca o la amplia mayoría por el derecho a decidir en la CAV facilitan “un itinerario confederalista” en que los tres espacios podrían ir convirtiéndose en Estado por sus ritmos y vías e integrar finalmente si lo desean una República vasca».

Arnaldo Otegi, en una amplia entrevista concedida a Gara el 19 de junio, demuestra, además, ser un alumno aventajado del tantas veces mencionado en este blog, Antonio Gramsci, al afirmar que «Vemos que la gente percibe a EH Bildu en un extremo del eje izquierda-derecha, en feminismo, en independentismo... y sin embargo ahí convivimos culturas muy diferentes: sectores socialdemócratas, comunistas, ecosocialistas... Desde mi punto de vista, esa síntesis conecta bien con las amplias mayorías del país, aunque aún no se haya traducido en mayoría electoral, porque esos son los valores hegemónicos».

Por lo que a Navarra se refiere, asegura que: «Todo el mundo es consciente de que EH Bildu está jugando un papel fundamental en el sostenimiento del cambio en Nafarroa. Y se reconoce. Dicho esto, hay una demanda de que el cambio tenga otra intensidad e incluso otra dirección en determinadas esferas. Sacar a UPN, como sacar a Maroto, era una condición imprescindible, pero no suficiente. El Gobierno del cambio tiene que hacer cambios. Con toda la responsabilidad del mundo, sabiendo lo que nos jugamos, decimos que la mayoría social que existe se tiene que ver reflejada en la acción de Gobierno». Gramsci, puro Gramsci.

Sin duda hay que reconocer su capacidad de trabajo interno y de adaptación a las nuevas condiciones objetivas, sociales y políticas, en el contexto de la globalización, de los “escenarios vasco y navarro”. Bien harían sus rivales políticos en analizar las motivaciones de unos cambios aparentemente poco importantes y en poner en práctica las enseñanzas tácticas-organizativas derivadas de ese pragmatismo organizativo. En definitiva: nuevos escenarios, nuevas tácticas y nuevas formas de organización. Por el contrario, PP, UPN, Ciudadanos y PSN-PSOE, mantienen desde hace años los mismos estatutos y la misma cultura organizativa: la de ser “partidos de gestión del poder”. Lógicamente, tan rígida y precisa estructuración, propia de unas circunstancias políticas muy determinadas –democracia formal, juego parlamentario clásico, turnismo gubernamental-, impide trabajar de una manera eficiente desde la oposición; careciendo en consecuencia de experiencia y estructuras propias del trabajo de calle y de base.

Un pequeño paso, en suma, desde una gran estrategia. Que nadie se llame a engaños.

Sila Félix

viernes, 23 de junio de 2017

Escapadas de verano: el parque histórico Puy du Fou


La Historia le está esperando” o “Prepárese para un viaje en el tiempo” son algunos de los lemas publicitarios utilizados por el parque temático PUY DU FOU (pronúnciese  “puidifú”).  Situado en el oeste de Francia, en la región de la Vendée, se trata de un parque de base histórica que tiene poco que ver con los parques de atracciones habituales basados en entretenimiento globalizado vacío de contenido.  De hecho, no consiste en subirse en ninguna máquina infernal para sentir no se sabe qué emociones fuertes, sino en otras sensaciones basadas en contemplar y participar en espectáculos que cuentan diferentes momentos de la historia regional y de Francia: Galos contra romanos; vikingos; guerreros medievales; mosqueteros; y muchos otros.

El interés de este parque es que tiene gancho para todos los públicos, pero sobre todo para las familias, ya que despierta el interés de niños y adolescentes por conocer la Historia. Organizándose bien, en tres días se puede visitar con calma lo más relevante. En resumen, lo que cuenta es la historia de una saga familiar de la zona a lo largo de diferentes momentos históricos. Mucho mejor que cualquier videojuego de realidad virtual es vivir esta experiencia en carne y hueso.  

El parque está inmerso en un bosque centenario de 50 hectáreas, donde se pueden observar diferentes especies animales y una gran diversidad vegetal. Contiene varias opciones de alojamiento “histórico” a precios razonables; restaurantes también tematizados a la vez que rincones para hacer picnic; facilidades para discapacitados; en fin, una estructura que ha pensado en todos los detalles para el disfrute en familia.

Además de la información turística, interesa conocer su modelo de negocio. El parque está gestionado por una asociación sin ánimo de lucro, que reinvierte todos los beneficios en mantener y mejorar las actividades propuestas de año en año. El parque emplea directamente a un millar de personas, y cuenta con cerca de 3.000 voluntarios que dan vida a los espectáculos (muchos vienen de los pueblos colindantes, y están organizados en una asociación). El parque también cuenta con varias escuelas de formación: Escuela ecuestre, de cetrería, de formación en artes escénicas, etc.  No existen accionistas que pidan dividendos y no percibe tampoco subvenciones públicas.  El proyecto es iniciativa privada y se autofinancia al 100%.

El “Puy du Fou” ha recibido varios premios internacionales por la calidad de los espectáculos, la animación y los efectos especiales.  Ahora mismo se encuentra en un momento de exportación del concepto a otros países, entre ellos, a España.  Están trabajando ya en un proyecto de inversión en Toledo, que estaría dedicado por completo a la Historia de España. Según el presidente del grupo, el objetivo es que los españoles que lo visiten “puedan sentirse orgullosos de serlo”, siendo precisamente la “grandeza” del país la que se encuentra “en la cabeza y el corazón” de los promotores. http://www.20minutos.es/noticia/3014051/0/espectaculo-nocturno-sobre-historia-toledo-abrira-2019-puertas-parque-puy-du-fou-ciudad/

Más información en: www.puydufou.com

jueves, 22 de junio de 2017

Estella 1931: pactar con la antiespaña


Entre el advenimiento de la II República española (14 de abril de 1931) y el rechazo navarro en la Asamblea General celebrada en Pamplona el  19 de junio de 1932, se discutió un Estatuto de Autonomía Vasco-Navarro (por primera vez en la historia y que también sería conocido como el Estatuto de Estella) que pretendía disolver Navarra y convertirla en una provincia vascongada más al mismo nivel que las otras tres. Para vergüenza de algunos, al principio una parte importante del bloque de derechas (PNV aparte) incluyendo a monárquicos de todo tipo (boina roja incluida) y demás grupos conservadores apoyaron inicialmente el proyecto con una miopía política impresionante. 

Ante la deriva radical y profundamente anticatólica del gobierno de Madrid, se ve que a unos cuantos iluminados dirigentes de los distintos grupos de las derechas no nacionalistas se les encendió una bombilla en su cerebro y decidieron apoyar la trampa del Estatuto Vasco-Navarro con objeto de juntarse al PNV para fortalecer su posición frente al gobierno de izquierda radical que se había formado en Madrid tras el vacío del poder al salir Alfonso XIII al exilio de manera voluntaria (una huida  a toda regla, además de manera muy irresponsable).

Pues bien, aunque parezca increíble, la izquierda navarra si bien por razones de conveniencia política mostró un poco de coherencia por una vez en su historia. De hecho, fueron los primeros en formular su frontal rechazo al Estatuto Vasco-Navarro, defendiendo una Navarra como sujeto político-administrativo diferenciado de la incipiente Comunidad Autónoma Vasca. Realmente parece increíble que la izquierda navarra se haya opuesto frontalmente a la integración en la CAV alguna vez, pero por raro que suene ocurrió durante la II República Española. Lo mejor de todo es que existen pruebas documentales, como los dos ejemplos que vamos a poner a continuación. Está claro que si la izquierda navarra fuera coherente con su ideología (un internacionalismo tontuno que no comparto) y fuera más seria, no se dejaría embaucar en los proyectos totalitarios del separatismo. 

Resulta llamativo que para defender España se acojan al sagrado internacionalismo, pero para enfrentarse a los separatistas se les olvide. En fin, repetimos que aunque parezca increíble, hubo una época en la que la izquierda navarra se oponía a los cantos de sirena del panvasquismo, veámoslo.

¿ESTATUTO AHORA?, Demetrio Sádaba, revista Trabajadores 18/03/1932

Recientemente ha tenido lugar en San Adrian una asamblea de asesoramiento sobre el Estatuto Vasco-navarro. Más bien ah tenido esta reunión carácter de propaganda abierta y decidida para atraer a la gente pueblerina. A ella hemos acudido varios camaradas de la UGT para informarnos de cuanto se decía. Y nos hemos quedado muy intranquilos al oír decir que el Gobierno de la República no resolvería ni en cien años la gravísima cuestión de la Reforma Agraria, y que, gracias al Estatuto, se resolvería fácilmente lo concerniente a Navarra, que es la reivindicación de comunes y corralizas.

Y ahora pregunto yo, ¿Como ofrecen ahora lo que cuando ejercían el mando se lo dejaron quitar? ¿Cómo no han hecho antes nada para que corralizas y comunes volvieran a ser propiedad de los Municipios? Y si tanto prometen ¿porqué no nos lo dan antes de unirnos a quienes tratan de conseguir el Estatuto regional?

Por aquí, por la Ribera, les va a salir el tiro por la culata. Que se vayan a hacer propaganda por la Montaña, y aun allá se encontraran con que no todo el monte es orégano, porque también en esa parte de Navarra van penetrando las doctrinas redentoras de socialismo por medio de la UGT, que cada día van constituyendo nuevas secciones, como lo atestiguan diversos pueblos de Salazar, Roncal, Baztan, Amescoa, la Barranca, etc.

NO QUEREMOS ESTATUTO, Jesús Boneta, revista Trabajadores 01/05/1932

En la mayoría de los pueblos de la Ribera de Navarra los Estatutos son odiados por instinto y por convicción. La gente trabajadora que los odia, por instinto en la mayoría de los casos, tiene sobrados motivos para ello, porque prevé que el Estatuto sería una máscara dentro de la cual seguiría imperando el abominable régimen pasado. Y lo odian por instinto, porque nunca jamás oyeron hablar en los pueblos de esas zarandajas hasta que advino la República y se temió ciertas reformas, y del Estatuto se levantó una bandera nacionalista bajo la cual se cobijaron monárquicos vergonzantes, usureros sin entraña, usurpadores y detentadores de terrenos comunales, clérigos, semi-matones y, en general, todas las gentuzas descendientes de los antiguos habitantes de Sierra Morena.

¿Y con esta compañía se nos quiere embarcar a los trabajadores? Seguramente que el Estatuto no se aprobará con nuestros votos, puesto tenemos perfecto derecho y grandes motivos para desconfiar de la tal compañía.

Se odia por convicción, porque el Estatuto ha de ser un freno a todos los avances económico-sociales de Madrid, porque este tendrá su punto de partida en la actual legislación nacional, y ese mismo punto de partida se convertirá en un punto de llegada por obra y gracia de los Beunza, Pildain y Oreja endiosados  con los votos de las turbas fanatizadas por los curas trabucaires montañeses, que encadenarán a la Ribera, que ni técnica ni geográficamente nada tiene que ver con las manadas que acertadamente representan esos señores incitadores, en nombre de Dios, al exterminio de todo aquel que no piense igual que ellos, y que en el Parlamento ya han demostrado bien lo que se puede esperar de ellos. Y si así llegara a suceder, no pasaría mucho tiempo sin que la Ribera pidiera su independencia y su separación del resto de Navarra -a lo que ninguna manera queremos llegar-, al ver que nos quedamos rezagados de la legislación central, y por estar menor compenetrados -hay que ser claros- con el resto de España -Aragón y Rioja por ejemplo- que con ciertas zonas montañesas, que, sin tener en cuenta que somos navarros como ellos, en su sectarismo religioso sueñan con un ángel exterminador que nos eche de este paraíso En este plan, de Navarra sobra la Ribera, o de Navarra sobra la montaña.

miércoles, 21 de junio de 2017

Referéndums en el norte de Navarra: también la izquierda abertzale hace el ridículo


En este blog venimos dedicando no pocos artículos y comentarios a las tácticas, estrategia y naturaleza de la autodenominada izquierda abertzale. Y no podía ser de otra manera, no en vano la trayectoria histórica de Navarra y del resto de España viene siendo impugnada brutalmente -y sin descanso- desde todas las estructuras operativas del entramado político-social liderado, durante décadas, por la organización terrorista ETA; cuyos efectos perversos seguimos padeciendo en diversos órdenes de la vida personal, familiar y social.

Tal vez por ello, en alguna ocasión se nos ha señalado –con cierto aire de reproche- que únicamente destacaríamos los logros del separatismo; a la vez que se nos recomendaba que, en lo que respecta a las miserias próximas, mejor lavarlas en casa. Es una opinión respetable; pero que no compartimos desde el ejercicio personal y colectivo de la libertad y la crítica constructiva. De hecho, tal labor analítica la desarrollamos por obligación; ojalá no hubiera necesidad de ella. Pero al adversario, mejor conocerlo que despreciarlo.

Uno de los enormes logros del voluntarismo abertzale ha sido la creación de una auténtica contra-sociedad en la que puede vivirse veinticuatro horas al día, siete días a la semana, en clave propia: diversión, afectos, movilización, gastronomía, lecturas, mitos… comunidad e idioma. La estimulante “construcción nacional” desde la base. Pero tal constructo no implica que siempre acierten con sus decisiones políticas; es más, en ocasiones alcanzan el ridículo. Incluso partiendo desde la violencia.

Nos referimos a los seudoreferéndums desarrollados en 24 localidades navarras el pasado domingo 18 de junio.

Convocadas por una de tantas estructuras movilizadoras de la izquierda abertzale -Gure Esku Dago-, votaron 7.781 personas de un total de 27.095 en 24 municipios del norte de Navarra (Leiza, Vera de Bidasoa, Lesaca, Alsasua, Goizueta…). La participación fue de un escaso 28,73%. Y de ese reducido porcentaje, su inmensa mayoría, un 95,8%, fue favorable al “ejercicio del derecho a decidir” y a “ser consultados sobre el estatus político en toda Euskadi”. Es decir: se declararon partidarios de la integración de Navarra- sin más adjetivos, eufemismos, ni disimulos- en Euskadi.

Pero no se trata de una farsa aislada, no en vano se vienen realizando “consultas” similares en diversas localidades vascongadas con anterioridad; habiendo votado ya unas 150.000 personas. El suelo/techo de la izquierda abertzale, según se vea.

Tan escasos resultados fueron valorados, desde Gure Esku Dago del siguiente modo: “Después de un largo proceso, hemos tomado la palabra sobre nuestro futuro político, y esa puerta la hemos abierto nosotros y nosotras, haciendo uso de los derechos que nos asisten, mediante un proceso estricto y enriquecedor”. Una bonita manera de decir “no ha sido ningún exitazo, pero lo hemos hecho, nadie lo ha impedido y no ha pasado nada”, de modo que “si lo queremos, y más grande, podremos hacerlo”.

Las arriba mencionadas son unas localidades navarras en las que la izquierda abertzale campa a sus anchas: instala ikurriñas en los ayuntamientos y en cualquier otro espacio público desde hace años, maltrata a agentes de las fuerzas del orden público si se da la ocasión, controla toda la simbología visible, se ejercita un vigilantismo social que todo lo sabe y ve, no permite disidencia alguna… Una fisonomía, en general, que se asemeja más al Goyerri guipuzcoano –el sancta-sanctórum de ETA en el que perpetró una “limpieza ideológica” sin parangón en Europa occidental en tiempos recientes-, que a cualquier otro entorno navarro. Un experimento de laboratorio, en suma, del “paraíso” panvasquista incrustado en territorio foral. Pues a pesar de todo ello –partiendo de tamaña base operativa y semejante estado de ánimo generalizado- únicamente votó una cuarta parte de los convocados. Un fracaso, se mire como se mire; así que la voluntad no siempre consigue lo que se pretende desde el frío cálculo ideológico.

Seguramente, con el día tan bueno que hizo, muchos posibles votantes se fueron de playa a las Gemelas en Hendaya, o subieron en tren al monte La Rhune, o estuvieron de compras en San Juan de Luz, o de potes por lo viejo de San Sebastián y Fuenterrabía. Es comprensible: al igual que hicieron sus vecinos guipuzcoanos.

Tan famélico resultado numérico, que no hay que despreciar, desvela la fortaleza, pero también la debilidad, del movimiento abertzale.

Su fuerza: el voluntarismo de sus decenas de miles de adictos con espíritu de secta, su capacidad de trabajo a largo plazo, su movilización permanente, su imaginación táctica. Su debilidad: la libertad humana necesita espacio y ejercitarse; de lo contrario, las personas sufren y el malestar se instala en la sociedad, haciéndose el aire irrespirable. La prueba de ello es que sus cálculos no han sido realistas: esos 7.781 votos apenas son una fachada refrendaria; una mascarada por completo oportunista. En suma, una imposición artificial y ajena al ritmo de la ciudadanía en su conjunto. Lo cierto es que la izquierda abertzale no cree en el pueblo: lo manipula y si no responde “adecuadamente” a sus estímulos, lo violenta. Que sus amigos asesinaran a decenas de ciudadanos navarros, quienes no pensaban como ellos, no fue un accidente histórico: fue el resultado de una decisión colectiva de raíces políticas.

Es admirable, materialmente hablando, que sean capaces de organizar semejante despliegue, movilizar cientos de voluntarios, implicar a dos decenas de administraciones locales, conseguir que una cuarta parte de los votantes sigan el dictado del soviet eusko-nazi. Pero el esfuerzo no les ha garantizado el triunfo parcial, ni predetermina el éxito final.

Ello no quiere decir que se deban ignorar episodios como el anterior; es más, hay que valorarlos adecuadamente y sacar las conclusiones pertinentes. Para después, obrar en consecuencia.

El Gobierno de Barkos miente cuando afirma que no quiere imponer la ikurriña. Miente cuando asegura que Navarra tiene garantizada su continuidad e integridad. Sus actos desvelan sus pensamientos y su corazón: los tienen puestos en la Euskadi de sus sueños y pesadillas.

El fruto de tales mentiras es una Navarra fracturada, dividida, mermada. En consecuencia, al pueblo navarro le corresponde deshacerse de quienes tratan de imponerle una “agenda” totalitaria cargada de violencias de todo tipo. Hagamos memoria y recordemos siempre: el nacionalismo panvasquista es, antes que nada, violencia.

Sila Félix

martes, 20 de junio de 2017

El año en que nos quedamos sin vacaciones para pagar su euskera


En esta semana termina la campaña de la declaración de la Renta 2016, en la que ha entrado en vigor la reforma fiscal del gobierno navarro del cambiazo.  Esta campaña será recordada por muchas familias como la del año en que se quedaron sin vacaciones o cuando descubrieron de repente qué significaba realmente lo que habían votado en las elecciones de 2015. Y es que, gracias a las decisiones del euskorégimen, la mayoría de los navarros tenemos que pagar más a la Hacienda Foral.

El momento es tan importante que desde aquí apelamos a los ciudadanos para que se interesen por su declaración de rentas, tanto para saber qué decisiones tomar como para entender cómo les afectan los cambios ideados por los políticos.  Estudien la web de Hacienda, asesórense, acudan a cursos de formación…o todo a la vez.  Todo con tal de comprender cómo se recauda el dinero público y qué se hace con él.

Lo primero que conviene aclarar es que lo importante aquí no es que salga más “a pagar” o “a devolver” que el año pasado. Lo que importa es ver si nos han subido el tipo del impuesto y cuánto sale de cuota íntegra. Si han ganado parecido a 2015, seguramente estos importes serán superiores. Lo cual significa que se paga más, con independencia de que luego salga más a devolver porque nos hayan retenido más durante el año. ¡Gracias, Geroa Bai!

Lo segundo es entender por qué las familias con más hijos y los discapacitados pagan más que en 2015, lo cual no parece muy justo. Esto es porque el “mínimo personal” y el “mínimo familiar” han cambiado de sitio (de reducir en la “base” han pasado a deducir en la “cuota”), lo que hace que el tipo del impuesto se nos aplique a una base mayor que en 2015. Y, encima, esos mínimos solo deducen al 25%, sean los hijos que sean o se tenga una grave discapacidad. ¡Gracias, Bildu!

Lo tercero es que si a algún contribuyente se le ha ocurrido ser previsor y tiene unos ahorros en productos financieros, el tipo impositivo del ahorro también ha subido. Y no digamos si tiene un plan de pensiones: La cantidad que desgrava en Navarra es la más baja de toda España, y todavía bajará más para la declaración del 2017. ¡Gracias, Podemos!

Por último, pero podría ser lo primero, importa saber cómo se utiliza el dinero que nos sablean. Sería interesante que los ciudadanos leyeran el BON diariamente, para saber qué ayudas se están concediendo y para qué.  Baste decir que el euskorégimen ha previsto gastar más de 10 millones de euros en la promoción artificial del uso del batúa en los años 2017, 2018 y 2019, según nos detallan en el Plan Estratégico de Euskarabidea (aprobado en enero de 2017).  ¡Gracias, Izquierda Unida!

En resumen, sablazo, visión cortoplacista y empobrecimiento para el futuro próximo.  Todo esto merece que prestemos al tema fiscal la máxima atención. Nos va el porvenir en ello.

lunes, 19 de junio de 2017

El frikismo napartarra hace el ridículo en Pamplona


La mera convocatoria de la manifestación en defensa de la bandera de Navarra del pasado 3 de junio cayó como una bomba atómica entre la ultraizquierda, los separatistas y los medios de noticias falsas; que emprendieron una campaña de desinformación de una magnitud nunca vista en Navarra. Aun con una campaña tan burda y grosera que incluía falsedades, ataques personales a los convocantes y amenazas de contramanifestaciones violentas; no consiguieron parar el éxito que fue la manifestación del 3 de junio, con una asistencia que rondó las 25.000 personas. Decenas de miles de "ultras" peligrosos según el Diario de Menticias, que curiosamente discurrieron pacificamente sin causar un solo euro en daños al mobiliario público.

La primera en entrar al trapo de las movilizaciones reactivas fue la podemita Laura Pérez Ruano que sugirió una contramanifestación el mismo día y hora, ya fuese en un lugar aledaño o intentando subvertir los fines de la concentración desde dentro. El único que mostró cierto entusiasmo respecto a estas ideicas fue EH Bildu, la cabra siempre tira al monte y el batasuno a las algaradas callejeras. Pero esta idea fue abandonada rápidamente en favor de una manifestación conjunta por parte de las fuerzas del cambiazo junto con el PSN de María Chivite, que igual sirve para un roto que para un descosido, así como una retahíla de sindicatos y asociaciones subsidiarias de medio pelo. 

El intento de contra-manifestación tuvo lugar el pasado 20 de mayo bajo el pretexto de la corrupción política y a pesar de que ahora mismo Geroa Bai es el único partido de Navarra (aunque con el corazón en Bilbao) que tiene a un político en medio de una investigación judicial. Me refiero a la presidenta Uxue Barkos y su asuntillo de las dietas fraudulentas cobradas por reuniones de grupo en el Ayuntamiento de Pamplona al mismo tiempo que se encontraba como diputada en Madrid, un asunto de bilocación. El resultado de esta movilización conjunta fue un fracaso rotundo que a penas llegó a congregar a más de 500 personas.

Manifestación contra la corrupción por parte de los partidos del kanvio, el PSN y otras 20 agrupaciones. Resultado: de 500 a 1000 personas.

Después de la gran movilización del 3 de junio, exitosa hasta el punto de que cuando llegó la cabeza de la misma al final del recorrido detrás del Palacio de Navarra, aun había gente llenando el principio del mismo en frente del Parlamento de Navarra; todavía hubo personas del cuatripartito que plantearon organizar otra manifestación a modo comparativo para el próximo sábado 24 de junio, pero se ve que esta idea no cuajó ante la posibilidad de reeditar el fracaso del mes anterior.

Hubo un pequeño partidillo que no contento con el ridículo de sus hermanos mayores decidió organizar su propia manifestación, a favor de su bandera de "Nabarra", la "pomelada". Sí, estamos hablando de Libertad Navarra, ese partido friki y separatista entre los separatistas, que defiende la independencia de Navarra y retraer su estatus territorial quizás a los tiempos del rey de Pamplona Sancho III, sólo que en forma de república. Estamos hablando de hace mil años, todo muy actual, progresista y en sus estimaciones más conservadoras; porque aun hay iluminados que reivindican lo que ellos llaman la Nafarroa Osoa (la Navarra Completa), un proyecto independentista que comprendería los territorios reclamados en un principio por el etarra Federico Krutwig.

Izquierda, los territorios en los que aspira a presentarse Libertad Navarra. Derecha, los territorios de la Gran Navarra a la que aspiran los napartarras, calcados a los mapas del etarra Federico Krutwig

Podemos considerar como ideólogo de dicho grupúsculo al napartarra Tomás Urzainqui Mina, al que entre tanta nostalgia por el viejo reino de Navarra, como historiador no hará falta decirle que de haber vivido en aquella época a buen seguro habrían sido quemados vivos en la hoguera por ateos él y su hatajo de frikis. Pero si hay unos que a la hora de la verdad les tienen bastantes ganas hoy en día son los batasunos en general, desde que Urzainqui se salió por las malas del redil de Nabarralde (ni al 2012 le dejaron llegar) y que en algún tipo de arrebato de senilidad se sumó a aventuras como Libertad Navarra, son tratados por buena parte de la etarrada como auténticos colaboracionistas o traidores que dividen el voto separatista e impiden que Bildu pueda llegar a gobernar, y eso que a penas les llegan a robar unos 500-1000 votos.

¿Y qué pasó con la manifestación de este sábado? Pues el resultado lo podéis ver en una de las últimas entradas del blog de Patxi Mendiburu (lugar del que he sacado las dos fotos de la concentración) un ridículo total que a penas logró juntar a siete frikis (con suerte) con cuatro de sus banderas del ábaco (o pomeladas, como ellos dicen) demostrando que eso del napartarrismo sin ikurriñas que sueña con una Nafarroa Osoa desde Burdeos hasta Burgos, es una postura residual que en Navarra sólo llega a engañar a un puñado de pobres diablos.

¡Pobrecitos!

Hispano

viernes, 16 de junio de 2017

Toponimia e ingeniería social abertzale


No es la primera vez que hablamos en nuestro blog del proceso de aculturación que están llevando a cabo los separatistas en materia de toponimia; es decir los nombres de las localidades, los ríos, las montañas y los lugares. Cambiarlos de forma arbitraria es una forma de ingeniería social, puesto que estos nombres actúan en nuestro subconsciente de forma irremediable al decirnos de donde venimos y por lo tanto quienes somos. No se trata de una maniobra de clarividencia, es un proceso muy evidente que están desarrollando delante de nuestras narices:

En primer lugar, están exigiendo que los pueblos de Navarra cuenten de forma oficial con una doble toponimia bilingüe ¿todos los pueblos? no, aquellos pueblos del norte de Navarra que tan sólo cuentan con un nombre vasco se quedan tal cual, porque esto del nacionalismo lingüístico va de euskaldunizar por decreto y no van a dar un paso atrás ni para coger carrerilla. 

Para esto último el euskogobierno prepara un "Proyecto de Decreto Foral por el que se establecen los criterios de uso y de expresión gráfica de las denominaciones oficiales bilingües de los núcleos de población de Navarra" y si no existen términos vascos para un pueblo porque por ejemplo se encuentra localizado en una zona del sur de Navarra donde nunca se ha hablado euskera, ya se los inventarán.

Una señal a la entrada de Lecumberri que algún patriota se ha encargado de decorar

En segundo lugar,  le están dando prioridad al euskera sobre el español en la cartelería oficial. Mientras que con suerte sólo el 13% de los navarros habla vasco y a penas el 7% lo utiliza; podemos decir que el español es el idioma común de todos los navarros. Cuestión que parece no gustar sobre todo a las alcaldías del PNV/Geroa Bai, que en la Comarca de Pamplona están rotulando carteles en los que el euskera aparece por encima del español, incurriendo en una falta de respeto hacia los ciudadanos a los que supuestamente tienen que representar. Pero es que la realidad social se la trae al pairo y ellos están para cambiarla; nos quieren dóciles y euskaldunes.


En tercer y último lugar, los términos vascos acabarán sustituyendo de forma unidireccional a los términos hispanos. Ejemplo de esto es la última asironada en Pamplona, que es cambiarle el nombre del barrio de la Chantrea a Txantrea. Sobre el origen francés del nombre de este barrio ya ha hablado de forma clara el bloguero Patxi Mendiburu (ver: "La Chantrea", por respeto) y sólo mediante una verdadera labor de ingeniería social pura y dura, la izquierda abertzale ha logrado cambiarle el nombre al barrio instrumentalilizando las asociaciones vecinales, culturales y deportivas; para dar lugar a engendros nominales como la peña Armonía Txantreana o la asociación deportiva UDC Txantrea KKE.

Pancarta de la peña Armonía Chantreana en 1980 antes del uso incorrecto y ridículo de "Armonía Txantreana"

La derecha navarrista ha dejado a lo largo de las últimas décadas la calle, la propaganda y la cultura en manos de los abertzales; al mismo tiempo que se recluía en sus torres de marfil para ejercer su "labor de gestión". Ahora que los enemigos de la Navarra foral y española controlan el poder y la narrativa cultural, recogemos lo que hemos sembrado y no nos engañemos, la finalidad última de los abertzales es erradicar cualquier rasgo hispano de estas tierras y lo lograrán si no hacemos nada para impedirlo. Va siendo hora de ponerse las pilas.

Hispano

jueves, 15 de junio de 2017

Bombardeos aéreos sobre Navarra en la Guerra Civil


Si bien no es la primera vez en los últimos años que sale a colación el tema de los bombardeos republicanos sobre Navarra durante la Guerra Civil (1936-1939), el tema  vuelve a ser de actualidad gracias a la revista de historia y actualidad militar "Ares". En un magnifico y extenso artículo, el autor relata un hecho "olvidado", como fueron los sucesivos ataques aéreos de la aviación republicana sobre Navarra durante el conflicto bélico fratricida, que además tuvo la característica, como muy bien refleja el autor, de ser acciones de represalia sobre población civil, sin ningún interés estratégico de carácter militar. En el momento actual en al cual hasta UPN se entrega apasionadamente a la memoria histórica de la izquierda más casposa y revanchista en cuanto a la Guerra Civil, se hace más necesario que nunca recordar dos hechos criminales que tanto la derecha "chamberlainista" como la izquierda revanchista olvidan de manera conveniente; los bombardeos aéreos realizados por la aviación republicana sobre Navarra (zona de retaguardia, población civil y con a penas interés militar) y los cientos de navarros fusilados por milicias del Frente Popular en la retaguardia republicana, como por ejemplo Víctor Pradera y su hijo en San Sebastián en septiembre de 1936.

Curiosamente Navarra contaba con varios puntos de interés militar, como los aeródromos de Ablitas y Buñuel, muy mal defendidos desde un punto de vista de defensa antiaérea, que sin embargo, durante los tres largos años de guerra jamás sufrieron ataque aéreo alguno por parte de la aviación frentepopulista. De hecho, el primer bombardeo sobre Navarra fue en la capital, Pamplona, el sábado 22 de mayo de 1937, en el cual, un avión modelo katiuska soltó unas bombas sobre una arboleda junto al portal de Francia que causó la muerte de 11 navarros "civiles" (es decir, no militares ni milicianos); Armando Pejenaute, María Arenal, Aurelia Mainer, Patrocinio Évora, Juan Jiménez, Eusebio Martínez, Agustina Osés, Vicente Urra y los niños Florencio Ilzarbe, Victoriano Lizarraga y Daniel Fiz.

El 13 de agosto de 1937 le llegará el turno a Tudela, que de resaca de fiestas de Santa Ana cuando a las 18:00 horas tres tupolev lanzaron 9 bombas de 25 kg, causando numerosas víctimas entre los asistentes a las ferias; Jesús Gil, Cristina y Montserrat Suchet, Inés Hernández, Mariano Ciria, Ramón Ibarra, Concha Jiménez, Victoriano Casajús, Atilano Coscolín, José María Pérez y los niños Mercedes Gracia y José Marín. El 25 de septiembre del mismo año le toco la china a la localidad de Lumbier, cayendo las bombas sobre el casco urbano que ocasionó la muerte de Pablo Tabar, Carlota Aldave, Carmela y Pilar Góngora, José Indurain, Francisco Iriarte y María de los Ángeles Eguaras, aparte de daños sobre la iglesia y trece casas de la localidad, todo de un objetivo militar de vital importancia como se puede apreciar.

De nuevo la capital del viejo reino sufrirá una nueva acción de "castigo" frentepopulista, ya que el 11 de noviembre de 1937 en torno a 12 katiuskas de la 3 escuadrilla con sede en la localidad catalana de Reus arrojaron unas 35 bombas sobre el Paseo Sarasate, Yanguas y Miranda, el Banco de España y el palacio de Diputación y la casa de Misericordia, ocasionando la muerte de Antonio Guerrero, Miguel Larrayoz, Alejandro García, José Quintana, José Castillo, Manuela Borrell Sánchez y María Escolástica Albéniz. De nuevo, ninguna de las victimas vestía traje militar ni portaba arma alguna. El 18 de enero de 1938 se produciría el último bombardeo sobre Navarra por parte de los frentepopulistas, de nuevo sobre Pamplona, en el que un katiuska de la 1 escuadrilla arrojó varias bombas sobre la capital navarra ocasionando un muerto y varios heridos.

Sin contar con los navarros de ambos bandos muertos en el frente de batalla, la cifra de 36 navarros civiles asesinados por la aviación del Frente Popular puede parecer poco respecto a las cifras de republicanos represaliados por los nacionales en retaguardia en Navarra (la versión oficial frentepopulista maneja cifras de entre 2.500-3.000 muertos, Salas Larrazabal en un riguroso estudio -Los fusilados en Navarra en la guerra de 1936- lo rebaja a 1.160), pero no dejan de ser asesinatos de civiles durante una guerra cometidos por las tropas de su amado ejército rojo. A esta cifra de 36 víctimas navarras de la represión frentepopulista habría que añadir los navarros ejecutados por las milicias rojas en las retaguardias de las zonas que éstos controlaban, como el caso ya mencionado de Víctor Pradera e hijo. Sin perjuicio de reconocer que muchas de las más que probable 1.160 víctimas navarras en la retaguardia fueran injustas y sea necesario el correspondiente reconocimiento a ellas y sus familias, nunca se alcanzará la verdad, la memoria histórica con mayúsculas y la reconciliación necesaria para poder encarar juntos el futuro si no reconocemos también a las víctimas navarras del "otro" bando, cuyo único delito fue pensar distinto o simplemente residir en la zona "enemiga".

Desde este humilde blog convidamos a la clase política y mediática a realizar memoria histórica de verdad, no dejarse arrastrar por ciertas modas muy interesadas, y si hay que reparar a las víctimas de aquel nefasto conflicto, que sea a todas, incluyendo 36 navarros que fueron asesinados en retaguardia y que jamás (ni siquiera el franquismo) homenajeo ni reconoció como es debido, victimas que fueron asesinadas por el ejercito frentepopulista. Esperemos que algún día ellos también tengan su correspondiente placa y/o monolito, por supuesto sufragado con fondos públicos, como al resto. Y ya que estamos con el tema de la Guerra Civil, los distintos investigadores e historiadores podrían tener la valentía de un Víctor Manuel Arbeloa, que con su trayectoria en el Partido Socialista (es decir, de izquierdas) no tiene reparo en reconocer las atrocidades cometidas por el Frente Popular entre octubre de 1934 y junio de 1936, trayendo a colación los hechos históricos ciertos (además recogidos en la propia documentación frentepopulista), sin tratar de edulcorar o manipular la historia según intereses partidistas o sectarios. Ojalá haya muchos Arbeloas que saquen a la luz la verdad, sin intereses partidistas, sectarios ni manipuladores a las que nos tienen tan acostumbrados los palmeros oficiales de la izquierda y el separatismo con el silencio cómplice de la derecha más acomplejada.