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viernes, 27 de julio de 2018

Dicotomía español/castellano: en España hablamos español


El español contemporáneo no es únicamente el castellano, sino que resulta del enriquecimiento de esta antigua lengua romance con lo que aportaron las otras hablas hispánicas. Las regiones españolas que carecen de lengua autóctona que no sea la común consideran la lengua de Castilla tan suya como de los castellanos, y se inclinan por designar como “español“ a la la lengua común, pues ven en el uso del sustantivo “castellano“ que una región es la más relevante en materia lingüística, cuando el idioma lo sienten como pertenencia de todos. Al contrario de lo que piensan algunos, llamar español a la lengua común no implica en absoluto que el gallego, bable, vascuence, aragonés, catalán o el valenciano no sean lenguas españolas. 

Claro que todas ellas son lenguas españolas. Claro que, por ejemplo, el vascuence es "una lengua española", pero no es "la lengua española". El famoso filólogo Ramón Menéndez Pidal denominaba castellano a la lengua del Mío Cid, mientras que la lengua moldeada en colaboración de todas las regiones de España la denominaba español.

Después de los recelos que tuvieron las nuevas repúblicas hispanoamericanas, recién conseguida la independencia, que favorecieron al principio la denominación "lengua castellana", hoy los latinos tienen una preferencia generalizada por los términos "español" y "lengua española". A millones de hispanohablantes les sorprendería que, en la propia España que lo vio nacer, se frenara ese término legalmente como ha pasado en parte en la redacción de la Constitución Española. Y es que para los académicos es abusivo que el nombre "castellano" desplazara a "español" en el texto constitucional.

El filólogo Manuel Seco en el enlace de abajo menciona que los "dialectos" (lenguas realmente, como él afirma) del chino, como el cantonés y el mandarín, son más diferentes entre sí de lo que los idiomas alemán e inglés lo son entre sí. También da su opinión sobre la denominación dicotómica español/castellano:


Para los académicos es preferible hablar de lengua española para referirnos a nuestra lengua universal. Según los académicos es preferible, entre otras razones, denominarla así porque en francés se dice espagnol (de hecho el término es de origen galo), en inglés Spanish, en portugués espanhol... no châtelane, Castillian o castelão...ni nada similar.

Según Manuel Seco: «El empleo sistemático del nombre “castellano” con negación del nombre “español” implica una inexactitud, la de suponer que la lengua oficial de España y de todas las regiones hispanoamericanas es patrimonio de una sola región. Idea falsa, pues la lengua castellana hace ya muchos siglos que no es propiedad de Castilla, sino de todas las regiones y naciones que la tienen como medio de comunicación.»

El devenir de la historia llevará al romance navarro a fundirse con el romance castellano, el romance aragonés... en la lengua española que asombrará al mundo en el Siglo de Oro.

También es interesante tener en mente la afirmación de Carretero y Jiménez: "el romance castellano comenzó a hablarse en tierras de Vizcaya y Álava antes que en Soria, Segovia y toda la Castilla al sur del Duero, y mucho antes que en la mayor parte del reino de León". Es interesante porque en muchas partes de España como el País Vasco se tiene por lengua invasora. Algo que es totalmente falso.

Los políticos que desarrollaron la Constitución Española de 1978 jugaron a ser académicos optando por el término "castellano" en vez de "español". No es que sea mi opinión, es que, insisto, es la de los académicos de la lengua. Los académicos no descartan por completo el término "castellano", pero recomiendan usarlo en otros contextos. De hecho hay dos situaciones en los que el término "castellano" es preferible para denominar a nuestra lengua que "español". Éstas son cuando nos referimos a su época medieval y cuando nos referimos a la actual variante o dialecto del español propia de Castilla; como cuando nos referimos al andaluz o al extremeño, las variantes del español propias de Andalucía y Extremadura respectivamente. Otro uso que sí es aceptado por los eruditos de la lengua para "castellano", pero también con "español" es cuando se contrapone a vascuence, gallego, valenciano...

A Manuel Seco no le da la impresión de que la Constitución permita dejar de reconocer que la mayor parte de los españoles (no tanto en regiones con más de una lengua) denomine a nuestro idioma común como español o lengua española. Además opina que la Constitución no puede ignorar que este uso está recogido en los diccionarios españoles e internacionales.

Es que, ¡qué ignorancia es afirmar que decir español es fascista! Afortunadamente a fuerza de usar ese adjetivo constantemente, el término fascista va perdiendo valor. Cada vez menos gente se lo toma en serio. El emperador Carlos V ya lo denominaba "español". El fascismo nació varios siglos después, en el siglo XX. No hay más ignorante que el que quiere serlo.

Aquí abajo está el diccionario vasco-español-francés”, publicado por el bilbaíno Azkue en 1905. La ortografía vasca todavía no se había oficializado, pero en círculos nacionalistas vascos ya la utilizaban. Así que el tal Azkue debía ser abertzale, vamos, próximo al PNV, porque entonces el nacionalismo vasco estaba en pañales. El tal Azkue no era sospechoso de ser españolista y menos fascista (aún no existía el fascismo) y tampoco estaba gobernando ni Primo de Ribera ni Franco alguno. Sus dictaduras fueron unos cuantos años posteriores a la publicación del diccionario de Azkue. Azkue sería nacionalista, pero su diccionario era una obra académica, no política. Por eso su diccionario no se llamó de eusquera-castellano-francés:



Entre todos los filólogos contemporáneos, Inés Fernández Ordóñez es probablemente mi preferida, pues ha planteado y aclarado temas que hasta que hizo sus aportaciones no estaban tan definidos. Ella es miembro de la RAE. Es quizás la principal difusora de una obra clave en la lingüística de la lengua española: el Atlas Lingüístico de la Península Ibérica (ALPI). Este atlas, aunque un tanto falto de actualidad, es sumamente útil para definir las zonas lingüísticas de España en relación con la historia de la reconquista. Este fabuloso trabajo del ALPI lo concibió en 1914 el célebre Ramón Menéndez Pidal, aunque su discípulo, el albaceteño Tomás Navarro Tomás, se encargó de dirigir la obra. El ALPI se completó en 1954 y en 2016 se publicó en Internet.

Según Inés Fernández Ordóñez, la académica, «El español es un crisol de rasgos lingüísticos de dispar procedencia y en su formación influyeron elementos asturleoneses, navarroaragoneses, gallegoportugueses y catalanes».

Éste es el blog de doña Inés Fernández Ordóñez: http://eumanismo.blogspot.com/2011/02/ines-fernandez-ordonez-rae.html

En él explica temas que la mayoría desconocemos, como el por qué de hacer una distinción semántica entre los sustantivos español y castellano. Comenta que el español es un idioma compuesto de la unión de castellano, más navarroaragonés (aragonés), más asturleonés. Y para justificarlo asevera que muy a menudo han triunfado en el español las formas asturleonesas y navarroaragonesas sobre las castellanas.

En su discurso de entrada a la RAE es mucho más explícita al respecto.

La lengua española nació como lengua castellana entre Burgos y Cantabria, que formaban el primitivo Condado de Castilla. http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/07/castillayleon/1289123856.html Pero ese primitivo y pequeño Condado de Castilla incluía parte de Vizcaya y Álava por lo que decir que el español es una lengua ajena al País Vasco es absurdo. Mucho antes de que Valladolid, Toledo, Madrid... hablaran castellano ya lo hablaban los vascos.


Durante muchos años se asegurado erróneamente que las Glosas de San Millán eran castellano. En realidad de lo que se trataba era del romance navarroaragonés. Así lo consideran los filólogos hoy en día. Tampoco fue un error imperdonable, pues aragonés y castellano eran muy, pero muy parecidos, especialmente en aquella etapa primigenia del medievo. Más, si cabe, porque el navarroaragonés riojano era aún más similar al castellano que las otras variantes navarroaragonesas. Lo mismo que la variante de Aragón era la variante del navarroaragonés más similar al catalán.

Paradójicamente si vascos y catalanes quieren independizarse tendrán que fomentar el español

En los sistemas imperiales, siempre ha sucedido invariablemente que aquellos que están más preparados y que son más capaces de desafiar a la nación dominante son aquellos que conocen bien la lengua de la potencia dominadora y después lo han aplicado a favor de su pueblo. Diciéndolo en cristiano, fue un abogado anglófono llamado Gandhi, y no campesinos hindihablantes, el que logró la independencia de La India; y sólo después de que los irlandeses pararan de hablar gaélico desafiaron a sus gobernantes británicos, finalmente consiguiendo la independencia.

Aunque parezca una paradoja, los movimientos independentistas que han triunfado no lo han hecho con la lengua que desconocían sus dominadores.

Además cuando Irlanda se independizó del Reino Unido a nadie se le ocurrió la barbaridad de imponer el gaélico y eliminar el inglés. Los nacionalistas escoceses no aspiran a independizarse y a imponer el escocés (scot) o el gaélico escocés. El inglés es la lengua materna de irlandeses y escoceses, además de ser una lengua internacional. Y hay un gran consenso en Irlanda y Escocia de que esas otras lenguas se protegerán en unas zonas concretas, pero no se expandirán más allá. El consenso no aspira a que las lenguas locales estén en igualdad de condiciones que el inglés y mucho menos que aspiren a sustituirlo.

En cambio los vascos y catalanes no se conforman con la independencia, sino que encima quieren eliminar el idioma español, a corto o a largo plazo. No importa que el español sea la lengua materna de más de la mitad de sus ciudadanos, ni siquiera que el español sea una lengua que hablan cerca de 600 millones de personas. No les importa que unos 500 millones lo tengan por lengua materna. Es un inmenso potencial lo que se puede hacer con el español. De ahí que junto con inglés, francés, ruso, chino y árabe, el español sea una de las lenguas oficiales de la ONU.

La India era claramente una colonia. Irlanda no exactamente, pero había luchado contra el dominio británico desde el principio por siglos. Los vascos y catalanes sólo han empezado a no querer ser españoles desde anteayer. De hecho los vascos han sido orgullosamente españoles por los siglos de los siglos. Irlanda, La India...son casos que no tienen nada que ver con Cataluña o el País Vasco. Además las independencias irlandesa e india se consiguieron en una época propicia y anterior incluso a la gran descolonización. La gran época descolonizatoria fue la de las décadas de 1950, 1960 y 1970 especialmente la década de los 60. 

El indio Ghandi y el irlandés De Valera

Mahatma Ghandi, el máximo líder independentista indio, fue un buen estudiante de derecho en Inglaterra y por tanto se desenvolvía con soltura en la lengua de sus amos coloniales. Hablaba y escribía en inglés sin faltas ortográficas ni incorrecciones gramaticales. Consiguió que la India se independendizara. Ni él ni sus sucesores se plantearon sustituir el inglés como lengua de trabajo en la India.

Eamonn de Valera, un héroe de la Independencia de la República de Irlanda, no pretendió imponer un programa de irlandización lingüística. Los independentistas irlandeses mantuvieron el inglés y protegieron el gaélico irlandés, pero sin pretender imponerlo en las zonas anglófonas de mayoría monolingüe. Sus sucesores irlandeses han mantenido la misma acción política.

Es interesante lo que plantea este artículo abajo sobre Eamonn de Valera, un descendiente de los españoles supervivientes de la Armada Invencible, que se integraron muy bien en la católica Irlanda. El artículo plantea el triunfo de la independencia irlandesa por un descendiente de los españoles de la Armada Invencible como la revancha de la derrota española:


Pamplonica

miércoles, 30 de mayo de 2018

En la Ribera de Navarra NUNCA se habló euskera (3ª parte)


Me dispongo a terminar con este artículo mi serie sobre la NO euskaldunidad del sur de Navarra. Cuando digo "no euskaldunidad", no quiero decir que actualmente la Ribera no es euskalduna, algo que es obvio para aquel capaz de ver y oír, quiero decir que NUNCA lo ha sido.

Recapitulando, en la primera parte hablé sobre una teoría histórica que tiene bastantes visos de estar en lo cierto, esta es la de la euskaldunización tardía tanto de Navarra como del País Vasco. Obviamente me refiero a las tierras de lo que hoy conocemos como Navarra y País Vasco, siendo ambos conceptos algo más recientes, sobre todo en el caso de las Provincias Vascongadas. Así es como en Navarra se había hablado de forma profusa latín u otras lenguas hispánicas prelatinas, antes incluso que el protovasco, dado que la inclusión euskalduna no habría tenido lugar de forma significativa hasta el final del Imperio Romano, entre los siglos V y VI d.C.



En la segunda parte he dado algunos ejemplos de cómo mediante la manipulación histórica más torticera, los abertzales pretenden justificar la euskaldunidad durante el medievo de las tierras al sur de Navarra, situación ésta que habría ido remitiendo debido a las invasiones de pérfidos españoles. 

La realidad es que esta supuesta euskaldunidad se basa en unos cuantos casos particulares de uso aislado asociado a emigrantes provenientes del norte de Navarra y del sur de Francia principalmente, y que existe un mar de documentación que demuestra que al final de la Reconquista las gentes al sur de Navarra hablaban principalmente lenguas romances y después castellano; mientras que no ocurre lo mismo con el euskera, que si según los abertzales fue muy usado por aquellos tiempos, pues no nos han quedado inscripciones o documentos que lo demuestren. Sin embargo existe un hecho que marca de forma clara la frontera entre la zona en la que el vasco era usado unas veces más y otras menos, y la zona en la que no.



Cuando uno observa la toponimia de Navarra encuentra un patrón que divide la Comunidad Foral prácticamente en dos. Al norte tenemos una zona que forma un gradiente que va desde la zona más septentrional, con una toponimia mayoritariamente eusquérica; hasta la Zona Media, lugar en el que se produce un corte abrupto de la toponimia vasca, ya generalmente minoritaria, para dar una zona de toponimia romance.

Tampoco es cuestión de llevarse a engaños con respecto a la mitad norte de Navarra, ya que en esta zona también existe mucha toponimia mayor de origen latino. Incluso el nombre de la propia capital de Navarra proviene del patronímico del general romano Pompeyo en Grande, por no decir también que mucha toponimia vasca ha sido adoptada a su vez por influencia romana, sirva como ejemplo un accidente tan al norte como el propio río Bidasoa, que viene del latín "via ad Oiasso".

Pero el caso que nos ocupa es la frontera romance-vascuence. Tenemos la suerte de que la toponimia navarra está muy bien estudiada, contabilizándose unos 100.000 topónimos menores recogidos en cincuenta y nueve volúmenes, correspondiendo estos a parajes o accidentes geográficos a escala local. Estos son los que deberían tener una denominación acorde a la extracción lingüística de las clases más humildes, que son al fin y al cabo su realidad más cercana. 

Por ejemplo, es bien conocido que el nombre del Ujué proviene del vasco Uxue (paloma) que ya a mediados del Medievo figura como "Santa María de Uxue" o de "Ussue", pues bien, según la Toponimia Oficial de Navarra Ujué cuenta con un 50% de toponimia menor de origen vasco. La situación cambia dramáticamente cuando vamos al pueblo de al lado, San Martín de Unx, que está a poco más de 5 kilómetros, allí la toponimia vasca representa el 1-2% de la toponimia menor.

Este patrón se repite a lo largo de una serie de pueblos limítrofes que trazan una frontera vasco-romance, que corresponde a su vez con el momento de máxima expansión del vascuence, quizás en el siglo X. Esta línea imaginaria también continúa a lo largo del País Vasco. Esto no quiere decir que los territorios al norte de esta línea fuesen 100% euskaldunes, sino que en ellos podemos encontrar uso del euskera real por parte de sus habitantes más humildes, sin tener por qué corresponder con una mayoría vascoparlante ni mucho menos las élites locales.

Pueblos adyacentes en Navarra que pasan de un 20-70% de toponimia vasca a un 0-3%

Pueblos adyacentes del País Vasco que pasan de un 30-70% de toponimia vasca a uno 0-3%

Como vengo diciendo, esta es la prueba palpable que ha quedado marcada a fuego en nuestro legado toponímico, legado que en los años 90 quedó registrado de forma indeleble por parte del Gobierno de Navarra. La prueba del algodón que finalmente demuestra que el euskera no bajó más allá de Tafalla. 

 Frontera vascorromance de la toponimia del País Vasco y Navarra

Es por esto que a los vasquistas no les ha quedado más remedio que inventarse toponimia eúscara para pueblos de la Ribera. Algunos nombres como Erri-berri para Olite son un error en sí mismas, ya que Erri-Berri quiere decir tierra nueva y se refiere a las tierras de Olite y más allá que fueron siendo ganadas con la reconquista, o Azkoyen para Peralta, un invento de primeros del siglo XX que se limita a traducir al vasco el nombre latino original de Peralta (del romance, "piedra alta") y de ahí la fábrica de máquinas de tabaco y el equipo de fútbol sala que son prácticamente quienes lo han hecho cooficial. Otros inventos son sin embargo traducciones cutres, como por ejemplo Kaparrotsu o Tutera. 

Riberos, aun estáis a tiempo de parar la hidra del expansionismo euskaldún antes de que llege a vuestras casas. Sólo quien afronte los problemas puede llegar a solucionarios. Es eso, o vivir en una Navarra en la que si no pasáis por el trámite absurdo del euskera batúa seréis ciudadanos de segunda que hablan el idioma equivocado. Por todo esto es tan importante que los riberos acudan a la manifestación contra la imposición lingüistica que tendrá lugar el próximo sábado día 2 de junio en Pamplona.



Hispano

jueves, 23 de noviembre de 2017

La realidad del euskera


Mientras todos los focos mediáticos siguen puestos en Cataluña, el euskogobierno de Uxue Barkos, consciente de que sólo queda año y medio para unas elecciones en las que puede perder el poder, pisa el acelerador en la euskaldunización de Navarra. Esto ocurre porque la mayor parte de las medidas que promuevan en materia euskoguay, más allá de lo cosmético difícilmente van a ser revertidas por un hipotético nuevo gobierno anti-cambiazo encabezado por UPN, más aun si hay que contar con la rémora del PSN.

Esta semana nos hemos enterado, entre otras muchas cosas, que el kutrepartito que nos ha tocado padecer anuncia a bombo y platillo actos a favor de lo que esta vez han llamado Día Internacional del Euskera en Pamplona, Lesaca, Alsasua, Tafalla, Sangüesa e incluso en Tudela; lugar en el que recordemos nunca se hablado. Los actos que tendrán lugar han sido profusamente anunciados por el Diario de Navarra, que día a día sigue sangrando el prestigio que se le supone a cambio de alguna subvención pública que el euskogobierno no quiere conceder a quien no sea de su cuerda.

Mientras, siguen ninguneando la verdadera naturaleza del día 3 de diciembre en Navarra, que no es otra más que en primer lugar el día de San Francisco Javier, copatrono de Navarra; y en segundo lugar y también por este motivo, el Día de Navarra. Si a mediados de los años 90 el nacionalismo vasco institucionalizó el Día del Euskera es única y exclusivamente para sepultar la fiesta de Navarra, institucionalizada una década antes y que se venía celebrando como fiesta patronal desde hace más de 300 años.

La estrategia de los vasquistas está clara: de momento van a trabajar para transmutar el Día de Navarra en Día del Euskera, este año bajo el rimbombante "Día Internacional del Euskera" (¡como si se hablase en decenas de países!) y con el tiempo, cuando se enteren de que celebran el Aberri Eguna en domingo de resurrección para conmemorar el día en el que el demente de Sabino Arana vio la luz del separatismo vizcaíno, ya introducirán el Día de Euskal Herria también en tres de diciembre.

A estas alturas no descubro nada cuando os digo que a esta gente el euskera se la pela. Para ellos la mamandurria del vascuence sólo es un filtro político con el que dividir a una sociedad entre los miembros abertzalizados de la secta del batúa y todos los demás. Las lenguas están para que la gente se entienda, no para crear castas privilegiadas, ni mucho menos descuartizarnos entre nosotros.

En el mapa de la Península Ibérica que abre este artículo aparecen los idiomas usados por los usuarios de Twitter. En el mismo, el ubicuo inglés adopta el tono gris para no eclipsar a las demás lenguas y podemos comprobar que como es obvio, la geolocalización de los tweets se centra en torno a las áreas urbanas y las vías de comunicación. Mientras que el catalán es hegemónico en toda Cataluña salvo en el área de Barcelona y parte de la costa; la incidencia de otros dialectos parecidos (pero no iguales) en Valencia e Islas Baleares es testimonial. No os molestéis en buscar el euskera, porque dado su baja incidencia relativa ni siquiera aparece en la lista cuando hasta el gallego está incluido.

Pueden obligarle a nuestros hijos a aprender euskera en contra de nuestra voluntad o exigírselo incluso a los barrenderos, lo que no pueden es andar con una pistola detrás nuestra para obligarnos a usar algo que nos han impuesto, aunque esto no quiere decir que no lo hayan intentado.

Los hechos refutan esta realidad: llevamos quemados literalmente miles de millones en euskera para que luego la gente ni lo use. En el caso de Navarra, menos del 13% de sus habitantes mayores de 16 años conocen el vascuence, y sólo el 6% reconoce su uso en su día a día. La situación llega a extremos tan penosos que el euskogobierno ha tenido que crear cuentas institucionales bilingües español/vascuence en twitter, porque mientras que las anteriores cuentas en castellano cosechaban unos cuantos miles de seguidores, las que estaban en batúa no las seguía ni el tato, y eso ya era todo un canteo.

Si para que se hable una lengua es necesaria su imposición en el sistema educativo e incentivar su uso aparente mediante la subvención pública... es que más que una lengua es un muerto viviente.

Mapa original de Eric Fischer
Hispano

lunes, 20 de noviembre de 2017

La influencia del navarroaragonés sobre el español (1a. Parte)


¿Deberíamos recuperar la lengua navarro-aragonesa en La Ribera, Zona Media y zonas de La Montaña?

La respuesta es un rotundo no, pero eso es lo que han hecho los euscolocos con el eusquera. Han pretendido recuperar una lengua, muerta en la mayor parte de Navarra. Y todavía no se rinden, es más, ahora pretenden hacerla oficial en zonas que no se hablaban hace, no ya siglos, sino milenios, si es que se llegó a hablar.

Los euscolocos alegan que hubo hablantes en La Ribera en la Edad Media. Claro, alguna familia suelta habría que hablaba vascuence, pero es que también la habría en Zaragoza, Madrid o Sevilla, como hoy en día. Sin embargo eso no implica que fuera la lengua única ni mayoritaria, ni en el sur ni en el norte de Navarra.

En Navarra la lengua mayoritaria era el idioma navarroaragonés (conocido como romance navarro), hoy llamado aragonés a secas, que solo se mantiene en la parte más septentrional de la autonomía baturra.

Vídeo explicativo de la historia del navarroaragonés:

Aquí dejo una lista de palabras aragonesas hecha por baturros de Teruel. Algunos vocablos ya son parte del español estándar, otros sólo se usan en Navarra, Aragón u otras zonas donde se hablaba alguna variante del aragonés. Los vocablos de este primer párrafo más o menos están en español estándar:

Barrenau (loco), clarión (tiza), escogorciarse (romperse algo de una caída), galán (apuesto), machorra (hembra estéril), malagana (malestar), garza (urraca), zurriago o zurriaga (látigo), poyete (banco de piedra), escopetiau (rápidamente), esmorrarse (golpearse en la boca), zoquete (torpe de entendederas), zarrio (desastrado), pasmau (alucinado), pedrusco (piedra grande)...

Los aumentativos usco y usca son muy característicos del español oriental (antiguamente navarroaragonés) que va desde Navarra hasta Murcia.

Reino de Pamplona con Aragón y La Rioja. Esta es es área de origen donde se hablaba idioma navarroaragonés.

La lengua común navarroaragonesa ha facilitado que desde antaño se haya forjado una identidad común entre las tres modernas autonomías y que los navarros de entonces hayan adquirido el castellano con facilidad y naturalidad y en el proceso darle su aportación navarra (con las de otras partes de España) hasta convertirse en español. Con las grandes aportaciones que el romance navarro ha dado al español, decir que es la lengua de Castilla es faltar a la verdad, carecer de rigor.

Por eso que los académicos prefieren referirse a nuestro idioma como castellano, cuando nace en ese mini Condado de Castilla, burgalés, cántabro y alavés, o cuando Castilla se expandió por todo el centro de España. En cambio los académicos prefieren hablar de español en el momento en que pasa a otros reinos españoles, no sólo porque deja de ser patrimonio exclusivo de Castilla, sino porque la influencia es mutua y muchas veces triunfan como español estándar los elementos y rasgos no castellanos sobre los castellanos.

Estos otros vocablos son en buena parte de ámbito antiguamente navarroaragonesparlantes:

Jada (azada), liza (cordel), palometa (polilla), picaraza (urraca), pindonguiar (callejear), guiñote (juego de cartas), istentinos (intestino), lámpara o lamparón (mancha en la ropa), limaco (baboso), lumia (arpía, mala mujer), lorza (acumulación de grasa), macarra (chulo), mocé (chaval), mendrugo (ignorante), muermo (callado, aburrido), murga (sonido molesto), muga (límite), pella (coliflor), pingo (callejero), venau (chiflado), pretar (apretar), rasca (frío), refajo (prenda de abrigo, baja falda), repantingarse (tumbarse), roña (suciedad), roñoso (avaro), rusiente (al rojo vivo), tragalabas (comilón), ceporro o cepurro (torpe), zopenco (poco habilidoso)...

Son de uso común en nuestras autonomías, aunque alguno ha triunfado también en el español normativo.

Paicer (parecer) y piazo (pedazo) son dos palabras navarroaragonesas que se van relegando a zonas rurales de Navarra, Aragón, Albacete... Paicer (parecer) es un verbo navarroaragonés que se usa en Navarra, Aragón, Tuéjar (Los Serranos, interior de la C.Valenciana), Castilla la Mancha... Alguno podría fruncir el ceño y decir que son simplemente formas incultas de hablar. Y yo hago una pregunta retórica: ¿cómo se dice pedazo en inglés?

Lo cierto es que el latín "pittacium" dio el español "pedazo", el navarroaragonés "piazo" y el inglés "piece". El inglés no es una lengua romance, sino germánica, pero es la más latinizada de su familia lingüística por antigua influencia de la Iglesia Católica y especialmente por la conquista normanda. Por decirlo lisa y llanamente, las lenguas se forman cuando sus hablantes empiezan a hablar mal la lengua estándar. Así el español, el francés, el italiano... son formas de "hablar mal" el latín. 

El español es nuestra lengua, no es una lengua extraña ni extranjera. La hablamos 567 millones de personas y sigue sumando millones de hablantes. El español no es ninguna imposición de Castilla. De hecho es el resultado de la fusión del primitivo castellano con el navarroaragonés y el bable o asturleonés. El español hay que protegerlo y fomentarlo tanto en las zonas mayoritariamente hispanófonas monolingües de Navarra (en La Cuenca de Pamplona y de ahí al sur), como en las vascófonas-hispanófonas bilingües, es decir la zona más al norte e incorrectamente denominada zona vascófona.

Hay mucha gente de la zona vascófona que quiere que sus hijos tengan todas las materias en español y tienen que recorrer distancias kilométricas para que se les imparta las clases en el idioma que es oficial y reconocido por la Constitución. No hay derecho. En cambio para los 4 gatos que quieren estudiar euskera en La Ribera el euscogobierno les ha engatusado con transporte y comedor gratuito porque no había forma de que se apuntaran a vascuence. Pon esos medios en La Montaña y verás cuántos se apuntan.

¿Cuándo va a haber un partido que proponga construir colegios en la zona vascófona que impartan únicamente la lengua oficial de España para dar derechos a esos escolares? No basta con proponerlo en campaña si no se cumple.

Navarra ha hablado diferentes lenguas: latín, celta, árabe, vascuence, navarroaragonés, gascón... Esto lo corrobora nuestro léxico y nuestra toponimia, entre otros campos.

El español es una lengua mestiza que refleja en su vocabulario y pronunciación este hecho. E insisto que la aportación navarra no ha sido menor. Lo navarro está bien reflejado en el español.

Los mexicanos antiguos hablaban diferentes lenguas, entre ellas azteca y maya. Hoy en día 120 millones de mexicanos hablan español. Nadie sería tan insensato de intentar hacer de México un país bilingüe o incluso peor, monolingüe de nahua o maya.

La mayor parte de navarros hablamos español y en consecuencia queremos que sea la lengua abrumadoramente predominantemente en todos los ámbitos, incluyendo la toponimia y la cartelería. No se puede seguir con esa situación de bilingüismo irreal que se refleja en diferentes señales y placas de calles, pues no somos una sociedad bilingüe. Asumamos la terca realidad. 

Dejarle a los nacionalistas pensar que la zona mixta era bilingüe ha traído lo que tenemos ahora. Una cantidad enorme de carteles donde ya no se cortan en poner la versión en euskera en negrita o en lugar más destacado y donde, cada vez más, incluso sólo aparece la versión en euskera. Ya vale de bilingüismo irreal. Ya vale de que accedan a los puestos de trabajo los que hablan euskera antes que el resto por el mero hecho de saberlo. Basta ya.

Pamplonica

martes, 9 de mayo de 2017

El español crece, el vascuence no, pero nos lo meten por decreto


Los Estados Unidos tienen una población hispana de cerca de 50 millones, poco más que el total de población del conjunto de España. No sólo los ya conocidos estados pegados a México (California, Arizona, Nuevo México, Texas) y La Florida tienen grandes proporciones (en muchas zonas importantes de estos estados son mayoría) de población hispana, sino que la población hispana está pisando fuerte más allá en Nevada, Colorado, Utah, las dos Virginias, Georgia, Alabama, Nueva Jersey... y por supuesto, en grandes ciudades como Boston, Nueva York, Chicago, San Luis, Minneapolis, Seattle... y más allá de sus áreas metropolitanas.

Ni he mencionado Los Ángeles, San Francisco, San Diego, Austin, San Antonio, Dallas, Las Vegas, Phoenix, Mesa, Albuquerque, El Paso, Miami... porque están dentro del área profundamente hispanizada. Miami tiene una mayoría hispana del 65%, llegando la cosa hasta el punto de que los anglos se están empezando a mudar a zonas menos hispanizadas. Y no es por otra razón que porque todo el mundo habla español y si no hablas español tus jefes cubano-americanos difícilmente te contratarán porque sus clientes son mayoritariamente hispanohablantes, y en algunos casos no hablan otro idioma que español. Y es que en Miami, partes de Nueva York (y otras grandes ciudades y zonas rurales) y en amplias zonas del núcleo duro hispánico, California-Arizona-Nuevo México-Texas ya hay mucha gente que no se molestan en aprender inglés, porque no lo necesitan.

Los Ángeles es ya otra población más con mayoría hispana. Aunque, al ser menos sólida, y más recientemente adquirida (la mayoría hispana) que en Miami, y de un origen más humilde, no hay tantos adinerados hispánicos como en Miami y el inglés es todavía necesario, aunque el conocimiento de español te garantiza un mayor salario que el que puedes conseguir al solo conocer inglés.

Casi todos los rincones de EEUU se están hispanizando. Mientras, aquí en Navarra se está intentando que una lengua que solo habla fluidamente un escaso 10% se imponga a golpe de decreto al resto. Es el caso opuesto al de los EEUU.

Aquí no hay una mayoría que reclame implantar el euskera, es una minoría exigua. Aquí no rige la ley de la oferta y la demanda, sino la de la imposición de la minoría. Así nos va.
Mientras, los puestos de trabajo en la sanidad y enseñanza públicas se reservan a la privilegiada minoría de vascófonos, para apenas utilizar el euskera en el puesto de trabajo, y siempre con gente que habla fluidamente ambas lenguas.

Y a los inmigrantes africanos y europeos que les zurzan, que es más importante satisfacer a los cuatro euskaldunes (todos ellos fluidamente hispanohablantes) que a los inmigrantes no hispanohablantes.

Por contra la empresa privada, quitando las relacionadas con el euskera, el grupo Mondragón (Eroski, Forum Sport, If, Laboral Kutxa, Seguros Lagún Aro...) y Elkar, se guía por la ley de la oferta y la demanda, y rara vez prioriza el euskera sobre otras aptitudes, como el conocimiento de inglés. Ahí están todas las eólicas, exportadoras y hoteles que se vuelven locas por tener una persona capaz de hablar inglés con fluidez. Estas son las empresas punteras de i+d, las que dan riqueza real y puestos de trabajo no subvencionados.

Alguno dirá que hablar idiomas internacionales, como el inglés, con fluidez no está reñido con aprender euskera. Lo cierto es que la gran mayoría de vascófonos no saben escribir en castellano sin faltas de ortografía, a menudo graves. Ni qué hablar de las tildes o de los errores gramaticales... Habría que echar un vistazo a los informes que dan los médicos vascófonos. Si se exige hablar euskera, a un médico o funcionario vascófono (y al resto) se le debería exigir pasar una redacción en castellano y si no redacta medianamente pasable y tiene varias faltas ortográficas, no pasa el examen. No es de recibo que un funcionario no sepa dar informes razonablemente redactados y sin faltas ortográficas, tildes inclusive.

Además el que recibe la enseñanza en euskera, rara vez habla más fluidamente en inglés que el resto de estudiantes que no tienen euskera. Por otro lado si estudias en euskera, como mucho te da para meter inglés, pero es imposible añadir otra lengua internacional al mix lingüístico. Afortunadamente todos los navarros hablamos una lengua internacional, el español. Sin embargo es muy útil saber otras lenguas internacionales.

España tiene un gran déficit de conocimiento de inglés. Ahora que empieza a haber más (aunque no demasiados) jóvenes españoles que hablan inglés fluidamente, medios informativos internacionales como TheEconomist nos informan de que saber inglés ya no es suficiente, que hace falta más lenguas internacionales. En España estamos a la cola en conocimiento de lenguas internacionales y el insensato Gobierno de Navarra luchando sin tregua contra el PAI.

Dale que te pego en publicidad y gastos para promover el euskera con el inglés y el castellano. ¡Que no nos timáis a los padres de escolares! ¡Que el euskera no te garantiza un futuro laboral prometedor fuera de lo público!

Puede que venga un gobierno que prefiera usar sus recursos en mejorar la sanidad a costa de recortar la sangría económica de las subvenciones al euskera. En el futuro incluso lo público puede exigir inglés por encima de euskera, o quién sabe qué, porque esto depende de los caprichos o necesidades del gobierno de turno. En cambio en lo privado la demanda de inglés, francés, alemán, chino... sigue creciendo sin imposición, con naturalidad.

Una colaboración de Pamplonica