Mostrando entradas con la etiqueta Ribera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ribera. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de octubre de 2018

El euskera es tan ribero como el catalán


Para los nacionalistas vascos el mero hecho de que un puñado de pastores roncaleses haya mantenido alguna vez una conversación en euskera roncalés en sus visitas a La Ribera y haya dejado algún que otro topónimo en euskera son pruebas fehacientes para afirmar rotundamente que el euskera era la lengua de La Ribera de Navarra en algún momento. Hoy veremos que a pesar de las historietas que nos quieren colar, no se ha hablado jamás vascuence en La Ribera navarra. Si cuatro pastores vascófonos determinan para los aberchungos que esta lengua es nativa de La Ribera, por esa regla de tres el catalán también  fue la lengua de La Ribera. No hay más que repasar la cantidad de apellidos (y algunos topónimos) catalanes que hay por Navarra, especialmente en La Ribera:

Carnicer, Sabater, Escuder, Ballester, Fornés, Faber, Ferrer, Uguet, Vidal, Barber, Barceló, Oliver, Catalán, Fonseca, Torregrosa, Amat, Torreguitart, Pla, Vivas, Domenech, Cordeu, Domench, Cabasés, Oset, Moret, Conesa, Compains (Companys), Llorens (Llorenç), Serra, Nevot, Gilabert, Subirats...

Y que conste que éste no es un artículo exhaustivo de apellidos y topónimos catalanes en Navarra ni en su Ribera. Si lo fuera daría para un libro entero. A modo de ejemplo, los Nevot y Oliver son viejas familias tudelanas y los Catalán son una vieja familia corellana, aunque hay unos cuantos más riberos con apellidos catalanes. Muchos apellidos catalanes son fácilmente traducibles al español. 

La mayoría de los apellidos que voy a mencionar son apellidos catalanes que están en Navarra, especialmente en La Ribera tudelana. Carnicer es carnicero, Sabater es zapatero, Escuder es escudero, Ballester es ballestero, Moret es morito (moro pequeño), Ferrer es herrero, Barber es barbero, Llorens (Llorenç) es Lorenzo, Amat se traduce como amado, Pla como llano y plano, Domenech como dominico, Oset como osito (oso pequeño), Compains (Companys) significa compañeros, Serra es sierra, Nebot es sobrino (también en aragonés), Bosch es bosque, Fonseca o Fontseca se traduce como Fuenteseca o Fuenseca, Torregrosa es Torregruesa... Un conocido concesionario navarro de coches de La Cuenca es Torregrosa. 

El archiconocido pamplonica Padre Moret también tenía apellido catalán. Prácticamente con añadirle una "o" al final de un nombre catalán ya tenemos la traducción. Ornat es un arcaísmo catalán que se traduce como adornado y un apellido roncalés presente entre las gentes del valle navarro y en la famosa casa rural Ornat Etxea de Isaba. Hablando de eso, el euscogobierno ha decidido cambiar el nombre hasta a esas casas tradicionales navarras. ¿Será porque hay tantas casas roncalesas con nombres de la Corona de Aragón (catalanes y aragoneses)? 

Mateu y Andreu se traducen como Mateo y Andrés. Estos dos son apellidos catalanes prácticamente testimoniales en Navarra y mayormente los llevan catalanes que vinieron a Navarra en décadas recientes. Esto es así a diferencia de la mayoría de otros apellidos catalanes de Navarra que han ido llegando a Navarra en buena medida por su estrecha relación con la Corona de Aragón a la que recordemos que Navarra perteneció por un tiempo limitado. Oliver es otro apellido catalán presente en Navarra. Por influencia de nombres ingleses escritos igual, nombres como Albret u Oliver se tienden a pronunciar Álbret y Óliver, pero lo correcto es Albrét y Olivér. Aunque lo cierto es que un catalán pronunciaría Oliver como Ulivé. El tema que quiero subrayar es que en La Ribera de Navarra es donde hay mayor porcentaje de apellidos catalanes de toda Navarra y también donde más topónimos catalanes hay. 

"Ca" en catalán es un apócope de la palabra "casa", y si a continuación de "ca" tenemos el artículo catalán "en" después de sustantivo, el apócope "ca" y el artículo "en" se unen dando lugar a "can". Nada que ver con el animal conocido como can o perro. Junto a Tudela hay un monte llamado Canraso que ha dado nombre a un cercano polígono industrial y a una calle tudelana. Si le preguntaseis a un catalán por el origen etimológico de Canraso, respondería que es la forma catalana de "Casa de Raso".

Entre Tudela y Cascante también está la denominada oficiosamente como la "playa de La Ribera de Navarra", que se llama oficialmente Balsa de Pulguer. Si no supiera casi nada de catalán pensaría que es otro topónimo catalán como traducción de "pulguero", indivividuo o lugar relacionado con las pulgas. Lo cierto es que pulga en catalán es "puça", por lo que para decir pulguero en catalán debería ser "puçer". Como en aragonés pulga es también "pulga", y a menudo en aragonés se pierden las últimas vocales, lo más lógico es que sea un topónimo de origen aragonés. Probablemente se trate de un apellido ya desaparecido (o casi) en la zona, pero todavía presente en Argentina. Además en Tudela hay un Camino Barcelona y un Camino Caritat donde se encuentra un albergue. Caritat es caridad en catalán. Por no hablar de la tudelana calle Serralta.

Aunque con otros nombres, las actuales Navarra, Aragón y Cataluña surgieron a partir de la Marca Hispánica.

En la localidad zaragozana de Escatrón encontramos el topónimo "Camino de los Catalanes", pero aquí en Navarra también encontramos el topónimo "Camino de la Catalana" en Fontellas. Es más, Fontellas no es un topónimo castellano, sino navarroaragonés, pero es que también es catalán. Fontellas quiere decir Fuentes Pequeñas, Fuentillas o Fuentecillas. El apellido Fontelles es tan catalán como Garriga, Verdaguer o Pujol. Curiosamente los apellidos Fontelles y Fontellas tienen el mismo escudo. Fontellas en catalán normativo es Fontelles, pero es lo mismo que Fontellas. 

Pasa igual con las localidades catalanas de Figueras y Rosas, que en la actualidad suelen aparecer como Figueres y Roses. ¿Será que la Fontellas navarrica sería originalmente la Fontelles catalaneta? Obviamente no. Pero así y peor es como los abertzales retuercen el origen de los topónimos (nombres de lugar) para que parezca que el idioma original de tal o cual zona de Navarra ha sido el vascuence. Paradójicamente la única ikastrola de La Ribera tudelana está en Fontellas.

Fontelles es el nombre de un despoblado catalán del municipio de Ribera d’Urgellet, Alto Urgell, Lérida. El despoblado de Fontellas está al noreste de Ribera d’Urgellet, en la vertiente meridional de la sierra de Tost. En el siglo XIX existió la finca de Fontelles emplazada donde la antigua iglesia de San Fructuoso de Bages, Barcelona. Además Fontelles del Mas es el nombre de un edificio del municipio de Cardona, Bages, Barcelona. Con clara relación con Fontelles y Fontellas, hay un pueblo llamado Fontilles, del municipio de Vall de Laguart, al noreste de la provincia de Alicante, Comunidad Valenciana. Como curiosidad en Fontilles está la última leprosería de Europa. Es lógico que haya un pueblo alicantino con un nombre similar a municipios de Navarra y Cataluña, después de todo aparte de aragoneses, fueron unos cuantos los navarros y los catalanes que repoblaron el levante español.

Escudo municipal de Vall de Laguart.

Navarra tiene un periodo en el que gira políticamente hacia Francia, pero esa política francesa es una continuación de la Marca Hispánica (territorio español de los francos) que unía la actual Navarra con Aragón y los condados catalanes, así como con Francia. Esta política le vinculará a Navarra con Francia, pero no es distinta a la que catalanes y aragoneses también habían seguido previamente por siglos. Menciono este punto porque algunos aquí en Navarra creen equivocadamente que Navarra ha sido la única región española que ha tenido vínculos importantes con el otro lado de los Pirineos. Por otro lado los vínculos que tiene Navarra en la historia con Castilla (Vascongadas inclusive) no son tan prolongados como los que tiene con sus vecinos pirenaicos al este: Aragón y Cataluña.

Y no me refiero exclusivamente a la duración de la unión política que tuvo Navarra con Aragón y con la Corona de Aragón en comparación con el tiempo que estuvo Navarra unida con la Corona de Castilla (antes de su unión al resto de España) o con las Provincias Vascongadas. Me refiero a esta relación especial de intercambios comerciales, sociales y culturales que tuvo Navarra con Aragón y su corona (incluyendo Cataluña), que siempre ha sido muy estrecha. Esto ya lo hemos comprobado en parte en artículos previos en los que se comprobaba la gran aportación de colonos navarros a la repoblación de la Corona de Aragón y provincias castellanas orientales (Soria, Guadalajara y Cuenca) y murcianas (Albacete y Murcia).

Artículo relacionado: La Castilla Oriental Navarroaragonesa: Soria, Guadalajara, Cuenca y Albacete

Los nacionalistas vascos retuercen la etimología de apellidos y topónimos hasta lo más ridículo. Así pues, veamos el caso de un apellido catalán muy extendido en Navarra: Barber. El apellido Barber es catalán, así que es normal que esté concentrado en provincias de la antigua Corona de Aragón como Valencia (especialmente), Barcelona, Baleares y Alicante. Sin embargo es llamativo que las provincias siguientes que más lo poseen son Santa Cruz de Tenerife y Navarra. 

Algunos abertzales han pretendido buscar una etimología eusquérica para al apellido Barber, cuando es más catalán que el pantumaca (pa amb tomàquet). Estos "expertos etimologistas" abertzales afirmaban algo así como que Barber era un apellido vasco derivado de "ibar bi eder", es decir, "dos valles bonitos". Y esta gente que ve etimologías eusquéricas a diestro y siniestro es la que decide sobre nuestra toponimia. Por eso es imperativo que no haya abertzales en puestos que decidan nuestra toponimia. No estoy siendo exagerado ni malpensado, pues a la vista están casos como el pueblo "Arriba" que se cambió (contra los registros históricos documentados) por "Arribe" sólo porque sonaba demasiado español.

En La Ribera de Navarra hay todavía una llama de libertad por la que se puede pasear con las banderas navarrica y rojigualda, que compartimos la mayoría de navarros, pero pocos descendientes de guipuzcoanos y vizcaínos comparten.

La Ribera de Navarra nunca ha sido vascófona

En La Ribera hay varios apellidos eusquéricos: Esparza, Ciordia, Lecumberri, Iriarte, Arrondo, Gayarre; y vocablos eusquéricos: chipi-chipi, chirriar, chocarrar, churi...

En toda España se usan algunos vocablos eusquéricos como chabola. Yo me asombro (no debería realmente) cuando veo que al hablar español en Navarra usamos muchos más aragonesismos que vasquismos. Este dato corrobora mejor que nada que la lengua, no ya oficial, sino mayoritaria, en Navarra era el navarroaragonés, antes de la conquista de Navarra en 1512. Lo que pasa es que la mayor parte de los aragonesismos que usamos en Navarra han pasado al diccionario de la RAE, así que creemos erróneamente que vienen de Castilla. 

Aparte el diccionario de la Real Academia Española contiene otra buena parte de términos navarroaragoneses idénticos a los castellanos y algunos otros eran mutuamente comprensibles por la similitud. En zonas de Aragón, tan alejadas de Navarra como Teruel se usa en los vocabularios o diccionarios locales un número similar de vocablos eusquéricos que en Pamplona, Estella o Tafalla, así que el argumento de que un puñado de palabras eusquéricas sea prueba de que se habló allí euskera recientemente o en algún momento es falso. Es el típico argumento de la revista abertzale "Ze Berri?" que pagamos todos los navarros con nuestros impuestos. 

La mayor parte de la población no tiene ni idea o muy poca de la historia y lingüística de Navarra, así que es fácilmente movida al terreno al que abertzales sin escrúpulos les quieran llevar. Su poder reside en la ignorancia de sus seguidores. Muchos podrán afirmar que la historia es aburrida, pero nadie me podrá afirmar que no es útil. Cuando se formó el navarroaragonés, al principio de la Edad Media, se cogieron palabras del vascuence, que conforme se extendió el navarroaragonés fueron con él. Es decir que los navarros y aragoneses que hablaban navarroaragonés (con términos eusquéricos) lo extendieron con la reconquista hasta Tudela, Calatayud, Teruel o el interior de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia. 

Argumentar que porque en una comarca haya léxico de una lengua distinta a la que se habla actualmente en la misma, ese léxico era parte del idioma original, es un argumento deficiente. En toda América latina se usan muchas más palabras árabes que en Pamplona eusquéricas, por ejemplo: alcalde, almohada, aceite, almacén, almena, alcoba, algodón, ajedrez... También existen en América topónimos de origen árabe: Albuquerque, Guadalupe, Guadalcázar, Zamora, Alcázar...; así como apellidos de origen árabe como: Jarque, Alcalá, Medina...

Como vemos América latina cuenta con unos cuantos topónimos y apellidos de origen árabe, pero fueron traídos por los españoles que emigraron al nuevo mundo. Nunca se ha hablado árabe allí. Entre los latinos hay unos 15 millones de personas de origen libanés, sirio, palestino, irakí... mayoritariamente cristianos. Unos pocos de ellos como Juliana Awada, Primera Dama argentina, descienden de musulmanes que se hicieron católicos en el nuevo mundo. Si bien es cierto que un buen número de estos libaneses emigraron por razones económicas, otros tantos huyeron de las persecuciones anticristianas del imperio otomano en los siglos XIX y XX. Shakira, Carlos Slim, Salma Hayek... tienen este origen. 

Pero ni contando con esos hablantes de árabe podemos decir que la lengua común de Latinoamérica haya sido en algún momento el árabe. Lo mismo se aplica a la zona de Navarra que va de Tafalla para abajo y en parte a la zona que hay entre Tafalla y Pamplona. Los habitantes de La Sacana, pero sobre todo del Baztán, y más aún del Roncal y Salazar, se instalaron con la reconquista o por sus ganados en la tierra más abajo de Pamplona, incluyendo La Ribera. Pero también los navarros montañeses se instalaron en la provincia de Zaragoza e incluso en el resto de España como lo prueban registros, apellidos y a veces topónimos. 

Sin duda esa gente hablaba vascuence, pero fueron a una zona donde se hablaba romance sea navarro (o castellano posteriormente), aragonés, valenciano... Pero cuatro pastores o cabreros montañeses que hablasen vasco en Tudela o Caparroso no hicieron que esas localidades se considerasen bilingües y menos vascófonas monolingües. Por ejemplo los pastores roncaleses que se instalasen en las localidades mañas de Gallur, Mallén o Alagón seguro que también hablaban en roncalés. 

No obstante los apellidos eusquéricos que hay en estas poblaciones aragonesas no prueban que jamás se haya hablado vascuence allí. Que haya habido en algún momento un número de hablantes de una lengua no implica que esa haya sido la lengua habitual. Es como la gran comunidad arabófona de la moderna localidad de Villafranca de Navarra. Ellos hablan árabe, pero la lengua de Villafranca es el español porque es la lengua de la inmensa mayoría de villafranqueses. A pesar de esta situación de diglosia Villafranca es hispanófona monolingüe lo mismo que Pamplona. 

Los argumentos de que se ha hablado eusquera en La Ribera de Navarra son francamente carentes de de toda substancia. De hecho las pruebas van claramente en sentido contrario. La toponimia en Navarra la marca y delimita muy bien la línea lingüística vasco-navarra (eusquérico-romance). En buena parte de la mitad norte de La Rioja no se puede negar que hay una importante cantidad de topónimos eusquéricos. Eso mismo no se puede afirmar de La Ribera de Navarra. Más bien hay que hablar de la inexistencia de topónimos eusquéricos en La Ribera.

Para los aberchungos más radicales no sólo Navarra, sino La Rioja y buena parte de Aragón son la Gran Euskadi o Nafarroa Osoa, pero esa pesadilla no se hará realidad mientras no anexionen Navarra.

Topónimos riberos como Ciordia son de origen migratorio, pues llegaron con algún habitante de La Sacana o descendiente de la misma. Lo mismo pasa con Landazuría (Bardenas Reales), otro topónimo llevado, en este caso por roncaleses y salacencos. Mendianique es un topónimo ribero, pero de dudoso origen eusquérico, ya que se cree venir del árabe Bendianik. Ben es una palabra típicamente semítica que significa "hijo". En España tenemos una lista innumerable de topónimos árabes con "ben": Benidorm, Benicasim, Benimámet, Benejúzar, Benalmádena... Teniendo en cuenta la historia de la Ribera navarra es sumamente aventurado atreverse a determinar que Mendianique sea un nombre vasco. Es aventurado e ilógico.

La enciclopedia vasca Auñamendi refiriéndose a La Ribera bardenera afirma, entre comillas:

"Los rasgos del romance navarro aparecen en diversos topónimos de cada uno de los municipios" "...al elemento vasco... hay que remontarse hasta Carcastillo para encontrar topónimos..." Vamos, que de todas las localidades bardeneras sólo Carcastillo tiene algún elemento vasco, pero está por ver si es propio o importado. 

"Es en esta zona del río Aragón donde aparecen, de manera muy tímida, los primeros nombres de origen vasco, síntoma de la presencia del vascuence en la zona, cuya pérdida habría que suponer durante la Edad Media." De manera MUY TÍMIDA y SÍNTOMA dejan claro que los topónimos vascos de Carcastillo son prácticamente inexistentes y sin embargo se aventura en SUPONER que el euskera se perdió en Carcastillo en la Edad Media. 

"Son estos hablantes vascos de la zona del Aragón los que bautizaron en su lengua algunos parajes bardeneros" Sin embargo se aventura de nuevo afirmando que son vascófonos y ellos pusieron nombre a los topónimos. Al menos admite que "...desde Villafranca hasta Cortes, no tenemos ninguna prueba de que se haya hablado el vascuence en época histórica..." y que es "...una región intensamente romanizada donde muy pocos nombres parecen conservarse de época más antigua." 

Al menos admite que la zona fue muy romanizada, pero se aventura de nuevo al sugerir que hay pocos topónimos porque son recientes y si contásemos con los antiguos encontraríamos más toponimia eusquérica. Finalmente no puede negar la obviedad de que "Tudela conserva una considerable cantidad de topónimos árabes, más que ninguna localidad ribera, y bastantes nombres que conservan rasgos navarroaragoneses."

Así que la Auñamendi afirma unas grandes verdades como mencionar la importancia de los rasgos árabes y sobre todo navarroaragoneses. No obstante se aventura en afirmar que los topónimos vascos son de nativos de Carcastillo. Curiosamente Carcastillo, como pueblo bardenero, recibió la importante aportación de ganaderos salacencos y roncaleses que todavía siguen yendo hoy en día. 

Yabal (montes de) al-Bardi es la denominación árabe de Las Bardenas Reales. Así que esos topónimos que aparecen "de manera tímida" lógicamente tienen que ser de origen pirenaico navarro, no ribero. Si de verdad se hubiera hablado vascuence en Carcastillo no habría topónimos "tímidos", sino que habría unos cuantos más. El navarroaragonés ha dejado varios topónimos en Roncal-Salazar como "La Noguera". De hecho al parecer hay más topónimos aragoneses en Roncal-Salazar que vascos en La Ribera. Que cada cual saque sus conclusiones.

Los pocos vascófonos que ha habido en La Ribera hablaban mayormente roncalés o salacenco, pero nunca batúa guipuzcoano y no eran riberos, sino visitantes montañeses o montañeses establecidos en La Ribera. Lo digo porque los abertzales para promocionar su falacia se han inventado fiestas como "el día del euskera" para engañar a los habitantes de la correspondiente localidad que lo celebre. En esa fiesta dicen sandeces como "El euskera vuelve a Villafranca", dando a entender que esta lengua era la original de la zona. 

Insisto en que los pocos pastores montañeses vascófonos que han pasado o se han instalado en Villafranca o cualquier municipio ribero, eran generalmente por la trashumancia que hacían aezcoanos, salacencos y roncaleses; o en todo caso por las navatas o almadías, las balsas pirenaicas de madera. Y lo hicieron en pequeños grupos, como con cuentagotas, no de golpe. Ninguno de estos grupos de ganaderos hablaba guipuzcoano, que es la base del batúa. 

La Ribera de Navarra era celtíbera, como lo corrobora la arqueología. Luego se romanizó, como también lo corrobora la arqueología. Finalmente se arabizó y los yacimientos lo ratifican de nuevo. La Ribera andalusí, igual que la Pamplona andalusí, tenía al árabe como lengua oficial en coexistencia con el romance mozárabe. El euskera no es autóctono de La Ribera porque nunca se hablado euskera en La Ribera.

Pamplonica

jueves, 3 de mayo de 2018

En la Ribera de Navarra NUNCA se habló euskera (2ª parte)


Cualquiera con dos dedos de frente sabe que el euskera no se habla en la actualidad en la Ribera, no quiero decir con esto que nadie conozca este idioma en la Ribera, sino que el sentido común nos dice que el uso real del euskera en la Ribera es cero. De hecho, hay muchos más inmigrantes del norte de África que hablan árabe y no se nos ocurre decir que el árabe sea una lengua de la Ribera.


Uno de los argumentos usados por los abertzales para imponer el euskera allí donde actualmente no se habla o se habla de forma residual, es que en algún momento histórico supuestamente se habría hablado mayoritariamente euskera en esos lugares y que por lo tanto hay que recuperarlo de nuevo ya que "es la lengua de la tierra". Incluso llegan a decir que quien no quiera hablar esta lengua (que tantas salidas tiene...) es que es un cateto. Aunque eso no se lo pueden decir a 'el Prenda', que se ha puesto a estudiar euskera en la cárcel, conocida es su simpatía hacia el mundillo abertzale a pesar de que ahora le pongan a caer de un burro.

De nuevo, cualquiera con sentido común también sabe que las "lenguas de la tierra" no existen, en primer lugar porque las piedras no hablan, en todo caso podemos hablar de las lenguas en uso por parte de los habitantes de un lugar determinado. Las lenguas son para que las personas se comuniquen, nada más y nada menos. Quien las usa para reanimar supuestas realidades lingüísticas extintas en la construcción de una utopía en la que el batúa ejerce de filtro político, está condenado al fracaso ya que la gente aprende lenguas para comunicarse primero con su entorno y luego con el mundo, no para aislarse en una realidad endogámica.

Sólo se puede reanimar el euskera obligándole a la gente a aprender una lengua que no va a usar y este es un anacronismo que sólo puede ser llevado a cabo en interés de políticos sin escrúpulos que no dudarán en quemar ingentes recursos públicos en el intento.

Pintada en contra del expansionismo euskaldún en Caparroso

Centrándonos en el tema, cuando hablamos de realidades lingüísticas pasadas de la Ribera Navarra, la historiografía y el sentido común nos dice que otras lenguas como el latín, los romances mozárabes o navarro e incluso el árabe; han sido lenguas de uso en estas tierras durante los tiempos de la Reconquista, para después ser sucedidos por el romance navarro y el español, que recordemos no es monolíticamente castellano sino una mezcla dialectal compleja en la que también entra el comúnmente llamado navarroaragonés que recordemos tiene su origen al sur de Navarra.

¿Acaso Tudela fue 'Muscaria'?

En el anterior artículo hablamos respecto a la falta de fundamento de las teorías que nos cuentan que existió una supuesta euskaldunidad antigua de la Ribera hace quizás dos mil años, historietas que consideramos romanticismo vasquista carente de fundamento histórico desde el momento en el que no existe toponimia o restos arqueológicos en forma de inscripciones que demuestren que en algún momento de la antigüedad se habló euskera en el sur de Navarra.

Otra de las historietas que suelen sacar al paso y que viene ya de tiempo atrás, es que la actual Tudela se correspondería con la antigua Muscaria, topónimo supuestamente euskérico que correspondería con una ciudad vascona localizada por el geógrafo greco-egipcio Claudio Ptolomeo en el siglo II. La realidad es dadas las insuficientes descripciones aportadas por el geógrafo, la situación de Muscaria se desconoce aunque se ha especulado su correspondería con el excepcional yacimiento de los Bañales en las Cinco Villas de Aragón.

Sea como fuere, el nombre de Muscaria también puede ser trazado perfectamente al latín y lo que sí sabemos bastante seguro es que Tudela fue refundada por los musulmanes sobre un asentamiento de origen romano y raíces celtíberas, conocido como Tutela probablemente en honor a la diosa guardiana del panteón romano.

El Ebro a su paso por Tudela

Estudios onomásticos de los registros a mediados del siglo XVI determinan con bastante precisión que por aquella época habría en Tudela alrededor de 150 personas provenientes del norte de Navarra u otras tierras de lengua eúscara como la Baja Navarra, siendo estos en su mayor parte inmigrantes que habían terminado por formar una familia o que migrarían al resto de la península. Para ponerlo en proporción, estamos hablando del 1,5% de la población de Tudela, que por aquel entonces contaba con unos 10.000 habitantes. Otros inmigrantes provenientes de Castilla, Aragón y minoritariamente Francia; también contribuyeron a repoblar Tudela, que se había visto algo despoblada con motivo de la expulsión de judíos y moriscos de la ciudad (en 1498 y 1516, respectivamente).


Lo mismo se puede decir de otros pueblos riberos como Olite, en los que se establecería población inmigrante dedicada al pastoreo y la cantería, entre otros oficios, que conservarían al menos durante una generación las lenguas de sus lugares de origen pero que con el tiempo se irían diluyendo en el romance navarro o el castellano. Se puede hablar entonces del euskera como lengua de paso en la Ribera y a ese respecto hablar de la euskaldunidad de la Ribera tiene el mismo sentido que hablar de la euskaldunidad de Idaho, lugar al que a principios del siglo XX también migraron pastores vascos de Vizcaya.

Escudo de la Comunidad de Bardenas y muetas (mocetas) tudelanas vestidas de salacencas con las Bardenas de fondo.

Por lo demás, en la Ribera no se puede hablar de euskera mucho más allá de lo anecdótico que supone el trasiego de personas originarias del norte de navarra y con profesiones ambulantes, como ganaderos, almadieros, arrieros u otras. Conocido es por ejemplo el caso de los pastores trashumantes salacenos y roncaleses que con motivo de las nieves del invierno llevaban su ganado desde los valles del norte de Navarra a las Bardenas Reales, aunque no sin roces con las poblaciones locales. Esta tradición sigue viva aún a día de hoy.

Un veterinario de Zamora

Sin importar demasiado las evidencias históricas claras, como la ausencia de toponimia, documentos o inscripciones que demuestren que el euskera era una lengua siquiera minoritaria en el sur de Navarra; los naburros llegan a afirmar en los articulillos de sus blogs que el euskera era hablado en la Ribera por algo así como la mitad de su población en torno al siglo XVI, basándose en algún documento que de forma anecdótica registra su uso por parte de inmigrantes de origen vasco, sin poner en su contexto que de tratarse una lengua extendida hasta ese punto, de esa época deberían de existir abundantes documentos que lo atestiguasen.

Uno de los documentos históricos que más les suele gustar es el del pleito contra Pedro López de Zamora, un albéitar residente en Tudela pero que era de origen zamorano. Esto es, un veterinario especializado en los equinos. Que en 1538 comienza sus trámites para ser el primer protoalbéitar del reino, maestro de los veterinarios del reino. 

Ilustración de un tratado de albeitería que incluye símbolos del zodiaco.

La aberchandalada se ha dedicado a extender por blogs de forma acrítica una versión adulterada de la historia de este veterinario, aunque creo que puede ser trazada a un libro de txalaparta de los años 90. Así, según ellos Pedro López fue pleiteado por los veterinarios de Tudela, que alegaron todo tipo de defectos como que era mujeriego, borracho y jugador de cartas empedernido. Además, no hacía bien su trabajo y a la hora de tratar con dueños de animales no era de lengua vascongada, con lo que concluyen que no podría ser protoalbéiar si no podía comunicarse con una gran comunidad de euskaldunes existente en Tudela.

La realidad es que en efecto Pedro López "opositó" para protoalbéitar del reino, pero quienes mostraron de forma pública sus objeciones fueron las cofradías de albéitares y herradores de Pamplona, a quienes no les hacía mucha gracia que en adelante un agente externo (desarraigado, según ellos) les tuviese que examinar a la hora de certificar su buena labor. Entre los muchos improperios, que parecen acusaciones gratuitas, sí que aseguran que ha de conocer el vascuence, pero no para su uso particular en Tudela (como mucho restringido algún mulatero de origen vascongado) sino como protoalbéitar de todo el reino.

Recordemos también que por aquel entonces una cantidad notable de pamploneses, aunque minoritaria, aún habla euskera. La lengua mayoritaria de las ciudades localizadas en lugares de habla vasca, era el romance navarro, como atestiguará un siglo más tarde el Padre Moret (eclesiástico, cronista del reino y vascohablante) en su parroquia de San Cernin así como en las demás de Pamplona:  "se abla la lengua castellana, y la esperiencia de los ministerios, así de la enseñanca de la jobentud como de las confesiones, se haze en la dicha lengua castellana, en tanto grado que de quinze que confiesa, sólo uno será en basquence y los demás en Romance". Pero es que ya en 1350 Carlos II de Évreux presta su juramento "in ydiomate (Nauarre) terre", es decir romance navarro, reconciendo como oficial del reino una realidad lingüística varios siglos anterior.

Libro de Albeyteria que tracta del principio y generacion de los Cauallos,hasta su vejez: y assi mesmo los remedios para curar sus enfermedades, y de las mulas, y otros animales... de Pedro  López de Zamora. Impresso en Logroño

Otra de las cosas que se olvidan de contar, es que Pedro López también recibió testimonios elogiosos de otros albéitares que lo consideraban el mejor en su terreno al ser capaz de curar a animales que otros veterinarios dieron por incurables. Así es como en 1546 Pedro López llegaría a ser nombrado por el consejo real como el primer Protoalbéitar del reino y examinador mayor, siendo de Zamora y sin tener ni pajolera idea de vascuence.

En la tercera y última parte de este artículo trataré la frontera vascuence-romance que se encuentra perfectamente delimitada por la toponimia de Navarra y el País Vasco y que es una prueba irrefutable de la máxima expansión efectiva del euskera.

Hispano

lunes, 27 de noviembre de 2017

La influencia del navarroaragonés sobre el español (2a. Parte)


Como vimos en la primera parte, las lenguas regionales España están vivas en el español, que ha cogido todo tipo de vocablos de ellas, a veces por delante del propio castellano.

Cuando hablamos español en diferentes regiones del país, lo hacemos de una manera particular heredada de las lenguas anteriores. Estas lenguas que se han perdido en ciertas áreas de España están vivas en el español. Por eso el español es la lengua de todos, pues tiene una gran aportación de los idiomas del país, también del euskera y del catalán.

Por ejemplo chacolí es una palabra del euskera que se usa en español. Lo mismo se puede decir de capicúa, del catalán "cap i cua", es decir "cabeza y cola". Además hay léxico que se sigue usando en sus regiones de origen al hablar español. Eso nos hace suficientemente heterogéneos, sin falta de hablar ninguna lengua extra.

Principales idiomas romances del mundo representados sólo con letras.

¿Acaso no notamos las peculiaridades que tiene un catalán, aunque no se ponga a hablar en su otro idioma?

A continuación hay una lista de palabras usadas en el español oriental (español con sustrato aragonés) que, o no existen en el español estándar, o casi no se dan fuera de la gran área que un día habló navarroaragonés: arañón (endrino), escachuflar (aplastar), escorrer (escurrir), despelletar o espelletar (despellejar), cieno o fiemo (estiércol), foz (desfiladero), garganchón (garganta), macho (mulo), meloncio (tonto), panocha (mazorca), petar (reventar), placeta (plazoleta), pozal (cubo), prau (prado), quemazo (quemadura), raposa o rabosa (zorra, hembra del zorro), albarca (abarca o alpargata), borda (pajar), cabezón (renacuajo), caparra (garrapata), carrasca (encina), chabalín o jabalín (jabalí), chipiarse (calarse), cascar (hablar mucho), charrar (hablar), chuflar o chiflar (silvar), cunar (acunar) cera (acera), engañufla (engaño), enrobinar o enroñar   (oxidar), esgarramantas o desgarramantas (persona de poco provecho), espanchingau (repantingado, sentado o tumbado de mala manera), estozolar (desnucar), ¡a fuchi!, o ¡fuchis! (¡afuera!), furular o furrular (funcionar), gabardera (rosa silvestre; en Navarra hay un pueblo, Gabarderal, derivado de este vocablo), garra (pierna), garrilla (pierna muy delgada), ibón (lago), joribiar o joibar (fastidiar), clueca, culeca o lueca (gallina que incuba los huevos), de puntetas (de puntillas),  a rebullón (en tropel, desordenadamente), reglote (eructo), ruidera (ruido), salamanquesa (salamandra), selva (bosque), tamién (también), tape (tapadera), toballa (toalla), tripero (glotón), unto (salsa), yayo (abuelo), ande (donde), apoquinar o apoquiñar (pagar), baldragas (zafio), barreño (palangana) balde (palangana de metal), broza (maleza de hierba), birolo (bizco), borde (bastardo), bujero (agujero), vulcar (volcar), cacharro (aparato malo), socarrar (quemar), caparra (pelma), cazurro (paleto), chandrío (lío, destrozo), chipichape (algo mojado y sucio), chopo (álamo), chusco (bollo o punta de pan), currusco o corrusco (trozo o punta de pan), cuto o cucho (cerdo), empanau (atontado), escachar (aplastar), esmirriau (delgado), estalentau (insensato), fanega (medida de volumen)... 

La lista de palabras no parece tener fin y sin embargo son un particularismo de las regiones que hablaron romance riojano, romance navarro y romance aragonés. Esto prueba que el español no se ha impuesto sin más ni más, sino que poco a poco se fueron dejando de lado las palabras de los idiomas previos, en el caso de Navarra otro romance. 

No fue una imposición o un cambio drástico. Como ya he comentado en otras oportunidades, el cambio fue paulatino y se fue haciendo de esa forma natural, lenta, pero inexorable.

De hecho este cambio de léxico y manera de expresarse todavía se sigue dando, de ahí que todavía contemos con abundantes vocablos y modismos propios de nuestras regiones.

Mapa en color de los idiomas españoles en la Edad Media, incluyendo el navarroaragonés muy al norte de Navarra

Por ir a lo simple, cuando yo era crío se decían algunas cosas algo diferentes. Por ejemplo se decía "Dile a la mamá...", mientras que ahora se dice "Dile a mamá...". O, refiriéndose a una fémina se decía "péinale" y ahora "péinala". Navarra ha sido muy leísta en esas situaciones, lo mismo que Aragón y la Comunidad Valenciana. Por contra en Madrid, como en Castilla, siempre se ha usado el "la" en ese contexto. En Madrid, que hasta la creación de las autonomías era Castilla, son laístas, pero al extremo. Por ejemplo para decir "dile a ella" podemos simplificarlo en Navarra en "dile", pero en Madrid y Castilla dicen siempre "dila".

En España tenemos algunas diferencias regionales en la manera de hablar y en algunos otros aspectos, pero todos somos españoles.

Escachuflar es una palabra muy aragonesa, por eso aparece en diccionarios locales o provinciales en áreas anteriormente aragoneshablantes como Navarra, Trévago (localidad a 20 km de Ágreda, Soria), Morata de Jalón (a 20 km de Calatayud, Zaragoza), Sinarcas (en la comarca de Requena y Utiel, interior de la C.Valenciana), La Rioja, Castilla la Mancha, Casas Bajas (Rincón de Ademuz, interior de la C.Valenciana), Alfaro (La Rioja Baja), Hinojosa (comarca de Molina de Aragón, Guadalajara), Tarazona (Zaragoza), Sax (Alicante, Comunidad Valenciana), San Adrián (Navarra), El Arenal (Ávila, Castilla y León), la Región de Murcia...

Saco estos datos geográficos a colación porque, salvo Ávila, todas estas áreas siguen el patrón de repoblación (de la Reconquista) de navarros y aragoneses. De todas formas, aunque Ávila no está en la Castilla oriental navarroaragonesa, es una de las provincias del interior de la Meseta que más repobladores navarros recibió.

Y es que España está llena de gente de origen navarro. No sólo hay gran cantidad de españoles con apellidos navarros por toda España, sino topónimos y vocablos. Los lazos que ligan Navarra a España son inquebrantables. España es muy navarra, especialmente la España oriental. Y, por supuesto, Navarra es muy española también.

La España Oriental se compone de las provincias castellanas que bordean la antigua Corona de Aragón, más Navarra, La Rioja, Aragón, Valencia y Murcia. El español oriental es lo que los filólogos denominan como el español hablado con importante sustrato navarroaragonés, de ahí las regiones españolas de Baleares y Cataluña, siendo geográficamente más orientales, estén excluidas del concepto.

No obstante en la Ribagorza catalana y Pallars también hay una importante influencia aragonesa. Por ejemplo Pont de Suert es una localidad de la Ribagorza catalana diptongada en "ue", como se suele hacer típicamente en navarroaragonés (y en español), no en catalán.

Estos vocablos que he mencionado más arriba, tan navarros en buena medida, o tan murcianos, sorianos, manchegos, riojanos, valencianos, se han sacado del Diccionario navarroaragonés de la zona del río Jiloca, Teruel: http://xiloca.org/xilocapedia/index.php?title=Diccionario_popular

En algunos casos alguien puede alegar que el aragonés es sólo español mal hablado, pero no, en todo caso es latín mal hablado. Así se formaron las lenguas romances. Al principio se hablaba latín, luego se empezó a hablar al estilo de la gente de un determinado lugar y finalmente los dialectos se volvieron idiomas.

No se dice en aragonés farina o fierro, en francés farine o fer... porque hablen mal el español. En todo caso todos hablamos mal el latín, esto es, lo hablamos tan "mal" que se conoce por otros nombres: español, francés, rumano, romanche (Suiza), portugués, valenciano, gascón...

Estos vocablos, mencionados anteriormente, los he oído en La Zona Media y La Ribera de Navarra con mucha frecuencia, pero también buena parte de ellos los he oído en La Cuenca de Pamplona. Para que luego digan que se hablaba eusquera hasta hace cuatro días en casi toda Navarra.

Ni en este artículo, ni en ningún otro, es que esté pretendiendo defender al romance navarro (variedad de lo que los especialistas llaman navarroaragonés) frente al eusquera. A lo que voy es que el sustrato en romance, tan abundante en el léxico actual como en topónimos, está demasiado presente entre nosotros. Por tanto no pueden pretender los abertzales hacernos creer que la lengua que se hablaba mayoritariamente en Navarra hasta hace cuatro días era el vascuence.

Además una parte pequeña del léxico mencionado en las listas de vocablos navarros de este artículo tiene origen eusquérico, pero eso no implica que en la zona donde se usa se hablaba el vascuence antes de llegar el castellano. Más bien en estas zonas, antes que el castellano lo que se hablaba era navarroaragonés, pero el navarroaragonés tenía préstamos eusquéricos.

O sea que haría bastante más tiempo del que quisieran admitir los filólogos abertzales que no se hablaba eusquera. Digo esto porque yo alucino con los artículos que veo en revistas que fomentan el euskera, con los impuestos de todos, como Ze Berri?. Van de neutrales, pero que se les ve el plumero.

Dicen barbaridades como que el euskera era mayoritario en La Zona Media hasta casi anteayer. Los argumentos que dan son que "había vascófonos" o "queda léxico en eusquera que todavía se utiliza"..., luego la inmensa mayoría (sic), o todos, hablaban eusquera. ¡Qué argumentos!

¡Vaya con la revistica, Ze Berri! Ni científica, ni apolítica. El léxico citado arriba es del aragonés de Teruel y sin embargo, como mínimo, de Pamplona para abajo es de uso generalizado. Insisto que esto implica que en Navarra lo que se hablaba antes que el español no era el eusquera, al menos no mayoritariamente y no en el área geográfica que va de Pamplona hasta el límite de Navarra con la provincia de Zaragoza.

Los términos eusquéricos son también de uso en Teruel, pero son minoritarios respecto al resto de términos navarroaragoneses, igual que en Navarra. Y la situación, insisto que es la misma en la mayor parte de Navarra, al menos en la Navarra más poblada donde no viven cuatro gatos.

Que hubiera constancia de vecinos en tal o cual época o lugar que fueran hablantes de euskera no prueba que hubiera una mayoría de euscaldunes. La gente se mueve hoy y también lo hacía entonces. Uno de Lesaca y su mujer e hijos podían mudarse a Tudela y luego llevar a su hermano y respectiva familia, pero eso no hacía vascófona a Tudela.

Pamplonica

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Dos "peleas de bar"


A estas alturas ya os habrán mandado al móvil el vídeo de la auténtica batalla campal entre dominicanos y gitanos que tuvo lugar el pasado fin de semana en cierto local de copas situado en el barrio pamplonés de la Milagrosa. La pelea duró más de quince minutos en los que los vasos de vídrio y los taburetes volaron en el interior del bar. Quizás esta movida comenzase con algún dominicano cagándose en los muertos de uno de los gitanos, pero lo que podemos entrever es que existe cierta competencia entre dominicanos y gitanos por el dominio de lo peor de la noche de Pamplona. Sin ir más lejos, el anterior fin de semana también fue detenido por agentes de la Policía Nacional otro dominicano, que armado con un machete y una pistola de mentira buscaba a también a unos gitanos que le acababan de dar una paliza. Pero hoy no vamos a hablar de esta pelea de bar.

Es tal la magnitud de la pelea, que los primeros efectivos de la Policía Municipal no son capaces de intervenir


Tampoco vamos a hablar de la agresión a dos guardias civiles y sus novias que tuvo lugar en Alsasua hace ya un año, aquella en la que una recua de cincuenta abertzales logró juntar las pelotas para agredir a dos agentes que se encontraban fuera de servicio, estaba clara su motivación: los agentes de la Benemérita representan y defienden a España en esta zona deprimida del norte de Navarra. Esta agresión abertzale es calificada como "pelea de bar" por ratasunos, podemitas y geroaguays; pero muy a su pesar el Tribunal Superior de Justicia ve indicios de terrorismo en esta agresión, quizás sea necesario recordarle a esta panda (y al TSJN) la definición legal de lo que es el terrorismo:

Los delitos de terrorismo, según el Código Penal


Vamos a hablar de dos agresiones que tuvieron lugar en agosto y que tuvieron a euskoguays como víctimas y victimarios.

Tras los atentados islamistas de Barcelona y Cambrils los medios estaban buscando como locos algún tipo de agresión islamofoba con la que distraer la atención, y la encontraron en el pueblo navarro de Fitero, donde fueron detenidos un joven y un hombre de mediana edad por la supuesta agresión a tres menores de origen magrebí. Según la versión oficial, el joven echó de un establecimiento entre insultos racistas e islamófobos a los tres menores marroquíes, esto se produjo después del minuto de silencio por las víctimas de Cataluña, hecho que mencionan los medios para dar a entender que los menores venían de esta concentración (aunque también podrían haber dicho que venían de rescatar gatitos), esto fue presenciado por numerosos vecinos del pueblo, entre ellos el alcalde.

Posteriormente y ya por las calles de Fitero, los menores fueron interceptados por un coche, del que bajaron al menos el joven que anteriormente les había increpado junto con otro hombre de mediana edad, estando este armado con un palo. Es entonces cuando los menores marroquíes son agredidos de forma un tanto brutal y a consecuencia de esto, presentan una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil.

Esta agresión es recibida con alborozo por los blogs antifas de turno, ya que cuando el juzgado de Tudela no ve indicios de islamofobia en la agresión, acuden como auténticos buitres a la carnaza. Dejad que os diga que si después de un atentado como el de Barcelona lo que más les preocupa es la supuesta islamofobia, tienen el instinto de supervivencia un poco atrofiado. ¿Todos los blogs ultraizquierdistas reaccionan así? No, hay uno en concreto que estando vinculado a la izquierda abertzale y el PNV/Geroa Bai defiende otra versión de los hechos según la cual fueron los fiteranos quienes se defendieron de los menores marroquíes, con quienes tenían un conflicto que nada tenía que ver con la política o la religión de los segundos.

Según este mismo blog, que se molesta en publicar dos entradas referidas a este tema (blanco y en botella), tras el revuelo mediático la juez y la Guardia Civil habían desestimado que se tratase de una agresión islamófoba, siendo esto primero cierto pero no lo segundo, ya que la Guardia Civil había insistido en que había habido insultos y amenazas de carácter islamófobo.

¿Que no hay abertzales en la Ribera? Por desgracia esto no es así, los pueblos de la Ribera están ampliamente infiltrados por agrupaciones pretendidamente independientes que en realidad son tapaderas de los abertzales y la extrema izquierda. De esta forma captan el voto de gente de izquierdas un poco empanada, pero que en el caso de ir de frente como lo que en realidad son estas listas "populares", no les votarían. En Fitero está la Agrupación Fiterana Independiente, que nace para oponerse a la construcción de un cuartel de la Guardia Civil en el pueblo y acoge en su seno a podemitas, abertzales de Aralar e incluso un ex-PSN rebotado.

La segunda agresión que nos ocupa, es un poco más reciente y no parece tener dobles versiones. En este caso son dos jóvenes los agredidos por una docena de etarroides, que en una chozna (barraca política) de las fiestas de Bilbao, reconocen al menos a uno de ellos como miembro de EGI (las juventudes del Partido Nacionalista Vasco). La paliza es tal que uno de los jóvenes acabará en el hospital y durante la misma los agresores les responsabilizan de la dispersión de los presos de la banda terrorista ETA, lo cual tiene cierta guasa ya que el embrión de ETA proviene de una escisión de EGI.


El PNV permanece expectante ante el desafío separatista de la Generalidad de Cataluña, quizás esperan que los catalanistas hagan de rompehielos frente al bloqueo del Estado para después abrir ellos la "vía vasca"; o quizás no ven viable una Cataluña independiente y por eso no se atreven a abrir otro frente. Son sucesos como este último los que me hacen preguntarme también si es que como realmente están más cómodos es viviendo contra España, ya que fuera de ella serían ellos solos los que se las tendrían que ver con la escoria etarra.

Hispano