lunes, 21 de marzo de 2016

Summus Pyrenaeus, un símbolo completo de la identidad de Navarra


En el tercer número de nuestra revista impresa considerábamos que era “el tema más polémico de nuestro pasado antiguo” y también “uno sobre el que se han dicho muchas tonterías impunes” (http://www.navarraresiste.com/2016/02/roma-domuit-vascones.html). Conforme avanzan los meses de gobierno abertzale y de resistencia miedosa o de simple sumisión al mismo, comprobamos que es verdad: les molesta que los romanos estuviesen aquí, que los vascones jamás se les resistiesen y que Roma dejase aquí su identidad y todos sus símbolos. 

Ya hemos explicado, creando polémica entre los que no suelen pensar sino balar, que las relaciones entre romanos y vascones fueron de amistad primero y de plena integración después, sin resistencia armada. Hemos citado, y puede explicarse en más detalle, que “cinco de las 35 vías romanas del llamado Itinerario de Antonino pasaban por territorio vascón”, con una gran abundancia de asentamientos, villas y templos, plenamente romanos y desde muy pronto, tanto en el ‘ager’ como en el ‘saltus vasconum’. De hecho, sabemos que molesta, pero los vascones lucharon durante más de cinco siglos, es cierto, pero A FAVOR de Roma: había vascones en el ejército romano al menos desde el siglo I a. C., por todo el Imperio. Probablemente ya en la II Guerra Púnica, y con seguridad desde las Guerras celtíbero-lusitanas de 154-133 a.C. los vascones combatían por Roma, y a la vez se impregnaban de romanidad, sin que Roma jamás impusiese ni pagase nada.

Tenemos en Navarra un monumento singular, casi en la displuvial pirenaica, que es la llamada ‘torre de Urkulu’. Durante siglos, desde la Edad Media hasta el Diario de Navarra del 20 de marzo, se han escrito y dicho muchas cosas sobre él. Muchas simplezas y algunas malintencionadas, también. No fue desde luego mausoleo de la ninfa Pyrene. Tampoco tumba de guerreros muertos en Roncesvalles. Aunque por costumbre (equivocada) se le ha llamado ‘torre’, no lo es, y no es una fortaleza franca, ni mucho menos navarra, ni nada parecido.

Todo en Urkulu es sorprendente, sin necesidad de inventar nada. Una enorme base cilíndrica o troncocónica de mampostería, que originalmente medía cuatro metros y medio al menos de altura y 19 y medio de diámetro, en la cima de una montaña sin utilidad militar alguna, pero visible desde ambos lados del Pirineo y sobre uno de los principales pasos posibles del mismo. Un símbolo, un recuerdo, una señal viva de lo que esta tierra es y no es.

En la Guerra Sertoriana. en 81-73 a.C., Quinto Sertorio, pretor de la Hispania Citerior, se subleva contra Roma ayudado por los celtíberos. Los vascones permanecen fieles a Roma y colaboran con ella. Luchando contra Sertorio, en el 74 a.C. Cneo Pompeyo inverna en Pamplona, reorganiza a los vascones y a los demás pueblos fieles de la zona, da su nombre a la ciudad y traza con claridad vías, rutas y señales. Sabemos por el Itinerario de Antonio que la vía romana de Asturica (Astorga) a Burdigala (Burdeos) atravesaba el Pirineo en el punto llamado Summo Pyreneo. No importa ahora demasiado saber si el cruce principal de la cadena montañosa por las comunicaciones romanas estaba en Oiasso (Irún), en el entorno de Quinto Real, en el Alto de Ibañeta junto a Roncesvalles, en Orbaiceta o hasta en el Irati. Probablemente todas estas opciones de cruce hayan ido alternando su importancia en la historia, como ahora. Pero todas tienen algo en común: en todas ellas se han ido encontrando, y más cada vez, restos romanos cada vez más antiguos e importantes, desde hallazgos numismáticos y cerámicos a un ara dedicada al Sol Invicto.

En Urkulu sabemos ya con certeza arqueológica hace más de 35 años –con la excavación dirigida por María Ángeles Mezquíriz y Jean Luc Tobie- que se trata de un monumento romano hecho ex profeso, conmemorativo de victorias y delimitador de posesiones. Con toda probabilidad, se trata de los restos del monumento erigido por Pompeyo en el límite de Hispania con la Galia, una entonces Galia aún no romana, señalando que desde allí y gracias a sus victorias imperaba la paz y la ley de Roma. Se ha perdido la parte superior del monumento, pero ahí queda éste como signo innegable de algo que a muchos molesta.


¿Y qué molesta? Molesta que, justo en el Pirineo navarro, se marque la frontera de… la España romana. Molesta que, sin discusión, por allí pasasen las principales vías romanas, sin resistencia ni oposición. Molesta que Pompeyo, en nombre de Roma, erigiese el mayor monumento de toda la posterior Navarra antes de los templos que precedieron a las iglesias y catedrales.  Molesta que, a los pies del Monumento de Pompeyo, el Camino de Santiago haya entrado durante más de un milenio en España.

Urkulu es Roma, es Camino, es Europa, es altar, es templo y es monumento. No hay resistencia, sino lealtad a la Ciudad y aceptación de su lengua, su cultura, su fe y y sus gentes. Urkulu es y será todo lo contrario de lo que querrían ver los que sueñan con una resistencia antiromana que nunca se dio o con una Navarra que nunca ha sido otra cosa que España. Por eso conviene echar un ojo de ven en cuando a aquel símbolo… no vaya a ser que en nombre del Cuatripartito lo quiten, o le den un sentido inventado.

CAIUS

viernes, 18 de marzo de 2016

Kale borroka, ¿meros “desórdenes públicos” o terrorismo?


Aunque casi nos habíamos olvidado de que este tipo de actuaciones terroristas también había golpeado nuestra tierra durante demasiados años, de nuevo Pamplona ha vuelto a ser campo de pruebas de los filoterroristas de Ikasle Abertzaleak; esa organización “alegal” en su día vivero de ETA.

Así que otra vez, aquí y ahora, la kale borroka; un concepto asociado al de “terrorismo de baja intensidad” que se empezó a generalizar en España, a lo largo de la última década del siglo XX, para encuadrar una nueva variedad –en su día- de terrorismo impulsado por la organización ETA y desarrollada inicialmente por una organización satélite denominada, con terminología pseudo-militar, «comandos Y». Una modalidad terrorista que, en principio, no perseguía causar muertes personales, de forma directa; perpetrando disturbios callejeros con cierta continuidad en numerosas localidades del País Vasco y Navarra.

Así, a lo largo de determinados fines de semana, de madrugada y, especialmente, con motivo de las fiestas patronales, grupos de jóvenes que llegaron a sumar hasta tres centenares recorrían las calles de una población concreta, quemando contenedores, apedreando establecimientos, lanzando cócteles molotov contra cajeros automáticos de determinadas entidades bancarias, y enfrentándose –en no pocas ocasiones- a unidades policiales antidisturbios. Durante varios años tales agresiones causaron un importante gravamen económico, condicionando la vida callejera de muchos barrios y localidades; hasta que la política antiterrorista de los dos gobiernos de José María Aznar afrontó de manera decidida -policial y judicialmente- estas acciones. El resultado fue un lento y progresivo declive, resultando detenidos y encarcelados varios cientos de jóvenes y huyendo al extranjero otro número elevado; siendo muchos de ellos finalmente procesados por diversos cargos de terrorismo. En su inmensa mayoría estaban vinculados a las diversas organizaciones juveniles del entorno del autodenominado MLNV: Jarrai, principalmente, y a las que le sucedieron una vez ilegalizada, Haika y Segi. No obstante, en su inmensa mayoría, hoy disfrutan de las mieles de la libertad…

Volviendo a su “praxis” material, recordemos cómo estos grupos ampliaron sucesivamente su espectro de operaciones, acosando a cargos electos constitucionalistas e, incluso, a algún nacionalista moderado; hostigando sus sedes políticas, comercios y domicilios, mediante lanzamiento de cócteles molotov, encarteladas masivas y llamativas pintadas insultantes; persiguiéndoles por las calles, amenazándolos por teléfono…

Además, conforme se fue acreditando policial y judicialmente, esta modalidad de «lucha callejera», «guerrilla urbana», o «terrorismo de baja intensidad», sirvió además como «cantera» y «escuela» de formación de futuros etarras.

En realidad no se trataba de una innovación táctica ideada por los estrategas de ETA, no en vano ya se había experimentado en otros territorios por diversas organizaciones terroristas: fue el caso del IRA, con ocasión de los prolongados «disturbios» acaecidos en Irlanda del Norte; por diversas facciones “laicas” y “fundamentalistas”, en las sucesivas Intifadas palestina; grupos de extrema izquierda en numerosas jornadas “antiglobalización”; etc., etc.

Pero lo de menos es su denominación. Si bien se trata de una variedad terrorista complementaria de la actividad fundamental, desarrollada por la organización «madre», sus objetivos son los mismos: la extensión del terror y de sus efectos, el miedo, el odio y el silencio. De hecho, en el caso de ETA, esta modalidad terrorista, conocida como kale borroka (lucha callejera), se inició en el contexto de la fase táctica denominada «socialización del sufrimiento», según los documentos elaborados por distintas instancias del autodenominado MLNV. En su impulso y desarrollo se perpetró la persecución de los sectores sociales percibidos como hostiles a sus propósitos. Y, en última instancia, pretendían que los «efectos nocivos del conflicto» alcanzasen al mayor número posible de personas; de modo que no existieran ciudadanos indiferentes.

Los analistas expertos en ETA observaron, de manera unánime, que en el relevo generacional experimentado por aquella banda todavía existente, ésta se fue nutriendo especialmente de individuos ya fogueados en la kale borroka. De hecho, en su mayor parte, los terroristas de ETA detenidos en los últimos años, incluso en la actual fase de “paro temporal”, procedían de este campo de pruebas, así como la mayor parte de sus dirigentes. Por ello se puede afirmar que la kale borroka, o “terrorismo al por menor”, era –y todavía lo es- la antesala de ETA, terrorismo al por mayor.

De «alta», «media» o «baja» intensidad, terrorismo es terrorismo. Cambian los fines inmediatos o los medios empleados; será otro el dispositivo organizativo y las técnicas desplegados. Pero comparten análogas estrategia, cultura y mentalidad. Y el mismo odio.

Además, este terrorismo, por si había alguna duda, también mata. Así sucedió con Ambrosio Fernández, un vecino de 79 años de Mondragón que, tras ser desalojado de su vivienda situada encima de una sucursal de La Caixa calcinada en un ataque de kale borroka perpetrado el 5 de enero de 2007, fue ingresado en el Hospital Txagorritxu de Vitoria, después de que la inhalación de humo y la espera en la calle complicara su ya delicado cuadro médico. Finalmente, tras casi dos meses de estancia en su UCI, falleció el 3 de marzo de 2007.

Ahora que Arnaldo Otegui, el “hombre de paz”, ya excarcelado, es propuesto desde diversas instancias como una figura decisiva para “resolver” el artificial y envenenado “contencioso vasco”, resurge la kale borroka. Ahora que se informa que algunos sectores separatistas se empecinan en justificar “la lucha armada”, cuando no retomarla incluso, también casualmente, resurge la kale borroka. Y en Pamplona. ¿Casualmente…?

jueves, 17 de marzo de 2016

Hacia la creación de guetos en los modelos de castellano


Es una tendencia que se viene observando sobre todo allí donde el modelo D (íntegramente en euskera) se ha establecido como hegemónico y es algo frente a lo que muchos han pasado de puntillas, quizás por miedo a ser tachados de "xenófobos" única y exclusivamente por exponer un hecho objetivo. Como venía diciendo, hace tiempo que en lugares del País Vasco y el norte de Navarra se vienen produciendo situaciones en las que los hijos de minorías o inmigrantes se concentran de forma proporcionalmente excesiva en torno a centros públicos de enseñanza en castellano y esto último no es una casualidad.

En parte es comprensible que al tratarse generalmente de minorías con carencias económicas severas, estos opten por la educación pública. Otro factor que también hay que tener en cuenta es que la tasa de natalidad entre la población inmigrante es sensiblemente mayor, lo que explica que hayan más hijos de inmigrantes de lo que proporcionalmente le correspondería a este tipo de población, si su tasa de natalidad no doblase a la de los españoles autóctonos. 

El hecho que a cualquiera le llamaría la atención es que los hijos de estas minorías se concentren sobre todo en torno a la educación pública en castellano. Por poner un ejemplo concreto: Vitoria es la capital vasca que tiene una mayor proporción de población extranjera (aproximadamente un 9%) y cuenta con 19 centros educativos en los que los alumnos inmigrantes suponen más de un 30% del total del alumnado, siendo todos ellos menos uno, centros pertenecientes a la red pública. Esta situación de masificación se acentúa aún más en tres centros que superan el 50% de alumnado inmigrante, y otros cuatro que llegan  superar incluso el 80% del total.

No es de extrañar que los padres de estos niños sean pragmáticos y decidan educar a sus hijos en castellano, siendo esta una lengua inclusiva que permite comunicarse con más de 500 millones de personas en todo el mundo; frente al euskera, una lengua exclusiva con la que a penas te puedes llegar a comunicar con un millón de personas. Por no hablar de los alumnos de origen latinoamericano cuya lengua materna ya es el español, es normal que sus padres no vean prioritario el que sus hijos aprendan una lengua que a penas aumenta el círculo de personas con las que puedes hablar, dado que uno se puede comunicar en castellano con el 90% de los vascoparlantes.

Pues bien, estos hechos están siendo utilizados y van a ser utilizados por los abertzales. De forma involuntaria esta situación supone una sibilina forma de desprestigio hacia los modelos de educación pública en castellano que se traduce en que haya padres cuya lengua materna no es el euskera, pero que decidan matricular a sus hijos en el modelo D para evitar la sobre-representación de hijos de extranjeros u otras minorías en torno a los modelos  públicos en castellano. Es comprensible que los padres no estén mucho por la labor de meter a sus hijos en clases sobrepobladas de inmigrantes con un nivel educativo generalmente inferior a la media y que rezaga al resto de la clase. 

Una posible solución a eso sería la inserción de los niños con menor nivel educativo en grupos de adaptación curricular, de forma que los alumnos de una clase queden igualados por lo alto y no por lo bajo. Si la demanda de educación en castellano siempre va a ser mayoritaria entre la población inmigrante, es necesario buscar formulas para que el modelo educativo en su conjunto no se convierta en un gigantesco gueto.

Por la contra y ante esta situación, la propuesta de asociaciones de padres de marcado carácter abertzale consiste en ampliar el modelo D a todo el sistema educativo, de manera que nos encontremos efectivamente con un sistema de inmersión lingüística íntegramente en euskera para todo el mundo con la finalidad de disimular el problema. Bastante poco les importa el hecho de que haya hijos de inmigrantes que ya tienen problemas para adaptarse al castellano, como para obligarles a hablar una lengua que por ejemplo en Vitoria a penas habla el 15% de la población de forma ambiental. 

Al final todo esto es una excusa más para imponer un modelo monolingüe euskaldún que vaya desde los 0 años y para esto ya está dando los primeros pasos en Pamplona EH Bildu, que ha expulsado a los niños de dos guarderías de Pamplona para imponer modelos de inmersión lingüistica euskalduna, tan sólo es una toma de contacto, sólo es el principio.

La enseñanza en vasco en aquellos lugares donde se ajuste a la realidad social y cultural ha de ser una opción para aquellos que lo quieran y no una imposición para aquellos cuya lengua materna es castellano desde tiempos inmemoriales. De la misma manera en que unos padres se han negado a abandonar las guarderías infantiles de Pamplona que Bildu sus lacayos pretenden asimilar al modelo euskérico, sólo nos queda luchar y hacer valer nuestros derechos ligüísticos y educativos para con nuestros hijos como españoles que son.

Hispano

miércoles, 16 de marzo de 2016

San Jorge euskaldunberri, con 4 preguntas y sin dragón


El 14 de marzo, sin comerlo ni beberlo, el consejero Mendoza ha dado una gran alegría a la escuela de Navarra. Gracias a él y a la bienamada presidenta Barkos se van a invertir en los años que quedan de legislatura 17 millones de euros en nuevas obras y reparaciones de escuelas e institutos. Magnífico.

La verdad es que hacía falta, porque hay centros completamente saturados de alumnos, sin espacio para más (especialmente en la Ribera y en algunos lugares de la periferia pamplonesa), y algunos muy deteriorados por su mala gestión, su mal diseño o simplemente por el paso de los años con otras prioridades.

¿Ah, que las prioridades no son esas? Nooo, no, aunque lo parezca. Un nuevo y maravilloso Instituto-IESO. Bien. Costará más de 5 millones de euros y está ya pensado. Bien. Será junto a la Estación, es decir cerca de todo, en una parcela del polígono 7 del barrio de San Jorge que cederá el Ayuntamiento de Pamplona, con una superficie de  8.745,40 metros cuadrados y 4.300 construidos. Bien. Pero las prioridades del cuatripartito de Mendoza son las que son: el centro de San Jorge atenderá sólo la demanda de enseñanza en euskera, o sea de modelo D. Sólo y exclusivamente. ¿Está eso bien?

Una pregunta, para empezar. ¿Y si la demanda insatisfecha en Pamplona es mucho mayor en inglés que en euskera, por qué se atiende sólo al euskera y se bloquea el inglés vehicular? Porque al Cuatripartito de Bildu-Geroa le interesan ciudadanos vascoparlantes, no su felicidad o su formación.

Otra pregunta, para continuar. ¿Cuántas familias vascoparlantes hay en esa zona con hijos en edad escolar y demanda de enseñanza en euskera insatisfecha? La respuesta es sencilla: NINGUNA. Los pocos vascoparlantes reales de Pamplona son masivamente euskaldunberris que lo son además por razones políticas, y todos escolarizan ya a sus hijos en vascuence. Excusas.

Una pregunta molesta. ¿Y qué hará Mendoza si, mientras él se gasta más de 5 millones en propaganda euskaldún en algún centro de la Ribera hay un accidente mortal por obras no hechas o si alumnos con demandas de escolarización en castellano o en inglés tienen que ir fuera de la pública? No hará nada y dirá… mejor no pensar qué dirá.

Y por último una pregunta que no lo es. Dice que va a poner CUATRO líneas de ESO en modelo D, ¿respetará sus propias ratios y hay 400 alumnos euskaldunes esperando ansiosamente y sin clase esta obra? ¿O quizá va a crear líneas de ESO con menos de 25, y de 18, y de 8 alumnos por aula? ¿Es que en San Jorge, bajo este santo nombre, Mendoza va a hacer el milagro de los panes y los dragones?

¿San Jorge, euskaldún? Un guerrero del siglo III, romano de Capadocia, patrón de Inglaterra, de Aragón, de Etiopía, de Grecia, de Georgia, de Portugal (en parte), de Lituania, de Rusia (y de Cataluña) ahora dará nombre a un Instituto euskaldún en una Pamplona que habla masivamente castellano. Un santo cristiano que apadrina las ciudades de Génova, Moscú, Milán (en parte), Friburgo, Lubliana (y Barcelona) va a inspirar un instituto público creado por un Cuatripartito laico que no adora a los santos. El santo patrono de los Boy Scouts, que celebran su fiesta el 23 de abril, presidirá un IESO sin grupo scout.

Parcela donde se construirá el nuevo instituto

Eso sí, en una cosa sí hay coherencia: San Jorge es también patrono de los gitanos de Europa del Este, y ya que los hay en el Norte de Pamplona podrán ir al IESO San Jorge. Si eligen el Modelo D y adoran el euskera, claro. Está bien, porque en la zona hay más familias hablantes nativas de caló, de rumano y obviamente de árabe que de euskera navarro. Pero la política es la política, y San Jorge sabe mucho de esto. Y eso que Mendoza y Barcos no han leído sobre esto a Ángel María Pascual.

Ahora lo que queremos saber es qué dicen los caballeros de la Tabla Redonda, también ellos inspirados por “San Jorge, el que mató al dragón”.

lunes, 14 de marzo de 2016

Izquierda aberchale y sionismo

Entre los años 1931 (fecha de la fundación de la organización) y 1948 (fecha del reconocimiento y por tanto nacimiento del Estado de Israel) operó en territorio del Mandato Británico una organización paramilitar (es decir, terrorista) bajo el nombre de IRGUN (en hebreo ארגון, abreviatura de HaIrgun HaTzva'i HaLe'umi BeEretz Yisra'el, הארגון הצבאי הלאומי בארץ ישראל, "Organización Militar Nacional en la Tierra de Israel"). Es necesario aclarar que el sionismo nació como una ideología nacionalista hebrea que ya en el siglo XX giró a la izquierda, que no tiene nada que ver con la religión judía, contando además eran de corte laicista.

Anagrama de la organización paramilitar terrorista de corte ideológico sionista IRGUN

En mayo de 1945, derrotadas las potencias del eje, un grupo de ex-miembros de las milicias del Gobierno Vasco en la guerra civil, gran parte de los cuales participaron de alguna manera en la invasión aliada de Francia a partir del "Desembarco de Normandía", formaron un batallón que más tarde se conocería como el "BATALLÓN ROTHSCHILD", nombre que adoptaron por estar ubicado su cuartel general y campo de entrenamiento en el Castillo que la familia de financieros de origen sefardita Rothschild tenía a las afueras de París. Los instructores fueron oficiales del ejército estadounidense principalmente, y el objetivo era crear un maquis vasco que junto al maquis marxista invadiera España y derrocara a Franco. Obviamente los separatistas vascos colaborarían a cambio de obtener una República Vasca independiente de España.

Pues bien, una parte de los miembros del Batallón Rothschild fundaron, apoyaron, financiaron o instruyeron a una organización que se fundó en 1958 con el nombre de ATA (Aberri Ta Askatasuna, es decir, Patria y Libertad), pero que al poco cambiaría la primera letra A por la E, dando resultado a la ya tristemente conocida como ETA. Una primera ETA que, si bien nació "oficialmente" como una escisión de las juventudes del PNV, sin embargo fue apoyada, entrenada y cofundada también por miembros del ya mencionado batallón (el cual a su vez dependia del Gobierno Vasco "en el exilio"), así como por algún sector del clero vasco, dando lugar a una organización que inicialmente estaba inclinada políticamente hacia el conservadurismo y la derecha, si bien, en poco tiempo giró hacia el izquierdismo radical y el ultra-progresismo que hoy todos conocemos, o más bien, padecemos.

El escudo de la Baronía de Rothschild que coronaba la entrada del "Château"

Los lectores se preguntarán que tendrá que ver el Irgun israelí con la ETA. Pues bien, para muchos jóvenes pertenecientes a EGI (juventudes del PNV en aquel entonces), o simplemente simpatizantes del separatismo vasco, la proclamación en 1948 del Estado de Israel supone un ideal a seguir de cara a conseguir un hipotético Estado Vasco independiente. La lucha armada del Irgun, para este grupo de iluminados sectarios resulta todo un ejemplo a seguir. Asimismo, la obra "La Revuelta", del sionista Menahem Beguin se convierte en su biblia política. A fin de cuentas el sionismo, al igual que el nacionalismo vasco, carecía de una base solida para su aspiración soberanista, y tuvo que inventarse de la nada unos supuestos derechos de hacia casi dos mil años. En el caso del nacionalismo vasco es peor, ya que ni siquiera tiene una base histórica de hacía dos mil años.


Pero no solo en los cachorros del PNV surgirá una auténtica pasión por el sionismo, también entre los fundadores de ETA el ejemplo a seguir era el del irgun/sionismo, una ideología que mediante la utilización de la lucha armada había conseguido crear un Estado de la nada. Y no solo las tácticas terroristas son lo que encandila las mentes de estos fanáticos terroristas; la recuperación y resurgimiento del hebreo como lengua del nuevo Estado supone todo un ejemplo con el cual convertir el vascuence o euskera en la esencia de la "etnia vascongada".

Este cambio en la mentalidad del nacionalismo vasco resulta fundamental, ya que el propio Sabino Arana puso por encima de todo la raza vasca, sin darle al euskera la importancia que hoy tiene entre sus herederos políticos. Arana afirmó que "Muchos son los euskerianos que no saben euskera. Malo es esto. Son varios los maketos que lo saben. Esto es peor. Gran daño hacen a la patria cien maketos que no saben euzkera. Mayor es el que le hace un solo maketo que lo sepa. Para el corazón de la Patria, cada vasco que no sabe euzkera es una espina; dos espinas cada vasco que lo sabe y no es patriota; tres espinas cada español que habla euzkera". Un texto como el reflejado no es el de una persona que considera el euskera como una prioridad fundamental y la base de su "construcción nacional", sino más bien subordinada a una raza como elemento esencial de su soñada euskalerria.

José Luís Álvarez Emparanza, (Txillardegi), conocido aparte de por su militancia etarra como "experto" en materia lingüística, considera que el futuro Gobierno Vasco independiente debe impulsar la inmersión lingüística del euskera, a imitación de lo realizado por los israelíes en relación al hebreo. Por cierto, otro "intelectual" y "lingúista", a la par quel ocultista y neopagano Federico Krutwig contribuirá a impulsar siguiendo la estela de Álvarez el "nacionalismo de lengua" frente al "nacionalismo de raza" de los hermanos de Arana, táctica que les ha dado un resultado que no se puede negar. 

A la lucha armada o inmersión lingüística anterriormente mencionadas también habrá que añadir como tácticas "copiadas" al sionismo el cambio de topónimos, aunque haya que inventarse su versión euskerica como es el caso de las localidades de la Ribera de Navarra. Y el revisionismo histórico reescribiendo los manuales y libros de historia con autores afectos a la causa, otra táctica más copiada importada del sionismo. En realidad, no hay ninguna táctica social, cultural y en definitiva política que el nacionalismo vasco no haya copiado del sionismo político.

Para los totalitarios separatistas la capital rivera se debería denominar "Tutera", nombre falsamente euskerico que jamás ha existido en la história. Los nombres con los que se registra en la documentación histórica de los años 1119-1121, son Thudela, Totela, Tudela, Tudella, Tutela, Tutele, Tutella y Tutellam, en ningún caso Tutera con R.

Si el tema no fuera tan grave, y nuestro futuro no corriera tanto peligro, no solo resultaría anecdótico, sino que incluso tendría una nota de humor. Porque no solo en los orígenes del izquierdoaberchalismo se pueden rastrear simpatías de estos totalitarios separatistas hacia el sionismo, en la actualidad destacados personajes bildutarras como Jon Iñirratu, el opusdeista Rafael Larreina, Pello Urizar o Karmelo Landa, por poner algunos ejemplos, han manifestado públicamente su simpatía y admiración hacia el sionismo. Lo más curioso, o perverso, del tema es ver como la izquierda aberchale públicamente se posiciona a favor de Palestina, mientras que sus dirigentes en secreto todavía hoy idolatran al mayor enemigo de los palestinos: el sionismo político y el Estado de Israel.

Alberto Spektorowsky efusivamente saludado por Karmelo Landa, el cual tiene a su izquierda al dirigente bildutarra y máximo lider de la moribunda Eusko Alkartasuna Pello Urizar.

¿síndrome bipolar o estafa intelectual? murales aberchales a favor de Palestina, mientras que por otro lado consideran a Israel todo un ejemplo a seguir.
Viriato

viernes, 11 de marzo de 2016

NavarraResiste.com v.2.0


La web NavarraResiste.com tendrá apartir de ahora una nueva imagen para seguir defendiendo nuestros valores y principios de siempre. ¡Viva Navarra española!

jueves, 10 de marzo de 2016

Unas pintadas como síntoma


Vienen apareciendo por Pamplona y comarca, estos últimos días, algunas pintadas al viejo uso; pero, en esta ocasión, con un sentido totalmente distinto al que estamos habituados.

En los tan lejanos como mitificados años de la Transición, calles y pasajes subterráneos fueron objeto de un furor pintarrajeador; afeándose con una ingeniosa variedad de eslóganes políticos de todas las tendencias, especialmente las más extremistas.

El fenómeno decayó rápidamente, salvo en su empleo, más artístico de manera progresiva, por parte de los grupos que persistían en sus radicalismos; especialmente nacionalistas filoterroristas, anarquistas, nuevas tribus urbanas alineadas con el denominado “antifascismo”, etc.

Y esta decadente moda entroncó con la irrupción de los grafiteros; devenidos, en algunos casos, en los más altos exponentes del arte urbano…, patrocinado incluso por no pocos ayuntamientos y algunas empresas que se las daban de “modernas”.

En Navarra estamos aburridos de todas ellas; no en vano, esta práctica pervivió mucho más aquí que en el resto de la hispana geografía patria; aunque excepciones, y muy notorias, las hubo y las habrá. Además, concurre la circunstancia de que en su inmensa totalidad siempre vienen siendo de la misma orientación citada: filoterroristas de todas las siglas del autodenominado MNLV, anarquistas, algunas de la comunista EGK. Y eso era todo: una práctica en declive… hasta hoy mismo.

Pero lo sorprendente del caso es que el signo de estas neo-pintadas es totalmente distinto al predominante en décadas anteriores. Veamos qué dicen: “Stop euskoMatrix”, “Stop naZionalismo”, “Barcos kolaboracionista”, etc. Y rubricadas únicamente por una letra, la N, inscrita en un círculo: ¿Navarra?, ¿navarros?, ¿navarrismo?, ¿navarridad?, ¿Nabucodonosor?

Tal exhibición de creatividad subterránea y semiclandestina, ¿es legal? Pues seguramente sus autores estarán infringiendo alguna que otra ordenanza municipal. ¿Legítimo?, faltaría más Pero lo que nadie puede discutir es que son una guarrería.

Además de destacar la rapidez con que los servicios municipales de Pamplona están procediendo a su eliminación, (Sr. Asirón, ¡no prive a la ciudadanía de este arte popular y vanguardista!), estas pintadas son un síntoma: el de un sentimiento de orfandad.

Sus autores -tratando de realizar un ejercicio de empatía- se deben sentir abandonados por los partidos y demás organizaciones que mantienen, a duras penas, la bandera de la navarridad en esta coyuntura histórica realmente nueva y, sobre todo, peligrosa. O dejémoslo en “inquietante”.

En las calles y pueblos de Navarra apenas se ven banderas españolas. Las navarras, por su parte, figuran en su inmensa mayoría en edificios oficiales y, dentro de poco, nos invadirán las ikurriñas de la Comunidad vecina. Muchas más, todavía. Para que nadie tenga dudas de lo que nos espera.


La presencia española o navarrista apenas es visible en calles y pueblos. Es decir, la navarridad carece de visibilidad; ese concepto tan de modo como el directamente relacionado de empoderamiento. Por el contrario, el separatismo panvasquista luce músculo en librerías, centros culturales, peñas, entidades públicas, los muros de toda Navarra…

Estos gamberros, acaso sea la mejor manera de definir a estos aventureros un poquito trasnochados, han recurrido a las pintadas -tal vez- por falta de medios; pues con otros recursos, sin necesidad de exponerse a una detención, multa consiguiente y escarnio mediático, se puede llegar a mucha más gente. Por ejemplo: una fotografía de las que ilustran este comentario, subida a una red social, puede ser visualizada y compartida por muchas más personas que las que pasen por delante de unas pintadas que, seguramente no mirarán, en muchos casos desaprobarán –por guarras-, y en otros tal vez no comprendan en su significado real.

O, también, pueden haberlo hecho por el deseo de experimentar una descarga de adrenalina matutina…, lo que tampoco es para despreciar pues ello significa, al menos, que están vivos y con ganas.

Más, con toda seguridad, estos gamberros se han lanzado a la madrugada, al frío, la soledad y la incertidumbre, para protestar a su manera, intentar visibilizar una Navarra en retirada y estado de derribo (simbólico, pero también material; tiempo al tiempo), ¡resistir!; sí, esa palabra que tanto miedo y reservas genera.

Vienen produciéndose otros algunos signos de reacción ante el actual estado de cosas. Es el caso, sin ser exhaustivos, de los colectivos que han respondido a la exposición blasfema y  provocadora de Abel Azcona; perpetrada con bendición de Asirón y utilizada a modo de termómetro del estado moral del “enemigo” navarrista y su capacidad de movilización. Y Sociedad Civil Navarra. Y algunos blogs. Y un creciente número de activistas en redes sociales. Y padres de familia, muy solos, protestando por la imposición totalitaria de que han sido objeto ellos y sus hijos en la enseñanza controlada por un Gobierno de Navarra al servicio del adoctrinamiento filoterrorista y separatista. 

Pero, ¿es suficiente? Porque, lo que respecta a los partidos navarristas (UPN, PPN y Ciudadanos), ni se les ve ni se les espera. De hecho, el único partido-movimiento que se ha hecho un poquito presente en las calles navarras, con sus características pegatinas y en esas movilizaciones callejeras antes mencionadas, es la pequeña CTC; quien al contrario de esos partidos al uso, al parecer entiende que la batalla por la hegemonía cultural, simbólica y política de Navarra debe darse no sólo en las páginas del diario de Cordovilla o en algunos cenáculos de Madrid, sino también en la calle. Y quien dice calle, afirma cultura, edición, símbolos públicos, etc.

Gamberros, efectivamente, pero, bienvenidos sean.

miércoles, 9 de marzo de 2016

¿Masonería en Navarra?

Controvertido tema el de la masonería, al tratarse de sociedades "discretas", como les gusta autodefinirse a los "hijos de la luz", cabiendo polemizar mucho acerca de su estructura, pensamiento y objetivos, sin bien no es la finalidad del presente artículo. Cabria preguntarse si la masonería tiene alguna presencia en Navarra en la actualidad, pues tal y como queda acreditado en la obra de Víctor Manuel Arbeloa “La masonería en Navarra, 1870-1945”, hasta mediados de los años cuarenta del pasado siglo llegaron a operar en el territorio del viejo reino hasta cinco logias (Logia Faro del Norte nº 28, Logia Resolución nº 209, Logia Vega del Cesar, Logia Luz de la Montaña nº 82 y Logia Justicia nº 59).

Masonería regular

Ante una "discreción" masónica que cada vez más se va mostrando al público, contamos con la primera aparición pública de la masonería navarra en prensa precisamente con una esquela publicada el diario de navarra el 10 de junio de 2014, y nada menos que del hermano del actual maestro de la logia Pro Libertate nº 181. El 15 de marzo de 2015, mediante un articulo a dos páginas en el citado diario, se presentaba públicamente a la sociedad navarra la masonería regular, es decir, asociada a la Gran Logia Unida de Inglaterra.  La consagración, por cierto acto privado exclusivo dirigido a miembros de la Orden, se realizaba el 28 de marzo de 2015 con la presencia del gran maestre  de la Gran Logia de España, Oscar de Alonso.




Imagen de la esquela masónica del hermano del maestre de la Logia Pro Libertate y también masón Angel María Fuentes de Cía.



Recortes del artículo a dos páginas publicado por diario de navarra con la presentación pública de la logia Pro Libertate.

Masonería irregular

Pero ahí no queda todo, la presencia masónica en Navarra no se circunscribe únicamente a la logia Pro Libertate, también existe otra logia operativa en la Comunidad Foral, la logia Xavier Mina nº 70, perteneciente a la Gran Logia Simbólica Española, mixta, liberal y agnóstica, más cercana a la masonería francesa, y por lo tanto, a la masonería irregular. Es más revolucionaria e izquierdista en lo político, y si bien a diferencia de la anterior, es una logia que no se ha publicitado en prensa ni ha realizado ningún acto al exterior, frente a la presentación pública que si realizo la otra logia en un acto abierto al público en el Palacio de Condestable días antes de su consagración, visitando su página web se puede hacer una idea acerca de la misma.

Como ya se ha comentado, masonería irregular, liberal, agnóstica, mixta, que incluye el archiconocido lema de la revolución francesa, que adopta el nombre de un personaje navarro un tanto discutible (y por supuesto masón, como no podía ser menos), siendo lo más interesante su uso del euskera en sus comunicaciones, incluso anteponiendo el vascuence al castellano en sus entradas del perfil de facebook, lo que puede llevar a especular la tendencia ideológica de sus miembros.




Organizaciones pantalla de la masonería


Aparte de otras logias o agrupaciones masónicas que pudieran operar en Navarra y todavía no se hayan dado a conocer,  existen otro tipo de agrupaciones que si bien no son estrictamente masónicas, los expertos en la materia los consideran con buen juicio "organizaciones pantalla" de la masonería. Dentro de estas organizaciones pantalla estarían dos grupos bastante conocidos; los lions o club de los leones, y el Rotary International o Club Rotario.

En concreto, en Pamplona, desde hace unos años opera el Club Rotario, cuyas teóricas finalidades son la promoción de idiomas y las actividades filantrópicas/solidarias, cuestiones ambas en la línea de la masonería. Llama la atención visitando su página la cantidad de cargos públicos de primer nivel que han pasado por las actividades de este discreto y selecto club, compuesto por personas de alto nivel profesional y económico




Si bien los miembros del Club Rotario siempre afirman en público que no se trata de una organización masónica, siendo verdad dicha afirmación, no significa que no tenga vinculaciones con la masonería. Masones fueron sus fundadores, como masones son muchos de sus miembros. Comparten principios, objetivos y actividades, a fin de cuentas, los lions y los rotary fueron fundados con el objetivo de aumentar la influencia de la masonería en la sociedad más allá de la rigidez típica de la masonería.

Viriato

lunes, 7 de marzo de 2016

Sobre la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias

¿Padece usted de “catetismo monolingüe”, y no lo sabía? Si es así, no se preocupe. El euskogobierno de Navarra, con el médico Koldo Martínez ayudando desde el Parlamento, van a venir a curarle.  En el fondo, nos van a recetar la misma medicina que ya se ha administrado en otras CC.AA. como Cataluña, pero que aquí puede resultar desconocida. El objetivo es, en última instancia, curar un monolingüismo para transformarlo en otro, con más o menos anestesia según los signos de sufrimiento del paciente.  Entre uno y otro hito, se trata de hacer pasar a la sociedad por una fase de bilingüismo forzado, para lo que no van a escatimar ni recursos económicos ni la propaganda que haga falta, como estamos viendo en esta especie de convalecencia en la que estamos sumidos actualmente, a la espera de recuperar la salud que nos prometen.

Para conseguir su objetivo, el euskogobierno se va a basar en las recomendaciones del “Cuarto Informe sobre Lenguas Regionales o Minoritarias” del Consejo de Europa, emitido por un Comité de Expertos preocupados por la conservación del patrimonio cultural allí donde se encuentre. 

Conviene recordar que dicho Consejo de Europa no es ninguna institución de la Unión Europea como la conocemos, sino una organización internacional de la que España forma parte como casi todos los estados del continente, incluida Rusia y Armenia, por poner dos ejemplos.  Se funda en 1949 con el fin de fomentar la cooperación europea para la mejora de las condiciones de vida de la ciudadanía, y su labor normativa se caracteriza por limitarse a aspectos específicos de la protección de los bienes culturales, para que los convenios adoptados complementen los textos generalistas del ámbito universal. 


¿Y por qué se supone que hay que hacer caso a esas recomendaciones? Porque España ya firmó en el año 1977 su adhesión a este organismo, y ratificó en el año 2001 la “Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias”, que es el documento marco que justifica los informes posteriores que los expertos han ido emitiendo. 
   

Entonces, ¿cuál es el problema con este Informe?  La cuestión es que sus conclusiones se prestan a tal manipulación y tergiversación que estas actitudes son aprovechadas por todas las administraciones e instituciones separatistas, sin excepción. Algunas comunidades autónomas se han remitido al Informe para reclamar políticas de plena inmersión lingüística en las lenguas regionales, pudiendo negar el derecho a recibir la enseñanza en español a los que así lo deseen. Esto es una manipulación de lo que se dice realmente, de lo que establece la propia Carta originaria y de los compromisos adquiridos por España al ratificarla.  Es más, algunos expertos piensan que tales políticas van en contra de las recomendaciones de la UNESCO sobre enseñanza en lengua materna, contra la “Convención Europa de los Derechos Humanos”, la “Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea” y la “Declaración Universal de Derechos Lingüísticos” (art. 24).  

En realidad, lo que el Informe y la Carta pretenden es proteger la riqueza cultural, expresada a través de los idiomas regionales, en el lugar donde se hablen. La Carta no se concibe como un instrumento de protección de los “derechos lingüísticos”, término que no se menciona. Así, las lenguas regionales son percibidas como elementos quizás amenazados (por tener menos hablantes), que necesitan un determinado grado de protección para que no desaparezcan totalmente. Esto mismo se ha hecho también con otros elementos del patrimonio cultural, por ejemplo, los monumentos (“Carta de Venecia” de 1964) o bien los elementos inmateriales como las tradiciones religiosas (Convención de la UNESCO de 2003), así que se incluiría dentro de la misma lógica protectora del patrimonio cultural. 

 
En otro orden de cosas, mirando a nuestro alrededor, hay países como Francia que nunca ha llegado a ratificar dicha Carta, por ser contraria a los principios enunciados en su Constitución. Así que no todos los países están dispuestos a obedecer recomendaciones que no son vinculantes.  Ya en 1999, el Consejo Constitucional francés emitió sus reservas a la ratificación, ya que consideraba que la Carta atenta contra los principios constitucionales de indivisibilidad de la República Francesa, de igualdad de los ciudadanos ante la ley y los servicios públicos, y de unidad del pueblo francés. Es decir,  no son cuestiones de matiz, sino de grave calado.  Después de haberlo discutido mucho a lo largo del año 2015, el Senado francés rechazó finalmente su ratificación, recordando que los principios fundamentales de la República se oponen a que se reconozcan derechos colectivos a cualquier grupo cuando aparecen definidos por su origen, cultura, lengua o creencias.



Volviendo a nuestra tierra, el día 4 de febrero de 2016, en el marco del pleno de control al Gobierno en el Parlamento Foral, la portavoz Ana Ollo respondió, a una pregunta de Geroa Bai, que “es voluntad de este Gobierno velar por la garantía de los derechos lingüísticos de la ciudadanía de Navarra” y señaló que “el Ejecutivo seguirá por el camino de atender las recomendaciones del Consejo de Europa sobre las lenguas minoritarias”.   Para añadir que “el euskera necesita un proceso de recuperación del que toda la ciudadanía de Navarra se beneficiará”. 

El médico Koldo Martínez mostró su alegría porque, según dijo, "por primera vez en nuestra historia se atienden las recomendaciones del Consejo de Europa. Son los primeros seis meses del nuevo Gobierno, un Gobierno volcado en un cosmopolitismo enriquecedor, que nada tiene que ver con el catetismo monolingüe de gobiernos anteriores. Este Gobierno trabaja de verdad por hacer realidad los derechos de todos los navarros”. 

Ahora juzguen ustedes si, de todo lo dicho, de verdad pueden deducirse las palabras de la Sra. Ollo y del Sr. Martínez, y si necesitan curarse de alguna enfermedad cuya existencia desconocían.

Calíope

jueves, 3 de marzo de 2016

Disidentes de la izquierda abertzale pretenden volver a la violencia terrorista


Parece que algo está cambiando en Navarra: la gente opina en una mayor libertad que en años pasados, la oposición política pasea por la calle sin escoltas, en las redes sociales el discurso separatista ha dejado de ser monotema, las bandas de chusma callejera abertzale comienzan a ser desarticuladas... En definitiva todos estamos construyendo poco a poco una Navarra más libre, de una vez ya sin terrorismo etarra (que no terrorismo de baja intensidad, que sigue existiendo) que atenace las libertades de sus ciudadanos. La izquierda abertzale está en el poder, sí, pero está claro que acabarán cayendo por su propio peso y también que el pisar moqueta les está aburguesando. Quizás en este proceso aprendan a defender de forma pacífica sus ideas ya de por si defectuosas.

Sin embargo todo esto le molesta a muchas personas dentro de la propia izquierda abertzale, tanto que se están produciendo movimientos internos de forma sibilina con la finalidad de congregar a los militantes más descerebrados, aquellos que echan en falta la violencia terrorista para acallar a quienes no piensan como a ellos les gusta. La violencia es su única razón, sin la razón de la fuerza ellos no son nadie.

La semana pasada salía a la luz un documento que elementos de la izquierda abertzale no oficial estaban haciendo circular con toda la discreción, pero parece que no la suficiente. En el mismo se llamaba a retomar la violencia para lograr la independencia de Euskal Herria, como vemos no es que se hayan roto la cabeza demasiado, puesto que es la línea que la izquierda abertzale oficial ha venido defendiendo y defiende, desde hace más de 50 años; solo que si ahora no defiende la violencia terrorista es porque en primer lugar no puede ejercerla (debido a la acción polical) y en segundo lugar, a que no les conviene de cara a la galería mostrarse como los psicópatas que son, esto les restaría votos.

Entre otras cosas, este documento intervenido también ofrece consejos técnicos a los potenciales militantes de una nueva facción violenta abertzale, como por ejemplo instrucciones de seguridad para sortear la vigilancia policial y anuncia que se le harán llegar a sus adeptos manuales para la realización de ataques y sabotajes. A pesar de que se refieren a ellos mismos como "el proyecto" o "la organización", las fuentes que han hecho público este documento afirman que lo más probable es que se trate de elementos pertenecientes a otros grupos disidentes ya identificados en la prensa como ATA o IBIL.


Como iba diciendo, estos grupos de disidentes ya han llevado a cabo actividades de proselitismo a favor de la violencia abertzale, conocido es el caso de IBIL (caminar) un grupúsculo nacido en Vizcaya en el año 2012 y que se extendió a Navarra, siendo la apología de la violencia terrorista en ambientes cerrados abertzales la principal de sus actividades.

Fermín Sanchez Agarruza, un etarra y ex-profesor de un colegio público de Urdax; sería uno de sus principales líderes, habiendo saltado a la prensa en el año 2014 el abandono de su puesto de trabajo para buscar en el sur de Francia apoyos y armas para retomar la actividad armada por su cuenta y al margen de ETA. Este friki, que se despidió de sus alumnos con una nota escita en élfico y euskera, estuvo moviéndose durante algún tiempo por el sur de Francia, hasta que tuvo un toque de atención por parte de la propia ETA, exhortándole a que abandonase su intentona de crear una escisión en la izquierda abertzale.

Más reciente es aún el rebrote de kale borroka vivido en noviembre del año pasado, cuando fueron quemados 8 autobuses públicos del bizkaibus en Vizcaya. Este ataque fue asumido mediante pasquines y un correo electrónico por un grupo desconocido, que pedían la amnistía para los presos de ETA, una reivindicación clásica de la izquierda abertzale que auténticos psicópatas asesinos se vayan de rositas. A este ataque se suma otro en Lujua (Loiu) el pasado año 2014 y que se saldó con la quema de 5 autobuses, utilizando el mismo modus operandi y reivindicaciones. Ambos ataques se saldaron con daños que causaron perdidas millonarias en las arcas municipales.


No por no ejercer la violencia de forma oficial, la izquierda abertzale pasa a ser la buena ante el surgimiento de estos grupos residuales de descerebrados que ahora mismo no representan una amenaza inminente (más que para su propia inteligencia). En nuestras manos queda entonces dar la batalla de las ideas para que los abertzales -más o menos violentos- no consigan sus objetivos, lo intenten por las buenas o por las malas.

Hispano

miércoles, 2 de marzo de 2016

Otegui: cómo convertirse en víctima


Está muy de moda hablar de terroristas llamándoles “presos políticos”, y no sólo terroristas, sino militantes de partidos con vinculaciones claras a bandas armadas. ¿Es Leopoldo López un terrorista? Respeto otras opiniones, pero calificar de terrorista a un simple economista y líder de una oposición democrática me parece digno de personas con cierto retraso mental. 

¿Es Arnaldo Otegi un preso político encarcelado por sus ideas? Otegi pertenecía al brazo político de ETA (Herri Batasuna) que únicamente se dedicaba a exponer sus reivindicaciones mediante el sistema democracático mientras la banda terrorista se dedicaba a quitar de en medio a los que se oponían a sus medidas totalitarias. 

Por este simple hecho no consideraría a Otegi un preso político, llamarle escoria cobarde y terrorista sería mucho más apropiado. En 1977 se descubrió su relación con ETA político-militar y huyó a Francia. ETA político-militar se divide en 1984 y Otegi decide permanecer en ETA militar. Otegi fue detenido en Francia en 1987 y fue puesto en libertad provisional tres años después tras cumplir la mitad de su condena pero en ese mismo año es acusado por el secuestro del diputado Gabriel Cisneros (UCD) y se le sumó la condena del secuestro de Abaitua, cumplió condena hasta 1993.

En 1994 Otegi se presentó en la lista de Herri Batasuna por Guipúzcoa y fue imputado numerosas veces por casos de enaltecimiento al terrorismo. No sería hasta 1998 cuando este cerdo terrorista empezó a vomitar condiciones de “paz” mediante el pacto de Estella, en el que se exigiría un cese de la violencia de ETA. Lo que a todos les parecía tan bonito, no era más que una cortina de humo para conseguir el objetivo de ETA de otros métodos, al fin y al cabo era un subordinado de la banda. También mencionar que se le ha visto en numerosos funerales de terroristas con delitos de sangre y en actos de homenaje a ETA.


Después de este episodio en la repugnante vida de este bastardo surgieron una serie de procesos judiciales con pruebas más que evidentes, que acusaban a Arnaldo de pertenencia a banda armada, injurias a la corona y enaltecimiento al terrorismo entre otros delitos. Toda la gente que aboga por la paz y cree que Arnaldo Otegi es un preso político es la misma que se niega a condenar la violencia de ETA y tiene pesadillas con el famosísimo “terrorismo de estado”. No nos engañemos, ni Otegi era un preso político ni la gente que le defiende es demócrata, toda esa gente pertenece al mismo colectivo que logra que la extrema izquierda este gobernando en Pamplona, que esté en el congreso y cuyo objetivo es instaurar un soviet en España. 

Un mensaje para Arnaldo y sus acólitos, si realmente quieres que haya paz y que lleguemos a tomar en cuenta tus palabras (yo sinceramente no lo voy a hacer), prueba a condenar la violencia de ETA, podría ser un buen comienzo.

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martes, 1 de marzo de 2016

10 niños navarros y un privilegio euskaldún


El consejero Mendoza y la presidenta Barkos cumplen por una vez su palabra: en la prematriculación de los niños de 3 años para el curso 2016-2017, que se ha realizado estos días, en la zona no vascófona se han aceptado solicitudes de inscripción en el modelo D. Es decir, que el Gobierno del Cuatripartito concede a las familias del Sur de Navarra convencidas de elegir el vascuence como idioma para la escolarización de sus hijos e hijas el privilegio de hacerlo.

¿He dicho privilegio? Así es. De los 6.075 niños y niñas nacidos en 2013, 2016 Educación recibe 5.866 instancias de prematrícula, 3.530 para la red pública y 2.336 para la concertada. En toda la zona no vascófona, se han recogido un total de 40 solicitudes para la escolarización en modelo D en la red de centros públicos. Cuarenta de niñas y niños de 3 años, mientras que la opción correspondiente (optar al modelo G, en castellano) ni se plantea en la zona vascófona. Por tanto, siendo un derecho creado para una minoría exigua y por razones ideológicas, hay que llamarlo privilegio.

Cuarenta de 6.075. Pero el euskera, piedra angular de la ideología nacionalista, es la prioridad del Gobierno de Geroa y Bildu. Y que pague Navarra. 14 niños de Tafalla, Olite, Barásoain, Artajona y Berbinzana darán lugar a una nueva línea educativa en Tafalla.  13 peticiones de Andosilla, Lodosa, Mendavia y Viana (que pertenecen a diferentes áreas educativas, por cierto) servirán por las buenas o las malas para crear una línea D en Lodosa. Y 10 solicitudes de los valles bajos del Aragón y del Arga, es decir que legitimarán, por voluntad de Mendoza, una línea de modelo D en Caparroso o Peralta. En los más de 40 kilómetros que van de Carcastillo-Figarol a Funes, incluyendo Murillo el Fruto, Mélida, Santacara, Caparroso, Murillo en Cuende-Rada, Marcilla, Falces, Peralta, Villafranca, Cadreita y Milagro hay diez niños cuyas familias quieren eso; en una zona no demasiado euskaldún ni ahora ni nunca. Pero no todos los navarros tienen los mismos derechos.

Es más,  a todas las familias de cualquier lugar y de cualquier edad que elijan el modelo D, incluso donde no se han atrevido a crear una línea segregada, se les pagará transporte y comedor, cueste lo que cueste. No deja de ser notable porque si alguien quisiese lo mismo para estudiar e o en inglés en la otra zona se le diría que no. ¿Y por qué hace esto Mendoza? Él mismo lo ha dicho: “la ley establece que las navarras y navarros tienen derecho a estudiar en castellano o en euskera, que nada tiene que ver con ningún programa educativo complementario que se pueda ofertar ni en la red pública ni en la privada”. Eso significa que, gracias a la pésima Ley del Vascuence y a su sectaria modificación vigente, no existe un derecho a la escolarización en inglés o con el inglés vehicular (PAI, por ejemplo), y sí el derecho a que se creen líneas D en toda Navarra, con o sin demanda, para difundir, que no preservar, el euskera batua y la ideología abertzale por desgracia hoy a él aneja en Navarra.

Visto desde las cifras tiene su gracia Barkos: 'La prematriculación refleja la realidad de una población que quería un modelo en euskera'. DIEZ alumnos lo merecen todo, a cualquier precio. La petición mayoritaria ha sido en cambio la escolarización en inglés, y esa, la del PAI, no merece la misma atención, ha visto cómo se paraliza el PAI, cómo se cierran escuelas infantiles en Pamplona y cómo en general ni se respeta ni se ofrece en la zona vascófona. ¿Cuál es la conclusión? Hay que enseñarles a contar y hay que explicarles que los privilegios no valen mientras digan que vivimos en democracia.

Caius