lunes, 23 de mayo de 2016

El baúl de la historia (II): La fundación del reino de Pamplona

Estatua de Iñigo Arista en la Plaza de Oriente de Madrid, frente al Palacio Real

A la mayoría de los navarros y gran parte de los españoles medianamente informados y documentados les sonarán dos fechas históricas; el año 711, fecha en la cual el ejército visigodo es derrotado en la batalla de Guadalete, y el año 824, en la cual formalmente Ennecco o Iñigo Arista funda el Reino de Pamplona. La gran cuestión que surge entonces estriba en conocer cuando, cómo y porqué se funda el Reino de Pamplona/Navarra. Para los nacionalistas y/o separatistas vascos, siempre ha existido en la historia un ente vasco, unas veces plenamente independiente, otras sometido a otros poderes foráneos. Sin embargo, antes del año 824 nunca había existido una estructura político-administrativa como tal, menos aún independiente, y para nada basado en la ideología panvasquista.

Arbol genealógico de los Banu Qasi
Si en el anterior artículo se destacaba como España ya era una realidad política, administrativa y cultural plenamente independiente entre el año 410 y el 711 (es decir, bajo el reino visigodo de Toledo y muchos siglos antes del reinado de los Reyes Católicos), el Reino de Pamplona surge como un ente "nuevo" (es decir, nunca antes en la história había existido en estas tierras nada que se le pareciera a un Reino/Estado independiente) nada menos que en el año 824. La primera pregunta que nos puede surgir es que ocurre en lo que actualmente es Navarra entre el año 711 y el 824, ya que transcurren nada menos que 113 años. Pues bien, un personaje conocido como Conde Casius, noble hispanogodo, rápidamente congenia con los nuevos "amos" de la Península, se convierte al Islam adoptando el nombre de Banu Qasi. Si bien nunca lo sabremos, parece lógico pensar que el susodicho Conde abrazara la fe islámica movido más por intereses materiales que espirituales.

Los Banu Qasi no solo conservarán el poder que tenían antes de la invasión áraboislamica de la Península Ibérica, sino que lo irán incrementando con el paso del tiempo; primero sometidos al poder de Qurtuba, despúes levantándose contra él para convertirse en un reino independiente de "facto".  Pues bien, parece que entre el año 716 y el 806, la propia ciudad de Pamplona caerá bajo dominio musulman, siendo denominada como Bambaluna por cronistas árabes. Ocho años antes de que la futura capital del reino pasara a manos de Iñigo Arista, serán los francos los que expulsarán a los árabes de la ciudad, y no las tribus autóctonas vasconas.  Además, sería un error considerar que todos los ciudadanos que se encontraban en las zonas fuera de influencia islámica, es decir, lo que algunos historiadores consideran como "tribus vasconas", estaban formadas integramente por vascos, más bien, como es lógico sería una mezcla de vascones y refugiados cristianos originalmente celtiberos y godos procedentes del resto de la Península.

Por lo tanto, nos vamos a encontrar con tres hechos que desmitifican el momento histórico del nacimiento del Reino de Pamplona; presencia arabó-islámica en Pamplona durante casi cien años, toma de la ciudad en un primer momento por tropas francas y no vasconas, y unas tribus "vasconas" que estarían formadas por personas autóctonas de las zonas de montaña y refugiados cristianos que durante ese primer siglo de presencia musulmanas se hubieran refugiado junto a los vascones.


Cementerio musulmán descubierto en la Plaza del Castillo de Pamplona en el año 2000 durante las excavaciones realizadas para construir el actual parking de coches.

Pero la cosa no va a quedar ahí, ya que en aquel momento (años 806 en adelante) las tropas califales podrían haber recuperado fácilmente Bambaluna/Pamplona mandando una expedición militar. Lo que permitió asentarse a Iñigo Arista en el poder y fundar la primera dinastía navarra no fue su poderío militar, ni el apoyo franco, sino el apoyo de los Banu Qasi. Puede sonar un poco raro, pero si buceamos en el baúl de la historia, nos encontraremos con un hecho que muchos, aberchales incluidos, suelen pasar bastante de largo; Iñigo Arista y Musa ibn Musa o Musa II, eran hermanos por parte de madre. Además, Musa II se casó con su sobrina e hija de Iñigo, Assona Iñiguez, por lo que acabarían siendo aparte de hermanos, suegro y yerno, ahí es nada.

El parentesco entre el primer rey navarro y el gobernador de la taifa de los Banu Qasi, ya por aquel entonces medio independizado de Qurtuba, selló un pacto de ayuda mutua que permitió a los Arista consolidarse frente al poder franco y a una posible re-conquista por parte de las tropas califales del territorio perdido frente a los cristianos, a cambio de que Iñigo apoyara a sus parientes en sus pugnas con Qurtuba por mantenerse independientes. De hecho, los Banu Qasi, gracias al apoyo de sus parientes cristianos del norte, lograrán afianzarse y conquistar un extenso territorio, y funcionar como reino independiente de facto durante unos cuantos años.
 

En el mapa, máxima extensión del territorio independiente "de facto" que alcanzarán los Banu Qasi gracias también a sus parientes del norte

Si Oneca no hubiera contraído matrimonio con Musa ibn Fortún y con Iñigo Jiménez (por cierto, un apellido muy vasco), sus dos hijos nacidos de ambos matrimonios (Iñigo Arista y Musa ibn Musa) no habrían forjado una alianza vital para el surgimiento y consolidación del Reino de Pamplona, embrión del futuro Reino de Navarra. Está bastante claro que sin la alianza Banu Qasi-Arista, o bien el Reino de Pamplona no habría surgido, o habría surgido de manera muy distinta; como una marca hispánica dependiente del imperio caloringio, como una conquista más del Reino de Asturias.... a saber.

Muy a pesar de los nabarraldes, pamielas, libertates nafarras (el partido político) y otras paranoias pan-vasquistas, ni todos los habitantes de los pirineos en el año 800 eran vascones, ni dichas tribus conquistaron por sí solas Pamplona, ni tampoco por sí solas consolidaron una monarquía cuyo primer rey era hijo de un Jiménez. Si a eso añadimos la inestimable colaboración de la familia musulmana de los Banu Qasi (aunque de origen..... hispano godo, no vasco), el surgimiento del futuro Reino de Navarra no es que sea ni muy vascón, ni una gran hazaña digna de pasar a los anales de la historia.

Simplemente la necesidad de crear un estado tapón o colchón, como en su día fueron Bélgica y Holanda entre Francia y Alemania, y el apoyo musulmán por motivos familiares y geoestratégicos, facilitaron el surgimiento de un Reino que no era continuidad de nada parecido, ya que nunca antes sobre estas tierras se había edificado nada que se pareciera a un reino o ente vascón, ni tampoco lo fue dicho incipiente reino, ya que nació como un ente-colchón cuya seña de identidad era el cristianismo, y no un vasquismo pagano como les gustaría a muchos.

Imagen de Benicasim, ciudad valenciana cuyo nombre deriva de los Banu Qasi, ciudad en la cual acabaron exiliados los protagonistas de nuestra historia por sus continuas rebeliones contra los califas Omeyas, y lugar en el cual se perderá para siempre el rastro
de esta singular familia navarra, de origen hispano godo y religión islámica, crucial para el surgimiento de nuestro Viejo Reyno, ironías de la historia.
Viriato

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