miércoles, 10 de enero de 2018

¿Navarricos o vasquitos? (1a. parte)


La chica este vídeo es de la parte culturalmente más aragonesa de Navarra, la Ribera. Se aprecia claramente la similitud del acento ribero (del sur de Navarra) con el maño.


No es de extrañar, al fin y al cabo La Ribera navarra está más cerca geográficamente de Zaragoza que de Pamplona. Es más, su capital, Tudela, está a tres cuartos de hora de Zaragoza y a una hora de la capital navarra, Pamplona. Esta es la Navarra más española, pues los nacionalistas vascos no llegan ni al 10% de los votos.

Aquí es donde la identidad navarroaragonesa es más patente. Aquí es donde, visto el éxito obtenido en otras zonas, quieren los abertzales extender derechos lingüísticos, es decir, pisotear los derechos del 98% de sus habitantes y favorecer a un 2% de vascoparlantes, esto último como muy mucho.

Eso de extender derechos se traduce al final en darle trabajos a guipuzcoanos y vizcaínos para puestitos con euskera, total para no utilizarlo básicamente nunca. Es decir que el motivo oculto, no tanto, no era dar derechos a nadie, sino traer colonos robasetas abertzales. Eso es así en toda Navarra.

Y en Vitoria y su provincia, Álava, estos pioneros han hecho que una zona donde ganaban los constitucionalistas holgadamente, ahora no haya una mayoría españolista tan holgada. Gracias esto, en buena medida, a colonos guipuzcoanos y vizcaínos que han entrado masivamente con la excusa de que en los puestos de la administración sólo entraban los vascófonos (filtro para los abertzales), todo esto a parte de los conversos al nacionalismo que estudiaron en ikastola.

Por no hablar de las casicas (casitas, como dicen ellos) de vacaciones que se compran los guipuchis por los pueblos de Navarra en las que se acaban empadronando para votar allí, exigir el cambio de zona lingüística, exigir funcionarios vascófonos... en definitiva para colonizar Navarra.

Algunos encuentran un trabajo y se instalan con su familia, mientras otros sólo se quedan por la única razón de apuntalar con sus votos la minoría abertzale del Parlamento de Navarra y nuestros municipios. Mientras tanto nuestros políticos ingenuos de PSN y UPN piensan que el nacionalismo no crece con la política del euskera y con desfiles de Olenchero.

Muchos socialistas que pensaban que al mandar a sus hijos a euskera sólo estaban aprendiendo una lengua, hoy tienen hijos adultos que votan nacionalista y no socialista. He ahí uno de los porqués del hundimiento del voto socialista en Navarra. Las nuevas generaciones de socialistas se han abertzalizado y los padres, cándidos ellos, pensaban que los hijos sólo estudiaban una lengua más.

Aquí, José Antonio Beloqui (burukide del PNV en Navarra) citando al socialista Gabriel Urralburu, que además de ladrón estaba bastante desnortado como podemos ver. Menudo referente.

Con el voto de los funcionarios y profesores de ikastola importados del País Vasco y los hijos de éstos, además de los conversos ikastolizados ya adultos, el voto abertzale se refuerza (Lodosa y Viana) e incluso se logran mayorías como en Tafalla, gobernada por EH Bildu gracias a los colonos guiputxis traídos por la Fagor.

Aparte de unos pocos que legítima y genuinamente quieren preservar la lengua familiar o de los fanáticos que quieren hacer país (el de fantasía que nunca existió), están los que mandan a sus hijos a euskera, como menciono arriba, pensando que el saber no ocupa lugar, que es sólo estudiar una lengua inocente y libre de adoctrinamiento... o más bien los que mandan a sus hijos al vascuence pensando que sin euskera el futuro laboral de sus vástagos estará lleno de nubarrones negro azabache. Como si sólo se pudiese trabajar de funcionario en esta vida.

Por eso si los no nacionalistas llegan de vuelta al gobierno tienen que dejar de hacer políticas que cedan terreno a favor del nacionalismo, especialmente con el tema del euskera. El hecho objetivo es que en las legislaturas pasadas el nacionalismo ha crecido, es necesario hacer una autocrítica y enmendar el rumbo de las políticas de apaciguamiento hacia aquellos que nunca van a estar satisfechos. 

Si vuelven al gobierno y no aprovechan la oportunidad de cambiar la política errada que los no nacionalistas hicieron anteriormente a favor del euskera, es posible que acaben desterrados hacia la oposición para siempre y que Navarra desaparezca definitivamente diluida en Euskal Herria.

Los miles de progresistas que votaron por Geroa Bai o PODEMOS-IE ya saben ahora que su voto no ha traído una mejoría sustanciosa de ayudas sociales o de reducción de listas de espera médicas, sino de ayudas al mundo del eusquera y a los estómagos agradecidos de los medios de comunicación abertzales.

Pamplonica

1 comentario:

  1. Pamplonica, no puedo estar más de acuerdo. Lo que dices de Vitoria es cierto 100%, hasta el punto que veo difícil solución al problemón. Es increíble ver como algunos abren la puerta del corral al lobo, en vez de matarlo antes de que sea tarde

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