miércoles, 22 de noviembre de 2017

Derroche y discriminación en Navarra: eukaltegis, técnicos de euskera, bai euskarari... (1ª parte)


En la mal llamada zona mixta de Navarra hay una exigua minoría vascófona y eso es lo que ha convertido (por decisión política) en la práctica a esta zona hispanófona monolingüe en bilingüe por arte de birlibirloque.

"Ze Berri?" es una revista que fomenta el eusquera y que supuestamente no es política. La pagamos con nuestros impuestos por medio del Gobierno de Navarra, de los servicios de euskera de varios ayuntamientos navarros y hace menos tiempo se ha sumado la Universidad de Navarra. En su número 127 (ZEBERRI-127.pdf), el último, hay dos aspectos que reseñar.

Por un lado hay un artículo titulado "Jokin no se mea". En él se plasman las quejas de un abertzale intolerante que opina que Navarra no es normal porque el vascuence no es obligatorio "al menos" como asignatura entre los escolares de toda Navarra y cosas así. El eusquera, si es que se habló en zonas de Navarra por la mayoría de sus habitantes, por ejemplo en zonas como Tudela o Fitero, eso fue más o menos a la vez que cuando en Soria se hablaba celtíbero o en Valencia íbero.

Sea como fuere es una injusticia y barbaridad imponerlo. Pretender "normalizar" su situación no es normal y atenta contra los derechos de la mayoría de la gente. No me imagino a nadie sensato pedir recuperar el fenicio en Cádiz, Málaga, Cartagena o Ibiza. Eso es lo que plantea este tipejo en su artículo "Jokin no se mea" de la revista abertzale "Ze Berri?". Realmente no importa si se ha hablado euskera mayoritariamente hace 3000, 100 ó 20 años.

Por satisfacer a una minoría no se puede conculcar los derechos de la mayoría. Desde "Ze Berri?" se asevera, como prueba de que el euskera era mayoritario en tal o cual población, que se pedía párroco euscaldún (vascófono). Para empezar la gente de entonces no pedía que le mandasen curas euscaldunes por política como ahora. Pedían ese perfil de párroco euskaldún porque sólo hablaban euskera o a duras penas hablaban la lengua navarro-aragonesa mayoritaria.

En cambio ahora se pide un médico o un barrendero... euskaldun por política porque ya hace tiempo que no hay euskaldunes monolingües. Con la excusa de dar derechos a minorías se conculcan los de los demás poniendo la barrera del euskera para acceder a puestos de trabajo e incluso para mantener los ya existentes.

Según este elemento, que hubiera un grupo de gente que hablaba eusquera en tal lugar o tal otro lugar "es la prueba" de que el euskera era mayoritario ahí.

Yo conozco distintas personas que hablan euskera y viven en Zaragoza y en Madrid, pero eso no hace euscaldunes a ninguna de las dos ciudades como nos cuentan en "Ze Berri?" que acontecía con ciertas localidades en la Navarra medieval. Mucho menos se puede pretender que para hacer valer sus derechos exijan que allí donde vayan los vascohablantes haya trabajadores vascófonos.

No sería respetar sus derechos, sería pisotear los de los demás, porque la inmensa mayoría no tiene por qué aprender a hablar euskera con esa persona, puesto que ya habla español. Y esa injusticia de solo dar trabajo a los euscaldunes por unos supuestos derechos mal entendidos está causando una terrible discriminación laboral al 85% de navarricos.

Un derecho muy importante es que un funcionario sea capaz de redactar en español y que lo haga de forma gramáticamente correcta y ortográficamente correcta. Puesto que los que entran al puestico pasan un examen de euskera, pero a la hora de la verdad interactúan en el puesto de trabajo mayoritariamente en español, no es de recibo que no pasen un examen en español en el que se tenga en cuenta su forma de exponer, redactar... y su ortografía dando por hecho simplemente que saben el idioma.

No puede seguir habiendo dos varas de medir. No vale cometer faltas de ortografía en español al redactar informes y mantener el puesto como si nada y menos aún adquirir el puesto sin ni pajolera idea de gramática y ortografía española. En un lugar como Navarra donde el 85% no sabe ni papa de vascuence no se puede ser laxos con la manera de expresarse y redactar en el idioma abrumadoramente mayoritario: el español.

También hay que tener en cuenta de que si COMO EXTRA el conocimiento de otra lengua tiene que dar puntos esa debe ser el inglés al menos en ciertos ámbitos, pues por ejemplo hoy en día las instituciones sanitarias reciben informes de protocolos antivirales... y aunque vengan de Italia vienen en inglés.

Kontseilu, el partido político disfrazado de institución lingüística, ya lleva años pidiendo la oficialidad del euskera en toda Navarra. No, eso no es igualdad, pues poner legalmente al mismo nivel, el vascuence y el español, en un territorio donde habla vascuence bastante menos del 3% es privilegiar a la minoría que por el engañoso derecho a ser atendidos en euskera, todos, instituciones y empresas privadas, tienen que contratar a vascófonos (o sea abertzales). Y los demás o aprenden eusquera o al paro. El resultado es que la minoría pisotea los derechos de la mayoría.

Y eso es lo que está pasando en la zona mixta de Navarra y en la vascófona. Ahora el Gobierno de Navarra va a intentar aplicar esta injusticia en el conjunto de Navarra, bajo falsas premisas de hacer respetar derechos de minorías. Y las mayorías, ¿qué? No cuentan un pimiento.

Pamplona, Cizur Mayor, Barañáin, Villava, Burlada, Estella, Tafalla... no somos bilingües y sin embargo en la práctica toda la cartelería está en bilingüe y otro tanto pasa con las ofertas PÚBLICAS (el euscogobierno quiere hacer igual con las privadas). NO SOMOS BILINGÜES, al menos no de vascuence.

Que un 15% de la población sea capaz de hablar eusquera (aunque sólo la mitad quiera utilizarlo de continuo) no hace a esa población, ni en la Edad Media ni ahora, una población bilingüe. Es una población monolingüe con una escasa minoría bilingüe.

La segunda lengua más hablada de Navarra no es el vascuence, sino el inglés. 

Aquí no se pretende proteger una lengua, se pretende crear una nación. Los nacionalistas en Navarra están desesperados porque el vascuence va a menos y por eso paralizan o desaceleran la creciente demanda y oferta de inglés y ponen el vascuence como requisito en la administración para que todos se pongan a estudiarlo si quieren un  puesto de trabajo.

Al principio "solo" (sic) será obligatorio el euskera en la administración, pero después la administración extenderá su conocimiento a la empresa privada. Ya lo están haciendo fuera de Navarra con el catalán y el eusquera.

Están empeñados en expandir el eusquera porque saben que en toda academia (euscaltegui) y colegio no se enseña simplemente una lengua sino que se adoctrina en una ideología excluyente. ¿De qué se sorprenden de que el euskera cause tanta aprehensión?

Ze Berri?, una revista política, como tantas instituciones políticas disfrazadas de culturales, no debería recibir un solo céntimo de ayuntamientos o Gobierno de Navarra. Tampoco programas como Bai euskarari, que, entre otras cosas, hace que el ayuntamiento de tu municipio te pague el cartel de tu comercio si lo pones en bilingüe.

No hemos nacido ayer, la gente que se cambia el cartel no es que lo quiera tener bilingüe, sino que quiere cambiar el cartel viejo por uno nuevo y que lo pague el ayuntamiento, o sea, todos los vecinos. No entraré más a detallar las injusticias que promueve el programa Bai Euskarari. Lo malo es que cuando ves que has votado por un alcalde no nacionalista y firma estos convenios y se hace la fotico... se te queda una cara...

La misma cara que se te pone cuando ves el euscaltegui de tu pueblo o barrio que si tiene 10 aulas, 5 no se usan, dos son la secretaría y la recepción. El euscaltegui es la academia privada de euskera que adoctrina en nacionalismo (dicho esto con conocimiento de causa) y que vive del despilfarro de las subvenciones del gobierno.

Pamplonica

El rebaño de Uxue


Todavía tenemos reciente,  justo ahora nueve años la quiebra de Lehman Brother, se data en esa fecha el comienzo la mayor crisis económica y del sistema financiero de la historia. El euribor al 5,5 % , cierre de líneas de crédito, estrangulamiento de recursos financieros y caída de ventas. Con un sistema económico y financiero artificial y frágil, no sólo en España sino en medio occidente y con la nefasta experiencia de las cajas de ahorro controladas por las administraciones ocurre que en nuestra iluminada comunidad foral nuestros prodigiosos dirigentes políticos en el poder se plantean crear una banca propia, "made in" Navarra, que haga "país" y que "controle" mejor a quien ayuda y "dirija" su poder en favor de las empresas y particulares que tengan la ikurriña en su balcón , hablen y atiendan a sus clientes con prioridad y en la intimidad en euskera, patrocinen el Oinez, etc, etc, etc ...

Estamos hartos de tanta y tanto tonta y tonto  ... ! Se dice así no ? Nuestras empresas necesitan seguridad y crédito exterior, nuestros hijos educación y valores universales, nuestros nietos progreso y libertad. 

El crecimiento económico y mejora de empleo no se soluciona creando un "país" de ayudas, rentas sociales, educación y sanidad selectivamente pública, creando más estado o mega administración y mucho menos creando una Banca "Nacional". Ahí tenemos los ejemplos de Cuba, Venezuela, Corea del Norte, etc. 

Draghi dijo en julio de 2012 que el Banco Central Europeo estaba preparado para hacer lo que fuera necesario para proteger al euro y afirmó "créanme, será suficiente". Unos meses más tarde Angela Merkel en una reunión con empresarios españoles hizo la referencia a que Europa representa el 50 % del gasto social de todo el mundo con una población cada vez más envejecida. Draghi obligó a sanear a la banca podando las ramas reviradas y enfermas  y fortaleciendo las grandes y sanas y Merkel continuó con su política de menos impuestos y más empleo como Rajoy en España. Parece que los buenos resultados y su evolución positiva les están dando la razón. Navarra está en camino de tener el 25 % de la población con más de 65 años y una edad media de 43 años, un par de puntos menos que la alemana. El estado de bienestar y las pensiones no tienen que depender exclusivamente de las decisiones de avezados ignorantes en economía como nos encontramos en los socios del cuatripartito en Navarra, de seguir así castigando la fiscalidad en empresas , autónomos y familias y creando un germen de llamada para clases sociales desprotegidos y acomodadas estamos listos, mejor dicho arruinados. Merkel baja impuestos y genera confianza justo lo contrario a Cataluña y Navarra. Seremos los siguientes en espantar a las empresas y generar más desconfianza en los emprendedores y familias; llevamos camino de ello. 

Por favor señores de Geroa Bai rectifiquen aún a sabiendas que su gobierno se deshaga. Será bueno para el futuro de los navarros y navarras aunque ustedes pasen a la oposición. "El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para no llegar a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del estado"  Marco Tulio Cicerón. Año 55 antes de Cristo. 

Una colaboración de Cabezudo

martes, 21 de noviembre de 2017

Elaboración del “relato” del terrorismo: cobardía, hipocresía y cinismo


Un nuevo frente de la omnipresente “batalla de las ideas” se encuentra en pleno fragor: nos referimos a la denominada “elaboración del relato del terrorismo”.

Ésta viene siendo desarrollada desde diversas instituciones, generalmente de carácter académico, con notables aportaciones de instancias de cierta sociedad civil y de los autonombrados “operadores” internacionales especializados en “conflictos”. Este significativo movimiento socio-ideológico cuenta con el decidido impulso -material y legislativo- de las administraciones hoy ocupadas por exponentes de la izquierda abertzale y sus compañeros de viaje. Son muchos, pero destacaremos, aquí en nuestra tierra, a uno de estos grandes actores bien instalado en el Gobierno de Navarra: Álvaro Baraibar Etxeberria, director general de Paz, Convivencia, Derechos Humanos y Propaganda, dentro del Departamento de Relaciones Ciudadanas e Institucionales del que es Consejera Ana Ollo Hualde

De tal modo, viene desplegándose, desde hace unos pocos años, un lenguaje intencionalmente equívoco (conflicto, relato, memoria, sufrimiento compartido, socialización, orillas) cuyo objetivo no es otro que el de la imposición de una hipócrita y deseable “equidistancia moral” ante el presunto “conflicto” y su “resolución”. Y, con ella, la desactivación y neutralización de cualquier autoridad individual o colectiva capaz de señalar la existencia del bien y del mal.

El mar de fondo en el que navega esta estrategia es el mismo que, en líneas generales, ilustra nuestra sociedad posmoderna: una perplejidad generalizada cargada de posverdades y microrrelatos; unidos por su rechazo de toda moral objetiva. Así, cualquier moral y ética únicamente tendrían virtualidad privada. Sería el Estado, por medio de sus voceros mediáticos autorizados, los únicos cualificados para señalar qué está bien y mal: lo admisible y lo punible; lo actual y lo superado; lo que se lleva y lo que retrae; lo que vende y lo que no.

Estamos hablando, efectivamente, del relativismo. Y con ello no nos referimos sólo a ese latiguillo del que, obispos y algunos clérigos, todavía se sirven para intentar orientar a sus ovejas en el desasosiego de estos tiempos. Estamos pensando en su expresión práctica y cotidiana que todo invade; facilitando el asentamiento de cualquier tipo de comportamientos inducidos desde los poderes reales. De tal manera, lo que antaño podría entenderse como un grave atentado contra los intereses y las necesidades de la comunidad, ahora se oferta como un “nuevo derecho” individual o social que debe protegerse desde la discriminación positiva; otro instrumento de lo “políticamente correcto” hoy. Bien y mal no existirían. Tampoco moral ni ética. “Todo depende del color con que se mira”. Lo importante son “las experiencias”. “Y a vivir, que son dos días”. ¿Comerse el coco? ¿Para qué?

Sin duda, desde tales perspectivas, cualquier comportamiento puede debatirse, admitirse e incluso protegerse. En tamaña deriva, los casos son múltiples, pero ello permite que muchos afirmen, sin sonrojarse, que el “terrorismo” de ayer, hoy sería “autodefensa popular” o “vigilantismo social”. Pero, ¿estamos hablando sólo de meras palabras?

Asumido por el marxismo cultural, por las factorías radical-progresistas, y con toda la artillería del mundo abertzale y sus colaboradores de la “galaxia” Elkarri/Lokarri y sus numerosos epígonos institucionalizados, esa “elaboración del relato del terrorismo” pretende, básicamente, modificar los registros morales de la colectividad. Ello allanaría la despenalización de buena parte de los actos de terrorismo ya juzgados y condenados y la exploración de medidas de gracia; además de obtener una legitimidad política y moral para el proyecto totalitario de los terroristas, sus amigos, y compañeros de viaje.

La palabra clave es equidistancia. ¿Objetivo?, que la “mentalidad común” reflexione y comparta, más o menos, las siguientes ideas-fuerza: «Hubo un tiempo en el que el Estado español perpetraba diversas “violencias políticas” (policiales, parapoliciales, laborales, ecológicas, de género, etc.). En respuesta a tanta injusticia, determinados colectivos se habrían defendido cómo pudieron (la banda ETA, Solidarios con Itoiz, Comandos Autónomos Anticapitalistas, Iraultza, Jarrai, FRAP, etc.). Hubo excesos por ambas partes. Pero también mucha generosidad y buena intención, especialmente entre los rebeldes. Y mucho sufrimiento: muertos por ambas partes, inválidos de por vida, viudas, familias con hijos encarcelados a 700 kilómetros de su casa, accidentados, enfermos por contaminación». A partir de tales premisas ya es posible falsificar la historia, distorsionar la realidad, cambiar los comportamientos colectivos, confundir los espíritus, mercadear con el dolor real, prostituirse en el intento.

Este “relato”, pese a su extensión, es falso desde sus primeras premisas; empecemos por la primera de ellas.

Hubo unos agresores, los asesinos y sus numerosos cómplices, que libre y voluntariamente decidieron lanzar una campaña terrorista –con todas sus consecuencias- al objeto de instalar una “república socialista, vasca, independiente y euskaldún”. Ya fuera en el régimen franquista, a lo largo de la “Transición” o en una democracia del 78 ya instalada y consolidada, los terroristas persistieron en su estrategia; muy conscientes de que se trataba de una vía de muerte y dolor. Semejante estrategia siempre fue la misma; pero no pararon hasta comprender y asimilar que no era posible conseguir sus objetivos con tales medios. Por puro interés: ni generosidad, ni arrepentimiento alguno. En definitiva: asesinaron, coaccionaron, amenazaran y destruyeron la convivencia colectiva -sin remordimientos, ni reparar en daños de cualquier tipo- en aras de su ideal. Nadie les obligó. Organizaron y armaron una máquina formidable al servicio de la muerte y el terror “porque les dio la gana”; pudieron optar por otras alternativas. Entonces, ¿cómo equiparar el sufrimiento de cualquier víctima a la del verdugo que se prepara concienzudamente para ser eficaz en sus asesinatos fríos, cobardes, por la espalda e, incluso, tras torturarles?

Si las premisas son falsas, el relato consiguiente será una gigantesca impostura.


Las víctimas, inicialmente, fueron ignoradas y apartadas; después, despreciadas y silenciadas; tardíamente, instrumentalizadas por unos y por otros. Que las víctimas mantengan, durante tantos años y vicisitudes, la cordura y el sentido común, su capacidad crítica y tan altísima ejemplaridad, fue y es una suma casi infinita de actos heroicos.

Además de esta maniobra, propia de una ingeniería social que pretende sustituir ciudadanos por productores/consumidores acríticos y manejables, otra tendencia creciente es la de la rápida desmemoria social. Para muchos jóvenes, el terrorismo de ETA es cosa del pasado: no lo vivieron. Para otras generaciones más veteranas, se trata de algo a olvidar, pues sigue resultando “desagradable”, e incluso “superado”. No en vano, “hay que vivir”, mirar al futuro.

Así las cosas, toda iniciativa desarrollada por las víctimas del terrorismo, o quienes les apoyen de alguna manera, debe conocerse, difundirse y apoyarse; sin pretensiones de ningún tipo.

En Navarra ETA asesinó y mucho. No pocas de aquellas víctimas fueron personas procedentes de aquel tradicionalismo que, antaño, fuera una de las señas de identidad colectivas de esta tierra y sus gentes. En este contexto de desmemoria, manipulación y hartazgo, con demasiado dolor y sufrimiento sin cura en tantas familias rotas, Víctor Ibáñez Mancebo ha escrito un libro que nos toca muy de cerca: Una resistencia olvidada: tradicionalistas mártires del terrorismo (Ediciones Auzolan, 228 páginas, Córdoba, 2017). El libro se puede solicitar en el correo info@edicionesauzolan.net al precio de 22 €. El autor estará presente en una tertulia sobre el relato del terrorismo el próximo miércoles en Pamplona.


Este domingo tendrá lugar también en Pamplona otro en recuerdo a la primera víctima de ETA en Navarra, pero a este homenaje le dedicaremos un artículo completo avanzada la semana.


Es nuestra obligación: ante la desmemoria, el mercadeo y la tergiversación; estaremos con las víctimas siempre. Frente a la mentira y la manipulación. Memoria, dignidad y justicia.

Sila Félix

lunes, 20 de noviembre de 2017

La influencia del navarroaragonés sobre el español (1a. Parte)


¿Deberíamos recuperar la lengua navarro-aragonesa en La Ribera, Zona Media y zonas de La Montaña?

La respuesta es un rotundo no, pero eso es lo que han hecho los euscolocos con el eusquera. Han pretendido recuperar una lengua, muerta en la mayor parte de Navarra. Y todavía no se rinden, es más, ahora pretenden hacerla oficial en zonas que no se hablaban hace, no ya siglos, sino milenios, si es que se llegó a hablar.

Los euscolocos alegan que hubo hablantes en La Ribera en la Edad Media. Claro, alguna familia suelta habría que hablaba vascuence, pero es que también la habría en Zaragoza, Madrid o Sevilla, como hoy en día. Sin embargo eso no implica que fuera la lengua única ni mayoritaria, ni en el sur ni en el norte de Navarra.

En Navarra la lengua mayoritaria era el idioma navarroaragonés (conocido como romance navarro), hoy llamado aragonés a secas, que solo se mantiene en la parte más septentrional de la autonomía baturra.

Vídeo explicativo de la historia del navarroaragonés:

Aquí dejo una lista de palabras aragonesas hecha por baturros de Teruel. Algunos vocablos ya son parte del español estándar, otros sólo se usan en Navarra, Aragón u otras zonas donde se hablaba alguna variante del aragonés. Los vocablos de este primer párrafo más o menos están en español estándar:

Barrenau (loco), clarión (tiza), escogorciarse (romperse algo de una caída), galán (apuesto), machorra (hembra estéril), malagana (malestar), garza (urraca), zurriago o zurriaga (látigo), poyete (banco de piedra), escopetiau (rápidamente), esmorrarse (golpearse en la boca), zoquete (torpe de entendederas), zarrio (desastrado), pasmau (alucinado), pedrusco (piedra grande)...

Los aumentativos usco y usca son muy característicos del español oriental (antiguamente navarroaragonés) que va desde Navarra hasta Murcia.

Reino de Pamplona con Aragón y La Rioja. Esta es es área de origen donde se hablaba idioma navarroaragonés.

La lengua común navarroaragonesa ha facilitado que desde antaño se haya forjado una identidad común entre las tres modernas autonomías y que los navarros de entonces hayan adquirido el castellano con facilidad y naturalidad y en el proceso darle su aportación navarra (con las de otras partes de España) hasta convertirse en español. Con las grandes aportaciones que el romance navarro ha dado al español, decir que es la lengua de Castilla es faltar a la verdad, carecer de rigor.

Por eso que los académicos prefieren referirse a nuestro idioma como castellano, cuando nace en ese mini Condado de Castilla, burgalés, cántabro y alavés, o cuando Castilla se expandió por todo el centro de España. En cambio los académicos prefieren hablar de español en el momento en que pasa a otros reinos españoles, no sólo porque deja de ser patrimonio exclusivo de Castilla, sino porque la influencia es mutua y muchas veces triunfan como español estándar los elementos y rasgos no castellanos sobre los castellanos.

Estos otros vocablos son en buena parte de ámbito antiguamente navarroaragonesparlantes:

Jada (azada), liza (cordel), palometa (polilla), picaraza (urraca), pindonguiar (callejear), guiñote (juego de cartas), istentinos (intestino), lámpara o lamparón (mancha en la ropa), limaco (baboso), lumia (arpía, mala mujer), lorza (acumulación de grasa), macarra (chulo), mocé (chaval), mendrugo (ignorante), muermo (callado, aburrido), murga (sonido molesto), muga (límite), pella (coliflor), pingo (callejero), venau (chiflado), pretar (apretar), rasca (frío), refajo (prenda de abrigo, baja falda), repantingarse (tumbarse), roña (suciedad), roñoso (avaro), rusiente (al rojo vivo), tragalabas (comilón), ceporro o cepurro (torpe), zopenco (poco habilidoso)...

Son de uso común en nuestras autonomías, aunque alguno ha triunfado también en el español normativo.

Paicer (parecer) y piazo (pedazo) son dos palabras navarroaragonesas que se van relegando a zonas rurales de Navarra, Aragón, Albacete... Paicer (parecer) es un verbo navarroaragonés que se usa en Navarra, Aragón, Tuéjar (Los Serranos, interior de la C.Valenciana), Castilla la Mancha... Alguno podría fruncir el ceño y decir que son simplemente formas incultas de hablar. Y yo hago una pregunta retórica: ¿cómo se dice pedazo en inglés?

Lo cierto es que el latín "pittacium" dio el español "pedazo", el navarroaragonés "piazo" y el inglés "piece". El inglés no es una lengua romance, sino germánica, pero es la más latinizada de su familia lingüística por antigua influencia de la Iglesia Católica y especialmente por la conquista normanda. Por decirlo lisa y llanamente, las lenguas se forman cuando sus hablantes empiezan a hablar mal la lengua estándar. Así el español, el francés, el italiano... son formas de "hablar mal" el latín. 

El español es nuestra lengua, no es una lengua extraña ni extranjera. La hablamos 567 millones de personas y sigue sumando millones de hablantes. El español no es ninguna imposición de Castilla. De hecho es el resultado de la fusión del primitivo castellano con el navarroaragonés y el bable o asturleonés. El español hay que protegerlo y fomentarlo tanto en las zonas mayoritariamente hispanófonas monolingües de Navarra (en La Cuenca de Pamplona y de ahí al sur), como en las vascófonas-hispanófonas bilingües, es decir la zona más al norte e incorrectamente denominada zona vascófona.

Hay mucha gente de la zona vascófona que quiere que sus hijos tengan todas las materias en español y tienen que recorrer distancias kilométricas para que se les imparta las clases en el idioma que es oficial y reconocido por la Constitución. No hay derecho. En cambio para los 4 gatos que quieren estudiar euskera en La Ribera el euscogobierno les ha engatusado con transporte y comedor gratuito porque no había forma de que se apuntaran a vascuence. Pon esos medios en La Montaña y verás cuántos se apuntan.

¿Cuándo va a haber un partido que proponga construir colegios en la zona vascófona que impartan únicamente la lengua oficial de España para dar derechos a esos escolares? No basta con proponerlo en campaña si no se cumple.

Navarra ha hablado diferentes lenguas: latín, celta, árabe, vascuence, navarroaragonés, gascón... Esto lo corrobora nuestro léxico y nuestra toponimia, entre otros campos.

El español es una lengua mestiza que refleja en su vocabulario y pronunciación este hecho. E insisto que la aportación navarra no ha sido menor. Lo navarro está bien reflejado en el español.

Los mexicanos antiguos hablaban diferentes lenguas, entre ellas azteca y maya. Hoy en día 120 millones de mexicanos hablan español. Nadie sería tan insensato de intentar hacer de México un país bilingüe o incluso peor, monolingüe de nahua o maya.

La mayor parte de navarros hablamos español y en consecuencia queremos que sea la lengua abrumadoramente predominantemente en todos los ámbitos, incluyendo la toponimia y la cartelería. No se puede seguir con esa situación de bilingüismo irreal que se refleja en diferentes señales y placas de calles, pues no somos una sociedad bilingüe. Asumamos la terca realidad. 

Dejarle a los nacionalistas pensar que la zona mixta era bilingüe ha traído lo que tenemos ahora. Una cantidad enorme de carteles donde ya no se cortan en poner la versión en euskera en negrita o en lugar más destacado y donde, cada vez más, incluso sólo aparece la versión en euskera. Ya vale de bilingüismo irreal. Ya vale de que accedan a los puestos de trabajo los que hablan euskera antes que el resto por el mero hecho de saberlo. Basta ya.

Pamplonica

viernes, 17 de noviembre de 2017

Ni Trump, ni Putin, ni Le Pen, ni el Brexit: el vendaval que puede arrasar la UE se llama Puigdemont


La Unión Europea constituye en la actualidad la asociación de 28 Estados europeos que han mancomunado una serie de competencias, existiendo una línea de pensamiento y acción política en grandes sectores de dichos Estados que pretenden convertirla en un Estado Federal. De ahí que la tan cacareada "construcción europea" signifique eso, la voluntad de ciertos sectores políticos, económicos y de poder de transformar una asociación de Estados en un único Estado. En los últimos años, por distintas razones y factores, hemos asistido a ciertos desafíos hacia la construcción europea, como el Brexit (la posible aunque poco clara salida del Reino Unido del club comunitario y proyecto estatalista), el triunfo en USA de un candidato anti-UE como es Donald Trump, o el auge electoral en numerosos estados miembros de fuerzas denominadas "populistas" a derecha e izquierda que plantean distintas trabas (desde el abandono de la UE hasta su reforma) a la marcha actual de la Unión Europea y su vocación federalista.

Con independencia de las opiniones que cada cual tenga con el proyecto europeísta/comunitario UE, lo cierto es que, a día de hoy, ni el Brexit, ni Trump ni el auge "populista" han dinamitado ni puesto en jaque a la UE ni al proyecto de integración europea, simplemente lo han puesto en cuestión y en el debate público. De hecho, en principio con el tándem Merkel y Macron en el poder, en principio, su intención es relanzar el proyecto. Sin embargo, sorteados todos los conjuros de las elecciones holandesas, francesas y alemanas, llegan los separatistas catalanes y abren la caja de Pandora con los mil y un truenos que podrían suponer una amenaza, no solo a España y otros Estados miembros de la UE sino incluso, a la existencia y continuidad del propio proyecto comunitario.

Desde el ingreso de España en la UE nos hemos acostumbrado a convivir con una situación bastante anómala, ya que un Estado miembro mantiene una colonia dentro de otro Estado miembro, de hecho, no olvidemos que Gibraltar está reconocido por la ONU como una "colonia" del Reino Unido dentro de España y susceptible jurídicamente conforme al derecho internacional de descolonización. No es la única situación anómala en el seno de la UE, ya que el Reino Unido siempre ha sido un estado bastante desleal con la UE, pero también otras graves anomalías no resueltas como el caso de Chipre, isla-Estado que a día de hoy sufre una división y ocupación de parte de su territorio por el ejército turco (un requisito para su integración en la UE era que resolviera el conflicto, cosa que no hizo y Bruselas miró para otro lado). Curiosamente el Brexit, lejos de perjudicar a la UE y al proyecto de integración europea, le permite quitarse a un socio incómodo, desleal y poderoso, lo que, una vez sorteados los problemas electorales en varios países de peso dentro de la UE, debería dar lugar a una época dorada para los europeístas más entusiastas.


A todo esto llega un tal Carles Puigdemont y lo fastidia todo intentando internacionalizar un falso conflicto y, para más lío, va y se refugia en Bélgica. El problema del desafío lanzado por los secesionistas en Cataluña es doble:  por un lado, el apoyo de varios gobiernos de Estados miembros de la UE a la causa secesionista (Países Bálticos, Bélgica y probablemente algún estado nórdico), y por otro, el apoyo de partidos euroescépticos y Rusia a los secesionistas con objeto de debilitar a la UE y así intentar provocar su implosión. Hay que tener presente que el triunfo de la causa secesionistas pancatalanista podría tener un efecto dominó dentro y fuera de España, y podría generar que se pasara de la "Europa de los 28" a la "Europa de los 50", lo que para Bruselas dificultaría muchísimo a corto y medio plazo no solo el proyecto de integración europea, sino incluso la viabilidad de la actual UE.

Hay que tener en cuenta que igual que entre personas se pueden hacer "putadas", entre Estados también, y una de las mayores "putadas" que puede hacerle un Estado a otro es apoyar a grupos políticos alzados por diversas causas (políticas, económicas, religiosas....). De hecho, eso ha sido lo que está ocurriendo en numerosos países de Oriente Medio y el Magreb, donde distintas potencias han apoyado a gobiernos y rebeldes generando incluso conflictos bélicos como el de Siria. Pues bien, esta situación se vuelve muchísimo más rocambolesca cuando, en el seno de una asociación de Estados con vocación de convertirse en otro Estado absorbiendo la soberanía de los mismos, varios gobiernos apoyan movimientos secesionistas en otros Estados miembros de la asociación. De hecho, de persistir el conflicto y continuar dando su apoyo a Puigdemont y compañía, gobiernos como el belga (que hasta le ha proporcionado escolta policial a un prófugo de la justicia) podrían suponer la muerte de facto de la Unión Europea.

Lo curioso es que después de años advirtiendo desde Bruselas de lo malos que eran los partidos populistas, los referéndum tipo Brexit o el triunfo de Trump en las elecciones presidenciales americanas el año pasado y resulta que quien de verdad ha puesto en jaque a la UE ha sido un cantamañanas como Puigdemont, y para más inri, va a refugiarse a un Estado pre-fallido como es Bélgica, que para más ironía, alberga las sedes de gran parte de las instituciones comunitarias. Desde luego que si la historia es cruel, la actualidad es ironía pura en prosa y con banda sonora de Beethoven.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Los Caballos de Troya abertzales en Navarra


Aparte de la ETB (televisión Vasca), obsesionada con meter Navarra en su utopía imperial, tenemos varios medios con la misma obsesión como Gara, Euskal Herria Irratia, el Diario de Noticias (Menticias)... Parece que el Gara y la Irratia no dependen del Gobierno Vasco, pero la ETB y el Menticias es lo que la TV3 en Cataluña (y Valencia, Baleares...), o sea, una máquina de propaganda dependiente del Gobierno Vasco.

Estos medios son los más conocidos caballos de Troya de Euskal Herria en la insumisa y españolísima Navarra.

Es un tanto sospechoso que estando el actual gobierno nazionalprogresista las únicas televisiones nuevas que se han puesto en funcionamiento en Navarra sean íntegramente en euskera y que sean de las pocas zonas de Navarra donde el nacionalismo, aun sin ser mayoritario, sí es potente.

El Menticias en su día tuvo un par de ocasiones en las que casi tiene que cerrar por falta de lectores, y desde entonces aún ha perdido unos cuantos más lectores. Pero el Gobierno Vasco, siempre generoso con sus medios de propaganda, lo rescató del cierre. Aquí en Navarra también le han dado cuantiosas ayudas desde el Gobierno de minoría nazionalista, disfrazado de progresismo.

Si no fuera por los rescates financieros de los gobiernos vasco y navarro y por los anuncios de prostitutas, el Diario de Noticias hace tiempo que habría ido a la bancarrota. Como digo, estuvo apunto de cerrar, incluso con los rentables anuncios de rameras.

El Menticias tiene una línea editorial progresista, pero no nos engañemos, sus dueños son los mismos que los del Deia, el diario de la derecha vasca (PNV) de toda la vida. Pero como el nacionalismo vasco no tiene tirón en Navarra, pues lo barnizamos de izquierdismo y voilà, ya tenemos periódico navarro de izquierdas.

Como el periódico PNVista "caló" (tampoco tanto) entre parte de la progresía navarra, decidieron hacer lo mismo con el propio partido PNV.

El PNV sin disfraz, con ikurriñas en mítines... sacaba en Navarra resultados irrisorios, del orden de 1 escaño de 50. Se tuvieron que poner manos a la obra con un buen lavado de cara y barniz que lo haría cool, joven, progresista..., que no sacara nunca las ikurriñas en campaña electoral, que dejara de lado el conservadurismo casposo, machista y racista de su fundador, Sabino Arana.

Así es como surgió Geroa bai. Y el resultado dio ciertos frutos. Así consiguieron que progresistas navarros no abertzales cayeran en la trampa y votaran por un PNV disfrazado de progresismo.

Otro Caballo de Troya importante con el que cuenta el Gobierno Vasco para hacerse con Navarra es la Federación de Ikastolas, Ikastolen Elkartea en vascuence. Desde ahí se adoctrina a una parte de nuestra infancia y encima todos los navarros pagamos una parte de ello.

Por no hablar del despropósito que es que tengamos que pagar el adoctrinamiento de las ikastrolas públicas sin que ningún gobierno navarro haya movido un dedo.

Logo de la Federación de Ikastrolas. El logotipo no disimula que no cree en la realidad institucional de Navarra.

¿Hasta cuándo nuestros gobiernos navarros van a seguir financiando entidades que adoctrinan contra la realidad institucional navarra y española?

Pamplonica

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Genocidas sin fronteras: ¿es que aún quedan comunistas?


Ha sido una de las polémicas estrella de los últimos días. Pero destaquemos, de entrada, una circunstancia un tanto relevante: los de Izquierda-Ezkerra tienen el mérito de romper, en alguna ocasión, la triste unanimidad del rodillo paramilitar de un cuatripartito desfilando a las órdenes del gran comisario Adolfo Araiz. Pero, en general, no lo pueden remediar: l@s chic@s de Izquierda-Ezkerra son comunistas a tope: vergonzantes unos, nostálgicos otros, creyentes todos. En consecuencia obran mayormente como tales. Si el uno de mayo pasado sus jóvenes cachorros, de las Juventudes Comunistas, pregonaban “¡¡pique al que pique, partido bolchevique!!”, no puede extrañar a nadie la excomunión del pobre Arturo Campión.

No se sabe, ni se sabrá, si ya estaba muy mayor cuando denostó los crímenes “rojo-separatistas”. O si era sincero cuando profesaba el tradicionalismo jaimista, el sabinismo más racial o el nacionalismo más literario. Lo que es evidente es que ha sido excluido a patadas del panteón progre: Sic transit gloria mundi.

Ha sido precisamente los de Izquierda-Ezkerra quienes se han permitido reprochar a Arturo Campión determinados sesgos ideológicos que valoran inaceptables desde sus particulares entendederas; si bien sus correligionarios de entonces no les hicieron demasiados ascos: “racista” y “xenófobo”. Casi nada.

No estaría de más que repasaran su propia historia; no en vano por aquellos años no era el único doctrinario que transitaba aquellos pagos. Es más, en 1936 y 1937 muchos comunistas combatieron codo a codo con los gudaris sabinianos en la tremenda guerra civil española frente al denostado “fascismo terrateniente”. Señores y compañeros: las críticas ¡entonces!; no ahora, pues a toro pasado, las cosas se enracen y distorsionan por completo.

Artículo relacionado: El mito de los "gudaris" vascos

Pero, ¿tan difícil es tratar de entender y juzgar el pasado en su contexto y con la mentalidad de entonces? Al menos es lo que se propugna desde la ciencia histórica más avanzada; y el propio sentido común. Pero la intolerancia de esta nueva KGB ideológica no se lleva nada bien con el menos común de los sentidos; pues sus bases son apriorismos ideológicos, juicios, condenas y ejecuciones. Lo llevan en los genes; una vez hacen profesión de fe comunista. Es lo que les pone. Y otra paradoja más: su puritanismo deviene en auxilio de la globalización y lo “políticamente correcto” mediante sus serviles labores de “policía del pensamiento”.

No seremos nosotros quienes defiendan la honorabilidad de D. Arturo Campión: no es de nuestra familia. Ni de sangre, ni ideológica. Esa obligación, para otros: nacionalistas vascos o quien se considere interpelado; Juan Cruz Alli o el que fuere, si es que todavía alguien más se atreve a pestañear ante el edicto condenatorio de tan novísimos Jueces de la Ley.

En todo caso queremos desvelar la gigantesca contradicción en la que incurren estos criptocomunistas: siendo como son defensores mudos y acríticos de un sistema genocida y criminal de ámbito universal, ¡se atreven a dar lecciones de moral todos los días! Con tales credenciales ¡no deberían salir de casa!; mucho menos enjuiciar a nadie por motivos ideológicos o morales.

El comunismo es, ante todo, ausencia de moral objetiva: un proyecto ideológico totalitario para el que el fin justifica los medios, revistiendo la arbitrariedad –única constante en su devenir- ropajes de múltiples pliegues dialécticos. De ahí la tremenda coherencia interna de esa frase atribuida a Stalin: “Un muerto es una tragedia. Cien millones de muertos, una estadística”. Una fórmula del todo acorde con la práctica de aquellos años del “decreto del terror rojo” (decretado por un nada inocente Lenin), las sucesivas hambrunas provocadas para la eliminación masiva y ciega de las poblaciones etiquetadas de opositoras, todo tipo de purgas, los gulags, ¡los genocidios por todo el orbe! En suma: el terrorismo de Estado más refinado y elaborado a escala industrial. Ya se sabe: lo suyo es la “economía planificada”. Lo han demostrado.

Hoy casi nadie duda que Stalin fuera un perverso criminal cuyas raíces están en la ideología y práctica del propio Lenin. E, incluso, algunos historiadores llegan a calificar al primero de genocida; pero ningún comunista se atreve a tanto. Y siguen recitando las loas de Neruda al padrecito sin vergüenza alguna. ¿Cómo denominar tales comportamientos?: ¿memoria selectiva o hemiplejía moral?

Milicianos posan con restos humanos profanados en una iglesia durante la Guerra Civil

Es un tópico plenamente vigente el que asegura que, entre los comunistas de toda época, prevalecería un impulso de “generosidad”, de “humanidad”, que todo justificaría: excesos, incumplimientos, incoherencias... Un tópico asumido por comunistas… y muchos otros, hasta el punto de que cuestionarlo puede suponer un grave accidente en la carrera intelectual, social o política de tan audaz como imprudente transgresor. Un ejemplo: el de los denominados “excesos”. Si tales fueran “extraídos” de su contexto histórico y trasladados a otro escenario, existiría unanimidad: de excesos, nada de nada, y sí ¡genocidios!, de grupos humanos enteros (opositores, creyentes religiosos, propietarios); de cualquier que se cruzara -objetiva o subjetivamente- en el camino de la revolución. “Quemados por el sol… de la revolución”, según la dedicatoria final de la gran película de Nikita Mikhalkov.

Concurre un nuevo fenómeno. Desde hace unas décadas, estos neocomunistas –I-E, Podemos, CUP, EH Bildu y tantos otros a nivel mundial- vienen incorporando a su particular compilación dogmática novísimos elementos doctrinarios que, a Lenin o Stalin, habrían chirriado profundamente: la ideología de género, la extensión de “nuevos derechos” individuales y sociales, el multiculturalismo euromasoquista… Sin límites ni fronteras. De tal modo que, en su conjunto, cumple una función legitimadora y de recambio de la utopía comunista: la lucha de clases apenas mueve voluntades ni conciencias; por el contrario, los “nuevos derechos” tientan a muchos, especialmente si están asociados al consumismo y el hedonismo. En definitiva, de lo que se trata es de subvertir la realidad y socavar las instancias naturales de la autoridad humana.

Oportunidades de rectificar las están teniendo, pero su espíritu permanece intransigente y férreo. Así, recordemos que los 46 países que formaban el Consejo de Europa en enero de 2006, aprobaron una resolución de "condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios", subrayando "la poca consciencia" de las sociedades europeas sobre las "violaciones masivas de los derechos humanos" que acontecieron bajo las dictaduras comunistas del pasado y las actuales. "Este debate era necesario para que la gente de nuestros países se dé cuenta de lo que fueron los crímenes del comunismo", declaró el parlamentario conservador sueco Goran Lindblad, redactor del informe. "Mientras que otro régimen totalitario del siglo XX, el nazismo, ha sido condenado internacionalmente y los autores de estos crímenes, juzgados, crímenes similares cometidos en nombre del comunismo nunca han sido objeto de investigaciones ni de condena internacional alguna", sostiene dicha resolución.

Lindblad afirmaba en su texto que "todos los regímenes comunistas totalitarios han estado marcados sin excepción por las violaciones masivas de derechos humanos", incluyendo en esta definición a "los países actualmente comunistas", como Cuba, China y Corea del Norte. Tal resolución, aprobada finalmente con 99 votos a favor y 42 en contra, señalaba que esos crímenes "se justificaron en nombre de la teoría de la lucha de clases y del principio de la dictadura del proletariado", lo que "hacía legítima la 'eliminación' de las categorías de personas consideradas perjudiciales para la construcción de una nueva sociedad, y por tanto enemigas de los regímenes comunistas totalitarios".

La resolución argumentaba –de manera muy optimista- que la condena por parte de la comunidad internacional "favorecerá la continuación de la reconciliación" e incitará a los historiadores de todo el mundo a "establecer y verificar objetivamente el desarrollo de los hechos". En el texto, en el que se proponía rendir homenaje a las víctimas, se invitaba a los partidos comunistas a "reexaminar su propio pasado y a tomar distancia" de los citados crímenes. Lindblad recordó, también, que sólo en China y en la Unión Soviética esos regímenes causaron al menos 65 y 20 millones de muertos respectivamente.

Evidentemente los comunistas, que votaron en contra de dicha resolución junto a los socialistas, no han hecho los deberes. Tampoco los navarros, quienes persisten -erre que erre y sin pudor alguno- con la exhibición de sus viejas denominaciones (Partido Comunista de España, Juventud Comunista de Euskadi, Bloque Rojo, Unión de Juventudes Comunistas de España, etc.), sacando sus sangrientas banderas rojas con sus hoces y martillos exigiendo tributo de carne humana, oreando los viejos retratos de genocidas como Lenin.

Son oportunistas sin límite: sin frontera. Médicos sin fronteras, periodistas sin fronteras, payasos sin fronteras… Genocidas sin fronteras que propugnan lo peor de entonces y lo peor de ahora. Comunistas al modo de hace 100 años y posmodernos hedonistas de hoy.

Quisieron asaltar los cielos y se conforman hoy con reventar a base de caviar.


Comunistas del siglo XXI

Sila Félix

martes, 14 de noviembre de 2017

El euskogobierno juega la carta del hembrismo


Que el palo impositivo que nos ha pegado este año la Hacienda Foral es de los que hacen época es algo que casi todos hemos notado y respecto a ello ya hicimos un artículo a principios del verano. El cutrepartito realizó una reforma fiscal que buscaba aumentar su recaudación, no posibilitando una mejora de la economía sino por la vía de las subidas de impuestos. Esta reforma ha castigado a las clases medias, a las familias, a los ahorradores, a los jubilados que han ahorrado toda su vida, a los empresarios, a los inversores y prácticamente a todo pichichi; con tal de recaudar más para pagar el euskera, las ikurriñas y los caprichos de los podemitas. Uxue Barkos dejará como legado una Navarra más empobrecida, para que luego venga Joseba Santamaría y su Diario de Mentizias a vendernos que estaríamos mejor dentro del País Vasco.

Artículo relacionado: El año en que nos quedamos sin vacaciones para pagar su euskera

Pero se acercan las elecciones forales, queda poco más de año y medio para echarlos, y la mafia vasca va a llevar a cabo una segunda reforma cosmética para intentar tapar sus vergüenzas y parar la sangría de votos camuflando algo el sablazo. La maniobra no es de lo más sofisticado y consiste en rebajar algo de presión fiscal sobre algún pequeño sector desfavorecido, eso sí la rebaja nunca va a compensar la subida anterior y lo que a algunos no le van a quitar por un lado, se lo van a quitar por otro y con creces. Por ejemplo, las familias con hijos menores de 3 años dejarán de pagar 100 euros, pero la dedución por compra de vivienda será eliminada, beneficiando a unos 81.000 navarros que pagan de media unos mil euros de menos.

Vamos, un timo análogo lo que viene sucediendo en algunos establecimientos en "los días  sin IVA" o los black friday, que días antes te suben el precio de los productos más vendidos para que el día en cuestión hagan una rebaja bastante aparente y te creas que te has llevado un chollo; cuando lo que has hecho es el primo pagando algo más que hace una semana.

Entre las medidas que preparan para esta reforma fiscal, que el cutrepartito ya da como "pacto cerrado" imposibilitando cualquier tipo de cambio impulsado por la oposición, se encuentra una un tanto populista (en la peor de sus acepciones) consistente en ofrecer a las empresas ayudas fiscales para la contratación de trabajadores con "salarios dignos" (1,7 SMI este 2017 y 2,5 SMI en 2018) cosa que estaría bien de no ser porque las deducciones para los hombres serían de 2.500€, mientras que en el caso de las mujeres ascenderían a 5.000€. Obviamente se trata de una medida que penaliza la contratación de hombres y tendrán la cara de llamarlo "discriminación positiva", siendo este un término ilusorio compuesto por dos palabras que se anulan puesto que toda medida favoritista hacia una parte implica la exclusión de la otra.


Que se ataque de esta forma el principio de igualdad entre sexos y no pase nada sólo puede darse en un país adocenado que ha dejado que por ejemplo en los supuestos de violencia doméstica de hombres a mujeres, se viole el derecho fundamental de presunción de inocencia, reconocido en la Constitución Española y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (parece que los tribunales europeos sólo están para soltar a terroristas de ETA y violadores). Esto da lugar a situaciones en las que el acusado, por el mero hecho de ser hombre, es quien tiene que demostrar su inocencia; una medida antidemocrática que nos retrae al estalinismo y que genera inumerables casos de mujeres que instrumentalizan denuncias falsas para, por ejemplo, obtener prestaciones públicas o condiciones ventajosas en un divorcio.

Este tipo de situaciones son propiciadas por el hecho de que en caso de ser perseguidas, las penas por denuncia falsa son irrisorias. Para hacernos una idea, en el año 2016 se presentaron en España 142.293 denuncias por "violencia de género". De estas, más del 45% derivaron en sobreseimiento libre o provisional; casi el 12% terminaron en sentencia condenatoria y menos del 3% en condena absolutoria.

Si el eusko-régimen estuviese realmente por la igualdad, cuidaría de que los empleados fuesen elegidos por sus capacidades y no por sus genitales. De la misma manera que las neofeministas no criminalizarían a los hombres por el mero hecho de serlo, siempre y cuando estos no sean musulmanes claro está, ya que a ellos no se les conoce ningún caso de maltrato o discriminación hacia la mujer, ¿verdad?


Hispano

lunes, 13 de noviembre de 2017

Xavier Mina, un nuevo mito para los nacionalistas


Rambo se estrenó en 1982 y el diario El Alcázar publicó un artículo, algo exagerado porque EE.UU. sí tiene grandes héroes en su historia, en el que señalaba que como EE.UU. no tenía héroes, realizaba películas de personajes inventados. Sin embargo, esta idea del desaparecido diario podía ser utilizada hoy en día con el aniversario del fusilamiento de Xavier Mina.

El nacionalismo busca su cuarta pata de la mesa. Hace un tiempo hablando con un investigador del nacionalismo me señalaba que necesitaba tres patas su proyecto: un territorio (que esperemos que nunca conquiste), una bandera (una ikurriña que intentan mostrar que es más antigua que nuestra bandera navarra con el último premio concedido por el gobierno de Navarra) y un idioma (con un idioma que quiere imponer a todos los navarros); pero, además, creo yo, necesita una historia en la que buscar sus héroes.

Hace años fue la campaña que lanzaron con 1512 y ahora quieren mostrar a un Xavier Mina defensor internacionalista de la libertad de los pueblos, continuador de la guerrilla vasca de Roncesvalles contra Carlomagno y, desde luego, un vascoparlante de una nación europea que era Navarra.

Este sábado pasado y con motivo del 200 aniversario de la muerte de Xavier Mina, la etarrada colocó un monolito a modo de propaganda separatista como si se tratase de un nacionalista vasco, casi cien años antes de que exista el nacionalismo vasco siquiera

Los historiadores nacionalistas afirman que Xavier Mina ha sido olvidado por la historiografía oficial, sin embargo, son muchos los libros y artículos que se han escrito en los que aparece Xavier Mina. Como ejemplo podemos citar a autores que han citado a Xavier Mina:  Javier Ibarra, José Mª Iribarren, Enrique Rodríguez, Martín Luis Guzmán (que tiene una biografía de 1930), Francisco Miranda, o Esteban Orta, por citar solamente algunos, porque en todos los libros sobre guerrilla aparece Xavier Mina.

Los historiadores nacionalistas cuentan muchas cosas que son verdad, pero las interpretan y ponen datos erróneos para alcanzar su finalidad última. Xavier Mina es un guerrillero atrevido, valiente, pero mal organizador; será Espoz y Mina quien organice la guerrilla cuando Xavier Mina es arrestado. La palabra guerrilla es una de las pocas palabras españolas que ha pasado al vocabulario mundial. La guerrilla nace durante los romanos en la Hispania romana, y no con los vascones fieles escuderos de los romanos.

Xavier Mina era un liberal. Un defensor de la Constitución de Cádiz de 1812. Esa Constitución habla de la Nación española, y Xavier Mina tenía muy claro este concepto.

En la Guerra de la Independencia se enfrentan tres conceptos diferentes de lo que debe ser España. Por un lado están los afrancesados que defienden una España napoleónica. Por otro lado están dos grupos que se unen para vencer a los franceses y a los afrancesados: los absolutistas y los liberales, pero que cuando acabe la Guerra de la Independencia se enfrentarán entre ellos, y en buena medida este enfrentamiento continuará durante todo el siglo XIX entre dos concepciones diferentes de España. La Constitución de 1812 es liberal y Xavier Mina es liberal.

Cuando Fernando VII vuelve a España, Xavier Mina se siente traicionado por Fernando VII que vuelve a España e instaura de nuevo el absolutismo, huye a Inglaterra como muchos de los liberales que durante el siglo XIX se escondieron allí. Viaja a Méjico como una forma de poder luchar contra Fernando VII y el absolutismo.

Xavier Mina es uno de esos liberales españoles que estrecharon lazos con iberoamericanos. Vieron estos liberales españoles la liberación de América como una forma de liberar España del absolutismo. Esa lucha contra el despotismo exterior serviría para luchar contra el despotismo en España.

No en vano, en su Proclama a los españoles y americanos, sostuvo Mina, mientras hacía votos por el establecimiento de gobiernos liberales en “todos los pueblos donde se habla el castellano”, que “la emancipación de América es útil y conveniente a la mayoría del pueblo español”.

Por cierto, esta frase tan interesante es olvidada por esa historiografía que señala otras frases menos significativas.

Santos Ladrón