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jueves, 26 de abril de 2018

En la Ribera de Navarra NUNCA se habló euskera (1ª parte)


El cutrepartito quiere euskaldunizar el sur de Navarra, eso es algo que todos tenemos claro diga lo que diga Uxue en Madrid, viven por y para ello. Han fracasado por las buenas gastándose un pastizal en campañas publicitarias de coña y agasajando a los posibles alumnos riberos del modelo D con autobús y comedor gratuito; además de ratios mínimos de 8 alumnos por clase, cuando para castellano son 24. Todo este dispendio para que al final el año pasado sólo tres niños fuesen prematriculados en euskera en toda la Ribera.

Pero el camino ya se lo ha marcado Eva Pons, la profesora de la Facultad de Derecho en Universidad de Barcelona que el cutrepartito trajo ayer al Parlamento de Navarra para contarles que van rezagados en lo que a euskaldunización se refiere y que para avanzar hay que hacer el euskera oficial en toda Navarra. Si para ello hay que ningunear la Lorafna y pasársela por la piedra es lo de menos. Si hay que incurrir en un fraude de ley para lograr el fin superior, se hace. Total, ellos sólo siguen a las reglas del juego siempre y cuando les beneficien y en Cataluña les está saliendo práticamente gratis; mientras los "nuestros" se creen que las leyes están escritas en mármol.

Tudela en el punto de mira de la euskaldunización forzosa

Entonces ahora toca intentarlo por las malas, hay que inundar la Ribera de ikastrolas y para ello pretenden generar demanda artificial de una lengua que prácticamente nadie habla. Mediante el decreto del euskera para el acceso a la función pública se pretende primar a los euskaldunes en toda Navarra y si en la Ribera no lo habla ni el tato, ya traerán a colonos guiputxis para chupar del bote de los navarros y predicar la euskaldunidad... de unas tierras en las que NUNCA se ha hablado euskera, como sabe cualquiera con dos dedos de frente.

Según el imaginario nacionalista, el euskera es la lengua primigenea del norte peninsular y parte del sur de Francia, lleva aquí al menos desde la última glaciación pero es una lengua "aislada" que ha ido retrocediendo debido a las invasiones extranjeras sucesivas; de forma paulatina desde el valle del Ebro y el río Garona, hasta la zona norte del País Vasco y Navarra, y el actual País Vasco francés.

Típico mapa del supuesto retroceso del euskera basado en una presunta euskaldunidad antigua de Navarra y el País Vasco, teoría que entendemos sin fundamento y desmontaremos en este y los próximos artículos.

Pero los hechos históricos son tozudos: no existen pruebas documentales en forma de inscripciones que demuestren que durante la edad antigua el protoeuskera fuese una lengua presente de forma siquiera testimonial en lo que hoy es Navarra y el País Vasco, la excepción es algún rastro en torno a la comarca de las Cinco Villas de Aragón. 

Esto quiere decir que la idea que a posteriori asocia a los vascones antiguos con lo euskaldún es errónea; al tratarse de un conjunto de tribus sin una unidad cultural y con influencias tanto célticas como ibéricas, que fueron denominados como vascones por Roma en su afán taxonómico. Posteriormente serían extensivamente romanizados hasta ser ciudadanos de pleno derecho, pero eso es algo de lo que ya hemos hablado.

Artículo relacionado: Roma Domuit Vascones

Sólo de forma tardía sería asociado lo vascón con lo euskaldún mediante la inclusión de gentes de cultura éuscara provenientes de las tierras al norte de los Pirineos, donde casualmente sí que existen abundantes restos antiguos con inscripciones de tipo protoeuskérico. Estos pueblos se moverían a la mitad norte de Navarra y casi todo el País Vasco en algún momento al final de la antigüedad, durante el colapso del Imperio Romano de occidente, siendo empujados quizás por el avance de pueblos bárbaros provenientes del norte de Europa como los francos.

Esta teoría histórica de la euskaldunización tardía de Navarra y el País Vasco no es una ideica cualquiera, cada vez cuenta con más defensores desde el mundo académico que honestamente no encuentran una explicación mejor al hecho de que no aparezcan restos de pueblos éuscaros en Navarra y País Vasco hasta aproximadamente el siglo VI d.C. 

Incluso la ETB emitió un documental que pese a la terminonología vasquista profusamente utilizada y algún error de postproducción, está bastante bien planteado y recomiendo su visualización. De hecho la emisión del mismo le hizo expulsar bilis a los abertzales ortodoxos para los que los euskaldunes tienen que llevar por estas tierras desde siempre, sí o sí.

El documental de la ETB sobre la euskaldunización tardía que le hizo echar espuma por la boca al nacionalismo vasco

Por el momento se trata de una teoría histórica que ofende mucho a algunos que se quieren creer que sus supuestos ancestros llevan aquí tanto tiempo como los valles y las montañas. Eso sí, defender la euskaldunidad antigua de estas tierras sin pruebas históricas que lo atestigüen eleva a cuento chino la teoría que a los abertzales les convendría que fuese real. 

Como no quiero extenderme más por hoy, en la segunda parte de este artículo trataré cómo los vasquistas han pretendido dibujar una euskaldunidad de la Ribera mediante la más burda manipulación histórica.

Siguiente artículo: En la Ribera de Navarra NUNCA se habló euskera (2ª parte)

Hispano

miércoles, 7 de febrero de 2018

Colonialismo abertzale: el camping Mendianike en Ablitas


Que la Ribera es la zona más española de Navarra es algo conocido por todos, no digo que el resto de Navarra no sea igualmente española, sino que en la Ribera el nacionalismo vasco es un fenómeno residual. No ocurre lo mismo en el resto de Navarra, donde en mayor o menor medida se implanta esta ideología, que ligada a la ultraizquierda se caracteriza en primer lugar por ejercer una violencia explícita o no tanto, sobre aquellos que defendemos a España. Así es como coartan nuestras libertades e imponen una ley del silencio que pretende dar a entender que los patriotas no existimos en el resto de Navarra, pero algunos trabajamos para cambiar eso.

Como vengo diciendo esto no ocurre en la Ribera, generalmente puedes expresarte en libertad y por ejemplo colgar una bandera española de tu balcón sin que te lancen una piedra o te acosen, cosa que le ha ocurrido a gente en Pamplona incluso por poner una bandera de Navarra.

Hace un par de años nos mandaron esta foto denuncia que habla por si misma. No es un hecho aislado, sino una campaña de acoso sistemático. Esto es lo que tienen que soportar los navarros que se atreven a lucir sus banderas en sus casas, repetidos ataques hacia su libertad por parte de aquellos que hablan de kanvio, pluralidad y nuevos tiempos.

En ello influyen sin duda algunos factores como el hecho de que es la parte de Navarra más alejada del País Vasco, lugar de incepción del nacionalismo vasco. También, que el euskera nunca se ha hablado en la Ribera, siendo esta actualmente y por desgracia una lengua adulterada e instrumentalizada por el nacionalismo vasco como su principal elemento de construcción nacional. Por último, la Ribera cuenta con una marcada cultura propia que entronca con la existente en el valle del Ebro medio, que no deja de ser su salida natural. La cultura propia de la Ribera tiene mucho que ver con sus hermanos de Aragón y mucho menos con los vascos del norte.

Navarra es pues una comunidad irredenta para el nacionalismo vasco, que busca apropiarse de sus amplias tierras y la legitimidad histórica de quien fue un reino. Llevan décadas trabajando para ello y con insistencia. Una de las primeras estrategias a emplear fue la del paracaidismo, es decir el enviar a alguien para predicar el nacionalismo, esto ya lo vimos en caso del primer etarra residente en Navarra, que fue mandado ex profeso para extender el abertzalismo y con él la banda terrorista.

En la mitad sur de Navarra, donde en algunos lugares hace algún siglo que entre otro se perdió el euskera, mientras que al sur no se habló nunca, el nacionalismo vasco ha emprendido una estrategia análoga en cierta medida al colonialismo de los primeros pioneros norteamericanos. Comúnmente conocido es el caso de la fábrica de la actual cooperativa Fagor Ederlán situada en Tafalla, fábrica perteneciente al Grupo Mondragón que durante décadas ha atraído a los cientos de guiputxis que han borrokizado Tafalla hasta el punto de que hoy en día es el ayuntamiento en manos de EH-Bildu más al sur de Navarra.

Artículo relacionado: La invasión abertzale de la Ribera

Menos conocidas son los casos de la iniciativa abertzale de Errigorra, que busca establecer una red de pequeños agricultores en el sur de Navarra para que después sus productos sean vendidos a cojón de obispo a los euskalpijos del País Vasco, contribuyendo de esta manera a la expansión del euskera por estas tierras. También muchas de las ikastrolas privadas que durante décadas han malvivido en el sur de Navarra, han comenzado con una familia de pioneros que era mandada desde el País Vasco para colonizar tierras ignotas. 

El caso particular de un ex-preso de ETA metido al ladrillo

Dicen en el Diario de Navarra y el Mentizias que esta vez sí, el camping Mendianike por fin abrirá sus puertas este junio en Ablitas y a escasos metros de la laguna de Lor: un enclave natural privilegiado rodeado de olivos centenarios, a medio camino entre los parques naturales de las Bardenas y el Moncayo. El proyecto en sí es el de un macro-camping, según sus promotores "el mayor camping de lujo en Euskalerria".

Laguna de Lor, entre los términos muncipales de Cascante y Ablitas

La primera fase del mismo constará de 210 parcelas, 162 de ellas con bungalow y 48 de libre acampada, además de instalaciones comunes como un frontón, piscinas, etc. La segunda fase se iniciará a continuación, con otras 192 parcelas (138 bungalows y otras 54 de libre acampada), dando un total de 402 parcelas bastante amplias para lo que suele ser la norma en este tipo de establecimientos. Estamos hablando de una superficie total de 117.000 metros cuadrados o unos 24 campos de fútbol para el común de los mortales. El proyecto costará unos 15 millones de euros que serán financiados por la Caja Laboral y el Bankoa.

La información es de acceso público en internet: el promotor de esta iniciativa es Koldo Ruiz Amat que fue detenido a mediados de los 80 en Pamplona en una vasta operación antiterrorista con doce detenidos en Navarra y en Guipúzcoa (aquí la nota de prensa de El País). Cualquiera diría que treinta años después este hombre tendrá derecho a arrepentirse y superar su pasado, exactamente el mismo derecho tengo yo a recordar que tan sólo hace dos años participó con su firma en un manifiesto de ex-presos de ETA a favor del EPPK (aquí la lista completa en el Gara), colectivo de presos de ETA que se dedica a guardar que sus compañeros no abandonen la ortodoxia de la banda terrorista.

Parece que Koldo se dio al capitalismo del ladrillito en los años anteriores al estallido de la burbuja inmobiliaria en España, así consta que en el año 2006 pretendía construir una "urbanización fotovoltaica" con 200 viviendas en el mismo paraje, intenciones que recibieron contestación contraria por parte de grupos ecologistas como la Plataforma por la Defensa del Patrimonio Natural de la Ribera del Queiles, debido a que esta urbanización se iba a construir en un campo de olivos centenarios con gran valor ecológico, y a escasos metros de un humedal protegido.

Los ecologistas también le acusaban a Koldo de pretender montar un camping, a lo que este respondió que la Plataforma por la Defensa del Patrimonio Natural de la Ribera había "mentido e intoxicado a la opinión pública al decir que este proyecto era de casetas de ocio". Para darles la razón, a finales del 2009 Koldo solicita los permisos para establecer un camping en las inmediaciones de la laguna de Lor, siendo estos concedidos por Vivienda y Ordenación del territorio.

Sin haber cesado durante en este tiempo las protestas de grupos ecologistas como Ecologistas en Acción (Tala de olivos centenarios en Ablitas) y tras un comienzo en falso que auguraba la apertura del establecimiento para el año 2011, el proyecto parece congelarse por algún motivo desconocido. Casualmente el deshielo llegará una vez esté el cuatripartito vasquista en el poder y con un alcalde de Ablitas socialista pero bastante enrollado y euskoguay, como la alcaldesa de Viana. El caso es que esta vez sí, lo abrirán este verano.

Foto aérea y satelital del emplazamiento del camping, antes y ahora.

Enfocado principalmente a los clientes del País Vasco, este proyecto contribuirá a traer todos los veranos cientos de domingueros guiputxis muy oprimidos que contribuirán a cambiar la fisionomía de los pueblos de alrededor para ir euskaldunizándolos, parece que su cultura actual no es la correcta. Pobre del ablitense que crea que este proyecto generará muchos puestos de trabajo en la zona, puesto que contará con todos los servicios internos e incluso un supermercado; ni que decir tiene que el vecino que pretenda trabajar dentro bien haría en ir apuntándose al euskaltegi, porque enfocado a vasquitos y pretendiendo organizar colonias en euskera, me da que sólo va a haber puestos de trabajo para quienes hablen euskera, es decir, para más colonos guiputxis.

Hispano

sábado, 27 de enero de 2018

¿Navarricos o vasquitos? (2a. parte y final)


¿Cómo se hace entonces para parar el incremento de conversos al nacionalismo?

La política del euskera es clave. Por un lado el conocimiento del euskera no debería de valer un carajo en las oposiciones. Puede sonar radical, pero es que el tema del euskera no es baladí ni tiene nada de inocente. Si se quiere simplemente que se preserve la lengua es la forma de hacerlo.

Si no, los hijos de padres ingenuos que piensan inocentemente que el saber no ocupa lugar o más bien que sus hijos van a tener un puesto de funcionario gracias al euskera, serán las próximas víctimas, o sea conversos al nacionalismo vasco. Primero va el bolsillo y después el corazón.

El famoso lema "euskaraz bizi nahi dut" (quiero vivir en euskera) parece justo y razonable, pero no, porque no podemos bailar todos a su son teniendo que aprender euskera. Menos aún cuando la mayoría de vascófonos no tienen esta lengua como lengua materna, sino que la han adquirido en la ikastola.

En una comunidad hispanófona muy mayoritariamente monolingüe, como lo es Navarra, pretender que el funcionariado sea euskaldún es profundamente injusto. Más si cabe, insisto, si tenemos en cuenta que el grueso de euskaldunes no tiene este idioma como materno, heredado de padres y abuelos, sino aprendido en la ikastola.

Si yo vivo en Bayona, Francia, no puedo pretender que me atiendan en las entidades públicas en español, a pesar de que hay muchos hispanófonos. En Bayona también hay unos cuantos vascófonos, pero no se les pone funcionarios vascófonos y nadie sensato piensa que Francia sea un Estado que quita derechos a sus ciudadanos.

El tema del Olenchero tampoco es inocente. Es una reivindicación política con ikurriñas, carteles proetarras y simbología aberchale. Donde no hay esa propaganda siempre está ahí la intención de transvestir navarricos en vasquitos.

Por ejemplo en las últimas "olencheradas" de La Ribera navarra (Riberna en redes sociales) están pidiendo de forma "voluntaria" que se vistan de casericos y casericas, vamos, de vasquitos y vasquitas. El juego de diminutivos es para diferenciar el habla de aquí, Navarra, de la de el País Vasco.

¿Caseros vascos o caseros navarros? No, son caseros aragoneses. Hay muchos trajes regionales en Aragón, lo mismo que en Navarra.

Caseríos hay en diferentes sitios de España, pero se suele usar el término caserío para los lugares aislados donde se habla eusquera. Así los caseros son los habitantes de los caseríos. En Navarra se dan los caseríos en la zona más al norte de La Montaña navarra. Así que pretender que un ribero vista como un montañés es pretender quitarle su identidad.

Caserío maño en un recóndito lugar de la provincia de Zaragoza

Pamplona y el resto de Navarra ya tenemos un traje regional que aunque no es el más antiguo, efectivamente nos une a todos: boina roja, faja roja y ropa blanca.

Cuando yo era niño nos vestíamos de navarricos al acabar el curso en verano. En Navidades los de euskera iban de caseros, pero nosotros no llevábamos nada especial. Así unos años después, como por arte de magia mi hermana pequeña, a instancias no sé de quién, empezó a vestirse de casera, como todos los demás niños pamplonicas, estudiasen la lengua que estudiasen.

Lo de travestirnos de vascos es parecido a la película de la chica danesa "The Danish girl". Una mujer le pide a su marido que se maquille y vista de mujer. El hombre lo hace y la historia acaba con el suicidio del marido.

Por supuesto que no estoy sugiriendo que vestirse de casero o casera vaya a acabar de manera tan trágica, pero la intención de que los navarros nos vistamos de vascos es que nos acostumbremos desde pequeños a que nuestra identidad es vasca.

Para la fiesta del colegio de fin de trimestre de mi hijo tuve que conseguir un traje de casero para que no fuera el único que no lo llevaba. Pero mi hijo odia disfrazarse. Se agarró tal rebote que al final no llevó nada especial.

Lo del Olenchero como repartidor de juguetes empezó sólo en los años 80 del siglo pasado, así que no es muy tradicional. En resumen, no trasvistamos lo no inocente como si fuera sólo una bonita tradición, y más si no es una tradición, sino un invento para conquistar las mentes y los corazones de los navarros.

Seamos navarricos y navarricas, no vasquitos y vasquitas.

Pamplonica

miércoles, 10 de enero de 2018

¿Navarricos o vasquitos? (1a. parte)


La chica este vídeo es de la parte culturalmente más aragonesa de Navarra, la Ribera. Se aprecia claramente la similitud del acento ribero (del sur de Navarra) con el maño.


No es de extrañar, al fin y al cabo La Ribera navarra está más cerca geográficamente de Zaragoza que de Pamplona. Es más, su capital, Tudela, está a tres cuartos de hora de Zaragoza y a una hora de la capital navarra, Pamplona. Esta es la Navarra más española, pues los nacionalistas vascos no llegan ni al 10% de los votos.

Aquí es donde la identidad navarroaragonesa es más patente. Aquí es donde, visto el éxito obtenido en otras zonas, quieren los abertzales extender derechos lingüísticos, es decir, pisotear los derechos del 98% de sus habitantes y favorecer a un 2% de vascoparlantes, esto último como muy mucho.

Eso de extender derechos se traduce al final en darle trabajos a guipuzcoanos y vizcaínos para puestitos con euskera, total para no utilizarlo básicamente nunca. Es decir que el motivo oculto, no tanto, no era dar derechos a nadie, sino traer colonos robasetas abertzales. Eso es así en toda Navarra.

Y en Vitoria y su provincia, Álava, estos pioneros han hecho que una zona donde ganaban los constitucionalistas holgadamente, ahora no haya una mayoría españolista tan holgada. Gracias esto, en buena medida, a colonos guipuzcoanos y vizcaínos que han entrado masivamente con la excusa de que en los puestos de la administración sólo entraban los vascófonos (filtro para los abertzales), todo esto a parte de los conversos al nacionalismo que estudiaron en ikastola.

Por no hablar de las casicas (casitas, como dicen ellos) de vacaciones que se compran los guipuchis por los pueblos de Navarra en las que se acaban empadronando para votar allí, exigir el cambio de zona lingüística, exigir funcionarios vascófonos... en definitiva para colonizar Navarra.

Algunos encuentran un trabajo y se instalan con su familia, mientras otros sólo se quedan por la única razón de apuntalar con sus votos la minoría abertzale del Parlamento de Navarra y nuestros municipios. Mientras tanto nuestros políticos ingenuos de PSN y UPN piensan que el nacionalismo no crece con la política del euskera y con desfiles de Olenchero.

Muchos socialistas que pensaban que al mandar a sus hijos a euskera sólo estaban aprendiendo una lengua, hoy tienen hijos adultos que votan nacionalista y no socialista. He ahí uno de los porqués del hundimiento del voto socialista en Navarra. Las nuevas generaciones de socialistas se han abertzalizado y los padres, cándidos ellos, pensaban que los hijos sólo estudiaban una lengua más.

Aquí, José Antonio Beloqui (burukide del PNV en Navarra) citando al socialista Gabriel Urralburu, que además de ladrón estaba bastante desnortado como podemos ver. Menudo referente.

Con el voto de los funcionarios y profesores de ikastola importados del País Vasco y los hijos de éstos, además de los conversos ikastolizados ya adultos, el voto abertzale se refuerza (Lodosa y Viana) e incluso se logran mayorías como en Tafalla, gobernada por EH Bildu gracias a los colonos guiputxis traídos por la Fagor.

Aparte de unos pocos que legítima y genuinamente quieren preservar la lengua familiar o de los fanáticos que quieren hacer país (el de fantasía que nunca existió), están los que mandan a sus hijos a euskera, como menciono arriba, pensando que el saber no ocupa lugar, que es sólo estudiar una lengua inocente y libre de adoctrinamiento... o más bien los que mandan a sus hijos al vascuence pensando que sin euskera el futuro laboral de sus vástagos estará lleno de nubarrones negro azabache. Como si sólo se pudiese trabajar de funcionario en esta vida.

Por eso si los no nacionalistas llegan de vuelta al gobierno tienen que dejar de hacer políticas que cedan terreno a favor del nacionalismo, especialmente con el tema del euskera. El hecho objetivo es que en las legislaturas pasadas el nacionalismo ha crecido, es necesario hacer una autocrítica y enmendar el rumbo de las políticas de apaciguamiento hacia aquellos que nunca van a estar satisfechos. 

Si vuelven al gobierno y no aprovechan la oportunidad de cambiar la política errada que los no nacionalistas hicieron anteriormente a favor del euskera, es posible que acaben desterrados hacia la oposición para siempre y que Navarra desaparezca definitivamente diluida en Euskal Herria.

Los miles de progresistas que votaron por Geroa Bai o PODEMOS-IE ya saben ahora que su voto no ha traído una mejoría sustanciosa de ayudas sociales o de reducción de listas de espera médicas, sino de ayudas al mundo del eusquera y a los estómagos agradecidos de los medios de comunicación abertzales.

Pamplonica

lunes, 18 de diciembre de 2017

El Olenchero continúa su expansión por la Ribera: Cintruénigo


El Olentzero //olenchero// se trata de un personaje sacado de la mitología vasca que, según ésta, vendría a ser una especie de Papa Noel/Santa Claus versión vascongada, que vestiría boina/txapela en vez de gorro rojo, trajecillo de "pastor", buena barriga (como Noel) y que repartiría, al igual que el icono de la Coca Cola, regalos y chucherías por Navidad entre los niños. Recuerden nuestros lectores que la mitología vasca se fabrica entre finales del siglo XIX y principios del XX por personajes como Barandiarán, Iturralde y Suit, Campión, de manera involuntaria por Navarro Villoslada y ya, más cercanos en el tiempo, por gente como Baroja/Caro-Baroja, y Jimeno padre e hijo. Dicha mitología, como le ocurren por ejemplo a las  leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, no dejan de ser invenciones del propio autor, a lo sumo re-masterizando y mezclando algunos viejos cuentos. En el caso del olenchero, si bien algunos quieren verlo en una mitología creada por personajes cercanos al PNV hará un siglo, gran parte del show olencheresco es público y notorio que ha sido creado durante la segunda mitad del siglo XX, y siempre desde ambientes separatistas.

La Coca Cola inventó una Navidad descristianizada y los soviéticos intentaron, una vez comprobada la imposibilidad material de suprimirla en los corazones del pueblo eslavo, sustituir la Navidad cristiana por otra de corte ateo e impregnada de propaganda comunista. Si tanto éxito ha tenido el icono de la Navidad "capitalista" en todo el mundo (Papa Noel), y cierto éxito tuvo la Navidad "comunista" en su esfera de influencia (ambas forjadas en un intento de borrar cualquier signo cristiano), el separatismo panvasquista, tratando de configurar una identidad exclusiva y excluyente nueva, post-cristiana y anti-española, ha creado su propio icono navideño en un intento similar al capitalista y bolchevique de descristianizar y, de paso, deshispanizar esta festividad.  Es notorio que, en España, la Navidad todavía está estrechamente vinculada al cristianismo a través de dos grandes iconos: los belenes y los Reyes Magos.


Carteles de las "navidades" alternativas soviéticas y del Papa Noel creado por la Coca Cola hoy icono mundial, intentos ambos de descristianizar la popular fiesta de la navidad

Pues bien, en ese comentado intento del separatismo panvasquista de copar toda la sociedad en su conjunto, sus instituciones, su historia, sus tradiciones, sus iconos y sus fiestas, siempre de manera exclusiva y excluyente, ha realizado durante las últimas cinco décadas un esfuerzo enorme para que el olenchero, que no deja de ser un Papa Noel vasquizado, esté presente en todas las localidades de la Comunidad Autónoma Vasca y en la Comunidad Foral de Navarra. Empezaron por el norte de Navarra y Pamplona, han ido avanzando por la comarca de Pamplona y la Zona Media, y cada vez tiene mayor presencia en la Ribera de Navarra, empezando por la propia Tudela. Si a alguien le queda alguna duda de la intencionalidad política del olenchero, acto que para nada es neutral ni pacífico, ni viene cargado de buenas intenciones y ambiente festivo, lo tienen nuestros lectores comprobando como durante décadas el olenchero ha sido, y en muchos casos continúa siendo un acto de reivindicación de los presos etarras, la ikurriña o la "oficialidad por cojones" del vacuence.

Imagen reciente del olenchero de Pamplona con apología pro-presos etarras

Si el olenchero lleva ya bastante tiempo paseándose por Tudela y desde hace algo menos por Corella, ahora le ha tocado el turno a Cintruénigo que, por segundo año consecutivo, tendrá el correspondiente paseo del Papa Noel versión panvasquista. ¡Cómo no! Una "asociación cultural" formada por personas mayoritariamente de determinado "sesgo" político que nuestros lectores suponen, es la encargada de pasear al carbonero por la localidad cirbonera. Que un grupo de paisanos paseen al susodicho personajillo por el pueblo en sí mismo carece de mayor importancia, que lo financie el Ayuntamiento de la localidad con el dinero de todos cambia bastante la perspectiva. Veremos si el olenchero cirbonero es fuente de discordia como ocurre habitualmente en Pamplona u otras localidades navarras. Que el olenchero continúe expandiéndose por toda Navarra tiene implicaciones mayores de las que pueda parecer en un primer momento y, si cuenta con apoyo y financiación institucional, más todavía.

Cada vez más localidades navarras tienen que  padecer este Papa Noel aberchale con estética de mal gusto y con una fuerte carga política

El caso de Cintruenigo es más sangrante por la posición política en torno a un personaje que lo queramos o no contribuye a politizar las navidades siempre en favor de quienes ya sabemos. El consistorio cirbonero está actualmente gobernado por UPN pero en minoría, contando con representación otras tres fuerzas políticas: PSN-PSOE, ICC (escisión local del PSN-PSOE) y APC (marca blanca de Geroa Bai en la localidad), gobernando los regionalistas GRACIAS a la abstención de APC e ICC. Por si fuera poco, se mire por donde se mire, en Cintruenigo nunca ha existido una tradición olencheresca, de hecho están aprovechando la legislatura del "kanbiazo" y aprovechando la debilidad de un UPN descafeinado y un PSN-PSOE sanchista cada vez más cercano al separatismo para meter al carbonero en Cintruenigo por la puerta de atrás y con una parte importante del pueblo en contra.

Que el APC fomente el olenchero no resulta extraño para cualquier persona medianamente formada e informada, que lo apoye activamente el PSN-PSOE y ICC resulta cuanto menos chocante, que UPN se ponga de perfil, decepcionante cuanto menos. Aunque como UPN gobierna en minoría gracias precisamente a ICC y APC, es lógico que para poder conservar la alcaldía más poblada que en estos momentos tienen los regionalistas éstos se dediquen a ponerse de perfil y hacer concesiones a los separatistas. En cuanto al PSN-PSOE, cuarenta años de democracia no le han servido para comprobar cómo cada vez que fomentan el vasquismo en Navarra provocan a medio plazo su propio hundimiento: los filo-vasquistas porque acaban haciéndose votantes de partidos separatistas (siempre mejor el original que la copia barata), y los que rechazan el Anschluss (anexión a la fuerza) panvasquista, porque acabarán votando a otras formaciones (como UPN, PP, C´s, UPyD...) aunque sea con una pinza en la nariz o acabarán recayendo en la abstención. Ya le pasó al PSN-PSOE en el norte de Navarra (donde está muerto) y en la zona media (moribundo), y acabará perdiendo lo único decente que le queda en votos y militancia en Navarra: la Ribera.




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miércoles, 3 de mayo de 2017

El nacionalismo vasco margina al sur de Navarra


El gobierno de Uxue Barkos margina a la Ribera de Navarra, esta es la sensación que les queda a muchos navarros al sur de Tafalla cuando ven que el cuatripartito se centra en políticas identitarias como la imposición del euskera y la ikurriña, mientras dejan a un lado una de las regiones más deprimidas de Navarra. Extremo este que no es de extrañar, ya que para el nacionalismo vasco la Ribera no es Navarra, o más bien no es la Nafarroa euskalduna que ellos querrían, sino la Navarra abierta y consciente de que comparte importantes rasgos culturales con Aragón y Castilla; vamos que que para nada se siente vasca.

Ayer ElConfidencial.com publicaba un artículo en el que se hacía eco de esta realidad según era percibida por muchos riberos, que se sienten navarros de segunda a los que quizás una comunidad vecina como Aragón trataría en mejores condiciones de las que lo hace el actual Gobierno del PNV/Geroa Bai.

Está claro que los problemas de la Ribera vienen de largo y que en gran medida son consecuencia de que la mayor parte de su población se encuentre situada en torno al medio rural y sus carencias inherentes. El paro alcanza el 20% en algunos lugares (doblando la media de Navarra) circunstancia a la que no ayuda el que sea también la región navarra que más inmigración acoge -si en un lugar en el que ya hay paro introduces a más personas en edad de trabajar, el paro aumenta, es de cajón- con aproximadamente un 15% población extranjera, frente al 11% en la Comarca de Pamplona o menos del 6% al norte de Navarra. Ahí también vemos quién es realmente acogedor y dónde aquello de "ninguna persona es ilegal" se queda en mero postureo.

Pero la gente no olvida el trato que esta zona de Navarra ha recibido por parte del nacionalismo vasco, que siempre ha intentado poner palos en las ruedas de cualquier proyecto que supusiese un mayor desarrollo económico para la Ribera. Basta recordar la conflictividad creada en torno al pantano de Itóiz y su Canal de Navarra, con aguas dispuestas para aumentar la superficie de regadío al sur de Navarra. Otro caso más sangrante es el del Tren de Alta Velocidad, mientras el PNV defiende de forma enérgica su llegada al País Vasco, en el caso de Navarra la marca blanca del PNV (Geroa Bai) mantiene paralizado el proyecto por las presiones de los cabezolaris de turno, sus socios de Bildu.

En una situación como esta cabe recordar también aquel artículo del escritor e "historiador" batasuno José Mari Esparza Zabalegui publicado por el Diario de Noticias -verdadero boletín del régimen vasquista en Navarra- hace unos años bajo el título de "¿Qué hacemos con nuestro Ager Vasconum?" y en el que se preguntaba qué hacer con la Ribera de Navarra si estas tierras estaban habitadas por unas gentes que a lo largo de la Historia se habían ocupado de permanecer separadas de los "verdaderos vascos". Su solución: separar esa zona de Navarra y asimilar el resto a su "Euskal Herria" como una tierra conquistada, porque al final  la identidad vasca se tiene que imponer a la navarra y a los que no son vascos hay que expulsarlos de su Euskal Herria. Que casualidad que en el Mentizias hayan borrado ese artículo en concreto.

La brecha no ha sido creada por el cuatripartito, pero parece que trabajan día a día para acrecentarla cuando se olvidan de los hospitales e institutos de la Ribera que están masificados y se caen a cachos; para preocuparse sólo en saltarse sus propias normas para conceder un trato de favor con comedores y autobuses gratuitos para los hijos de la minoría euskalduna radicada en el sur de Navarra, minoría que ni por esas consiguen acrecentar. Pero de eso se trata, ¿no? de que exista una brecha entre el norte y el sur de Navarra, porque a quienes son buenos vascos la zanahoria y a quienes no quieren serlo, el palo.

Hispano

martes, 25 de abril de 2017

La movilización es el camino


El pasado domingo tuvo lugar en Tudela un bonito acto en el que unos ciudadanos, la adscripción política es lo de menos, desplegaron una bandera de Navarra de grandes dimensiones en el Monumento al Sagrado Corazón y la Plaza de los Fueros de la ciudad ribera, lugar en el que esta iniciativa fue recibida entre aplausos por parte de los tudelanos que pasaban por allí.


Esta no es la primera acción de este tipo, por el Día de Navarra volvieron a desplegar esta bandera en las ruinas del Castillo de Maya, lugar que quizás es la Meca del nacionalismo vasco en Navarra; así como hace unas semanas en el malogrado Castillo de Tiebas. Este tipo de actos son bonitos y dan buenas fotos, como digo, pero no pueden ser el sustitutivo de la muy necesaria movilización social a pie de calle. Donde sin duda alguna pintaría más bonita esa bandera es en una manifestación entre miles de personas, y por desgracia hoy en día razones no nos faltan para ello.

La movilización social es una cuestión muy importante a la hora de mantener vivo a un sector social, aquello que no se mueve es porque está muerto. Esto lo sabe bien la etarrada, que no deja pasar una ocasión para tomar la calle, ya sea por la imposición del euskera, pedir el final de la dispersión para sus asesinos o luchar contra un fascismo inexistente; cualquier excusa es buena para mantener movilizada a su minoría organizada y hemos de aprender del compromiso de esta gente a pesar que en todo lo demás sean basura.

Por el otro lado, existe en Navarra una mayoría desorganizada que presencia inerme los desmanes de un gobierno teledirigido desde el País Vasco y cuya única hoja de ruta finaliza en la ansiada anexión de Navarra. Cada vez son mas las voces que le piden a UPN una manifestación contra las políticas del euskogobierno, más aun desde el desconcierto generado por la derogación de la Ley de Símbolos con el objeto de volver a introducir las ikurriñas en el terreno institucional. UPN es la única fuerza política capaz de organizar una manifestación exitosa en Pamplona contra las políticas del nacionalismo vasco, congregando a unos cuantos miles de ciudanos.

Si realmente quieren volver a recuperar las instituciones, estas no van a caer en sus manos como una fruta madura, si quieren los peces van a tener que mojarse el culo. Ante todo se trata de una cuestión de perderle el miedo al fracaso y al "qué dirán"; aunque junten a cien personas o a cien mil (como hace diez años) el Diario de Menticias abrirá el periódico del día siguiente diciendo que eran un puñado de ultras venidos desde el estado español en su mayoría. Todo aquello que hagamos ha de ser de cara a nuestra gente y nos tiene que importar un carajo lo que opinen los abertzales.

En el caso de que cunda el ejemplo y no se resignen a dejar que los enemigos de Navarra monopolicen las calles, si los ciudadanos sacan de los cajones sus banderas de España y se acaban viendo más que las banderas de Navarra aunque las regalen, que no se echen las manos a la cabeza porque tampoco sería la primera vez.


Hispano

miércoles, 15 de febrero de 2017

Barañain o Tafalla, la fórmula más euskera y más imperfecta (al 5%)


Varios Ayuntamientos de Navarra han puesto en marcha una campaña en favor del modelo D con motivo de la apertura el pasado 13 de febrero del plazo de prematriculación para los nuevos escolares, una iniciativa con la que buscan "dar a conocer las ventajas que ofrece" la enseñanza en vascuence.

Modestos y realistas, los Ayuntamientos éuscaros tienen como lema 'Modelo D, la fórmula perfecta'. Nada menos, con dos… Lo que pasa es que la fórmula, como la campaña, es radicalmente imperfecta. Ajena a la realidad de Navarra. Justamente porque quiere cambiar la realidad, negando la libertad de las familias y de los estudiantes.

Empezando por la verdad de las verdades: ellos afirman que su 'Modelo D’, perfecto él, "ofrece la oportunidad de aprender las dos lenguas propias de Navarra y el inglés". Y es mentira. Sencillamente lo es porque Navarra, como comunidad o como provincia o como territorio, tiene hoy una sola lengua común, que todos los navarros conocen y que una inmensa mayoría tiene como lengua materna: el español, antes llamado castellano. No hay ningún instrumento de comunicación a ese nivel, ni de muy lejos. Los navarros sólo pueden entenderse entre ellos, todos ellos, en nuestra lengua romance.

¿Se hablan más lenguas en Navarra? Por supuesto que sí. Más de la mitad de los navarros tiene conocimientos escolares del inglés; conocimientos no demasiado avanzados ni eficaces en gran parte, pero conocimientos. Entre nuestros huéspedes inmigrantes crece, y para nada retrocede, el árabe marroquí, y muy por detrás de él pero también en expansión el búlgaro y, aunque menos, el rumano. Las generaciones mayores, si estudiaron, tienen conocimientos de francés, que sin embargo retroceden. Por razones económicas crece el interés en el alemán como segunda lengua, que avanza, y hasta en el chino.

Y sin embargo, con las bendiciones de monseñora Barkos y de su Gobierno, con dinero público (que pagamos los de la mayoría castellanoparlante), los Ayuntamientos, patronatos y mancomunidades de Ansoáin, Aoiz, Aranguren, Barañáin, la Barranca-Burunda, Berrioplano, Berriozar, Burlada, Cizur Mayor, la Cendea de Galar, Egüés, Estella, Esteríbar, Echauri, Iranzu, la Cendea de Olza, Orcoyen, Puente la Reina, Tafalla, Huarte, Valdizarbe y Villava hacen propaganda sólo y exclusivamente de un modelo académico como el D, con vascuence vehicular desde Infantil o antes.

Lo hacen para servir a Navarra, dirán. Pues no. Lo hacen para servir a su modelo de Navarra futura, euskaldún y nacionalista. No la Navarra que es. No la Navarra que ha sido en la historia. Sólo la Navarra que ellos quieren construir, e imponer en la escuela. Porque con la imposición de su versión del idioma vienen las ideas abertzales. Y la lectura abertzale de la realidad, del ayer y del hoy.

Eso es lo que este Gobierno de Navarra llama “trabajar una visión positiva del euskera”, que "une y multiplica". Ahí, sin miedo. ¿Saben ustedes, los del Plan Estratégico del Euskera, qué se habla en las calles y en las casas en Barañáin o en Tafalla? ¡Por supuesto que lo saben! Porque ustedes no quieren servir a la Navarra real, sino manipularla empezando por los más pequeños. Si no, ¿en qué realidad fundamentan que ustedes hayan puesto modelo D en Ribaforada? ¿Eso es “unir”?

Ana Ollo ha reconocido públicamente que su meta es que "todos los ciudadanos puedan aprender y utilizar el euskera en toda Navarra". ¿Es que no pueden? Por supuesto que son libres de hacerlo, como de aprender sánscrito, lineal B, tocario o urdu. Bien distinto es que estimulemos ese aprendizaje, que la Administración primero lo ofrezca gratis et amore, luego lo reboce de su ideología nacionalista-marxista, después lo pida para ingresar en la misma Administración y, en sus deseos, cambien la realidad. Eso no es libertad, sino lo contrario.

Así que no se trata de proteger a los que saben vascuence y ni siquiera de ayudar a los que no lo saben pero querrían, sino de extenderlo al conjunto de la sociedad para convertirlo en lo que no es: lengua común de los navarros. Corrijo: no lo es, y nunca lo ha sido, aunque les duela oírlo a los cuatripartitos y sus acomplejados.

Pero UPN ha estado 30 años en el poder y ha permitido con su política educativa y lingüística que las cosas llegasen aquí. La misma idea necia del “prestigio” que debería darse al euskera circulaba ya impune antes de 2015. ¿Y con qué resultado? Mucho gasto, mucha extensión de la ideología nacionalista, pero sólo un 5 por ciento de la población de Navarra utiliza habitualmente el euskera, del que sólo tiene conocimientos un 12 por ciento. Y eso tras años de zonificación lingüística, de ley foral del euskera y de rendiciones morales de los que en campaña decían lo contrario que al gobernar.

Para un 5% de hablantes -¡menuda “lengua común”!- la Administración foral tiene nada menos que 2.835 puestos de trabajo con requisito de euskera – el 11%) y en casi todos además se valora como mérito deseable, y más en educación. Eso no lo han hecho estos Ayuntamientos coaligados ni el Cuatripartito. Viene de atrás. Esos quieren más, pero el mal ya estaba empezado a hacer. Y hay que cortar el tumor, también por amor al verdadero vascuence de algunos de nuestros abuelos. No en Tafalla ni en Ribaforada, por cierto.

Caius

lunes, 30 de enero de 2017

Un retoño de Guernica, una muestra de ignorancia implantada en Sartaguda


A veces un Gobierno hacer reír. A veces un Ayuntamiento nos hace llorar, aunque sea de risa. Pues bien, en muy pocos días el Gobierno del Cuatripartito y su versión en Sartaguda han conseguido las dos cosas. Porque darían pena, si no diesen tanta risa. Qué pobres. Y qué pocas cosas saben.

Hace unos días, el Ayuntamiento de extrema izquierda de Sartaguda plantó un retoño del árbol de Guernica. Y lo han hecho el aniversario de la liberación del campo de concentración Auschwitz, ellos que presumen de ser "el pueblo de las viudas" en la Guerra Civil de 1936, en homenaje a las víctimas “de la guerra y el fascismo”. Pero…

No discutiremos aquí esa peculiar pretensión de la izquierda radical y violenta de que Sartaguda sea el "municipio navarro más castigado por la limpieza política llevada a cabo por el bando golpista en la Guerra Civil". Vamos un paso más atrás. ¿De qué fue y es símbolo el árbol de Guernica, por cierto una variante no habitual de roble?

El Señorío de Vizcaya (por supuesto, sin la villa de Bilbao, que tenía su propio régimen y no pertenecía a él) tenía en las Edades media y Moderna una serie de privilegios. Parte del Reino de castilla desde siempre (y muy orgullosos de ello), los vizcaínos tenían consideración de nobles, no pagaban los impuestos de los demás y sobre todo tenían sus propias leyes, sus fueros. Esa situación especial suponía un cierto autogobierno, por el cual representantes del pequeño señorío se reunían periódicamente en la capital del mismo, Guernica. Como símbolo de esos privilegios y libertades, ante la Casa de Juntas se plantó (y se ha vuelto a plantar cada vez que ha muerto) un árbol. Árbol que representa por tanto la identidad foral vizcaína.

Luego llegaron los hermanos Arana y, una vez más, confundieron las cosas. Carlistas primero, vizcainistas después, convirtieron los símbolos viejos y nuevos de Vizcaya yen símbolos de una nación vasca que ellos inventaron. Entre los nuevos, la bandera tricolor (con los colores de Vizcaya) o ikurriña. Entre los viejos, reinventados, el árbol de Guernica. Así que el árbol, aunque sin ninguna base histórica, representa para los abertzales jeltzales la identidad y las “libertades” vascas. Por eso su presidente jura allí su cargo, por ejemplo.

¿Y qué tiene que ver Sartaguda con eso? ¿Es Vizcaya? Obviamente ni lo es ni nunca lo ha sido. ¿Es parte de la CAV? No parece. ¿Es “Euskalherria”? Sólo para una minoría fanática, apoyada en los asesinos -esos sí, asesinos de verdad, y en todo caso con una identidad basada en una lengua que en Sartaguda nunca se ha hablado ni se habla más que por parte de los que la identifican con su ideario fanático.

En todo caso, si Sartaguda era un pueblo de izquierdas y una parte de su gente sufrió (a manos de la otra parte) en aquella guerra de hace 80 años, ¿qué tiene que ver con el nacionalismo vasco? Porque el nacionalismo vasco no era entonces de izquierda, sino devotamente católico, de derechas y reaccionario. En Sartaguda nadie fue fusilado por ser del PNV… más bien, los poquísimos que pudiese haber del PNV fueron combatientes voluntarios con Mola y Franco.

Todo el asunto, como lo que llaman “Parque de la Memoria de Navarra”, es muestra de ignorancia y de manipulación. El retoño de arbolito foral ¿lo ponen los sucesores de aquellos socialistas, comunista y anarquistas del 36, que querían por supuesto suprimir los fueros, y de paso también los curas y las propiedades de los del PNV? ¿O lo ponen los sucesores de aquellos abertzales que desde 1931 recibían armas, medios e instrucción militar en la Italia fascista contra la versión izquierdista de la República?

Seguramente el que menos puede hablar de esto es el alcalde de Sartaguda, Paolo Albanese. Que es de Ibiza (Baleares). Que es de origen italiano. Y que, ole tus… es alcalde por Bildu. ¿Lo es por nacionalismo vasco? Más bien lo es como representante de esa extrema izquierda que ha apoyado todos los crímenes de la ETA, todas las campañas de odio de Batasuna-Bildu y todas las cobardías del PNV-Geroa y del PSOE. Y que ahora hace campaña llamando “memoria” a sus mentiras del pasado.

Es lógico que un Albanese no sepa mucho de historia, ni vasca, ni navarra, ni de Sartaguda. Porque dudo mucho que " más de 1.500 navarros se enfrentasen al fascismo en el Ejercito vasco", pero en todo caso si hubiese habido 200 gudaris navarros muertos en combate no habría sido por la revolución socialista de los muertos de Sartaguda, sino por la construcción de un Euskadi confesional y católico. ¿Qué curioso, no? A la extrema izquierda nunca le ha dado miedo mentir para hacer política, desde Lenin a Stalin y desde Mao a… Albanese.

¿Y por qué no nos conformamos con la risa que nos dan los munícipes de Sartaguda haciendo el ridículo? Porque no están solos, y porque hacen todo el daño que pueden a la Navarra joven de hoy, que es la Navarra de mañana. Es verdad, plantar un árbol que representa los privilegios forales del Señorío medieval de Vizcaya como si fuese un símbolo de la lucha prosoviética por las “libertades” es una aberración intelectual. Pero, río Ebro abajo, y en un gesto mucho menos inocente que va en la misma dirección, ahora quieren poner modelo D ¡en la escuela de Ribaforada! Y eso es mucho más que un árbol: es un bosque de cretinos a la albanesa intentando romper la identidad de Navarra.

Caius

miércoles, 26 de octubre de 2016

La #NavarraSalafista que viene de los desiertos de Arabia a los campos de Corella


Alá es un mafioso. Gusta del tráfico de armas, las guerras, el petróleo, la trata de blancas y el tráfico de personas para financiarse ¿Es esto una crítica al islam radical? ¿Es un comentario xenófobo? Es una descripción de la realidad y si no, que se lo digan a los vecinos de Corella, en Navarra, víctimas de los estados terroristas de Daesh y Arabia Saudí que tienen en su punto de mira, nunca mejor dicho, a esta localidad ribera.

El RIHS (Society of the Revival of the Islamic Heritage) es el medio a través del que se canalizan las aportaciones económicas de países musulmanes y "fieles" de todo el mundo. Todo ello con el agravante de que se trata de una vertiente aun más radical del Islam, el salafismo, que busca las raíces de la religión para aplicarlas en todos los aspectos de la vida actual, rechazando cualquier aspecto moderno. Una propuesta radical y fundamentalista propia de una sociedad medieval. Por supuesto todas estas aportaciones económicas para la construcción de la mezquita no se han visto gravadas por los impuestos como sería con cualquier otra iniciativa de este estilo.

Los salafistas son perseguidos en muchos estados tanto occidentales como orientales por ser germen del terrorismo yihadista. Estados Unidos o Francia son ejemplos de países que prohíben o vigilan muy de cerca la financiación extranjera de mezquitas por el uso que se les da como altavoz de los terroristas. De hecho la ONU vincula directamente la organización con las corrientes más radicales del yihadismo.

Así lucirá la fachada de la nueva mezquita salafista de Corella

La religión está amparada por la declaración universal de derechos humanos, o más bien la libertad de las personas a que profesen su confesión. Sin embargo, una religión como el Islam, incompatible con las sociedades modernas debería tener el profundo rechazo de la comunidad internacional, no es una religión de paz, no hay formas radicales de Islam, el Islam es radical y si no que se lo pregunten a Wafa Sultan, psiquiatra siria que huyó a Estados Unidos buscando refugio ante los horrores de su religión.

El Islam busca apoderarse del ámbito religioso, político y social, el Islam es la ley y anula la libertad individual de las personas, la respuesta de los países democráticos debería ser la propia contra las amenazas a todo lo que Occidente representa, la libertad, la democracia, los derechos fundamentales, la igualdad entre géneros...

El problema es que los sectores que se consideran más "progresistas" tienden la mano a este colectivo político-religioso por compartir una máxima, la destrucción de la cultura occidental. Así vemos una creciente cristianofobia y antisemitismo en pro de un trato de favor hacia el Islam y sus gentes. El marxismo hace extraños camaradas de viaje y no le importa sacrificar sus bases para lograr su dictadura, en este caso que la religión aliene al hombre o que las mujeres sean tratadas más como un objeto que como personas es una nimiedad.


Sigamos tapándonos los ojos, sigamos, como dice Wafa Sultan, siendo políticamente correctos. No es malo defender la cultura occidental, no es malo decir que no a una religión terrorista, no es malo reivindicar nuestras raíces culturales. Lo único más antidemocrático que no dejar participar a un grupo en democracia es permitir que ese mismo grupo se valga de ella para destruirla.

Una colaboración de Prometeo