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viernes, 27 de julio de 2018

Dicotomía español/castellano: en España hablamos español


El español contemporáneo no es únicamente el castellano, sino que resulta del enriquecimiento de esta antigua lengua romance con lo que aportaron las otras hablas hispánicas. Las regiones españolas que carecen de lengua autóctona que no sea la común consideran la lengua de Castilla tan suya como de los castellanos, y se inclinan por designar como “español“ a la la lengua común, pues ven en el uso del sustantivo “castellano“ que una región es la más relevante en materia lingüística, cuando el idioma lo sienten como pertenencia de todos. Al contrario de lo que piensan algunos, llamar español a la lengua común no implica en absoluto que el gallego, bable, vascuence, aragonés, catalán o el valenciano no sean lenguas españolas. 

Claro que todas ellas son lenguas españolas. Claro que, por ejemplo, el vascuence es "una lengua española", pero no es "la lengua española". El famoso filólogo Ramón Menéndez Pidal denominaba castellano a la lengua del Mío Cid, mientras que la lengua moldeada en colaboración de todas las regiones de España la denominaba español.

Después de los recelos que tuvieron las nuevas repúblicas hispanoamericanas, recién conseguida la independencia, que favorecieron al principio la denominación "lengua castellana", hoy los latinos tienen una preferencia generalizada por los términos "español" y "lengua española". A millones de hispanohablantes les sorprendería que, en la propia España que lo vio nacer, se frenara ese término legalmente como ha pasado en parte en la redacción de la Constitución Española. Y es que para los académicos es abusivo que el nombre "castellano" desplazara a "español" en el texto constitucional.

El filólogo Manuel Seco en el enlace de abajo menciona que los "dialectos" (lenguas realmente, como él afirma) del chino, como el cantonés y el mandarín, son más diferentes entre sí de lo que los idiomas alemán e inglés lo son entre sí. También da su opinión sobre la denominación dicotómica español/castellano:


Para los académicos es preferible hablar de lengua española para referirnos a nuestra lengua universal. Según los académicos es preferible, entre otras razones, denominarla así porque en francés se dice espagnol (de hecho el término es de origen galo), en inglés Spanish, en portugués espanhol... no châtelane, Castillian o castelão...ni nada similar.

Según Manuel Seco: «El empleo sistemático del nombre “castellano” con negación del nombre “español” implica una inexactitud, la de suponer que la lengua oficial de España y de todas las regiones hispanoamericanas es patrimonio de una sola región. Idea falsa, pues la lengua castellana hace ya muchos siglos que no es propiedad de Castilla, sino de todas las regiones y naciones que la tienen como medio de comunicación.»

El devenir de la historia llevará al romance navarro a fundirse con el romance castellano, el romance aragonés... en la lengua española que asombrará al mundo en el Siglo de Oro.

También es interesante tener en mente la afirmación de Carretero y Jiménez: "el romance castellano comenzó a hablarse en tierras de Vizcaya y Álava antes que en Soria, Segovia y toda la Castilla al sur del Duero, y mucho antes que en la mayor parte del reino de León". Es interesante porque en muchas partes de España como el País Vasco se tiene por lengua invasora. Algo que es totalmente falso.

Los políticos que desarrollaron la Constitución Española de 1978 jugaron a ser académicos optando por el término "castellano" en vez de "español". No es que sea mi opinión, es que, insisto, es la de los académicos de la lengua. Los académicos no descartan por completo el término "castellano", pero recomiendan usarlo en otros contextos. De hecho hay dos situaciones en los que el término "castellano" es preferible para denominar a nuestra lengua que "español". Éstas son cuando nos referimos a su época medieval y cuando nos referimos a la actual variante o dialecto del español propia de Castilla; como cuando nos referimos al andaluz o al extremeño, las variantes del español propias de Andalucía y Extremadura respectivamente. Otro uso que sí es aceptado por los eruditos de la lengua para "castellano", pero también con "español" es cuando se contrapone a vascuence, gallego, valenciano...

A Manuel Seco no le da la impresión de que la Constitución permita dejar de reconocer que la mayor parte de los españoles (no tanto en regiones con más de una lengua) denomine a nuestro idioma común como español o lengua española. Además opina que la Constitución no puede ignorar que este uso está recogido en los diccionarios españoles e internacionales.

Es que, ¡qué ignorancia es afirmar que decir español es fascista! Afortunadamente a fuerza de usar ese adjetivo constantemente, el término fascista va perdiendo valor. Cada vez menos gente se lo toma en serio. El emperador Carlos V ya lo denominaba "español". El fascismo nació varios siglos después, en el siglo XX. No hay más ignorante que el que quiere serlo.

Aquí abajo está el diccionario vasco-español-francés”, publicado por el bilbaíno Azkue en 1905. La ortografía vasca todavía no se había oficializado, pero en círculos nacionalistas vascos ya la utilizaban. Así que el tal Azkue debía ser abertzale, vamos, próximo al PNV, porque entonces el nacionalismo vasco estaba en pañales. El tal Azkue no era sospechoso de ser españolista y menos fascista (aún no existía el fascismo) y tampoco estaba gobernando ni Primo de Ribera ni Franco alguno. Sus dictaduras fueron unos cuantos años posteriores a la publicación del diccionario de Azkue. Azkue sería nacionalista, pero su diccionario era una obra académica, no política. Por eso su diccionario no se llamó de eusquera-castellano-francés:



Entre todos los filólogos contemporáneos, Inés Fernández Ordóñez es probablemente mi preferida, pues ha planteado y aclarado temas que hasta que hizo sus aportaciones no estaban tan definidos. Ella es miembro de la RAE. Es quizás la principal difusora de una obra clave en la lingüística de la lengua española: el Atlas Lingüístico de la Península Ibérica (ALPI). Este atlas, aunque un tanto falto de actualidad, es sumamente útil para definir las zonas lingüísticas de España en relación con la historia de la reconquista. Este fabuloso trabajo del ALPI lo concibió en 1914 el célebre Ramón Menéndez Pidal, aunque su discípulo, el albaceteño Tomás Navarro Tomás, se encargó de dirigir la obra. El ALPI se completó en 1954 y en 2016 se publicó en Internet.

Según Inés Fernández Ordóñez, la académica, «El español es un crisol de rasgos lingüísticos de dispar procedencia y en su formación influyeron elementos asturleoneses, navarroaragoneses, gallegoportugueses y catalanes».

Éste es el blog de doña Inés Fernández Ordóñez: http://eumanismo.blogspot.com/2011/02/ines-fernandez-ordonez-rae.html

En él explica temas que la mayoría desconocemos, como el por qué de hacer una distinción semántica entre los sustantivos español y castellano. Comenta que el español es un idioma compuesto de la unión de castellano, más navarroaragonés (aragonés), más asturleonés. Y para justificarlo asevera que muy a menudo han triunfado en el español las formas asturleonesas y navarroaragonesas sobre las castellanas.

En su discurso de entrada a la RAE es mucho más explícita al respecto.

La lengua española nació como lengua castellana entre Burgos y Cantabria, que formaban el primitivo Condado de Castilla. http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/07/castillayleon/1289123856.html Pero ese primitivo y pequeño Condado de Castilla incluía parte de Vizcaya y Álava por lo que decir que el español es una lengua ajena al País Vasco es absurdo. Mucho antes de que Valladolid, Toledo, Madrid... hablaran castellano ya lo hablaban los vascos.


Durante muchos años se asegurado erróneamente que las Glosas de San Millán eran castellano. En realidad de lo que se trataba era del romance navarroaragonés. Así lo consideran los filólogos hoy en día. Tampoco fue un error imperdonable, pues aragonés y castellano eran muy, pero muy parecidos, especialmente en aquella etapa primigenia del medievo. Más, si cabe, porque el navarroaragonés riojano era aún más similar al castellano que las otras variantes navarroaragonesas. Lo mismo que la variante de Aragón era la variante del navarroaragonés más similar al catalán.

Paradójicamente si vascos y catalanes quieren independizarse tendrán que fomentar el español

En los sistemas imperiales, siempre ha sucedido invariablemente que aquellos que están más preparados y que son más capaces de desafiar a la nación dominante son aquellos que conocen bien la lengua de la potencia dominadora y después lo han aplicado a favor de su pueblo. Diciéndolo en cristiano, fue un abogado anglófono llamado Gandhi, y no campesinos hindihablantes, el que logró la independencia de La India; y sólo después de que los irlandeses pararan de hablar gaélico desafiaron a sus gobernantes británicos, finalmente consiguiendo la independencia.

Aunque parezca una paradoja, los movimientos independentistas que han triunfado no lo han hecho con la lengua que desconocían sus dominadores.

Además cuando Irlanda se independizó del Reino Unido a nadie se le ocurrió la barbaridad de imponer el gaélico y eliminar el inglés. Los nacionalistas escoceses no aspiran a independizarse y a imponer el escocés (scot) o el gaélico escocés. El inglés es la lengua materna de irlandeses y escoceses, además de ser una lengua internacional. Y hay un gran consenso en Irlanda y Escocia de que esas otras lenguas se protegerán en unas zonas concretas, pero no se expandirán más allá. El consenso no aspira a que las lenguas locales estén en igualdad de condiciones que el inglés y mucho menos que aspiren a sustituirlo.

En cambio los vascos y catalanes no se conforman con la independencia, sino que encima quieren eliminar el idioma español, a corto o a largo plazo. No importa que el español sea la lengua materna de más de la mitad de sus ciudadanos, ni siquiera que el español sea una lengua que hablan cerca de 600 millones de personas. No les importa que unos 500 millones lo tengan por lengua materna. Es un inmenso potencial lo que se puede hacer con el español. De ahí que junto con inglés, francés, ruso, chino y árabe, el español sea una de las lenguas oficiales de la ONU.

La India era claramente una colonia. Irlanda no exactamente, pero había luchado contra el dominio británico desde el principio por siglos. Los vascos y catalanes sólo han empezado a no querer ser españoles desde anteayer. De hecho los vascos han sido orgullosamente españoles por los siglos de los siglos. Irlanda, La India...son casos que no tienen nada que ver con Cataluña o el País Vasco. Además las independencias irlandesa e india se consiguieron en una época propicia y anterior incluso a la gran descolonización. La gran época descolonizatoria fue la de las décadas de 1950, 1960 y 1970 especialmente la década de los 60. 

El indio Ghandi y el irlandés De Valera

Mahatma Ghandi, el máximo líder independentista indio, fue un buen estudiante de derecho en Inglaterra y por tanto se desenvolvía con soltura en la lengua de sus amos coloniales. Hablaba y escribía en inglés sin faltas ortográficas ni incorrecciones gramaticales. Consiguió que la India se independendizara. Ni él ni sus sucesores se plantearon sustituir el inglés como lengua de trabajo en la India.

Eamonn de Valera, un héroe de la Independencia de la República de Irlanda, no pretendió imponer un programa de irlandización lingüística. Los independentistas irlandeses mantuvieron el inglés y protegieron el gaélico irlandés, pero sin pretender imponerlo en las zonas anglófonas de mayoría monolingüe. Sus sucesores irlandeses han mantenido la misma acción política.

Es interesante lo que plantea este artículo abajo sobre Eamonn de Valera, un descendiente de los españoles supervivientes de la Armada Invencible, que se integraron muy bien en la católica Irlanda. El artículo plantea el triunfo de la independencia irlandesa por un descendiente de los españoles de la Armada Invencible como la revancha de la derrota española:


Pamplonica

jueves, 22 de marzo de 2018

¿Navarra bilingüe? Para nada


La chica pamplonesa de Operación Triunfo, Amaia Romero, conocida en las redes sociales como Amaia de España, declaraba que aprender euskera era su asignatura pendiente.

Pero que una joven navarra diga que aprender euskera es su asignatura pendiente delata la situación real: Navarra no es bilingüe. En Cataluña o Galicia difícilmente encontrarás a algún joven que no sepa las lenguas locales, porque siempre, ininterrumpidamente (incluso durante el franquismo) han sido bilingües.

Navarra (y la Comunidad Valenciana, Álava...) hace varios siglos que no tiene una mayoría bilingüe, si es que alguna vez la han tenido. Esto es, que tenga una lengua autóctona claramente mayoritaria que comparta bilingüismo con otra, el español, por ejemplo.

El hipercorrupto nacionalista catalán Jordi Pujol con razón aseveraba que si vas a un lugar en el que la policía lleva un uniforme distinto (los mozos de escuadra) y te encuentras señales en otra lengua, das por hecho que te encuentras en otro país.

En Valencia pasa que a veces los apellidos coinciden con los catalanes como en Navarra con los vascos, pero no están escritos en la forma "estándar valenciana" (catalana realmente).

Esto es tipo al apellido Etxeberria, como se ve escrito normalmente en Vascongadas, pero que en Navarra casi siempre se ve como Echeverría. Además eso de valencianizar es catalanizar más bien, porque lo que se enseña en las clases de la Comunidad Valenciana es catalán valencianizado.

Y la cartelería y demás asuntos oficiales son igualmente en catalán ligeramente valencianizado. Lo denominan valenciano y le dan un toque ortográfico y gramático valenciano para no causar una desafección total por parte de los habitantes de la Comunidad Valenciana.

El verdadero fin de las asociaciones abertzales es euskaldunizar, no la solidaridad

Toda reivindicación aberchunga feminista, prorrefugiados, actividad cultural, deportiva... tiene que ser bilingüe por narices, cuando no sólo en vascuence, aunque no use el euskera ni el pupas. Eso sí, el euskera en lugar privilegiado y dejando el nombre de Pamplona solo en euskera.

¿Qué pretenden realmente? ¿Apoyar a esas causas o imponer el euskera? Obviamente imponer el euskera. Me avergüenza cuando gente de otros lugares de España que ven las calles y señales en bilingüe me preguntan si habla euskera la mayoría.

Esa es la impresión que da, la verdad. Y hay que acabar con ello para no contratar solo a abertzales (a menudo guipuzcoanos) y que un día tengan mayoría abertzale en Navarra como ya lo han logrado entre el funcionariado.

Vale de marginar a la mayoría por un falso derecho de la minoría: 6% de hablantes reales. Los no vascófonos desesperados se van a ciudades como Madrid y Zaragoza, o al extranjero, donde no les puntuarán por sus conocimientos de euskera, sino por sus aptitudes profesionales.

Y sigue creciendo la mayoría abertzale por el continuo traslado de guipuzcoanos que sí saben euskera. ¡Basta ya! No dejemos que pase como en Álava. Eliminemos la zona mixta y hagamos la vascófona bilingüe. Que esa es la realidad social.

En La Ribera la revista Plaza Nueva y las "candidaturas electorales progresistas" son abertzales.

Éste es un aviso para los riberos, o los ciudadanos de Riberna, como le están empezando a llamar a La Ribera Navarra algunas personas en las redes sociales.

Diferentes grupos folclóricos (no joteros que sólo canten en español), culturales, candidaturas electorales "progresistas" locales...quieren meter el olenchero y el euskera por todas partes. Y que la gente se disfrace de casera para que se acostumbre a ser vasca.

El ecologismo y el progresismo son sólo un disfraz que ya les ha funcionado a Bildu, Podemos y Geroa Bai en Álava y Navarra, sobre todo de Tafalla y Estella para arriba.

Ojo con la revista Plaza Nueva, que es una revista ribera claramente abertzale, pero encubierta. Plaza Nueva es una revista cultural bastante popular en La Ribera navarra. Va de neutral y quizás de progresista, pero no lo es.

Si no, ¿cómo puede criticar que los riberos se rebelen ante la imposición paulatina del euskera en una zona en la que se habla más árabe?:

Los riberos, con un 1% de vascófonos bilingües no saben ni papa de vascuence (como la mayoría de pamplonicas) y no tienen la menor intención de aprenderlo.

Con este gobierno nacionalista navarro sólo se han apuntado a euskera un puñado de niños a los que les han pagado comedor y autobús. Así cualquiera. Pero sigue siendo una cifra ridícula después de la millonada gastada que han quitado de temas sociales.

El euskera no es el principal signo de identidad navarro. No nos dejemos engañar por los que pretenden hacernos creer que sí lo es.

Pamplonica

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Navarra es monolingüe


Un 15% de vascófonos no hacen a Navarra bilingüe. Navarra tiene un mayor porcentaje de anglófonos que de vascófonos y nadie comete el absurdo de decir que Navarra es trilingüe. Por ejemplo el porcentaje de anglófonos en Madrid es mayor que en Navarra y eso no convierte a Madrid en bilingüe.

Tampoco a nadie en su sano juicio se le ocurriría la sandez de decir que Madrid es bilingüe. Así que no, Navarra no es bilingüe ni trilingüe, Navarra es monolingüe. Hay un pequeño porcentaje de navarros bilingües, trilingües, cuatrilingües..., pero Navarra es monolingüe.

Navarra, a diferencia de Guipúzcoa, Vizcaya, Galicia y Cataluña no es ni ha sido bilingüe nunca, como nos quiere hacer creer la etarrada.

En Cataluña por ejemplo los autóctonos siempre han sido bilingües. Tengo familia en Cataluña que emigró allí por motivos laborales como otros tantos españoles. A los no catalanes se les llama charnegos. Pues bien, mis familiares charnegos tuvieron que aprender catalán porque todo el mundo lo conocía, incluso durante los tiempos de Franco.

En Cataluña se sabe de innumerables casos de exclusión en las aulas contra los niños que no hablan catalán. Lo que hacen con los niños con el catalán lo hacen aquí con el euskera. Conozco casos en La Ulzama y aquí en Pamplona, en Buztinchuri.

En Buztinchuri al menos hay una clase en la que una parte estudiaba euskera como asignatura. Se hacían actividades de juegos para los niños de euskera mientras la parte de la clase que no tenía la asignatura de euskera estaba en un rincón apartada y excluida de los juegos. Esto es una actitud fascista y pasa en pleno s. XXI. También me constan de casos de estos en La Ulzama.

Conociendo a los euskosectarios, seguro que éstos no son una excepción, sino la norma por la que se rigen contra el idioma de todos los navarros.

En Navarra es mayoritario el español porque el aragonés hablado en Navarra (conocido localmente como navarro) se asimiló al castellano poco a poco. No por imposición de ninguna invasión de Castilla, sino por el prestigio que tenía esta lengua.

Navarra, C. Valenciana y Murcia son autonomías básicamente monolingües, con áreas bilingües de vascuence-español en la primera y valenciano-español en las otras dos. Esto convierte a nuestras autonomías en blanco de los ataques de las aspiraciones anexionistas vascas y catalanas.

Aquí en Navarra no son pocos los vascófonos que comentan que no les agrada el batúa (vascuence guipuzcoano básicamente). En el caso de Valencia y Murcia sienten que se les quiere imponer una lengua ajena a la suya, el catalán, con el falso nombre de valenciano.

Pero al margen de las lenguas minoritarias de nuestra regiones, la abrumadora mayoría hispanófona está hasta la coronilla de que se trate al español como lengua de segunda clase.

Mapa del País Vasco y Cataluña con las regiones españolas que aspiran a anexionarse a pesar de que la abrumadora mayoría de sus respectivos habitantes no tengan la más mínima intención de ser anexionados y menos de independizarse de España.

Aquí en Navarra ni siquiera la cuarta parte de nacidos en nuestra provincia hablan euskera, ni tampoco quieren, porque, entre otras cosas, saben que la enseñanza en euskera está contaminada por el adoctrinamiento abertzale. Por desgracia no es sólo cuestión de aprender una lengua, sino que el objetivo de la enseñanza del euskera es ganar conversos al nacionalismo vasco.

Por eso la insistencia del Euskogobierno de Navarra en que todas las ofertas públicas de empleo requieran el euskera. Por un lado excluyen a los navarros no aberchungos e hispanohablantes de otras zonas. 

Por otro lado traen con las Ofertas Públicas de Empleo (OPEs) sólo médicos, profesores... abertzales (colonos) a puestos desde los que pueden proselitar en favor del nacionalismo.

Además si lanzan sólo ofertas laborales para vascófonos están mandando el mensaje que quieren dar de forma desesperada: "si no aprendes euskera no mantendrás tu puesto de trabajo. Y si no mandas a tus hijos a euskera no tendrán futuro laboral en Navarra."

Ellos calculan que con ese mensaje todos los padres de niños mandarán a sus hijos a algún tipo de colegio o ikastrola con inmersión lingüística y esos niños votarán abertzale de adultos como ha pasado en Tafalla, un pueblo no abertzale antes de poner ikastrola y de que sus alumnos se hicieran adultos.

La lengua con sus conversos al nacionalismo es un buen plan para que Euskal Herria conquiste la españolísima y rebelde Navarra. Sin embargo Navarra seguirá españolísima e insumisa a la dictadura de Euskal Herria.

Pamplonica

jueves, 23 de noviembre de 2017

La realidad del euskera


Mientras todos los focos mediáticos siguen puestos en Cataluña, el euskogobierno de Uxue Barkos, consciente de que sólo queda año y medio para unas elecciones en las que puede perder el poder, pisa el acelerador en la euskaldunización de Navarra. Esto ocurre porque la mayor parte de las medidas que promuevan en materia euskoguay, más allá de lo cosmético difícilmente van a ser revertidas por un hipotético nuevo gobierno anti-cambiazo encabezado por UPN, más aun si hay que contar con la rémora del PSN.

Esta semana nos hemos enterado, entre otras muchas cosas, que el kutrepartito que nos ha tocado padecer anuncia a bombo y platillo actos a favor de lo que esta vez han llamado Día Internacional del Euskera en Pamplona, Lesaca, Alsasua, Tafalla, Sangüesa e incluso en Tudela; lugar en el que recordemos nunca se hablado. Los actos que tendrán lugar han sido profusamente anunciados por el Diario de Navarra, que día a día sigue sangrando el prestigio que se le supone a cambio de alguna subvención pública que el euskogobierno no quiere conceder a quien no sea de su cuerda.

Mientras, siguen ninguneando la verdadera naturaleza del día 3 de diciembre en Navarra, que no es otra más que en primer lugar el día de San Francisco Javier, copatrono de Navarra; y en segundo lugar y también por este motivo, el Día de Navarra. Si a mediados de los años 90 el nacionalismo vasco institucionalizó el Día del Euskera es única y exclusivamente para sepultar la fiesta de Navarra, institucionalizada una década antes y que se venía celebrando como fiesta patronal desde hace más de 300 años.

La estrategia de los vasquistas está clara: de momento van a trabajar para transmutar el Día de Navarra en Día del Euskera, este año bajo el rimbombante "Día Internacional del Euskera" (¡como si se hablase en decenas de países!) y con el tiempo, cuando se enteren de que celebran el Aberri Eguna en domingo de resurrección para conmemorar el día en el que el demente de Sabino Arana vio la luz del separatismo vizcaíno, ya introducirán el Día de Euskal Herria también en tres de diciembre.

A estas alturas no descubro nada cuando os digo que a esta gente el euskera se la pela. Para ellos la mamandurria del vascuence sólo es un filtro político con el que dividir a una sociedad entre los miembros abertzalizados de la secta del batúa y todos los demás. Las lenguas están para que la gente se entienda, no para crear castas privilegiadas, ni mucho menos descuartizarnos entre nosotros.

En el mapa de la Península Ibérica que abre este artículo aparecen los idiomas usados por los usuarios de Twitter. En el mismo, el ubicuo inglés adopta el tono gris para no eclipsar a las demás lenguas y podemos comprobar que como es obvio, la geolocalización de los tweets se centra en torno a las áreas urbanas y las vías de comunicación. Mientras que el catalán es hegemónico en toda Cataluña salvo en el área de Barcelona y parte de la costa; la incidencia de otros dialectos parecidos (pero no iguales) en Valencia e Islas Baleares es testimonial. No os molestéis en buscar el euskera, porque dado su baja incidencia relativa ni siquiera aparece en la lista cuando hasta el gallego está incluido.

Pueden obligarle a nuestros hijos a aprender euskera en contra de nuestra voluntad o exigírselo incluso a los barrenderos, lo que no pueden es andar con una pistola detrás nuestra para obligarnos a usar algo que nos han impuesto, aunque esto no quiere decir que no lo hayan intentado.

Los hechos refutan esta realidad: llevamos quemados literalmente miles de millones en euskera para que luego la gente ni lo use. En el caso de Navarra, menos del 13% de sus habitantes mayores de 16 años conocen el vascuence, y sólo el 6% reconoce su uso en su día a día. La situación llega a extremos tan penosos que el euskogobierno ha tenido que crear cuentas institucionales bilingües español/vascuence en twitter, porque mientras que las anteriores cuentas en castellano cosechaban unos cuantos miles de seguidores, las que estaban en batúa no las seguía ni el tato, y eso ya era todo un canteo.

Si para que se hable una lengua es necesaria su imposición en el sistema educativo e incentivar su uso aparente mediante la subvención pública... es que más que una lengua es un muerto viviente.

Mapa original de Eric Fischer
Hispano

lunes, 20 de noviembre de 2017

La influencia del navarroaragonés sobre el español (1a. Parte)


¿Deberíamos recuperar la lengua navarro-aragonesa en La Ribera, Zona Media y zonas de La Montaña?

La respuesta es un rotundo no, pero eso es lo que han hecho los euscolocos con el eusquera. Han pretendido recuperar una lengua, muerta en la mayor parte de Navarra. Y todavía no se rinden, es más, ahora pretenden hacerla oficial en zonas que no se hablaban hace, no ya siglos, sino milenios, si es que se llegó a hablar.

Los euscolocos alegan que hubo hablantes en La Ribera en la Edad Media. Claro, alguna familia suelta habría que hablaba vascuence, pero es que también la habría en Zaragoza, Madrid o Sevilla, como hoy en día. Sin embargo eso no implica que fuera la lengua única ni mayoritaria, ni en el sur ni en el norte de Navarra.

En Navarra la lengua mayoritaria era el idioma navarroaragonés (conocido como romance navarro), hoy llamado aragonés a secas, que solo se mantiene en la parte más septentrional de la autonomía baturra.

Vídeo explicativo de la historia del navarroaragonés:

Aquí dejo una lista de palabras aragonesas hecha por baturros de Teruel. Algunos vocablos ya son parte del español estándar, otros sólo se usan en Navarra, Aragón u otras zonas donde se hablaba alguna variante del aragonés. Los vocablos de este primer párrafo más o menos están en español estándar:

Barrenau (loco), clarión (tiza), escogorciarse (romperse algo de una caída), galán (apuesto), machorra (hembra estéril), malagana (malestar), garza (urraca), zurriago o zurriaga (látigo), poyete (banco de piedra), escopetiau (rápidamente), esmorrarse (golpearse en la boca), zoquete (torpe de entendederas), zarrio (desastrado), pasmau (alucinado), pedrusco (piedra grande)...

Los aumentativos usco y usca son muy característicos del español oriental (antiguamente navarroaragonés) que va desde Navarra hasta Murcia.

Reino de Pamplona con Aragón y La Rioja. Esta es es área de origen donde se hablaba idioma navarroaragonés.

La lengua común navarroaragonesa ha facilitado que desde antaño se haya forjado una identidad común entre las tres modernas autonomías y que los navarros de entonces hayan adquirido el castellano con facilidad y naturalidad y en el proceso darle su aportación navarra (con las de otras partes de España) hasta convertirse en español. Con las grandes aportaciones que el romance navarro ha dado al español, decir que es la lengua de Castilla es faltar a la verdad, carecer de rigor.

Por eso que los académicos prefieren referirse a nuestro idioma como castellano, cuando nace en ese mini Condado de Castilla, burgalés, cántabro y alavés, o cuando Castilla se expandió por todo el centro de España. En cambio los académicos prefieren hablar de español en el momento en que pasa a otros reinos españoles, no sólo porque deja de ser patrimonio exclusivo de Castilla, sino porque la influencia es mutua y muchas veces triunfan como español estándar los elementos y rasgos no castellanos sobre los castellanos.

Estos otros vocablos son en buena parte de ámbito antiguamente navarroaragonesparlantes:

Jada (azada), liza (cordel), palometa (polilla), picaraza (urraca), pindonguiar (callejear), guiñote (juego de cartas), istentinos (intestino), lámpara o lamparón (mancha en la ropa), limaco (baboso), lumia (arpía, mala mujer), lorza (acumulación de grasa), macarra (chulo), mocé (chaval), mendrugo (ignorante), muermo (callado, aburrido), murga (sonido molesto), muga (límite), pella (coliflor), pingo (callejero), venau (chiflado), pretar (apretar), rasca (frío), refajo (prenda de abrigo, baja falda), repantingarse (tumbarse), roña (suciedad), roñoso (avaro), rusiente (al rojo vivo), tragalabas (comilón), ceporro o cepurro (torpe), zopenco (poco habilidoso)...

Son de uso común en nuestras autonomías, aunque alguno ha triunfado también en el español normativo.

Paicer (parecer) y piazo (pedazo) son dos palabras navarroaragonesas que se van relegando a zonas rurales de Navarra, Aragón, Albacete... Paicer (parecer) es un verbo navarroaragonés que se usa en Navarra, Aragón, Tuéjar (Los Serranos, interior de la C.Valenciana), Castilla la Mancha... Alguno podría fruncir el ceño y decir que son simplemente formas incultas de hablar. Y yo hago una pregunta retórica: ¿cómo se dice pedazo en inglés?

Lo cierto es que el latín "pittacium" dio el español "pedazo", el navarroaragonés "piazo" y el inglés "piece". El inglés no es una lengua romance, sino germánica, pero es la más latinizada de su familia lingüística por antigua influencia de la Iglesia Católica y especialmente por la conquista normanda. Por decirlo lisa y llanamente, las lenguas se forman cuando sus hablantes empiezan a hablar mal la lengua estándar. Así el español, el francés, el italiano... son formas de "hablar mal" el latín. 

El español es nuestra lengua, no es una lengua extraña ni extranjera. La hablamos 567 millones de personas y sigue sumando millones de hablantes. El español no es ninguna imposición de Castilla. De hecho es el resultado de la fusión del primitivo castellano con el navarroaragonés y el bable o asturleonés. El español hay que protegerlo y fomentarlo tanto en las zonas mayoritariamente hispanófonas monolingües de Navarra (en La Cuenca de Pamplona y de ahí al sur), como en las vascófonas-hispanófonas bilingües, es decir la zona más al norte e incorrectamente denominada zona vascófona.

Hay mucha gente de la zona vascófona que quiere que sus hijos tengan todas las materias en español y tienen que recorrer distancias kilométricas para que se les imparta las clases en el idioma que es oficial y reconocido por la Constitución. No hay derecho. En cambio para los 4 gatos que quieren estudiar euskera en La Ribera el euscogobierno les ha engatusado con transporte y comedor gratuito porque no había forma de que se apuntaran a vascuence. Pon esos medios en La Montaña y verás cuántos se apuntan.

¿Cuándo va a haber un partido que proponga construir colegios en la zona vascófona que impartan únicamente la lengua oficial de España para dar derechos a esos escolares? No basta con proponerlo en campaña si no se cumple.

Navarra ha hablado diferentes lenguas: latín, celta, árabe, vascuence, navarroaragonés, gascón... Esto lo corrobora nuestro léxico y nuestra toponimia, entre otros campos.

El español es una lengua mestiza que refleja en su vocabulario y pronunciación este hecho. E insisto que la aportación navarra no ha sido menor. Lo navarro está bien reflejado en el español.

Los mexicanos antiguos hablaban diferentes lenguas, entre ellas azteca y maya. Hoy en día 120 millones de mexicanos hablan español. Nadie sería tan insensato de intentar hacer de México un país bilingüe o incluso peor, monolingüe de nahua o maya.

La mayor parte de navarros hablamos español y en consecuencia queremos que sea la lengua abrumadoramente predominantemente en todos los ámbitos, incluyendo la toponimia y la cartelería. No se puede seguir con esa situación de bilingüismo irreal que se refleja en diferentes señales y placas de calles, pues no somos una sociedad bilingüe. Asumamos la terca realidad. 

Dejarle a los nacionalistas pensar que la zona mixta era bilingüe ha traído lo que tenemos ahora. Una cantidad enorme de carteles donde ya no se cortan en poner la versión en euskera en negrita o en lugar más destacado y donde, cada vez más, incluso sólo aparece la versión en euskera. Ya vale de bilingüismo irreal. Ya vale de que accedan a los puestos de trabajo los que hablan euskera antes que el resto por el mero hecho de saberlo. Basta ya.

Pamplonica

viernes, 10 de marzo de 2017

Hablar de una "lengua de la tierra" es una estafa


La foto que abre este artículo es del 7 de febrero de 2016 y está sacada en la Vuelta del Castillo de Pamplona (Navarra). Coincide en el tiempo con unas afirmaciones, que pasaron casi desapercibidas, de Koldo Martínez, parlamentario de Geroa Bai, quien solo tres días antes decía lo siguiente en el Parlamento de Navarra, al hilo de la preparación de un Decreto sobre el uso del euskera en la Administración y sociedad navarras:

"Son los primeros seis meses del nuevo Gobierno, un Gobierno volcado en un cosmopolitismo enriquecedor, que nada tiene que ver con el catetismo monolingüe de gobiernos anteriores”. http://www.parlamentodenavarra.es/es/node/117236  Así pues, tenemos a un guipuzcoano repartiendo carnés de cosmopolita o de cateto según la(s) lengua(s) que un navarro hable.

En noviembre de 2016, se encontraba en preparación el Plan Estratégico del euskera, que mereció las alegaciones de la entidad Sociedad Civil Navarra, ya que consideraba que dicho Plan era inconstitucional, por un lado y, por otro,  que no respetaba los principios que deben regir las actuaciones de la Administración Pública (eficiencia en el gasto y eficacia en la utilización de los recursos públicos).   Para conocer los argumentos con detalle:  http://sociedadcivilnavarra.com/alegaciones-sociedad-civil-navarra-contrarias-al-plan-del-euskera/     Por supuesto, el Plan fue aprobado el pasado 25 de enero.

En marzo de 2017, tenemos encima de la mesa el borrador de Decreto Foral “por el que se regula el uso de las lenguas propias de Navarra en sus administraciones públicas”. 
(Artículo relacionado: “Euskaldunizar toda Navarra a golpe de decreto” http://www.navarraresiste.com/2017/02/euskaldunizar-toda-navarra-golpe-de.html)

Apoyándose en la Ley Foral del Vascuence (de 1986) como si fuera un pararrayos que absorba todo lo que se le va a decir al euskogobierno desde la sociedad, dicen que la finalidad del decreto es “responder a la realidad de la existencia de dos lenguas que son propias de Navarra, euskera y castellano”.  Es decir, importa más que la tierra tenga una lengua que no el uso que de ella hagan los ciudadanos. La realidad lingüística de Navarra es que el 5% de los navarros son hablantes reales y diarios del vascuence como primera lengua, además de que el euskera es oficial solamente en una parte del territorio foral.  

Por lo tanto, ya que la realidad social es tozuda en el sentido que no gusta, el decreto necesita incorporar “una acción positiva y proactiva dirigida a corregir la situación minorizada de una de las lenguas propias de Navarra, el euskera, promoviendo el uso de este idioma mediante una oferta real por parte de las administraciones públicas…”.   Como la ciudadanía es libre y escoge las opciones que más se ajustan a sus intereses, es necesario reconducir al personal por el camino que el euskogobierno considera correcto, gastando el dinero público que haga falta para conseguir los objetivos políticos que se ha marcado.

En realidad, la idea de que la tierra tiene una lengua no es nueva.  El separatismo catalán la viene utilizando desde hace más de treinta años.  Veamos cómo lo explica Dolores Agenjo, en su libro “¡SOS! Secuestrados por el nacionalismo”:

“¿Lengua de la tierra?  Siempre pensé que eran las personas las que tenían una lengua y que la lengua de los territorios, de los países, en definitiva, era la que hablaban o las que hablaban sus habitantes.  De acuerdo con ese razonamiento, tanto el catalán como el castellano o español son lenguas de Cataluña por el simple hecho de ser las que habla más del 90 por ciento de su población. Pero no.  La lógica del nacionalismo no se corresponde con la de las personas normales y corrientes. Para el nacionalismo, la tierra, en este caso, la tierra catalana, tiene lengua.  Una lengua preexistente a los individuos, consustancial a la tierra misma, la esencia de la tierra. Y los derechos de esta lengua-espíritu están muy por encima de los derechos que puedan tener los seres accidentales y transitorios que la habitan”. 

Además, el decreto foral pretende poner en un plano de igualdad a las dos lenguas, por el hecho de que una sea cooficial en una parte del territorio. Así, se introduce la obligatoriedad del bilingüismo del personal en puestos y en zonas donde no se necesita según la realidad sociolingüística.  De aquí a pensar que el castellano no merece más consideración que cualquier otra lengua, aunque sea extranjera, solo hay un paso, que ya se ha dado en otras comunidades como Cataluña y País Vasco.  De hecho, podría darse la paradoja de que un francés euskaldún, por ejemplo, pudiera presentarse a oposiciones o listas de contratación, y conseguir trabajar en la zona vascófona por delante de cualquiera. Esto sería posible con los requisitos vigentes hoy en día para trabajar en la Administración.

Durante la preparación de este artículo, hemos sabido que UPN ya está estudiando recurrir el borrador del decreto porque "impone esta lengua en una Comunidad donde la mayoría de ciudadanos no la habla".   Ver el contenido en: http://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/2017/03/03/upn_estudia_recurrir_decreto_euskera_administracion_519860_300.html


En suma: Defendemos que Navarra tiene como lengua común el español, porque es la lengua que habla la gran mayoría de los ciudadanos que viven en ella,  y a tal realidad social debería ajustarse cualquier planificación lingüística que pretenda realizarse. 

jueves, 17 de marzo de 2016

Hacia la creación de guetos en los modelos de castellano


Es una tendencia que se viene observando sobre todo allí donde el modelo D (íntegramente en euskera) se ha establecido como hegemónico y es algo frente a lo que muchos han pasado de puntillas, quizás por miedo a ser tachados de "xenófobos" única y exclusivamente por exponer un hecho objetivo. Como venía diciendo, hace tiempo que en lugares del País Vasco y el norte de Navarra se vienen produciendo situaciones en las que los hijos de minorías o inmigrantes se concentran de forma proporcionalmente excesiva en torno a centros públicos de enseñanza en castellano y esto último no es una casualidad.

En parte es comprensible que al tratarse generalmente de minorías con carencias económicas severas, estos opten por la educación pública. Otro factor que también hay que tener en cuenta es que la tasa de natalidad entre la población inmigrante es sensiblemente mayor, lo que explica que hayan más hijos de inmigrantes de lo que proporcionalmente le correspondería a este tipo de población, si su tasa de natalidad no doblase a la de los españoles autóctonos. 

El hecho que a cualquiera le llamaría la atención es que los hijos de estas minorías se concentren sobre todo en torno a la educación pública en castellano. Por poner un ejemplo concreto: Vitoria es la capital vasca que tiene una mayor proporción de población extranjera (aproximadamente un 9%) y cuenta con 19 centros educativos en los que los alumnos inmigrantes suponen más de un 30% del total del alumnado, siendo todos ellos menos uno, centros pertenecientes a la red pública. Esta situación de masificación se acentúa aún más en tres centros que superan el 50% de alumnado inmigrante, y otros cuatro que llegan  superar incluso el 80% del total.

No es de extrañar que los padres de estos niños sean pragmáticos y decidan educar a sus hijos en castellano, siendo esta una lengua inclusiva que permite comunicarse con más de 500 millones de personas en todo el mundo; frente al euskera, una lengua exclusiva con la que a penas te puedes llegar a comunicar con un millón de personas. Por no hablar de los alumnos de origen latinoamericano cuya lengua materna ya es el español, es normal que sus padres no vean prioritario el que sus hijos aprendan una lengua que a penas aumenta el círculo de personas con las que puedes hablar, dado que uno se puede comunicar en castellano con el 90% de los vascoparlantes.

Pues bien, estos hechos están siendo utilizados y van a ser utilizados por los abertzales. De forma involuntaria esta situación supone una sibilina forma de desprestigio hacia los modelos de educación pública en castellano que se traduce en que haya padres cuya lengua materna no es el euskera, pero que decidan matricular a sus hijos en el modelo D para evitar la sobre-representación de hijos de extranjeros u otras minorías en torno a los modelos  públicos en castellano. Es comprensible que los padres no estén mucho por la labor de meter a sus hijos en clases sobrepobladas de inmigrantes con un nivel educativo generalmente inferior a la media y que rezaga al resto de la clase. 

Una posible solución a eso sería la inserción de los niños con menor nivel educativo en grupos de adaptación curricular, de forma que los alumnos de una clase queden igualados por lo alto y no por lo bajo. Si la demanda de educación en castellano siempre va a ser mayoritaria entre la población inmigrante, es necesario buscar formulas para que el modelo educativo en su conjunto no se convierta en un gigantesco gueto.

Por la contra y ante esta situación, la propuesta de asociaciones de padres de marcado carácter abertzale consiste en ampliar el modelo D a todo el sistema educativo, de manera que nos encontremos efectivamente con un sistema de inmersión lingüística íntegramente en euskera para todo el mundo con la finalidad de disimular el problema. Bastante poco les importa el hecho de que haya hijos de inmigrantes que ya tienen problemas para adaptarse al castellano, como para obligarles a hablar una lengua que por ejemplo en Vitoria a penas habla el 15% de la población de forma ambiental. 

Al final todo esto es una excusa más para imponer un modelo monolingüe euskaldún que vaya desde los 0 años y para esto ya está dando los primeros pasos en Pamplona EH Bildu, que ha expulsado a los niños de dos guarderías de Pamplona para imponer modelos de inmersión lingüistica euskalduna, tan sólo es una toma de contacto, sólo es el principio.

La enseñanza en vasco en aquellos lugares donde se ajuste a la realidad social y cultural ha de ser una opción para aquellos que lo quieran y no una imposición para aquellos cuya lengua materna es castellano desde tiempos inmemoriales. De la misma manera en que unos padres se han negado a abandonar las guarderías infantiles de Pamplona que Bildu sus lacayos pretenden asimilar al modelo euskérico, sólo nos queda luchar y hacer valer nuestros derechos ligüísticos y educativos para con nuestros hijos como españoles que son.

Hispano

jueves, 20 de noviembre de 2014

Aportación del euskera a la lengua castellana

Monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla, La Rioja

Al contrario de lo que se suele pensar, el euskera no es una lengua aislada de origen ignoto (en la mitología nacionalista es el idioma que hablaba toda la humanidad antes de la torre de Babel...), sino que ha recibido importantes aportaciones de otras lenguas como el latín y ha influido a otras lenguas nacientes como el castellano. También existen teorías con fundamentos más o menos sólidos respecto al origen de la misma, pero eso ya sería tema para otro artículo.

A nadie se le escapa que el romance castellano surge a partir del latín vulgar en el condado medieval de Castilla, un lugar que contaba con una gran influencia vasca y de los visigodos de origen germánico. El reino de Pamplona (posteriormente Navarra) es uno de los protagonistas del inicio de la Reconquista, las tierras que los castellanos irían ganando a los árabes se irían repoblando con vascos y navarros que llevaron sus hábitos lingüísticos y que ocupan importantes puestos en la corte castellana hasta el siglo XIV.

Para más señas, el condado de Castilla pertenece por derecho de matrimonio al rey pamplonés Sancho III, que lo cederá como tal a su hijo Fernando (luego también rey de León) y será su nieto Sancho II el primer rey de Castilla. Como podéis ver, hechos que "sustentan" las teorías batasunas de que Nafarroa no tiene nada que ver con los demás reinos hispanos...

Un pensamiento bastante extendido con respecto a la relación lingüística existente entre el euskera y castellano, que por aquel entonces habrían de ser considerados como protoeuskera y castellano medieval, es que básicamente el castellano sería la forma de hablar el latín de gentes de origen vasco. Baste poner el ejemplo del que se considera el primer texto escrito de un dialecto romance hispánico, que se encuentra en las Glosas Emilianenses de San Millán de la Cogolla.


En el monasterio de Yuso, localizado en dicha localidad riojana, encontramos estas glosas que vienen a ser anotaciones manuscritas en los bordes de página o entre las líneas de un códice en latín con la finalidad de explicar el significado de sus contenidos. Así encontramos unas mil anotaciones de las cuales cien han sido consideradas tradicionalmente como la primera manifestación escrita del castellano. Hoy en día se las considera una variedad riojana ya sea del romance navarro-aragonés o el castellano, en todo caso siendo también este primero un dialecto con sustrato vasco y uno de los ingredientes del complejo dialectal que conformaría el castellano.

En las mismas Glosas Emilianenses encontramos también dos anotaciones en vascuence medieval, la importancia de las mismas reside en que se trata de la primera manifestación escrita del euskera, cuya existencia es muy anterior pero tan solo como una lengua oral no escrita. De esta forma encontramos las primeras anotaciones escritas en euskera en la conocida como "cuna del castellano".


El término antes citado de "cuna del castellano" se encuentra en pugna, ya que no está claro que las glosas estén escritas realmente en castellano antiguo, y ya que a su vez existen unos documentos que son la reproducción de unos supuestos textos escritos en un primitivo romance castellano que se remontarían hasta el siglo IX, mientras que las Glosas Emilianenses están datadas de finales del s. X a principios del XI. Estos documentos son los Cartularios de Valpuesta, localizados en el burgalés Monasterio de Santamaría de la Valpuesta y a escasos kilómetros de Álava, una zona de aún mayor influencia vasca como es lógico.

Parte del actual País Vasco pertenece a la cuna del castellano, no sólo la Álava castellana (occidental) sino también las Encartaciones de Vizcaya. Quienes defiendan que el castellano es una lengua ajena a estas tierras, que se lo hagan mirar.

Estas tesis no se puede sustentar sólo con hechos que pueden ser considerados como coyunturales o casuales ¿Existe actualmente una aportación tangible del euskera al castellano?

Se pueden identificar varios rasgos fonéticos castellanos que probablemente son de influencia vasca:

- En el sistema vocálico se puede observar similitudes entre la fonética vasca y la castellana: En ambas el sistema vocálico consta de sólo cinco fonemas repartidos en tres grados de apertura, cada una de estas vocales admite variaciones del timbre dentro de estos grados, de igual manera en ambas lenguas y a diferencia de las demás lenguas romances. Por ejemplo, no se distingue como en el catalán o el gallego entre e/o abierta y cerrada.

- El betacismo, que es la indistinción entre la b y la v, al ser pronunciadas ambas sonarían como la b tanto en el vasco como en el castellano, mientras que en otras lenguas la pronunciación se opone como bilabial y labiodental respectivamente.

- La caída de /f/ inicial tras pasar por una fase aspirada /h/. En el paso del latín al castellano, la f inicial pasa a ser h aspirada. Por ejemplo farina en latín pasa a ser harina en castellano, mientras que es farina en catalán, italiano y provenzal, fariña en gallego... El cambio también se produce en el gascón, de influencia vasca también. También se da en otras variedades dialectales que no han tenido contacto con el vasco, por lo tanto su influencia sobre el castellano en este sentido puede no ser concluyente.

- El reajuste de las consonantes sibilantes sonoras, que se ensordecen. De esta forma, el complejo sistema de sibilantes del castellano antiguo se simplifica a uno similar al del euskera. Este cambio es tardío (s. XVI) y por lo tanto puede no deberse a la influencia primitiva del vascuence.

- La aparición eventual de una vocal protética delante de la /r/ inicial. Fenómeno que se observa en castellano antiguo y gascón, y del que aún quedan algunos rastros en el castellano actual. Por ejemplo: Arrepentirse en castellano, del latín repentere. Este fenómeno también se da en el italiano, por lo que podría tratarse también de una influencia ajena al euskera.

- El sufijo "-rro" y "-rra". Presente en palabras como navarro, pizarra, carro, guijarro... Se trata de un fonema que no es propio del latín o de cualquiera de sus lenguas románicas, sino que al parecer se fija por influencia vascongada.

Otros ejemplos más fáciles de ver son los préstamos léxicos del vasco al castellano o vasquismos. Un ejemplo arqueotípico es el de la palabra "izquierda", que en latín sería sinister/-tra pero dadas las connotaciones maléficas que este término habría adquirido, se sustituye en el castellano del siglo XII al XIV por izquierda, que presumiblemente vendría del vasco eskerra. Los vasquismos son muy abundantes en el léxico castellano y se pueden poner los siguientes ejemplos:

Aquelarre: (aker larre) prado del macho cabrío.
Alud: (lurte) corrimiento de tierras.
Ama: (ama) madre.
Angula: (angula, del latín anguilla) alevín del pez anguila.
Boina: (bonet) prenda de cabeza, boina.
Bruces: (buruz) de cabeza.
Cencerro: (txintxarri) campanilla.
Cococha: (kokotx) barbilla.
Chabola: (txabola del francés geôle) choza, caseta.
Chatarra: (za harra) lo viejo.
Chistera: (xistera, del latín cistela) cesta.
Gabarra: (kabarra) barcaza.
Ganzúa: (gantzua) alambre para abrir cerraduras.
Guiri: (giristino) cristino.
Mus: (mus) juego de cartas (etimología discutida).
Mochila: (mutil) chico, mozo.
Órdago: (hor + dago) ahí está.
Pacharán: (paitar + aran) licor de endrina.
Pizarra: (lapitz + arri) piedra de pizarra.
Socarrar: (su + gar) fuego + llama.
Zulo: (zulo) agujero.
Zurrón: (zorro) saco.

El análisis de la onomástica española de origen vasco daría para otro artículo aparte, baste decir que el apellido más común en España es el de García, primer apellido de un millón y medio de personas. Provendría del vasco medieval gaztea (joven) o hartza (oso).

Como hemos visto, frente al sectarismo de quienes pretenden hoy en día que en Navarra y el País Vasco se obligue a los chicos y a las chicas a estudiar íntegramente en euskera o exigirle a albañiles el EGA para colocar ladrillos, el castellano y el euskera han convivido a lo largo de la historia y se han hecho importantes aportaciones mutuas que los han enriquecido.

   El castellano ha contado con una mayor capacidad expansiva que se podría deber a sus características fonéticas y léxicas, flexibilidad sintáctica, simplicidad e innovación. Otro hecho que sin duda ayudó fue que el reino hispano que más rápidamente de expandió por la península a costa de los musulmanes fuese el reino cuyo idioma era el castellano. Recurrir a opiniones personales o sucesos puntuales para inferir que el castellano se impuso mediante un poder superior es un recurso victimista que no hay por donde cogerlo, por esa regla de tres si hoy en día la segunda lengua que más gente habla o entiende en Navarra es el inglés, habría que achacarlo a algún tipo de imposición militar y no la hegemonía económica y cultural de los Estados Unidos de América.

   De lo que no cabe duda alguna es de la importante aportación que la lengua vasca hizo en la génesis de un idioma que hoy en día es la lengua materna de más de 400 millones de personas.


Este artículo no habría sido posible sin las indagaciones previas de Ilustrado Español (http://spainillustrated.blogspot.com.es/) entre otras muchas aportaciones anónimas de la red.