lunes, 19 de junio de 2017

El frikismo napartarra hace el ridículo en Pamplona


La mera convocatoria de la manifestación en defensa de la bandera de Navarra del pasado 3 de junio cayó como una bomba atómica entre la ultraizquierda, los separatistas y los medios de noticias falsas; que emprendieron una campaña de desinformación de una magnitud nunca vista en Navarra. Aun con una campaña tan burda y grosera que incluía falsedades, ataques personales a los convocantes y amenazas de contramanifestaciones violentas; no consiguieron parar el éxito que fue la manifestación del 3 de junio, con una asistencia que rondó las 25.000 personas. Decenas de miles de "ultras" peligrosos según el Diario de Menticias, que curiosamente discurrieron pacificamente sin causar un solo euro en daños al mobiliario público.

La primera en entrar al trapo de las movilizaciones reactivas fue la podemita Laura Pérez Ruano que sugirió una contramanifestación el mismo día y hora, ya fuese en un lugar aledaño o intentando subvertir los fines de la concentración desde dentro. El único que mostró cierto entusiasmo respecto a estas ideicas fue EH Bildu, la cabra siempre tira al monte y el batasuno a las algaradas callejeras. Pero esta idea fue abandonada rápidamente en favor de una manifestación conjunta por parte de las fuerzas del cambiazo junto con el PSN de María Chivite, que igual sirve para un roto que para un descosido, así como una retahíla de sindicatos y asociaciones subsidiarias de medio pelo. 

El intento de contra-manifestación tuvo lugar el pasado 20 de mayo bajo el pretexto de la corrupción política y a pesar de que ahora mismo Geroa Bai es el único partido de Navarra (aunque con el corazón en Bilbao) que tiene a un político en medio de una investigación judicial. Me refiero a la presidenta Uxue Barkos y su asuntillo de las dietas fraudulentas cobradas por reuniones de grupo en el Ayuntamiento de Pamplona al mismo tiempo que se encontraba como diputada en Madrid, un asunto de bilocación. El resultado de esta movilización conjunta fue un fracaso rotundo que a penas llegó a congregar a más de 500 personas.

Manifestación contra la corrupción por parte de los partidos del kanvio, el PSN y otras 20 agrupaciones. Resultado: de 500 a 1000 personas.

Después de la gran movilización del 3 de junio, exitosa hasta el punto de que cuando llegó la cabeza de la misma al final del recorrido detrás del Palacio de Navarra, aun había gente llenando el principio del mismo en frente del Parlamento de Navarra; todavía hubo personas del cuatripartito que plantearon organizar otra manifestación a modo comparativo para el próximo sábado 24 de junio, pero se ve que esta idea no cuajó ante la posibilidad de reeditar el fracaso del mes anterior.

Hubo un pequeño partidillo que no contento con el ridículo de sus hermanos mayores decidió organizar su propia manifestación, a favor de su bandera de "Nabarra", la "pomelada". Sí, estamos hablando de Libertad Navarra, ese partido friki y separatista entre los separatistas, que defiende la independencia de Navarra y retraer su estatus territorial quizás a los tiempos del rey de Pamplona Sancho III, sólo que en forma de república. Estamos hablando de hace mil años, todo muy actual, progresista y en sus estimaciones más conservadoras; porque aun hay iluminados que reivindican lo que ellos llaman la Nafarroa Osoa (la Navarra Completa), un proyecto independentista que comprendería los territorios reclamados en un principio por el etarra Federico Krutwig.

Izquierda, los territorios en los que aspira a presentarse Libertad Navarra. Derecha, los territorios de la Gran Navarra a la que aspiran los napartarras, calcados a los mapas del etarra Federico Krutwig

Podemos considerar como ideólogo de dicho grupúsculo al napartarra Tomás Urzainqui Mina, al que entre tanta nostalgia por el viejo reino de Navarra, como historiador no hará falta decirle que de haber vivido en aquella época a buen seguro habrían sido quemados vivos en la hoguera por ateos él y su hatajo de frikis. Pero si hay unos que a la hora de la verdad les tienen bastantes ganas hoy en día son los batasunos en general, desde que Urzainqui se salió por las malas del redil de Nabarralde (ni al 2012 le dejaron llegar) y que en algún tipo de arrebato de senilidad se sumó a aventuras como Libertad Navarra, son tratados por buena parte de la etarrada como auténticos colaboracionistas o traidores que dividen el voto separatista e impiden que Bildu pueda llegar a gobernar, y eso que a penas les llegan a robar unos 500-1000 votos.

¿Y qué pasó con la manifestación de este sábado? Pues el resultado lo podéis ver en una de las últimas entradas del blog de Patxi Mendiburu (lugar del que he sacado las dos fotos de la concentración) un ridículo total que a penas logró juntar a siete frikis (con suerte) con cuatro de sus banderas del ábaco (o pomeladas, como ellos dicen) demostrando que eso del napartarrismo sin ikurriñas que sueña con una Nafarroa Osoa desde Burdeos hasta Burgos, es una postura residual que en Navarra sólo llega a engañar a un puñado de pobres diablos.

¡Pobrecitos!

Hispano

2 comentarios:

  1. Lo de que se una La Rioja a Navarra (sin País Vasco) no sería tan mala idea. Más o menos correspondería a la Navarra de tiempos de Nájera y, más importante, el abertzalismo contaría menos si cabe.

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  2. Puede parecer una frikada, pero el napartarrismo es una tentación permanente, especialmente para moderaditos acomplejados ante el panvasquismo. Ojo, pues.

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