miércoles, 18 de julio de 2018

Colgar una laureada será motivo de multa (pero NO la propaganda proetarra)


El 12 de julio, en pleno periodo festivo de los sanfermines, el cutrepartito publicaba en el Boletín Oficial de Navarra una modificación de la Ley Foral 33/2013 de reconocimiento y reparación de los navarros víctimas de la represión del golpe militar de 1936. Que hubo golpe militar en julio de 1936 nadie lo duda, aunque la primera duda que surge es quien puede acogerse a dicho reconocimiento y reparación, ya que hubo navarros represaliados y víctimas a raíz del golpe militar como el caso de Víctor Pradera e hijo, asesinados por las milicias rojo-separatistas en San Sebastián en agosto de 1936. Aunque sepan nuestros lectores que todos los navarros represaliados en la guerra civil no cuentan, solo aquellas víctimas que fueran de ideología rojo-separatista y siempre que el gatillo lo apretara uno del bando contrario.

Pues bien, el nuevo Estado-totalitario tipo 1984 de Orwell que están construyendo de manera conjunta la izquierda radical española (PCE/IU, Podemos y el actual PSOE bolchevizado) y el separatismo en todas sus variantes, coaliciones y sopas de letras, va a meterse hasta en la cocina de nuestra casa, y algún día nos impondrá hasta lo que tengamos que comer cada día (ya lo hacen con los almuerzos de los niños en los colegios, donde antes cada uno se llevaba el bocadillo de casa y ahora hay un calendario de comidas obligatorias). En materia de memoria histórica, junto al pack de la ideología de género y el separatismo -adoctrinamiento, manipulación histórica e inmersión/imposición lingüística- es donde más ha avanzado esta siniestra dictadura cada vez menos encubierta.

En el caso de Navarra, y gracias a esta nueva ley floral aprobada por el impresentable Parla-miento que nos des-gobierna por "imperativo legal" (si señores, la ley también nos obliga a aguantaros a vosotros) nos deja unas perlas que si la sociedad española fuera realmente democrática y gozara de un mínimo de cultura generaría escalofríos (aparte de la correspondiente reacción). 

Con esta nueva norma (imperativo legal) el Gobierno de Navarra y los entes locales podrán obligar a cualquier particular a la retirada de cualquier símbolo que consideren "franquista". Si el sujeto se negare, entonces las Administraciones podrán utilizar la fuerza para su retirada, además de imposición de multas que van desde los 600 euros hasta los 6.000. 

Además, las Administraciones autonómica y local podrán prohibir actos que según la ley "entrañen descrédito, menosprecio o humillación a las víctimas o sus familiares, exaltación del golpe militar o del franquismo, u homenajes o concesión de distinciones a las personas físicas o jurídicas que apoyaron el golpe militar y la dictadura”. Que actos se encuentran dentro del mencionado ámbito quedan al libre arbitrio de la autoridad competente, por lo que, cualquier histérico de ultraizquierda o separatista con alto cargo en el ramo correspondiente podrá utilizar esta norma para prohibir actos públicos, actos que por cierto la competencia para autorizar o no correspondían a la Delegación de Gobierno y los Tribunales de Justicia (¿invasión de competencias?, tranquilos que el desGobierno de Peio Santxez mirará para otro lado).

Pues la cosa no queda ahí, ya que la norma recoge un artículo 22 de infracciones que recoge como conductas sancionables entre otras las que vamos a señalar a continuación, con multas que van desde los 200 hasta los 150.000 euros:

1) La realización de excavaciones, con el ánimo de exhumar restos de víctimas de la represión que tuvo raíz en el golpe militar de 1936, sin atenerse al Protocolo de Exhumaciones de la Comunidad Foral de Navarra..
2) La remoción de terreno, o la construcción sobre el mismo, sin la autorización pertinente donde haya certeza de la existencia de restos humanos correspondientes a víctimas desaparecidas.
3) La destrucción o alteración grave de un bien, o parte del mismo, que esté integrado en un Lugar de la Memoria Histórica de Navarra.
4) La destrucción de los documentos de la Memoria Histórica de Navarra a los que se refiere el artículo 13 de la presente ley foral, así como la destrucción no autorizada de las pruebas de ADN en relación con lo establecido en el artículo 8 de la misma.
5) La realización de cualquier obra o intervención en un Lugar de la Memoria Histórica de Navarra que afecte a fosas de víctimas o enterramientos clandestinos sin la debida autorización.
6) El incumplimiento, sin causa justificada, de la obligación de comunicar el hallazgo de restos que razonablemente pueda suponerse que pertenecen a víctimas de la represión durante la Guerra Civil o la Dictadura franquista, según lo previsto en esta ley foral.
7) El incumplimiento de los deberes de conservación y mantenimiento de un Lugar de la Memoria Histórica de Navarra o en la señalización regulada en esta ley foral.
8) El incumplimiento de la resolución por la que se requiera la retirada de elementos,
de símbolos, leyendas y menciones franquistas, así como la restitución o instalación de nuevos elementos relativos a menciones y homenajes a personas que se significaron por su apoyo al golpe de estado franquista y la posterior dictadura.
9) La rotura o retirada sin permiso de placas, monumentos u otro tipo de elementosconmemorativos o de homenaje a las víctimas a que se refiere la presente ley foral. Su alteración mediante pintadas, incisiones u otras marcas con el fin de insultar o vejar la memoria de quienes son recordados u homenajeados, de injuriar a las víctimas o de hacer apología o exaltación de los participantes, instigadores o legitimadores de la sublevación militar de 1936 y de la Dictadura franquista.
10) Utilizar o emitir expresiones ofensivas, vejatorias o atentatorias contra la dignidad de las víctimas de la Guerra Civil o la Dictadura franquista en cualquier medio de comunicación, en discursos o intervenciones públicas o en plataformas digitales, cuando estas conductas no sean tipificadas como delito de incitación al odio.

De los 10 puntos seleccionados (hay más), el más grave es el último, ya que con este artículo tan vago van a poder perseguir cualquier opinión que disienta de la "verdad oficial", que no verdad real, bien sea realizada mediante cualquier soporte físico, electrónico u incluso, discursos e intervenciones públicas. Vamos, que a partir de ahora cuidado los tuiteros que seguro que hay ya una unidad especial de la policía autonómica (nuestros mossos autóctonos) dedicada a vigilar las redes sociales (igual que vigilan los mercadillos de chapas de fiestas). 

Desde aquí emplazamos a todas esas fuerzas tan "democráticas" y preocupadas con las memorias históricas de las represiones a aprobar una Ley Foral que tenga el mismo contenido pero donde dice "franquismo" diga "terrorismo etarra y de extrema izquierda". Siéntense a esperar queridos lectores, que dicha ley no la verán nunca aprobada, sobre todo si depende de partidos como PSOE, IU/PCE, Podemos y por supuesto, los separatistas de todo pelaje y condición.

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