El caballero legionario Víctor Laínez salió de un bar de Zaragoza y fue golpeado en la cabeza con una barra de hierro y pateado por llevar unos tirantes con la bandera de España. Falleció ayer por la mañana, pero no era de izquierdas ni separatista, así que no le importará a los medios de masas de una sociedad podrida. Víctor se encuentra ya en los luceros junto a los mejores, Q.D.E.P.
El mejor homenaje que le podemos hacer es seguir luchando por la libertad en nuestra patria. ¡Basta ya de terrorismo ultraizquierdista!
