jueves, 13 de septiembre de 2018

Euskadistán o Euskal Moreria (2ª parte)


Que el País Vasco es -o ha sido históricamente- un matriarcado es un mito ampliamente difundido entre la sociedad vasca y que cae por su propio peso tan sólo observando que nunca ninguna mujer ha presidido el gobierno de la comunidad vasca (lo que llamarían una lehendakari), ni mucho menos el PNV -como partido mayoritario y de régimen en el País Vasco-  ha tenido nunca una presidenta de partido no ya en sus más de cien años de historia, sino en las últimas cuatro décadas de democracia. Esto por no hablar de tiempos pretéritos en los que las mujeres no podían heredar ni el caserío, es lo que hay.


"Foto de familia" durante un acto de Confebask (patronal vasca) con destacados representantes del empresariado. La única mujer es la consejera vasca de Industria y Competitividad.

Sin embargo, y si es que esto cuenta como "mérito", el País Vasco sí que destaca en la actualidad como una de las regiones punteras en la implementación de políticas derivadas de la ideología de género, autentica forma de pensamiento único en una España reducida a laboratorio sociológico progre del sur de Europa. Estoy hablando de cantidades escandalosas de dinero público "invertidas" en toda clase de grupúsculos feministas, brigadas lilas, observatorios de género y demás mamandurrias.




Es tal el grado de psicosis colectiva que en pueblos distópicos dominados por la izquierda abertzale, se dedican a cercar las entradas con señales de carretera del tipo a "Lejona no tolera las agresiones machistas" (generalmente sólo en vascuence), marcan comercios y casas particulares con puntos lilas "en contra de la violencia contra las mujeres" (menos mal que avisan, si no cualquiera pensaría que están a favor) al mismo tiempo que proliferan murales que llaman a "armarse con el feminismo". Fotografías de Oñate sacadas de: Amplio reportaje fotográfico sobre la INVASIÓN DE PUNTOS VIOLETA en Oñate (Guipúzkoa)

Se disparan las violaciones un 200% en menos de dos años

Sin embargo algo funciona mal en el paraíso vasco de la igualdad, cuando según las estadísticas aparecidas en medios oficialistas, en los dos últimos años las violaciones en el País Vasco han experimentado un crecimiento acumulado del 200% (+65% 2017, +22% primer semestre del 2018). Atendiendo a esto y encontrándonos como nos encontramos en Euskadistán, si las agresiones sexuales se disparan de tal manera de un año para otro, las feministas deberían de estar quemando las calles como lo hicieron hace unos meses porque a unos señores les quieren meter solo 9 años a la cárcel, ¿verdad? Pues no es así.

El Emakunde (Instituto Vasco de la Mujer) lleva ya 30 años educando a los vascos en igualdad, ¿como es que cada vez violan más? ¿o es que quizás los que están haciendo que las violaciones se disparen no son los vasquitos? Quizás sea por eso que los grupos feministas, tan alarmistas para todo lo demás, no les están dando bombo a estas estadísticas. Igual no quieren que los ciudadanos se pregunten de dónde salen tantos violadores de repente.

Traigamos como mano de obra barata a cantidades inasimilables de hombres jóvenes provenientes de países subdesarrollados en los que existe una verdadera cultura de la violación, ¿qué puede salir mal? En la foto, la escala del mapa mide la incidencia real de las violaciones en diversos países del mundo.

Uno de los últimos casos de este tipo que ha tenido lugar ha sido el de una menor que en fiestas de San Sebastián, al parecer fue robada y violada en la playa de La Zurriola por dos menores diferentes no relacionados entre sí, estando uno de ellos bajo la custodia de la diputación (es decir MENA marroquí).


Ya desde el principio este caso olía a chamusquina, cuando en una comunidad en la que han llegado a montar condenas institucionales porque a una joven le han tocado el culo en fiestas. Cosa que está muy fea, pero lo que llama la atención es que haya una violación en plenas fiestas de San Sebastián y el alcalde diga que: "Corresponde a todos mantener la DISCRECIÓN por el bien de las personas afectadas que además son menores". Así, las personas afectadas y menores de edad serían en este caso la denunciante de la violación, el MENA marroquí y el otro agresor. En estos dos últimos casos "personas afectadas" claro está, afectadas de haber sido acusados de violación. 

Parece que en el País Vasco es todo un chollo ser un violador y no ser español, las autoridades políticas pedirán discreción y los medios ocultarán mediante un velo de silencio tu identidad, fotos, whatsapps, detalles escabrosos del suceso y hasta el equipo de fútbol al que perteneces, además de los resultados de las pesquisas policiales, antecedentes, fichas policiales, medidas judiciales, etc. Igualito que en el caso de estos sevillanos, ¿verdad?


Cualquiera diría que estos "chavales problemáticos" no pueden tener el mismo tipo de trato mediático que el de "La Manada" por ser menores de edad. Pero es que la Diputación, en este caso la de Vizcaya, también encubrió en el 2016 a un ex-MENA de 18 años acusado de violar analmente a una niña de 14 años, pidiendo también discreción y ocultándolo en un piso de la Diputación para evitar represalias. El morito fue puesto en libertad con cargos por una jueza de Lejona y entonces huyó a Alemania, donde continuó amenazando a la menor y su familia. ¿Se acuerdan de las masivas protestas feministas al respecto? Porque yo no.



A esto se le suma otra circunstancia de nada, y es que realmente no sabemos si estos menores... son realmente menores, porque se presentan en la península sin padres e indocumentados por lo que su edad real sólo Alá la sabe, y probablemente la falseen para lograr ser acogidos en centros de menores tan garantistas como los del País Vasco y de los que pueden salir cobrando una suculenta paguita.

Pero no son estos los únicos "casos aislados" que merecen nuestra atención, sólo de este verano y que hayan tenido cierta trascendencia mediática:




Otras en cambio, debido al tratamiento mediático, institucional y de las asociaciones feministas (o más bien, la falta de tratamiento al respecto) podemos inferir que también son casos aislados:

La Ertzaintza investiga una denuncia por violación en San Sebastián En la misma playa de la Zurriola este mes de septiembre, no confundir con la de agosto.



Otra medida también casual, faltaría más, que está siendo implementada durante este verano son las paradas a demanda de mujeres durante las líneas nocturnas de autobús. Por ejemplo en San Sebastián:


O en la segurísima Bilbotroit:


Pero tras una oleada de asesinatos a primeros de este año (tres en un mes, cinco cadáveres contando a dos personas que aparecieron en la ría y de las que no se supo nada más), una violación grupal protagonizada por menores, robos, palizas y ahora verse obligados a introducir paradas de autobús nocturno a demanda sólo para las mujeres; el alcalde Aburto dice que no consiente que nadie diga que es una ciudad insegura. Por eso mismo en la tercera (¿y última?) parte de esta serie de artículos trataremos de forma específica como este enriquecimiento multicultural está degradando la ciudad del Nervión.

Euskadi yes, so tolerant!


Hispano

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