martes, 26 de junio de 2018

Las guerras de Overton


Estamos en guerra, por mucho que algunos en la derecha política no se quieran dar por aludidos. De la misma manera que las guerras convencionales ya no son lo mismo, hemos pasado en un siglo de los fusiles y las bayonetas, a los drones controlados por alguien a decenas de miles de kilómetros que es capaz de volatilizarte. Esto mismo también se aplica a la manipulación de masas, con medios como los ubicuos smartphones y las Redes Sociales, lejos de ser más libres estamos más controlados y manipulados que nunca.

La cultura está unida de forma inextricable a la política. Cualquier postura política defendida por un individuo tiene base en su visión personal del mundo. No es la extracción socioeconómica por ejemplo, sino la cultura, la precursora de toda idea política. La única forma de ganar la batalla por la cultura es tomar la iniciativa en el combate, este objetivo es más importante que ganar elecciones y quien no entienda esto no se ha enterado de nada.

Quienes sólo luchan al nivel político lo hacen cuesta arriba, esto es lo que suelen hacer los políticos conservadores al uso y así les va, que la extrema izquierda está ganando todas sus batallas por incomparecencia. ¿De qué sirvió la mayoría absoluta del Partido Popular en el 2011, si tomó sus votos de centro-derecha para secundar las medidas ideológicas de extrema izquierda adoptadas por el zapaterismo? 

Esto es debido a que el PP, al igual que cualquier otro partido de masas en nuestra partitocracia, tan sólo es una maquinaria hecha para ganar elecciones, para una vez en el poder defender intereses que no son los de sus votantes y asegurarse el seguir ganando elecciones. Les da miedo entrar en una batalla cultural ya que saben que no tienen nada que hacer contra una izquierda perfectamente movilizada, especializada y motivada. Por eso prefieren ir al rebufo de la extrema izquierda e ir asumiendo sus tesis en vez de rebatirlas y crear su propia visión del mundo más allá del materialismo economicista. Han renunciado a mover la ventana de Overton.

¿Pero, qué es eso de la ventana de Overton? Muy simple, se trata de un concepto creado a partir de las ideas de Joseph P. Overton, un lobbista nortemericano. Según este, las ideas políticas que el público general encuentra aceptables en un momento dado se mueven en un rango concreto que se encontraría dentro de la ventana, todo lo que salga de esta ventana será considerado como radical e incluso impensable. Huelga decir que los políticos profesionales se verán obligados a adaptar sus ideas y preferencias personales a esta hipotética ventana, ya que de lo contrario serán considerados demasiado extremistas para acceder o mantener un cargo público. Es más fácil de ver de forma esquemática:


Pero la ventana no tiene por qué mantenerse de forma estática en un mismo lugar, sino que se va moviendo conforme evolucionan las sociedades en un sentido o en otro. Esta transmutación de las ideas generales de una sociedad ha podido venir ocurriendo de forma causal debido a hechos que se escapan a su control, por ejemplo todos nosotros consideramos el canibalismo una aberración, pero si al estilo de la película '¡Viven!' viajamos en un avión que se estrella en la cordillera de los Andes y nos estamos muriendo de hambre entre la nieve, igual no nos queda otra que ver a la carne humana como una delicatessen.

Sin embargo en la actualidad este tipo de movimientos de la ventana vienen propiciados por unas muy restringidas élites políticas, económicas o culturales; que usan resortes como los gobiernos, los medios e incluso las autoridades religiosas; para definir las ideas determinantes que debe tener el común de la sociedad según sus generalmente espurios intereses. 

Un ejemplo que nos viene al pelo sería la normalización del transexualismo, que con el tiempo ha pasado de ser algo visto como una aberración o una enfermedad mental, a ser considerado como una condición normal del ser humano. De hecho ahora la batalla está en la promoción del transexualismo infantil, en normalizar que si tu hijo coge aunque sea por error una muñeca del montón de los juguetes, ya hay que dejar a su decisión si quiere mutilar de forma irreversible sus órganos genitales y tomar hormonas cancerígenas por el resto de su vida.

Quien me tome por un alucinado por aproximarme a la teoría política de la ventana de Overton usando términos bélicos, debería de revisar la terminología empleada para referirse al concepto filosófico marxista de la hegemonía cultural, creado por Antonio Gramsci (teórico comunista italiano muy seguido por la élite podemita) y que propone la supremacía y el dominio de la extrema izquierda sobre la cultura, como medio para transformar la sociedad y acceder al poder. ¡Qué casualidad, lo que viene pasando hoy en día!

De la misma manera que una guerra no se puede ganar sin una estrategia, la ventana generalmente se mueve de forma prolongada en el tiempo para que los cambios no resulten demasiado chocantes para la sociedad, así es como siguiendo una serie de pasos lógicos que buscan la normalización de conceptos considerados a priori como aberrantes, se puede cambiar la forma de pensar de una sociedad ejerciendo un esfuerzo determinado en un momento apropiado y en la dirección debida.


Pero esto no quiere decir que sólo los grandes poderes mediáticos se pueden plantear estrategias a largo plazo capaces de ganar una guerra de Overton, se trata de unos procedimientos que también pueden plantearse como una guerra de guerrillas, con golpes rápidos que introduzcan nuevos términos en el debate público. Pero de la misma manera, el enemigo usa técnicas de contrainsurgencia. Por ejemplo, hoy en día la existencia y el control de las fronteras es algo que va contra los intereses de élites de todo tipo, desde económicas que las consideran un impedimento al movimiento de capitales y la importación de mano de obra barata, a élites políticas que consideran a los inmigrantes económicos una forma de voto cautivo que puede apuntalar de forma definitiva sus proyectos políticos, es decir su forma de vida.

Por ello existe un tabú social: nadie puede sostener de forma razonable en los grandes medios de masas una postura política que abogue por el control de las fronteras como un derecho de los pueblos para preservar su propia existencia, de forma análoga a tu derecho a poner una cerradura en la puerta de tu casa y decidir quien entra. Por eso emplearán diversas estrategias para neutralizar la disidencia, desde el empleo de palabras policía con una carga negativa para referirse a los discrepantes (facha, racista, xenófobo, etc) hasta la condena al ostracismo de unas ideas que están presentes en la sociedad (por ejemplo hay sondeos que cifran en un 68% el apoyo de los Italianos a las medidas antiinmigratorias de Salvini) pero que no serán abordadas porque el mero hecho de admitir que existen más allá de ámbitos marginales, supone su normalización. De lo que no se habla en los grandes medios es como si no existiese, hasta que llega un Donald Trump e introduce de forma irremediable esos términos en el debate.

Palabras, Ventana de Overton, prensa, narrativas, Guerras Overton. 
Esto me va a llevar un rato largo. (hilo en Twitter de @fray_fanatic)

Entender la ventana de Overton y su importancia a la hora de la cambiar la opinión pública es un elemento crítico para cualquier cambio político a largo plazo mínimamente revolucionario. El que no lo quiera entender porque cree que su estrategia política debe de pasar en primer lugar por identificar como su verdadero enemigo a la masonería internacional o lo que en el siglo XIX se entendía por liberales (o cualquier otra cosa por el estilo), me parecerá estupendo pero tus planteamientos están condenados a la marginalidad y la irrelevancia porque en una sociedad en la que ni siquiera es visto con normalidad algo tan básico como el patriotismo español, no existe ni existirá espacio para tus ideas.

Algo parecido puedo decir de quien sólo se mueve en los términos del pasteleo político, estás dejando que tu enemigo erosione el fundamento sobre el que se basan tus supuestas ideas o sea que llegará un día en el que tu electorado dejará de existir y tu "quítate tú para ponerme yo" será sustituido por otro producto de marketing que haga mejor su trabajo.

Sin embargo, de la misma forma que están usando este poderoso mecanismo para deconstruir nuestras sociedades y moldearlas a su antojo, también es una vía que puede ser revertida para salir del camino al colapso civilizacional, consecuencia segura de estos tiempos revueltos si nadie hace nada para impedirlo. Es el momento de luchar y ganar, o lo que es lo mismo, empujar la ventana y moverla.

Hispano

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