Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanos. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de noviembre de 2018

Yo también fui a Alsasua


El pasado domingo tuve el honor de acudir a Alsasua, de compartir el mismo acto con víctimas del terrorismo como Beatriz Sánchez (una de las niñas que sobrevivió atentado a la casa cuartel de Zaragoza) o todo un ejemplo de resistencia al totalitarismo etarra como es José Antonio Ortega Lara.

Durante la noche y suponemos que con la connivencia del ayuntamiento, estos animales de bellota habían dejado una montaña de estiércol en la plaza de su pueblo, sabemos por las imágenes compartidas en redes sociales dado que esto no tuvo incidencia alguna. Pero nos hacemos a la idea del nivelazo de gentuza capaz de llenar Alsasua de mierda.

Llegamos a un pueblo tomado por la Guardia Civil y la Policía Foral, no en vano disidentes de la izmierda abertzale oficial habían convocado para amenizarnos la jornada a gentuza venida de todo el País Vasco, Navarra y más allá; mientras que los batasunos más ortodoxos habían dado órdenes de atar a sus perros para evitar las imágenes que daría una confrontación directa. 

En primer lugar, impresionantes imágenes cruzando la calle principal del pueblo, ver a gente con banderas españolas caminando por las calles de Alsasua es una estampa que tiene algo de surrealista, no debería de ser así pero más de 40 años de hegemonía proetarra en este pueblo del Corredor de la Barranca lo han convertido en una zona no-go para todo aquel que no comulgue con la secta vasquista, además de un erial económico. Por aquí ya podías ver a algunos vecinos y forasteros admirando la estampa con la cara de quien ve algo inaudito, aunque por el momento sin decir ni mu.

Llegados al quiebro que nos conducía hacia la plaza del pueblo, dos cordones policiales nos separaban de la turba de niñatos kaleborrokeros que desde primeras horas se habían congregado en el pueblo para dedicarnos su odio entre alguna cerveza o rayita de speed. Al cruzar por aquí una lluvia de insultos clásicos como "españoles hijos de puta" que obtenía como respuesta el crepitar de las banderas. Si bien en un principio no hubo lanzamiento de objetos, otras personas denunciaron el lanzamiento de monedas, mecheros, botellas de agua y alguna piedra (o pedrusco); hecho de los que dan fe varios vídeos por mucho que ladre la progredumbre.

Llegamos a la plaza finalmente entre la bordería y la falta de profesionalidad de algún foral, aquí sólo podemos oír a la manada proetarra gritar sus consignas al uso, como los clásicos "alde hemendik, utzi pakean" (fuera de aquí, dejadnos en paz) o "Jo ta ke irabazi arte" (darle duro hasta la victoria, usado profusamente por proetarras) que obtenían por nuestra parte gritos de "España" o "libertad".

El acto tarda algo más en comenzar, tiempo el cual siguen llegando asistentes hasta llenar a rebosar la plaza del pueblo. Cuando la turba kaleborrokera acrecenta sus gritos, sabemos que llegan las personalidades de alguno de los partidos que han secundado la concentración convocada por la plataforma España Ciudadana. Primero llega Ana Beltrán junto con la plana del PP de Navarra, después Santiago Abascal por VOX , junto con Ortega Smith, Rocío Monasterio, Ortega Lara... Por último, allí a lo lejos Albert Rivera, junto a Fernando Savater y la víctima del terrorismo Beatriz Sánchez.

Son ausencia la plana mayor del PP nacional, que había amagado con acudir y con posterioridad criticará la convocatoria, mientras que un emasculado PP vasco directamente se opondrá a la misma. Esta formación merecidamente acabará desapareciendo del Parlamento Vasco sin que esto suponga drama alguno dado que otro vendrá en su lugar a defender las ideas que ellos han relegado en pro de la pacatería y la cobardía. Estos hechos sin duda honra a Ana Beltrán como una tía con un par de pelotas, también es probable que el PP de Navarra pierda toda representación en el Parlamento de Navarra (esperemos que no) pero en todo caso esto se dará sin indignidades a nivel regional y se deberá a las políticas del partido central, así como sus innumerables casos de corrupción.

Otra gran ausencia es la de UPN, formación que tratará de justificarla entre cabriolas dialécticas, pero que en el fondo no acude simplemente porque sabe que Ciudadanos es su principal competencia a nivel político.

El acto da comienzo con algo de retraso y lo abre Beatriz Sánchez con su experiencia vital en torno al atentado que destrozó la casa cuartel de Zaragoza en 1987, siendo ella una niña y estando dentro con su familia. Durante esta intervención, unos abertzales que según en Menticias se colaron en el campanario de la iglesia y pasaron ahí la noche (pena que no se quedasen tiesos de hipotermia), hicieron repicar las campanas durante unos veinte minutos hasta que fueron desalojados por la Policía Foral.

Después intervino el filósofo Fernando Savater, para entonces los detractores parece ser que se cansaron de vociferar y de darle a las cacerolas que le habían quitado a sus madres; pero ya en la intervención de Albert Rivera se volvieron a venir arriba dado que el naranjito lo merecía e intentando rodear el cordón policial, encendieron alguna bomba de humo sin que tuviese efecto alguno sobre el acto. Respecto al contenido de estas intervenciones, no hay mucho que decir más que se trató de discursos con una naturaliza más ideológica en torno a las ideas que defiende la formación naranja, con la que puedo coincidir en algunos de sus postulados políticos (no en todos) como la defensa de la nación española (desde sus conceptos particulares, eso sí) motivo por el cual acudí a este acto valiente en el medio más hostil del norte de España.

Para finalizar, las 1000-1500 personas que secundamos la concentración -la mayor parte venidos en autobús de fuera de Navarra, ¿y qué?- fuimos abandonando el pueblo entre los insultos de una etarrada aun más envalentonada. Gritos que obtendrían como respuesta vivas a España y sobre todo a la Guardia Civil, como hemos visto en alguno de los vídeos. 

Posteriormente los medios de extrema izquierda llegarán incluso a tildar de  "provocadora", "ultraderechista" o "fascista" la concentración... curiosa concentración ultra con cero contenedores quemados, cero lanzamiento de objetos y cero agresiones. Habiendo etarras como "El Carnicero de Mondragón" sueltos por las calles de Alsasua, los "ultras" somos nosotros, pero no se puede esperar menos de la cloaca mediática.


Hispano

lunes, 29 de octubre de 2018

Censura proetarra en Pamplona


Vivimos tiempos nuevos, dicen. El final de la violencia terrorista de ETA ha abierto un nuevo escenario, nos cuentan. Por eso el  PSOE y Podemos pretenden finiquitar las leyes que persiguen la apología del terrorismo... para después propugnar leyes que condenan la apología del franquismo, sin duda algo más actual. Aunque más bien se trata de criminalizar a todo aquel que piense como no les gusta a ellos, porque ya sabemos que para la extrema izquierda todo aquel que está a la derecha del PSOE es ultraderecha, facha, Franco...

El caso es que este viernes iba a tener lugar un coloquio con Javier Ortega Smith en un bar de Pamplona. Este hombre es el número dos de VOX, la formación abiertamente patriota que ha irrumpido recientemente en el debate público a razón de su exitoso acto en Vistalegre. También es el abogado que lleva la acusación particular de VOX contra los golpistas de Cataluña, el único partido que a ese respecto ha hecho algo más que hacer el paripé y darle a la sin hueso.

Digo que iba a tener lugar en este bar porque el acto ha sido cancelado a raíz de las amenazas recibidas por el dueño. El paraíso euskaldún que nos venden bien parece una inmensa secta recorrida por manadas de abertzales que paliza va, paliza viene; nos pretenden decir qué podemos decir, qué podemos pensar y qué podemos sentir. 

Por supuesto no esperen ningún tipo de condena de los supuestamente moderados nacionalistas vascos y podemitas, al fin y al cabo los abertzales incontrolados les hacen el trabajo sucio de neutralizar a su oposición en las calles. Poco es de esperar también por parte de los otros partidos llamados constitucionalistas, hasta ese punto llega su pacatería porque luego los extremistas peligrosos son los de VOX, claro.

A buen seguro este acto acabará teniendo lugar en otro sitio, le guste o no al gordo de Sare Antitaxista, que es el dinamizador de esta campaña de acoso. Esto es así porque la libertad, el más preciado de los dones, siempre se acaba imponiendo sobre las manadas de esos descerebrados tan seguros de poseer la verdad que han de callarle a palos a quien diga lo contrario.

Artículo relacionado: El timo del 'antifascismo'

De la misma manera, Albert Rivera también ha llamado recientemente a acudir este domingo día 4 a Alsasua, en un acto de la plataforma España Ciudadana a favor de la unidad nacional y las FCSE, en especial de la Guardia Civil que vive el acoso proetarra en este mismo pueblo.

La respuesta ha sido la de esperar, con propaganda proetarra llamando a no dejar pasar por "Euskal Herria" a los "fascistas" además de volarle la cabeza al líder de Ciudadanos. Mientras tanto, según los nacionalistas "moderados" (e incluso algún navarrista en privado) este acto era en realidad un ejercicio de provocación. Como si la tierra abertzalizada fuese territorio de conquista al que debemos de renunciar quienes creemos en España, mientras ellos se pasean tranquilamente por Tudela o por Madrid.

Pancarta amenazante de los proetarras en un frontón de ese idílico pueblo que es Alsasua

Apoyamos y apoyaremos entonces, cualquier acto de Ciudadadanos o VOX que tenga por objeto la defensa de valores como la unidad frente a contravalores como la disgregación, en cualquier lugar de Navarra y más especialmente en los lugares que sufren la infestación abertzale. Esto no es una cuestión partidista, sino la lucha de la libertad contra la tiranía de la dictadura proetarra, y a este respecto no hay posiciones ambiguas que valgan.

Hispano

lunes, 19 de septiembre de 2016

Ciudadanos, ¿los enemigos de Navarra?


En esta casa de NavarraResiste.com tenemos una ventaja de esas que ya escasean: aquí no se hace política, ni de siglas ni de cargos. Estamos del lado de los que defiendan Navarra en, de, por y para España, sean los que sean. Y estamos en contra de los que atacan nuestra identidad nacional española, sean los que sean. Así que gozamos de la libertad de decir lo que nos parece bien o mal en unos o en otros, porque no les debemos nada y en cambio ellos se lo deben todo al pueblo navarro.

Hace unos días, la prensa abertzale pagada por el PNV (o sea, Diario de Noticias, léase Mentizias) publicó con gran escándalo que el presidente de UPN, Javier Esparza, había buscado “un acuerdo con Ciudadanos para que la formación de Albert Rivera no se presentara en Navarra en las elecciones generales”. Qué terrible noticia: Esparza creía que -según aquellas encuestas que luego le fallaron a Podemos- la candidatura de Ciudadanos, sin esperanza de escaño en Navarra según decían, “iba en beneficio de Podemos y de las fuerzas abertzales”. En fin, Esparza temía el sorpasso y trató de unir el voto españolista en Navarra.

Obviamente, si todo el voto de extrema izquierda y abertzale se unía existía el riesgo de dejar de ser la candidatura más votada en Navarra. Símbolos aparte, para los de UPN-PP eso implicaba unos jugosos puestos de senador… y para Esparza su continuidad como líder. Los 25.000 votos de Ciudadanos parecían casi una necesidad. Y no hay escándalo salvo en los acomplejados abertzales.

Hay que tener en cuenta que Ciudadanos en Navarra tiene como gestor provisional a Carlos Pérez-Nievas, exconsejero de Educación y exparlamentario de CDN, no muy exitoso en ninguna de las dos cosas pero siempre con buenos contactos en UPN. Y que UPN se lanzó a una campaña “anticiudadanos” a propósito del “antiforalismo” centralista que se reprochaba a los de Rivera. Un auténtico suicidio, porque por poco eficaz que fuese el ataque, Ciudadanos se quedó a 220 votos de entrar en el Parlamento en 2015, y su escaño habría quitado la mayoría al Cuatripartito de Barkos. Qué cosa tan mala es dejarse llevar por los vocingleros y negociantes de a bordo. Una buena razón para explicar el intento de Esparza, y para no repetir en el “anticiudadanismo” suicida.

Curiosamente, Ciudadanos no ha retrocedido por las acusaciones de adorar el Amejoramiento: señal de que hay decenas de miles de navarros para los que importan más España y el bienestar de los navarros de hoy que los apaños de la Transición y que una cierta discutible lectura del pasado. Lo que les ha lastrado hasta ahora ha sido más bien su no-organización en Navarra.

España es lo que importa. Yo entiendo que puede haber partidarios de una cierta lectura del Fuero, o de otra, siempre que ninguna incurra en falsedad. Pero España es antes que el fuero, y es más que el fuero, y Navarra es antes española que ningún amejoramiento. Esos son hechos. No me escandaliza que Esparza se acerque a Ciudadanos, que les vaya bien si es por el bien de la nación (la única que hay, España), y también si llegase aquí alguien a decir lo que ha dicho Gorka Maneiro en UPyD del País Vasco (“reforma del entramado institucional, supresión del Concierto Económico, denuncia de las corruptelas, redes clientelares y actitudes despóticas, denuncia de la política lingüística nacionalista, reforma de la ley electoral, …”). No nos asustamos: hay muchas maneras correctas de ver Navarra, que pueden compartir camino y pueden oponerse juntas a la amenaza batasuna, etarra, marxista, podemita y jeltzale. Así ha de ser, y lo único criticable son las divisiones dentro de ese frente navarro y español. Así que bienvenidos sean, si cumplen, los de Ciudadanos. Y todos los demás.

Caius

miércoles, 22 de junio de 2016

Geroa Bai y Podemos en la estela de Ciudadanos


La ciudadanía navarra recordará el cartel que Geroa Bai utilizó en las elecciones generales del pasado 20 de diciembre 2015.  En él se veía un dibujo de la estatua de los Fueros, con el pergamino de su mano izquierda completamente en blanco. En efecto, seguro que les llamó la atención que no apareciera el texto original, que es: “LEY FORAL”.   Alguien podrá decir: “Bueno, es un diseño gráfico; tampoco es para tanto”.  Pero resulta que, a tenor de las últimas declaraciones del Consejero de Hacienda actual, sí que puede ser para tanto, y para más.

El pasado 7 de junio, leímos en Diario de Noticias la transcripción de unas declaraciones de Mikel Aranburu, Consejero del Gobierno propuesto por Geroa Bai:  http://goo.gl/Sfu8j7

“El Consejero de Hacienda y Pol. Financiera, Mikel Aranburu, ha afirmado que “sería deseable una unificación a nivel europeo en cuanto a normativa tributaria y, por supuesto, a niveles de presión fiscal” para evitar “competencia desleal”. “Eso lógicamente en lo que es la armonización de la imposición indirecta está muy avanzado, prácticamente es total, y lo que es imposición directa es más difícil porque hay amplios márgenes de libertad en este sentido”, ha apuntado. En su opinión, “en cada caso habría que juzgar hasta qué medida esas competencias desleales afectan a otras comunidades o son legítimas”, y tras afirmar que no lo va a “juzgar”, ha destacado que él constata este hecho porque “se nos está poniendo de manifiesto que existe”.

Menos mal que Geroa Bai iba a ser “la palabra de Navarra en Madrid” después del 20-D (“Nafarron hitza Madrilen”). El problema es que se les olvidó poner el texto.

El 14 de junio encontramos también las declaraciones de Laura Pérez, de Podemos, recogidas por el Diario de Navarra, y apoyando las palabras del Consejero (y contrariando lo que su jefe, Pablo Iglesias, dijo hace sólo dos meses en una charla-debate celebrada en la UPNA ):

“Es una realidad que está ahí y que, por ser una cuestión que se tiene que trabajar a nivel estatal, lo cierto es que esta es una reivindicación que tendrá que exigirse a través de grupos políticos estatales que determinen que a nivel estatal haya una homogeneización de determinados impuestos para que no se dé esta competencia desleal”.

Aunque ya en enero de 2015 pudimos ver informaciones que apuntaban en ese sentido, en el artículo del Navarra Confidencial titulado “Podemos pone en cuestión los fueros desde Cataluña”: http://www.navarraconfidencial.com/2015/01/29/podemos-pone-en-cuestion-los-fueros-desde-cataluna/#

Por bastante menos que estas ideas, dichas de otra manera, a los partidos UPyD primero, y Ciudadanos (C´s) después, se les dijo de todo, y nada bueno,  en la campaña electoral de mayo de 2015 en Navarra. Fue cuando Albert Rivera hizo referencia a que “Navarra y País Vasco debían unirse al régimen fiscal común en España”.  No es de extrañar que Ciudadanos haya saltado como un resorte y su candidato haya hecho referencia a las declaraciones del Consejero, con una respuesta en prensa (Diario de Navarra) y en su página web en el mismo día (9 de junio): http://navarra.ciudadanos-cs.org/2016/06/09/las-palabras-del-consejero-aranburu/ 

Incluimos aquí un extracto: 
“En Ciudadanos Navarra nos frotamos los ojos con asombro y estupor leyendo esta noticia, llevamos meses apostando por esa armonización y nos han llamado de todo: antiforales, antinavarros…  ¿Y ahora el consejero de Hacienda y Política Financiera del Gobierno de Navarra sigue nuestra senda? Paradójico, como mínimo…”

En una entrevista concedida al Diario de Navarra el 20 de junio, el candidato por Ciudadanos Navarra todavía no se había recuperado del asombro de coincidir con el Consejero Aranburu, reconociendo que había recibido sus palabras “con alborozo”. 


Para intentar poner algo de claridad en la cuestión, hemos acudido a refrescar nuestra comprensión sobre el significado del Fuero navarro,  esa “Ley Foral” que se va diluyendo poco a poco en cada campaña electoral. 

Por ejemplo, en la página web actual del Gobierno de Navarra, se dice lo siguiente (ver detalle en http://www.navarra.es/home_es/especial/ConvenioEconomico/QueEs.htm)

“¿Qué es el Convenio Económico?
Es el sistema de financiación propio de Navarra. Deriva de sus derechos históricos, que están amparados por la Constitución. La Hacienda foral tiene la potestad para establecer y recaudar los impuestos correspondientes a su territorio…

Este sistema surgió a mediados del siglo XIX, cuando Navarra perdió su condición de Reino y se integró en lo que podría denominarse como mercado único español. En sus más de 170 años de existencia, ha coexistido con regímenes políticos y tributarios de toda clase, hasta adaptarse a las exigencias establecidas por la Unión Europea para el mercado común europeo”. 

Por otra parte, en una publicación divulgativa editada en el año 2000 por el Gobierno de Navarra, se dice lo siguiente:                                 

“Del mismo modo que Navarra resistió con éxito al centralismo del Estado, el Fuero debe prevalecer frente a cualquier intento de instaurar en Bruselas un nuevo centralismo. Por fortuna, la Unión Europea ha consagrado como principio fundamental el de subsidiariedad ii , lo que es una garantía para la pervivencia de nuestro régimen foral” (“Los Fueros de Navarra, Historia y presente del Régimen Foral”, pág. 68.  Disponible en el Fondo de Publicaciones del Gobierno de Navarra).

Con independencia de la posición particular de cada uno respecto a la necesidad de una armonización fiscal a nivel español y/o europeo, lo que aquí se pone de manifiesto es que, cuando son los separatistas y la extrema izquierda los que plantean un ataque directo al autogobierno navarro,  nadie se rasga las vestiduras, como se ha podido comprobar en estos días.

Separatistas y extrema izquierda pueden ser patriotas y no pasa nada; los demás, si somos patriotas, somos unos fascistas. Ellos pueden hablar de “gudaris muertos” y la vida sigue; los muertos de los demás son fascistas que hay que desterrar de la memoria histórica.   Ellos pueden hablar de armonización fiscal nacional y europea, y aquí paz, y después gloria; si lo dicen partidos como UPyD, C´s o VOX, entonces se trata de un claro ataque a todos los navarros, absolutamente imperdonable.   Empiezan a acumularse los temas donde la doble vara de medir es ya demasiado evidente en la política navarra.

_____________________________________

ii Principio de subsidiariedad: Quiere decir que la UE solamente intervendrá, en los ámbitos que no sean de su competencia exclusiva, en la medida en que los objetivos de las acciones públicas que se realicen no puedan ser alcanzados de manera suficiente por los Estados miembros, ni a nivel central, ni a nivel regional ni local.