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jueves, 7 de marzo de 2019

Asirón borbonea Pamplona

Iniciativa de ciudadanos pamploneses para reivindicar el mantenimiento del nombre de Avenida del Ejército

Como nuestros lectores estarán debidamente informados, el Alkalde del Kanvio de Pamplona, en una de sus últimas alcaldadas ha decidido cambiar el nombre de la "Avenida del Ejército" de Pamplona por el de "Catalina de Foix". La intencionalidad de la medida está clara, se trata de desespañolizar Pamplona y Navarra, por lo tanto, cualquier hecho, símbolo o cualquier otra coas o circunstancia que sirva para poner en relieve la españolidad de Navarra debe de ser borrada del mapa. Pamplona le dio una avenida al Ejército Español en muestra de agradecimiento por haberle regalado lo que queda de Ciudadela mas la propia avenida, ya que hasta principios de los años 70 del pasado siglo tanto la Ciudadela como todos los terrenos que van desde la propia avenida del ejército hasta el Corte Inglés eran cuarteles militares.

Por otro lado, al escoger el nombre que sustituirá y rebautizará a la avenida del ejército ha sido escogido diríamos que con "mala fe" (mala baba, mala leche....) ya que han elegido a la que se considera como última reina navarra ante la llegada de la invasión castellana de 1512. En el imaginario nabar-aberchale los monarcas Foix-Albret y 1512 emergen como algo mítico que representa la "soberanía" del pueblo vascón frente a la invasión kasteyana. Sin embargo, los Foix Albret no eran más que unos nobles vasallos del rey de Francia a los cuales les importaba más sus posesiones feudales en Francia que el pobre y minúsculo reino de Navarra. Por otro lado, la propia Catalina de Foix era pariente lejana de Fernando e Isabel, ya que, los tres desdecían de la familia Trastamara.

Sin embargo, ironías del destino, un biznieto de la tal Catalina de Foix y Juan de Albret, Enrique III "el Bearnés" accede al trono de Francia inaugurando la última dinastía reinante en el país galo: la familia Borbón. Y para ironía doble, un tataranieto de de Enrique III (IV de Francia) accederá en 1700 al trono de España: Felipe V. Nuestro actual monarca, Felipe VI, es a su vez descendiente directo de Felipe V, Enrique III/IV de Francia, y por lo tanto, de Catalina de Foix. Resulta que por intentar des-españolizar una avenida de Pamplona, está borboneando, al dedicarle una avenida a una antepasada de nuestro actual monarca, Felipe VI. Cuanto ignorante, cuanta incoherencia y cuanta ironía, adorar y mitificar a unos Foix-Albret a los cuales les importaba un pimiento Navarra, mientras odian a un descendiente directo suyo, Felipe VI, que desde luego que ama y respeta a Navarra bastante más que a sus antepasados. Solo nos queda reírnos de esta crueldad del destino que llevó a una monarquía franco-navarra a abandonar el trono en 1512, para entrar dos siglos después a reinar en toda España, y hasta la actualidad.

viernes, 18 de enero de 2019

Yo compro productos españolistas en Pamplona


Los aberchándales andan inquietos; varias tiendas sobre todo de suvenires en el Casco Viejo de Pamplona han osado desde hace tiempo ofertar entre sus productos banderas de España y otros elementos tachados de "españolistas" por los amantes del tiro en la nuca y el delirio totalitario: Amenazan a los comercios del Casco Viejo de Pamplona que venden camisetas y banderas de España (Navarra.com)

Quienes pensaban que estas actitudes habían quedado en el pasado y que ya disfrutábamos de lo que la progresía denomina "normalización" estaban muy equivocados. No solo gobiernan con guante de hierro la Comunidad Foral y los principales ayuntamientos, altercados callejeros y presiones de todo tipo vuelven a irrumpir en las calles de la capital Navarra y otras localidades.

Ya es hora que la sociedad y la clase política tomen nota; ya que no se trata de hechos puntuales o anecdóticos. Todos estos hechos responden a una estrategia mafiosa cuyo objetivo es imponer a la mayoría la secesión de Navarra junto a otros territorios (la gran Vasconia que incluye País Vasco, La Rioja -de ahí que el PSOE quiera imponer el vascuence allí también-, Cantabria, el norte de Burgos y Jaca) para formar una especie de URSS vascongada. Nos jugamos nuestro futuro, nuestra libertad, nuestro bienestar y hasta el idioma en el que hablamos. Además, una sociedad verdaderamente libre, democrática, justa y avanzada no puede permitir que en su seno se produzcan hechos como estos y encima encuentren amparo en organizaciones políticas e instituciones.

Como ciudadanos, más allá de votar cada cuatro años con un poco de cabeza, sentido común e interés (reconocemos que cada día resulta más difícil), poco podemos hacer. Pero, en ocasiones, pequeños gestos sumados pueden acarrear un gran impacto tanto a corto como a largo plazo. Hoy, vender determinados productos en las tiendas del Casco Viejo te pueden convertir en un héroe involuntario y es por ello que todos los ciudadanos de bien y comprometidos, en las próximas semanas, deberíamos acercarnos a estos establecimientos y adquirir productos "españolistas". 

Frente a su boicot y amenazas, nuestra mayor fortaleza será convertir estos productos "malditos" para el separatismo en éxito de ventas, con ello ayudaremos a estos anónimos héroes involuntarios (sobre todo los que no se hayan dejado amedrentar) y les demostraremos que somos muchos más los que en Pamplona queremos la bandera nacional española que la bandera anexionista panvasquista importada de las Provincias Vascogadas.

martes, 25 de septiembre de 2018

Las ikastolas son una SECTA


Las ikastrolas de todo el mundo -esto es del País Vasco español, el francés y Navarra- vinieron el sábado pasado a Casa de Cultura de Villava para celebrar el acto de apertura del curso escolar. Arropado por -¡oh, sorpresa!- las formaciones abertzales del PNV/GeroaBai y EH Bildu; el presidente del Ikastolen Elkartea (Cooperativa Europea de las Ikastolas) Koldo Tellitu anunció su determinación a la hora de fortalecer su modelo pedagógico.

En primer lugar, el modelo pedagógico de las ikastolas ya ha demostrado ser un absoluto fracaso, como se obstina en demostrar año tras año cualquier tipo de informe externo que compare la educación en el modelo D (íntegramente en euskera) con los modelos en español. Así, según el informe Pisa de hace tres años, a igual tipo de colegio los resultados son siempre inferiores en su contraparte eusquérica; y eso que la mayor parte de los inmigrantes, que generalmente tienen un nivel educativo inferior, se los tiene que comer el modelo público en español.


Artículo relacionado: ¿Por qué el País Vasco suspende en el informe Pisa?

Decía Koldo también que iban a seguir adelante con la transformación educativa "yendo más allá del currículum oficial". Acabáramos, es que les da exactamente igual que su modelo educativo sea una fábrica de imbéciles, dado que se trata de ir más allá del "currículum oficial". Es decir, que formar a personas críticas capaces de desenvolverse en el mundo actual -algo a lo que a priori debería de aspirar cualquier modelo educativo- no va con ellos, sino que la cosa va de formar a borregos abertzales leales a la causa; porque primero va la construcción nacional y luego ya si eso, ya se preocuparán de la formación de los chavales.

Aunque la propuesta fuerte vino después, dado que el presidente de las ikas-sectas afirmó que como las pruebas externas -que son las que ellos no controlan- dan resultados penosos en lo que se refiere al conocimiento del euskera ¡de sus propios alumnos!... lo que procedía al respecto era una nueva ley educativa en el País Vasco y Navarra que aboliese los modelos educativos en español, y apostase por la inmersión lingüística íntegramente en euskera. Porque si no hay modelos en español con los que comparar y ver que le dan mil vueltas a los modelos en vascuence, entonces el problema será como si no existiese.

Un vasquito apesebrado demandando la ampliación del euskochiringuito que le da de comer a el y a sus amigotes abertzales, nada nuevo bajo el sol, pero es que declaraciones como estas últimas a favor de la obligatoriedad de los estudios en euskera en el País Vasco y en Navarra también nos cuentan algo de lo que ya hemos hablado: que la enseñanza en euskera en territorios de conquista como Navarra ya ha tocado techo. 

Artículo relacionado: La enseñanza en euskera toca techo en Navarra

No sólo es que vas a lograr una cantidad limitada de personas dispuestas a que sus hijos pierdan el tiempo estudiando un idioma que no tiene salidas más allá de las zonas de uso natural en el terruño (personas que ya hablan español o en su caso francés, por cierto) sino que el invierno demográfico también empieza a notarse en los centros muy euskaldunes y mucho euskaldunes.

El 95% de los delegados sindicales en las ikastrolas de Navarra son del sindicato ultranacionalista LAB. El 5% restante, del sindicato ultranacionalista ELA. Con tamaña pluralidad uno se pregunta qué clase de secta son las ikastolas.

Por eso, y como no, porque está en el ADN de la izmierda abertzale el ser gentuza liberticida que no sólo pretende que tus hijos no puedan estudiar en su idioma materno, sino que aspiran a que no salgan de su redil sectario. Hay gente que matriculó a sus hijos en el modelo D por todo eso del bilingüísmo y que luego se han llevado la sorpresa: si un adepto a una secta no cumple ciegamente lo que el líder manda, lo echan de la secta.

Esos padres no podían prever que cuando matriculas a tu hijo en modelo D la matrícula viene con una mochila de participación cuasi-obligatoria en Nafarroa Oinez, Semana del Euskera, Korrika, actos por los presos, Gure Eusku Dagos, derecho a decidir, angelitos de Alchachu, etc. Cuando los padres se hartaron y dejaron de ir a estas zarandajas, a sus hijos les hicieron el vacío en la ikastola de turno, ya no eran de los suyos. Y tampoco le pueden cambiar a su hijo de modelo educativo, este es el funcionamiento sectario imperante en el modelo D en general y sobre todo en las ikastrolas en particular.

Nunca está de más recordar que históricamente estos centros empezaron a funcionar en los años 50 del franquismo más duro, si bien no estaban legalizados eran tolerados por el régimen. Pero incluso en la federación de ikastrolas reconocen que el gran crecimiento de las ikastolas se dio del año 57 al 75 y en pleno franquismo; regularizando su enseñanza más o menos ya a finales de los años 60, cuando son adscritas mayoritariamente a parroquias y órdenes religiosas. Huelga decir que ya en la democracia la Federación Dioclesana de Ikastolas le dio la patada a los curas y se volvió secular.

El franquismo celebra los 25 años de su victoria en la Guerra Civil con carteles en vasco.

Esto lo saco a colación en primer lugar para desmontar el bulo de que "Franco prohibió hablar euskera" y en segundo, que otro de los muchos errores que cometió el franquismo (a parte de sustentar su ideología en una Iglesia católica que les iba a dejar tirados) fue hacerle la vista gorda a unas escuelas euskaldunas que hace ya mucho tiempo se les vio el plumero como las fábricas de abertzalitos que son.

Hispano

martes, 4 de septiembre de 2018

Palacio de Rozalejo ¿Instituto de des-memoria histérica?


La rama pija del kutrepartito no sabe cómo afrontar el problema político que le ha surgido con el edificio “Palacio de Rozalejo” de Pamplona, actualmente invadido y ocupado ilegalmente por jóvenes cachorros neobatasunos. Si consiente la ocupación ilegal por parte de los jóvenes, jovenas, jovenos y jovenis de bildu, asume por un lado el riesgo de que cualquier problema que pueda surgir por el uso y abuso de una instalación en mal estado será responsabilidad del Gobierno de Navarra, y por otro lado, el escándalo que supone la ocupación ilegal del inmueble por una parte importante de la ciudadanía pamplonesa y navarra. Pero por otro lado, si los desaloja, sus socios neobatasunos y sus palmeros postcomunistas de Podemos y la coalición I-E tensarán políticamente el kutrepartito con el desgaste político que ello supone a menos de un año de las elecciones.

Llevamos más de tres años de escándalos, corruptelas, abusos, actuaciones totalitarias y la ocupación ilegal de un inmueble del Gobierno de Navarra por los neobatasunos amenaza incluso con consecuencias políticas imprevisibles a un kutrepartito que hasta ahora ha aguantado hasta el resquebrajamiento interno de Podemos Navarra o la ruptura del gobierno municipal de Pamplona. Es por ello que el Palacio de Rozalejo supone un auténtico desafío para Geroa Guay, y la ocurrencia de la rama pija del panvasquismo para contentar o intentar contentar a todos sus socios y encima apuntarse un tanto “progre” es destinar el inmueble para el Instituto de la Memoria Histórica, y lo más probable es que los ocupas juveniles neobatasunos serán debidamente compensados con algún otro inmueble en mejor estado en alguna otra ubicación. Es por eso que habrá que estar atentos a las transacciones que realicen entre ellos los del kutrepartito, y denunciar y actuar frente a alguna prebenda con la que pretendan obsequiar a los jóvenes cachorros neobatasunos y a las fuerzas políticas que los apoyan.

Por otro lado, el Instituto de la Memoria Histórica acabará siendo un entramado institucional que además de “enterrar” cifras astronómicas de dinero público (que pagamos entre todos los sufridos contribuyentes), acabará siendo una Comisión de la Verdad que empezará reescribiendo la historia oficial del siglo XX al gusto de las izquierdas radicales (incluyendo al actual PSOE que se ha convertido en lo que siempre fue; izquierda radical), y acabará no solo reescribiendo toda la historia de Navarra al gusto de los panvasquistas pro-Anchluss (anexionistas a la CCAA Vasca), sino que probablemente acaben blanqueando el terrorismo de ETA para justificarlo. Esperemos que no les de tiempo a cometer estas nuevas fechorías, y que el próximo gobierno o bien no dependa del PSOE o éste no acabe blanqueando el terrorismo o el terror rojo del frente popular y dilapidando millones de euros en “su” desmemoria histérica.

martes, 7 de agosto de 2018

¿Pretenden PNV y la neobatasuna reeditar el Pacto de Estella?


El 12 de septiembre de 1998, los partidos separatistas PNV, EA y Batasuna-ETA, sindicatos del ramo como ELA y LAB, y el resto de organizaciones del “holding” MLNV (Jarrai, Gestoras pro-amnistía y un sinfín de organizaciones satélite) escenificaban en la localidad navarra de Estella un pacto que, en un primer momento, vendieron como un intento de buscar un proceso de diálogo y negociación para poner fin al conflicto ¿?. El acuerdo tuvo unas consecuencias inmediatas y otras más duraderas en el tiempo. En primer lugar, lo que supuso los pactos de Estella fue la creación de un frente separatista declarando a todos los habitantes, de la C.A. Vasca y la Comunidad Foral de Navarra no afectos al separatismo, como ciudadanos de segunda (¡¡¡Como los alemanes en Mallorca llegó a afirmar el señor Arzallus!!!).

Fruto de este “acuerdo” entre PNV y la ETA, los separatistas falsamente “moderados” (PNV) rompieron unilateralmente su acuerdo de coalición con el PSE-EE-PSOE echándolos del gobierno autonómico y convocando elecciones autonómicas anticipadas. Además se creó un ente tipo la ANC catalana, denominado Udalbiltza, que era una “asamblea” de cargos públicos municipales de PNV, EA y ETA/Batasuna con objeto de crear una institución supramunicipal de “Euskalherria” e impulsar el proceso rupturista. Tras la tregua trampa de ETA declarada a finales de 1998 y las elecciones autonómicas vascas del 25 de octubre de 1998, el PNV accedió al Gobierno vasco por primera vez con un acuerdo suscrito con Batasuna-ETA, y el  presidente de la autonomía (lo llaman lehendakari) obtuvo la investidura con los votos de Batasuna-ETA.

Si bien la ruptura de la tregua trampa por parte de ETA supuso la suspensión del pacto de Estella y del ente Udalbiltza, y obligó al PNV a romper con Batasuna-ETA en el año 2000 y adelantar elecciones al Parlamento Vasco  para el año 2001, el PNV decidió mantener el pulso en solitario con el desafío que planteó con el llamado Plan Ibarreche (que no era otra cosa que el desafío institucional). Al final este proceso entró en vía muerta, Batasuna fue ilegalizada en 2002, ETA tuvo que echar el cierre en 2011 y el PNV fue felizmente desalojado del poder (aunque sea con el PSOE como recambio) en la legislatura de 2009-2012.


El pacto de Estella y todas sus ulteriores consecuencias, en un intento de impulsar un desafío separatista (institucional y en las calles) y declarar a los no separatistas ciudadanos de segunda, duró de 1998 a 2009 y bien podría parecer que todo aquello quedó olvidado en el baúl de los recuerdos. Sin embargo, con un PNV que ha regresado al gobierno autonómico, una Batasuna re-legalizada por el PSOE (y mantenida después por Rajoy) y una ETA aparentemente desaparecida, los separatistas han vuelto al punto de partida. 

El PNV (que, ironías de la vida, gobierna de nuevo con el PSE-EE-PSOE) está pactando con la neobatasuna (ahora se hacen llamar EH Bildu) un nuevo Estatuto Autonómico que recuerda demasiado al texto planteado por el Plan Ibarreche, con reconocimiento de la C.A.V. como “nación” (probablemente metan también a Navarra en algún sitio) y derecho de autodeterminación.

Esta vez no han escenificado ningún pacto fuera de la ponencia de reforma estatutaria del Parlamento Vasco, pero es más que probable que exista un Pacto de Estella-bis secreto probablemente firmado en alguna sidrería deluxe situada en algún punto de la autonomía. Para que se hagan una idea nuestros lectores, ni un filoseparatista PSE-EE-PSOE, ni el más filoseparastita Podemos Euskadi han querido sumarse la ponencia de reforma estatutaria alegando que los separatistas pretenden crear ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, imagínense que estarán tramando el “moderado” Urkullu y el “hombre de paz-reencarnación de Ghandi” Otegui. 

En los próximos meses veremos el discurrir del Pacto de Estella II (o 2ª Parte), quedando algunas cuestiones en el aire, como cuál será la actitud final de Podemos, si el PNV de nuevo expulsará del gobierno a los maketos del PSE-EE-PSOE (como ya hizo en 1998) para pactar el gobierno directamente con neobatasuna, y cuál será la actitud del Gobierno central del señor Sánchez.

miércoles, 4 de julio de 2018

Cómo la etarrada está reventando los Sanfermines


Cualquier sanferminero asiduo sabe que estos últimos años ha cambiado algo, que ya no son lo de antes. Más allá de la visión idealizada que solemos tener de lo que creemos que fue el pasado, es decir la nostalgia, o de que probablemente se trata de un modelo de fiestas bastante explotado ya; el hecho palpable es que a las fiestas de San Fermín cada año que pasa, acude menos gente de fuera.

Algunos dirán que así estamos mejor, que cuantas menos inglesas enseñando las tetas o australianos revolcándose en la basura mejor, que les dan mala imagen a nuestras fiestas. Pero cuando me refiero al común de la gente que viene de fuera, estoy hablando de las personas que vienen de otros lugares de España; la mayor parte madrileños, pero también maños, catalanes, andaluces... que según mi percepción personal, no se comportan ni mejor ni peor que los locales. Los ingleses, australianos, etc; producto del turismo organizado de borrachera son minoría, se hacen ver en grupo con sus camisetas, pero son minoritarios.

El que es un poco perspicaz es capaz de verlo, desde hace tiempo existe una ofensiva por parte de la izquierda abertzale para apropiarse o reventar las fiestas, una ofensiva de baja intensidad durante las alcaldías no-nacionalistas (no lo digo porque no haya sido violento, porque son décadas de conflictos y agresiones abertzales constantes) pero que se ha visto catalizada con la alcaldía de Caravinagre, es decir, Joseba Asirón el historiador de medio pelo.

Como vengo diciendo, esta ofensiva contra los Sanfermines y lo que representan, viene teniendo lugar en cuatro frentes:

Feminismo radical

Es una de las señas de la izquierda posmoderna y en el caso de los Sanfermines no podía ser menos, hace algunos años la polémica fueron los tocamientos a los que se sometieron voluntariamente decenas de guiris que se desnudaban de cintura para arriba entre el gentío, si digo que fueron voluntarios es porque en una situación como esa el consentimiento es tácito mal que les pese a las feministas que esperan un contrato firmado bajo notario siempre y cuando el que toque sea un hombre y no al revés. ¿Cuantas denuncias hubo por estos tocamientos? si es que sólo hace falta ver sus caras:



Entre otras muchas imágenes propias de un Mardi Gras pasado por vino que no pondré porque son de peor gusto aún. Me parece estupendo que este tipo de exhibicionismo y subsecuentes tocamientos hayan dejado de tener lugar de forma tan abierta en la plaza del Ayuntamiento ya que afean sobremanera la imagen de estas fiestas, pero lo que sí que era de coña es que las femirrojas tan progres ellas, se vuelvan puritanas y pongan el grito en el cielo por unas guiris que quieren ser el centro de atención y que cualquier cerdete que pase por ahí las toque.

Después vinieron las campañas de las agresiones sexistas y toneladas de postureo, no digo que estén bien este tipo de agresiones de tipo sexual (que no sexista) que se dan al fin y al cabo en toda fiesta, lo que me parece mal es que una cantidad desmedida de recursos de la policía municipal se dedique a estos menesteres mientras se desatienden las peleas, los robos, el trapicheo y la venta ilegal de artículos falsificados. Durante estos pasados años, raro es el amigo mío que no se haya visto envuelto en algún tipo de altercado serio durante los Sanfermines, para después encontrarse que la policía municipal no se bajaba ni del coche, mientras se montaban dispositivos policiales porque algún borracho había entrado con los pantalones bajados en el baño de mujeres de algún bar. Y sí, es peor que te rompan un vaso en la cara a que te toquen el culo.

Borrachos buscando pelea por las calles de Pamplona hace unos cuantos años en Pamplona, escenas como estas son cada vez más usuales y se crecen ante el pasotismo de la Policía Municipal, ¿para cuándo una campaña contra este tipo de actitudes? ¿O es que cuando el agredido es un hombre les importa un carajo?

El comercio ilegal de los manteros, tolerado por la Policía Municipal de Pamplona, a las órdenes de Joseba Asirón

Pero la bendición para las feministas vino en forma de unos cerdos venidos de Sevilla con el afán de beber, drogarse y practicar alguna forma de sexo grupal. No me extenderé demasiado porque de esto ya se han escrito ríos de tinta, pero a partir de este caso aislado en una ciudad que recibe a más de un millón de visitantes, o más bien recibía, montaron un circo mediático en torno a una supuesta violación en circunstancias dudosas y ahora cuando una madrileña dice que va a ir a los Sanfermines sus amigas le dicen que tenga cuidado no sea que la violen.

Etarrizacion de las fiestas

A los abertzales les gusta vivir en sus guetos, montar sus fiestas paralelas y recaudar dinero opaco para sus causas. No es nada nuevo y llevan así décadas, con algún paréntesis en el que sus mugrientos recintos de "barracas políticas" o txosnas como las llaman ellos, no recibían la autorización del Ayuntamiento.

Sin embargo, la novedad durante todos estos años de alcaldía proetarra en Pamplona reside en que el consistorio ha multiplicado los espacios cedidos a Herri Sanferminak (sucesores de Gora Iruñea) y los ha acercado a los mejores lugares de Pamplona, relegando a otros lugares distantes actividades bastante más aceptadas (aunque tampoco sean los ambientes más sanos del mundo) como el microfestival techno que tenía lugar en el frontón jito alai.

Espacios cedidos a la izquierda abertzale en el 2016

Este año además, se cumplen 40 años de la muerte en extrañas circunstancias del militante de LKI (una facción más puramente comunista de ETA) Germán Rodríguez, que recibió dos disparos mientras participaba en una algarada contra la Policía Armada de la época. Si digo que esto se produjo en extrañas circunstancias se debe a que nunca se supo quién fue realmente el autor de los disparos, probablemente fue algún policía aunque su muerte le vino muy bien para hacer propaganda a los etarras abertzales ortodoxos, que deseaban un mártir y si este era un disidente de su línea mucho mejor.

Con motivo de este asesinato, así como los enfrentamientos previos y posteriores que tuvieron lugar en Pamplona, el consistorio bilduetarra y 'gogoan' han erigido un "monumento" horrible a las "víctimas" de estos enfrentamientos con la policía. Cosa curiosa que haya usado el cuerpo de una mujer, cuando de todos es sabido que en las bullangas borrokeras con la policía sólo hay y ha habido Urkos y nunca Nekanes en primera fila dispuestas a recibir un buen pelotazo.


Por no hablar de las múltiples agresiones abertzales que se producen todos los años y de las que pocas llegan a los medios generales. Hay un historial de navajazos a seguidores de la selección o aquel botellazo a un transeúnte durante el chupinazo que le dejó hemipléjico; pero por ejemplo este año pasado un joven pamplonés recibió una paliza por parte de un indargorrino que le increpó por llevar una camiseta del Sporting de Gijón, o el ataque a la casa de Silvita Baleztena, la anciana que ondeó la bandera española en su balcón durante el primer día de fiesta.


Animalismo 

Este es efecto un hueso duro de roer, porque sin toros no hay sanfermines, pero parece que este año ya tocaba. Las asociaciones animalistas abertzales han redoblado esfuerzos en sus campañas contra la tauromaquia en Pamplona, eventos quintaesencialmente españoles (por mucho que un servidor no acuda) y por lo tanto a ser suprimidos en su "Euskal Herria". Empezaron este mes pasado repartiendo panfletos en la Navarrería, para poco después incendiar una carretilla elevadora en los Corrales del Gas al intentar quemar el vallado del encierro.

Lejos de defender la fiesta gracias a la cual Pamplona es mundialmente conocida, el listo del alcalde se lió en unas declaraciones en las que afirmaba que el Ayuntamiento no iba a suprimir los toros, pero que esperaba que la sociedad avanzase en ese sentido. Vamos que no tienen pelotas para quitar los toros por Sanfermines porque saben que perderían votos a mansalva, pero que van a trabajar a favor del rechazo social a las fiestas de la propia ciudad, y todo esto lo dice un payaso que cuenta con múltiples fotos de juventud entre las peñas taurinas, ámbito dicho sea de paso perfectamente etarrizado como es conocido por todos dado que los abertzales no van a dejar ningún ámbito sin infiltrar y pudrir, aunque sea el de las peñas taurinas de la tan españoles festejos taurinos.

Les da igual que en las festividades de Pamplona se vengan celebrando corridas de toros ampliamente documentadas desde el siglo XIV, siendo la primera corrida de toros documentada en Pamplona del año 1385 con Carlos II de Evreux, que pagó 50 libras a dos hombres "uno cristiano, et el otro moro, que nos habernos fecho venir de Zaragoza por matar dos toros en nuestra presencia, en la nuestra ciudat de Pomplona".

Documento de la Inquisidión que versa sobre el alquiler de un balcón para ver los toros en el que intervienen los alcaldes de Pamplona. (vía @mgarit)

Pero uno de los colmos de la idiocia debe de ser el de la peña de la Rochapea, que este año entre su habitual de propaganda abertzale y proetarra, no se ha cortado en incluir referencias antitaurinas, ¡una peña que se supone que es taurina!


Cristianofobia

Dejo para el último lugar, aunque no quiere decir que sea el menos importante dado que es el que le da el nombre a las fiestas, que el consistorio bilduetarra viene marginando las celebraciones cristianas que cuentan con algunos de los "momenticos" más entrañables de las fiestas. Por ejemplo, en el caso de la Procesión del Corpus a la que los bilduetarras le vienen negando la participación de la Pamplonesa, mientras financian con dinero público las borracheras de las peñas sanfermineras mayoritariamente afines a la izquierda abertzale.


También desde ámbitos cercanos al nacionalismo vasco se viene poniendo en duda la figura histórica de San Fermín como método para la deconstrucción religiosa de las fiestas. Obviando que leyenda o no, San Fermín representa al primer obispo de Pamplona. Pero si alguien está haciendo una gran labor para realzar la figura de San Fermín, además de promocionar los momentos bellos de la fiesta y su naturaleza cristiana, este es el inasequible al desaliento Javier Leoz Ventura, párroco de San Lorenzo. Os recomiendo seguir su servicio de mensajería a través de WhatsApp:


El objetivo de la etarrada está bastante claro: reventar San Fermín para convertirlo en una fiesta de pueblo, la Semana Grande de Iruñea sólo para ellos. Estas no son unas fiestas cualquiera, son aquellas que ponen a Pamplona y a Navarra en el mapa del mundo y nos las están robando, es hora de espabilar.

Hispano

martes, 19 de junio de 2018

El movimiento panvasquista nacionalista y socialista muestra su músculo en Pamplona: totalitarismo versus ciudadanía


El pasado sábado 16 de junio, por enésima vez, el movimiento totalitario abertzale desbordó Pamplona en una verdadera demostración de fuerza.

Acaso fueran algunos menos manifestantes que en la del pasado 14 de abril; ocasión en la que también se movilizaron masivamente en defensa de la manada de Alsasua. En todo caso, fueron muchos, muy organizados, sabían a qué venían y actuaron en consecuencia. Se dejaron ver y tenían ganas de ello.

Así, conforme llegaban a la ciudad, desfilaban en grupos de amigos, muchísimos padres con niños (pero, ¿no es eso adoctrinamiento?), pandillas de adolescentes voceando, militantes abertzales ya veteranos… Se les identificaba inmediatamente: ropas análogas, cortes de pelo al estilo “vasco”, botas de monte, tonos oscuros, camisetas negras sin mangas, pegatina en pecho. Marchaban alegres, con miradas desafiantes, muy seguros, endiosados incluso. Sabían que sería una gran jornada, un nuevo éxito. Y volvían a manifestarse en Pamplona, su “capital irredenta de los vascos”; con una “derecha cunetera” aterrorizada, ausente, de rodillas… Todo muy perfecto, una maquinaria bien engrasada, un ensayo reiteradamente probado.

Esa manifestación no se asemejó, apenas en nada, a la del pasado 2 de junio organizada en contra de la imposición lingüística del vascuence batúa; es decir, la convocada por entidades ciudadanas más o menos navarristas.

Cohesión interna, ritmo acompasado, acompañamiento corifeo de los eslóganes propios de la campaña en favor de los cabestros de Alsasua… Por contra, en la del 2 de junio, apenas se corearon gritos; asemejándose más a una romería dominical que a esas demostraciones de orgullo y odio, a partes iguales, que tanto caracterizan a los abertzales.

Un bisoño dirigente local de Ciudadanos nos confesaba, al término de la del 2 de junio, que “nosotros no sabemos manifestarnos”, “los nuestros se manifiestan poco”, “tenemos que aprender de los otros”. Y como excusaba alegaba que “casi todos los abertzales que se mueven están pagados”. Empecemos por el final.

Es cierto que el movimiento abertzale ha estructurado un complejo entramado de asociaciones deportivas, centros escolares, librerías, locales hosteleros, entidades recreativas, fundaciones culturales, sindicatos…, copando, además, profesiones como las de profesores de euskera, traductores, gestores culturales, técnicos de igualdad, determinadas ramas artísticas. Sin duda han generado una verdadera “industria” cultural y recreativa; una auténtica clientela, en el sentido más romano del término, que se moviliza cada fin de semana con una u otra excusa. Y ello sin considerar la trama conjunta de enchufes, contrataciones amañadas, convocatorias casi clandestinas en las que únicamente se omite el nombre del beneficiario, con las administraciones públicas que van progresivamente controlando. Es cierto que muchos de estos manifestantes habituales tienen conexiones personales, profesionales y crematísticas con el entramado, llamémoslo cultural, abertzale. Pero no nos engañemos: la mayoría de quienes vinieron a Pamplona el sábado pasado no están a sueldo de ninguna de esas entidades tan diversas. No lo están los jubilados que en buen número también se manifestaron. Ni entre los numerosísimos jóvenes y adolescentes movilizados. Ni seguramente, entre la mayoría de presentes. Es más: esas familias que, al completo y en grupo desfilaron unidas y alegres, vienen disfrutando y mucho en cada evento; siendo muy conscientes de su aportación cotidiana –y no de manera ocasional- a la “construcción nacional”. No en vano, lo que mueve a todos ellos no es un sueldo, que también puede ayudar en una fase de la vida, ciertamente. Lo que les impulsa a movilizarse cada fin de semana, en Pamplona, en otras capitales, frente a una prisión española alejada, en Bayona o en las múltiples iniciativas en favor del batúa, es una mística común y unos ideales vivos. Nos referimos al hálito vital que insufla vida a su particular concepción de la existencia, de la cultura y, lo que es tan importante o más, su sentido de pertenencia a una comunidad humana en marcha en aras de un preciso proyecto holístico.

Es fertilizante, decían jocosamente las batasunas mientras sus hombretones "regaban" las plantas altas de los jardines de la Avenida de Juan Pablo II en Pamplona, decenas de ellos uno detrás de otro hacían del orin el aroma de la parte alta de la cuesta sin importar demasiado las familias que paseaban al otro lado del parque. Nos dejaban lo mejorcito antes de subirse a los autobuses (con baño) que les habían traído a la manifestación a favor de La Manada de Alsasua, la cerveza y el kalimotxo es lo que tienen.

El título de este texto es un poquito demagógico adrede. El movimiento abertzale no es un nazismo al estilo hitleriano; si bien podríamos encontrar no pocas analogías: las propias de un movimiento de orientación totalitaria. Es decir: una cosmovisión propia, voluntarismo personal y colectivo, dogmatismo ideológico, radicalidad formal, ruptura cultural, movilización permanente, transgresión normativa, insolencia frente a la legalidad, moralidad revolucionaria, espíritu subversivo, acatamiento acrítico al liderazgo colectivo, subordinación de lo individual a lo grupal.

Todo ello caracteriza, decíamos, lo que hoy día se viene denominando como holismo y que encaja en gran medida con ese fantasma que arrasó el continente en el siglo XX: el de los totalitarismos.

Efectivamente, ya no desfilan las escuadras pardas por Berlín, pero sí lo hacen grupos de jóvenes vestidos análogamente y de modo fácilmente identificable al ritmo del ideal y con la misma chulería. La Plaza Roja de Moscú no es inundada por los mismos gritos lanzados en formidable conjunción desde tribuna y asfalto; pero la izquierda abertzale controla gran parte de los espacios públicos de dos comunidades españoles con sus liturgias, símbolos, sonidos y estéticas. En la plaza de Tiananmén no se sacrifican chivos expiatorios, pero los discursos del odio se siguen mostrando multitudinarios en nuestras calles y plazas con absoluta normalidad y, ahora, con apoyo institucional de Barkos y otros muchos como ella.

En el mismo espacio, en nuestra propia tierra navarra, dos concepciones de la existencia y de la política están enfrentadas por decisión de una de ellas: la izquierda abertzale, junto a sus aliados separatistas y extremistas de izquierdas, por una parte; por otra, la ciudadanía libre propia de una sociedad abierta.

Ellos son totalitarios. Nosotros, no.

Lo normal es vivir sin preocuparse demasiado por la política. Y más cuando los partidos políticos del sistema se han convertido en oficinas de intereses profesionales, de grupo y de colocación personal. En definitiva, poniendo un ejemplo: Sortu, en su íntima y externa naturalezas, nada tiene que ver con UPN. Ni en su funcionamiento interno o externo, ni en sus propósitos inmediatos y últimos; tampoco en su real voluntad de poder, que en el caso abertzale es de poder total. Ello se evidencia en su modelo organizativo, en su dinámica movilizadora, en el espíritu de su militancia, en su prototipo humano… Y ello a pesar de que en UPN todavía resuenan inequívocos pulsos populares.

Conviene tener muy claros estos conceptos y realidades para afrontar desde el análisis, que debe preceder toda acción, las tácticas y estrategia que el pueblo navarro -es decir, su ciudadanía libre y pacífica- debe adoptar en respuesta al reto del totalitarismo en curso que pretende marginarla, cuando no extirparla.

La izquierda abertzale ha logrado conjugar, de una manera muy hábil, identidad y contracultura, pertenencia y subjetivismo, cotidianidad y radicalismo, bienestar y movilización. No es una simple moda de paso. No es un postureo frívolo que se agote en un instante fugaz. Es una voluntad de poder total al servicio de una ideología cerrada y omnicomprensiva.

Frente a tamaño desafío, una sociedad moderna, libre, abierta y democrática, debe proveerse de instrumentos de organización, formación, movilización y participación ciudadana, alternativos a esa contra-sociedad -edificada pacientemente desde los orígenes de ETA junto a otras entidades precursoras de carácter nacionalista/separatista- que pretende sustituirla. Y ello debe ser así si quiere sobrevivir e imponer la razón frente a la violencia estructural propia de toda ideología totalitaria.

Sila Félix

martes, 29 de mayo de 2018

Las no-go-zones abertzales de Navarra


Las conocidas como "no-go-zone" o "no-go-area", que traducido al castellano significa "zona de exclusión", son aquellas zonas, barrios o localidades dentro de un Estado en las cuales las instituciones de dicha entidad estatal no penetran ni cuentan con apenas presencia, incluidas las fuerzas policiales. 

Estas no-go-zones generalmente se encuentran dominadas por una organización armada o semiarmada (en algunos casos pueden llegar a ser auténticas fuerzas paramilitares) y resultan zonas hostiles no solo para las instituciones del Estado en cuestión, sino también para aquella población que no se somete ideológicamente o de otra manera al grupo que domina la zona de exclusión.

En la actualidad se han popularizado las no-go-zones en aquellas áreas existentes en numerosos Estados europeos como Francia, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca o Suecia controladas por grupos islámicos más o menos radicales y que manifiestan una fuerte hostilidad a la presencia del Estado o de población que no comulga con sus postulados religiosos o ideológicos. 

En España por fortuna apenas padecemos el fenómeno de las no-go-zones por parte de grupos o bandas islámicas o disfrazadas de tal. Sin embargo, vemos como poco a poco los grupos de delincuencia organizadas están intentando crear una no-go-zone en el sur de Cádiz, si bien se trata de una zona de exclusión por motivos de delincuencia organizada.

Pues bien, en la C.A. Vasca, Navarra y ahora cada vez más en aquellas áreas de fuerte influencia del pancatalanismo en Cataluña, Valencia y Baleares, existen ya auténticas no-go-zones, dominadas por bandas organizadas de separatistas que no dudan en utilizar la violencia para imponerse, expulsar o mandar a la clandestinidad a quienes no piensan como ellos y crear áreas incluso de impunidad penal para sus fechorías. 

En el caso de Navarra, gran parte de las localidades de la Barranca como Alsasua, Echarri Aranaz o Irurzun constituyen no-go-zones, donde la presencia del Estado se reduce al cuartel de la Guardia Civil y la oficina de correos. Es por eso que la escasa presencia de las instituciones públicas en estas no-go-zones existentes en determinadas zonas de Navarra, principalmente Norte, Barranca y algunas barriadas de la comarca de Pamplona, está tan perseguida y existe tanto interés por terminar de expulsar cuarteles de la Guardia Civil, oficinas de Correos y lo que se tercie.


Esta situación es perfectamente conocida por instituciones, medios de comunicación y buena parte de la población, pero ni ha sido suficientemente denunciada ni se han dado pasos para intentar atajar el problema y sentar las bases de su reversión. Es más, como la sociedad navarra y sus instituciones (una vez sea desalojado el cutrepartito) no toman cartas en el asunto, las no-go-areas aberchales con el tiempo tenderán a extenderse a cada vez más zonas de Navarra, e intentarán convertir toda la Comunidad Foral de Navarra en una no-go-zone batasuna totalitaria donde las instituciones del Estado sean acorraladas y expulsadas, y donde los navarros que no comulguemos con sus doctrinas sigamos sus propios pasos. 

Denunciemos las no-go-zones, señalémoslas y sentemos las bases para  su extirpación de nuestra tierra, o de lo contrario el incendio acabará abrasándonos, nos jugamos nuestro futuro, nuestra identidad y nuestra libertad, que no es poco.

jueves, 22 de marzo de 2018

¿Navarra bilingüe? Para nada


La chica pamplonesa de Operación Triunfo, Amaia Romero, conocida en las redes sociales como Amaia de España, declaraba que aprender euskera era su asignatura pendiente.

Pero que una joven navarra diga que aprender euskera es su asignatura pendiente delata la situación real: Navarra no es bilingüe. En Cataluña o Galicia difícilmente encontrarás a algún joven que no sepa las lenguas locales, porque siempre, ininterrumpidamente (incluso durante el franquismo) han sido bilingües.

Navarra (y la Comunidad Valenciana, Álava...) hace varios siglos que no tiene una mayoría bilingüe, si es que alguna vez la han tenido. Esto es, que tenga una lengua autóctona claramente mayoritaria que comparta bilingüismo con otra, el español, por ejemplo.

El hipercorrupto nacionalista catalán Jordi Pujol con razón aseveraba que si vas a un lugar en el que la policía lleva un uniforme distinto (los mozos de escuadra) y te encuentras señales en otra lengua, das por hecho que te encuentras en otro país.

En Valencia pasa que a veces los apellidos coinciden con los catalanes como en Navarra con los vascos, pero no están escritos en la forma "estándar valenciana" (catalana realmente).

Esto es tipo al apellido Etxeberria, como se ve escrito normalmente en Vascongadas, pero que en Navarra casi siempre se ve como Echeverría. Además eso de valencianizar es catalanizar más bien, porque lo que se enseña en las clases de la Comunidad Valenciana es catalán valencianizado.

Y la cartelería y demás asuntos oficiales son igualmente en catalán ligeramente valencianizado. Lo denominan valenciano y le dan un toque ortográfico y gramático valenciano para no causar una desafección total por parte de los habitantes de la Comunidad Valenciana.

El verdadero fin de las asociaciones abertzales es euskaldunizar, no la solidaridad

Toda reivindicación aberchunga feminista, prorrefugiados, actividad cultural, deportiva... tiene que ser bilingüe por narices, cuando no sólo en vascuence, aunque no use el euskera ni el pupas. Eso sí, el euskera en lugar privilegiado y dejando el nombre de Pamplona solo en euskera.

¿Qué pretenden realmente? ¿Apoyar a esas causas o imponer el euskera? Obviamente imponer el euskera. Me avergüenza cuando gente de otros lugares de España que ven las calles y señales en bilingüe me preguntan si habla euskera la mayoría.

Esa es la impresión que da, la verdad. Y hay que acabar con ello para no contratar solo a abertzales (a menudo guipuzcoanos) y que un día tengan mayoría abertzale en Navarra como ya lo han logrado entre el funcionariado.

Vale de marginar a la mayoría por un falso derecho de la minoría: 6% de hablantes reales. Los no vascófonos desesperados se van a ciudades como Madrid y Zaragoza, o al extranjero, donde no les puntuarán por sus conocimientos de euskera, sino por sus aptitudes profesionales.

Y sigue creciendo la mayoría abertzale por el continuo traslado de guipuzcoanos que sí saben euskera. ¡Basta ya! No dejemos que pase como en Álava. Eliminemos la zona mixta y hagamos la vascófona bilingüe. Que esa es la realidad social.

En La Ribera la revista Plaza Nueva y las "candidaturas electorales progresistas" son abertzales.

Éste es un aviso para los riberos, o los ciudadanos de Riberna, como le están empezando a llamar a La Ribera Navarra algunas personas en las redes sociales.

Diferentes grupos folclóricos (no joteros que sólo canten en español), culturales, candidaturas electorales "progresistas" locales...quieren meter el olenchero y el euskera por todas partes. Y que la gente se disfrace de casera para que se acostumbre a ser vasca.

El ecologismo y el progresismo son sólo un disfraz que ya les ha funcionado a Bildu, Podemos y Geroa Bai en Álava y Navarra, sobre todo de Tafalla y Estella para arriba.

Ojo con la revista Plaza Nueva, que es una revista ribera claramente abertzale, pero encubierta. Plaza Nueva es una revista cultural bastante popular en La Ribera navarra. Va de neutral y quizás de progresista, pero no lo es.

Si no, ¿cómo puede criticar que los riberos se rebelen ante la imposición paulatina del euskera en una zona en la que se habla más árabe?:

Los riberos, con un 1% de vascófonos bilingües no saben ni papa de vascuence (como la mayoría de pamplonicas) y no tienen la menor intención de aprenderlo.

Con este gobierno nacionalista navarro sólo se han apuntado a euskera un puñado de niños a los que les han pagado comedor y autobús. Así cualquiera. Pero sigue siendo una cifra ridícula después de la millonada gastada que han quitado de temas sociales.

El euskera no es el principal signo de identidad navarro. No nos dejemos engañar por los que pretenden hacernos creer que sí lo es.

Pamplonica

lunes, 12 de marzo de 2018

Refugiados y exiliados bienvenidos de vuelta a Navarra


Las guerras entre terroristas y dictadores de Oriente Medio han provocado una importante ola de refugiados hacia Europa. Puesto que Occidente goza de prosperidad, parece lógico acoger a toda esa pobre gente.

Sin embargo prosperidad también hay en Japón, Corea del Sur...y en países musulmanes. Arabia Saudí, Kuwait, Catar...son países sumamente prósperos que no tienen nada que envidiarnos en ese sentido.

Está demostrado que los refugiados e inmigrantes que mejor se adaptan a su nuevo país son los que comparten religión con ese país de acogida. Así pues en España los latinos y europeos orientales se adaptan mejor que los magrebíes o sirios.

Esto no implica necesariamente que para adaptarse haya que ir a misa o llevar una Biblia debajo del brazo. De hecho algunos refugiados e inmigrantes que vienen de países cristianos son ateos o agnósticos, pero su cultura subyacente es cristiana y más asimilable a  la nuestra.

Tampoco quiere decir eso que en todos los casos los que son musulmanes se adaptan peor que los cristianos.

Si hay una minoría perseguida en Oriente Medio esa es la cristiana. No importa que los cristianos sean asirios, caldeos, melquitas, maronitas, nestorianos... También están mucho más perseguidos en esta convulsa zona geográfica los drusos, alevíes, yasidíes, mandeos, bectasíes...

Algunas de estas minorías son teóricamente musulmanas, pero el consumo de vino en su liturgia, entre otras tradiciones heterodoxas, les hace ser considerados como herejes por el islam ortodoxo y, por tanto, blanco del proliferante terrorismo islamista.

"Exiliados etarras" y exiliados por los etarras

La etarrada y demás aberchungos llevan años tratando de vendernos a los españoles de bien y a la opinión pública internacional que España no es suficientemente democrática por dispersar a sus presos.

Por mucho que se empeñen, sus presos no son políticos, sino asesinos a sueldo de hombres, mujeres y niños. Y los que no lo son es porque su papel era el de reclutar a asesinos, robar armas o colaborar determinantemente con los que cometieron los asesinatos.

No están en la cárcel por emular la encomiable labor de la hermana Teresa de Calcuta. No se persigue la diferencia ideológica, sino la comisión de los peores delitos contra los derechos humanos.

Si en Navarra las peñas sanfermineras, los hinchas Indar Gorrinos, la política del euskera... siempre ha estado dirigida por los que siempre pierden las elecciones de goleada es porque tenían el respaldo de la banda de asesinos ETA.

Sin ETA y sus juventudes (Ernai, Jarrai, Segi, Haika) los gobiernos no nacionalistas (al menos de UPN) se hubieran atrevido a cortar las ayudas públicas a los vagos de IKA y AEK que de otra forma tendrían que cerrar el chiringuito por falta de alumnos.

Sin ETA la zona bilingüe, conocida como vascófona, sería llamada mixta, y la hispanófona monolingüe, conocida como mixta, sería parte de la zona no vascófona. Sin ETA las peñas llevarían en sus pancartas banderas rojigualdas y de Navarra, sin ikurriña alguna. 

Sin ETA las decenas de ciudadanos pamploneses que lucen banderas españolas en su balcón o chándal de la selección, serían miles. Sin ETA Osasuna seguiría siendo el mejor aliado y amigo del Real Zaragoza. 

Sin ETA los miles de vascos y navarros que se tuvieron que exiliar por opinar distinto seguirían estando entre nosotros, igual que los cerca de 1000 asesinados, paralíticos...

Por no contar que la política del euskera, que siempre ha dado ventaja (puntos) para acceder a un puesto de trabajo a los mimados de los vascófonos (cuando no era requisito) y que ha provocado que tantos navarros de bien se vayan a lugares en los que se midan sus aptitudes, no sus conocimientos de euskera.

Sé que es pedir un imposible a nuestra clase política, pero ahora que está tan de moda la ley de memoria histórica, sería de justicia una ley de memoria histórica sobre ETA.

Habría que eliminar todo lo que exalte o blanquee a ETA y su mundo, bien pancartas, recibimientos a etarras, calles y plazas nombradas en su honor... Además en Navarra se le debería dar la oportunidad de votar a los exiliados que echó ETA hacia el resto de España, sean vascos o navarros.

Los nacionalistas pondrían el grito en el cielo y alegarían que eso sería hacer trampas porque esos exiliados por ETA no votarían nacionalista. No, trampa hizo ETA, que fue la que echó a bombazos y a tiros por la espalda a miles y miles de vascos y de navarros no nacionalistas. 

Sé que ninguna de estas medidas las secundarán los no nacionalistas porque no tienen la suficiente valentía. Ni UPN, PSN, PP, Ciudadanos... estarían por la labor de siquiera plantearlo, aunque cualquiera de ellos tuviera mayoría absoluta y no necesitaran pactar con otros.

Los exiliados vascos y navarros no son los etarras. Son los que expulsó ETA a bombazos y tiros en la nuca.

Pamplonica