miércoles, 10 de junio de 2015

Euskadi, la nación inexistente; Navarra, vanguardia de España


Es una alucinación, y lo pueden demostrar los historiadores navarros que no sean como el batasuno Asirón. Pero una parte importante de la sociedad navarra cree en la entelequia euskadiana como si se tratase de un hecho. El nacionalismo, basado siempre en la falsedad y a menudo en el crimen, por alucinante que sea su horizonte político, tiene en Navarra apoyos importantes, y si no encuentra en su camino una oposición seria y consciente puede triunfar.

Sucede que no hay, y nunca habido, una nación vasca; y no se dan, ni se van a dar, los elementos objetivos para que tal nación exista. Los vascos no son un sujeto colectivo potencialmente soberano, ni los navarros pertenecen a ese conjunto humano más que el resto de los españoles. Existe un pueblo vasco, y un pueblo navarro distinto de él, y ambos son parte de un sujeto histórico milenario: el pueblo español, la moderna nación española, España.

La base compartida por Geroa y Bildu, aplaudida por Podemos y lo que queda de IU y a veces aceptada por los demás, parte de una premisa falsa. El problema de los navarros no es su adscripción nacional, resuelta hace milenios y evidente en nuestra vida colectiva. NAVARRA es ESPAÑA.

El único problema es el propio nacionalismo sin nación, predicador de una falsa nación. Un nacionalismo que maquina contra Navarra, que amenaza a los navarros y que obliga a éstos a defender su identidad por todos los medios. Medios que no son sólo, ni hoy esencialmente, los jurídicos. Por lo demás, ni los fueros existirían sin España ni jamás ha habido ni podrá haber una Navarra ajena a España: NAVARRA FORAL Y ESPAÑOLA.

No hace falta descalificar el nacionalismo vasco en Navarra por su escasa racionalidad. Claro que no tiene fundamento, pero lo cierto es que tienen muchos seguidores y aún más acomplejados sumisos. El nacionalismo vasco no es rechazable por ser nacionalista, ni por apelar a la conciencia colectiva. El problema es más bien que no hay base real para esa identidad, que en todo caso Navarra es ajena a ella, y para empeorarlo todo ha crecido sobre tres tumores colectivos: el terror, la mentira y la mezquindad intelectual y moral de los llamados a pararlos.

Eso se ha acabado. Ahora nace una nueva RESISTENCIA contra la invasión, contra la mentira y contra el miedo. Del Ebro al Bidasoa : nosotros somos la voz de la Navarra española.

2 comentarios:

  1. Yo soy de Bilbao y lo que estudié en Historia es lo que relatais aquí. Por un lado el Reino de Navarra y por otro Vascongadas. Lo malo es la gente inculta que se inventa la historia a su antojo y los borregos que se la creen.
    Saludos.

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    1. Gracias por leernos y por tu comentario, Anchama.

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