miércoles, 24 de abril de 2019

¿Qué es ser navarro?


¿Es simplemente no ser vasco? Para muchos navarros ser navarro es no ser vasco, y punto, o simplemente no ser abertzale. Algunos navarros que conozco, tienen muy claro que no son vascos, pero no tienen tan claro qué es ser navarros. Estaremos de acuerdo en que una identidad se pergeña basándose en algo que se es, no que no se es.

El pañuelo rojo, símbolo navarro frente a la homogeneización vasca

El pañuelico rojo es uno de los signos de identidad de los navarros, sin importar clase social, edad, sexo, si se es montañés, ribero..., o incluso si se es de Navarra o de fuera. Tampoco importa que se sea de izquierdas, derechas, abertzale o patriota español. En las fiestas de los barrios pamplonicas y en las de los pueblos los aberchungos están promoviendo el cambio del pañuelico rojo de toda la vida por el vasco azul a cuadros.

Cabezudo tudelano con pañuelico rojo

El pañuelico rojo, lo mismo que la faja roja, e incluso la boina roja con la ropa blanca, son prendas tan característicamente pamplonicas y navarricas que todo el mundo las identifica como nuestras, literalmente todo el mundo. Eso es cierto hasta el punto de que la mismísima compañía de entretenimiento Walt Disney ha hecho episodios de Mickey Mouse en países conocidos del mundo y el que representa a España combina un encierro con toros en Pamplona con una tomatina típica de Buñol, Comunidad Valenciana.

Mickey Mouse en "Al Rojo Vivo" está en Pamplona con Minnie y acaba corriendo el encierro y en medio de una tomatina.

La faja y la boina son tan nuestras que las propias palabras faja y boina, pasaron al español estándar desde nuestro viejo idioma navarroaragonés. Como este traje tradicional navarro es tan conocido por el mundo, se identifica como típicamente español. Probablemente por eso es que la izquierda abertzale quiere quitárselo de encima. ¿Haría lo mismo con las traineras y el zorcico? Posiblemente no, porque el modelo del buen vasco y del folclore vasco estándar es vizcaíno y guipuzcoano, no navarro y alavés.

Niños danzantes en Aoiz con pañuelo rojo

El rojo es un color que se suele identificar con el valor. El blanco en cambio se suele identificar con la pureza, así es considerado en Occidente como en Japón, partes de África Negra...

La jota navarra

La jota está más o menos extendida por casi toda España, de norte a sur y de este a oeste. Incluso, al otro lado del mundo, en una región de Colombia existe la jotas. Por no mencionar la jota tapatía propia del estado mexicano de Jalisco:



Sin embargo hay distintos tipos de jotas y distinto nivel popular de aceptación de la misma. El tipo de jota que nos concierne es el de las conocidas como jotas del Ebro: jota riojana, jota navarra y jota aragonesa. Las jotas del Ebro, aun con sus diferencias entre sí, se distinguen de las otras jotas españolas en cuanto a instrumentos utilizados y a estilo.

 Jotas de la Valdebro. Imágenes de joteros navarroaragoneses, de la Plaza del Pilar, Zaragoza, y de la Plaza del Castillo, Pamplona, en discos de jotas navarras y aragonesas.

Cada una de las tres jotas del Ebro también tiene sus particularidades. Dicen que la jota nació en Valencia. Si la jota nació en Valencia es lógico pensar que los jornaleros de Requena, Utiel y sus comarcas, a su regreso a casa comentarían maravillados el baile que habían visto y que se llamaba jota. Estos agricultores de Requena, Valencia, bajaban a la Ribera del Júcar a la siega del arroz a finales de septiembre y a la comarca de Lliria y las tierras del Turia a la siega de la alfalfa, del cereal y la cebolla.

Esta danza se extendió por Requena, Utiel y sus comarcas (que ya vimos que habían sido repobladas por gentes de origen navarro y aragonés) y seguramente estos mismos jornaleros fueron los que empezaron a transmitirla cuando subían a la siega del cereal a los Reinos de Aragón y de Navarra. La jota ha sido un baile y canto popular en casi toda Navarra de norte a sur, desde El Roncal, pasando por Pamplona, Estella, Tafalla, hasta Tudela. Poco a poco las instituciones musicales y culturales han ido relegándola a La Ribera, como si fuera algo extraño o exótico en Pamplona.

Jaén, Ávila y Salamanca, otras provincias de influencia navarra

En este blog pretendemos contar esa parte de la historia de Navarra tan desconocida tanto en Navarra como fuera. Aquí hacemos hincapié en la historia de Navarra que nació de la Marca Hispánica y que desde entonces ha tenido una proyección hacia la España del Ebro y del Mediterráneo, la España oriental. Es una historia olvidada o desdeñada en Navarra, pero es clave para saber qué es ser navarro. También es importante tener en cuenta lo que han aportado los navarros ilustres y anónimos al conjunto de España y de la Hispanidad.

La provincia andaluza de Jaén tiene bastante más relación con Navarra de lo que se piensa. No sólo se considera (según la leyenda) que nuestras cadenas y esmeralda se obtuvieron allí. La mayoría de andaluces que vinieron a Navarra en los años 50 y 60 vinieron de allí.

A Jaén fueron unos cuantos navarros en la reconquista y curiosamente jienenses de origen navarro han vuelto. Por algo el apellido Amezcua es tan común entre los jienenses que viven en Navarra. Las Amescuas están en Tierra Estella y ese es el origen de este apellido andaluz. Además no hay demasiadas provincias españolas que cuenten con más apellidados "Navarro" que la de Jaén. Y la mayoría de ellas son de la España oriental, ampliamente repobladas por navarros.

De hecho la parte oriental de Jaén perteneció al Reino de Murcia, que ya sabemos que recibió un buen número de repobladores navarroaragoneses o de castellanos y valencianos descendientes de navarros y aragoneses. Santa Quiteria, venerada en Navarra en Burlada, Tudela... es venerada en la localidad jienense de Sorihuela del Gualimar, situada en una de las comarcas jienenses orientales que pertenecieron al Reino de Murcia. Se considera que el nombre Sorihuela (lo mismo que la Sorihuela salmantina) significa "Soria pequeña". Soria ya sabemos que durante algún tiempo perteneción a los reinos de Pamplona/Navarra y Aragón y que fue repoblada por navarros y aragoneses. Así que parece ser que ambas Sorihuelas fueron fundadas por sorianos con un probable origen navarro. Sorihuela, la salmantina, está en la comarca de la Sierra de Béjar.

Panorámica de la localidad de Béjar. "La ancianita", la plaza de toros de Béjar, con 200 años es una de las más antiguas. 

Fuera de la España oriental las provincias de Salamanca y Ávila fueron de las que más navarros recibieron. Y por lo que vemos una parte de los repobladores castellanos de Salamanca eran sorianos, así que también tenían un componente navarro. Supongo que por eso la Sorihuela salmantina está en la comarca de la Sierra de Béjar. Béjar, como Pamplona, cuenta con uno de los encierros más importantes y antiguos de España. Béjar perteneció antaño al concejo de Ávila. En Cuéllar, Ávila, está otro de los encierros más celebrados de España. Se cree que Béjar recibió fuero propio al principio de la repoblación.

Además, aunque los navarros y sus descendientes causaron mayor impacto en la Corona de Aragón, también hubo unos cuantos que lo hicieron en la Corona de Castilla, como los Zúñiga. Diego López de Zúñiga fue un hidalgo, ricohombre de Castilla y Navarra. Poseía los títulos de señor de Zúñiga y Mendavía en Navarra, de Béjar y Castella en Castilla, señor de Baides, Bañares, Curiel, Grañón, Monterrey y de varias otras villas. Llegó a ser corregente cuando los reyes castellanos Enrique III y Juan II eran menores de edad. Los descendientes de este castellano de origen navarro jugaron un papel destacado tanto en España como en la América española, donde quedan muchos descendientes.

Nuestro vecino idioma aragonés hoy en día

El romance navarro fue la lengua principal del Reino de Navarra desde su nacimiento. Por eso era la lengua escrita en textos oficiales desde el nacimiento del reino y por eso fue la lengua que pasó en la reconquista a La Ribera y más allá. Además cuando llegó el castellano a Navarra, antes de 1512, se acogió con normalidad porque el navarroaragonés hablado de Pamplona para abajo era muy semejante, por lo que se tomó como algo muy familiar. Por la gran similitud entre castellano y navarroaragonés unos filólogos creen que las glosas emilianenenses (La Rioja) son textos en castellano y otros creen que es en navarroaragonés. Aunque últimamente se tienden a inclinar por que se trata de un texto escrito en una variante riojana del romance navarro (o navarroaragonés), lo cierto es que no es un gran error porque si el conjunto del navarroaragonés era similar al castellano, más aún lo era el navarroaragonés de La Rioja, vecina de Castilla. No hubo jamás imposición del castellano. Fue más que nada una situación de fusión de ambos.

El perder gradualmente el idioma navarroaragonés por el castellano no se tomó como pérdida realmente, pues el castellano se impregnó de navarroaragonés convirtiéndose en el moderno español. El romance navarro tenía una variante en el hermano Reino de Aragón, el romance aragonés. Los filólogos crearon el término "navarroaragonés" para el conjunto de las dos variantes. Por economía lingüística se tiende a denominar como aragonés a secas. El navarroaragonés o aragonés (y el español) es tan navarro como el vascuence y desde luego es más nativo de Pamplona para abajo que el vasco. Aquí abajo vemos el aragonés en gris, su dialecto de transición al español y sus dialectos de transición al catalán.

El aragonés es un remanente superviviente de lo que fue la lengua navarroaragonesa.

Se aprecia en el mapa que el aragonés es un idioma que se habla en un área limítrofe con Navarra. Como está hecho por catalanistas hay un dialecto de transición al catalán, el chapurriau, que consta como catalán, pero que es de transición entre el catalán y el navarroaragonés. El pallarés (Pallars, Cataluña), aunque no está en el mapa, también se puede considerar dialecto de transición entre el aragonés y el catalán.

Por la similitud con el castellano, proximidad, y prestigio del mismo, el idioma navarroaragonés fue sustituido paulatinamente, pero inexorablemente, hasta que hoy sus restos se limitan a unos cuantos valles norteños de la provincia de Huesca. Si contamos las hablas de transición, el aragonés también se habla en la famosa Franja y en el noroeste de Lérida.

La Franja Aragonesa es una zona controvertida, ya que los catalanes afirman que es catalanoparlante y por lo tanto debería pertenecerles. Sus habitantes sin embargo se sienten absolutamente aragoneses y no quieren rollos independentistas.

Lo navarroaragonés es también nuestro

Es una injusticia e incoherencia histórica pretender convertir/imponer en vasco mediante el fomento del eusquera y de topónimos vascófonos, muchas veces inventados (Zangoza, Tutera...) en zonas con cultura tan navarroaragonesa. Es un genocidio cultural en toda regla.

Como hemos visto en otros artículos, ni siquiera en La Montaña todo es únicamente y puramente vasco porque también allí hay instrumentos musicales, topónimos, vocabulario, trajes y bailes (aparte de la jota navarra) que parecen más aragoneses que vascos. Por ejemplo los trajes aezcoanos, salacencos o roncaleses tienen un aspecto claramente aragonés. El roncalés chunchún (instrumento musical) se da también en Aragón, aunque reciba otro nombre. Incluso hay una jota roncalesa llamada chunchún también. Por no hablar de las muy navarroaragonesas almadías que se dan tanto en Navarra como en Aragón.

Celebremos la batalla de las Navas de Tolosa

Euskal Herria no tiene historia, no ha sido un reino, en cambio Navarra sí ha sido un reino, y con mucha historia e íntimamente ligada al conjunto de España. El Gobierno de Navarra debería celebrar todos los años un acto conmemorativo en Jaén (donde se llevó a cabo la batalla de las Navas de Tolosa) que recuerde en qué contexto se logró la adquisición de las cadenas y de la esmeralda de nuestro escudo.

Quizás incluso fuera interesante celebrarla como día patriótico español. Ésta se puede decir que fue la primera gran batalla que unió a todos los españoles en la defensa de su país. Para Navarra la celebración es doble porque de ahí vienen nuestras cadenas y nuestra esmeralda. Por eso cada 16 de julio debería celebrarse, quizás a título personal, algún tipo de evento o memorial exaltando la navarridad y la hispanidad.

Pamplonica

jueves, 4 de abril de 2019

Los Castejón, nobles de Ágreda originarios de Castejón, Navarra

El pueblo navarro de Castejón se fundó hace muchos siglos, pero acabó despoblándose. Siglos después con el advenimiento del ferrocarril Castejón se volvió a formar como pueblo recuperando la importancia perdida. Castejón se ha denominado Castejón de la Barca por una barca que tenía para cruzar el Ebro tradicionalmente. E incluso, cuando en Navarra se hablaba navarroaragonés, Castejón está documentado hasta el siglo XIV como Castellón, igual que la provincia valenciana. Y es que el navarroaragonés se habló tanto en Navarra como en la Comunidad Valenciana. En Navarra se habló navarroaragonés, pero dentro de nuestra región se conoce normalmente como romance navarro.

Los Castejón eran un linaje navarro originario de esta localidad ribera de la que recibieron nombre. Los Castejón pasaron desde su localidad a Tudela (Navarra), a Ágreda (Soria) y al parecer también a Aragón. El actual presidente de España, Pedro Sánchez Castejón, desciende de esta noble familia con raigambre en el sur de Navarra. Las armas primitivas del apellido Castejón se radican en Navarra, pero también se formaron ramas en Castilla (la de Ágreda) y en Aragón.

En Ágreda los Castejón construyeron una casa fuerte y un palacio. Sevilla fue reconquistada por Martín González de Castejón, miembro de este linaje. Francisco González de Castejón dejó su casa para unirse a la armada invencible. Andrade y Martín González de Castejón fueron caballeros de Alcántara. Fray Antonio González de Castejón tuvo el honor de ser Comendador de los templarios de la Orden de San Juan de Malta. Muchos otros miembros de este linaje sirvieron a España, así con las armas como con las letras.

Escudo de una de las ramas del apellido Castejón

El apellido Castejón se da por casi toda España, pero donde más se da (en orden decreciente) es en Murcia, Madrid, Barcelona, Sevilla, Alicante, Zaragoza... Vamos que, quitando Madrid y Sevilla, el apellido Castejón se concentra en la antigua Corona de Aragón, ampliamente repoblada por navarros, especialmente en Murcia. En la provincia de Soria apenas queda un puñado de personas apellidadas Castejón. En Ágreda existe un palacio de los Castejón que actualmente es un hotel. Hay quienes creen que los Castejón se establecieron en Ágreda al llegar con las huestes navarroaragonesas de Alfonso I el Batallador que la reconquistaron en 1119, pero veremos abajo que también los hay que creen se establecieron más tarde. El apellido Castejón lo llegaron a poseer en 1720-1740 un 20% de los niños de la localidad conquense de Belinchón, cercana a Tarancón y a Uclés. Se ha hecho abundante genealogía de los Castejón de Belinchón, Cuenca.

Germán Castejón Fernández con los reyes de España, descendiente de los Castejón de Belinchón, el citado pueblo de Cuenca.

El hotel de Ágreda, que es el Palacio de los Castejón, cuenta con una página web que informa sobre el pueblo de Ágreda e incluso eventos de pueblos vecinos, hasta de fuera de la provincia de Soria:


El jardín del Palacio de los Castejón está entre los mejores de España para relajarse y sin duda es el mejor que hay en las provincias vecinas de Navarra, incluyendo a la propia Navarra:


En España y Portugal el Renacimiento hereda de la Edad Media una filosofía muy influida por las varias creencias y culturas que se daban en esa época, que determinaron el estilo nuevo de jardín español. Eso se puede observar en el Jardín de los Castejón.

Jardín renacentista del Palacio de los Castejón, Ágreda

En la genealogía de los Castejón consta que emparentaron con los Vinuesa, Malo, Olazábal, Yanguas, Fuenmayor, Río, Medrano, Salazar, Rojas, Piédrola... Además en la historia de los Castejón figuran documentos prominentes llevados a cabo en las localidades navarras de Villafranca y Cadreita, así como en Madrid y Valladolid.

Según la obra "Linajes de Navarra":

"Castejón. Este linaje tuvo su origen y primitivo solar en la antigua villa de Castejón de la Barca, nombre que tomó por apellido. Esta villa se encontraba en la merindad de Tudela, lindante a esta ciudad, y desapareció hace mucho tiempo, siendo hoy un desolado. Tuvo un castillo que servía de defensa contra los invasores castellanos que asediaban a Navarra. En 1244 poseía el Señorío de Castejón de la Barca, Guillermo Pérez de Castejón, la primera persona con este apellido de la que se tiene noticia. Descendiente de Guillermo y originario del mencionado lugar, fue un capitán, del mismo apellido, que se estableció en Ágreda, donde edificó un palacio y casa fuerte situado en la plaza llamada de Castejón..."

Martín González de Castejón fue el primero del linaje instalado en Ágreda y fue uno de los conquistadores de Sevilla. Se le enterró en la parroquia de Nuestra Señora de Yanguas, en Ágreda. Su hijo Gonzalo Martínez de Castejón, también Señor de esa casa en Ágreda, fue nombrado Caballero por el Rey Alfonso XI en 1330. El hijo de éste, Don Gil de Castejón fundó la capilla de la parroquia de Nuestra Señora de Yanguas, Ágreda. Esta capilla es la célebre de Nuestra Señora de los Milagros a la que todavía hoy en día acuden en peregrinación anualmente riojanos, navarros y aragoneses. Curiosamente uno de los descendientes de este linaje de agredanos de origen navarro que murió en su niñez se llama Juanico González de Castejón. Curioso porque en los textos oficiales figura el diminutivo, confirmando la incidencia del diminutivo ico y por lo tanto de que esta zona a pesar de ser castellana es también muy navarroaragonesa. 

Martín González de Castejón, otro descendiente de este linaje, se unió en matrimonio con María González Malo, natural de Molina, una destacada familia de la que la propia Isabel la Católica aseveró: "Más vale Malo de Molina que bueno de Molina". El apellido Malo está desde antaño fuertemente implantado en La Ribera tudelana. Es raro encontrar a alguien de esta zona de Navarra que no conozca a alguien con este apellido, porque Malo es un apellido muy común en La Ribera tudelana. Asimismo una ex consejera del Gobierno de Navarra se apellida Malo y era de Castejón, precisamente en La Ribera tudelana.

Pamplonica