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miércoles, 27 de agosto de 2014

Lugares con encanto: Iglesia de Santa María de Eunate


Ligeramente apartada del Camino de Santiago francés encontramos la pequeña Iglesia de Santa María de Eunate. A primera vista no destaca por ser una construcción grandiosa, pero realmente es una pequeña joya del románico español. La ermita se encuentra a 20 kilómetros de Pamplona que se recorren en unos 20 minutos o a dos kilómetros escasos del pueblo de Muruzábal, localizado en el valle del Valdizarbe, que se encuentra aproximadamente en el centro geográfico de Navarra.

El conjunto de Eunate se compone de una pequeña iglesia de planta octogonal, una arquería exterior de la misma forma y un muro que circunda a ambos. A su vez, el templo cuenta con una espadaña que hace las veces de campanario y una torre cuadrangular de corta estatura. La torre pertenece al edificio original y cobija una escalera, mientras que la espadaña es de antigüedad discutida. También destaca la portada norte, adornada con motivos profanos como decoración humana, vegetal o figuras demoníacas. Dichos motivos son infrecuentes en las portadas de las edificaciones de este tipo.


Otro de los factores que contribuyen a su encanto es su origen: Se sabe que la construcción de la misma se puede datar hacia finales del siglo XII, pero existe un vacío documental que impide determinar con exactitud quién la construyó. La teoría más extendida es que se trata de la iglesia asociada a un hospital y un cementerio de peregrinos del Camino de Santiago que probablemente pertenecerían a la orden de San Juan de Jerusalén (la actual orden de los Caballeros de Malta). De hecho se han encontrado tumbas aledañas en las que a parte de restos humanos se encontraron conchas de peregrino, lo que reforzaría esta tesis al menos en parte.

La hipótesis más romántica es la que atribuye la construcción de la misma a la Orden de los Caballeros del Temple. Los argumentos que juegan a su favor son: La geometría octogonal irregular de la iglesia y de su especialísimo claustro, común en otras iglesias que se sabe fueron construidas por los Templarios (siguiendo los cánones de la iglesia de la Cúpula de la Roca); La presencia en las rocas de marcas de cantero que pueden ser asociadas al Temple; e incluso los propios seres demoníacos esculpidos en la roca que podrían corresponderse con 'Baphomet', una suerte de diablillo al que los templarios idolatraban supuestamente.

Otro misterio de menor calado es el origen del nombre de este sitio: la teoría más extendida es la traducción directa de la voz vasca Eunate (Ehun = Cien; Ate = Puerta). De todas formas el templo está rodeado por 33 arcos y no cien. Otra interpretación es la expresión también vasca de Onate, que vendría a ser "La buena puerta" (Ona-ate).


Siempre impresiona ver a los peregrinos realizar el ritual de dar tres vueltas a la iglesia por el exterior para después entrar y situarse bajo la clave de su bóveda, donde confluyen varias fuerzas telúricas subterráneas, según dicen. Se tengan o no ese tipo de creencias, lo que no se le puede negar a esta construcción es la belleza inherente a su sencillez, tan raramente unida a esta antigüedad y a su leyenda.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Lugares con encanto: El castillo de Loarre


   El castillo de Loarre se encuentra al oeste de la provincia de Huesca, a unos 140 kilómetros de Pamplona que se recorren en dos horas aproximadamente. Este sitio es un bien de interés cultural y un monumento nacional desde principios del siglo XX. El lugar cuenta con un conjunto amurallado, la iglesia de San Pedro y el aljibe además de diversas torres defensivas, criptas y estancias.

  Se trata de un imponente castillo románico, probablemente el mejor conservado de Europa. En el emplazamiento del mismo se han encontrado monedas romanas, por lo tanto es probable que esté construido sobre el asentamiento romano de "Calagurris Fibularia". La construcción de la fortaleza comienza en el siglo XI por orden del monarca pamplonés Sancho III el Mayor y la finalidad de la misma era el control de la fértil llanura de la Hoya y la localidad de Bolea, principal plaza musulmana de la época.

   Durante el reinado de Sancho Ramirez de Aragón, nieto de Sancho III el Mayor, se amplia el castillo para darle la forma que tiene actualmente y se incluye también por aquel entonces un monasterio de canónicas de San Agustín. Finalmente, el recinto amurallado que lo rodea se construye hacia el año 1287. Con el desalojo de los musulmanes de la comarca de La Hoya, el castillo pierde la mayor parte de su importancia militar y por un cambio de la cabeza de congregación, su carácter monasterial.

   Durante los años venideros, al perder su carácter fronterizo en la resistencia contra el islam, pasa a ser objeto codiciado de nobles y reyes que luchan por ostentar su propiedad. Finalmente, en el s. XIII los habitantes de los alrededores de la fortaleza se trasladan a la actual Loarre y a partir de entonces se produce una sucesión de propietarios que van dejando su huella hasta el siglo XIX, cuando el castillo pasa al abandono quedando a disposición de los pastores y sus ganados. En el año 1906 es declarado monumento nacional y en la actualidad se viene promoviendo su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Como nota curiosa: El castillo fue utilizado como escenario de rodaje en la película del año 2005 de "El reino de los cielos", dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Orlando Bloom.


   El castillo de Loarre se asienta imponente sobre una gran roca de caliza con la que en la distancia casi se mimetiza. El castillo de Loarre se asentaba imponente en la misma roca cuando tus abuelos se conocieron... y seguirá en el mismo sitio, inalterable con el paso de los siglos, cuando sólo seas un recuerdo y de ti sólo quede el polvo.

miércoles, 16 de julio de 2014

Lugares con encanto: Sos del Rey Católico

   La villa de Sos del Rey Católico se encuentra en el extremo noroccidental de la provincia de Zaragoza, a unos 60 kilómetros de Pamplona (Que se recorren en una hora aproximadamente) y a escasos kilómetros de la frontera con la comunidad foral de Navarra. Se trata de un Conjunto Histórico Artístico que cuenta con una gran riqueza monumental para tratarse de un pueblo de apenas 1000 habitantes durante el verano. En el pueblo podemos encontrar entre otras cosas: El Palacio de Sada, la iglesia de San Esteban y el barrio de la judería, además de diversas casas señoriales y puertas de la muralla que rodeaba el pueblo.


   Sobre el origen del topónimo "Sos" se han aventurado diversas hipótesis: Según algunos autores "Sos" vendría a significar "Sobre un alto", mientras que otros encuentran relación con los primeros habitantes de estas tierras; El pueblo de los Sussetanos. Otras teorías minoritarias apuntan a un posible origen latino o vascón del nombre, no obstante la lengua vasca fue hablada en las zonas colindantes a Navarra de las provincias de Huesca y Zaragoza hasta el siglo XVIII. El nombre completo del pueblo "Sos del Rey Católico" fue solicitado por el ayuntamiento del pueblo y concedido por el rey Alfonso XIII a principios del siglo XX, y se fundamenta en que este pueblo fue la cuna del rey Fernando el Católico.

   Como ya se ha comentado, los primeros habitantes de estas tierras de los que se tiene constancia documental son el pueblo de los Sussetanos, que se desvanecieron entre alianzas y rebeliones contra el Imperio durante la romanización de esta zona. Pasa a ocupar su lugar el pueblo de los vascones, que fue aliado de Roma, mitos a parte. Con la caída del imperio romano y las invasiones germánicas, estas tierras parecen despoblarse hasta el siglo VIII que caen bajo el dominio islámico de la familia Banu Qasi. En el siglo X estas tierras son reconquistadas por el monarca Sancho Garcés I de Pamplona, que restaura la villa de Sos.

   Como localidad fronteriza se fue fortificando a lo largo de la edad media y es en el año 1035 cuando la villa pasa de manos del reino de Pamplona al recién nacido reino de Aragón. El hecho que hace famoso a este pueblo es el nacimiento de Fernando II de Aragón, que nació en el Palacio de Sada en el año 1452 dado que su madre Juana Enriquez, reina consorte de Navarra y Aragón se encontraba en el momento final de su embarazo en el reino de Navarra y tuvo que desplazarse apresuradamente a Sos para dar a luz a su hijo Fernando, ya que para ser reconocido como rey de Aragón debía de nacer en el territorio del reino. Es precisamente al ceñir el hijo predilecto de esta localidad las coronas de Aragón, Navarra y Castilla cuando la villa comienza a perder su relevancia como localidad fronteriza.

   Este pueblo vuelve a tener relevancia militar durante la Guerra de Sucesión al trono de España, durante la cual apoya al bando de Felipe V al contrario que la mayor parte de Aragón. Al resultar victoriosa la casa Borbón en esta guerra, la villa obtiene numerosos privilegios. El pueblo resulta ocupado por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia Española y es liberada por el guerrillero navarro Espoz y Mina en 1813. Durante las guerras carlistas, estas poblaciones volvieron a sufrir el azote de la guerra en forma de incursiones carlistas provenientes de la vecina Navarra.

   A principios del siglo XX cuenta con casi 4.000 habitantes, pero debido a el éxodo rural subsecuente, actualmente la localidad tiene 635 habitantes empadronados. Pese a esto, las restauraciones del casco urbano y sus monumentos han contribuido a que la villa fuese nombrada Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural en el año 1968, contribuyendo de esta forma a que un incipiente turismo motivado por su prestigio histórico sea una de las principales actividades económicas del pueblo.