miércoles, 12 de septiembre de 2018

Continúa la Babel lingüística: ahora el "cántabru"


Parece un chiste pero es real, después del asturiano y el leones, las izquierdas y el Partido Regionalista de Cantabria del “populista filopodemita” Revilla han decidido dar un impulso al dialecto cántabro o montañés conocido por los proto-separatistas cántabros como el “cántabru”. Leemos en el Diario de Cantabria que en una asignatura de ESO a partir de este curso se impartirá en el dichoso dialectillo cántabru.


La medida se enmarca en una nueva línea que los regionalistas hoy gobernantes pretenden dar a la futura inmersión lingüística en Cantabria, todo con el apoyo del PSOE y Podemos, unos partidos izquierdistas empeñados en romper la unidad lingüística de la nación y favorecer la construcción de naciones nuevas en el seno de la nación española. Después del asturiano y el leonés la peste de las “lenguas regionales” continúa su avance lento pero inexorable.

Después de cuatro décadas de inmersión lingüística en Cataluña y sus nefastos resultados (impulsadas por CiU, ERC, PSUC/IU y PSC), Galicia (PP, PSOE, BNG), Vascongadas (PNV, HB/Bildu, PSE-EE), Baleares (PP, PSOE, IU, Separatas),Valencia (PP, PSOE, IU y Compromis) y Navarra (PNV, HB/Bildu, IU, PSOE), no teníamos bastante con un fuego que amenaza con quemarnos y hacer saltar por los aires la nación que las izquierdas del PSOE y IU/Podemos y separatista abiertos o encubiertos de regionalistas pretenden abrir nuevos frentes en esta babel lingüística; bable en Asturias, leones en León, aragonés y catalán en Aragón, cántabru en Cantabria, y hasta “deje andaluz” en Andalucía. Es una auténtica barbaridad que ninguna fuerza política seria que se precie entre al juego de pretender resucitar dialectos y crear nuevos guetos lingüísticos, mamandurrias e imposiciones. No sería lógico en ningún caso, pero además tenemos numerosos ejemplos de qué ocurre si apuestas por la inmersión lingüística.


Imagen de la región cántabra con sus comarcas y la bandera que los proto-nacionalistas cántabros quieren imponer. Estos protonacionalistas no cuentan en la actualidad con partidos propios, pero están infiltrados y disfrazados en el Partido Regionalista de Cantabria, IU/Podemos y el PSOE. Tomen buena nota los cántabros en futuras votaciones si no quieren acabar en pocos años como en Vascongadas o Cataluña…

Por lo tanto, ya no cabe decir que la inmersión lingüística se trata de un experimento que va en beneficio de una lengua o cultura (de hecho, las lenguas y las culturas de por sí no tienen derechos) ni que redunda en beneficio de los ciudadanos. La inmersión lingüística tiene un triple efecto: crear identidades nacionales antiespañolas exnovo, generar un grupo de personas apesebradas que viven parasitando enormes recursos económicos que detraen de nuestros impuestos y de la calidad de nuestros servicios públicos, y romper la unidad lingüística generando guetos y dificultando la movilidad geográfica. Los grupos separatistas, por muy pequeños grupúsculos que sean en origen, junto con los marxistas de IU/Podemos e importantes sectores marxistas del PSOE además buscan de una manera declarada la implosión territorial de España.

No se trata de una visión apocalíptica o de histerias de fachas, los comunistas fueron los culpables de que tres Estados colapsaran e implosionaran territorialmente en la década de los 90 en Europa: la URSS (sucesora del imperio zarista), Yugoslavia y Checoslovaquia. Los tres Estados gozaban de mayor cohesión interna de la que nos han hecho creer en el futuro, ya que gozaban de un idioma común y dialectos, historia común y posibilidades de continuar juntos en el futuro. Una cosa era el cambio de un régimen comunista a otro de corte “democrático-liberal” y otra cosa es aprovechar el cambio político para destruir la unidad de un Estado-nación o de un Estado plurinacional. 

En España al comienzo de la transición había dos desafíos secesionistas que se habían abierto a finales del siglo XIX: Cataluña y Vascongadas, con algunas pequeñas ramificaciones de ambos en Navarra, Valencia y Baleares. En la actualidad al paso que vamos no se va a librar de identidades nacionales, aspiraciones a autogobierno e idiomas propios (si no existen nos lo inventamos, como el andalú) ni en la Comunidad de Madrid.

Basta ya de tonterías lingüísticas y de cortoplacismos de los partidos, es hora de poner orden en materia lingüística en este país. Los dialectos como el leones, asturiano, aragonés y el cántabru si es que llega, como mucho deben ofrecerse como asignatura optativa en la escuela y nada más. El andalú es una estupidez del Partido Andalucista e IU/Podemos de Andalucía, una broma que ya hay que abandonarla. El catalán debe ser cooficial pero en igualdad en Cataluña, el resto como valenciano, mallorquín o vascuence hay que ir a una situación con algo más de reconocimiento que los dialectos pero en ningún caso con estatus de cooficialidad. Y si a alguien se le ocurre algún dialecto nuevo, por favor que lo encierre en un hospital psiquiátrico. Y los españoles es hora de que elijan, si prefieren que nos impongan guetos y apartheid lingüísticos o acabar con una broma de mal gusto que puede destruir nuestro futuro más inmediato. Y no nos queda mucho tiempo, por eso es hora de reaccionar ya.


Cartel promocional de grupos proto-nacionalistas cántabros, desconocidos fuera de Cantabria pero muy activos y cuyos delirios identitarios cada vez van calando más en determinados sectores políticos y sociales. Además se tratan de grupos escorados en la extrema izquierda, como se puede ver en el cartel con los símbolos de la estrella roja de cinco puntas, el ecolo-jetismo o el logo del feminismo radical. Mucho cuidado con estos lobos disfrazados de corderos…

Alencuentru, grupo filoseparatista y de extrema izquierda vinculado a Unidad Cántabra y Conceju Nacionaliegu Cántabru, apoyado por IU/Podemos, PSOE y los regionalistas de Revilla, vendría a ser como el entramado de AEKs, euskalteguis y demás lobbies vasquistas que tenemos que padecer por Navarra.

2 comentarios:

  1. Extremadura y su dialecto llamado el Castúo,ya lo decía Luís Chamizo en su libro llamado el Miajón de los Castúos.����

    ResponderEliminar
  2. La población hablante de español en numerosas Comunidades Autónomas
    – no puede elegir la educación primaria y secundaria obligatoria íntegramente en su lengua excepto el aprendizaje como asignatura de la lengua regional, ni siquiera en forma bilingüe con la lengua regional sino, en algunas ya en en exclusiva, en otras crecientemente, sólo en inmersión en la lengua regional
    – no puede acceder a la función pública por exigencias de perfiles lingüísticos en lenguas regionales
    – si tiene un negocio, no puede acceder a la contratación pública si no tiene personal bilingüe o incluso un departamento que proporcione toda la información en la lengua regional
    Sufrimos limitaciones en el derecho a la libre elección de educación para nuestros hijos cuando no su absoluta supresión. Padecemos limitaciones en el acceso a la función pública. Se rompe la unidad de mercado.
    Reivindicamos el derecho a
    – libre elección de la lengua con posibilidad de estudiar la enseñanza primaria y secundaria obligatoria sólo en español en todo el territorio nacional
    – a que en el acceso a la función pública no sea obligatorio el conocimiento de una lengua regional, sino, en todo caso, valorado proporcionalmente como mérito
    Exigimos que cualquier persona que haya cursado sus estudios obligatorios en modelo bilingüe o lengua regional, deba acreditar mediante prueba oficial sus conocimientos suficientes de español
    – a nivel B2 para empleos públicos que no requieran estudios superiores y para acceso a los estudios superiores impartidos en español
    – a nivel C2 para empleos públicos que exijan titulaciones superiores
    Basta ya de apartheid lingüístico contra los españoles de Santander, Logroño, Castilla y León, Madrid, Castilla La Mancha, Extremadura, Murcia, Andalucía, los aragoneses y sus descendientes en la diáspora regional. Reciprocidad en el trato: si un conquense no puede ser profesor en Valencia, un valenciano que no acredite sus conocimientos de español mediante el título oficial no debe serlo en Ávila, Albacete o Cáceres

    ResponderEliminar