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lunes, 15 de enero de 2018

Defender a los presos de ETA es apoyar a ETA, por supuesto


¿Qué tienen en común José Enrique Abuin alias 'El Chicle' y Francisco Javier García Gaztelu alias 'Txapote'? Ambos al fin y al cabo delincuentes con carreras dilatadas; el primero un traficante de drogas además de depredador sexual, según apuntan todos los indicios, secuestró a la pobre Diana Quer metiéndola a la fuerza en el maletero de su coche para probablemente después abusar sexualmente de ella y estrangularla. 

Mientras el segundo, un terrorista que llegó a dirigir los comandos de ETA y que cuenta en su historial con la participación directa o indirecta en decenas de asesinatos, la mayor parte de ellos a traición. Sin embargo, su "hazaña" más sonada fue el secuestro del pobre Miguel Ángel Blanco, al que 48 horas después metieron en el maletero de un coche para llevarle a una pista forestal de Guipúzcoa donde le descerrajaron un par de tiros en la nuca.

Igualados entonces en su condición de asesinos cobardes, puedo decir que sí que existen paralelismos además de una diferencia principal entre ambos: el deleznable crimen de 'El Chicle' golpeó la opinión pública española a finales de este año pasado, ganándose la repulsa y el desprecio unánime. Mientras, el crimen más conocido de 'Txapote' indignó tanto a el conjunto de la sociedad española que de no haber sido parado el espíritu de Ermua, los batasunos bien podrían haber acabado en el Cantábrico. Sin embargo el hecho diferencial estriba en que hace veinte años y también hoy en día, existen una serie de partidos políticos y todo un movimiento social que justifica y aplaude los asesinatos de 'Txapote', mientras exige que sus crímenes queden impunes.


Como cada año la izquierda abertzale ha salido a la calles de Bilbao bajo la misma consiga desgastada de siempre: el acercamiento de los terroristas de ETA a las cárceles del País Vasco, tan sólo como paso previo a su liberación claro está, porque no aspiran a nada menos que irse de rositas.

Menos concurrida que otros años, la novedad principal ha sido el apoyo explícito de Podemos hacia este rebaño, por ejemplo a la misma acudió la secretaria general de Podemos en el País Vasco, Nagua Alba; mientras que en las redes sociales dirigentes a nivel 'estatal' como Iñigo Errejón o la diputada por Navarra Ione Belarra dieron también su apoyo explícito a la misma.


Otra que también tuvo sus diez minutos de gloria en la lectura del manifiesto fue Beatríz Talegón, la exlíder de las Juventudes Socialistas que en su momento tuvo cierta relevancia  al sacarle los colores a la internacional socialista por reunirse en un hotel de cinco estrellas de Cascais. Apoyos como el de esta paniaguada evidencian que la defensa de los presos de ETA es cada vez algo más de progres que exclusivo de comunistas trasnochados y separatistas de todo pelo.

La respuesta de Salvador Ulayar a Beatriz Talegón

Por último y para terminar de columpiarse, además de dejar la ciudad llena de mierda tal y como dijo el alcalde de Bilbao, preparen la palangana: la manifestación del sábado estaba encabezada por decenas de hijos de etarras con mochilas, jugando la carta de uno de los victimismos más repulsivos que se pueden echan en cara. Si sus padres están en la cárcel es por su actividad terrorista, nadie les obligó a poner bombas y asesinar por la espalda a inocentes. Tampoco a tener hijos con las novias por catálogo que les suministra la izmierda abertzale para templar los bajos instintos de los terroristas encarcelados, que recordemos en su inmensa mayoría son hombres, se ve que para esto las nekanes no reclamaban igualdad.

La etarrada pretende ahora usar a sus hijos para escudarse, todo un ejemplo de cobardía, victimismo y sentimentalismo barato justo ahora que han terminado las Navidades.

Algunas razones por las que la dispersión se ajusta a derecho y sigue siendo necesaria:

1º La dispersión tiene una razón de ser: mantener a los terroristas de ETA separados en módulos y cárceles diferentes. Esto busca en primer lugar romper la disciplina de grupo para que los terroristas arrepentidos abandonen la ortodoxia de la banda y en segundo lugar, imposibilitar grandes fugas como la de Segovia. La distancia a sus lugares de origen es determina por su grado de adhesión a la estrategia terrorista, así los más cabrones estarán a su vez más lejos.

2º La dispersión se ajusta a derecho: la legislación española prevé que los presos estén cerca de sus lugares de residencia siempre y cuando esto contribuya a su reinserción. Si se busca que estén separados los unos de los otros es precisamente para evitar la presión del colectivo y propiciar su reinserción. Que salgan de la cárcel como algo parecido a una persona y no como una alimaña. Esto está por encima de la comodidad de sus familiares y amigos.

3º La política de dispersión ha sido amparada en diversas ocasiones por organismos internacionales como el tribunal de Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Otros países como Francia y ocasionalmente Alemania e Inglaterra, también toman medidas de este tipo.

4º Las medidas de dispersión no se aplican a los "presos vascos", las medidas de dispersión se aplican a grupos cohesionados de alto riesgo como los terroristas de ETA o los yihadistas. También al crimen organizado, por ejemplo a las mafias del este o los narcotraficantes.

5º Los presos de ETA tienen un medio para ser acercados al País Vasco: abandonar la tutela de la banda terrorista, arrepentirse de sus crimenes y colaborar con las autoridades en la resolución de los más de 300 asesinatos terroristas que aun a día de hoy no han sido resueltos. Unos treinta terroristas se han acogido a estas medidas conocidas como la vía Nanclares, que toma su nombre de la prisión de Nanclares de Oca en Álava.

6º Estas medidas dejarán de tener sentido, en el caso de los terroristas de ETA, el día que la banda terrorista anuncie su disolución, entregue todas las armas y disuelva sus colectivos de presos. Hasta entonces, si los hijos de los etarras tienen que comerse cientos de kilómetros para ver a sus padres, sólo es culpa de una banda terrorista que actúa como un muerto viviente al negarse a reconocer su derrota.

Hispano

martes, 9 de enero de 2018

Usar a sus hijos: el vomitivo victimismo de los terroristas de ETA


Este primer domingo del año, día 7 de enero, el diario filoterrorista Gara proclamaba en la parte superior de la portada, tanto impresa como digital: «La política carcelaria afecta a los más vulnerables, los hijos».

Tal sentencia procede de la entrevista a Enara Izagirre («madre de dos hijos con el padre preso») e Iñaki Barrutia Arregi («psicólogo clínico») que justifican así: «En la actualidad son 113 los menores de 18 años con el padre, la madre (o ambos) en la cárcel. Los llaman los “niños de la mochila”. Sus vivencias y problemas han quedado en un segundo plano durante años. Ahora empieza a romperse el tabú». Y, si bien no los mencionan expresamente en ningún momento, al denunciar «la dispersión» y la «política penitenciaria arbitraria basada en la venganza y en la crueldad que se ha impuesto a los presos políticos vascos», no es difícil deducir que se está hablando de niños con padres terroristas de ETA. Ya en el interior, la entrevista destaca: «Nuestros hijos no se merecen tener que soportar esta carga». Pero, ¿a qué se refieren?: ¿viajar todos los fines de semana por obligación, o tener un padre y/o una madre terrorista?

Extracto del vomitivo editorial victimista publicado en el diario proetarra Gara

Toda la entrevista es un ejemplo de cobardía (escudarse en niños), victimismo (omitiendo que los terroristas eligieron voluntariamente asesinar cobardemente o colaborar con quiénes así procedían) y sentimentalismo barato (publicada justo al terminar las fiestas de Navidad).

En su conjunto es, pues, puro oportunismo avalada por el “humanísimo” psicólogo de turno.

«El causante de la causa es causante del mal causado»; un aforismo jurídico, pero real como la vida, que suelen ignorar, generalmente, tanto los terroristas, sus familiares y quienes les apoyan; sobre todo cuando les conviene.

Los terroristas de ETA eligieron, de manera libre y consciente, asesinar; independientemente de que las víctimas tuvieran hijos o no.

También decidieron procrear, ya dentro de prisión: fueron egoístas. Seguramente, como prototípicos radical-progresistas al uso, sentenciarán que “hay demasiada gente en el mundo”, pero su linaje, por alguna causa inexplicable, sí merecería prolongarse en el tiempo: ¿acaso por capricho propio?, ¿para dar sentido a sus oscuras vidas en prisión?, ¿para incorporar tan privilegiados genes a su movimiento totalitario y facilitar su renovación generacional? ¿Para educar futuros “gudaris”? En cualquier caso se arrogan múltiples derechos que a otros negaron total y radicalmente. Sin posibilidad de enmienda. Sin arrepentimiento.

Asesinaron a padres y madres que también tenían hijos. Asesinaron a hijos, incluso niños, que tenían padres, hermanos y abuelos. ¡¡Asesinaron a padres delante de sus niños!! Les negaron toda posibilidad de tener un futuro en común, salvo en los cementerios. Les privaron, incluso ¡la posibilidad de cargar una mochila!, que, en definitiva, puede portar esperanza y no sólo dolor.

Tamaño ejercicio de hipocresía no tiene límite. Su capacidad de manipulación -incluso de quienes más debieran estimar y cuidar, sus propios hijos- es absoluta. Su desmemoria, perversa. Su doble moral: extrema. No se permiten respetar, siquiera, la mismísima inocencia de sus niños.

Y todo un sector de la sociedad vasca y navarra mira, escucha y asiente. Incluso se conmueve. Un ejercicio de pura perversión moral; el fruto de haber deshumanizado, primeramente, a sus desafortunadas víctimas. Y, transgredida esa primera gran “línea roja”, todo se permiten; todo justifican.

Son terroristas. Y punto.

Sila Félix

martes, 2 de mayo de 2017

Las productoras españolas se vuelven a columpiar con una actriz proetarra


Como ya ocurrió con "el guardián invisible", la película que incluía como protagonista secundaria a una batasuna que encima se había permitido el lujo de insultarnos a todos los españoles con comentarios soeces, de nuevo tenemos a una proetarra en televisión, nada menos que en Antena 3, en una serie (La casa de papel) y por si fuera poco, interpretando el papel de policía (pero no de ertzanitza, sino de Policía Nacional). Resulta curioso que tipejas como Itziar Ituño (o Iziar Truño) y Miren Gaztañaga no se conformen con salir hablando su amado batúa en su aún más amada ETB en la oprimida Euskakalerria. Es más, los imperialistas castellanos bien podrían decir que les roban el trabajo. Bromas aparte, la cuestión resulta muy seria, ya que, no es la primera vez que una "actriz" batasuna se cuela en películas y series de ámbito nacional (y proyección internacional).

No podemos permitir que a esta gentuza que colabora con una ideología totalitaria que tanto daño ha causado, causa y amenaza con seguir causando a la mayoría de los españoles; encima se vea premiada con una carrera profesional brillante en la televisión española (la que no tendrán los asesinados por Eta,  o incluso, la mayoría de españoles de bien). Si quieren ser actrices, que salgan en la ETB, TV3 o se vallan a ejercer a Venezuela, no podemos consentir que los grandes medios de comunicación españoles amparen a esta gentuza a nuestra costa. Por eso, desde este blog os animamos a contribuir al boicot de la serie "La casa de papel" que próximamente va a emitir antena 3, y así obligar a las productoras a mirar mejor a quien contratan para realizar los distintos repartos en series y televisiones E S P A Ñ O L A S.

Itizar Ituño en un comunicado a favor de los terroristas de ETA encarcelados

Itizar Itruño ya participó en otro truño de película a favor de los presos de ETA con el agravante de que iba dirigida hacia el adoctrinamiento del público infantil

lunes, 2 de enero de 2017

Los derechos de los etarras, clave del Cuatripartito… y del PSN

Si hubiese sido el 28 habríamos pensado que era una inocentada. Pero fue el 29, y será verdad, aunque parezca increíble. O más bien alucinante. Los grupos sociales proetarras, más los partidos del Cuatripartito, más representantes ¡del PSOE navarro! han formado Sare Herritarra Nafarroa, la que ellos mismos llaman, sin avergonzarse, “una nueva plataforma por los derechos de los presos”. Los presos de ETA, claro.

Un momento de la rueda de prensa del jueves 29 de diciembre

Ellos dijeron ser, cuando se presentaron ante los medios de comunicación que les ríen la gracia (y esto no se limita al Mentizias sino que se extiende al periódico antes español de la calle Zapatería), “personas de diferentes sensibilidades e ideologías políticas”. Bobadas, bobadas sin defensa: “diferentes” no son, ya que se juntan para “la defensa de los derechos de los presos, exiliados y deportados vascos”. Sería mala cosa si hablasen de todos los presos, exiliados y deportados vascos, porque no se puede poner al mismo nivel a un preso que roba para dar de comer a sus hijos y a un preso que ha asesinado a decenas de personas; ni es justo tratar igual a los que han huido de la Justicia a otros países, para no pagar por sus crímenes, y a los cientos de miles de vascos que han tenido que irse de sus provincias para siempre perseguidos por el nacionalismo (el armado y el institucional). Pero es aún peor: ellos sólo se preocupan de los de ETA y allegados, ni siquiera fingen un equilibrio ni pretenden llagar a todos. Y no es una inocentada.

Así que empiezan 2017 fundando Sare Herritarra Nafarroa, no para llevar ayuda a los criminales, que ya tienen jugosas ayudas institucionales de los suyos, sino para defenderlos en público, en la sociedad, en las instituciones y en los medios. Y sólo a los criminales abertzales, según dice sin ninguna vergüenza su portavoz Ainhoa Azkarate.

Está mal, y en países democráticos normales o con Gobiernos no acomplejados sería delito, la defensa de los derechos de "los presos, exiliados y deportados vascos". Dentro de eso, es normal que firmen Juana García, coordinadora de Paz y Convivencia de Geroa Bai –compañera de sector y de sigla del Director General Álvaro Baraibar-, Miren Aranoa, parlamentaria de Geroa Bai, o la abogada Amaia Izco, de Sortu, entre las escasas dos decenas de fundadores. No decimos que sea una cosa buena, sino que es coherente con su ideología nacionalista y con el entrañable afecto de todos los abertzales por ETA y sus “héroes”. Es normal.

Pero no es normal, sorprende, y a algunos escandalizará, que entre los firmantes y fundadores estén Fernando Viedma, miembro del Comité Regional del PSN, y Kevin Lucero, miembro de las Juventudes Socialistas de Navarra. Por supuesto que tienen razón si creen que "el respeto de los derechos humanos de muchas personas navarras sigue siendo diariamente conculcado", si lo dijesen pensando en las víctimas del nacionalismo, en los muertos por ETA, en los exiliados, en los acosados, en los que siguen sin poder decir qué sienten y piensan, ni qué son. Sería prefecto que lo dijesen pensando en situaciones como la de Alsasua, repetida moralmente cada mañana y cada tarde en decenas de pueblos y barrios de Navarra. Pero no: estos miembros del PSOE hablan sólo de los etarras. De los asesinos. De los criminales. De los acosadores. Y de sus “derechos”.

¿Sare Herritarra Nafarroa quiere convivencia? Puede empezar por distinguir presos vascos de presos navarros, ya que –mal que les pese- Navarra no es parte del País Vasco. Y pueden seguir explicándoselo a estos socialistas despistados o más bien ansiosos de quedar como “abiertos y progresistas”. De la mano de los etarras.

¿Es "preciso y urgente dejar de añadir más sufrimiento a tanto dolor acumulado lo antes posible y respetando siempre la dignidad de todas las personas afectadas"? Empiecen por pedir a ETA su rendición, la entrega de sus armas y medios y el ingreso en prisión de todos sus miembros. Sigan por pedir a ETA que pague los daños físicos y morales causados. Continúen por hacer públicos y entregar los nombres de los asesinos aún impunes. Que vayan a la manifestación de este 14 de enero en Bilbao “en defensa de los derechos de los presos” y pidan todo esto, que es el único punto posible para hacer verdadera justicia. De paso, harán que su PSOE quede menos mal en semejante compañía, porque esto es mucho peor que un error, es una estupidez que cometen pensando en sacar provecho personal y de partido.

¿Saben ustedes lo peor? Que el PSOE no sólo no va a echar a estos, sino que los premiará, y otros les seguirán. Y si no hay un gesto claro habrá jóvenes y maduros trepas de PP y UPN que seguirán haciéndose fotos sonrientes con los de Bildu, por esto mismo. Y eso, en otros países, es delito. Lógicamente.

Caius

lunes, 12 de diciembre de 2016

El único derecho de los etarras: las cadenas


Los terroristas y sus defensores tienen una compleja relación de amor y odio con las cadenas. Dicen que quieren romperlas, pero en realidad las únicas que quieren ver rotas, o atadas por ellos, son las de Navarra. Y cuando quieren pedir algo, algo que en cualquier país democrático del mundo sería incluso delito, ellos organizan… una cadena.

El sábado 10 de diciembre, que fue el Día Internacional de los Derechos Humanos, Etxerat, la organización de apoyo a los criminales de ETA que cumplen sus penas, montó “cadenas por el fin de la dispersión de los presos” en Pamplona, Vitoria y Bayona. No fue un éxito, desde luego, porque teniendo en cuenta el apoyo de Bildu y la simpatía de IU, de Geroa y de Podemos juntar menos de 200 extremistas en el centro de Pamplona es más bien un fracaso.

Pero el verdadero fracaso es el de la opinión pública. Es ridículo, o trágico según se vea, que una organización monte una CADENA humana diciendo que quiere ROMPER CADENAS y lo haga pretendiendo la impunidad de unos terroristas condenados que han dedicado su vida a IMPONERNOS CADENAS a los demás. Pero poca gente les dice a la cara esta verdad. Y no lo hacen los partidos políticos, y no lo hacen los medios de comunicación que viven de las subvenciones y simpatías públicas (llámese 13TV, llámese Cope, llámese Diario de Nafarroa antes Navarra).

¿Y qué quieren estos “encadenados”? Unidos con pañuelos blancos y formando “cadena” quieren que los presos de ETA, condenados por sus crímenes y aún cumpliendo sus penas, las cumplan con  toda comodidad al lado de sus casas y todos concentrados en unas pocas prisiones. Es una petición de décadas de batasuna y asociados, el fin “política de la dispersión de los presos”. Una política que hay que entender.

Cuando ETA empezó a matar y el Estado empezó, a veces, a atrapar y condenar a sus asesinos, éstos tendían a estar juntos en las prisiones del País Vasco o cercanas. Y el resultado fue el previsible: esos grupos de terroristas se hacían con el mando efectivo dentro de esos centros, ETA hacía llegar allí sus instrucciones, y el “frente de cárceles” se convirtió en un nuevo campo de batalla entre la Ley española y el crimen abertzale. Y por supuesto, con un ambiente así, ningún terrorista se arrepentía: la presión del grupo y de la banda llegaba hasta la celda, así que los presos seguían “luchando” contra la justicia y contra España.

Esa situación sólo terminó, y sólo en parte, con una política de dispersión: impedir que las penas se cumpliesen en grupos grandes de terroristas o cerca de la infraestructura de la banda. La “dispersión”, aplicada por el PSOE y por el PP, además de por las autoridades francesas, fue exitosa en la lucha contra el “frente de cárceles”. No se quitaba a nadie ningún derecho, es más, se garantizaban los derechos de todos incluyendo el derecho de los etarras a arrepentirse, pedir perdón, reinsertarse y abandonar la banda. Por eso la banda estuvo y está contra la dispersión.

Sólo hay un camino para dar a los probatasunos de Etxerat lo que han pedido en su “cadena”. En cuatro pasos: 1) que ETA entregue las armas, se rinda, se disuelva y reconozca su derrota ante el Estado; 2) que todos los crímenes de ETA sean resueltos y todos los criminales vayan a prisión; 3) que ninguna organización política o social represente nunca a ETA o a Batasuna, y sea ilegal automáticamente al hacerlo; y 4) que todas las penas se cumplan íntegramente, sin descuentos ni matices.

La dispersión de los criminales, aunque muy suave y matizada como todo por las negociaciones emprendidas por José Luis Rodríguez Zapatero y continuadas por Mariano Rajoy, ha sido un instrumento útil de lucha contra el terror marxista y abertzale. Sólo se puede renunciar a él cuando esa lucha esté liquidada, y de momento ETA sigue existiendo a pesar de los palos recibidos. En todo caso, no nos dan pena los presos a “miles de kilómetros de sus casas” ni sus familiares, que los han educado, amparado y apoyado para que llegasen a ser como son. Si nos da pena alguien son sus víctimas, que no pueden formar cadenas, sino que murieron defendiéndonos a los demás de las cadenas de éstos o que siguen encadenados y exiliados o sin libertad. Por España, no es hora de “hacer cadenas”, sino de ROMPERLAS.

Caius

miércoles, 27 de enero de 2016

Esas pobres familias...


Hará unos pocos días nos llegaba el dramático testimonio de Eñaut Zubikarai, portero Vizcaíno ex-jugador de la Real Sociedad, actualmente juega en el CD Tondela, equipo recién ascendido a la primera división portuguesa. La vida de este futbolista se vio claramente afectada debido a la detención de sus padres por parte de la Guardia Civil en 1989. El motivo de esta detención fue ocultar a tres miembros de banda terrorista ETA en su domicilio, más tarde se descubriría que los padres de Eñaut tenían vinculación con la banda.

Eñaut no ha dudado en mostrar su lado abertzale y ha colaborado en numerosos actos de apoyo a los presos de ETA. Lo más sonado en esta historieta es que el Hércules CF de Alicante (ciudad en la que estaba preso Kandido Zubikarai, padre de Eñaut) se negó a hacer ficha a éste debido a las quejas de aficionados, ya que su podría herir la sensibilidad de muchos.


Sinceramente, te jodes. Hoy por hoy se tolera que personajes públicos apoyen sin ningún reparo a terroristas y a sujetos totalitarios. Dichos personajes públicos, ya sean actores, deportistas o políticos son bien recibidos por el colectivo antipulcro, aunque éstos apoyen la lucha obrera desde sus sillones en sus mansiones mientras twittean desde un iphone y se fuman un par de marlboros con una copa de chivas regal.

En cualquier otro país un individuo de esta categoría no tendría ningún futuro en cualquier labor que fuese representativa tanto para un equipo de fútbol, como para un partido político o el mismo país. Una noticia ya olvidada por muchos fue el debut en el Club Atlético Osasuna de un joven cuyas aficiones se basaban en dar palizas a críos e intentar saquearles mientras muestra su cuerpo-escombro de minibotas. Toda la afición le reía la gracia.

En un país que tolera todo menos la intolerancia están bien vistas todo este tipo de cosas, es obvio que cualquier persona lo pasaría mal al ver que sus padres están en la cárcel, pero la marginación social que puede producirse en cualquier familia al ver que algún miembro tiene vinculación terrorista es absoluta. No me quiero imaginar que pasaría si en una familia de EEUU (o de cualquier otro país) hay una detención por cualquier tipo de vinculación terrorista.

Lo más gracioso es que esta gente se cambia la chaqueta por cualquier cosa, y quien dice cualquier cosa dice dinero. Me hubiese hecho mucha gracia ver la reacción de Eñaut si la selección Española le convocase para uno de sus partidos. El ya mencionado minibotas ya aceptó acudir a los entrenamientos con la selección sub-17, toda esta gente vendería hasta a su abuela por dinero pero lo mejor de todo es la hipocresía y la poca convicción política de esta gente que no duda en apoyar a cobardes asesinos.