lunes, 26 de febrero de 2018

Apocalipsis Bilbao


Los días anteriores a los incidentes en Bilbao previos al partido entre el Spartak de Moscú y el Athletic Club, pudimos ver como medios vascos como el Deia o el Correo, además de las televisiones generales, contribuyeron a la creación de un estado de psicosis colectiva con informaciones alarmantes respecto a la invasión de Bilbao por parte de un ejército de mil ultras nazis con experiencia paramilitar. Incluso algún ertzaina hizo declaraciones diciendo que los rusos a lo que venían realmente es a agredirles a ellos, cuando su mayor enemigo siempre lo han tenido en casa y lo saben perfectamente.


Con esto no quiero decir que los ultras del Spartak, de ideología nacionalista, no sean unos becerros de mucho cuidado. Esto lo puede ver cualquiera que busque en youtube las hazañas de estos descerebrados. Sino que en atención a los hechos finales lo más probable es que la mayor parte de los aficionados rusos desplazados no fuesen particularmente violentos, aunque tampoco un grupo de escolares que venían a visitar el Guggenheim. Quienes promovieron estos incidentes del jueves fueron grupúsculos proetarras como Herri Norte Taldea, que junto con antifas y demás morralla abertzale venida también de fuera, estaban dando palmas con las orejas ya que tenían mono de kale borroka.

Incidentes previos como la agresión al dueño de un bar abertzale de Vitoria, que le recriminó a unos rusos el poner una pegatina fuera de su establecimiento, contribuyeron a caldear el ambiente. Además de una concentración antifa convocada por el gordo de Sare Antifa, que al final para lo único que les sirvió es para que la ertzaintza les incautase unas cuantas armas contundentes y los mantuviese controlados.

Armas, objetos contundentes y material pirotécnico incautado a miembros de Herri Norte

Mientras tanto, los hooligans borrokas más avispados se habían repartido por Bilbao en grupos que no superarían la docena, perfectamente coordinados a través de los móviles. Los incidentes más notables tuvieron lugar en dos zonas: al paso de un grupo de rusos, no está muy claro si estos atacan con pelotas de golf a la peña Piratak o si por el contraio entre la inacción de los ertzainas reciben algún botellazo por parte de los aficionados del Athletic congregados en los bares, lo que provoca un enfrentamiento mientras que desde la peña Piratak lanzan a los rusos una batería de cohetes pirotécnicos.


Sin embargo el enfrentamiento más grave tiene lugar en la plaza frente al estadio San Mamés, donde los Herri Norte se concentran y al paso de un grupo de aficionados rusos controlados por la policía vasca, comienzan a destrozar el moviliario público y lanzar botellas, piedras y bengalas futboleras; además de establecer barricadas de contenedores en uno de los accesos a la plaza y enfrentarse cuerpo a cuerpo, con barras de hierro y navajas presentes. De hecho un aficionado ruso resultó apuñalado por la espalda: el espiritu superior de los valientes gudaris, ataques por la espalda o en superioridad numérica, lanzamiento de objetos a distancia y a correr; sin importarles demasiado que en la plaza también hubiesen entre medio familias o personas mayores. 

Es entonces cuando la Ertzainza se ve desbordada y no puede contener la violencia de los borrokas, en primer lugar porque a raiz de la muerte de Iñigo Cabacas, un aficionado del Athletic que murió de un pelotazo en medio de una algarada con la Ertzaintza, no dispone del poder disuasorio de las pelotas de goma ya que fueron prohibidas y sustituías por unos lanzadores de "esponjitas" que no tienen ni fuerza, ni rango de acción. Motivo por el cual ahora los kaleborrikeros se agolpan en la distancia lanzando objetos y no corren a ponerse a cubierto.

A falta de un uso mejor, un agente de la Ertzaintza golpea a un alborotador con el lanzador foam como si fuese una porra

Lejos de pedirle ayuda a la Policía Nacional para controlar una situación que se preveía problemática, el Gobierno Vasco establece un dispositivo con 500 agentes de la Ertzaintza, 100 policías locales y 200 guardas de seguridad. La motivación de esto es evidentemente política y el resultado desastroso como podemos ver.


La circunstancia más trágica se produce en la plaza frente al estadio San Mamés, donde uno de los ertzainas que se haya controlando los incidentes desatados por Herri Norte, se desploma víctima de un ataque al corazón, para morir posteriormente en le hospital. En el momento se llegó a decir que había sido asesinado por los ultras del Spartak, después por el impacto de una bengala de Herri Norte.

Debido a este estado de psicosis artificial parece que el Gobierno Vasco, al no disponer de suficientes efectivos de la brigada móvil antidisturbios, tiró de lo que tenía a mano. Entre ellos agentes que habitualmente no ejercen de antidisturbios, como el fallecido que con 51 años al parecer estaba destinado en oficias, tenía algunos problemas cardíacos previos y para más inri llevaba sirviendo unas doce horas desde las siete de la mañana.

Un policía se desploma en medio de los enfrentamientos, fallecerá al rato en el hospital, víctima de un ataque al corazón

Hechos como estos demuestran que el Gobierno Vasco es incapaz de controlar sus propias calles ante un conflicto de baja intensidad desatado por sus cacharros locales. No hemos de ser hipercríticos con los ertzainas, que al fin y al cabo hacen lo que pueden atados de pies y manos por las autoridades vascas. De hecho "casualmente" este fin de semana han llevado a cabo una redada durante un concierto en el local de Herri Norte.

Imagen de la redada por parte de la Policía Municipal y la Ertzaintza; durante un concierto en el local de Herri Norte

Resulta que tanta matraca de medios vascos y televisiones para provocar una reacción de histeria barata respecto al supuesto el ejército de mil rusos nazis que habían luchado en el Donbass (¡a favor de Ucrania! según decían), para que al final quienes quienes desaten el verdadero "apocalípsis" en Bilbao sean los terroristas callejeros de siempre, incluso la propia Ertzaintza ha reconocido haber cometido un error controlando tan solo a los rusos mientras los borrokas locales campaban a sus anchas por Bilbao. 

Pero mientras se hable de malvados rusos, la gente se olvida de los muchos robos y agresiones que están siendo cometidos por norteafricanos y gitanos atraídos por las RGIs, en Bilbao han aumentado de un año para otro un 46% los delitos sexuales y los autobuses han doblado las paradas nocturnas para disminuir el camino a las casas de las usuarias, pero el alcalde peneuvero Juan María Aburto dice que Bilbao es una ciudad segura.

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Veremos si con la visita de los ultras del Olympique de Marsella dentro de un par de semanas los medios emprenden otra campaña de desinformación para asustarle a la gente de igual manera, más teniendo en cuenta que hace un par de años estos mismos ultras le corrieron a golpes a los herrinortes con barras de hierro y puños americanos. Me aventuro a decir que no caerá esa breva dado que se trata de una afición antifa de racailles morunos.

La hinchada proetarra Herri Norte en San Mamés, caracterizada por un alto consumo de litronas, porros y speed

Por último, lo que sucedería en cualquier lugar normal es que Herri Norte Taldea sería expulsado del estadio y aquel que llevase su parafernalia (su mismo símbolo emula al anagrama de ETA) sería sancionado con una multa cuantiosa. Pero eso no va a pasar ya que sabemos que la directiva del Athletic así como buena parte de su afición, son cómplices de los mismos, al ver con simpatía a los borrokos y sobre todo su ideología proetarra.

Hispano

1 comentario:

  1. La unica diferencia entre estos descerebraos, es que unos nacieron aqui, y otros alla.

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