martes, 9 de diciembre de 2014

Qué es y qué no es 'Euskal Herria'


El otro día me contaba un amigo mío la discusión que había mantenido con un bildurri al que le dijo que Navarra no era Euskal Herria. El aberchándal se sentía ofendido y argumentaba que Euskal Herria era el lugar donde se habla euskera y se da la cultura vasca. Bien, el pobre chico decía esto no sin razón, por raro que suene viniendo de mí. Parte de Navarra sí es Euskal Herria como un concepto cultural e idiomático, pero ni toda Navarra es Euskal Herria, ni Euskal Herria es un estado-nación que haya existido o que exista oprimido.

El origen del término Euskal Herria se remonta a varios siglos atrás, no se puede determinar exactamente cuándo empieza a usarse, pero los primeros registros escritos en los que aparece dicho término son del siglo XVI. En concreto aparece en el manuscrito de Lazarraga (1564-67) bajo formas como "eusquel erria". Esta locución a lo largo de los siglos ha ido adoptando diferentes formas como Heuskal-herrian, Euskalerria o Eskualerria, como es lógico estas formas primitivas y términos dialectales han evolucionado al actual "Euskal Herria" propia del euskera unificado, aunque también se usa de forma más minoritaria el término Euskalerria.

Como hemos podido ver, el término es muy anterior a la invención del nacionalismo vasco y por supuesto a la existencia de la izquierda abertzale. Existe un término castellano equivalente y este sería Vasconia. La traducción literal de Euskal Herria podría ser "país del euskera o del vascuence". Antes de que cualquier despistado asuma esto como la aceptación por mi parte de la existencia de algún tipo de estructura nacional propia de los vascos, conviene dejar claro que a lo que hace referencia en este caso el término país es a "un espacio o región cultural europea, situado a ambos lados de los Pirineos y que comprende territorios de los estados español y francés." por lo tanto originalmente se trata de un término cultural y no político. No es algo que yo afirme porque me conviene, sino que he citado textualmente la definición aportada por la Sociedad de Estudios Vascos.

El nacionalismo vasco tal y como lo conocemos hoy tiene su origen a finales del siglo XIX en Vizcaya, siendo en un principio Sabino Arana su promotor absoluto. Este personaje, consciente de que Euskal Herria era un término cultural empleado por vascos y navarros tan españoles como los Carlistas, ve necesario crear un término para referirse a su nación inventada, para lo que crea el neologismo Euzkadi que más tardíamente sería corregido a Euskadi. Esta palabra, que vendría a significar "lugar con muchos vascos" (de forma errónea en todo caso, ya que el sufijo -di no es aplicable en el euskera a un conjunto de personas) es ya un término exclusivamente político que hace referencia de forma explícita a "la patria de los vascos".

Además, hay que entender lo que esto significa: Sabino Arana diseña desde cero su nación poniendo en su centro la raza y la pureza en los orígenes; como cuestión también importante la religión católica según él la entendía; y negándose por completo a difundir el euskera, la lengua vascuence que él quería sólo para los vascos. Por eso al inventor de Euskadi Euskal Herria no le valía.

Conviene dejar claro que este concepto cultural es difuso: no todo el mundo habla euskera en Guipúzcoa, pero está claro que el porcentaje de vascoparlantes es mayoritario. Así mismo, en Navarra tenemos casi un 20% de personas que hablan o entienden euskera, pero estas se reparten de forma desigual y de acuerdo al ámbito natural de uso: en el norte de Navarra tenemos un 60% de personas bilingües, en la zona media apenas llega al 10% y ya en la ribera sólo 1 de cada 50 personas habla euskera. Y todo esto siendo muy generosos: lo cierto es que hace 50 años, sin euskera obligatorio en las escuelas y la Administración en las tres provincias vascas, quizá menos personas tenían nociones de esta lengua pero había más hablantes nativos (euskera como lengua materna) y más hablantes cotidianos (en casa… se habla menos vasco).


Un término análogo al de Euskal Herria sería la Hispanidad, que sería el término a utilizar a el conjunto de personas, países y comunidades que emplean el idioma español o que poseen una cultura relacionada. La única diferencia es que nadie dice que Argentina tiene que ser parte de España por que hablen castellano y nadie pretende imponer a los jóvenes californianos una enseñanza íntegramente en español por que hace poco más de dos siglos esa zona estuviese bajo dominio colonial español. La gente paga por aprender castellano, mientras que necesitan ser presionados para hablar euskera… resultado no sólo de ser una lengua minoritaria, sino además de su politización nacionalista.

Si el idioma determinase la existencia de una nación, no existirían Suiza, Estados Unidos o la India, por ejemplo. En vez de haber 194 países, habría 7000. Imponer el euskera, ya sea mediante la inmersión lingüística o a bombazos, en un sitio en el que no se habla desde la Edad Media es un ejercicio de imperialismo cultural bajo claros intereses políticos.

Una ejemplo de que el término Euskal Herria era empleado sin reñir de forma alguna con España podría ser la canción conocida como Hara nun diran (ahí están los montes) de José María Iparraguirre, en la que dice en primer lugar que desde Hendaya ya está viendo España, para luego afirmar lo que quiere a su tierra, Euskal Herria. Hasta los censores del franquismo se afanaban en fomentar el uso de la locución "Euskal Herria" mientras censuraban el uso "Euskadi". Según alguno de ellos decía, Euzkadi negaba a España, mientras que Euskal Herria no al ser un término cultural inofensivo.

A pesar de que ya existe previamente un uso del término politizado, al parecer es en los años 90 cuando la izquierda abertzale termina de meter en la batidora la realidad cultural y la nación imaginaria, obteniendo desde entonces un término con unas connotaciones políticas claras: para ellos Euskal Herria no sería solo el lugar donde se desarrolla la cultura vasca, sino la patria (imaginaria) de los vascos... y es de toda esta mezcolanza de donde viene una confusión que le viene muy bien a algunos, y muy mal al euskera.

Los abertzales parecen moverse por algo parecido a modas, lo que antes llamaban Euskadi hoy lo llaman Euskal Herria. Por algo ETA, que tiene más de 50 años, significa Euskadi Ta Askatasuna y no Euskal Herria Ta Askatasuna. Del mismo modo, a pesar de haber utilizado la bandera con el Arrano Beltza para de algún modo simbolizar Navarra, hoy en día utilizan una bandera de Navarra con una versión del escudo de Navarra anterior a la de las cadenas actuales (difíciles de justificar, si se ganan en Jaén).


Todos sabemos que lo que nos quieren vender los abertzales con la monserga de Euskal Herria nada que ver con la cultura, de la misma manera que bajo la bandera de Navarra de mentirijillas esconden la ikurriña. La batalla del lenguaje no es algo nimio y no debemos caer en la trampa del lenguaje que nos pretenden tender.

No por mucho repetir la misma farsa durante décadas nos vamos a tragar su monótona cantinela, por lo tanto: Euskal Herria como realidad nacional es un invento, sin embargo como espacio cultural que comparten España y Francia si tiene sentido. Del mismo modo, se puede afirmar que básicamente el norte de Navarra pertenece a dicha realidad cultural, pero quien mete Navarra entera dentro de Euskal Herria es quien pretende imponer a martillazos el euskera y la cultura vasca en su "proceso de construcción nacional". Como ya en Álava y como en partes de Guipúzcoa y sobre todo de Vizcaya. ¿Y saben lo más gracioso? Que el euskera sigue siendo más hablado a diario en ciertas comarcas francesas, donde no hay nada parecido a la inmersión lingüística abertzale que padecemos hasta en Navarra, y donde sólo hay una nación de la que hablar, la francesa.

Hispano

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