lunes, 14 de agosto de 2017

La “Ley del Vascuence” ha desaparecido del pasado de Navarra


Han borrado de la memoria colectiva de Navarra una de sus leyes, sin necesidad de derogarla. Como lo está leyendo: Ya no existe la Ley del Vascuence de 1986. El cuatripartito aprobó el día 27 de junio en el Parlamento foral una modificación de dicha ley, y el Gobierno foral se ha encargado durante el mes de julio de reescribirla en nuestro pasado. Bonita manera de respetar la memoria de un pueblo. ¿Le parece increíble? Veamos.

Durante esta primavera, los parlamentarios han estado discutiendo cómo modificar la Ley del Vascuence para incluir en la zona mixta y en la zona vascófona nuevos municipios que así lo habían solicitado. Las posturas eran (Ver noticia de febrero de 2017 aquí ):

- EH Bildu y Podemos querían la desaparición pura y simple de la zonificación establecida en la Ley de 1986, para “superar el marco discriminatorio”. Estos partidos veían la modificación de la ley como “un parche”, y un avance muy limitado para solucionar el tratamiento discriminatorio a los ciudadanos según donde vivan.

- Pero se ve que Geroa Bai consideraba esa postura traumática para la sociedad (por algo será), y dijeron que la ley se puede ir modificando mediante decretos para impulsar un cambio “profundo, tranquilo e integrador” que normalice el vascuence sin generar ningún trauma.  Dicho en román paladino: Para que no nos enteremos, vaya.

Y así, de sesión en sesión parlamentaria, se llega a la aprobación final de la modificación de la Ley de 1986, publicada en el BON del 6 de julio a mediodía, que se puede consultar aquí.   Vemos que el cuatripartito añade ahora una disposición adicional  que ordena la sustitución de la expresión “vascuence” por la expresión “euskera”.  Según la R.A.E., ambas palabras son sinónimas, pero algunos no están convencidos, y luego son los que acusan a otros de tener “obsesiones identitarias”. Qué paciencia.

A lo largo del mes de julio, el Gobierno foral, obedeciendo al Parlamento, ha reescrito la ley antigua para, con decisiones de 2017, colocarla en el año 1986: Vea el texto de la nueva “Ley del Euskera” que sustituye al  anterior.   De esta forma tan peculiar de hacer las cosas, la Ley del Vascuence ya no existe. Como dijo Geroa Bai, sin traumas, por favor. Y circulando, que es gerundio.

Sin embargo, como el pasado es terco y se empecina en mantenerse, podemos consultar en la página web del Parlamento Foral cómo era el texto de la Ley del Vascuence de 1986.  Nos imaginamos que los Boletines escaneados desde el papel no podrán cambiarse tan fácilmente, aunque no es descabellado. Pero no vamos a dar más pistas para que sigan borrando nuestra memoria.  

Por supuesto, ahora tenemos todo tipo de reglamentos, decretos e incluso alguna ley posterior a 1986 que modifican una ley anterior que ya no existe, según el Gobierno Foral.  La verdad, ni siquiera en la serie “El  Ministerio del Tiempo” se habían atrevido a tanto.  La realidad siempre supera a la ficción.

 Una colaboración de Leodegundia

viernes, 11 de agosto de 2017

¿Sabías que Uxue te prohíbe decir “vascuence”?

Euskera por imperativo legal: ni vascuence, ni vasco.

Mientras Pamplona era una exaltación a la fiesta, aunque dividida entre la resaca del chupinazo y el golpe de mano de Asirón con la ikurriña en la fachada del ayuntamiento, el cuatripartito daba una vuelta de rosca más e imponía, por ley, otra de sus calculadas medidas de ingeniería social siempre orientadas a la “construcción nacional” y, por ende, a la fractura social en Navarra.

Mediante Ley Foral 9/2017, de 27 de junio, publicada “casualmente” el mismo 6 de julio, entre otras medidas que persiguen la implantación velis nolis del vascuence-euskera, se modificaba la Ley Foral 18/1986 de 15 de diciembre del Vascuence. De este modo, según su disposición adicional, «Todas las disposiciones y actos que desarrollen o se dicten en aplicación de la ley foral del euskera se adaptarán a esta nueva denominación, y deberán utilizar la nueva denominación de “euskera”, que sustituye a la de “vascuence”». Con ello se pretende extirpar los términos vascuence y vasco de todo entorno público o privado en el que este idioma planee de cualquier modo. No quieren, siquiera, que pronunciemos la palabra “vascuence”. Y se han dado mucha prisa: si usted busca, en el portal gubernamental Navarra.es, la vieja Ley Foral del Vascuence, ya no la encontrará. En suma, un perfecto ejercicio de totalitarismo idiomático y de policía del pensamiento: 1984 quedó muy atrás, desbordado y con cobertura legal. No en vano, Uxue Barkos Berruezo firma que «mando a los ciudadanos y a las autoridades que la cumplan y la hagan cumplir». De ésta no se libra nadie. Cuidadito con lo que dice y escribe...
.
Esta norma, breve pero de enormes efectos prácticos, prohíbe además toda interpretación restrictiva de la propia ley que pudiera perjudicar de cualquier modo el uso e implantación del vascuence. Así, según su disposición adicional segunda: «Las entidades locales de Navarra podrán aprobar, en el ámbito de sus competencias, ordenanzas que regulen o fomenten el uso del euskera en su término, sin que puedan contener disposiciones opuestas a lo establecido en esta ley foral». Interprétese todo, pues, por analogía y de la manera más extensiva posible; y sin restricción alguna. Ingeniería social, afirmábamos antes: ¿alguien lo duda ya?

Pese a su trascendencia, la cuestión ha pasado, como tantas otras, desapercibida: o no interesa, o no se valora relevante, o se prefiere mirar a otra parte… o es que “estamos de vacaciones”. Pero, ciertamente, este pan tiene mucha miga.

Se suele afirmar, tímidamente, que el vascuence es un instrumento ideológico al servicio de la “construcción nacional” del separatismo. El hacerlo de tal manera ya implica, en sí mismo, someterse al juicio instantáneo y siempre condenatorio de cierta masa social y sus “organismos”  empeñados en la difusión e implantación del vascuence y su estilo de vida.

En el caso que nos ocupa ya no cabe duda alguna: con esta imposición se pretende cambiar la realidad misma; sustituir unas palabras por otra en exclusiva, ajena a sus raíces y a su propia familia idiomática.

En el libro Voces vascas. Diccionario de uso (Tecnos, 352 páginas, Madrid, 2014) -entre otros tantos que debiéramos rescatar para ser leídos y aplicados- el ex rector de la UPV y catedrático de Historia Contemporánea Manu Montero explicaba que el idioma se emplea en tres niveles. Así, en su prólogo desbrozaba que en el País Vasco –lo que se aplicaría hoy acaso más virulentamente en Navarra- existen tres lenguas políticas: la nacionalista, el "abertzale avanzado" del nacionalismo radical y el "vasco común", sin connotaciones políticas pero que se "ajusta a la corrección política nacionalista"; no existiría, en cambio, una jerga propia de los constitucionalistas. En esta batalla política por el control del lenguaje se habría impuesto, ya entonces, la izquierda abertzale; no en vano el "abertzalismo avanzado" es "hegemónico" y traslada sus giros a la "lengua nacionalista" y de ahí, al "vasco común".

Con la citada Ley Foral, los alumnos han sobrepasado a los maestros.

Es evidente que los separatistas se sirven constantemente, en el ejercicio de su cargante hipermilitancia, de muchos términos, tanto en español como en vascuence, provistos de una enorme carga ideológica. En cualquier conversación o escrito en el que participen, ya se hable de cualquier aspecto relacionado con el País Vasco, de política, cultura, de idioma, de terrorismo, de cambio social, etc., ninguna palabra es inequívoca o neutra. Por el contrario, todo se dice con intención: para que sea escuchada y aceptada acríticamente y sin resistencia. Se impuso “Esukal Herria” por País Vasco y Navarra, “ejecución” por asesinato, “mayoría social” por organismos teledirigidos desde ETA, etc. El 6 de julio pasado le tocó su turno al término “vascuence”, teniendo Uxue y los suyos el valor y la pretensión de eliminarlo de la faz de Navarra. Si pudieran, lo borrarían hasta del diccionario de la RAE. Y es que todas esas gentes están convencidas de no tener límite alguno... De hecho -lo anunciábamos antes respecto al buscador de internet del Gobierno Foral, ya han “reescrito” el pasado.

Con un simple término al vuelo, ya sabemos –y saben- la ideología del interlocutor. Una forma de control social, formal e informal, por completo totalitaria y sin escapatoria, ni excusas. O te adaptas o te largas; nos dicen.

Montero aseguraba, entonces, que en el País Vasco y Navarra «el significante es más importante que el significado», pues  una palabra no solo expresa un concepto, sino también «las posiciones doctrinales, las "posturas vitales" y la concepción del "mundo vasco" del interlocutor». El lenguaje, recuerda Montero, «no siempre describe la realidad, sino que la "deconstruye" e incluso la sustituye o simplemente la niega al no usar un término, como puede ser el de España, que se suple por el de Estado español o el Estado, a secas».

Con esta operación, Uxue Barkos y los suyos pretenden operar de idéntica forma: un caso de libro de idioma empleado como medio de guerra. Ahora, ya ni siquiera se podrá alegar la libertad de expresión, la igualdad entre los idiomas de España y demás tópicos irreflexivos y biempensantes: te la puedes cargar.

La Real Academia de la Lengua Española, que entendemos no habrá sido consultada para tamaña medida, si bien admitiendo el empleo de los tres términos como sinónimos –vasco, vascuence y euskera-, recomienda como más correcto, en tanto se comunica en idioma español, el término de “vasco”. La normativa modificada, origen de estas reflexiones, lo está en español. Entonces, ¿qué sentido tiene introducir un término ajeno a su cosmovisión? Pues es evidente: esa palabra –euskera- ya figuraba y se empleaba de mil maneras; pero otra cosa muy distinta es imponerlo y excluir los oficiales y recomendados hasta por la RAE. Todo confirma, según vemos, la explícita voluntad de imponer, desde una perspectiva totalitaria, un término y modificar con ello unas realidades previas (usos, costumbres, hablas…).

Pudiera, tal vez, plantearse además algún reparo legal al respecto: prelación normativa, etc. Doctores tiene la Santa Madre Iglesia… Esperemos que al menos se lo planteen y no permanezcan indefinidamente de vacaciones.

A partir de ahora, emplear los términos “vascuence” o “vasco” será un arriesgado ejercicio legítimo de libertad de expresión -además de una marcada voluntad de resistencia al poder totalitario-, casi seguro objeto de escarnio público y persecución política -tal vez penal un día próximo- desde el poder.

Nosotros optamos por la libertad y la resistencia. Frente al totalitarismo y los totalitarios.

Sila Félix

viernes, 4 de agosto de 2017

El PSOE quiere catalanizar Navarra


El PSN-PSOE, tras fuertes y prolongados dolores de parto, y para desasosiego del centro-derecha navarrista, ha movido ficha en su XI Congreso Regional. Como opción estratégica se ha propuesto –si bien ello se venía prefigurando- la reconquista del gobierno de Navarra. Pero para ello, y como metodología táctica, deberá ganarse el liderazgo de las demás izquierdas navarras. No es poco.

Por si alguien todavía albergaba dudas al respecto, el mismísimo Santos Cerdán, flamante secretario de Organización Territorial del PSOE, ha confirmado tamaño giro en unas declaraciones realizadas el primero de agosto. De este modo, el socialismo navarro se decanta por un futuro gobierno que agrupe tanto a las izquierdas navarras (ellos, Podemos e I-E) como al “progresismo” panvasquista de Geroa Bai. Según los últimos resultados electorales y encuestas demoscópicas posteriores, bien pudieran salir los números de tan arriesgada quiniela.

Los socialistas navarros excluyen, a priori, todo pacto con EH Bildu. Pero si ETA se disuelve a lo largo del presente año, tal y como se viene anticipando desde diversos medios generalmente bien informados, ¿mantendrá el PSN-PSOE su veto? Un veto extendido igualmente, aunque por motivos muy distintos, al PPN, en coherencia con los nuevos aires de su dirección nacional.

En todo caso, incluso manteniendo el veto a EH Bildu, las cosas se han puesto mucho más difíciles para el centro-derecha navarrista nucleado por UPN.

Con todo, el PSN-PSOE no ha vetado a UPN de manera tan categórica como al PPN, manteniendo una posición algo más ambigua. No en vano, los socialistas pretenden ser, como “alternativa de izquierdas”, puente entre el centro-derecha y un panvasquismo que –a su juicio- estarían fracturando Navarra. En coherencia no quieren, ni plantearse siquiera, la posibilidad de nuevos pactos con UPN, más dadas sus dolorosas experiencias de años anteriores. Pero parece leerse entre líneas que no cierran esa puerta por completo… acaso como “alternativa B” de gobierno de no sumar las necesarias “cuentas de progreso”. Una posibilidad remota, y un tanto diabólica, pues ¿cómo explicar tal vuelta de rosca a un electorado “progresista” acostumbrado a que “la derecha” sea presentada como un Satán a batir?

Con su nueva estrategia el PSN-PSOE arriesga bastante: acaso muchos electores no entiendan un pacto con quienes pretenden sustituirlos (Podemos) y los burgueses panvasquistas de Geroa Bai. Por el contrario, pueden aspirar al voto de algunas pequeñas franjas de votantes moderados que valoren como mal menor, al existente, un gobierno de izquierdas con los separatistas de Geroa Bai en minoría; una invocación, en suma, a antiguos votantes socialistas desencantados, podemitas escarmentados e, incluso, a otros tentados por Ciudadanos.

Algunas voces del centro-derecha, poquitas pues “estamos de vacaciones” para variar, se han alzado alarmadas: y es que contaban con que el desgaste del cuatripartito facilitaría la recuperación del gobierno por UPN. Tal eventualidad, ahora mismo, se aleja… bastante.

Pero  este cambio del PSN-PSOE, que ha cogido a algunos con el pie cambiado, ¿lo es contra natura o es una decisión congruente con sus presupuestos ideológicos? Aunque en una de las “cartas de los lectores” se haya calificado este viraje como “absurdo” e “hipócrita” (Oscar Garjón Zamborán, 02/08/17), mucho nos tememos que era inevitable.

El PSN-PSOE atravesaba, desde hace bastantes años, una etapa de decadencia determinada por la ausencia de liderazgo (la muerte de Carlos Chivite puso fin a toda una generación de sus más carismáticas figuras) y el desgaste electoral determinado por la corrupción de alguno de sus históricos. Conflictos internos, escisiones de ámbito municipal por su izquierda, débiles liderazgos, interferencias desde su dirección nacional… De persistir esta tendencia, el PSN-PSOE, quien mantenía mal que bien un suelo electoral de 45.000 votos, corría el riesgo de extinguirse lenta e irremediablemente; caída acelerada por la feroz competencia de Podemos, la pérdida de anclaje en los movimientos sociales, y su evidente desconexión de las nuevas generaciones de votantes.

Por otra parte, la crisis del socialismo navarro debe enmarcarse en la más generalizada sufrida por el resto de la socialdemocracia europea; en su búsqueda de un nuevo paradigma ideológico y de otras fórmulas que permitan la cuestionada –y casi imposible- sostenibilidad del Estado del bienestar. En este tránsito, la socialdemocracia se ha rendido a la ideología de género, a la extensión de los “nuevos derechos” sociales e individuales (tan libertarios y burgueses en su génesis y desarrollo) y a los denominados microrrelatos existenciales de la posmodernidad: unos presupuestos ideológicos compartidos en gran medida, aunque con jugosos matices, por todas las izquierdas navarras, Geroa Bai, EH Bildu, e impuestos desde las factorías mediáticas e intelectuales de los “políticamente correcto” a la sociedad navarra. De tales sesgos se deriva que viejos anclajes ideológicos de los socialistas europeos, como la ética obrera de la austeridad y su siempre matizada conciencia nacional, se hayan abandonado en beneficio de un individualismo desvinculado en el que el deseo determina también el juicio político y la agenda socioeconómica.

El socialismo navarro tuvo claro, durante décadas, que gran parte de las expresiones del navarrismo formaban parte de su entraña; especialmente el ribero. Pero el nuevo discurso radical-progresista se desvincula –en general y de manera muy virulenta- de los sentimientos identitarios y de pertenencia nacional, pasando éste último a un plano muy secundario: lo que viene acaeciendo a nivel continental, también en el regional navarro. En suma: la globalización también se impone en este terreno; no sólo en el social y económico.

Todo lo anterior no implica que el socialismo navarro –acaso sea más pertinente hablar de “socialismos”- sea indiferente al expansionismo panvasquista, pues pervive en su seno cierto sentimiento de que una navarridad abierta y mestiza –de ciertas resonancias internacionalistas- pudiera ser la alternativa al vasquismo etnoidentitario conservador (PNV) y al marxista-leninista (EH Bildu) de pulsiones inequívocamente totalitarias. En este contexto, y dada su opción por una España sanchista-federal de “nación de naciones”, el mantenimiento de la disposición Transitoria 4ª, para enésima decepción de navarristas de todos los colores, que presagiara Santos Cerdán en sus declaraciones, no deja de ser una opción coherente y una invitación a Geroa Bai. Los efectos a corto y medio plazo de esta alianza estratégica pueden adivinarse: progresivo debilitamiento de las posiciones constitucionalistas, implementación de políticas de virtualidad separatista, desaparición del sentimiento de pertenencia nacional-española, fractura social. En definitiva: la “catalanización” de Navarra.

Esta rectificación estratégica, que no es otra cosa que la búsqueda desesperada de un espacio propio, casa bastante bien con esa percepción tan generalizada que afirma que “Navarra es socialmente conservadora y electoralmente de centro-izquierda”. No obstante, ello debiera matizarse doblemente. De entrada, sustituyendo “conservadurismo” por “conformismo”. En segundo lugar, desplazando el centro de gravedad del posicionamiento electoral de los navarros más a la izquierda, conforme los efectivos cambios sociales derivados de la revolución antropológica y cultural que estamos experimentando aceleradamente.

Esta realidad, discutible en algunos detalles, pero incuestionable en su tendencia, nos lleva irremediablemente al cálculo y el análisis de fondo de tan cambiante panorama sociopolítico, a la inevitabilidad de la “batalla de las ideas”, y a la “metapolítica”.

Todo partido político que ignore tales apremios está condenado al fracaso. Y si, advertido, no adecúa su modelo organizativo a las nuevas circunstancias, se extinguirá irremediablemente.

Marcada por tales contingencias, y golpeada por tantas incertidumbres, acaso en UPN tengan que hacerse a la idea de seguir en la oposición otros seis años (decimos bien: dos más cuatro)… incluso más.

Así las cosas, que el centro-derecha de UPN intente reabsorber al electorado del PPN y Ciudadanos como paso previo para la recuperación del gobierno navarro, conteniendo abandonos y trasvases hacia la abstención y otros partidos, es únicamente uno más de los difíciles retos que se le presentan. En suma: la política institucional no es suficiente.

Salvo un fracaso estrepitoso de la nueva estrategia socialista –perfectamente conjuntada con el liderazgo nacional-sanchista-, UPN yo no se presenta como pieza imprescindible en una operación poselectoral de recambio gubernamental en Navarra. Por un puro ejercicio de realismo político, UPN debiera prepararse para una “larga travesía del desierto”: rejuveneciendo cuadros, cambiando el modelo de partido, abriéndose a la sociedad, facilitando y dando la batalla por las ideas y los corazones.

Cualquier otro comportamiento –la ingenua esperanza en un “enorme” desgaste del cuatripartito, un súbito cambio del mapa electoral, una rectificación socialista de última hora- es contraria a la más elemental lógica política, al sentido de realidad y al instinto de supervivencia.

Sila Félix

lunes, 31 de julio de 2017

Horas Grandes de Navarra 1A



La historia de Navarra contada de forma teatralizada, desde los orígenes del reino hasta 1512. Se trata de cuatro discos de vinilo, producidos en 1979 por la empresa TIC-TAC en exclusiva para la Caja de Ahorros de Navarra, que hemos querido recuperar por su indudable esfuerzo divulgativo sobre la identidad de nuestra tierra. Aunque han pasado ya treinta y ocho años, la grabación no ha perdido ni un ápice de su interés original. 

El texto histórico de base fue preparado por los profesores universitarios Angel Martín Duque y Javier Zabalo Zabalegui, grandes conocedores de la historia del viejo reino. El asesoramiento musical fue de Aurelio Sagaseta, y la interpretación corrió a cargo de los monjes de Leyre y del Grupo Pro Música Antigua de Madrid.


Esta semana, el primer vinilo con sus dos caras.

Cara B: http://www.navarraresiste.com/2017/08/las-horas-grandes-de-navarra-v1b.html





viernes, 28 de julio de 2017

Escapadas de verano: Tierra de Ultrapuertos (la Baja Navarra)


En esta nueva entrega de nuestras escapadas de verano, se trata de visitar la tierra de Ultrapuertos, o Baja Navarra, al otro lado del Pirineo. En realidad, más que una escapada se trata de una excursión, puesto que daría tiempo a realizar la visita en un solo día, en una especie de itinerario circular.  Por ejemplo, una idea es dirigirse hacia Eugui, atravesar Quinto Real y llegar a Saint-Etienne-de-Baigorry; visitar La Bastide-Clairence y Saint-Palais; para volver por Saint-Jean-de-Pied-de-Port y Roncesvalles. En cualquiera de los dos casos empezamos y terminamos con un hermoso puerto de montaña (o dos, incluso).


El proceso de integración de esta tierra a Navarra se fue produciendo a partir del siglo XII, bajo el reinado de Sancho VII el Fuerte.  Parece que fue una incorporación paulatina de valles y espacios tradicionales. Esta situación se prolongó hasta el primer cuarto del siglo XVI, periodo en el que esta parte del territorio navarro quedó al otro lado de los Pirineos tras la incorporación de Navarra a la corona de Castilla, al no poder asegurarse su defensa frente a la constante amenaza de la monarquía francesa.

A lo largo de la Edad Media, la tierra de Ultrapuertos se configuró como una federación de “países” o valles (Cize, Baigorri, Osses, Ostabaret, Arberoue, Mixe, Irissarry, Iholdy, Armendaritz), además de las ciudades que tenían fuero (Garris, Saint-Palais, Larceveau, San Juan de Pie de Puerto, Labastide-Clairence) y de las baronías (Lantabat, Behorlegui).  Al frente de todo ello se encontraba el capitán-alcaide de San Juan de Pie de Puerto, quien representaba a la autoridad real.

Esta estructura todavía puede observarse hoy en día:


La propuesta de excursión comenzaría con la salida de Pamplona hacia Eugui donde podemos visitar, de paso, la antigua fábrica de armas del siglo XVIII. Continuando la carretera llegaremos al alto de Urquiaga para poder admirar los paisajes de suaves montañas que se abren delante de nosotros. Atravesando las tierras de Quinto Real (Alduides, Urepel, Banca) llegaremos al primer municipio donde haremos una parada, que es Saint-Etienne-de-Baigorry. La iglesia bien merece una visita, así como la plaza principal del pueblo y su frontón.

Interior de la iglesia de Saint-Etienne-de-Baigorry

Continuaremos la excursión hacia La Bastide-Clairence, donde lo más característico es la traza de sus calles. Como su nombre indica, se trata de una “bastida”, es decir, una población fortificada medieval creada por los reyes con finalidad defensiva y económica. La calle principal está jalonada de casas con arquitectura tradicional.

Calle principal de La Bastide-Clairence

Después, podemos dirigirnos hacia la bastida de Saint-Palais, situada en la confluencia de dos ríos, y tradicional punto de encuentro para ferias y mercados. Se puede visitar el Museo de la Baja-Navarra y la antigua fábrica de moneda del Antiguo Reino.

Estampa pintoresca de Saint-Palais

Por último, pero no lo menos importante, quedaría la visita a Saint-Jean-de-Pied-de-Port, a los pies del puerto de Ibañeta y de Roncesvalles.  Capital de Ultrapuertos, es la población más visitada por su belleza y la variedad de sus comercios y restaurantes. Las viejas murallas encierran la antigua población, dominada desde lo alto de la colina por la ciudadela. Una vez recorrida la calle principal que baja, se visita la iglesia gótica situada al lado del puente del siglo XIII. Por otra parte, la población es punto de partida de la etapa más dura del Camino de Santiago llamado “francés”, después de haberse unido (en la población de Ostabat) las tres rutas que vienen del norte y este de Francia.

Puente de Saint-Jean-de-Pied-de-Port

Escudo del Reino de Navarra en la iglesia de Saint-Jean-de-Pied-de-Port

Encuentro de los caminos a Santiago de Compostela en Ostabat

lunes, 24 de julio de 2017

Uxue Barkos también es de la casta


Al igual que tantos otros eventos judiciales o políticos de gran calado, la resolución judicial por la que el Tribunal de Cuentas absolvía a Uxue Barkos, en el chusco tema de las dietas, recayó en verano. Un clásico en este país. Y, para más inri, cuando los sanfermines quemaban sus últimos cartuchos; el día 13.

Podríamos pensar en una operativa “solidaridad de género” de las protagonistas del evento; jueza y política. También en una afinidad ideológica entre ambas. Pero, líbrenos Dios de caer en tamañas disquisiciones que a nada conducen. Incluso es posible otra tercera interpretación, un poquitín conspiranoica, no en vano -¡casualidad!- la sentencia se emite y publica en un momento “dulce” de las relaciones entre PP y PNV. Así, también en pleno verano, van conociéndose más desgloses, y otros “detallitos” muy jugosos, del acuerdo entre ambas formaciones para el apoyo a los presupuestos de 2017. De hecho fue el pasado 19 de julio cuando la Comisión Mixta del Concierto Económico firmó tan estratégica Ley Quinquenal 2017-2021 y la modificación de más de una veintena de artículos de la Ley de Concierto Económico. Casualidades de la vida… y en verano. ¿Casualidades?

Podríamos retorcer un poquito, la perspectiva, y afirmar que el Gobierno de Rajoy estaría vendiendo Navarra, pero apoyándonos en casualidades (¿causalidades?) no es posible realizar una crítica política decisiva; si bien la intuición política, que también existe, es una forma de conocimiento muy veraz, aunque no poco despreciada en el masculino mundo de la alta política, por basarse más en el sentido común, que en exclusivistas prácticas consuetudinarias.

Lo cierto es que la absolución recae en pleno verano; es  decir, cuando la población, si ya está de vuelta de la política el resto del año, en estas fechas lo está todavía mucho más. De vuelta, aburrida y harta.

La lectura de la sentencia, especialmente de los párrafos que contienen las valoraciones más libres y discutibles de Su Señoría, deja perplejo a cualquier “ciudadano corriente”. Su Señoría, ¿mostraría tamaña sensibilidad, semejante capacidad de discriminación material, tal extensión de escritura… de tratarse de cualquier otro mortal? Todo el embrollo de las extraterrestres dietas percibidas y “acreditadas” por Barkos queda en la libre apreciación de la prueba de Su Señoría, aunque para los legos en la materia, desde el sentido común, no se pueda exclamar menos que… ¡¿será posible?! Plenos indemostrables en lugares amparados por el olor del hogar, firmas de segundos o terceros (no se sabe si autorizadas, o firmadas a posteriori o directamente falsas), teletransportes materialmente imposibles para cualquier mortal, explicaciones burocráticas propias de leguleyos y aprovechateguis de las lagunas y los resquicios más oscuros del sistema…

Si algo tiene el sistema del Derecho Administrativo español -el navarro no es una excepción- es una extensión farragosa ad nauseam y ad infinitum únicamente navegable por juristas expertos en tan rápidas y traicioneras aguas. Accesible, pues, para los ricos, los poderosos… y los políticos que elaboran tamañas selvas inextricables ¿a propósito? Para cualquier otro, alcanzar fortuna en tamaña selva es cuestión de suerte; en algunos casos, incluso dependiendo del humor y del día del Sr. Juez. Para los privilegiados, cuestión de información y acceso a los recursos del sistema.

Me dirán que esta reflexión le resulta un tanto “podemita”: los poderosos y los demás, la casta político-financiero-mediática versus la gente, etc., etc.

Pues, la verdad, ¿cómo verlo de otra manera? Uxue Barkos, ¿es política? Si. ¿Disfruta de un status que le permite acceder a recursos, privilegios, informaciones y decisiones que no son posibles a los demás ciudadanos? También. ¿Cuenta con el apoyo de los medios de comunicación, y no nos referimos únicamente al Menticias? Por supuesto. Entonces, ¿es casta o no? ¿Es menos casta que Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Rodrigo Rato o Jordi Pujol?

Y, por si alguien todavía lo dudaba, desde el 13 de julio pasado, Uxue Barkos es definitivamente “casta” por sentencia judicial. Es una de las lecturas de la sentencia y del momento. Tan legítima como otras. Guste o no -evidentemente no- a los chicos/as del PNV, perdón, de Geroa Bai. No en vano, llegaron a decir (el guipuchi Koldo Martínez) que si fueron un poquitín corruptos lo fue por culpa de la derecha cunetera, que había  redactado pero que muy mal las normas de tramitación de las dietas… Mucho morro, ¿no?

La propia Uxue, en una entrevista en su medio favorito, el Menticias -¿o acaso ustedes pensaban en otro- publicada el 16 de julio (domingo después de sanfermines), respondió a la pregunta de Ibai Fernández «¿Y por qué decidió Geroa Bai denunciar a Maya y a Barcina ante el Tribunal de Cuentas?» de una manera un tanto inquietante: «Porque vimos un riesgo de que lo que se condenara fuera el sistema de justificación de las dietas, y que solo me obligaran a devolverlas a mí porque era la única denunciada. Que es en definitiva lo que buscaba la acusación para acabar de hacer ruido y confundir a los ciudadanos. Así que Geroa Bai pidió que, si se va a investigar el sistema, que se investigue a quien lo instauró y lo mantuvo». Es decir: “la culpa la tienen otros”, más la técnica del ventilador; otro recurso característico de “la casta”. ¿O es una amenaza? ¿O una venganza…? En cualquier caso, nada bonito. Y, por supuesto, jamás de los jamases renunciará a tan pingues beneficios, o privilegios. Porque ella lo vale.

Después de este memorable episodio, también debieran reflexionar al respecto, y que se lo hagan mirar de paso, los/as chicos/as de Podemos y los/as neo-bolcheviques de IU-IE; no en vano, caer en las “trampas” y los “truquillos” de “la casta” se nos antoja “demasiado fácil” y oportunista.

Y, por lo que respecta a los/as de EH Bilbu, todo esto les importa un bledo: si sirve para la “construcción nacional” es apropiado. Y si de rebote recogen algunos votos desencantados, pues dabuten.

La situación es compleja, pues. Y mucho. Pero algo se va aclarando. Uxue Barkos, definitivamente, por si alguien todavía no se lo creía, YA es casta.

Sila Félix

jueves, 20 de julio de 2017

El Régimen del kanvio - kanvioaren erregimena


Durante el último gobierno de UPN (2011-2015) con Yolanda Barcina al frente del ejecutivo navarro, la propaganda aberchandal supo reciclarse y ser pionera en denominar a todo el bloque "teóricamente" constitucionalista como el "régimen", como si se tratara de un pueblo oprimido que pretende derribar un régimen político totalitario y opresor. Según definición dada por la Real Academia de la Lengua, régimen desde un punto de vista político tiene dos acepciones;  "1. m. Sistema político por el que se rige una nación, y 2. m. Conjunto de normas por las que se rige una institución, una entidad o una actividad". Lo curioso es que desde la toma del poder por el cutrepartito, ante cierto desgaste político y mediático ante sus erradas y polémicas decisiones, la propaganda aberchandal y demás nostálgicos del frente popular de 1936 mantienen como "eje del mal" contra el kanvio al "régimen" (eso sí, esta vez dejando a CCOO fuera de la lista maligna).

Por fortuna, el "régimen" político que de momento impera en España es la monarquía parlamentaria consagrada en la Constitución de 1978, pero si descendiéramos al lenguaje de los neofrentepopulistas y separatistas del cutrepartito, "régimen" serán en todo caso ellos, ¿o a caso se puede constituir un "régimen" desde fuera del poder?. Si hasta 2015 el "régimen" lo ostentaban UPN, PP, PSN, UGT, CCOO, el Opus Dei y algún que otro ovni, desde las últimas elecciones forales de 2015, el susodicho régimen se ha volatilizado y ha dado paso a un nuevo "regimen"; el de GBai, Batasuna/Bildu, IU/IE/PCE-EPK, Podemos-AhalDugu, ELA, LAB y CCOO (éstos últimos se ve que siempre están con el poder, con independencia de quien gobierne). Al fin de cuentas, el cutrepartito copa las instituciones, controla los resortes del poder (ejecutivo, legislativo, Administración, Presupuestos Generales de Navarra, Boletín Oficial de Navarra...)   lo que, nos guste o no, constituye todo un régimen, y son ellos los que lo ostentan en este momento (para desgracia nuestra). 

Y como el lenguaje en política resulta crucial, he bautizado el nuevo régimen que sustenta el cutrepartito como el "Régimen del kanvio - kanvioaren erregimena". Y como decían ellos cuando no gobernaban: ¡Abajo el régimen del kanvio!, Kanpora, Alde Hemendik y nosecuantas cosas más.

martes, 18 de julio de 2017

¿Barcos hará de liebre o de coneja?


Puigdemont y Junqueras están haciendo de "liebres" en el argot de atletismo a los camaradas o cofrades Barcos y Araiz en Navarra o Urkullu y Otegui en el País Vasco. Y lo están haciendo tan bien que van a llegar a meta antes que puedan seguir su rebufo los "convergentes" del PNV  y los "republicanos abertzales" de Bildu o Podemos. El paralelismo y la obsesión o empecinamiento es tal que como hermanos aventajados les están enseñando el camino que nunca deberían haber emprendido. 

40 años de régimen cultural y lingüístico con el canciller Puyol y exacerbación de ese orgullo catalán son las mismas herramientas utilizadas en la CAV y Navarra para conseguir los deseados objetivos de libertad y autonomía en modo "nación": Los Países Catalanes y La Euskalherria de las 7 provincias. Provincialismo aldeano vendido como sentimiento y orgullo de ser diferentes y mejores. 

En una época que nos esforzamos en articular una sociedad plural y universal en la que repartamos la riqueza y no eduquemos en la raza y el poder nos encontramos con dirigentes protagonistas de episodios que quedarán para la vergüenza del progreso y libertad de los pueblos. En Navarra y en especial Pamplona en las últimas décadas se ha fomentado con muy buen criterio de manera popular y natural el gusto a las maratones y carreras populares, pues bien , todos sabemos que la función de una "liebre" es marcar un ritmo durante la primera parte de algunas carreras de media y larga distancia. Casi siempre abandonan y no completan el recorrido. 

Nuestra maratón de larga distancia trata de llevar a buen puerto el conjunto de costumbres, ideas, creencias, culturas, conocimientos y pueblos o "naciones" de un grupo humano amplio y diverso como es Navarra y en su extensión territorial  España. Estas "liebres" o mejor conejos y conejas van a llegar a final de carrera desfondados y con el cartel de Meta retirado y los jueces en sus casas. No entienden que el protagonista de la carrera es el progreso y la civilización con mayúsculas. Ellos y sus naciones no son importantes para cada uno de los ciudadanos de nuestro pueblo. El pueblo necesita consenso, entendimiento y tranquilidad. El tiempo de la carrera, el récord no es lo importante, eso en Navarra y en Pamplona hace tiempo que ya lo entendemos afortunadamente, por lo menos una gran mayoría. 

Una colaboración de Cabezudo

domingo, 16 de julio de 2017

Navas de Tolosa 1212, el origen de las cadenas de Navarra


Tal día como hoy hace 805 años tuvo lugar la batalla de Las Navas de Tolosa, en el norte de lo que actualmente es Jaén. Este enfrentamiento no sólo es el más grande de la Reconquista, sino una auténtica cruzada contra el Islam que marcó un punto de inflexión en la lucha contra los invasores mahometanos.

En la batalla tomaron parte los reyes de Castilla, Aragón y Navarra; junto con voluntarios leoneses, portugueses, franceses y cruzados de otras partes de Europa. Es precisamente este último rey, Sancho VII "el Fuerte" de Navarra, el que en una gesta legendaria obtuvo las cadenas de nuestro actual escudo.

Ilustraciones sacadas del cómic "1212. Las Navas de Tolosa" de Jesús Cano de la Iglesa. Se puede comprar aquí: https://www.amazon.es/1212-Navas-Tolosa-Jesus-Iglesia/dp/1910856568

Descargar vídeo en versión para dispositivos móviles: https://ufile.io/nr4iz


Más información sobre los símbolos de Navarra: http://www.navarraresiste.com/2015/05/el-escudo-de-navarra.html

jueves, 13 de julio de 2017

La Policía Municipal de Pamplona incauta... chapas "machistas"


Conocemos hoy la noticia de que la Policía Municipal de Pamplona retiraba unas chapas tras la denuncia de diversas asociaciones feministas por considerarlas machistas.

Estas asociaciones feministas son agrupaciones donde el feminismo sólo aparece en el nombre puesto que sus mensajes y acciones están dominadas por la ideología de género y el hembrismo. Estas asociaciones son, además, férreas defensoras de la tan aclamada consigna “mi cuerpo, mis reglas” y sus variantes más cultas como “En mi moño y en mi coño mando yo”. Aunque, por lo visto, les sienta muy mal que haya mujeres que decidan ser azafatas en eventos deportivos. Muchas de estas asociaciones se jactan de ser comunistas o, como mínimo, socialistas, de hecho podemos ver a estos especímenes muy cerca o como parte colaboradora en actos de Podemos, Sortu y demás izmierda rancia que se las da de revolucionaria usando una ideología con más de un siglo. Para más inri son agrupaciones profundamente nazionanistas vascas; Sí, los batasunos han metido mano a esto también. Son fácilmente reconocibles por tener los mismos modus operandi, criminalizar y tratar de silenciar a quienes no piensan como ellos, realizar pintadas por doquier e incluso usar la violencia cuando se les pide que expliquen sus argumentos.


Resulta que son estos grupos los que ahora deciden qué es violento, qué es machista y qué debe ser censurado. Si resulta que porque a un grupo de personas no les gustan los chistes de unas chapas otra persona pierde su negocio y además se le tacha de criminal ¿Dónde queda la seguridad jurídica? ¿Qué pasará cuando a ti, hombre, te lleven detenido porque a un colectivo le parece que tu forma de andar, tu perfume, o tu peinado es machista? ¿Suena exagerado? Los colectivos feministas tachan de machista cualquier cosa, hasta llegar al absurdo de acusar a los hombres de violencia machista por sentarnos con las piernas un poco abiertas; las feministas que quieren ver aquí un delito han acuñado el término como menspreading. ¿Se imaginan que por estar sentados en un banco un policía les ponga una multa o les lleve detenidos? Y si acuso al negocio que me hace la competencia de tener un producto con un estilo machista ¿Le cerrarán el local?

De mejor o peor gusto, ninguno de estos mensajes llama a usar la violencia contra ninguna mujer siendo muchos de ellos totalmente ambiguos

Lo más lamentable es que la Policía Municipal, por estar politizada o por miedo a lo que estos colectivos puedan decir de ella, en vez de respetar la libertad de expresión e ir con la ley en la mano, han cedido a la acusación de las feministas y han requisado el material. Han retirado el producto que vendía un comerciante porque a unas personas no les gustaba. Mientras tanto en las calles de Pamplona de suceden continuos enaltecimientos del terrorismo de mano de las consignas y pancartas que la escoria abertzale ha colocado en las paredes de la ciudad. Por no hablar de las banderas que han aparecido en farolas, es decir, mobiliario público, sin permiso para ser colocadas y sin haber sido retiradas.



Las feministas siguen sin apoyar a las agredidas mujeres agredidas en Alsasua por el mero hecho de ser “novias de”, hay qué ver el doble rasero que usan estos colectivos para denunciar “violencia machista” Mientras continúan con sus ridículas actuaciones pidiendo respeto al tiempo que celebran la procesión del santísimo coño, asaltan iglesias y, de paso, piden un poco de machete al machote.


Prometeo