martes, 22 de mayo de 2018

La identidad vasca impostada


Durante cuatro/cinco décadas el anexionismo panvasquista ha tratado de vender tanto en las Vascongadas como en Navarra que la "identidad" vasca se trata en realidad de una cultura diferente del resto de la española, milenaria y oprimida por el Estado fascista español. Sin embargo, si buceamos un poco en la historia, las pruebas y los hechos objetivos, nos encontramos que en realidad la identidad vasquista que nos pretenden colar es impostada, ya que, en una buena parte se trata de invenciones con poco más de un siglo de historia.

En primer lugar, la identidad de los separatistas panvasquistas se basa, como eje nuclear, en el idioma. Inicialmente se fijaba en una presunta "raza vasca" superior respecto a los maquetos (para ser superior se ha pegado "milenios" sometida a una raza tan repugnante, curiosa forma de ver las cosas) pero tras la Segunda Guerra Mundial, por mero tacticismo político, han tenido que esconder su racismo (que conservan en la intimidad por cierto http://www.elmundo.es/pais-vasco/2016/09/17/57dc4a00268e3eb2228b4676.html  y https://politica.elpais.com/politica/2016/02/07/actualidad/1454876753_195246.html). Pues bien, a día de hoy "oficialmente" para lograr el estatus de "buen vasco" resulta primordial el conocimiento del vascuence. Sin embargo, se da la paradoja de que el actual vascuence que están intentando imponer a machamartillo es un idioma creado ex-novo. De hecho, el vascuence unificado o euskera/euskara batúa es el único idioma creado de manera artificial, ya que el resto de idiomas del mundo son una evolución natural del habla de determinadas regiones de siglos.

Por si fuera poco, los vascuences auténticos y originales pre-batúa, los que sí han hablado durante siglos los habitantes de determinadas zonas de la C.A. Vasca y C.F. de Navarra, prácticamente se han extinguido. Y con el agravante de que en realidad, el vascuence unificado no solo ha dejado de lado numerosos giros y vocabulario de los vascuences pre-batúa, sino que, además, una parte importante del batúa ha sido inventado por Sabino Arana y seguidores, y otra parte consiste en meras adaptaciones de vocablos del castellano y, en menor medida, del francés. Como sabemos, el castellano surge en la frontera entre la actual Cantabria y la C.A.Vasca, siendo los vascongados, cántabros y astures los que fundaron aquel dialecto del latín que hoy conocemos por castellano o español. De hecho, no solo existen vocablos castellanos de origen vascongado, sino que, la influencia en la fonética resulta decisiva, ya que vascuence y castellano se pronuncian igual que se leen, al contrario que el resto de idiomas de nuestro entorno que tienen distintas pronunciaciones.

Imagen de los distintos grandes dialectos vascuences pre-batua

En segundo lugar, otra gran impostura de la identidad vasquista la tenemos con los símbolos. Para empezar, el pueblo vascongado tenía tal sentimiento de pertenencia a Castilla que, hasta la aparición en escena de los hermanos Arana, nunca consideraron necesario dotarse de una bandera propia. Es más, numerosos escudos de municipios vascos todavía hoy lucen el león, el castillo o ambos elementos heráldicos del pendón de Castilla. Por no hablar de los cañones que, hasta la Transición, lucía orgullosa Guipúzcoa en su contribución a anexionar Navarra a la corona castellana.

Durante siglos la castellanísima Guipúzcoa ha lucido orgullosa a Fernando el Católico y los cañones de la batalla de Velate capturados a las tropas franco-navarras de los Albret-Foix

En tercer lugar, otro pilar de la falsa e impostada identidad vasquista lo encontramos en los deportes rurales y los trajes regionales. En todo el norte de España se ha jugado al frontón (de hecho al igual que en numerosos pueblos de la C.A.Vasca, el frontón es una imagen típica de numerosos pueblos medianos y pequeños a lo largo y ancho de la actual C.A. de Castilla y León), se levantaban piedras de gran tamaño y peso o se hacían competiciones para cortar troncos con hacha. Por no hablar de la gastronomía, la cual tiene sustratos comunes desde Guipúzcoa hasta Asturias.

Arriba trajes típicos regiones de Soria y Rioja, que como se puede comprobar guardan bastante similitud con los trajes típicos regionales vascongados

Traje típico de roncalesa, que durante muchos años ha sido el seleccionado para representar como traje típico regional de Navarra, que como se puede apreciar poco o nada tiene que ver con trajes típicos castellanos o vascongados, ni mucho menos con la absurda moda del traje de "casera" que nos quieren imponer los anexionistas.

Por último, a falta de historia propia, los separatistas anexionistas panvasquistas han ido recreando una serie de fábulas, mitos y leyendas impostadas a partir de los relatos creados por un sacerdote vasquistoide de nombre José María de Barandiarán. Este errático cura creó toda una mitología sobre la base de viejos cuentos de caserío dándoles forma y creando una serie de personajes que, con los años, han penetrado con fuerza en la sociedad de mano de la aberchalada. Personajes como el Olenchero u otros vestidos de carnero y manchados de sangre, las brujas y sus "aquelarre" y otros siniestros personajes han surgido a raíz de toda esa mitología con cierto aire satanoide que de una manera estúpida o traicionera se sacó de la manga el tal Barandiarán. Sacerdote próximo al PNV (si hubiera nacido cien años más tarde habría acabado en Batasuna), se inventó toda una serie de personajes de corte pagano y algunos incluso con cierto aire diabólico que son los que tanto éxito tienen a día de hoy entre la aberchalada. Frente a toda la literatura medieval europea que tan estupendos personajes (reales o de ficción) nos han legado a nuestra cultura, los horrendos personajes favoritos de los separatistas de debieron a la invención de un Sabino Arana con sotana hace  un siglo.


Como ha quedado al descubierto, las cuatro patas de la identidad vasquista (raza-idioma, símbolos, cultura popular y mitos y leyendas) son, en el mejor de los casos,  invenciones surgidas a raíz de la impostura político-cultural emanada de la mente de los hermanos Arana y continuada por sus seguidores. Los navarros, durante siglos, hemos sido una comunidad política diferenciada de los vascos (como los austríacos de los alemanes) con nuestras propias peculiaridades. Los vascongados, hasta hace un siglo, han sido ardientes y fervientes castellanos cuya única peculiaridad respecto del resto de Castilla fue contar con unos dialectos en zonas rurales en los que ni siquiera se entendían entre ellos.

Bilbao, la gran urbe vasca, fue fundada por un noble castellano, Diego López de Haro.

2 comentarios:

  1. Os diré que mis antepasados son vascos navarros de la Baja Navarra, de Orzaiz y Ossés territorio francés de Ultrapuertos cuando quise ir a recuperar mi apellido verdadero que es de Orzaiz, resulta que no puedo me imponen el trasladado en batua que es Ortzaize y yo resulta que quiero mi apellido vasco navarro verdadero, no el inventado en batua que no es el mío porque si mi antepasado levantara la cabeza ni lo reconocería. En fin que me quedo con el Ozaez porque al menos no es tan complicado pero no es el mío...

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    1. Acojonante que esta gente se meta hasta en los apellidos...

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