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lunes, 19 de agosto de 2019

Avenida del Ejército: datos para cerrar un debate


El día 16 de agosto el doctor y ex alcalde de Pamplona escribió un artículo en contra de llamar Avenida del Ejército a la Avenida del Ejército, y en defensa de Catalina de Navarra como el nombre que debía tener. Y, aprovechando, atacar al mejor alcalde que Pamplona puede tener Enrique Maya.

Todos sabemos que a Asirón lo que le importaba no era Catalina de Navarra, lo que quería era que una de las calles de Navarra tuviera el nombre de Avenida del Ejército. Asirón se olvida en su artículo de algunos datos fundamentales de la vida de Catalina de Navarra, para defender la importancia para Navarra de esta reina y criticar al ejército español. 

Lo primero que hay que decir es que en aquella época los Reyes de Navarra tenían más territorios en Francia que en España. Pertenecía a una dinastía francesa los Foix, una dinastía extraña al reino de Navarra, cuyo origen se remonta al siglo XI y cuyos dominios se extendían por los condados de Bigorre y Foix, y vizcondados de Bearn, Marsan, Gavardan y Nébouzan, Couserans y una parte de Comminges, Tursan, Andorra y vizcondado de Castelbon. Estaban sometidos los Foix, salvo por Bearn, a la soberanía del rey de Francia que producía una gran influencia y presión a los reyes de Navarra. 

El rey de Francia quería tener abierto el territorio para poder atacar desde Navarra a España. Hay que tener en cuenta que Navarra era un peón más en el enfrentamiento entre Francia y España. 

De niña Catalina pasa sus primeros años de vida en el señorío de los Foix. Catalina se convierte en reina de Navarra siendo menor de edad y el rey francés y el español recelan ante las decisiones de unos y otros. 

Catalina es reina de Navarra entre los años 1483 a 1512 con diferentes etapas: 1- hay una regencia de su madre Magdalena; 2- Se casa con Juan III de Albret y reinan desde sus señoríos franceses y se encarga su suegro Alain de Albret del gobierno de Navarra; 3- Gobierna Catalina entre 1494 y 1512. 

Lacarra señala que Fernando apoyó a Catalina como Luis XI de Francia, pero en Castilla se temía la influencia francesa. El gran medievalista Pascual Tamburri afirmaba que tenían los mismos derechos a ser reyes de Navarra tanto Catalina como Fernando el Católico.

No hace falta dar una explicación sobre la importancia del ejército en la historia de Navarra, desde la fundación de Pamplona por Pompeyo, hasta la importancia estratégica de defensa del Pirineo durante toda la historia de Navarra. Cuando los geógrafos hablan del origen de las ciudades, Pamplona siempre es puesta como un ejemplo de una ciudad militar y solamente tenemos que ver nuestra ciudadela y las defensas del Pirineo.

Hay que respetar más la historia y no convertirla en un uso político. La historia está por encima de la política.

Una colaboración de Santos Ladrón

jueves, 21 de febrero de 2019

Los tres puntos estratégicos de España


Cada grupo de conquistadores de España, bien fenicio-cartagineses, romanos, bizantinos, visigodos, árabes, francos, cruzados, franceses, americanos (con sus bases), han intentado dominar o atacar por los mismos puntos; porque tenían claro que el que controlase los tres, también controlaría las Españas / España (toda la península ibérica). Estos tres centros económicos y estratégicos son:

1) La Valdebro, con núcleo en Zaragoza

Grandes cuencas hidrográficas españolas. Pamplona y Zaragoza están en la del Ebro.

2) La Meseta, con núcleo en Toledo y Madrid

La Meseta es un terreno alto y llano como el Piamonte italiano o el Altiplano andino. Se subdivide en Meseta norte y sur.

3) El Valle del Guadalquivir, con varios núcleos: Cádiz (ant. Gadir), Málaga (Malaka), Córdoba, Granada, Sevilla (Híspalis).

Antes de que los romanos pisaran suelo español el Valle del Guadalquivir contaba con ciudades fenicias como Cádiz, la más antigua de Europa.

No se puede poner en duda la españolidad de estos puntos estratégicos. Por su situación geográfica, en estos puntos el ejército español está bien emplazado.

Por otro lado es relevante destacar que el ejército español está perfectamente preparado para todo tipo de misiones porque está en zonas de guerra como Afganistán. Los medios de comunicación nos muestran a un ejército español repartiendo alimentos y medicinas como si eso fuera lo único que hacen, pero lo cierto es que entran en combate. Las misiones de paz son en realidad misiones de guerra para establecer la paz. La legión es la que se suele encargar de las misiones más peligrosas. El ejército español es sumamente eficaz bélicamente hablando.

Una invasión de Marruecos sería rápidamente neutralizada desde el fortín español de Andalucía y Cartagena (Murcia). Si hubiera una suerte de intento real de independencia unilateral de Vascongadas y Cataluña de forma armada, la "aventura" sería rápidamente reprimida desde Zaragoza. Si ese conato de independencia/guerra civil incluyera a una Navarra sometida a las Vascongadas; los primeros que íbamos a tener al ejército español encima seríamos los navarros, especialmente los tudelanos y otros riberos.

Campos de tiro españoles. Como se aprecia en el mapa aquí en Navarra (además del acuartelamiento de Aizoáin) hay un polígono de tiro del ejército del aire en La Ribera.

Los gobiernos españoles están siendo decepcionantes para muchos ciudadanos de bien sin importar el color político. Quizás peque de optimismo; pero en mi opinión, en caso de semejante situación de invasión o independencia violenta e ilegal, peor que la de 2017 en Cataluña; por muy mal gobierno español que tuviéramos; el ejército cumpliría su papel como defensor del territorio nacional y de los ciudadanos españoles y la libertad. No es sólo que cumpliría su cometido, sino que sometería a los insurrectos liberticidas. Cualquier país democrático como Alemania o Francia lo hubiera hecho mucho antes.

Pamplonica

jueves, 13 de diciembre de 2018

Esto era una fragata "feminista"


El pasado mes de noviembre tuvo lugar un nuevo episodio de la consabida superioridad nórdica. A primeros de este nuevo milenio la Armada Real de Noruega cerró un contrato con la constructora naval española Navantia, para la adquisición de cinco fragatas de una nueva Clase Fridtjof Nansen, basada en las conocidas F-100 de la Clase Albaro de Bazán que actualmente sirven en la Armada Española.

Todas ellas tenían nombres de exploradores noruegos y la que nos ocupa, la KNM Helge Ingstad, entró en servicio en año 2009 bajo el código F-313. Esta no ha llegado a los diez años de servicio, puesto que como vengo diciendo, a primeros de este mes pasado y de forma incomprensible al contar con sistemas de detección de alta tecnología, se comió un inmenso petrolero que abrió una brecha del tamaño de un tercio de la eslora del barco, lo que unido a desbandada de la tripulación que probablemente se dejó alguna escotilla abierta, propició el hundimiento de la nave que no fue total dado que fue arrastrada por otro barco a aguas menos profundas.

Si bien en un principio esto parecía como vengo diciendo un nuevo episodio práctico de superioridad nórdica, las cosas tomaron un rumbo algo diferente cuando los internautas se toparon con cierto oscurantismo al respecto de la tripulación del barco por parte de las autoridades noruegas. No costó rascar demasiado para encontrar algún artículo en revistas militares que anunciaban con alborozo que el Helge Ingstad tenía una tripulación nada usual en la Armada Noruega, dado que el 80% de los marineros eran mujeres.

"Tener tantas mujeres a bordo es ventajoso. Es algo natural y un ambiente completamente diferente, que veo como positivo" Teniente Iselin Emilie Jakobsen Ophus.

Sí, la Helge Ingstad era una especie de experimento Jenárico dado que en las fuerzas armadas del país sólo un 20% del personal es de sexo femenino, porcentaje ya de por si alto debido a que en Noruega existe una especie de servicio militar semi-obligatorio en el que tanto hombres como mujeres participan y esto hace que luego haya más mujeres dispuestas a trabajar en las Fuerzas Armadas del país de los fiordos. Cuadruplicaron la proporción normal de mujeres en este buque para demostrar algún tipo de teoría o darse golpes en el pecho, y lo que han conseguido es que el buque de cientos de millones repose en el lecho del mar.

Las autoridades noruegas haciendo honor de nuevo a la eficiencia nórdica, emitieron un informe hecho a prisa y corriendo, sin haber siquiera reflotado completamente el barco para comprobar la extensión de los daños, en el que llegaban a la conclusión de que el barco se hundió porque la estanqueidad del mismo estaba comprometida de fábrica. Vamos, que la culpa de que el barco se fuese a pique era de Navantia y no del personal que cometió errores humanos incomprensibles en un barco hiper-tecnologizado y pensado para la moderna guerra electrónica, pero que no vio venir un inmenso petrolero heteropatriarcal.

Sin embargo, el gozo en un pozo de los proges endófobos locales que se frotaban las manos sólo de pensar que un barco español de alta tecnología se hundiese en Noruega, dado que un nuevo contrainforme de Navantia y la Armada Española, desmentía que un barco de estas características estuviese hecho para permanecer a flote con una raja del tamaño de un tercio del casco. 

"Si así es como la Armada entrena a sus oficiales, es chocante. No muestran ninguna disciplina o entendimiento de las reglas de las rutas navales, o como comunicarse y navegar en el mar"... "En el registro de audio, oyes voces que hacen parecer que la tripulación no es consciente de la situación en la que se están metiendo. No se enteran de que se dirigen al peligro" Geir S Eilertsen, capitán y navegante experienciado.
"El hecho de que esto sucediese en este área determinada es incomprensible. Ahí tenemos un centro de tráfico con monitorización por radar que lee las señales de los transpondedores de los barcos en el área" ... "la fragata tenía tecnología puntera en equipamiento radar y sistemas ópticos de infrarojos. ¿Cómo es posible que los barcos no se viesen entre ellos?"  Comandante retirado Jacob Borresen.

La conclusión que podemos sacar es que parece ser que las autoridades noruegas hicieron un experimento de género y formaron una tripulación para un barco de guerra no atendiendo a criterios de excelencia independientemente del género, si no a qué genitales tenían entre las piernas. Ahora, la Armada Noruega bastante seguramente tendrá que adquirir otro barco, palmando íntegramente los 500 millones de euros más o menos que cuesta cada uno de estos, porque la nave ya finada al parecer no estaba asegurada. Esto es aproximadamente un año del presupuesto de defensa naval de Noruega. El Helge Ingstad no ha sobrevivido a la perspectiva de género.

Hispano

martes, 11 de diciembre de 2018

Asirón el hippie cambia el nombre a la Avenida del Ejército por el de una reina francesa


Durante décadas ha existo en Pamplona una avenida en honor al Ejército Español, no sólo debido a los cuantiosos terrenos y edificios que esta institución le cedió a la ciudad, sino al valor que han demostrado en innumerables ocasiones los militares españoles.

¿Pero qué van a saber de valor unos mierdas, que se hacen llamar "gudaris" y que durante la Guerra Civil fueron de retirada en retirada hasta la rendición final o que ya en la Democracia se dedicaban a matar a traición a militares, policías, políticos y viandantes? Ayer el alcalde bildu-etarra Joseba Asirón anunció que de forma unilateral esta avenida iba a cambiar su nombre por el de Catalina de Foix, la última reina francesa de Navarra.

La excusa en esta ocasión parece ser el "visibilizar a las mujeres en el callejero de la ciudad", aunque ya existía en Pamplona una calle dedicada a Catalina de Foix, en concreto en la pintoresca ronda de las murallas que desde el Archivo Real y General de Navarra lleva al Portal de Francia. Catalina fue como digo la última reina francesa de Navarra, aunque en cambio estaba bastante más preocupada por sus extensas y ricas posesiones al sur de Francia -que les hacían súbditos del rey francés- que por una Navarra en constante conflicto interno durante el último siglo, que prácticamente sólo aportaba problemas a cambio de un título real.

El cambio se encuadra más bien en la obsesión del alcalde nacionalista de borrar a España del callejero de Pamplona y ya que estamos meter la fábula abertzale al respecto de la guerra de 1512: recordemos que a un lado de esta avenida se encuentra la Ciudadela de Pamplona, que en el imaginario abertzale era una fortaleza desde la que los castellanos "vigilaban a los pamploneses". Fue en cambio construida en tiempos de Felipe II como una fortificación de tipo renacentista capaz de soportar las modernas armas de artillería y defender Pamplona de una invasión venida de Francia.


Una vez pasados los intentos legitimistas perpetrados por algunos nobles navarros acompañados por ejércitos franceses, Navarra comenzó el mayor periodo de paz generalizada de su historia y que sólo sería interrumpido casi 300 años después por la invasión napoleónica de 1808. Recordemos que la respuesta a esta invasión fue una guerra de guerrillas que comenzó en el norte de Navarra, cosa que no ocurrió a partir de 1512 cuando Fernando el Católico sacó a Navarra de la órbita francesa.

Como vengo diciendo el movimiento de Asirón trata de mearse en nuestra historia, borrar a España del callejero y que no falte joder al Ejército; como si los bildu-etarras fuesen unos hippies pacifistas y no terroristas defensores de los asesinatos políticos.

Para lograr una forma de justificación histórica, el Ayuntamiento de Pamplona le ha encargado una nueva conferencia al respecto de Catalina de Foix a su autor de historia-ficción favorito, este es Aitor Pescador. Al respecto de otra conferencia de hace año y medio, calcada a la que ahora nos ocupa, ya escribió nuestro amigo Caius un artículo que volveremos a reproducir aquí porque es simplemente perfecto y ya en su momento le puso de mala leche a este historiadorzuelo abertzale.

Hispano

Catalina de Foix, la francesa que abandonó el reino de Navarra


La figura de Catalina de Foix ha iniciado un ciclo de charlas conmemorativas de la historia de Navarra. Y conforme a los tiempos de Barkos que vivimos, la primera conferencia 'La reina Catalina de Foix o la defensa de la soberanía navarra', fue a cargo de Aitor Pescador Medrano, en el Palacio del Condestable.

Pero que Mendoza y su séquito no llamen a esto “charlas conmemorativas de la historia de Navarra” con el apellido de “encuentros plurales”. Porque nada es verdad: ni se habla de historia, porque es propaganda, ni hay pluralismo, porque sólo se cuenta con personas e ideas que comparten lo que conviene a los abertzales del gobierno. Y ya está bien.

Catalina de Foix nació en 1468 y murió en 1517, centenario que sirve de excusa a esta grosera manipulación. La primera circunstancia que hacía difícil el reinado de Catalina, hermana y heredera del rey niño Francisco I Febo, era su edad.  Catalina asumió el reino de Navarra el 30 de enero de 1483, teniendo catorce años. Un auténtico papelón, con una Navarra en guerra civil entre agramonteses y beamonteses y su primo Fernando el Católico siendo el único en condiciones de poner paz a este lado del Pirineo.

Al final, toda la vida y el mismo matrimonio de Catalina se resumen en algo que ni los abertzales de hoy ni sus propagandistas han entendido. Al Norte de las montañas, Catalina tenía amplios y ricos señoríos, y la posibilidad de enlazar con la Casa Real francesa; pero para eso París pedía su subordinación, y amenazaba con no reconocerla como señora y sí a alguno de sus primos. Frente a eso, al Sur el rey Fernando no quería ni una Navarra en tumultos ni una Navarra subordinada a Francia, y no olvidaba que muchos navarros le eran a él personalmente leales, como lo habían sido a su padre Juan II.

Al principio, Catalina (y su madre) eligieron llevarse bien con Fernando. Cómo estarían de mal las cosas que tardó 10 años, hasta 1493, en tomar posesión del reino. Francesa en buena parte por su familia, Catalina creció en medio de la preocupación por la posible pérdida de su patrimonio francés, fue educada como una princesa de sangre real francesa, y emparentó con otra gran familia francesa, la de Juan de Albret. Lo más saneado de sus rentas provenía de Francia, y sólo con la benevolencia de París podía conservarse. Navarra, por el contrario, fue hasta finales de 1493 una tierra desconocida, o mejor dicho conocida sólo por los problemas y gastos que generaba, que aparecía siempre envuelta en inextricables querellas familiares, y que sólo podía mantenerse por voluntad de los Reyes Católicos, la única fuerza constantemente interesada por el reino.

Para Catalina, Navarra era una aventura, pero la realidad inmediata, incluso afectivamente, eran las tierras del Midi. Magdalena de Francia la educó en su mismo orden de prioridades políticas: Francia ante todo, ya que de Francia dependían los señoríos verdaderamente queridos, no Navarra. Lo sucedido en 1512 fue simplemente la consecuencia: llamada a elegir entre España y Francia, Catalina eligió con buena lógica Francia. De Navarra conservó el uso, prestigioso, del título real, pero nada más. Desde la entrada del duque de Alba en 1512, desde aquella derrota francesa y desde las Cortes navarras de Burgos de 1515, rey de Navarra fue Fernando el Católico, que durante décadas había sido el único en interesarse por Navarra y los navarros. No se equivocó Catalina: a cambio de renunciar a este reino pequeño y empobrecido, palabras aparte, llevó a su familia a trepar al trono de Francia. Los que se equivocan son los que siguen a divulgadores abertzales como Aitor Pescador, pues no hacen historia sino propaganda de las ideas navarreras manipuladas por los nacionalistas. Nacionalistas vascos, por supuesto.

Caius

miércoles, 11 de octubre de 2017

¿Qué hacer este 12 de octubre?


El diez de octubre vino y se fue con el ridículo de la república catalanista, fundada de forma unilateral y puesta en suspensión a los ocho segundos; todo un récord histórico propio de esta república de Berlanga y que no nos tiene que engañar, puesto que esta maniobra de trilero cobardica lo único que busca es estirar más la problemática en torno a Cataluña. Eso sí, si Mariano Rajoy sigue negándose a actuar y hacer cumplir la ley en Cataluña, quizás lo próximo que se grite en las manifestaciones sea "Mariano a prisión" y con mucha razón.

Dejando a un lado estas miserias y desde un punto de vista más constructivo, se acerca el 12 de octubre y como todos los años os propondremos unas actividades para este Día de la Hispanidad, ¿o vamos a dejar que el cutrepartito lo sustituya por el Día de la Resistencia Indígena?

Si tienes la suerte de poder escaparte, a bien sabrás que en Barcelona tendrá lugar una manifestación por el Día de la Hispanidad que ya es tradición y que considero el evento a nivel nacional más importante al que podemos acudir, ya que en estos momentos difíciles tenemos que estar con Cataluña y los catalanes. Para todos aquellos que se quedarán en Navarra, hay opciones mejores que levantarse tarde y ver en la televisión el desfile del ejército en Madrid.


El 12 de octubre siempre se ha celebrado en Pamplona en la parroquia de San Nicolás, que alberga el mayor y más antiguo altar de la Pilarica entre nosotros. Aparte de que ha habido una novena los días anteriores, y de que el 12 se celebra una Misa en él (a las 12:00), ha sido durante el siglo XX uno de los centros simbólicos de la hispanidad y de lo español en Navarra. Especialmente en los años más duros de represión antinacional o de auge antiespañol. Un símbolo de España en Pamplona, uno que Uxue aún no se ha atrevido a quitar. Aunque si ella supiese...


También como todos los años tendrá lugar en la capital navarra el tradicional desfile de la Guardia Civil en la Avenida de Galicia, aunque este año hasta donde yo sé los actos se resumen a una entrega de medallas y la tradicional parada militar, que tendrán lugar a partir de las 12:00 aproximadamente. Anteriormente, también tendrá lugar a las 10:45 en la parroquia de San Miguel, una misa en honor a la Virgen del Pilar. En estos momentos difíciles también debemos de mostrarle a la Benemérita nuestra cercanía, más aun después de los episodios de acoso que se están viviendo en Cataluña y que nos recuerdan cada vez más al Norte profundo.

Por último nos queda el ya mencionado desfile de las Fuerzas Armadas en Madrid, que este año es especial ya que transcurrida en el Paseo de la Castellana a la espera de una asistencia histórica.

Desde luego a la que no vamos a echar en falta en ninguno de los actos del 12 de Octubre es a Uxue Barkos, presidenta de "todos" los navarros que como tal debería estar representándonos en el desfile de Madrid, pero ya dijo hace un par de años que no iría a ninguno de estos eventos por motivos ideológicos. Por esa regla de tres, mañana acudirás a tu puesto de trabajo, ¿verdad Uxue?
Hispano

lunes, 6 de febrero de 2017

¿Es posible suspender una autonomía en España?

Altos jerarcas de la sediciosa Generalitat catalana en 1934, en prisión provisional. Fueron condenados a 30 años de prisión, aunque amnistiados por el Frente Popular en 1936. Ayer como hoy, la izquierda radical siempre apoyando a los secesionistas, por eso, cualquier militante, simpatizante o votante de la izquierda radical por mucho que diga, por mucho que apele al dialogo, al final siempre están de parte de quienes están, y los hechos les delatan.

De nuevo como viene siendo habitual desde septiembre de 2012, el desafío secesionista catalán en los últimos días está subiendo de nuevo el tono de su chantaje político. Y aunque no es nuevo en el debate político, la prensa (no secesionista) de nuevo destaca (aunque esta vez en un tono más serio) la posibilidad de aplicar el artículo 155 de la Constitución, que en la práctica supondría una  intervención que puede ser parcial o total de la autonomía. A la contra, voces secesionistas y de izquierda prosecesionista (podemos y el sector sanchista del PSOE) contraargumentan que en la práctica resulta imposible legal y políticamente  suspender la autonomía catalana, llegando a señalar que "Europa" y el mundo no lo consentirían. Pues como veremos, de nuevo los separatistas y sus palmeros mienten, intentan confundir a la opinión pública, y por supuesto que es posible legal y políticamente suspender cualquier autonomía en España.

Los argumentos legales para suspender la autonomía catalana (y cualquier otra) los encontramos en la Carta Magna, y se pueden utilizar varias vías. El tan recurrente artículo 155 establece que "Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas".

En realidad el mencionado precepto constitucional no prevé directamente la suspensión de la autonomía sino su intervención por parte del Gobierno, aun cuando la intervención en la práctica vendría a ser una suspensión parcial o total temporal de la misma. Sin embargo, existe otro precepto constitucional, el artículo 116, que regula los estados de alarma, excepción y sitio. La norma en la actualidad se encuentra desarrollada por la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, y  a modo de ejemplo, en su artículo 32.1 establece que el Gobierno de la nación podrá declarar el estado de sitio "Cuando se produzca o amenace producirse una insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional, que no pueda resolverse por otros medios, el Gobierno, de conformidad con lo dispuesto en el apartado cuatro del artículo ciento dieciséis de la Constitución, podrá proponer al Congreso de los Diputados la declaración de estado de sitio".

Miembros de la Guardia Nacional de patrulla por las calles de Nueva York

Como podemos ver, con ambos preceptos constitucionales (116 y 155), el Gobierno de la nación puede intervenir una Comunidad Autónoma, pero también puede tomar otras medidas como las siguientes; limitar la circulación o permanencia de personas o vehículos en horas y lugares determinados, o condicionarlas al cumplimiento de ciertos requisitos, practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias, intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de domicilios privados, dando cuenta de ello a los Ministerios interesados, limitar o racionar el uso de servicios o el consumo de artículos de primera necesidad,  impartir las órdenes necesarias para asegurar el abastecimiento de los mercados y el funcionamiento de los servicios de los centros de producción afectados, suspender todo tipo de publicaciones, emisiones de radio y televisión, proyecciones, cinematográficas y representaciones teatrales, o someter a autorización previa o prohibir la celebración de reuniones y manifestaciones.

Si bien la supresión de una, varias o todas las autonomías implicarían una reforma del artículo 2 y del Título VIII de la Constitución, que además, supondría en la práctica tener que recurrir al procedimiento agravado de reforma (que en la práctica obligaría a contar con una mayoría parlamentaria muy amplia y tener que someter la reforma a referéndum en TODO el territorio nacional), la intervención de una autonomía (que en la práctica es una suspensión) e incluso en caso de que la situación se agravara, recurrir a los estados de alarma, excepción y sitio, son medidas recogidas en nuestra legislación, y que, por lo tanto, no existe ningún impedimento, por mucho que les pese a algunos, para aplicar medidas correctoras. Todo ello sin contar con otras normas como el Código Penal, que en su articulado recoge los delitos de sedición, rebelión,  contra el orden público, contra las Instituciones del Estado y la división de poderes, delitos de traición y contra la paz o la independencia del Estado y relativos a la Defensa Nacional y atentados contra la autoridad, sus agentes y los funcionarios públicos, y de la resistencia y desobediencia, por poner a modo de ejemplo.
  

Si la legalidad de todas las medidas anteriormente descritas resulta incuestionable, los secesionistas y sus palmeros argumentan su ilegitimidad ante la Comunidad Internacional, y de nuevo se equivocan. Precisamente en el seno de la Unión Europea, precisamente el Reino Unido, el Estado que ha permitido la celebración de un referéndum de secesión de una parte de su territorio, en un pasado no muy lejano ha llegado aplicar medidas de signo contrario. Desde 1972 hasta el año 2002 la autonomía del Ulster o Irlanda del Norte fue suspendida en varias ocasiones. Precisamente en 1972, ante la violencia terrorista, en marzo se instaura el gobierno directo desde Londres, que duró un año. En 1974, es el ejecutivo norirlandés el que se disolvió ante las oleadas de terror. En el año 2000 de nuevo Londres con un ejecutivo laborista (es decir, de izquierdas) sufre una suspensión de dos meses, y en el verano de 2001 de nuevo se suceden sendas suspensiones técnicas de la autonomía norirlandesa. Un año después, en el 2002, de nuevo el ejecutivo de Tony Blair recurre a una suspensión, esta vez de carácter total e indefinida, y no será hasta 2007 cuando se devolverá la autonomía a la región.

Por lo tanto, como se puede apreciar, por mucho que ladren separatistas y ultraizquierdistas, la Comunidad Internacional, que nada objetó nunca cuando Londres ha recurrido en numerosas ocasiones a medidas similares con el Ulster, nada podrá objetar en el caso de tener que recurrir a medidas similares en España. Ojalá lo expuesto en el presente artículo no tenga que hacerse realidad nunca, pero está claro que la igualdad ante la ley de todos los españoles supone que todos tenemos un límite y un bloque legal que cumplir, y sean uno, cien o dos millones los que pretendan saltarse las leyes, un estado moderno de derecho no puede ni debe permitir que una parte de la población pretenda saltarse la ley o cambiarla a su gusto fuera de las Asambleas legislativas competentes.

jueves, 8 de diciembre de 2016

8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción

¿Por qué el día de la Inmaculada Concepción es fiesta en España?


Que tengáis todos un feliz día de la Inmaculada Concepción, Patrona de España y de la Infantería.

jueves, 1 de septiembre de 2016

El incendio más grave jamás contado en el corazón de Uxue


Al terminar agosto ardieron 4.000 hectáreas de tierra navarra, o sea casi 50.000 robadas para entendernos los de aquí. Los de aquí son y somos los de la Zona Media de Navarra, ese espacio bello, rico y envidiado entre el calor de la Ribera y la Montaña húmeda. Entre Tafalla, Añorbe, Pueyo, Garínoain y Artajona se combinan algunas de las cosas que hacen a Navarra un espacio envidiado y envidiable: bosque nativo de encinas y coscojas, bosque mediterráneo de pinos, pastos milenarios nacidos en milenios de trashumancia de ganado menor, olivos, viñas, y por supuesto grandes tierras de labranza, sean de secano sean regadas por el Canal de Navarra

Un incendio grave, muy grave. El incendio forestal en palabras de la consejera de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, Isabel Elizalde, "estaba todavía sin terminar de apagar del todo" una semana después de empezar. Y eso en una Navarra cuatripartita sin Agencia de Emergencias y maltratando a los bomberos y policías, que se ve que no iban a hacer falta.


¿Cómo podemos medir la gravedad del peligro? Una manera es que el humo se viese desde Pamplona. Pero otra es el humo que salía a la vez de las cabezas y de los corazoncitos de algunos en Pamplona y en Tafalla.

Un Gobierno con Bildu, el resto de la extrema izquierda antiespañola y Geroa Bai dentro, y siendo su alma en lo que se refiere a orden público y demás, pidió la intervención de las Fuerzas Armadas Españolas. No, no fue una invasión fascista españolista: descubrieron que los medios provinciales, ante un peligro enorme, no bastan. Y entonces nadie puso peros a los helicópteros de Agoncillo, a los aviones de Zaragoza, a casi un centenar militares de la UME ni a 18 vehículos pesados y ligeros para ayudar a sofocar el incendio de Tafalla. De hecho, con ellos y gracias a ellos el incendio se contuvo y no fue a más, y no se extendió ni hacia Artajona, ni hacia el Carrascal ni hacia Olite, como podría haber hecho.


Si a los agricultores, ganaderos y vecinos de la zona les lloraba el alma con las llamas, quién sabe qué pensarían los abertzales, comunistas y jeltzales al haber tenido que recurrir, evidentemente, a los medios y la eficacia del Estado opresor español. Nuestro Estado, nuestra España, mal que les duela a ellos.

Caius

martes, 8 de diciembre de 2015

Día de la Inmaculada

Bandera española del Regimiento de Cazadores de Montaña "América" nº 66

Que tengáis todos un buen Día de la Inmaculada Concepción, patrona del Arma de Infantería del Ejército Español (http://abcblogs.abc.es/tierra-mar-aire/public/post/inmaculada-patrona-infanteria-18172.asp/).

miércoles, 14 de octubre de 2015

Infantería de Marina Española contra Samurais


La presencia española en las Islas Filipinas nos traería a finales del siglo XVI uno de los combates más insólitos de la historia: el enfrentamiento de Infantes de Marina españoles contra Samurais Japoneses –más en concreto ronin, samurais sin amo–, siendo estas batallas la única evidencia histórica de un combate entre samurais y soldados europeos.

Los primeros asentamientos japoneses en las Islas Filipinas fueron de unos piratas conocidos como los wokou, muy activos en las costas de China, habían comenzado a intercambiar oro por plata con la población nativa de la isla de Luzón en 1573. Sin embargo, ya en 1580 un corsario japonés se dedicaba a hostigar y saquear a los habitantes de Luzón.

Con motivo de estos actos de piratería en territorio del Imperio Español, el gobernador general de las Islas Filipinas escribe al rey Felipe II una carta en la que relata esta situación, encomendándose al capitán de la Armada Juan Pablo de Carrión la tarea de expulsar a los piratas japoneses de las Islas Filipinas. En primer lugar, Carrión se enfrentó a un buque japonés en el Mar de la China Meridional, al que cañoneó con facilidad obligándole a batirse en retirada.

En respuesta a esta agresión, el jefe de los piratas japoneses conocido como Tay Fusa navega al archipiélago filipino con una flota de 10 navíos y más de mil hombres. El capitán Carrión consigue reunir siete embarcaciones (una galera, un navío ligero y cinco embarcaciones de apoyo) y 40 infantes de Marina españoles fuertemente armados.

El primer enfrentamiento se produce contra un junco, un barco japonés, al que la galera la Capitana dispara ráfagas de cañón causando múltiples bajas entre su tripulación. Pese a tratarse de un navío de mayor tamaño y contar una mayor tripulación que el español, los soldados españoles proceden al abordaje del mismo a cara de perro. Es en este momento cuando se enfrentarán a auténticos samurais japoneses, pertrechados con armaduras y katanas. El combate en la cubierta del barco enemigo no avanza por la inferioridad numérica de los españoles e incluso estos se ven obligados a replegarse a su propio barco, hasta el punto de tener que parapetarse en la popa para resistir el contraataque japonés. Finalmente será el navío San Yusepe el que al aparecer salve la situación disparando con sus cañones al junco, provocando la huida de los piratas.

Con tan solo 30 soldados españoles a su disposición, el capitán Carrión desembarca en un recodo de un río de la isla para atrincherarse y resistir el envite de 600 soldados japoneses, que tras intentar negociar su rendición se han negado a marcharse de las islas filipinas sin recibir una compensación económica a cambio. Se producen tres asaltos, siendo el último de ellos una defensa a la desesperada hasta el último gramo de pólvora y la última bala. Pero los soldados españoles resistieron y atacaron al enemigo en retirada causando numerosas bajas.

Este episodio es recogido en la historia tradicional nipona como el combate contra los demonios wo-cou (peces lagarto) que les atacaban tanto en la tierra como en la mar siendo el enfrentamiento directo contra los soldados españoles un acto casi suicida.

Artículo sacado de 'LA RESISTENCIA' nº2 (julio 2015): http://navarraxesp.blogspot.com.es/2015/07/la-resistencia-n0-02.html

miércoles, 7 de octubre de 2015

La última carta de un soldado español


El monte Arruit se situa a unos 30 kilómetros al sur de Melilla. En agosto de 1921 y tras seis días de marcha desesperada llegan al fuerte de Arruit los restos de una columna del ejército español que huía del desastre de Annual, donde se refugian y preparan la defensa para un inminente ataque del ejército rifeño. Sin suministros y a sabiendas de que ningún ejército podía ir a salvarles, el 9 de agosto el general Navarro pacta con los líderes tribales la capitulación del fuerte: Los soldados españoles abandonarían sus armas y marcharían hacia Melilla con los heridos. Sin embargo los rifeños no respetaron el trato y atacaron a la columna de soldados españoles produciendo una masacre que dejó 3000 muertos.

En este contexto nos desplazamos al año 2012, durante unas excavaciones de lo que fue el fuerte aparece el cuerpo de un soldado español que se encuentra momificado por las condiciones del lugar. Entre las pertenencias del soldado, encuentran una pitillera de cuero con las iniciales P.G., la foto de una mujer joven, una moneda de plata con la efigie de Alfonso XIII y dentro de un sobre, una extensa carta todavía legible. En el sobre ponía (omitidos datos personales):

Hermano de armas, si lees esto será porque yo habré muerto. Por favor, cumple la última voluntad de este soldado español que ha caído por la Patria y haz llegar esta carta a María […] que vive en Málaga en la calle […]. Sus padres se llaman Manolo y Antonia.

Esta es la emotiva carta del soldado:

Mi dulce María, nunca pensé escribir esta carta, pero lo preocupante de la situación me lleva a ello. Llevamos días atrincherados y defendiendo Monte Arruit, apenas tenemos agua y comida. Los moros nos cercan y nos hacen fuego, cada día tenemos nuevas bajas, ya sea por causa enemiga o por efecto del calor, y no tenemos medicamentos ni medios de asistencia sanitaria.

Según dicen, el General Berenguer le ha prometido a Navarro que mandarán refuerzos desde Melilla, pero la ayuda nunca parece llegar. Hay descontento y pesar entre los hombres aquí. Hay rumores fiables de que se negociará la rendición de la plaza, pero no sabemos mucho más al respecto. No sé qué pasará, hemos pasado muchas penurias en esta maldita guerra, pero como la de Monte Arruit no la he vivido. Ya se sabe como actúan los moros y tengo mucho miedo por lo que pueda pasar, estamos prácticamente a su merced y no creo que podamos resistir mucho más el hostigamiento al que nos someten.

En el campamento tratamos de animarnos los unos a los otros; por su parte, día tras día, los oficiales nos recuerdan lo que implica ser un soldado español con arengas patrióticas, pero lo que más nos reconforta, dentro de lo que se puede, es la camaradería que hacemos todos en estos difíciles momentos.

La verdad que no sé por qué te estoy contando esto, supongo que por egoísmo al desahogarme con este papel. No quiero robarte más líneas, ya que esta carta es para ti: la dulce niña de mis ojos, mi morena, mi malagueña, mi razón de vivir, mi anhelo, la estrella que me guía en las noches, la única persona por la cual suspiro día tras día y me reconforta pensar que pronto te veré, que pronto te abrazaré, que pronto te besaré y que pronto me casaré contigo. Dios sabe lo mucho que te quiero.

Aún me acuerdo de la primera vez que te vi, con aquel vestido azul, tu pelo negro azabache recogido en un coco, esos ojos verde esmeralda que son capaces de cegar más que este sol africano y convertir a cualquier hombre en estatua de sal con sólo regalarle una mirada tuya. Me acuerdo de la canasta de mimbre llena de pescado que llevabas pues venías del mercado y como yo, apoyado en la pared de la calle de mi casa, quedé absorto ante tu belleza. Te eché un piropo cuando pasaste por delante mía, no pensé que me hicieras caso, ya que tal hermosura tiene que estar acostumbrada a que te los digan, pero giraste tu preciosa cara, me miraste y me sonreíste. Bendito piropo aquel. Te pedí acompañarte a casa para hablarte por el camino y me lo permitiste.

Desde entonces fuimos inseparables, me costó que tu padre me aceptara, pero ya sabes que la insistencia siempre ha sido mi virtud. Aún me tiemblan las piernas cuando me acuerdo de aquel primer beso que te robé en la puerta de la casa de tu tía, se nos paró el mundo alrededor en ese instante. En fin, hay tantas cosas que podría contar...

Seguro que mientras lees esto estás esbozando una sonrisa. En estas líneas que llevo hablando de ti se me ha olvidado momentáneamente todo lo que estoy pasando aquí. Siempre serás mi mejor medicina y el remedio de todos mis males. Ya sabes que al comienzo de esta carta te dije que nunca pensé escribirla. Es de despedida, mi amor. Si recibes esta carta será porque yo ya no estaré.

No quiero ser egoísta y por ello te pido que no me guardes luto, que no te apenes por mí, que rehagas tu vida lo más pronto posible y que no me eches en falta pues yo siempre estaré contigo en cada momento de tu vida. Que seas muy feliz y que hagas realidad todos tus sueños, ya que los míos se cumplieron cuando me dejaste amarte. Quiero que sepas que mis últimos pensamientos son para ti y que siempre te querré y cuidaré allá donde esté.

Monte Arruit a 8 de agosto de 1921.

De tu soldadito, Pedro.

Tras una búsqueda que no fue fácil, se pudo encontrar a los familiares de María, la destinataria. Sus nietos recordaban como la mujer siempre guardaba en la mesita de noche la foto de un joven soldado junto con un rosario y como durante muchos años, incluso después de casada, acudía día tras día al puerto de Málaga con la esperanza de que llegase el barco que habría de traer de vuelta a su primer novio. Desgraciadamente, María falleció en 1987 a la edad de 85 años sin poder leer la carta última carta de Pedro. Pidió ser enterrada con la foto de su primer amor y el rosario entre las manos.

martes, 17 de febrero de 2015

Historia de la bandera de España


Las primeras banderas se utilizaron para asistir en la coordinación de unidades militares en el campo de batalla, como un signo rudimentario de identificación y señalización. Hoy en día son un signo de identidad con fuertes connotaciones patrióticas del que ningún país del mundo prescinde y a su vez siguen teniendo en la mayor parte de los casos una estrecha relación con el mundo de la milicia; por ejemplo en la Legión Española, "una bandera" es el equivalente a un batallón.

Probablemente, en pocos países del mundo la enseña nacional padezca tal campaña de desprestigio por parte de ciertos sectores políticos -minoritarios, pero significativos- como en España. Dichas personas, tras casi cuatro décadas de democracia, siguen identificando la actual bandera española -conocida popularmente como rojigualda- con la dictadura del general Francisco Franco, cuando esta sólo supuso 39 años de los 230 años de historia con los que cuenta dicha enseña.

Las "dos Españas" siguen más vivas que nunca y sólo el devenir del tiempo aportará una solución a este problema, o el enquistamiento del mismo, y es que la bandera representa al pueblo español entero, mientras que lo demás pasa. Y más rápido pasan los signos autonómicos.


A pesar de que se puede considerar que los primeros símbolos vexiloides (con forma de bandera) que se utilizaron en la península ibérica fueron los estandartes de las legiones romanas, este tipo de símbolos se escapan al objeto de este artículo ya que estamos considerando símbolos que a modo de bandera representen el conjunto de España. Lo mismo sucede con los sucesivos símbolos heráldicos utilizados por los reyes de los reinos hispánicos que posteriormente formarían la "nación" española, que no sólo representarían una parte del todo, sino que vienen a representar linajes y casas reales más que los territorios que abarcan.


Será en el siglo XVI cuando aparezca uno de los elementos más importantes en la historia de la bandera de España. En el año 1496 la infanta Juana de Castilla se casa con el Archiduque de Austria, Felipe el Hermoso. Este enlace matrimonial se enmarca dentro de las alianzas entre las familias de los Habsburgo y los Trastámaras y será el que introduzca un elemento de origen parcialmente extranjero, como son las Aspas de Borgoña (más concretamente, la cruz de San Andrés ya había sido utilizada por algunas milicias en el norte de España), que será el elemento principal de las banderas españolas durante más de dos siglos.

Esta divisa era propia del Archiduque Felipe y gradualmente pasaría por extensión de algunas unidades militares como los arqueros de Borgoña a todo el ejército español. Durante el reinado de Carlos I de la casa de Austria y al no existir todavía el concepto moderno de bandera nacional (el verdadero símbolo nacional era el escudo real) las unidades militares llevan su propia bandera particular, siendo elemento común en muchos casos las Aspas de Borgoña.

En tierra, esta bandera ondeó por primera vez como enseña nacional probablemente durante la batalla de Pavía en 1525 y con el devenir de los años sufrió ligeras variaciones, por ejemplo el rey Felipe II estableció la sustitución del paño blanco donde se sitúa la cruz, por uno de color amarillo.


Hoy en día esta bandera se asocia casi de forma exclusiva con el Movimiento Carlista, que surge en el siglo XIX a favor del pretendiente al trono Carlos María Isidro. A pesar de esto, durante la primera Guerra Carlista, de 1833 a 1840, la bandera con las Aspas de Borgoña seguía siendo la bandera del ejército de Isabel II, al igual que con muchas unidades carlistas, por lo que su vinculación como insignia oficial del carlismo sería posterior. También podíamos encontrar las Aspas de Borgoña en el estandarte real de Juan Carlos I, así como en los escudos de varias unidades militares, como la Unidad Militar de Emergencias o la Brigada Paracaidista.


Con el advenimiento de la monarquía de los Borbones también acabaría por llegar un cambio importante en el pabellón nacional. Así, con Felipe V es sustituido el anterior diseño por otro en el que se utilizan las armas reales sobre un fondo blanco. Como se constataría, este tipo de diseños con paño blanco originaban problemas a la hora de identificar la bandera en el mar, dado que otras muchas casas reales o armadas enemigas, como la de Inglaterra, usaban también banderas de fondo blanco.

Consciente de estas dificultades que podían tornar en trágicas, será el rey Carlos III el que en 1785 convoque un concurso para la adopción de dos nuevos pabellones para la Armada Española y la marina mercante, resultando elegidos por su facilidad de identificación a grandes distancias dos diseños basados presumiblemente en el escudo de armas de corona aragonesa.


Como ya he dicho, el diseño principal de nuestra bandera actual data su origen al año 1785 en el que se instituye como bandera de la marina de guerra española. No será hasta años más tarde, durante la francesada, cuando el mismo ondee como pabellón nacional, siendo uno de sus primeros lugares los asedios de Gerona en los que el pueblo gerundense; hombres, mujeres y niños, se alzaron contra los invasores franceses en un ejemplo de abnegación y patriotismo insuperables. 

Sobre los muros del Castillo de Monjuic destruido a cañonazos, tremolaba el que sería el nuevo pendón de España y los catalanes como Mariano Montoro arriesgarían su vida frente a las balas francesas para no rendirlo al enemigo y que este, hecho girones, continuase ondeando en lo más alto del baluarte. Hoy en día podemos encontrar esta bandera gerundense en el museo del ejército.

Pese a lo que pueda pensarse, si en esta bandera, que sería oficial aunque de forma interrumpida de 1785 a 1931, aparecía el emblema de Castilla y León y no el de los demás reinos históricos que conformaban España se debe a que en su momento se consideró que mientras que los colores de los escudos de armas de Aragón y Navarra estaban representadas por los colores de la bandera, mientras que los de Castilla y León, no. A pesar de que era ya una bandera popularmente aceptada como la enseña nacional, no sería hasta el año 1843 cuando fue adoptada oficialmente por el ejército español.


Los tres años del rey Amadeo I, tras la revolución de 1868, no cambiaron la bandera nacional, aunque sí la popularizaron -sin distinción de partidos- y le añadieron un escudo nacional que incluía ya las Columnas de Hércules (recuerdo de Carlos V y de la dimensión de las Indias), cuarteles de Castilla, León, Aragón y Navarra, con Granada, un escusón con el emblema de la breve Casa real de Saboya y sobre el todo la corona de aquella monarquía democrática.

La renuncia de Amadeo I al trono de España en 1873 nos trae la efímera e inestable Primera República Española. Durante los apenas 22 meses que duró esta república se sucedieron cuatro presidentes diferentes y un dictador, dos modelos de estado (república federal y unitaria) y tres conflictos armados simultáneos. Sorprendentemente para algunos, durante la Primera República se mantiene la bandera rojigualda como enseña nacional con el escudo de armas de los años anteriores, suprimiendo únicamente la corona representativa de la monarquía.

Poco antes de terminar el año 1874 el pronunciamiento del general Martínez Campos pone fin a la primera experiencia republicana en España e inicia la Restauración borbónica. Durante este nuevo periodo que se extenderá hasta el año 1931 vuelve a ser adoptada de nuevo el diseño adoptado en 1785 para la marina de guerra, volviendo a estar presente la corona sobre el escudo de armas.


Tras el fracaso de la dictadura de Miguel Primo de Rivera el rey Alfonso XIII constata el menguante apoyo popular hacia su monarquía cuando en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 las opciones monárquicas son derrotadas en los núcleos urbanos. Los grupos monárquicos resultan vencedores de forma global al aglutinar el voto del ámbito rural, pero como consecuencia de su amplia derrota en las ciudades y para evitar males mayores, el rey se ve obligado a exiliarse de forma precipitada en Francia.

Estas elecciones municipales fueron tomadas como un plebiscito a favor de la república por parte de los partidos republicanos, a pesar de haberlas perdido, y el día 14 de Abril es proclamada la república en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia. Curiosamente la primera localidad española en la que ondeó la bandera de la Segunda República fue el pueblo de Eibar, en el País Vasco, la madrugada del día 14.

Esta bandera ya era usada con anterioridad por los afines al republicanismo como una bandera alternativa de España. Su diseño general varía ligeramente al pasar las franjas de una proporción 1:2:1 a 1:1:1. Sin embargo, lo más obvio es la sustitución de la franja inferior roja por una franja morada. El motivo por el que se introduce este cambio se debe a que supuestamente el pendón de Castilla sería en origen de color morado, y la bandera rojigualda no lo representaría. Pues bien, este "pendón castellano" que no se conserva en ningún lugar, ni ha sido nunca documentado es el responsable de uno de los mayores errores de la vexilología española. El verdadero pendón de Castilla es de color rojo y más en concreto carmesí. Se trata pues un error de interpretación cuando no un producto de la imaginación tardía de los republicanos románticos de finales del siglo XIX.


En el centro de la franja amarilla de la nueva bandera oficial se incluye el escudo clásico de los cinco reinos históricos que conforman España con las Columnas de Hércules soportando la leyenda Plus Ultra (más allá) que hizo suya España durante el siglo XVI en contraposición a la frase latina Non Terrae Plus Ultra (no hay tierra más allá) que quedó invalidada al ser descubierta América por los españoles.

Las Columnas de Hércules fueron incluidas por primera vez en el escudo real de España por Carlos I y hacen referencia al los elementos legendarios que Hércules colocó en su décimo trabajo a modo de monumento. Como curiosidad, citar que una posible explicación del origen del símbolo del dólar puede ser este mismo símbolo, dado que el real de a ocho fue una moneda que permaneció en uso hasta 1857 en Estados Unidos y que en el reverso del mismo tenían las dos Columnas de Hércules envueltas por una cinta con el lema "Plus Ultra" la simplificación de este símbolo podría ser una explicación con respecto al origen del símbolo del dólar.

Por último, sobre el escudo de España de 1931 encontramos la corona mural que se utilizó durante las dos repúblicas en contraposición a la corona borbónica, esto obviando que su origen real es la corona del reino de Castilla y pese a que la Real Academia de Historia desaconsejó su uso en un informe, recomendando a su vez el uso de la corona cívica, compuesta por un cerco de ramas de roble o encina.



El año es 1936, el asesinato por parte de guardias de asalto y militantes socialistas del líder de la oposición, José Calvo Sotelo, es el desencadenante de la adhesión del general Francisco Franco a la conspiración golpista que se venía fraguando contra el gobierno republicano de izquierdas. Sin embargo, este golpe de estado fracasará y desembocará en una cruenta guerra civil de sobra conocida por todos. Al principio de la guerra la mayor parte el bando sublevado utilizó la bandera tricolor por sorprendente que parezca, mientras en contraposición el bando "republicano" utilizaba la bandera roja. Conforme la guerra avanza y por iniciativa de los carlistas, el bando nacional adoptó de nuevo la bandera rojigualda tradicional a la que en el año 1938 se le añadió el archiconocido "escudo del águila".

El escudo del Águila de San Juan se remonta hasta el siglo XV, tomando elementos de la heráldica de los Reyes Católicos. Así, Isabel la Católica incluyó este águila en su heráldica personal dado que esta representa al evangelista San Juan, por el que mostraba gran interés al ser patrono de la familia real de Trastámara, hasta el punto de coronarse el día de este santo. De ahí pasaría a su matrimonio con Fernando de Aragón. Otro de los elementos tomados de los RR.CC. son el yugo con el nudo gordiano y el haz de flechas, elementos que también tomó la Falange para confeccionar su símbolo. Estos elementos son tomados como divisa tras el matrimonio entre Fernando e Isabel y son elegidos por las iniciales de sus respectivos cónyuges (en el caso de Isabel, las flechas y en el de Fernando, el yugo; dado que por aquel entonces se escribía Ysabel en castellano antiguo).

Flanqueando al águila, tenemos de nuevo las Columnas de Hércules sobre ondas marinas con el lema de Plus Ultra soportado por las mismas, al igual que en el anterior escudo republicano. Lo único que varía es la presencia en la parte superior de las columnas la corona imperial del Sacro Imperio Romano Germánico a la izquierda y la Corona Real española, recordando la historia de España como reino e imperio.

Sobre el pecho del águila encontramos el escudo de los Reyes Católicos, del que sólo han sido sustituido los cuarteles de Sicilia por las armas de Navarra. Sobre el mismo encontramos una corona real abierta y rodeando la cabeza del águila el nimbo (aureola), elementos ambos que ya aparecían en la divisa original de los Reyes Católicos. Por último, rodeando la cabeza del águila también encontramos la cartela con el el archiconocido lema franquista de "Una, grande y libre"; que hacía referencia a la indivisibilidad de España, la grandeza de su imperio perdido en América a las que se sumarían las posesiones en África y la libertad frente al sometimiento a las potencias extranjeras.

En el año 1945 vuelve a modificarse el escudo de la bandera, en este caso los cambios son menores: aumentan las dimensiones generales del escudo, variando ligeramente también el diseño del águila y se producen pequeñas variaciones cromáticas en elementos como las cartelas.


A quienes aseveran que el escudo del Águila de San Juan "es ilegal" dado que "es preconstitucional" y demás argumentos por el estilo cabría recordarles que se trata del escudo que se encuentra en la portada de la edición original de la Constitución de 1978 actualmente vigente.


Con el advenimiento del nuevo régimen político en el estado español, el escudo del Águila de San Juan vuelve a ser modificado en 1977, aun que de forma más fugaz si cabe ya que volverá a ser modificado cuatro años más tarde. Los cambios en el mismo vuelven a ser menores: el tamaño general del escudo es reducido, la forma del águila varía de nuevo, esta vez de forma un poco más pronunciada (las alas se encuentran algo más extendidas -águila pasmada-, como apreciación personal se podría decir que la actitud es menos agresiva), la cartela con el lema "Una grande y libre" se sitúa esta vez sobre la cabeza del águila y las Columnas de Hércules se colocan dentro de las alas.

La constitución española de 1978 sí que regula la bandera nacional en su artículo 4.1.: "La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas." Pero no regula el escudo sobre la bandera, por esto mismo existe posibilidad de cambio del escudo, algo que se hizo a principios de los 80 como veremos, y que aún a día de hoy se ha vuelto a matizar con la coronación de Felipe VI.


Hacia finales del año 1981 las Cortes Generales aprueban las leyes 33/1981 y 39/1981 que quedan registradas en el BOE. Estas leyes definen la morfología del nuevo escudo de España y el ámbito de su utilización. Este cambio vendría motivado, como es obvio, para evitar las connotaciones negativas que tendría asociado el escudo del águila de San Juan a haber sido utilizado durante el régimen franquista.


Se trata prácticamente del mismo escudo dividido en cuatro cuarteles principales en los que se sitúan los escudos de armas de los principales reinos históricos que formaran España, más un pequeño cuartel inferior en el que se incluye el reino de Granada conquistado en 1492. 

A parte de los elementos descritos con anterioridad, en el centro del mismo encontramos el escudo de los Borbones, compuesto por las tres flores de lis doradas en campo de azur con bordura de gules (Casa de Anjou, como rama menor iniciada en Felipe V: por eso es diferente del viejo emblema francés). Las columnas de Hércules, siempre presentes, a su vez tienen una base dorada sobre las ondas de mar que simbolizan la riqueza del imperio marítimo y están las dos de nuevo coronadas. Por último, sobre el escudo encontramos la corona monárquica usual y en la parte superior de la misma, una cruz papal sobre una bola azul, este último elemento representa la vez la necesidad de extender el cristianismo a lo largo de todo el mundo, el origen divino del poder y que este poder no tiene límites humanos (históricamente hablando, claro).


Como hemos podido ver, incluso una cosa que puede ser vista como algo corriente y mundano por lo habituados que estamos ella, tiene detrás una historia y simbología muy ricas. 

Por último, conviene dejar claro de nuevo que no se puede hablar de un "escudo constitucional" sino de una "bandera constitucional" ya que esta viene definida en la constitución vigente en la actualidad. Del mismo modo España y como hemos visto, su bandera, existen mucho antes de la Constitución de 1978 y por ello es un error basar la defensa de la nación española en el paniaguado "patriotismo constitucional", porque nuestra nación existe desde siglos antes de que dicho papel fuese promulgado, y seguirá existiendo cuando la constitución actual sólo sea historia.