viernes, 7 de diciembre de 2018

Los almogávares eran guerreros de origen catalán, aragonés y navarro


El apéndice de uno de los libros de la colección Historia General de España, escrito por V. Frossart, dice: "Los almogóvares u almugávares eran una tropa singular de montañeses de Aragón, Navarra y Cataluña, gente robusta, feroz y sufridora de trabajos, mandados por algunos nobles que hacían perpetuas correrías en las tierras de los moros cuando no servían a sus reyes." Es bastante elocuente la descripción que hace el libro en cuestión de estos guerreros  montañeses españoles de Navarra, Aragón y Cataluña, conocidos como almogávares.

 Alfonso el Batallador divisando Zaragoza antes de su reconquista y ruinas de El Castellar.

La célebre crónica aragonesa de San Juan de la Peña emplaza a los almogávares cristianos por primera vez en 1118 en el asedio de Zaragoza como parte del ejército de Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y Navarra, que fue el creador del cuerpo de almogávares. Para la reconquista de Zaragoza los almogávares se emplazaron en una zona boscosa por entonces conocida como El Castellar, con el fin de crear inseguridad permanente con métodos de guerrilla, que en el futuro volverían a emplear. Finalmente Alfonso el Batallador, el rey navarroaragonés "puso sitio sobre Zaragoza con sus aragoneses y navarros" y Zaragoza fue conquistada en 1118. Se sobreentiende que los almogávares jugaron un papel clave en la operación bélica más importante de Alfonso el Batallador, que fue la conquista de Zaragoza. El próximo 18 de diciembre es el 900 aniversario de la reconquista de la capital maña de manos musulmanas.

Los almogávares apenas llevaban armadura, pero llevaban un manto corto hasta las rodillas, con alpargatas y medias, además de dos o tres lanzas cortas, un broquel y una daga larga, un material que les permitía ser muy rápidos y atacar inesperadamente a modo de guerra relámpago, arrasando antes de que la defensa enemiga pudiera hacer nada por evitarlo. Conforme iba avanzando la reconquista los distintos territorios de la Corona de Aragón perdieron frontera directa con el islam, así que los almogávares perdieron con ello su medio natural de vida guerrera. Los almogávares al principio eran parte del ejército aragonés como mercenarios exploradores, complementando al grueso del ejército de la corona formado por los ballesteros y la caballería.

Los almogávares estuvieron presentes también en las conquistas de Mallorca y Valencia. Desde mediados del siglo XIII aumentaron en número y se fueron agrupando y haciendo más independientes. Finalmente se convirtieron en la élite de las fuerzas de la Corona de Aragón. Los almogávares en su época eran los guerreros más temibles y bravos que había. De hecho los almogávares españoles salvaron al imperio bizantino por un tiempo de ser conquistados por los otomanos. Es más, los almogávares reconquistaron Anatolia de los turcos para el imperio bizantino, llegando hasta Armenia.

Almogávar sobre un enemigo otomano derrotado.

Características y hazañas de los almogávares

Constantinopla fue una ciudad habitual de las expediciones almogávares. Hubo almogávares durante las Cruzadas y una vez finalizadas los almogávares ejercieron en cierto modo de cruzados. En 1379 el Partenón, el mayor monumento de la Grecia clásica, tenía colocada en su parte superior una bandera de las barras de Aragón ondeando. Esto se debe a la compañía de los almogávares que la colocaron. Los guerreros almogávares formaban una máquina bélica excelente por la precisión y ahínco con la que golpeaban al enemigo.

Mapa de la Corona de Aragón con sus posesiones mediterráneas

imagen de la bandera de las barras de Aragón junto al Partenón en Atenas, Grecia.

La Corona de Aragón tuvo una fuerza bélica, al margen del ejército regular, compuesta por estos combatientes almogávares que provenían de diferentes puntos de sus dominios. También hubo almogávares en otros reinos españoles, pero los verdaderamente afamados fueron los de la Corona de Aragón, gracias a su éxito en expandir sus conquistas por la Cuenca Mediterránea. De hecho cuando se habla de almogávares es inevitable pensar en los mercenarios de la Corona de Aragón.

Con apenas cuatro cosas podían sobrevivir en el monte en cualquier estación del año. Así que esta vida espartana de los españoles pirenaicos era un buen entrenamiento para hacerse guerrero almogávar. Entre los guerreros almogávares contaban con algunos sarracenos, que eran los mejores como exploradores. La mayoría de los oficiales almogávares eran catalanes, pero también contaban con aragoneses, navarros, valencianos, mallorquines... A pesar de que entre los almogávares había guerreros españoles de varias áreas del este de nuestro país, se les tendía a denominar a todos ellos como "catalanes" porque los catalanes eran una parte muy numerosa de los almogávares. Los almogávares "catalanes", en realidad eran también navarros, aragoneses, mallorquines, valencianos, conquenses de la serranía, alanos... y, sí, también catalanes. Por causa de los almogávares, decir catalán en el Mediterráneo era como hoy decir gallego en Cuba o en Argentina, vamos, como decir español. Pero, de hecho importantes dirigentes almogávares como Roger de Flor (napolitano), Roger de Lauria (calabrés), Juan Corberán de Alet (navarro), Berenguer de Rocafort (valenciano), Berenguer de Entenza (zaragozano)... obviamente no eran catalanes.

Está pintura de los almogávares dirigidos por Roger de Flor entrando en Constantinopla está en el edificio del Senado español.

Probablemente los dos caudillos almogávares más conocidos sean los dos Roger. El almogávar Roger de Lauria terminó en la corte del Rey Jaime I, donde se formó y acabó como el legendario almirante de las flotas de la Corona de Aragón. Gracias a la ayuda que le prestaron los almogávares a los bizantinos contra los otomanos Roger de Flor fue nombrado Megaduque del imperio bizantino, lo que le convertía en una de las personas más poderosas del imperio romano de oriente.

Los almogávares fueron temidos por el Mediterráneo, especialmente el oriental. Esto se debe a la ferocidad de los ataques que perpetraban. Debido a las acciones bélicas que ejecutaban los almogávares "catalanes", todavía hoy en día en países como Bulgaria o Albania el gentilicio "catalán" tiene una connotación negativa entre los niños comparable aquí en España a personajes ficticios como el hombre del saco o el coco. No parece haber datos de almogávares navarros sirviendo como almogávares a los reyes de Navarra, aunque sí existe información de almogávares navarros, como el mencionado Juan Corberán de Alet, que sirvieron como tales a los reyes aragoneses debido a esa histórica complicidad navarroaragonesa mutua. De hecho al buscar representaciones pictóricas de este ricohombre de Navarra lo habitual es que lo describan como jinete aragonés, pero no, era navarrico.

Juan Corberán de Alet, uno de los guerreros navarros almogávares de la Corona de Aragón.

El navarro Juan Corberán de Alet (o Lehet) era senescal (segundo en el mando) de la "Gran Compañía Catalana". Un senescal es un funcionario de palacio muy destacado. En la Edad Media existían senescales en la mayor parte de Europa occidental. La palabra senescal deriva etimológicamente del latín senex (anciano) y del término germánico skalk, que es el siervo de más edad, o el decano de los siervos. Aunque en diferentes obras históricas se habla de la Gran Compañía Catalana, lo cierto es que ni era únicamente catalana, porque había navarros y aragoneses también, ni se llamaba siquiera así. Se llamaba Compañía Franca, queriendo significar libre. El desafortunado Juan de Lehet, el noble navarro y almogávar que acompañó a Roger de Flor en sus campañas por Anatolia, encontró la muerte al recibir una flecha lanzada por un enemigo turco en una expedición de castigo que encabezaba contra los turcos en la ciudad de Tira, actualmente una localidad árabe israelí próxima a Cisjordania.

No es coincidencia que estos temibles y afamados soldados de élite de la Corona de Aragón contasen con semejante número de navarros. Al fin y al cabo Jaime I (padre de Pedro III) había tenido ya la experiencia de la gran presencia de guerreros de Navarra en la reconquista de Valencia capital y otras áreas del mismo reino. El hijo de Pedro III, el también Rey Jaime II, repetiría la historia llevándose soldados navarros de nuevo para conquistar poblaciones levantinas tan importantes como Elche, Alicante, Cartagena, Orihuela y Murcia. 

El motor que movía a los almogávares era la miseria, así como también la servidumbre, de las que huían. No tenían otro señor que Dios. En su época de infante el Rey Pedro III afirmaba que, tal como los reinos de su padre daban lobos, los suyos daban almogávares. Los almogávares eran sin duda dignos de respetar, pudiendo ser mercenarios, pero también bandidos. La versión castellana de los almogávares era los "golfines". El historiador catalán Bernat Desclot afirmó ya en el siglo XIII que los almogávares eran gente "de la España profunda". Por aquel entonces, y hasta anteayer, nadie ponía en duda la españolidad de Navarra, Aragón y Cataluña u otra parte de España. Y eso que todavía no se había formado España como estado.

¿Sería alguno de estos uno de los almogávares navarros?

Previamente a la reconquista de Granada los cristianos fueron recuperando plazas vecinas hasta cercar la capital nazarí. Fueron almogávares navarros y aragoneses los que, a pesar de muchas pérdidas, se hicieron con una estratégica rampa que les abrió paso a la localidad granadina de Loja. Los almogávares navarroaragoneses, en venganza del daño que les infringieron los defensores musulmanes de Loja, le enviaron al Rey Fernando el Católico varias cabezas de éstos.

Roger de Flor, de cruzado a almogávar

Roger de Flor probablemente haya sido el almogávar más célebre.

Roger de Flor, antes de alcanzar gloria como capitán almogávar, participó como caballero templario en la última de las Cruzadas dirigidas a Tierra Santa, en la cual destacó por su defensa de la ciudad cristiana de San Juan de Acre en 1291. Sólo 35 años antes Jaime I intentó comenzar una cruzada junto con varias compañías de almogávares, pero era una campaña muy costosa y no la llegó a emprender. Está claro que si no hubiera sido por la cruzada que había en España (la reconquista) los españoles hubieran jugado un papel mucho más activo y protagónico en las Cruzadas. Bastante tenía España con su guerra de liberación nacional. Roger de Flor nació en la ciudad de Brindisi, región de Apulia, una zona del Mediodía italiano dominada por la Corona de Aragón. En alianza con los bizantinos, Roger de Flor enarboló la bandera aragonesa en plena Anatolia al grito de “¡Desperta ferro, Aragó, Aragó!”. A lo que seguidamente, sin avisar previamente a los bizantinos, atacó por sorpresa un campamento otomano. Esta fue la primera vez en mucho tiempo que tropas cristianas vencían en Anatolia a los musulmanes. Con la llegada de las buenas nuevas se hizo una gran celebración en Constantinopla.

Mapa político de la época de la Compañía Franca, la oficiosamente Compañía Catalana, de los almogávares en Oriente.

La compañía almogávar de Roger de Flor siguió avanzando y penetrando el territorio tribal turco. De acuerdo con Muntaner, el cronista, Roger y sus almogávares llegaron a las Puertas Cilicias, un punto estratégico en Anatolia próximo a la frontera con la actual Siria. Por allí en 1304 Roger de Flor y su compañía se enfrentaron otra vez a un ejército turco. Los continuos triunfos de estos guerreros españoles en Oriente Medio les crearon delirios de grandeza y ansias de gloria, por lo que se propusieron ir a recuperar para la cristiandad Jerusalén con sus Santos Lugares. Finalmente los almogávares fueron realistas y desistieron de su aventura en Tierra Santa. Roger de Flor había sido caballero templario antes de ser almogávar, así que es natural que animase a sus subordinados a avanzar y llevar a cabo una cruzada por su cuenta.

Desperta ferro o Dispierta fierro

Hoy en día en las celebérrimas fiestas de Moros y Cristianos de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia hay grupos que representan a las diferentes facciones contendientes en España durante la Edad Media. Dentro de los Cristianos de estos desfiles existen agrupaciones de  almogávares en Elda, Villena, Alcoy, Caravaca de la Cruz... Los primeros almogávares del desfile de Moros y Cristianos se crearon en Villena, Alicante. Los almogávares, como parte de estas fuerzas cristianas, están representados por ejemplo en el desfile de Moros y Cristianos de Elda:


Aunque los almogávares tenían más gritos de guerra, el grito de guerra que ha pasado a la historia como el principal es "Desperta ferro!" en catalán, traducido sencillamente como "¡Despierta hierro!". Si queremos encontrar información adicional sobre los almogávares sugiero buscar "Desperta ferre!", una forma más arcaica y hoy en día en desuso, pero existente en la bibliografía antigua y actual. Los almogávares navarros y aragoneses tenían su grito traducido al navarroaragonés como "Dispierta fierro!". Cuando los almogávares en voz alta decían "¡Despierta hierro!" al parecer se referían a despejarse los hierros (las espadas) de los contrincantes y así derrotarlos. "¡Aragón, Aragón!" y "¡San Jorge!" eran otros gritos guerreros destacados que hacían los almogávares. De esta forma invocaban repectivamente a la Casa Real aragonesa y al patrón de los ejércitos de la Corona de Aragón. Con estos gritos asustaban y desconcertaban al enemigo, y se animaban a sí mismos justo antes de la batalla.

Los nacionalistas catalanes, tan dados a apropiarse de todo, quieren ver en los almogávares a una suerte de antiguo ejército de Cataluña. Lo mismo pasa con la Corona de Aragón que siempre insisten en apropiársela. Para muchos nacionalistas catalanes debe resultar chocante que los almogávares gritasen Aragón, pero no Cataluña, pero esa es la realidad. Y es que en la historiografía se utiliza el gentilicio "catalán" y se habla de "condados catalanes", pero no se unificaron como Cataluña hasta que el Condado de Barcelona los puso bajo su dominio. El término Cataluña usado oficialmente es mucho más reciente. Algunos afirman que Cataluña significa tierra de castillos, vamos, lo mismo que Castilla. Así que etimológicamente vendría a ser lo mismo catalán que castellano, pero no se lo vayáis a mencionar a un independentista catalán.

La Generalidad de Cataluña afirma que se llegó a denominar Cataluña al primer conjunto de condados al sur de los Pirineos que formó la Marca Hispánica del Imperio carolingio; así que para ellos Navarra, Aragón y Cataluña serían una "Cataluña" primitiva. Para algunos nacionalistas catalanes hasta Cristóbal Colón y Miguel de Cervantes eran realmente catalanes. Así que no es de extrañar que algunos nacionalistas catalanes nos consideren a los aragoneses y navarros como catalanes irredentos. De hecho en una marca de galletas catalanas se ha llegado a incluir a Navarra y Aragón en sus ensoñaciones de los Países Catalanes. La imaginación nacionalista no tiene límites.

Miguel de Cervantes en su novela El Quijote menciona la famosa novela Tirante el Blanco escrita en valenciano por Joanot Martorell originalmente como Tirant lo Blanch. El propio Cervantes denomina Tirant lo Blanch como una novela escrita en valenciano distinguiéndolo del catalán. Hay quien considera que El Quijote se inspira en Tirante el Blanco, aunque el propio Cervantes tuvo suficientes aventuras caballerescas vividas en su propia carne como soldado español por el mar Mediterráneo. En una de sus batallas contra los turcos, en Lepanto, Grecia, Cervantes perdió la mano, por lo que recibió el apodo de "manco de Lepanto".

Tirante el Blanco, dibujo de 1511.

La novela Tirante el Blanco se inspira en las hazañas de los guerreros almogávares de Roger de Flor. Por cierto que Tirante el Blanco es el primer libro en toda la literatura universal que trata sobre historia alternativa. Así que en cierta medida es correcta la afirmación de que literariamente la historia alternativa es una invención española. Por otro lado se puede afirmar que tenemos dos grandes héroes novelescos españoles que son El Quijote por la Corona de Castilla y Tirante por la Corona de Aragón. Aunque sin duda Don Quijote de la Mancha es la obra literaria española más universal.

Estandarte de modernos almogávares del ejército español.

Debido a la fama de guerreros almogávares como Roger y de sus hazañas, hoy existe una revista española de historia con el nombre "Desperta ferro!". Diferentes grupos de militares y civiles han tomado sobre sí el nombre de almogávares. El carlista navarro Antonio Lizarraga Esquíroz en 1874 fue nombrado comandante general de Aragón, participando con el batallón de Almogávares del Pilar en las batallas de Somorrostro. Por otro lado en 1965 entre los paracaidistas (paracas) del ejército español se creó la Brigada Paracaidista Almogávares VI, que se denominó en honor a los mencionados guerreros del siglo XIII. Estos paracas conocen muy bien el grito "Desperta ferro!":


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