martes, 29 de mayo de 2018

Las no-go-zones abertzales de Navarra


Las conocidas como "no-go-zone" o "no-go-area", que traducido al castellano significa "zona de exclusión", son aquellas zonas, barrios o localidades dentro de un Estado en las cuales las instituciones de dicha entidad estatal no penetran ni cuentan con apenas presencia, incluidas las fuerzas policiales. 

Estas no-go-zones generalmente se encuentran dominadas por una organización armada o semiarmada (en algunos casos pueden llegar a ser auténticas fuerzas paramilitares) y resultan zonas hostiles no solo para las instituciones del Estado en cuestión, sino también para aquella población que no se somete ideológicamente o de otra manera al grupo que domina la zona de exclusión.

En la actualidad se han popularizado las no-go-zones en aquellas áreas existentes en numerosos Estados europeos como Francia, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca o Suecia controladas por grupos islámicos más o menos radicales y que manifiestan una fuerte hostilidad a la presencia del Estado o de población que no comulga con sus postulados religiosos o ideológicos. 

En España por fortuna apenas padecemos el fenómeno de las no-go-zones por parte de grupos o bandas islámicas o disfrazadas de tal. Sin embargo, vemos como poco a poco los grupos de delincuencia organizadas están intentando crear una no-go-zone en el sur de Cádiz, si bien se trata de una zona de exclusión por motivos de delincuencia organizada.

Pues bien, en la C.A. Vasca, Navarra y ahora cada vez más en aquellas áreas de fuerte influencia del pancatalanismo en Cataluña, Valencia y Baleares, existen ya auténticas no-go-zones, dominadas por bandas organizadas de separatistas que no dudan en utilizar la violencia para imponerse, expulsar o mandar a la clandestinidad a quienes no piensan como ellos y crear áreas incluso de impunidad penal para sus fechorías. 

En el caso de Navarra, gran parte de las localidades de la Barranca como Alsasua, Echarri Aranaz o Irurzun constituyen no-go-zones, donde la presencia del Estado se reduce al cuartel de la Guardia Civil y la oficina de correos. Es por eso que la escasa presencia de las instituciones públicas en estas no-go-zones existentes en determinadas zonas de Navarra, principalmente Norte, Barranca y algunas barriadas de la comarca de Pamplona, está tan perseguida y existe tanto interés por terminar de expulsar cuarteles de la Guardia Civil, oficinas de Correos y lo que se tercie.


Esta situación es perfectamente conocida por instituciones, medios de comunicación y buena parte de la población, pero ni ha sido suficientemente denunciada ni se han dado pasos para intentar atajar el problema y sentar las bases de su reversión. Es más, como la sociedad navarra y sus instituciones (una vez sea desalojado el cutrepartito) no toman cartas en el asunto, las no-go-areas aberchales con el tiempo tenderán a extenderse a cada vez más zonas de Navarra, e intentarán convertir toda la Comunidad Foral de Navarra en una no-go-zone batasuna totalitaria donde las instituciones del Estado sean acorraladas y expulsadas, y donde los navarros que no comulguemos con sus doctrinas sigamos sus propios pasos. 

Denunciemos las no-go-zones, señalémoslas y sentemos las bases para  su extirpación de nuestra tierra, o de lo contrario el incendio acabará abrasándonos, nos jugamos nuestro futuro, nuestra identidad y nuestra libertad, que no es poco.

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