miércoles, 8 de mayo de 2019

El navarroaragonés influyó en el vascuence sobremanera


El eusquera navarro (no el batúa) era muy navarroaragonés. Eso quiere decir que el romance navarro tuvo que contar un un gran porcentaje de hablantes navarros montañeses, gentes que en teoría para los abertzales sólo hablaban vascuence. La influencia del aragonés (como generalmente lo denominan los académicos) fue inmensa en los navarricos vascófonos. Eso se debe a que los vascófonos eran navarroaragonesófonos también. Al menos una gran parte de ellos, si no la mayoría.

Mapa de los "dialektos" (idiomas según algunos filólogos) eusquéricos o euscalquis.

Éste es un mapa que muestra las zonas bilingües de euskera con francés o español. El mapa es antiguo, pues el roncalés y el salacenco hoy en día han desaparecido y ahora son sustituidos por una lengua ajena a estos valles navarros: el euskera batúa, es decir, guipuzcoano. En este mapa antiguo la zona bilingüe abarca la totalidad de la Cuenca de Pamplona, lo cual no refleja la realidad actual porque la zona mixta no es bilingüe. Los vascófonos que hay de La Ulzama a Pamplona y más abajo son tan pocos (a menos que inflemos las estadísticas con agurparlantes) que no sería veraz aseverar que esa zona sigue siendo vascófona bilingüe, menos aún monolingüe, como muestra engañosamente el mapa. Menos de un 10% de hablantes que se pueden comunicar y escribir en euskera en esa franja no hacen a esta zona bilingüe. Hay que actualizar estos mapas. Otra cosa son los 80% ó más catalanes bilingües en las zonas menos catalanófonas de Cataluña. Ahí sí hay bilingüismo, en Navarra no.

Ahora se nos quiere vender el euskera como la lengua auténtica de Navarra que hay que recuperar. Para empezar el euskera no era ni la única ni la principal lengua de la Navarra prerromana. Los eruditos del tema han probado con la arqueología que antes de los romanos las lenguas mayoritarias y de las élites de la actual Navarra eran las celtas. Además ni todos los "vascones" (concepto de invención grecolatina) hablaban vascuence, ni todos los que lo hablaban eran vascones. Por eso hay tantos topónimos celtas en La Montaña navarra: Baztán, Ulzama, Lesaca, Bidasoa... Además se sabe que Navarra posteriormente fue muy romanizada. De ahí que el 70 u 80% del léxico del euskera tenga origen romano, occitano o navarroaragonés. Es más, el occitano era la lengua mayoritaria de la Pamplona medieval, la única de la Estella medieval y el aragonés era la única lengua de la Tudela medieval. Navarra no es vascófona porque nunca lo ha sido. No en plenitud, desde luego. Una de las muchas convergencias que tiene el romance navarro (aragonés de nuestro viejo Reino de Navarra) con el vascuence navarro (no el vascuence guipuzcoano que nos quieren imponer) es la conversión de los hiatos ea y oa en los diptongos ia y ua. Es un fenómeno que ya vimos que se daba en roncalés:


La cuestión es saber si es porque los roncaleses hablaban mucho navarroaragonés (sea el romance navarro que hablaban con los riberos o el aragonés de los ansotanos, zaragozanos...) o porque así era el vascuence original de roncaleses y ansotanos. Parece innegable que el fenómeno es de origen navarroaragonés. Sea como fuere el fenómeno de diptongar hiatos no era exclusivo del aragonés y del roncalés, sino que también se daba en el euscalqui (dialecto eusquérico) navarro, claramente influido por el romance navarro. Si no se daba en la totalidad del dialecto navarro del vascuence, sí se daba en la comarca de Pamplona.

Así Mutilva es Mutilva y no Mutiloa porque en el vascuence comarcal (¿Acaso en todo el euscalqui navarro?) el hiato oa se transformó en el diptongo ua como en navarroaragonés, al contrario que en guipuzcoano. A continuación la semivocal u de Mutilua (no pronunciar Mutilúa) se convirtió en consonante dando lugar a Mutilva. Intentar "corregir" la toponimia poniendo por delante el batúa "Mutiloa" dejando de lado la versión más navarra, "Mutilva", es un insulto a la navarridad. Si tenemos toponimia en vascuence navarro (Mutilva), ¿por qué tenemos que aceptar la imposición del foráneo guipuchi (Mutiloa)? El fenómeno de diptongar hiatos es muy aragonés y por eso se daba en el vascuence del Roncal, así que entonces Pamplona y La Cuenca también tuvieron que ser muy "navarroaragonesas" lingüísticamente. Incluso la toponimia menor tan navarroaragonesa denota que el romance navarro tuvo que hablarse muy al interior de La Montaña. Quizás esos navarros montañeses medievales hablaban euskera (o no), pero la toponimia menor no deja dudas de que había muchos montañeses navarros hablantes de navarroaragonés muy al interior. Este es desde luego el caso del Roncal, Salazar...

Un gif de la iniciativa "Navarros y aragoneses, hermanos". Hasta el vascuence navarro está influido por el aragonés.

En el Fuero general de Navarra (año 1238) aparecen términos como "compaynero", "seynor", "vasayllo", "coal", "quoando", que no son otra cosa que "compañero", "señor", "vasallo", "cual", "cuando". Todo eso es romance navarro, que los filólogos denominan como aragonés o navarroaragonés. Todas esas palabras se pronunciaban igual que en castellano. Por enésima vez la historia nos corrobora que el navarroaragonés (con sus matices ortográficos) hablado en La Rioja, Navarra y Aragón era bastante parecido al castellano. En otras palabras, el castellano llegó a Navarra suavemente porque lo que se hablaba en Navarra era muy parecido. De otra forma el euskera hoy no sería una lengua minoritaria. Otro dato curioso es que el euskera ha copiado parte de la ortografía navarroaragonesa. Así el fonema "ñ" en vascuence es frecuentemente "in" (EspaINa, ErripagaINa...), una clara copia de la romance "yn". El fonema "ll" es "il", copia del navarro "yll" y del francés "ill". Además Belagua, aunque algunos crean que es más vascófono escrito "Belagoa", en romance navarro se pronuncia "Belagua". Y es que el aparente hiato "oa" se pronunciaba como diptongo "ua" en romance navarroaragonés.

Vamos, que el romance navarro se tuvo que hablar mucho en La Cuenca de Pamplona para causar tal impacto sobre el euskera comarcano. Lo curioso es que toponimia aragonesa (del navarroaragonés) hay desde muy antiguo en La Cuenca de Pamplona y más al norte. Por ejemplo Sagüés, Garrués, Juslapeña, Villava, Burlada (del latín Bruslata: quemada), Salinas, Tiebas... son topónimos en romance navarro en plena Cuenca de Pamplona. Suso y Yuso, como los de La Rioja, son topónimos documentados en La Ulzama. Y son términos romances, no eusquéricos. En este enlace sobre La Ulzama se aprecia la influencia celta y del romance navarroaragonés:


El romance navarro era una de las tres variantes del aragonés, junto con el riojano y el aragonés propiamente dicho. Así que no cabe duda de que el aragonés se habló en Pamplona y su comarca. Esto no quiere decir que no se haya hablado otra lengua a la vez. En un estudio más exhaustivo encontraríamos aún más topónimos aragoneses en Pamplona y alrededores.

Selva (de Irati) es un topónimo navarroaragonés entre el Valle de Arce y La Aézcoa.

En español la palabra selva tiene una connotación más tropical, pero en navarroaragonés y en catalán (Selva de Mar) tienen el significado de bosque de nuestras latitudes. En un ejercicio de sinceridad he de reconocer que es un topónimo mayor, por lo que aunque sea navarroaragonés pudo haber sido bautizado por la administración centrada en Pamplona. No obstante en toda esta zona pirenaica hay mucha toponimia menor en navarroaragonés, y esa sí que fue denominada por los lugareños. Así que tuvo que haber unos cuantos hablantes de romance navarroaragonés entre los valles pirenaicos de Arce, Aézcoa, Salazar y Roncal, especialmente en los dos últimos. Por algo todavía hoy en día se preserva en Aragón en la zona límite con Roncal la fabla aragonesa, que no es otra cosa que el último reducto (junto con el panocho murciano) del navarroaragonés.

Con diferentes nombres el romance navarro (navarroraragonés, o actual aragonés) se habló en La Rioja, Navarra y Aragón 

Insisto en que el vascuence nunca ha sido la principal y menos aún la única lengua de Navarra. Ya al principio de la edad media el aragonés era la lengua principal de La Rioja, Navarra y Aragón. Por algo era la lengua oficial en las cortes de los dos reinos: Navarra y Aragón. Era la lengua de La Rioja hasta que al pasar a ser parte de Castilla se castellanizó lingüísticamente, pero a su vez influyendo en el castellano.

Extensión del romance navarro (o aragonés) de Aragón a Burgos y de Navarra a Murcia. Dialectos actuales del español norteño: 1) español occidental, de sustrato asturleonés; 2)castellano o español central; 3) español oriental, de sustrato navarroaragonés. 

El asturleonés, el castellano y el navarroaragonés se fusionaron dando lugar al español. En León y Asturias aún queda un sustrato (o resto) de asturleonés incluso en zonas donde ya nadie habla asturleonés. En Navarra, que ya no se habla romance navarro, queda un sustrato navarroaragonés que se mantiene en todo el español de nuestra región, si bien se da con más claridad de Pamplona para abajo, en especial en áreas cercanas a Aragón como Cáseda, Carcastillo o Buñuel. En La Rioja a pesar de su temprana castellanización se puede observar el sustrato navarroaragonés. En Aragón y Comunidad Valenciana se puede observar también el sustrato navarroaragonés. En el norte de Huesca aún quedan hablantes de navarroaragonés.

Evolución de La Reconquista. El vascuence no se expandió porque no era la lengua de la mayoría de los repobladores navarros, pero sí el navarroaragonés.

Una pregunta para los que ven en la Navarra de antaño solo vascuence: Si el vascuence era la lengua mayoritaria, ¿por qué fue el romance navarroaragonés el idioma que se extendió hacia La Ribera (y hasta Murcia) y no el vascuence? Si los navarros navarrófonos eran minoría, entonces el mediodía navarro solo pudo recibir la lengua navarroaragonesa por repobladores únicamente aragoneses. Sabemos que eso no pasó. En ninguna repoblación humana se expande la lengua minoritaria.

Imagen fluvial de la Valdebro, el Gran Valle del Ebro. El Valle del Ebro gracias a sus afluentes abarca Estella, Tafalla, Pamplona, el Roncal..., es decir, casi toda Navarra. Lo mismo que los ríos fluyen hacia el Ebro y desembocan en el Mediterráneo los navarros hicieron la repoblación de España hacia la Valdebro y el Marenostrum.

Estos dos idiomas que se han extinguido (asturleonés y navarroaragonés) de la mayor parte de sus antiguas áreas siguen vivos en los dialectos o variantes del español hablado en Asturias, León, La Rioja, Navarra, Aragón, Comunidad Valenciana... Incluso las características de estas variantes regionales del español han pasado en buena medida al español estándar. Por eso los filólogos consideran que es injusto e inexacto denominar castellano al español, pues el asturleonés y el navarroaragonés han aportado mucho a esta fusión de lenguas que se llama español. Además ya el emperador Carlos I de España y V de Alemania ya lo denominaba así allá por el siglo XVI.

Lo cierto es que aunque se hablaba navarroaragonés en las actuales regiones de Navarra y Aragón, en los registros históricos y obras posteriores, se denominaban por diferentes nombres, sea romance navarro en Navarra o romance aragonés en Aragón. Por ser dos variantes hermanas de la misma lengua los filólogos lo llaman navarroaragonés y lo simplifican como aragonés porque sólo sobrevive en el norte de Aragón y precariamemte en la Murcia rural. Aunque poco a poco el aragonés de nuestras tierras se fue castellanizando, la influencia fue mutua hasta convertirse en español.

Influencia fonética entre vascuence y lenguas romances

Según la filóloga Mª Teresa Echenique un 70-80% de las palabras eusquéricas modernas derivan del latín o del romance. Si a esto le añadimos lo de origen celta, ibero... entonces el vascuence no es un idioma tan libre de "contaminación" foránea como se suele pensar, sino todo lo contrario. El vascuence en cuestión de léxico es tan latino como el que más. Con el vascuence pasa algo similar a lo que pasa con el inglés, que es una lengua germánica, pero que está tan latinizada que a menudo se cuenta erróneamente entre las lenguas romances. Esto nos da una idea del gran "mestizaje" que dio origen a los navarros y que la genética confirma esa "impureza" étnica. Por otro lado el latín ha dejado en euskera, entre otras cosas, sufijos como "ain" y "ano" que hacen referencia al dueño de una tierra. No siempre los topónimos acabados en "ano" vienen del latín "anus" (posesión de), pero casi siempre, por ejemplo: Amillano, Arguiñano, Arellano, Avinzano, Baquedano, Barindano, Galdeano, Gollano, Guirguillano, Labiano, Meano, Otiñano...

Pero veamos un poco la influencia fonética que ha ejercido el vascuence sobre el español. El vascuence tiene sólo 5 fonemas vocálicos y lo mismo pasa con el aragonés y el valenciano por influencia del vascuence directa o indirecta. En Valencia los repobladores navarroaragoneses hicieron que el valenciano perdiera en la práctica las vocales adicionales que tenía. En cambio en catalán y gallego hay más de 5 fonemas vocálicos y distinción entre v y b que no tienen el navarroaragonés, el español y el valenciano apichat. Aunque es innegable la influencia que ha ejercido el navarroaragonés sobre el euskera, también hay que tener en cuenta que la pérdida de v y las 5 vocales que tiene el aragonés son de influencia eusquérica.

La f de Nafarroa es de origen aragonés

El extendido uso de la f en aragonés nos hace deducir con certeza que el área nuclear del navarroaragonés tuvo que haberse romanizado muy antiguamente.

En vascuence en cambio todavía hoy la f es básicamente inexistente, a no ser que el vocablo en cuestión sea un tecnicismo grecolatino o un neologismo. La f es tan rara en euskera que a menudo se sustituye por la b o por la p. Napar en vez de Nafar, besta en vez de festa, pagoa en vez de fagoa... De hecho se cree que Navarri (Nabarri fonéticamente) o algo similar era el nombre del que derivaron Navarra y Nafarroa. Esto lo corrobora por ejemplo el apellido eusquérico Navarcorena. Si Nafarroa fuera la forma más autóctona, este apellido sería Nafarcorena en vez de Navarcorena, pero no lo es. Si el nombre Nafarroa fuera más autóctono que Navarra, Navarra sería Nabarra o Nabarroa en euskera o habría muchos más fonemas f en el léxico de esta lengua (el vascuence). De hecho, aunque es poco común, existe el apellido Navarroa y también el apellido Navarra. Si lo trasladamos a la ortografía en vascuence estándar tendríamos Nabarroa y Nabarra. Navarroa existe todavía como apellido, aunque se da más que nada en Francia.

En nuestro país solo el aranés (occitano de la Valdarán) y el español han perdido la f inicial latina. Aunque el debate no está cerrado, para muchos lingüistas no hay duda de que la pérdida de la f inicial latina (y varias otras efes en medio de palabras) se debe a la influencia del vascuence. Al fin y al cabo la primitiva Castilla abarcaba las provincias de Burgos, Cantabria y un buen pedazo de Vizcaya y Álava. Cualquiera que sea un poco observador se puede dar cuenta de que los sonidos labiodentales (f y v) son inexistentes (v) o casi inexistentes (f) en euskera. Por eso cuando se normativizó el vascuence batúa (1960s) decidieron eliminar la v y dejaron el grafema b para representar la v y la b; después de todo no existía diferencia fonética.

Las palabras que en latín empezaban con f (farina, fabulare, femina...) en castellano, por influencia del vascuence, perdieron la f generalmente ante vocal, transformándose en h como en: harina, hacer, hinojo, haba, hablar, hembra, higo, hoja, hilo, hambre, humo...; aunque hay excepciones como fama, febrero, fiebre, familia, fiesta, filo, fin, fuego..., que normalmente son cultismos, al contrario de los otros casos. También se dieron casos de pérdida de f intervocálica, cuando los hablantes las percibían como palabras prefijadas, como en ahogar, sahumar... Cuando no las percibían como prefijadas (cultismos aparte), se transformaban en el fonema b o desaparecían: provecho (de profectus), rábano (de raphanus), dehesa (de deffensam)... En topónimos y apellidos se ven incluso casos en los que nombres (o sus derivados), que no habían perdido la f inicial latina, sí la pierden: Honcilla (Ledigos, Palencia), Hontanar (Toledo), Hontecillas (Cuenca), Hontanares (Ávila, Guadalajara y Segovia), Hontanas (Burgos), Hontalbilla (Segovia), Hontalbilla (Valladolid), Honrubia (Cuenca), Hontanaya (Cuenca)... Todos estos ejemplos anteriores son derivados del latín fonte (fuente), pero sólo se dan en Castilla o en zonas donde se habla asturleonés de transición al castellano: Cantabria. El cántabro no es un idioma, sino un dialecto de transición entre el asturiano y el español de Castilla.

En el libro "Historia de la lengua española" de Jaime Oliver Asín se menciona un poema en
relación con el matrimonio de los Reyes Católicos y la creación del Reino de España: "Llámala Castilla Ynojo, que es la letra de Ysabel, llámala Aragón Finojo, que es la letra de Fernando." Y es que la España de los Reyes Católicos, de forma similar a la actual, contaba con una considerable variedad lingüística. Se cree que el poeta aragonés Pedro Marcuello, autor del poema, quería celebrar la feliz unión de Castilla y Aragón, con un poema con las iniciales de ambos monarcas.

Los Reyes Católicos con el hinojo.

La unión dinástica de la Corona de Castilla y de la Corona de Aragón se efectuó en 1479 y una rama de hinojo simbolizaba esa unión. Al igual que la propia palabra “hinojo” la rama de hinojo representaba la unión de las dos Españas y las dos hablas, castellano y navarroaragonés, que dieron origen al español. Y es que, como acabamos de ver, en Castilla decían "inojo" (sin h) con la letra inicial de Isabel y en Aragón (y Navarra...) decían "finojo" con la letra inicial misma de Fernando. En aquella época no estaba definida la ortografía, así que es normal ver escrito Ysabel e Isabel, así como inojo, ynojo e hinojo.

El topónimo Foncillas se da por toda la geografía española, en Aragón, Cantabria, León... En Navarra, incluso en su capital, Pamplona, hay algunos apellidados Foncillas. El apellido Foncillas es de origen aragonés. En muchos casos de la evolución del latín surgieron soluciones idénticas o similares en distintas lenguas romances. De ahí que a menudo haya topónimos coincidentes en áreas de España que hablaron asturleonés, castellano o navarroaragonés. No obstante en Castilla (solamente) se encuentran topónimos equivalentes como Honcilla en los que sí ha desaparecido la f inicial latina a pesar de ser de la familia de "fuente".

Algunos filólogos tienen sus dudas sobre la influencia que tuvo el vascuence y se preguntan cómo si en Navarra había un gran número de vascohablantes el romance navarro había mantenido la f inicial que existía cuando todavía era latín. Yo planteo una solución al respecto: que Navarra era un territorio mucho más romanizado y no había tantos vascófonos por tanto. De hecho, ya hemos visto que en la Navarra prerromana (Navarra es la denominación posterior a la Marca Hispánica) las lenguas principales eran celtas. La romanización más intensa en Navarra que en Castilla y Vascongadas no sólo se debería a la época romana en sí, sino a épocas posteriores, por la gran influencia de monasterios como el de Leyre que irradiaron gran influencia en el habla de la gente. El navarroaragonés deriva del latín, pero es una lengua intermedia entre el catalán y el español.

No es hasta hace escasas décadas que el nacionalismo vasco ha empezado a utilizar el término Nafarroa. A partir de ahora creo que cuando vea el nombre Nafarroa no voy a poder evitar pensar en el término "navarroaragonés" por el diptongo oa, que coincide en "Nafarroa" y "Navarroaragonés", y por la f que el topónimo "Nafarroa" recibió del navarroaragonés.

El hecho de que la f sea foránea al vascuence y que venga del navarroaragonés lo admiten incluso los filólogos abertzales. No digo que el término Nafarroa no esté documentado, pero es que históricamente ha tenido más arraigo entre los propios vascófonos el topónimo Navarra. E insisto en que la f de Nafarroa es un préstamo de origen navarroaragonés. Puesto que "Navarra" es un nombre autóctono creo que no debería importar en qué lengua estemos hablando para usarlo. Debería usarse siempre el nombre "Navarra", o como mucho ponerlo en euskera con b para adaptarlo a la ortografía eusquérica actual.

Lo mismo que la izquierda aberchunga empezó a denominar a su imaginado Gran País Vasco como Euskal Herria soló desde los años 1970, es también entonces más o menos cuando empezaron a llamar a Navarra como Nafarroa. Los nombres que usaba la etarrada hasta entonces eran Euskadi y Nabarra. Todavía hoy hay abertzales que llaman a Navarra en euskera así: Nabarra. Por ejemplo tres webs navarras abertzales, Nabarralde, Nabarra Aurrera, y Nabarlur, prefieren Nabarra a Nafarroa y no dudan en usar Navarra tampoco. Hay que recordar que la exclusividad de los caracteres k, b, z, tx... en vascuence no se dio hasta el nacimiento del euskera batúa hace medio siglo, por lo que escribir Navarra en euskera como "Navarra", en vez de escribir y decir Nafarroa, no debería sorprender a nadie.

El nombre de Navarra aparece escrito por primera vez en las crónicas francas en 769 de nuestra era. Esa remota época en la que Navarra aparece escrita con "v" no era precisamente anteayer, pues aún faltaba un siglo para que se fundara el Condado de Castilla. El nombre de Navarra con "b" no aparece hasta casi 300 años después, en 1050, cuando Castilla aún no era ni un reino. El nombre Nafarroa es mucho más moderno y se debe a la lengua navaroaragonesa (el romance navarro) tan extendida en Navarra. Repito que "Navarra" no es un nombre castellano porque Castilla no existía cuando se acuñó. Es más antiguo y navarro e incluso más euskérico que el nombre navarroaragonés "Nafarroa".

La f era y es muy extraña al eusquera y en consecuencia lo era también para el castellano, pero era un fonema muy usado en navarroaragonés, prueba de que en Navarra y Aragón no había tantos vascófonos, como se suele creer. Lo que está claro es que el latín sí estaba muy extendido entre navarros y aragoneses. Es decir, Navarra y Aragón estaban muy romanizadas. De otra manera no se puede explicar que en navarroaragonés no haya habido pérdida de f inicial latina. Y hay más, la f de Nafarroa penetró milagrosamente en vascuence. Hay muchos navarros que repueblan España, por la reconquista.

La gente de la Meseta en castellano primigenio, era incapaz de decir el gentilicio "nafarro", "nafarrillo", por lo que se perdía la f en el intento, legándonos topónimos como Narros, La Najarra, Naharros, Naharrillos... En América latina, más arcaizante lingüísticamente que España, se conserva este fenómeno como se puede oír en la palabra "fuego" que la dicen "huego" con h aspirada.

Mapa de la extensión horizontal primitiva del navarroaragonés hoy conocido como fabla aragonesa en Huesca y como panocho en Murcia.

Más información sobre toponimia derivada del latín "fonte" con pérdida de f: Toponimia campurriana el agua (I)

Pamplonica

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