martes, 26 de marzo de 2019

Los repobladores aragoneses, navarros y valencianos llevaron el aragonés a Murcia


Puesto que el Reino de Murcia fue temporalmente parte de la Corona de Aragón y fue repoblado mayormente por sus gentes, a veces se le concede el dudoso honor de ser incluido entre los componentes de los Países Catalanes. Otro dato que frecuentemente se olvida es que Navarra también perteneció a la Corona de Aragón por algún tiempo. Justo antes de la guerra de Las Alpujarras (finales del siglo XVI), después de la reconquista, Lorca (Murcia) se repobló con castellanos y navarros.

Los murcianos son navarroaragoneses sureños

En la repoblación del Reino de Murcia hay varios contingentes destacando catalanes y aragoneses. Además hay un buen número de castellanos, entre los que se cuentan vascos, fundamentalmente alaveses. Pero, como sabemos en Navarra, Álava no es la provincia más euskalduna precisamente, ni lo era tampoco por aquel entonces. También hay un número poco más que testimonial de navarros repoblando el Reino de Murcia. Como vemos, así como el antiguo Reino de Valencia fue repoblado principalmente por aragoneses y navarros, con un número menor de catalanes y aún menor de castellanos orientales (de origen navarroaragonés), el Reino de Murcia tuvo como grandes protagonistas a catalanes y aragoneses, pero no podemos desdeñar el componente navarrico. De hecho entre los aragoneses, castellanos orientales y valencianos no había pocos de origen navarro.

Con la Reconquista vino la repoblación. Con la repoblación de navarros y aragoneses se expandió el navarroaragonés por el Reino de Murcia. El navarroaragonés se suele conocer simplemente como aragonés a secas.

La Hoya de Don Gil es un topónimo que se considera recibe el nombre de Don Gil de Azagra, el noble de origen navarro destacado en la reconquista, repoblación y organización de la Murcia (el reino) cristiana. El topónimo en cuestión está en la localidad murciana de Ceheguín. Don Gil de Azagra recibió la tarea de organizar el Reino de Murcia por parte del Rey Alfonso X el Sabio de Castilla. Los navarros Azagra habían sido muy activos en la política aragonesa, tanto en Albarracín (Teruel), donde empezaron una dinastía gobernante venida de Navarra, como en la conquista de Valencia. Aunque el Señorío de Albarracín acabó como aragonés, fue una buena temporada independiente o autónomo, por lo que sus gobernantes jugaban estratégicamente a menudo entre Castilla, Aragón y Navarra.

Prosigue la expansión de las cinco lenguas romances españolas. Los navarros llevan el romance navarro (variante del navarroaragonés) a estas tierras nuevas, no el vascuence.

Catalanes fueron muchos de los repobladores de Murcia, sin embargo el habla murcianica suena mucho más navarroaragonesa que catalana. Además hay varios otros factores que hacen deducir que sus antepasados eran navarroaragoneses principalmente y que un gran porcentaje era de origen específicamente navarro. Los apellidos y topónimos de origen navarro mencionados en otros artículos son parte de los factores. En el Reino de Murcia el aragonés es el idioma romance que tiene el honor de contar con el texto más antiguo conocido de este reino, pues data del año 1244. Recordemos que el navarroaragonés era el idioma tanto de aragoneses, como de navarros, y también era de parte de los valencianos y de los castellanos orientales.

Finalmente el navarroaragonés alcanza la Castilla oriental y el Reino de Murcia. Por eso que el panocho murciano se considere como dialecto del navarroaragonés por su historia y características.

Es probable que así como el vecino Reino de Valencia se repobló con castellanos que en gran parte, si no en su mayoría, eran de la Castilla oriental navarroaragonesa, el Reino de Murcia tuviera que haber recibido de nuevo un gran número de repobladores de esta parte de Castilla. Es lógico por cuestión de vecindad. De otro modo el dialecto panocho tendría más puntos de confluencia con el castellano de entonces que con el aragonés, aunque además hubo un gran contingente de aragoneses que determinaron el devenir de este dialecto aragonés murciano conocido como panocho. Hay apellidos como Castejón muy abundantes en Murcia, que probablemente llegaron allí desde puntos de Castilla. Los Castejón se instalaron en la provincia castellana oriental de Soria, específicamente en Ágreda, pero el origen de los Castejón es navarro.

Albacete es murciano

Albacete ha sido tradicionalmente parte del Reino de Murcia, y  comparte buena parte de su habla e historia. Por eso debería formar parte de la Región de Murcia, como lo fue hasta la chapuza de 1977. Como en la propia Murcia en Albacete están muy presentes los apellidos navarroaragoneses como el propio apellido Navarro.

Dialecto español murciano en el sur de Albacete, entre los dialectos del español hablados en las regiones castellanas de España.

La provincia de Albacete comparte rasgos fonéticos y gramaticales con la Región de Murcia, y desde luego con el aragonés, pero como ya lo tratamos en el artículo sobre la Castilla navarroaragonesa, hoy nos vamos a centrar en la provincia de Murcia.

El dialecto panocho es aragonés meridional

El panocho es un dialecto murciano prácticamente desaparecido, aunque en ciertas zonas rurales se mantiene. Eso sí, parte del léxico de este dialecto aragonés murciano se mantiene en el español hablado por los murcianicos. Por tener abundante léxico coincidente con el catalán algunos catalanes se quieren apropiar del panocho como dialecto catalán. Pero no, el panocho es un dialecto navarroaragonés meridional. ¿Por qué? Sencillamente, entre otras cosas, porque las palabras del panocho que se afirman como catalanas son también aragonesas y valencianas. No sólo es el léxico, sino que, entre otros muchos rasgos, como acabamos de decir, los diminutivos ico e ica son universales en la Región de Murcia.

De hecho se dan hasta topónimos con el diminutivo ico-ica: Zarzalico, Almendricos, Balsicas...; O tan relacionados con Navarra como Monteagudo, Los Veras, El Jimenado, Roldán, San Javier, Los Urrutias, Los Navarros, Los Navarros Bajos... Benasco es un topónimo murciano que puede derivar del topónimo aragonés Benasque. También los diminutivos ete y eta se han identificado con los catalanes et y eta, pero es que los diminutivos ete y eta son también de uso generalizado en nuestras tierras medias de la Valdebro. Aquí en Navarra decimos por ejemplo mocete y moceta, evolucionando a menudo a muete y mueta. Cuando oyes a un murciano lo suficiente no piensas que suene a catalán. Más bien piensas que se trata de un aragonés o un navarro, pero con mayor pérdida de eses al final de sílaba, debido a la antigua influencia de los mozárabes locales que se desarrolló en convivencia con árabes y bereberes de la zona.. Mozárabe se conoce tanto a la lengua romance (o conjunto de lenguas o dialectos) como a la población cristiana que vivía en la España musulmana.

Otro rasgo que se da en la Región de Murcia (al menos norte regional) es el alterar el superlativo, como en Albacete y también como en Navarra y Aragón. Por ejemplo en vez de "riquísima", "buenísima" y "grandísimo", dicen "riquisma", "buenisma" y "grandismo".

Son unos cuantos filólogos, tanto españoles como extranjeros, los que consideran o han considerado que el panocho es aragonés meridional o aragonés levantino. Cuando hablamos de este dialecto aragonés de Murcia tenemos que distinguir entre el murciano panocho, dialecto del aragonés, y el dialecto murciano que es un dialecto del español hablado en Murcia. El murciano como dialecto del español tiene un sustrato o resto del panocho, el aragonés murciano. El panocho es aragonés murciano y sólo permanece en ciertas zonas rurales de la Región de Murcia.

El navarroaragonés murciano, el panocho, se quedó separado geográficamente del navarroaragonés oscense porque el castellano venía pisando fuerte en el propio Aragón. El castellano era una lengua de prestigio, no de imposición. Por eso el castellano penetró en Navarra, Aragón y la totalidad o mayoría de regiones españolas incluso bastante antes de ser conquistadas o de reunificarse en España. El castellano penetró en buena parte de España por su prestigio, su similitud y su contacto con otras lenguas hispanas. Este avance del castellano sobre lenguas vecinas fue a la vez una fusión que lo convirtió en español. El aragonés murciano se suele conocer como panocho debido al uso generalizado que se le da en la Región de Murcia a la palabra "panocha" y que en otras zonas de España se conoce como "mazorca" (la del maíz). Por otro lado panocha es una palabra de origen aragonés. Como vemos aquí en este diccionario navarroaragonés-español, panocha es una palabra aragonesa:


Este diccionario de dialecto panocho también nos puede ayudar a comprobar la similitud con el aragonés más normativo:


Por extensión se denomina panochos a los murcianos, tanto de la capital como del conjunto de la región. Insisto en que el dialecto panocho es aragonés del sur de España.

El español murciano tiene sustrato en el aragonés murciano

El español murciano es el español con sustrato en el aragonés murciano, más conocido como panocho. Por eso el español murciano está lleno de aragonesismos; la mayoría léxicos, pero también tiene varios aragonesismos fonéticos como decir "azaite" en vez de "aceite". Y es que el navarroaragonés, por medio de la Reconquista y repoblación, salió de su núcleo en las actuales provincias de Navarra y Huesca y se llegó a hablar aragonés en La Rioja, Zaragoza, Soria, Teruel, Castellón, Valencia, Murcia...

Variantes del español murciano en Murcia, Almería, Albacete y Alicante. Pueblos como Yecla (Murcia), Huércal-Overa (Almería), Almansa (Albacete) y Elda (Alicante) tienen rasgos del murciano, pues fueron parte del Reino de Murcia.

Algunos ejemplos de aragonesismos en el murciano son:

Abonico (despacio; en voz baja), acachar (agachar), adivinalla (adivinanza), aljés (yeso), alandro (aragonés "aladro" arado), arna (colmena), bardomera (suciedad; del aragonés "bardo" barro), bofo (huero, vacío), bachoca (vaina de las legumbres), boira (niebla, nube) camal (rama), charrar (hablar) dica y diquia (hasta), embolicar (liar), encerrizarse (obstinarse), enrona (escombro), esclafar (chafar), garba (mies), luciar (forjar), manchar (soplar el fuelle), melsa (aragonés "mielsa" bazo), minchar (comer), pescatero (pescadero), rafe (alero), remor (rumor), robín (óxido), rugiar (aragonés "ruxiar", rociar), tanimientres (mientras tanto) terratremo (aragonés "tierratremo", terremoto), trujal (lagar), zuro (corcho) etc.

Algunos de estos aragonesismos que se usan al hablar español en la Región de Murcia también se utilizan en el español de Navarra, especialmente en La Ribera y zona media. Pero nos parecen tan normales que ni nos damos cuenta de que son restos del romance navarro. La manera de hablar murciana se da también en Andalucía Oriental. De hecho unas cuantas comarcas andaluzas fueron anteriormente murcianas. Además, como hemos comentado en alguna otra oportunidad, la provincia de Almería fue repoblada por murcianos y como murcianos son considerados los almerienses por otros andaluces.

Aquí se pueden observar comarcas andaluzas que fueron murcianas

Otros rasgos navarroaragoneses del habla de la Región de Murcia

Las variedades principales del español peninsular son la occidental o leonesa, la central o castellana y la oriental o aragonesa. Hacen referencia a los sustratos lingüísticos, los restos de las lenguas habladas antes de llegar el español. Guadalajara, Cuenca y Albacete son lingüísticamente castellanas, pero con un importante componente de aragonesismos. El superlativo acabado en ismo (en lugar de ísimo) es muy navarroaragonés y manchego, pero se da también en áreas de Murcia como Yecla y de Alicante como Villena. Apellidos con tan inconfundible sabor navarro como Ayvar (Aibar), Monteagudo, Corella, Tudela, Fitero, Íñiguez, Roncalés... llegaron en la Reconquista para repoblar el Reino de Murcia. En la primera parte de este artículo ya cometamos que si bien el contingente repoblador navarro del de estos lares fue relativamente pequeño, fueron abundantes los valencianos y especialmente aragoneses de origen navarro que repoblaron el Reino de Murcia.

Traje de huertano murciano. Los trajes de fiestas de muchos pueblos murcianos (por no decir de la mayor parte), como éste de Ceheguín, son bastante parecidos a los navarricos.

Además Murcia es una de las provincias españolas donde es más común el apellido Navarro, como pasa con otras provincias españolas orientales: Albacete, Zaragoza, Valencia, Alicante...

Fiesta de los Caballos del Vino, Caravaca de la Cruz, Murcia. La vestimenta de nuevo se parece a la de los navarricos.

Similitudes entre el folclore navarro y aragonés con el murcianico

De pueblos turolenses como Calanda o Puebla de Híjar pasaron su tradición tamborilera al Reino de Murcia a localidades como la albaceteña de Hellín o murcianicas como Tobarra, Moratalla o Mula. Los trajes folclóricos murcianos se parecen a los navarros y aragoneses. Sólo hay que echar un vistazo a fotografías de localidades murcianas en fiestas.

Pareja de baturros con traje similar al traje murciano. ¿Aragoneses bailando una jotica? No, murcianicos bailando la parranda, baile típico de la región.

Efectivamente los trajes del folclore y las fiestas de la Región de Murcia se parecen sobremanera a los de Navarra y Aragón. En realidad no sólo los trajes tradicionales se parecen, sino también los bailes. En la Región de Murcia, como en muchas zonas de España, la jota es un baile tradicional. Aunque lo cierto es que nuestras jotas de La Rioja, Navarra y Aragón son distintas de las del resto de España. También es popular en Murcia la parranda, un baile con cierta similitud a la jota aragonesa.

La sequedad de Murcia le hace depender de trasvases

Después de Almería la uniprovincial Región de Murcia es la provincia más seca de España. Además también es la autonomía más seca, por lo que buena parte de la región está cubierta de huertas y terrenos de regadío. Esto hace que el murciano esté profundamente apegado a La Huerta o que el fallido trasvase del Ebro sea vital para su economía. Una buena parte de las exportaciones españolas es agrícola y se genera en gran medida en Murcia y sus provincias aledañas.

Traje de huertanos murcianos, no tan diferente del traje baturro aragonés. ¿Baturricos de Murcia? Murcianicos huertanos.

Lo mismo que La Ribera navarra necesita trasvases para la rica agricultura navarra, Murcia los necesita para el conjunto de España. Insisto en que la agricultura de la Región de Murcia es una riqueza que no solo beneficia a esta región sino al conjunto de España. La agricultura española es de las más productivas del planeta. Se utiliza el agua eficaz y juiciosamente. Además la agricultura representa uno de los productos clave en el sector español de la exportación. Según dicen España no cayó del todo en la época de crisis porque es la cesta de comida de Europa. Si fabricas buenas máquinas puedes tener importantes dividendos económicos, pero en época de grandes crisis no te puedes comer las máquinas.

Pamplonica

miércoles, 13 de marzo de 2019

Un libro para la Navarra que defiende su identidad y libertad


La transición navarra desde la crisis de la modernidad al estado «líquido» de la posmodernidad, si bien comparte todas las características de la Europa circundante y de la globalización al servicio de las oligarquías mediático-financieras, está provista de elementos propios que permiten dibujar una respuesta identitaria-panvasquista  paradójicamente impulsada desde las factorías de la ideología liberal-progresista-libertaria.

Toda España viene sufriendo un proceso acelerado de transformación cultural inducida por la ideología hoy predominante, implementada por diversas técnicas de ingeniería social con aval estatal: desaparición progresiva de la familia; extinción del estilo de vida rural; «empoderamiento» de «las mujeres» y diversas minorías junto al blindaje de sus correspondientes nuevos derechos; desaparición de estructuras comunitarias y jerárquicas tradicionales; acción invasiva de los denominados «organismos populares» a modo de alternativa a la sociedad civil; deconstrucción de la educación; arrinconamiento de las humanidades y del cultivo de la excelencia y la voluntad; degradación del arte; aggiornamento o-según se mire- desarme de la Iglesia católica; reducción de la sacralidad europea a una pseudo-espiritualidad de supermercado New Age; infantilización de personas y masas; divinización acrítica de las apetencias adolescentes; etc.

Por el contrario, tan poliédrica revolución cultural y mental viene acarreando un alto precio humano: violencia intrafamiliar; sentimiento de infelicidad creciente; extensión de la soledad; medicalización generalizada; consumo de todo tipo de drogas «ilegales» sin restricción; emigración de los mejor preparados; inmersión en el «invierno demográfico» sin colchón amortiguador ni previsiones; depreciación de la vida humana pareja a la imposición de tópicos animalistas; manipulación de la afectividad por medio del consumismo y las redes sociales;  instalación territorial de minorías étnico-religiosas que carecen de voluntad alguna de integración; deterioro material y humano del sistema público de salud; crisis del régimen de las pensiones; etc.

En el caso navarro la crisis está dotada –decíamos- de ingredientes que no concurren en otras comunidades españolas; salvo en las que sufren el impacto de las políticas públicas de los partidos separatistas allí predominantes.

Sin embargo, Navarra, durante décadas, aparentaba permanecer inmune al sarampión nacionalista, a la vez que mantendría un  tono religioso envidiable: ¿realmente era así? ¿Acaso el mal venía de lejos? Entonces, ¿qué es lo que ha pasado?

Navarra no permanece ajena a la globalización y al impacto de las tendencias del mundialismo. Es más, su alto nivel económico de vida acaso haya permitido una recepción más rápida de tan universales tendencias. Pero, ante todo, la acción socio-política-cultural del panvasquismo ha generado, de manera progresiva, con el aval acelerador del terrorismo de ETA, una contrasociedad en la que bien puede vivirse 24 horas al día, 7 días a la semana y 365 días al año.



Este tejido comunitario identitario, de tan potentes evocaciones míticas como de implicaciones vitales, ha sabido beneficiarse de las quiebras propiciadas por las ideologías de la deconstrucción; incorporando a su agenda gramsciana cuantos valores operativos permitían un cambio de hegemonía.

De tal modo, los apologetas del Gobierno panvasquista de Navarra han elaborado un neolenguaje en el que, entre otros, el concepto de «cambio de régimen» explica muy bien sus intenciones reales: no en vano perciben que cuando «echaron» a UPN del Gobierno Foral (merced a un pacto entre las dos coaliciones nacionalistas, Podemos e Izquierda Unida), de las alcaldías de la inmensa mayoría de los ayuntamientos, y de la dirección de las principales instituciones públicas, no se trataba de un mero relevo de partidos al modo de la Europa democrática. El «cambio de régimen» pretende relevar unas élites por otras, los mecanismos de reproducción cultural, los símbolos tradicionales por los propios del panvasquismo; soterrar de facto la sociedad navarra por esas nuevas formas de contrasociedad que cualquier visitante de Navarra puede observar en su atento deambular por estos lares. Un cambio permanente e irrevocable, en suma, del paradigma cultural y mental imperante. Y en ello persisten sin desmayo, sin complejos; con toda su potencia y a fondo.

Desde este contexto, en su nuevo libro (*), Fernando Vaquero profundiza en diversas cuestiones fundamentales para la comprensión de tan rápido como específico tránsito: la desintegración del carlismo; la permanente ofensiva panvasquista en todo plano de la vida pública; la instrumentalización del vascuence batúa como herramienta de la construcción nacional; el desinterés de los sucesivos gobiernos centrales ante la agenda de transformación implacablemente ejecutada por los agentes sociales que el autor califica de «euskolaboracionistas»; las continuas cesiones de navarristas y socialistas ante las presiones nacionalistas; la renuncia a la batalla cultural por parte de las antiguas élites navarras; la acogida sin apenas resistencias del feminismo radical en una nueva mentalidad común; la persistencia de los efectos perversos del terrorismo; el vaciamiento y distorsión de los Fueros…

Por las páginas del libro también desfilan, siempre de manera analítica y crítica, fenómenos muy mediáticos, caso de la vergonzosa «manada» sanferminera de la que se han servido tantos para la criminalización de los varones españoles; las claves internas de la disolución del partido abertzale Aralar, quien tanto contribuyó al decisivo cambio del mapa político navarro y al consiguiente cuatripartito hoy en el poder; las sucesivas crisis de los «podemitas» locales; las actitudes «napartarras», a modo de acomplejado nacionalismo navarro en tránsito al separatismo vasquista; la imposición –incluso en salud mental- del intervencionismo estatista más descarnado; la desaparición de diversas entidades vinculadas a un sindicalismo de clase en retroceso ante otro inequívocamente vasquista; una deconstrucción «de derechas» de diversos fenómenos culturales de interés público; el hostigamiento a las expresiones públicas del catolicismo; etc.

De Navarra a Nafarroa. La otra conquista, es la crónica de un laboratorio social, a escala territorial, sometido a una altísima presión, incomprensible de no considerarse las categorías específicas de la metapolítica y del gramscismo cultural que tantos y tan conscientes activistas lo han acogido en el Viejo Reyno en aras de su deconstrucción irremediable.

Con todo, y a pesar de la atonía de las élites navarristas, vienen produciéndose reacciones esperanzadoras, de diverso calado y que el autor también desgrana, ante semejante estado de cosas que no pocos fatalistas-especialmente entre quienes reposan su consistencia en el poder del dinero- perciben como irremediable. Tal perspectiva permite afirmar que –el que hoy reseñamos- es un texto reflexivo, crítico y libérrimo; pero orientado a la acción y a la movilización ciudadana de una Navarra que no se resigna a la extinción.

Sila Félix

(*) VAQUERO OROQUIETA, Fernando José: De Navarra a Nafarroa. La otra conquista. La Tribuna del País Vasco/Amazon Europa, San Sebastián, 2019, 229 páginas.

Puede adquirirse por:



Y en las librerías de Pamplona: Don Policarpo, Ezkaba, Ínsula y Troa-Universitaria.

lunes, 11 de marzo de 2019

Navarra y la Señal de Aragón


La Señal Real de Aragón es el escudo que usaban los monarcas de la Corona de Aragón y que posteriormente se trasladó a las banderas y escudos del Reino de Aragón, del Reino de Mallorca, del Reino de Valencia... y que está también presente en el escudo y la bandera nacionales. Estas barras rojigualdas se conocen por muchos nombres como Barras de Aragón, Palos de Aragón, Señal de Aragón...

En este mapa podemos ver un buen número de territorios franceses unidos históricamente de una forma u otra a la Corona de Aragón.

El sur de Francia tiene todavía un buen número de banderas locales o regionales iguales o casi idénticas a la Señal de Aragón. Otro tanto pasa en el Mediodía italiano.

Antaño se llegó a creer equivocadadamente que las Barras de Aragón representaban también a cada uno de los entes de la Corona de Aragón: Aragón, Valencia, Mallorca, Sicilia, Cataluña e incluso Navarra por un tiempo limitado. Cataluña, como principado (nunca fue reino), después de siglos sin ente unido, a partir del condado de Barcelona acaba incluyendo a los condados de Barcelona, Urgel y Rosellón. Barcelona con su condado tiene más historia que Cataluña en sí. De hecho Cataluña surgió del Condado de Barcelona que reunió en su seno a los demás condados del noreste español. Neologismo aparte, Tabarnia (correspondiente con el antiguo Condado de Barcelona) tiene bastante más razones históricas de ser una autonomía que la propia Cataluña. La creencia de que los seis Palos de Aragón representan a los entes mencionados se dio cuando estuvo el rey Juan II (1458-1479) gobernando, pues en su época coinciden el número de palos (rojos) con el de la suma de reinos más el Condado de Barcelona que él poseía.


Representación del ducado navarroaragonés anterior pero con las barras correspondientes al color rojo pintadas. Ducado navarroaragonés del rey Juan II. Se pueden apreciar los seis Palos de Aragón rojos (en relieve).

El relieve nos da la sensación óptica de que los palos rojos son los más amarillos, pero la Señal de Aragón empieza y acaba con palos amarillos. El emblema de las barras se usa por multitud de entidades españolas, desde municipios hasta autonomías, especialmente concentrados en las cuatro autonomías españolas que más prolongadamente pertenecieron a la Corona de Aragón: Aragón, Cataluña, Baleares y Valencia.

Este escudo de la localidad conquense de Santa Cruz de Moya es muy similar al de Valencia. Es básicamente los palos aragoneses en el mismo cuadrado en posición a modo de diamante, con alguna ligera modificación:

El escudo de Santa Cruz de Moya, Cuenca se asemeja mucho al escudo de la ciudad y Reino de Valencia.

El emblema de los palos es empleado también en otros países. Forma parte de las armas de Andorra. Es el símbolo de las regiones francesas de Languedoc-Rosellón y Provenza-Alpes-Costa Azul y de los departamentos de Lozère y Pirineos Orientales. Asimismo está en la bandera de la ciudad sarda de Alguer, Italia. en las provincias italianas de Reggio Calabria, Catanzaro y Lecce, y como enseña abreviada en Nápoles. También aparece en villas y ciudades de América Latina.

Además es el símbolo de varias poblaciones de las citadas regiones francesas, por ejemplo Formiguères, Latour-de-Carol, Le Perthus o Barcelonnette (Barcelona pequeña en francés). En resumidas cuentas, varias regiones provenzales del sur de Francia, cuatro autonomías del este de España y del Mediodía italiano han conservado el recuerdo de la Señal de los reyes de Aragón. La propia bandera rojigualda, la bandera española, se considera inspirada en las Barras de Aragón.

El escudo y bandera de la ciudad de Nápoles también es una combinación de oro y gules, es decir, rojigualdo. Sus orígenes también están en las Barras de Aragón ya que Nápoles fue parte de la Corona de Aragón. Además utilizan este símbolo otras entidades, como la orden de la Merced (religiosa), la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra de España (almogávares) y varios clubes deportivos de las ciudades y regiones mencionadas antes.

Las Barras de Aragón en los emblemas navarros

Como veremos seguidamente, las Barras de Aragón también están presentes en algunos de los ayuntamientos navarros. Uno de estos ayuntamientos navarros (Larráun) está compuesto por varios concejos y lugares. Sangüesa tiene el escudo con las Barras de Aragón, lo que pasa es que en vez de ser sobre campo de oro (amarillo) las barras las tiene sobre campo de plata (blanco). Es lógico que el escudo sangüesino sea tan aragonés. Después de todo está junto a Aragón. La vecindad de Aragón hace de Sangüesa una de las zonas más claramente navarroaragonesas de Navarra. La Merindad de Sangüesa ha tenido y tiene muchos intercambios de todo género con la limítrofe comarca maña de las Cinco Villas.

Escudo de Sangüesa, localidad navarra junto a Aragón y escudo de Viana, localidad navarra vecina de Logroño, capital de La Rioja.

El futuro Rey o Reina de España tiene el título de Príncipe de Viana o Princesa de Viana, como los antiguos reyes de Navarra. En la descripción del escudo de Viana no se menciona que sea unas Barras de Aragón, quizás por tener cinco barras rojas, pero no obsta para que lo sea y de hecho es una versión de las Barras de Aragón. Como vemos, ha habido varias versiones de los Palos de Aragón con diferente número de palos y en este caso de colores.

El escudo de Petilla de Aragón es un atípico escudo navarroaragonés, ya que es el escudo de Aragón con uno de Navarra superpuesto en el centro del mismo.

El municipio de Larráun incluye quince concejos: Albiasu, Aldaz, Alli, Arruiz, Astiz, Azpíroz-Lezaeta, Baráibar, Echarri, Errazquin, Gorriti, Huici, Iribas, Madoz, Muguiro y Odériz; y cuatro lugares habitados: Azpíroz, Lezaeta, Errazquin, además del Señorío de Eraso. Errazquin existe como apellido navarro en su versión romanceada: Razquin. Como curiosidad de la localidad de Madoz, el famoso Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar fue hecho por el político pamplonica Pascual Madoz Ibáñez, descendiente de esta localidad navarra.

Escudo de Larráun y de Lecumberri.

El escudo de Lecumberri, una vez más, tiene los Palos de Aragón y es idéntico al de Larráun porque Lecumberri formaba parte del ayuntamiento de Larráun. Como dato a reseñar el popular apellido navarro Lecumberri se concentra en Navarra, seguido en orden descendente por Vizcaya, Guipúzcoa, Zaragoza y Álava.

Es curioso que los blasones con barras aragonesas los tengan localidades navarras limítrofes o cercanas a los tres antiguos reinos alrededor del Reino de Navarra. Así Lecumberri y Larráun estaban junto al Reino de Castilla y cerca del Reino de Francia, Viana limitaba con el Reino de Castilla y Sangüesa y Petilla de Aragón limitaban con el Reino de Aragón. Que tenga Lecumberri los Palos de Aragón en su escudo, lo mismo que Larráun (con sus entes locales), Viana, Petilla y Sangüesa, es porque por un tiempo Lecumberri fue aragonés, Viana fue aragonesa..., pero es que el Baztán fue aragonés, Leiza fue aragonesa, Alsasua fue aragonesa, Pamplona fue aragonesa... porque Navarra fue aragonesa y Aragón fue navarro.

Escudo combinado navarroaragonés y escudo de Navarra.

La Reconquista no tuvo un fin de construir patrias vascas, castellanas o navarras, sino reconstruir, como los reyes medievales navarros y del resto de España proclamaban, la Hispania unificada de los visigodos. Los vasquitos nos están intentando convencer a los navarricos de que la bandera de Navarra fue inventada por abertzales y que es menos vieja que la ikurriña. También pretenden darnos gato por liebre haciéndonos creer que el escudo de Navarra se parece a la ikurriña y que es sólo una ikurriña primitiva.

Si inventaron unos abertzales la bandera oficial de Navarra, ¿alguien me puede explicar por qué los abertzales sólo sacan en sus balcones la bandera sin corona? Lo cierto es que al mirar al escudo de Navarra con colores predominantemente rojigualdos a lo que recuerda es a la Señal de Aragón e incluso a la bandera de nuestro viejo país, España.

Pamplonica

jueves, 7 de marzo de 2019

Asirón borbonea Pamplona

Iniciativa de ciudadanos pamploneses para reivindicar el mantenimiento del nombre de Avenida del Ejército

Como nuestros lectores estarán debidamente informados, el Alkalde del Kanvio de Pamplona, en una de sus últimas alcaldadas ha decidido cambiar el nombre de la "Avenida del Ejército" de Pamplona por el de "Catalina de Foix". La intencionalidad de la medida está clara, se trata de desespañolizar Pamplona y Navarra, por lo tanto, cualquier hecho, símbolo o cualquier otra coas o circunstancia que sirva para poner en relieve la españolidad de Navarra debe de ser borrada del mapa. Pamplona le dio una avenida al Ejército Español en muestra de agradecimiento por haberle regalado lo que queda de Ciudadela mas la propia avenida, ya que hasta principios de los años 70 del pasado siglo tanto la Ciudadela como todos los terrenos que van desde la propia avenida del ejército hasta el Corte Inglés eran cuarteles militares.

Por otro lado, al escoger el nombre que sustituirá y rebautizará a la avenida del ejército ha sido escogido diríamos que con "mala fe" (mala baba, mala leche....) ya que han elegido a la que se considera como última reina navarra ante la llegada de la invasión castellana de 1512. En el imaginario nabar-aberchale los monarcas Foix-Albret y 1512 emergen como algo mítico que representa la "soberanía" del pueblo vascón frente a la invasión kasteyana. Sin embargo, los Foix Albret no eran más que unos nobles vasallos del rey de Francia a los cuales les importaba más sus posesiones feudales en Francia que el pobre y minúsculo reino de Navarra. Por otro lado, la propia Catalina de Foix era pariente lejana de Fernando e Isabel, ya que, los tres desdecían de la familia Trastamara.

Sin embargo, ironías del destino, un biznieto de la tal Catalina de Foix y Juan de Albret, Enrique III "el Bearnés" accede al trono de Francia inaugurando la última dinastía reinante en el país galo: la familia Borbón. Y para ironía doble, un tataranieto de de Enrique III (IV de Francia) accederá en 1700 al trono de España: Felipe V. Nuestro actual monarca, Felipe VI, es a su vez descendiente directo de Felipe V, Enrique III/IV de Francia, y por lo tanto, de Catalina de Foix. Resulta que por intentar des-españolizar una avenida de Pamplona, está borboneando, al dedicarle una avenida a una antepasada de nuestro actual monarca, Felipe VI. Cuanto ignorante, cuanta incoherencia y cuanta ironía, adorar y mitificar a unos Foix-Albret a los cuales les importaba un pimiento Navarra, mientras odian a un descendiente directo suyo, Felipe VI, que desde luego que ama y respeta a Navarra bastante más que a sus antepasados. Solo nos queda reírnos de esta crueldad del destino que llevó a una monarquía franco-navarra a abandonar el trono en 1512, para entrar dos siglos después a reinar en toda España, y hasta la actualidad.

martes, 5 de marzo de 2019

Apadrina 1 separatista


Recientemente ha surgido una curiosa y a la vez que bonita iniciativa: apadrinar un separatista. Se trata de adquirir en la web www.apadrinaunindependentista.es un pack mediante el cual envían una bandera de España al domicilio del adquirente y otra a un ente/asociación/partido independentista en Cataluña. Desde NavarraResiste.com animamos a nuestros lectores y seguidores a que se sumen a esta iniciativa y entre todos apadrinemos el máximo posible de independentistas. Porque es necesario tomarse la situación con un poco de humor a la par que mostrar nuestro afán integrador, ya que, no renunciaremos a intentar hacer entrar en razón a los separatistas de la sinrazón y el absurdo de sus pretensiones. Mientras haya vida hay esperanza, y si hubo un día que cayó el muro de Berlín, algún día caerá el muro de la opresión separatista y la secta maniquea desaparecerá o acabará siendo una anticualla marginal. Aprovechamos la entrada para pedir que la campaña se amplié a otros territorios como Navarra, así la señora Barcos o Asiron puedan ser apadrinados...


MANIFIESTO
Apadrina un Independentista

Por cada Bandera de España que compres, enviamos otra a una sede de una entidad manifiestamente independentista. Queremos inundar de banderas españolas los buzones de muchas sedes independentistas o partidarios de la misma.

Apadrina un Independentista nace para dar visibilidad al español de a pie (el español sentado), aquel al que le preocupa la deriva del llamado Procès catalán y, al que los quehaceres de la vida diaria, no le permiten manifestarse de una forma tan ruidosa como la de muchos separatistas, los cuales dedican tiempo completo a tomar calles e inundarlas de símbolos independentistas.

Queremos contrarrestar los símbolos independentistas con Banderas de España, símbolo constitucional de nuestro país, al que estamos orgullosos de pertenecer. Nuestra intención es llegar a los buzones de partidarios de la independencia, dando opción a todos los españoles a manifestar su apoyo a España, demostrando que somos una mayoría abrumadora y que juntos, tenemos mucha más fuerza que ellos y también somos capaces de hacernos notar.

Colaborar con este proyecto es una oportunidad de manifestarte de forma sencilla, fácil y respetuosa: Al adquirir una Bandera de España, te damos la opción de remitir otra, de forma gratuita, a una entidad o grupo político abiertamente manifestado a favor de la independencia (se puede adjuntar un sencillo y respetuoso mensaje). Ayúdanos a difundir esta propuesta y a promover esta iniciativa, estamos seguros de que muchos lectores, que se sienten españoles, la querrán apoyar.

Sobre Nosotros - Apadrina Un Independentista (A.U.I.)

Nuestros precios son simbólicos, no perseguimos obtener un beneficio económico  con esta iniciativa sino fomentar el sentimiento y el orgullo de ser español, hacer un poco de “ruido” para contrarrestar el constante machaqueo independentista. Romper una dinámica que parece que ellos son los únicos interesados en defender con vehemencia sus ideas, demostrémosles que están equivocados y que amamos a España.

Para más información contáctanos en:
+1 870 890-4871


miércoles, 27 de febrero de 2019

¿La Carta de Lenguas Minoritarias depende de la UE?


El Consejo de Europa es un organismo fundado por varios países europeos en 1949 con el objetivo de, según su preámbulo, consolidar la paz fundada en la justicia y la cooperación internacional, salvaguardar los principios de libertad, democracia y de preeminencia del derecho, y favorecer el progreso social y económico. Su labor normativa se caracteriza por regular la protección de los Derechos Humanos y los bienes culturales como patrimonio común, para que los convenios adoptados complementen los textos generalistas de ámbito universal.  Aunque el nombre lleve a confusión, no es ninguna institución de la Unión Europea, sino una asociación internacional de la que también forman parte otros países del continente. Su sede está en Estrasburgo.

España firmó en el año 1977 su adhesión a este organismo. A día de hoy, nuestro país ha ratificado ciento veintidós convenciones europeas, ha firmado nueve y ha dejado sin firmar ni ratificar setenta y nueve. Dentro de las materias ratificadas están la participación en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y la firma de la “Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias” (la Carta a partir de ahora). 

Dicha Carta es un tratado internacional adoptado el 25 de junio de 1992 por el Comité de Ministros de dicho Consejo y ratificado por España el 9 de abril de 2001. Por esta razón, tiene valor de Ley, por lo que sus decisiones son vinculantes. No obstante, dado que el Tratado muestra la ambigüedad suficiente como para no defender la lengua mayoritaria en un estado, no ha sido ratificado por todos los países que forman parte del Consejo, como Francia, por ejemplo.

El Comité que asegura la defensa de los principios de la Carta emite cada cuatro años un informe sobre el cumplimiento en España de las directrices emanadas de este organismo paneuropeo. El informe se elabora mediante la colaboración de las Comunidades Autónomas y Ciudades con Estatutos de Autonomía, así como con la información de los Departamentos ministeriales de la Administración General del Estado. 

En este momento, el último documento elaborado es el Quinto Informe, que recoge las conclusiones del periodo 2014-2016. En su introducción, se puede leer que: “Tal y como se indicó en los informes precedentes, el mero examen de estos documentos pone de manifiesto que el plurilingüismo constituye uno de los rasgos esenciales del Estado Autonómico español, siendo dicha característica generadora de riqueza cultural, social y económica, así como un patrimonio común que debe ser respetado y promocionado, no sólo para atender los compromisos derivados de la Carta, sino para cumplir adecuadamente las prescripciones al respecto constitucionales, estatutarias y legales del Estado español”. 

El problema con dichos Informes es que sus conclusiones se prestan a manipulación por parte de las administraciones e instituciones separatistas en España. Por ejemplo, algunas CC.AA. se han remitido al Informe para reclamar políticas de plena inmersión lingüística en las lenguas cooficiales, pudiendo negar el derecho a recibir la enseñanza en español al alumnado que así lo desee. Esto es retorcer hasta el absurdo lo que establece la Carta y los compromisos adquiridos por España al firmarla.

En realidad, lo que el Informe y la Carta pretenden es proteger la riqueza cultural, expresada a través de los idiomas cooficiales, en el lugar donde se hablen, pero no se trata de anular la lengua oficial mayoritaria ni de promocionar artificialmente una lengua donde nunca se ha hablado. Es decir, la idea es favorecer que la oferta en educación y formación en la lengua cooficial al español satisfaga la demanda, pero de ninguna manera justifica la inmersión lingüística en detrimento de la lengua nacional mayoritaria, como sucede en Cataluña o en Galicia, ni la implantación, por ley, del vascuence en toda Navarra.

La Carta no se concibe como un instrumento de protección de los “derechos lingüísticos” de las personas, puesto que este término no se menciona. Más bien lo que defiende es que las lenguas cooficiales sean percibidas como elementos necesitados de un determinado grado de protección, como puede pasar con los monumentos o las tradiciones. 

En el caso de España, se ha llegado al extremo de que, al tener transferidas las competencias de educación y política lingüística a las CC.AA., los que tendrían que reclamar la protección que la Carta da a las lenguas minoritarias son los hablantes de español en Cataluña, por ejemplo, dada su flagrante situación de indefensión ante el gobierno autonómico. Por otro lado, la Carta también sirve de pretexto para que, en Navarra, el Parlamento vaya a modificar la zonificación establecida en la Ley del Vascuence de 1986 para que se pueda considerar bilingüe todo el territorio foral, cuestión absolutamente falsa y alejada de la realidad histórica y sociológica actual. 

La confusión que acompaña a la Carta consiste en que no fue pensada para los países de Europa Occidental, unas naciones asentadas en su mayor parte desde siglos atrás. Se reflexionó sobre ella en el contexto de las minorías nacionales de los países de Europa Oriental, ya que el establecimiento de fronteras durante el siglo XX había separado pueblos como el húngaro o el rumano en estados diferentes, y esto daba lugar a verdaderas políticas culturales de erradicación en algunos países, al contrario de las políticas de integración que se seguían en Europa Occidental.  Pero una cosa es una lengua minoritaria y otra, muy diferente, un pueblo minoritario. En España no hay pueblos minoritarios por lo que la situación no es la misma, ni se pueden aplicar los instrumentos jurídicos de la misma manera. No procede, pues, bajo el pretexto de respeto a la diversidad cultural, defender que los hablantes de lenguas cooficiales tienen más derechos que los hablantes de español como la lengua común de toda la nación.

Calíope

jueves, 21 de febrero de 2019

Los tres puntos estratégicos de España


Cada grupo de conquistadores de España, bien fenicio-cartagineses, romanos, bizantinos, visigodos, árabes, francos, cruzados, franceses, americanos (con sus bases), han intentado dominar o atacar por los mismos puntos; porque tenían claro que el que controlase los tres, también controlaría las Españas / España (toda la península ibérica). Estos tres centros económicos y estratégicos son:

1) La Valdebro, con núcleo en Zaragoza

Grandes cuencas hidrográficas españolas. Pamplona y Zaragoza están en la del Ebro.

2) La Meseta, con núcleo en Toledo y Madrid

La Meseta es un terreno alto y llano como el Piamonte italiano o el Altiplano andino. Se subdivide en Meseta norte y sur.

3) El Valle del Guadalquivir, con varios núcleos: Cádiz (ant. Gadir), Málaga (Malaka), Córdoba, Granada, Sevilla (Híspalis).

Antes de que los romanos pisaran suelo español el Valle del Guadalquivir contaba con ciudades fenicias como Cádiz, la más antigua de Europa.

No se puede poner en duda la españolidad de estos puntos estratégicos. Por su situación geográfica, en estos puntos el ejército español está bien emplazado.

Por otro lado es relevante destacar que el ejército español está perfectamente preparado para todo tipo de misiones porque está en zonas de guerra como Afganistán. Los medios de comunicación nos muestran a un ejército español repartiendo alimentos y medicinas como si eso fuera lo único que hacen, pero lo cierto es que entran en combate. Las misiones de paz son en realidad misiones de guerra para establecer la paz. La legión es la que se suele encargar de las misiones más peligrosas. El ejército español es sumamente eficaz bélicamente hablando.

Una invasión de Marruecos sería rápidamente neutralizada desde el fortín español de Andalucía y Cartagena (Murcia). Si hubiera una suerte de intento real de independencia unilateral de Vascongadas y Cataluña de forma armada, la "aventura" sería rápidamente reprimida desde Zaragoza. Si ese conato de independencia/guerra civil incluyera a una Navarra sometida a las Vascongadas; los primeros que íbamos a tener al ejército español encima seríamos los navarros, especialmente los tudelanos y otros riberos.

Campos de tiro españoles. Como se aprecia en el mapa aquí en Navarra (además del acuartelamiento de Aizoáin) hay un polígono de tiro del ejército del aire en La Ribera.

Los gobiernos españoles están siendo decepcionantes para muchos ciudadanos de bien sin importar el color político. Quizás peque de optimismo; pero en mi opinión, en caso de semejante situación de invasión o independencia violenta e ilegal, peor que la de 2017 en Cataluña; por muy mal gobierno español que tuviéramos; el ejército cumpliría su papel como defensor del territorio nacional y de los ciudadanos españoles y la libertad. No es sólo que cumpliría su cometido, sino que sometería a los insurrectos liberticidas. Cualquier país democrático como Alemania o Francia lo hubiera hecho mucho antes.

Pamplonica

miércoles, 30 de enero de 2019

Malta y su relación con España


Malta es un pequeño, pero bello país mediterráneo. Malta es militarmente bastante estratégico, pues se ubica en medio del Mediterráneo entre Europa y África. Por esa razón ha cambiado tantas veces de manos. El maltés es la lengua autóctona de la nación, pero el inglés es una lengua muy extendida al haber sido colonia británica. También la cercanía con Sicilia y la captación de la televisión italiana hacen que muchos malteses sepan italiano. En la reconquista del Reino de Valencia, aparte de los grupos mayoritariamente de españoles orientales (navarros, aragoneses, catalanes) y de otras partes (castellanos, vascongados, gallegos), hubo otros europeos como franceses, suizos y también había malteses. Algunos apellidos valencianos de origen maltés, o venidos a través de Malta son:

Zamit, que es una familia valenciana originaria de la localidad maltesa de Zejtun (aceituna en maltés); Abdilla, Abela, Agius, Allegritto, Amaira, Aquilina, Assart, Azzopardi, Baldacchino, Bandi, Bandin, Barbara, Barbera, Benio, Benso, Bonavia, Boncuesta, Bonello, Bonici, Bonim, Bonnici, Borg, Brancat, Brincat, Briffa, Brignone, Bugeja, Burlo, Burra, Busuttil, Buttigieg, Cachia, Calleja, Calius, Callus, Camara, Camilleri, Capello, Carabott, Caruana, Cassar,  Chetcutti, Ciantar, Cipriott, Clunt, Curmi, Cutajar, Dalli, Decandia, De Carlo, Deguara, De Juan, Delia, De Leonardo, De Lorenzo, Demicoli, De Zalma, Diacono, Dimech, Ellul, Espadado, Español, Esposito,  Falzon, Farrugia, Fenech, Formosa, Frendo, Gaffiero, Galea, Gambin, Garzia, Gatt, Gauci, Gerada, Grech, Grima, Guaix, Icando, Juanicot, Libreri, Magri, Magro, Mallia, Mamo, Manara,  Mangion, Micallef, Mifsud, Mizzi, Muscat, Pace, Parnis, Piscopo, Portelli, Psaila, Pullicino, Rossi, Roti, Sammut, Sant, Sayger, Sceberras, Schembri, Sciberras, Scicluna, Seichel, Seicher, Senaque, Simiana, Spagnol, Spagniol, Spiteri, Tabone, Taliana, Testa, Tonna, Vanno, Vassallo, Vella, Veneziano, Xara, Xerri, Xiberras, Xuereb, Zahra.


No es de extrañar que se cuenten entre los apellidos malteses algunos de origen español, por algo Malta estuvo en la órbita mediterránea del imperio español. Obviamente no todos los apellidos de la lista fueron a Valencia cuando su reconquista. Tanto el Reino de Valencia como Malta fueron varios siglos a la vez parte de la Corona de Aragón. El maltés es un pueblo pequeño pero muy mezclado, pues tiene mezcla de árabe, italiano, francés normando, diversos cruzados (ingleses, franceses, españoles...)...

Posesiones de los normandos, franceses de origen vikingo.

Algunos aseguran que el idioma maltés es un tipo de arameo. Sin duda es un idioma semita, pero más bien es árabe escrito en caracteres latinos con una gran influencia de lenguas europeas. Así el pueblo maltés se considera un pueblo semita de religión cristiana católica. Los malteses son más católicos que en el Vaticano. Las imágenes de vírgenes se ven por toda la isla en el exterior de las casas de los habitantes de Malta. Malta (con Polonia) es el último bastión del catolicismo europeo. A nivel global otros bastiones del catolicismo (además de ciertas zonas de África negra) son las Islas Filipinas y México. En mi pueblo, aquí en Navarra, hay un cura itinerante de origen polaco, pero es que muchas de las nuevas vocaciones son de polacos, latinos, africanos y filipinos.

En una ocasión oí algo así como, que si el Vaticano estornuda México se coge un resfriado, una analogía del fuerte apego de esta nación latinoamericana a la Iglesia Católica. La analogía puede valer muy bien para Polonia, Filipinas... y desde luego para Malta. No es para menos, al fin y al cabo Malta es uno de los primeros países en recibir el evangelio de Jesucristo. El apóstol Pablo visitó este país, con el nombre de Melita, como lo menciona el Nuevo Testamento. Hay varios lugares que recuerdan la estancia de Pablo en Malta. Debido a la Reforma protestante Malta acogió grupos de católicos ingleses y escandinavos que querían permanecer fieles a sus creencias.

Malta pasó a pertenecer a la Corona de Aragón cuando los almogávares al mando de Roger de Lauria la conquistaron en 1282. Los almogávares eran mercenarios españoles generalmente relacionados con la Corona de Aragón, aunque Castilla también tenía almogávares. Normalmente los almogávares de la Corona de Aragón eran (en orden descendente) catalanes, aragoneses y navarros. Desde 1282 hasta 1530 (dos siglos y medio) Malta estuvo en manos españolas; primero como parte de la Corona de Aragón y luego dentro del Reino de España. Puesto que de una u otra forma Malta ha estado tanto tiempo (248 años) bajo el poder español, en maltés hay al menos aproximadamente un 17% (si no más) de palabras originarias de España. La mayoría de estas palabras hoy las calificaríamos como catalanas, pero sin duda las hay de las lenguas aragonesa y valenciana y en menor medida del español. No cabe duda de que además corre mucha sangre española por las venas de los malteses, como la que corre por los italianos sureños y de Lombardía, el antiguo Milanesado.

El emperador Carlos I de España en 1530 cedió el archipiélago maltés a los Caballeros Hospitalarios en arriendo permanente. Esta cesión de Malta hacia los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén (nombre por el que se conocían estos caballeros entonces) está relacionada con su expulsión de la isla de Rodas en 1522 por parte del turco Solimán el Magnífico. En pago del arriendo anual se le entregaba al emperador español un halcón por parte de Malta. Por intermediación del Papa Clemente VII los Caballeros Hospitalarios (actualmente denominados como la Orden de Malta) obtuvieron Trípoli con la condición de su neutralidad en los conflictos entre naciones cristianas. Para reforzar el carácter cristiano de Malta los Caballeros Hospitalarios fomentaron la inmigración a Malta de sicilianos y napolitanos. Además declararon el italiano como lengua oficial de Malta.

Los turcos sitiaron Malta en 1565, siendo hoy el Sitio de Malta una fecha clave en la historia maltesa. Al mando del Gran Maestre, el máximo líder de la Orden, Jean Parisot de la Valette, de los caballeros de la Orden de Malta, lucharon contra más de 160 galeras y 30000 soldados turcos. Gracias al dominio musulmán del norte de África, la caída de la estratégica Malta hubiera permitido el acceso turco al Mediterráneo occidental, y proteger los barcos mercantes otomanos. La defensa de Malta por parte de la Orden fue posible en gran parte gracias a la intervención del ejército español.

Los turcos fueron derrotados de nuevo seis años después en Lepanto por la Liga Santa, una coalición militar cristiana entre España, Venecia, Génova y la Santa Sede, que paró la expansión mediterránea de los turcos. Con el fin de proteger el archipiélago de ataques futuros se fundó y edificó la ciudad fortificada de La Valetta, nombrada en honor al Gran Maestre, el francés Jean Parisot de La Valette. En otro artículo ya mencionamos al Gran Maestre español de los Caballeros de la Orden de Malta, el pamplonés Martín Redín.

El 8 de Septiembre es una festividad muy importante en la República de Malta, pues se celebra el festival religioso del nacimiento de la Virgen María, el día del final del sitio otomano de 1565, y el día de la derrota del ejército italiano por los británicos en la Segunda Guerra Mundial.

La Orden de Malta

La Orden de Malta empezó su andadura en 1142, en el castillo del Crac de los Caballeros, Siria. Tras la conquista de Jerusalén por Saladino en 1187 se emplazó en San Juan de Acre. De allí pasó a instalarse en la isla griega de Rodas en 1310 y luego, echada por los turcos, pasó a Malta de la que recibió y mantiene su nombre.

Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén de Malta

El archipiélago maltés estaba dirigido por la Orden de Malta, pero la invasión de Napoleón Bonaparte en 1798 echó una vez más a la Orden. La Soberana Orden de Malta, establecida en Roma en la actualidad, es lo que queda de ella actualmente. Después de haber tenido sedes en ciudades italianas como Mesina, Catania y Ferrara, la orden se instaló definitivamente en 1834 en Roma. La Orden de Malta cuenta con un estatus como los estados soberanos, teniendo relaciones internacionales como cualquier estado independiente. Por eso sus dos sedes en Roma tienen estatus de extraterritorialidad, cual si fueran embajadas. En cierto modo en términos jurídicos internacionales se puede decir que las dos sedes romanas de la Orden de Malta forman el estado más pequeño del mundo, incluso por detrás de la Ciudad del Vaticano.

Palacio Magistral y Villa Magistral, sedes de la Orden de Malta

El Palacio de Malta o Magistral está yendo a pie a sólo unos minutos de las Escaleras Españolas y de la famosa Plaza de España. La Plaza de España recibe su nombre del Palacio de España, en el que está la Embajada de España ante la Santa Sede y ante la Orden de Malta. Se cree que es la embajada permanente interestatal más antigua del mundo. El rey Fernando el Católico la creó en 1480, y gracias a su diplomacia, el Papa le apoyó en la Reconquista de Granada, el reparto del Nuevo Mundo entre España y Portugal, la creación de la Liga Santa que causó la derrota turca de Lepanto en 1571...

En 1301 la Orden de Malta creó un sistema para manejar sus posesiones basado en las "Lenguas", que eran grupos geográficos de Prioratos. Hay ocho Lenguas desde 1492: Provenza; Auvernia; Francia; Italia; Aragón-Navarra; Inglaterra; Alemania; y Castilla-León-Portugal. En otra oportunidad ya vimos un escudo navarroaragonés en un edificio que pertenece a la Lengua de Aragón, en la que se incluye Navarra con el resto de la antigua Corona de Aragón.

 Bandera navarroaragonesa en medio de otras banderas en la Iglesia de la Vera Cruz, Segovia, y bandera navarroaragonesa en la Iglesia de San Miguel Arcángel, Cizur Menor, Navarra.

En lugares como Segovia capital y Cizur Menor, Navarra, existen banderas navarroaragonesas que representan la unión, cultura y política común de navarros y aragoneses durante siglos y que la Orden de Malta no podía obviar tampoco. Estas banderas navarroaragonesas son muchos siglos más antiguas que inventos casi neonatos como la ikurriña. La historia corrobora que ha existido desde antiguo una identidad navarroaragonesa. Las banderas navarroaragonesas de la Orden de Malta no son banderas de ningún estado independiente navarroaragonés, pero sí corroboran el viejo y duradero vínculo entre navarros y aragoneses.

Moneda maltesa de colección que representa al Albergue de Aragón y los escudos de Navarra y Aragón que están representados en el edificio.

Varios Grandes Prioratos de la Orden de Malta desaparecieron a causa de la Reforma Protestante, particularmente en Escandinavia, así como gran parte de los caballeros alemanes y holandeses que abandonaron el catolicismo. La Lengua de Inglaterra fue de facto disuelta por el Rey Enrique VIII.

Albergues españoles de la Orden de Malta

Los albergues caballerescos se construyeron después del Sitio de Malta, a la vez que se construyó la ciudad de La Valetta. Los albergues de la Orden de Malta eran edificios en los que los Caballeros de la Orden se hospedaban y agrupaban por lenguas. El Albergue de Aragón llegó a alojar a todos los miembros de la Orden españoles y portugueses, pero finalmente sólo se mantuvieron los reinos o entes españoles que pertenecieron a la Corona de Aragón: Navarra, Aragón, Cataluña, Baleares y Valencia.


Albergue de Aragón

Cuando Navarra no era parte de la Corona de Aragón seguía perteneciendo a la Lengua de Aragón porque su afinidad y proyección iba mayormente con la Corona de Aragón, como pasó por ejemplo con las repoblaciones conjuntas navarroaragonesas. Además el romance navarro y el romance aragonés eran básicamente la misma lengua con distinto nombre. De ahí que se les denomine académicamente como navarroaragonés a secas o como aragonés. Las tímidas diferencias entre los dos romances eran menores que las que existen entre portugués y gallego hoy en día.


House of Catalunya

Junto al Albergue de Aragón se construyó la Iglesia del Pilar en 1670. Obviamente esto se debe a que esta virgen es la más importante de la España oriental. La Virgen del Pilar además es patrona de la Guardia Civil y de la Hispanidad. Además también junto al Albergue de Aragón está la Casa de Cataluña (House of Catalunya), un edificio construido para albergar a los caballeros del Priorato de Cataluña, una subdivisión catalana de la Lengua de Aragón. Este edificio hoy es sede del Ministerio de Economía maltés.

Albergue de Castilla

La España occidental desde hace varios siglos tiene su propio albergue, el Albergue de Castilla. El Albergue de Castilla era el que correspondía a la España occidental, el resto de España no incluida en el Albergue de Aragón, además de Portugal. La Lengua de Castilla era una de las más numerosas y por tanto poderosas de la Orden de Malta. El Albergue de Castilla estaba en la parte más alta de la ciudad de La Valetta, por lo que era difícil de atacar con éxito. En la parte superior del edificio están los escudos de Castilla y León y el de Portugal. Este edificio hoy en día es la sede del primer ministro maltés. En la Concatedral de San Juan están capillas para las diferentes Lenguas. La Capilla de Aragón es la dedicada a San Jorge y la Capilla de Castilla está dedicada al apóstol Santiago.

Centro Cultural Hispano - Maltés:


La Iglesia hospitalaria de la Vera Cruz y la Mezquita de la Cúpula de la Roca, Jerusalén.

La iglesia segoviana de la Vera Cruz que posee una bandera navarroaragonesa está inspirada en la Mezquita de La Roca de Jerusalén, en donde se supone que se situaba el famoso Templo de Salomón:


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