viernes, 15 de diciembre de 2017

¿Fueron los vascones una tribu ibérica?


Los filólogos consideran que la palabra "vega" (terreno irrigado, valle) deriva del ibero "baika". Los vascoiberistas consideran que existió una palabra protovascona, "ibaika", muy similar a la ibérica "baika" derivada de "ibai", es decir río.

Valdebro, o valle del Ebro. La inmensa mayoría de Navarra se encuentra en el Gran Valle del Ebro.

El río Íbero o Ibero, denominado Hiberus por los romanos, hoy en día se conoce como Ebro. Si el río Ibero era muga entre los vascones y los iberos no parece lógico que tuviera ese nombre tan poco neutral, a menos que los vascones fueran parte de los iberos.

No me imagino por ejemplo que los Pirineos se llamasen Montes Españoles y que los franceses se quedasen tan contentos. Tampoco me imagino que el río Óder, fronterizo entre Alemania y Polonia, se llamase río Alemán y que los polacos lo aplaudieran.

Así que por eso parece que el río Ebro tuvo que ser un río en el interior del territorio ibérico, no fronterizo con los vascones. Por lo cual los vascones tuvieron que ser una tribu o grupo de tribus ibéricas.

Una artica u artiga es una extensión reducida de cultivo ganada al monte por tala o cremación. Es una palabra de origen navarroaragonés con la que se pudo denominar la localidad de Artica, cercana a Pamplona. Articas o Artigas hay también en Aragón y en La Ribagorza catalana. Aunque en aragonés estándar es de uso común su origen primigenio es prerromano, posiblemente ibero pero puede ser incluso anterior.

Desde luego se considera que no es un nombre eusquérico. Ha pasado a diferentes lenguas, no sólo al aragonés, sino al gascón y al español, aunque en español ya es un arcaísmo. 

Ya decía el historiador y político republicano Claudio Sánchez Albornoz que o los vascones eran parte de los íberos, o estaban emparentados con los iberos, o se habían influido mutua y profundamente.

Cultura ibérica en Beire, en pleno corazón de Navarra

En los últimos años se han hecho varios descubrimientos ibéricos y celtibéricos en localidades de la Navarra Media como Viana, Echauri, Andelos o Aranguren, pero para los abertzales todo eran vascones.

Pero volviendo a Sánchez Albornoz, él decía que las Vascongadas eran la madre de Castilla y que Castilla era la madre de España. Así, según él, las Vascongadas eran esa abuela cascarrabias que no se quiere reconocer en su nieta.

Según él el castellano era un latín hablado a lo vasco. Con cinco vocales como el vascuence, pérdida del sonido v labiodental, de la f inicial latina...

Torre de Ibero, Leiza, La Montaña navarra

No parece coincidencia además que el río Íbero (actual Ebro) haya tenido el mismo nombre que topónimos navarros como Ibero, repetido en Navarra. Hay un Ibero en la Cendea de Olza, aquí en la Cuenca de Pamplona, y hay otro Ibero junto a Leiza, cerca de la muga con Guipúzcoa.

Esto no es un estudio exhaustivo, así que por eso no he mencionado más ejemplos de aragonés, gascón, ibero, celta...en la zona de Pamplona y más arriba, pero parece que a nada que hurguemos un poco los ejemplos abundan y prueban que el territorio navarro NUNCA, ni en tiempos prerromanos, fue monolingüe o monoétnica.

Pamplonica

jueves, 14 de diciembre de 2017

Nuevo despropósito autonómico: la oficialidad del bable en Asturias


Como a perro flaco todo son pulgas y todo lo que va mal es susceptible de empeorar, no teníamos bastante dosis de separatismo panvasquista, pancatalanista y pangallegista que en Asturias cada vez va teniendo mayor resonancia un separatismo asturiano minoritario de baja intensidad, embrionario pero latente. Solo faltaba que el PSOE, IU y la versión postmoderna de ambos Podemos se hicieran eco y hagan de caja de resonancia/tontos útiles de los separatistas asturianos para crear un nuevo problema donde hasta hace bien poco plantear cuestiones como la oficialidad del bable en el Principado no hubiera pasado de chiste de tercera.

El argumento utilizado por los separatistas asturianos y los "tontos útiles" que les ríen las gracias para imponer la oficialidad  del bable asturiano siempre se basa en dos coordenadas: el derecho de los hablantes del idioma/dialecto en cuestión y la necesidad de preservar la "riqueza lingüística". En realidad lo que pretenden es construir una identidad paralela para, una vez haya triunfado ésta, separarse del resto y así disfrutar de esa realidad "nacional" creada de manera artificial. 

Lo bueno del bable es que contamos con datos que en el caso del vascuence, catalán o gallego ya resulta imposible de obtener. Según datos ofrecidos por la Consejería de Educación del Principado de Asturias, cuyo consejero es por cierto partidario activo de la oficialidad del bable (y por tanto nada sospechoso de actitudes "fascistas", centralistas e imperialistas españolistas), solo el 17% de los alumnos de secundaria y el 2% de los alumnos de bachiller escogen actualmente el bable como asignatura optativa. Es decir, cuando se da LIBERTAD para escoger el aprendizaje del dialecto en cuestión, resulta que el porcentaje que opta por aprenderlo de manera LIBRE es mínimo.

Si en Cataluña o Guipúzcoa por ejemplo se diera libertad de elección para aprender o no aprender el idioma regional los porcentajes que optarían por aprenderlo serían mayores que unos irrisorios 17 y 2%, pero es más que probable que propios y ajenos se llevarían una desagradable sorpresa. 

Otro ejemplo lo tenemos en Navarra, en la cual, en zona vascófona todos los alumnos están OBLIGADOS a aprender vascuence sí o sí, quieran o no, luego la demanda creada de manera "artificial" es del 100%. Sin embargo en las zonas mixta y no vascófona, los porcentajes de elección LIBRE de aprendizaje en las escuelas en las zonas donde existe libertad de elección en Navarra no llegan ni a la mitad. En el caso de que se extendiera la zona vascófona a toda Navarra, como quieren Bildu, Geroa guai y Podemos, con un IE/IU y PSN-PSOE de perfil, el porcentaje subiría al 100%. Una vez impuesta la oficialidad, ya no hay forma de conocer el porcentaje de elección libre y voluntaria, se crea un apartheid lingüístico dentro de la propia comunidad y más aún con el resto de España.

Seamos claros, ni riqueza lingüística ni derechos lingüísticos, lo que pretenden en Galicia, Asturias, CAV, Navarra, Aragón, Valencia, Baleares y por supuesto Cataluña es IMPONER un idioma distinto del castellano, construir una identidad nacional paralela anti-española, crear estructuras de Estado y una vez tengan la más mínima posibilidad, acceder a la independencia. Dejémonos de subterfugios ni complejos, imposición lingüística para la construcción nacional paralela y la independencia, todo ello con grandes dosis de totalitarismo y falta de libertad. 

A estas alturas debemos dejar los complejos en el cajón y hablar con claridad. Por cierto, que un partido separatista promueva el separatismo no engaña a nadie; pero que partidos teóricamente "nacionales" como Podemos, IU, PSOE y el PP en Galicia o Valencia fomenten directa o indirectamente la imposición lingüística, la construcción de una realidad nacional o el cambalache asqueroso con los separatistas, resulta cuanto menos una estafa, que cada cual saque sus propias conclusiones.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Todos somos Víctor


El caballero legionario Víctor Laínez salió de un bar de Zaragoza y fue golpeado en la cabeza con una barra de hierro y pateado por llevar unos tirantes con la bandera de España. Falleció ayer por la mañana, pero no era de izquierdas ni separatista, así que no le importará a los medios de masas de una sociedad podrida. Víctor se encuentra ya en los luceros junto a los mejores, Q.D.E.P.

El mejor homenaje que le podemos hacer es seguir luchando por la libertad en nuestra patria. ¡Basta ya de terrorismo ultraizquierdista!

ETA ordena y Kontseilua actúa: Pamplona será tomada el sábado 16 por los guipuchis


El próximo día 16 de diciembre, sábado, Pamplona volverá a ser escenario de una nueva demostración de fuerza del separatismo euskaltzale.

En esta ocasión, el convocante es Kontseilua, uno de tantos “organismo populares” de la omnipresente contra-sociedad que ETA y sus múltiples emanaciones vienen estructurando, desde hace décadas, con su característico estilo y mirada a largo plazo.

Kontseilua es el “Consejo de los Organismos Sociales del Euskera”, en el que se agrupan y coordinan varios cientos de entidades de muy diverso calado: empresas culturales, sindicatos, editoriales, ikastolas, fundaciones de todo tipo, etc., etc.; un admirable alarde de voluntarismo constructivista. Por cierto, su domicilio social está en Andoáin: casualmente… ¡Guipúzcoa!

Serán muchos; vendrán desde “todos los territorios vascos”, sobre todo desde Guipúzcoa: se dejarán ver, mostrarán “músculo”. Tienen mucha experiencia en ello. De hecho es todo un “clásico” venir a Pamplona, perdón, Iruña, a manifestarse para, después, recorrer “lo viejo, de pintxos” y visitar las herriko tabernas de los barrios de la capital de… ¿Euskalherria?

Un espectáculo que ya aburre y apesta: nada nuevo; nada excepcional. Y es que estamos acostumbrados a todo: a sus imposiciones, a su lenguaje sesgado, sus tácticas, su apropiación del espacio público, sus violencias de todo tipo (tiempos pasados, mejor no mentarlos), sus ritos, cortejos y ropajes, banderas y pancartas, jerarquías en filas, cortes de pelo, sus conversaciones en altísimo tono para que todo el mundo sepa que son euskaltzales…

Pero sí merece la pena conocer la convocatoria y sus términos: lo que dicen y cómo lo dicen (http://kontseilua.eus/internazionala/bide-eman-euskarari-berdintasunaren-alde-sera-el-lema-de-la-manifestacion-del-16-de-diciembre/). Y sacar las pertinentes conclusiones: el porqué lo dicen.

El lema de la convocatoria es «Dad paso al euskara, por la igualdad», no en vano siguen defendiendo, desde su característico victimismo, que el vascuence estaría perseguido, ninguneado, maltratado. Lo cierto es que, en el norte de Navarra, apenas es posible -salvo en algún gueto residual- estudiar en español en la escuela pública. Entonces, ¿de qué igualdad están hablando? ¿No será que por igualdad entienden supremacía del vascuence?

Pero lo que les ha impulsado a movilizarse “de urgencia” ha sido el posicionamiento de Izquierda-Ezkerra en contra de la lista única en las oposiciones de Educación; una piedra en su camino con la que no contaban. Pues lo que gusta al separatismo panvasquista son “socios”, y demás compañeros de viaje, mudos y sumisos.

La realidad es tozuda: por mucho que hablen de igualdad, pluralismo, derechos sociales, etc., todo lo que no entre en la rígida hoja de ruta de Kontseilua y amigos -el monolingüismo euskaldún a largo plazo- lo califican como «actitudes antisociales que están llevando a cabo algunas entidades». Ojito con el señalamiento, que hace unos pocos años sería una diana de tiro.

Pero los guipuchis de Kontseilua no ocultan sus intenciones: «en la primera mitad de la legislatura se han dado avances, pero han sido demasiado tímidos»; es decir, gradualistas pero impacientes. Y prosiguen: «Ahora, por el contrario, la decisión del Gobierno de impulsar la lista única, ha sido no solo valiente, sino también adecuada y también lo hemos dicho públicamente. Es un ejemplo del cambio que necesitamos las personas euskaldunes, que se revoquen las normas que marginan y discriminan». Una sorprendente manera, la suya, de fomentar la igualdad: imponiendo el euskera a la mayoría de los navarros y privilegiándolo en la Función Pública, la enseñanza y las subvenciones de todo tipo.

El gran objetivo de Kontseilua: imponer el euskera en toda Navarra y que no se pueda estudiar en español

Lo que pretenden en corto, realmente, es presionar a I-E. No en vano, la proposición de ley del PSN para regular el acceso a la función pública docente -cuyo objetivo es evitar la lista única que pretende el Gobierno de Barkos- rompe «el consenso en los temas referente al euskara entre los cuatro partidos que forman el Gobierno».

Y más dinamita para I-E, por si no lo tenían claro: «oponiéndose a la lista única, están posicionándose en contra de la cohesión y la justicia social. Ponen en duda el derecho al trabajo, con el objetivo de mantener el privilegio de no saber euskara y están castigando el conocimiento del euskara. Es antisocial desde todos los ámbitos». De tal modo, les dan bien  duro: en “lo social”, lo que definiría a I-E; no son listos… Y mira que lo sentimos por l@s chic@s de I-E. Es lo que tiene la vida: esta vez, os ha tocado a vosotros. Ya era hora.

Para conseguir sus propósitos, desde Kontseilua proponen: «construir complicidades entre las personas que queremos vivir en euskara»; es decir, la “construcción nacional” en la vida cotidiana. Y, ahora viene lo “delicado”: «Debemos condicionar las posiciones de los/las que están en contra de nuestros derechos, en la calle. La ciudanía no va a entender ni admitir recuperar una decisión discriminatoria impulsada por UPN, con la ayuda de algún partido que ha hecho posible el cambio. Que nos oigan». Pero, ¿”condicionar las posiciones…”? ¿De qué están hablando? ¿Qué quieren decir exactamente? Además de señalar al “enemigo”, ¿acaso pretenden hacerles la vida imposible? Pero, ¿cómo?, ¿de qué manera? ¿Volverán a emplear incluso la violencia física? ¿No se trata de auténticas amenazas en toda regla? ¿Es admisible semejante tono?

Como buenos conocedores de las tácticas totalitarias, de base marxista-leninista, los de Kontseilua se muestran cínicos hasta el final; y es que, pobrecitos ellos, ¡qué mal se les interpreta! De hecho aseguran que, únicamente, querrían  mantener «la cohesión de la sociedad navarra y la normalización y por la igualdad de derechos entre todas y todos». Nos va hacer llorar tanta ternura…

Así las cosas, todo está más claro: cuando hablan de “cohesión” están pensando en “unanimidad”; al pronunciar el término “normalización”, tienen en sus cabezas “imposición” del euskera; y al meter en el mismo saco “igualdad de derechos”, querrían decir, pero no llegan a atreverse, “privilegios de los euskaldunes”.

El lenguaje que hoy emplean, como en tantos otros emplazamientos, es el de siempre: el de ETA y el de la autodenominada izquierda abertzale, que hacen propio incluso los burgueses del PNV en tanto les genere beneficios (las nueces y el árbol, ¿recuerdan?)

Ya no matan, es cierto, pero persisten infatigables con sus demás tácticas violentas: el señalamiento, la confrontación, la expulsión del espacio público de los hispanoparlantes, la estigmatización del que no comulga con sus planteamientos, la demonización del adversario (para ellos, “el enemigo”; es decir, todos los que no opinen y vivan como ellos). Saben mucho de violencia: la practican constantemente. Como una verdadera secta… siempre destructiva.

En coherencia con tales planteamientos, los convocantes continúan sirviéndose de un lenguaje y de unos términos propios de los informes de cualquier partido maoísta del mundo; o el de las actas de las reuniones de los taldes de ETA. O el de cualquiera de sus “organismos populares”. Conceptos manipulados, palabras distorsionadas, segundas intenciones, intereses ocultos, amenazas veladas. Violencia y manipulación del lenguaje para llevarlos también a la vida.

Día 16 de diciembre: nuevo capítulo, mismo libro.

Sila Félix

martes, 12 de diciembre de 2017

El problema de la lista única es el euskoenchufe


En Navarra se mascan ya las elecciones y eso que aún queda año y medio que se nos va a hacer largo, pero en el cuatripartito han empezado ya a sacarse los ojos entre ellos y esta vez no parece postureo encaminado a hacerle creer a su electorado que votarle a Podemos o a Izquierda Unida no es exactamente lo mismo que votarle directamente a los abertzales de Bildu.

La tensión en torno a la problemática de la lista única alcazó un máximo el miércoles de la semana pasada, cuando los vagos del sindicato proetarra LAB organizaron un escrache delante de la sede de Izquierda Unida en Pamplona, con el objeto de presionar a una formación de extrema izquierda predispuesta a votar favorablemente una proposición de ley del PSN que pretende imposibilitar las listas únicas en las OPEs educativas.


¿Qué suponen estas listas únicas? pues que en las próximas oposiciones a maestros existan dos exámenes, uno en vasco y otro en español, y que los euskaldunes que no saquen plaza en sus modelos, pasen directamente a optar por una plaza en español con su nota del examen en vascuence. Como es obvio este sistema supone de entrada una discriminación hacia los futuros profesores castellanoparlantes, ya que los euskaldunes tendrían en efecto más oportunidades a la hora de hacerse con una plaza, pero es que la cosa no se queda ahí.

Las oposiciones de junio de este año contaron por primera vez con otra fórmula, según la cual existía un examen doble: en primer lugar una prueba en español y al día siguiente otra en euskera, de forma que una misma persona pudiese presentarse a ambos exámenes o sólo a uno de los dos. Pues bien, atendiendo a los resultados se dieron situaciones evidentes de auténtico tongo en los tribunales, cómo no de vascuence. Por ejemplo, a las pruebas de educación física se presentaron 72 personas en los dos exámenes, en el de euskera aprobaron 27 personas mientras que en el de castellano tan sólo 3, esto son situaciones en las que tienes siete veces más posibilidades de aprobar si hablas euskera.

El nacionalismo vasco es una ideología etnocéntrica que no dudará en aducir en situaciones como ésta que los vasquitos vienen mejor preparados de las ikastrolas y al fin y al cabo que los euskaldunes son cojonudos, como si fuese la lengua legada por alguna raza superior intergaláctica y no lo que es: un 80% de palabras originarias del latín. Pero la realidad es otra, ya que informes externos como el Pisa demuestran que no es que los estudiantes de los modelos vascos tengan mejores notas que nadie, es que en un mismo sistema educativo salen medio curso por detrás de los alumnos de los modelos en español, y eso teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de la población inmigrante se concentra en este último modelo.


Como es obvio en los tribunales de vascuence existe un sesgo que lleva a regalar aprobados a los euskaldunes para así establecer un filtro político que sirve de coladero para los vascoparlantes, mientras que veda el acceso de los castellanoparlantes al profesorado. Así es como quieren inundar el sistema educativo de profesores mayoritariamente abertzales para lavarles el coco a los niños y así es también como pretenden ir introduciendo en las familias la idea de que si sus hijos no van al modelo D (íntegramente en euskera) nunca van a tener acceso a un puesto en la función pública.

No es que te exijan euskera para ser barrendero o le den más puntos al médico que habla batúa frente al que tiene una especialidad, es que en torno al negociete del vascuence existe una situación de corrupción funcionarial organizada y aquí no pasa nada.

Mientras que un Podemos Navarra infiltrado hasta el tuétano por la etarrada apoya sin demasiados ambages la lista única, en Izquierda Unida son algo más recatados y conscientes de que su electorado es mayoritariamente castellanohablante, proponen mantener el sistema de doble examen implantado por los euskoguays. Vistos los antecedentes, este es también un coladero cuyas únicas ventajas son mostrarnos de forma clara el número de euskaldunes que cateados en castellano, aprueban por la cara en euskera; y quizás hasta qué punto algunos de ellos son capaces de escribir correctamente en lengua española. 

Este es otro motivo para no dar por supuesto que todos los alumnos salidos del Modelo Dinamita dominan perfectamente el castellano y están capacitados para la docencia en español. Sabemos que a la hora de la verdad hablan más español que en Logroño, pero es que no pocos a la hora de escribir, no es que cometan una falta o dos como todo hijo de vecino, es que lo hacen como auténticos analfabetos funcionales.

Las listas únicas son por lo tanto otro chanchullo más para que los votantes abertzales se lo sigan llevando calentito, porque ellos lo valen. Mientras, nos van arrinconando a la inmensa mayoría de los navarros, que no hablamos vasco.

Hispano

lunes, 11 de diciembre de 2017

Señalar a los funcionarios, el primer paso del Decretazo del Vascuence


Como nuestros lectores ya sabrán, o quizás no, puesto que fue publicado en el BON del día 30 de noviembre (con la ciudadanía disfrutando de viajes y puentes), ya está en vigor el Decreto por el que se va a ir implantando progresivamente el vascuence en la Administración Foral.

Según dijo Koldo Martínez en octubre pasado, refiriéndose a la Ley del Vascuence, “una mala ley como la del euskera puede desarrollarse bien mediante Decretos Forales”. Y en eso están.  Recordemos que lo primero que hicieron fue cambiar el nombre a la ley en el pasado: La ley de 1986 se llama ahora “Ley del Euskera”, por modificación introducida en 2017. Todo legal ¿eh? No nos vayamos a alterar.


En otro momento de este año (mayo pasado) Koldo Martínez dijo también en sede parlamentaria que el Decreto iba a promover “un estudio de quiénes son bilingües en la Administración” (es decir, ya sabemos que no van a ser encuestas anónimas) para, acto seguido, decir que se respetarán los derechos adquiridos de los trabajadores, que es una manera como otra de ir perdonando la vida a quienes sacaron su plaza con todas las de la ley. http://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/2017/05/25/koldo-martinez-sobre-decreto-euskera-administracion-533475-300.html 


Pues bien, ya estamos en el momento en el que hay que sacar a contratación pública el concurso para conocer cuál es la consultora que hará semejante estudio antropológico, preguntando uno por uno a cada funcionario si habla o no vascuence.  Por fin hemos llegado al momento clave de la legislatura: Quieren elaborar dos listados de funcionarios.  Ha llegado el día en el que hay que mojarse de una vez. Quien diga que sí sabe vascuence, se habrá salvado.  Quien diga que no tiene ni idea…¿qué pasará?  ¿De verdad le apetece a algún ciudadano estar en un listado de semejante naturaleza, y que lo tengan BILDU y LAB en sus manos? 

En otro orden de cosas, ¿cuánto dinero público de nuestros impuestos se va a pagar a una consultora sociológica amiga para hacer el trabajo?  Pues bien, ya tenemos una ligera idea:  Alrededor de 100.000 euros del ala. Esto es lo que les va a costar a los valencianos pagar el mismo estudio en su Administración.  El concurso ya ha salido publicado el pasado 29 de noviembre, y se puede leer en su Boletín Oficial:  http://www.dogv.gva.es/datos/2017/11/29/pdf/2017_10878.pdf

Con todo esto, no nos extraña nada que a los socios no separatistas del euskogobierno les empiecen a flaquear las piernas, y que I-E haya sido objeto de escraches por los amigables personajes de LAB, no sea que les entren escrúpulos de conciencia ahora que entramos en el meollo de la cuestión: clasificar y señalar a los trabajadores en ciudadanos de primera y de segunda. 

Leodegundia

jueves, 7 de diciembre de 2017

El nacionalismo vasco es una secta


Ayer era 6 de diciembre y como todos vosotros sabéis, el día de la Constitución. Con motivo del 39 aniversario de la aprobación de la Carta Magna, tuvieron lugar en Madrid las tradicionales recepciones en el Congreso y Senado, a las que deben acudir los presidentes autonómicos. Como es ya costumbre también, el lehendakari Íñigo Urkullu y la presidenta de Navarra Uxue Barkos, se abstuvieron de acudir por motivos única y exclusivamente políticos.

No sólo la negativa a acudir a este compromiso es una falta de educación política, es también una falta de respeto hacia todos los navarros a los que a nuestro pesar Barkos representa, no olvidemos que si ella puede ejercer la presidencia de Navarra también se debe al orden constitucional al que solo le interesa aferrarse cuando se trata de diluir a Navarra en el País Vasco. Uxue es en efecto una presidenta abertzale que sólo gobierna para una minoría de abertzales, prueba de su sectarismo es el nuevo decreto del euskera en las administraciones, que busca imponer el bilingüismo de facto en una comunidad muy mayoritariamente monolingüe castellanohablante.

Es un tema del que ya hemos venido hablado con anterioridad y en efecto hace unas semanas el euskogobierno aprobó de forma impositiva el nuevo decreto del euskera en las administraciones públicas, lo que supondrá de entrada la realización de una encuesta personal entre los trabajadores de la administración para determinar sus conocimientos de euskera, o más bien su grado de adhesión a la causa abertzale, puesto que ya sabemos que el euskogobierno usa el vascuence como filtro político para contratar a sus adeptos.

Después, este nuevo decretazo se propone conservar la zonificación lingüística de forma nominal, pero eliminarla de facto, por ejemplo en la Zona no Vascófona (esto es, donde hace siglos que no se habla euskera de forma significativa, o directamente nunca se ha hablado) habrá puestos en los que a discreción del Instituto Navarro del Euskera -parte interesada en que crezca el chiringuito del euskera- el conocimiento del euskera supondrá un 6-7% de la puntuación en las oposiciones. Mientras, en la mal llamada Zona Mixta -que es en realidad una zona abrumadoramente hispanohablante con una minoría bilingüe castellano-euskera- o los servicios centrales, los euskaldunes tendrán una bonificación del 12-14%. 

Estas medidas suponen de entrada una sensible primacía de los opositores vascoparlantes incluso en puestos en los que su uso es superfluo, como por ejemplo los bomberos, o en lugares en los que nunca se ha hablado euskera. También un incentivo a la importación de euskocolonos guipuzcoanos leales a la causa abertzale, para ello se están tomando medidas dispuestas a ello como por ejemplo evitar que las convocatorias en Navarra coincidan en el tiempo con las convocatorias a nivel nacional y en concreto las del País Vasco, con la finalidad de que los vasquitos se puedan presentar también en Navarra. 


Como sucede con cualquier Administración que caiga en sus manos, están implantando un sistema endogámico en el que se discrimina a los castellanoparlantes y se beneficia a los euskaldunes, y por su cantidad en primer lugar a aquellos residentes en la comunidad vecina, pero la idea final va encaminada a que haya también más euskera en la educación creando una demanda artificial de padres que quieren que sus hijos tengan alguna oportunidad en una oferta de empleo público. Esta es la estrategia del palo y la zanahoria, pero es una medida transitoria porque ya sabemos que el final es la imposición del euskera obligatorio en toda Navarra.

La definición más amplia de secta supone un sector social que en torno a una ideología religiosa o política, llega incluso a desprenderse de una sociedad, ¿acaso los abertzales no han creado una sociedad paralela con sus propios lugares de encuentro, ritos iniciáticos y neolengua? Ahondando en la definición con las connotaciones más negativas, la de la secta destructiva, encontramos a aquellos grupos político/religiosos que enmascarados bajo una finalidad supuestamente loable, llevan a cabo técnicas de control mental sobre sus adeptos y exigen obediencia sin fisuras a una jerarquía piramidal con unos líderes carismáticos. La contrapartida que ofrecen es la salvación final, lo que en el caso que nos ocupa equivaldría a la arcadia feliz de Euskal Herria

Estas reflexiones en torno a los rasgos sectarios del nacionalismo vasco no serán tan peregrinas, si incluso hay tesis doctorales que asemejan a esta ideología con una religión de sustitución.

Hispano

martes, 5 de diciembre de 2017

La influencia del navarroaragonés sobre el español (3a. parte)



En este artículo, subdividido en tres partes, estamos viendo que si el eusquera fue en algún momento una lengua extendida por casi toda Navarra y hablada por casi todos sus habitantes, no era así hace poco. Ni siquiera en la lejanía de la Edad Media. Como mucho sería así en la época romana o incluso prerromana. En época prerromana ya estaban los celtas muy extendidos por Navarra, incluyendo en buena parte de Tierra Estella y La Ribera.

El navarroaragonés, no el vascuence, retrocedió ante el español

No pretendo implicar con el subtítulo que en ningún caso el español fue la lengua que sustituyó al eusquera, pero sí que casi siempre el castellano, venido con la conquista de Navarra, a lo que fue sustituyendo fue al romance navarro. Y fue de una forma muy natural, nada forzosa. No fue un gran cambio pasar de decir "fierro'" y "farina" a "hierro" y "farina" por ejemplo.

Idioma navarroaragonés en azul turquesa, expandido con la Reconquista y la repoblación por navarros y aragoneses.

Otro diagrama de la expansión de las lenguas peninsulares

Si siguiéramos los pasos de recuperación del eusquera que hacen los euscolocos aplicándolo al aragonés habría que hacer una academia de la lengua aragonesa con sedes en Pamplona, Huesca, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia, Alicante, Albacete, Murcia...  De esta forma se recuperaría el navarroaragonés que se habló en estas provincias en la Edad Media, una tontería como una catedral.

Esto es una locura, lo de pretender recuperar el aragonés en áreas que se habló hace siglos, pero lo comento para que veamos la barbaridad que pretenden hacer los euscolocos con el eusquera en Navarra.

Para "probar" que se habló eusquera hasta anteayer, como ya hemos comentado varias veces, los euscolocos mencionan palabras eusquéricas que se mantienen en el vocabulario del español hablado en Navarra y otras zonas. Pues la utilización de vocablos aragoneses por buena parte de Navarra mostraría que lo que se habló antes de llegar el castellano fue navarroaragonés, no eusquera.

Insisto en que el navarroaragonés se subdivía en romance navarro, romance riojano y romance aragonés. Al ser el único el aragonés el que ha sobrevivido se tiende a conocer al conjunto como aragonés a secas. El español hablado en su antigua área está muy aragonesizado, más que eusquerizado. Y eso se aplica también al aragonés también en Navarra.

Hoy en día se ha extendido tanto el léxico navarroaragonés en el español estándar que si nos encontramos una palabra de este origen no somos ni conscientes de ello. Otras palabras no son parte del español normativo, pero las usamos con tal frecuencia en la mayor parte de Navarra que no caemos tampoco en que tiene origen en el idioma aragonés.

El aragonés cogió vocablos del eusquera por lo que no deberíamos pensar que cuando en Navarra nos encontremos con vocablos del eusquera eso indica que antes que español se hablaba eusquera, porque esos mismos vocablos eusquéricos se usan en áreas tan alejadas de donde se hablaba eusquera como la provincia de Teruel.

Más bien, antes que español, se hablaba aragonés en casi toda Navarra, aunque el aragonés tenía un sustrato eusquérico del que mantuvo esas palabras. O sea que por ejemplo en Puente la Reina (Zona Media) antes que castellano se hablaba romance navarro (aragonés de Navarra) aunque más anteriormente se hablara vascuence.

Así que el vascuence no se perdió con la llegada del castellano al final de la Edad Media a Navarra, sino que ya se había perdido en buena parte de Navarra al principio de la Edad Media por acción del latín y las lenguas romances. En La Zona Media también, en el valle de La Berrueza, por ejemplo ya consta al menos que se hablaba aragonés en el año 1000 como mínimo.

El castellano no vino a quitarnos el vascuence, pues ya hacía mucho que el romance navarro, occitano... lo habían sustituido porque eran lenguas hermanas y por tanto más fácil de utilizar para entenderse entre sí que con el muy diferente eusquera.

Por todo lo dicho y mucho más, insisto en la frase usada tradicionalmente para denotar nuestros fuertes vínculos con los baturros: navarros y aragoneses, hermanos. Aunque deberíamos decir: navarros y aragoneses, hermanos, riojanos, sorianos, albaceteños... valencianos y murcianos también. O mejor aún, navarros y el resto de españoles, hermanos.

Pamplonica

lunes, 4 de diciembre de 2017

La celebración del día de Navarra: una necesaria autocrítica


Ayer domingo, día 3 de diciembre de 2017, se desarrollaron no pocas celebraciones, de muy diverso cariz, del día de Navarra.

A nivel institucional, la siempre modesta Uxue Barkos, como Presidenta del Gobierno y al frente de una comitiva de diversos cargos electos y políticos, realizó la ofrenda floral en el monolito conmemorativo instalado junto al antiguo Palacio Real. Posteriormente, bajo estricta invitación personal, hizo entrega de la medalla de oro de Navarra, concedida a título póstumo, a descendientes de Arturo Campión, Hermilio de Olóriz y Julio Altadill, en el claustro isabelino del Departamento de Cultura, Deporte y Juventud; a pesar de las extemporáneas y no poco sectarias polémicas al respecto de semanas anteriores.

La música protagonizó masivamente los demás actos institucionales, de carácter pretendidamente popular, por toda la geografía navarra: un total de 92 conciertos a cargo de corales y bandas de música en otras tantas localidades navarras; destacando el “Festival de las Naciones” del Teatro Gayarre; de inequívoca vocación multicultural.

Finalizando, ya por la tarde, la Orquesta Sinfónica de Navarra y jóvenes artistas ofrecieron, en Baluarte, su Concierto del Día de Navarra.

Todo ello a nivel gubernamental, decíamos. Ciertamente, la primera crítica que debemos hacer es su marcado carácter “descafeinado”: desligando todo ello de nuestro santo patrón, escasa carga simbólica, nula implicación de los partidos y movimientos sociales del cutrepartito, alejando los actos de los lugares más emblemáticos de la Historia de Navarra… No hace falta ser muy espabilado para percibir una clara intencionalidad impostora en tales tácticas: vacíese la identidad navarra, que ya se colmará con la abundante parafernalia panvasquista. Todo llegará. Y no necesariamente poco a poco. Mientras tanto, “a Dios rogando con el mazo dando”, de modo que además del nada inocente rol institucional descrito, la industria político-cultural panvasquista/napartarra ha desplegado un alarde de banderas de resonancias bajonavarras, como en otros años, en torno a una kalejira desde la plaza del ayuntamiento de Pamplona hasta el Monumento a los Fueros de Navarra en el paseo Sarasate. Otra concentración afín ha sido la protagonizada por unos cientos de personas en defensa del uso del vascuence. Nadie podrá acusarles ni de opacidad en sus pretensiones, ni de falta de determinación.

Ayer, los vasquitos en Pamplona y entre una panoplia de banderas separatistas aderezada con escudos de los reyes navarros de las dinastías francesas

No obstante, lo acaecido ayer era previsible: nadie podía esperar otra cosa. Pero, desde la sociedad navarra, ¿se podía haber intentado compensar tamañas maniobras?

En Sociedad Civil Navarra percibieron semejante vacío conmemorativo, por lo que montaron una carpa en la avenida Carlos III junto a la avenida Roncesvalles. Bajo el lema “Con N de Navarra”, ofertaron un espacio “abierto y festivo” –que nunca falten ambos adjetivos, por Dios, seamos políticamente correctos- con diversas actividades lúdicas e informativas para niños: juegos, puzles y actividades. Vino navarro para los mayores e información de la entidad organizadora a posibles interesados. La carpa, sin duda, en ningún momento exteriorizó el tomo belicoso, reivindicativo, multitudinario y atractivo de cualquier actividad del entorno abertzale; pero debe reconocerse el mérito y valor de echarse a la calle y visibilizarse. Lástima su mínimo impacto.

Un segundo acto “cívico” tuvo lugar en la explanada del castillo de Javier a partir de las 10’30 de tan gélida mañana. El discreto colectivo “Banderazo” ejercitó una de sus características demostraciones con su mega-bandera de Navarra como estrella; la decimocuarta, si no nos equivocamos. En esta ocasión propusieron -días antes y por redes sociales- la asistencia al acto a posibles interesados y simpatizantes, acaso como una modalidad de celebración alternativa ante la falta de convocatorias de interés para cualquier navarro con mínimos sentimientos patrióticos; no digamos para los navarristas convencidos.

Vídeo de un bonito baile de bandera en la concentración de Javier

Por último, pero no con menor mérito e implicación popular, también circuló por redes la propuesta -impulsada desde algunos colectivos activistas y medios digitales autóctonos- y de muy difícil valoración en su respuesta, de la instalación de banderas de Navarra en fincas, ventanas, terrazas y balcones particulares.

Estampa clásica cada 3 de diciembre del Nuevo Casino Principal en la Plaza del Castillo

Bien puede calificarse esta oferta participativa y conmemorativa del día de Navarra –nos referimos a la impulsada desde la propia sociedad en su conjunto- como de muy escasa, descoordinada y nada ambiciosa.

En primer lugar debemos señalar que en el origen de estas carencias no podemos situar a los organizadores, impulsores y participantes de las tres iniciativas mencionadas: nuestro reconocimiento al esfuerzo e implicación de todos ellos. La característica general, que debe extraerse del anterior análisis, es la apatía e inacción de otros muchos actores que debieran asumir un mayor protagonismo y los riesgos correspondientes. Sin duda, para tantísimos, es mayor la tentación de viajar al extranjero, aprovechando el “acueducto foral”, que pasar frío y dejarse ver en foros que pudieran presentarse -desde la machacona agit-prop del cutrepartito y su lobby mediático guipuchi- como problemáticos.

Durante décadas los navarros venimos delegando muchas funciones y competencias, demasiadas en realidad, en instancias superiores: primero en Diputación, después en el Gobierno de Navarra; renunciando en todo caso a la movilización social y cultural. Lo mismo está acaeciendo por lo que respecta al espacio simbólico-ritual-conmemorativo de la largamente cuestionada y, hoy de manera neta, saboteada identidad navarra.

No podemos exigir a los partidos políticos del área, y más desde su exterior, que se movilicen -en una ocasión como ésta- cuando no lo reclaman sus propias bases y no perciben, dada su genética perspectiva cortoplacista, tal “demanda social”. Un ejemplo: UPN celebró su día del partido el pasado domingo en Andosilla. Organizar un segundo evento masivo habría supuesto, sin duda, un importante reto. Por otra parte, no faltarían las voces que le acusaran de “intentar apropiarse” de la festividad. Ciertamente, en sus innumerables celebraciones, los separatistas se sirven de todo tipo de plataformas y entidades “civiles”; pero no tienen problema alguno en que sus diversos partidos organicen los eventos que entiendan pertinentes en cualquier fecha: la estrategia les une, aunque en las tácticas puedan diferir y mantener agendas dispares. En nuestra área, por el contrario, somos menos ambiciosos y “más mirados”.

En todo caso, la sociedad navarra no puede permanecer pasiva en su conjunto -y por más tiempo- a la espera de que el navarrismo político recupere el control de las instituciones para así recobrar, hipotéticamente, unas celebraciones más o menos dignas y apropiadas a la realidad histórica. No en vano, se habla de esperar, pero, ¿esperar otro año más? ¿Y si son cinco? ¿Y de prolongarse el “exilio interior” a nueve años o más? Porque nada está escrito y el Gobierno de Navarra bien puede no cambiar de signo en muchos años.

En definitiva: somos los propios navarros quienes tenemos que movernos, organizarnos y tener la audacia de asumir unas celebraciones que, o las planificamos y desarrollamos nosotros o nadie lo hará en nuestro lugar; pues de desplegarlas, si bien con mercancía averiada y prostituida, bien se encargan de ello otros muchos colaboracionistas.

No hay soluciones mágicas: la vía es trabajar, desde hoy, para que el año próximo organicemos unas celebraciones dignas de nuestras tradiciones e Historia, con una inequívoca voluntad de futuro; independientemente de unas vicisitudes políticos más o menos propicias.

En Navarra siempre hemos alardeado de nuestra gran vivacidad social: hagámosla realidad. Nuevos tiempos, nuevas necesidades, nuevos instrumentos.

Navarra por España/NavarraResiste.com

domingo, 3 de diciembre de 2017

3 de diciembre, Día de Navarra


El 3 de diciembre celebramos el Día de San Francisco Javier, patrón de Navarra. Sustituirlo por su "Día del Euskera" sólo responde a un intento de suplantar nuestra festividad. Frente a su falsedad, nuestra identidad. ¡Feliz Día de Navarra a todos los navarros y navarras de bien! ¡Felicidades también a todos los Francisco Javieres!

Ningún día mejor que hoy para lucir nuestras banderas de Navarra en nuestro balcones y ventanas.



También podéis poner la bandera de Navarra como foto de perfil en vuestras cuentas en Redes Sociales o Whatsapp. ¡Viva Navarra!



viernes, 1 de diciembre de 2017

El futuro de los Fueros de Navarra


Una de las señas de identidad más características de las gentes de Navarra a lo largo de su historia ha sido un vívido fuerismo. Por lo que respecta a tendencias políticas y partidarias -autóctonas o foráneas pero de implantación popular-, el fuerismo también ha alimentado, a lo largo de casi dos siglos, a la derecha y el centro-derecha; incluso a cierta izquierda. Tradicionalistas, integristas, conservadores, derechistas de la CEDA, nacionalistas vascos (CNV y PNV), liberales… todos ellos integraron el fuerismo en sus respectivos idearios; elevándose, en el caso del carlismo, a categoría de una de sus cuatro columnas vertebrales.

Hoy día, el navarrismo social, cultural y político -heredero de las corrientes citadas, salvo la nacionalista y la residual napartarra- sigue alimentando el discurso, el simbolismo y la concepción del “nosotros”, de las diversas fuerzas partidarias que viene generando a lo largo del actual Régimen Constitucional del 78: Alianza Foral Navarra, Unión de Centro Democrático y Unión del Pueblo Navarro; por citar las más relevantes. También debieran recordarse, aunque con un papel muy desigual: Agrupación Popular Navarra, Frente Navarro Independiente, Partido Moderado, Regionalistas Navarros, Centro Democrático y Social y, sobre todo, Convergencia de Demócratas de Navarra. Por su parte, la Comunión Tradicionalista Carlista, todavía hoy, sigue enarbolando su histórico lema de Dios-Patria-Fueros-Rey.

Decíamos que esa referencia a los Fueros forma parte del “nosotros” del navarrismo social, cultural y de sus expresiones políticas. Frente a los nacionalismos vascos de derivas casi antagónicas, la tentación napartarra, las periódicas intentonas centralistas (¿Ciudadanos?), los supuestos castellanismos avasalladores, la universal globalización uniformadora… los Fueros navarros siguen siendo motivo de orgullo, sentido de la pertenencia, referencia identitaria, integrante básico de la memoria colectiva; todo un cuerpo jurídico y un estilo de “hacer las cosas”. Pero, en verdad, ¿sabemos qué son los Fueros? Y, en relación a esa cuestión, ¿siguen siendo operativos? ¿Tienen futuro?

Sigamos con los interrogantes. Si se viene hablando, históricamente, de Régimen Foral, ¿no sería más oportuno y correcto, hoy, calificarlo como “autogobierno de origen foral”? Pero, ¿es sólo una cuestión de palabras o hay algo más?

A mayor abundamiento, de plantearse estas cuestiones, a nivel de calle: ¿cuántos navarros podrían dar una mínima respuesta coherente? ¿Y las nuevas generaciones? ¿Y todos los navarros que nacieron en América Hispana, norte de África o en los países del este de Europa y que ya son ciudadanos de pleno derecho? A todos ellos, ¿no les integrará más en Navarra el aprendizaje y vivencia de un vascuence ideologizado, como herramienta para la “construcción nacional vasca”, que la referencia a una foralidad que seguramente desconocen y por la que difícilmente pudieran sentir afecto?

Ciertamente, la cuestión siempre está en el tapete de la actualidad, de una u otra manera. Hoy día, en que se viene cuestionando como supuestamente insolidario el sistema del “cupo vasco”, por natural y lógica extensión, nuestro Concierto Económico también es objeto de no escasas críticas; cuando no estigmatizado. Pero no todas las “escuelas” políticas al uso coinciden, ni siquiera en sus lecturas internas, al respecto. Así, Daniel Lacalle, personaje mediático de incuestionable factura liberal, ha defendido, muy recientemente, el sistema del cupo vasco como apropiado para toda España (https://www.elespanol.com/economia/20171124/264603547_13.html). Sin duda, los fueristas navarros, liberales o no, compartirán su criterio. Pero, en todo caso, Fuero no es únicamente Concierto Económico.

De hecho, se viene percibiendo en algunos ambientes, más o menos navarristas, cierta inquietud y preocupación ante todas estas cuestiones. Así la joven asociación Doble 12 inició sus actividades, el pasado 1 de diciembre de 2016, con una conferencia impartida por el parlamentario de UPN Iñaki Iriarte sobre el Fuero de Navarra. Poco después, el 18 de enero siguiente, ya en este año, los discretos “Diálogos en Pamplona” se centró en “Naturaleza, vigencia y futuro del Fuero de Navarra”, a partir de las actualísimas reflexiones del jurista José Viguria. Por último, el pasado 22 de noviembre, en el marco de los “Coloquios de UPN del valle de Egüés”, la Catedrática de Historia del Derecho, Mercedes Galán Lorda, desarrolló una ponencia sobre “Los Fueros de Navarra”. Algo se mueve, por tanto.

Ahora mismo, la crisis catalana ha planteado, entre otras tantas cuestiones, la eventualidad de una reforma de la Constitución Española, especialmente en lo que respecta a la configuración territorial; bien en clave federal o confederal. De presentarse el debate y la correspondiente negociación política, ¿qué salida tienen los Fueros?, ¿pueden jugar todavía un papel en ese previsible contexto? La respuesta corresponde, sin duda, a los expertos: juristas y políticos. Pero de poco servirá –en la lucha por la salvaguarda de la identidad navarra- si la participación navarrista se reduce a un ejercicio retórico o un puro nominalismo. En cualquier caso, insistiremos en que nuestro autogobierno de origen foral tiene su origen en los pactos por los que Navarra se incorpora a la unidad constitucional; de tal modo, ninguna reforma constitucional puede alterar estos pactos.

 Los reyes de Navarra eran taaan vascos, que nunca redactaron sus fueros en vascuence, sino en romance navarro y castellano

Los Fueros navarros han sido –sinteticemos- expresión de una comunidad cristiana, de un pueblo que vivía sus ideales y su religiosidad, por medio de unos instrumentos jurídicos que evolucionaron a lo largo de los siglos y en los que sus necesidades encontraban una acogida humana y una respuesta material.

En la Era de la Globalización, ante un nacionalismo panvasquista identitario muy activo y atractivo, a la foralidad navarra se le presenta la posibilidad de redescubrirse; de volver a ser un instrumento operativo que alimente su pulso vital, social y comunitario.

Los Fueros se asientan -se acepta generalmente- sobre tres conceptos básicos: tradición, pacto y principio de subsidiariedad. Estos tres conceptos, por su parte, son manifestaciones de la libertad civil personal; no de una libertad individualista y atomizada. Libertad civil y libertad política: libertades, en plural. Pero, ¿cómo articular estos conceptos en una sociedad posmoderna y descristianizada? Siendo, el actual, un régimen político en crisis de representatividad, ¿pueden, los Fueros, aportar alguna propuesta? Ante un Estado de deriva totalizante y totalitaria, ¿cómo salvaguardar un principio de subsidiariedad que estructure y promueva las libertades, derechos y capacidades de comunidades y personas? A una libertad entendida hoy como provista únicamente de derechos, y no de responsabilidades, ¿cómo educarla al servicio de “los otros”?

Los Fueros, el fuerismo como movimiento, se encuentran en una encrucijada acaso decisiva para su supervivencia, en la que deberán ponerse en marcha para afrontar los retos antes sugeridos. Con reforma constitucional y sin ella, es un reto ineludible.

Sila Félix