Mostrando entradas con la etiqueta Alsasua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alsasua. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de noviembre de 2018

Pachi Izco (párroco de Alsasua) ¿Pastor de ovejas o de lobos?


El pasado domingo 4 de noviembre Alsasua nos ha dejado muchas anécdotas, sinsabores y comentarios. A los navarros en realidad no nos ha pillado tan de sorpresa, sobre todo a los que vivimos en Zona Media, Comarca de Pamplona y por supuesto en el Norte y no comulgamos con la nauseabunda secta aberchale panvasquista. A pesar de todo, pudimos comprobar tres cuestiones de las que, en parte, se han hecho eco los medios y en parte las redes sociales y los foros de internet. 

La primera cuestión, pudimos comprobar cómo existe una especie de post-ETA organizada ahora en los restos "legales" de la izquierda aberchale: Bildu, Ernai, LAB, Gara.... De hecho, ahí estaba uno de los verdaderos jefazos de la izquierda aberchale, el carnicero de Mondragón, organizando a la tropa de choque ultraviolenta. Violencia de baja intensidad pero sigue siendo violencia, y sobre todo, el mismo odio, de hecho, si por ellos fueran nuestros cadáveres descuartizados en chekas arderían en hornos crematorios.

En segundo lugar, pudimos comprobar algo que para los medios de comunicación ha pasado más desapercibido, no así para foros y otros medios más alternativos. La izquierda aberchale del holding MLNV ha mutado a una velocidad de vértigo de una izquierda falsamente obrerista e identitaria a esta otra izquierda asquerosa pijoprogre y globalista cuyos valores supremos, aparte del independentismo y la obsesión enfermiza de la lengua, como son un feminismo radical asqueroso, supremacista y totalitario, ideología de género con apología del aborto más repugnante (¡os ahogaréis en la sangre de nuestros abortos!) y apología del consumo de las drogas. 

La nueva izquierda cañí donde lo único que importa son los "derechos de cintura para abajo" en su versión más degenerada son las nuevas y principales banderas de la izquierda aberchale junto al independentismo y la imposición del vascuence. Su traslación al medio institucional y educativo de hecho es el programa Skolae.
  

Pancartas abortistas, porroetarras liándose canutos portando camisetas "anti-racistas", banderas del orgullo gay, esta es la nueva imagen de la izquierda aberchale globalista new age ultramoderna y super progre (y pija en la intimidad)

En tercer y último lugar, la Iglesia Católica nos dejó de nuevo un sabor un tanto amargo por medio de los sacerdotes de la parroquia de la localidad. Al final el lío de las campanas parece (porque no termina de estar claro) que fue obra exclusiva de un grupo de porroetarras, sin embargo, en medio de la polémica suscitada, resulta que el párroco de la localidad, un tal Patxi Izco (el hecho de que se autodenomine Patxi dice mucho, su DNI seguramente dirá Francisco) ha salido en los medios para intentar lavar su imagen ya que ha sido acusado de ser un "cura proetarra". 

Para empezar, con los antecedentes tan buenos que tenemos en País Vasco, Navarra, Cataluña y otros lugares de España, que de buenas a primeras desconfiemos de las lealtades  y politiquerías de nuestros sacerdotes es ya un acto de autodefensa. Pero la cosa no queda ahí, ya que en la entrevista que le realizan al tal Patxi en Esradio queda bastante claro cuando menos su equidistancia, hablando de dos bandos enfrentados,  cuando en realidad durante cincuenta años unos poníamos los muertos/agredidos y otros trataban de imponer por las armas su proyecto bolchevique y supremacista.


Algunas de las expresiones del sacerdote especialmente clarificadoras fueron:

• "Mi labor es que la gente encuentre cobijo en la Iglesia."
• "La parroquia de Alsasua está abierta para todos los habitantes de Alsasua. Todas las personas que se acercan a la parroquia reciben ayuda..."
• "En Misa de 1 le dije a la gente: preparaos para lo que vais a oír esta semana, mentira y manipulación, de la izquierda y la derecha"
• "Se está machacando a un pueblo como Alsasua, de gente buena, que está harta de lo que va viendo de un lado y de otro"
• "El problema es la violencia estructural que estamos viviendo, pero no estamos ayudando desde el otro lado cuando estamos haciendo un estercolero mediático"
• "Lo que pasó el domingo nos tiene que hacer reflexionar a todos, que tenemos que purificar mucho todos"
• "Yo llevo un mes en Alsasua, acabo de llegar, me habla de una realidad que no he tenido tempo de conocer"
• "La inmensa mayoría del pueblo de Alsasua, tanto de un lado como del otro, están aburridos del tema"
• "No me posiciono. Soy párroco de todos"

El equidistante y torticero párroco, por un lado, sale en defensa del pueblo como si lo conociera de toda la vida, y por otra reconoce que solo lleva un mes. Por otro lado, no para de hablar de la necesidad de reflexionar o purificarnos todos (qué tendrá que reflexionar o purificar una víctima), y que desde "el otro lado" no estamos ayudando. 

Mira Patxi (te tuteo aunque no tenga el honor de conocerte): aquí solo hay víctimas inocentes que son las que tienen que recibir apoyo, y otra parte que, o se "desnazifica", o lo único que cabe es su aislamiento para evitar que contaminen sus  ideas totalitarias, repugnantes y encima anticristianas. Una parte importante del clero español lleva cincuenta años trabajando de manera consciente o inconsciente para destruir el catolicismo. “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16) y los frutos de unos clérigos que hace cincuenta años comenzaron a jugar con el marxismo y el supremacismo nacionalista vasco es recoger la región más católica de España (y de las más de la Europa de aquel momento) y convertirla en un estercolero moral. Prueba de ello es que hoy Navarra es la provincia de España en la que más personas se declaran como no creyentes.


Encima muchos  de los mencionados clérigos (muchos al tiempo colgaron sotana, otros por desgracia no) han contribuido a expandir una ideología que además de pagana y anticristiana es absolutamente repugnante como pudimos comprobar el domingo en Alsasua. 

Esta gente lleva la palabra "degenerados" como apellido, son una mezcla de fanatismo sectario, decadencia total y enfermedad mental. Porque por muy abortista o muy de una ideología que uno sea, portar la pancarta "os ahogaréis en la sangre de nuestros abortos" es pasarse todas las líneas rojas. Tanto catolicucho, tanta violencia y sufrimiento, tanto adoctrinamiento, equidistancias, complejos, silencios, supremacismos, complicidades y total para acabar con una sociedad tan degenerada y repugnante. Es más, en el caso de triunfar en toda Navarra, primero la convertirán en un estercolero y luego se derrumbará.

Nunca una sociedad degenerada ha construido ningún proyecto, o se derrumban solos (Imperio Romano, URSS...) o los degeneran del exterior para dominarlos y colonizarlos, como hicieron Gran Bretaña y Holanda con China en el siglo XIX. Si queda algún católico equidistante o entre dos aguas con capacidad de reflexión, que lea y medite todo lo aquí comentado, y no solo a la luz de los Evangelios y la sana doctrina, también a la luz de los resultados obtenidos medite si el separatismo vasco merece la pena y si tiene alguna solución. Es más, para tener malos clérigos o feligreses, es preferible no tenerlos, la manzana podrida acaba corrompiendo a las demás manzanas del cesto.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

ETA dirigió a la manada-ultraviolenta de Alsasua el pasado domingo


A un asesino cobarde no hay que creerle nunca, a pesar de que los proetarras siempre defendieron que ETA nunca mentía. Para empezar la ETA nunca quiso reivindicar el atentado de la calle del Correo en 1974 que supuso el asesinato de trece personas. Como tampoco se atrevió nunca a reivindicar el atentado contra el Hotel Corona de Aragón de Zaragoza en 1979 que supuso la muerte oficial de 83 personas aunque hay quien apunta que pudo haber más. 

Por otro lado, hubo un tiempo que hasta cinco ETAs (Eta pm, Eta m -la Eta más conocida- los comandos autónomos anticapitalistas, un grupúsculo conocido como Iraultza e Iparretarrak) se pisaban la manguera, y unos asesinaban y otros reivindicaban, y viceversa. Pues bien, este año asistimos a la presunta supuesta autodisolución de la última ETA viva (la ETA m) con el aplauso de todo el régimen del 78 que se veía auto complacido. Asimismo la mayoría de instituciones y organizaciones del régimen del 78 han acabado dando por válido, si no de manera directa, al menos indirecta el supuesto desarme, y eso que las Fuerzas de Seguridad han admitido que quedan muchas armas sin entregar.

Pues bien, lejos de desaparecer, ETA ha mutado y los etarras que dirigían todo el entramado del MLNV desde la clandestinidad se han dividido en dos grupos. Uno de ellos con el fugado De Juana Chaos dirige el sector duro radicado nada menos que en las instituciones y el poder de la narcodictadura asesina de Venezuela. El resto permanecen en tres grupos; los que están presos, un pequeño grupo que continúa en la "clandestinidad" sin que el Gobierno de Madrid (menos el de Txantxez-Iglesias) vaya a hacer nada, encabezado por Josu Ternera, y un tercer grupo que está judicialmente limpio y que dirige el entramado legal a través de Bildu, LAB y el resto de organizaciones del holding MLNV. Esta mutación no significa que ETA se haya volatilizado, están agazapados en las instituciones y trabajan todos los días en su infernal y totalitario proyecto, con la complicidad de la extrema izquierda y del PSOE (partido que ya ha perdido cualquier sentido de la realidad).

El pasado domingo 4 de noviembre se celebraba en Alsasua el acto de la plataforma España Ciudadana, con la asistencia de dos centenares largos de valientes. En la contramanifestación había por supuesto energúmenos residentes en Alsasua, pero una localidad de 7.419 habitantes no tiene la cantidad de jóvenes que vimos en las imágenes. Como tampoco tiene su residencia habitual en dicha localidad el etarra conocido como "carnicero de Mondragón", que se ve que no tenía otra cosa que hacer que pasar el domingo por la mañana en Alsasua junto al resto de homínidos con motosierras, gritos y campanadas. 

En realidad el etarra estaba allí para dirigir una tropa organizada de manera paramilitar, y el carnicero no deja de ser un oficial al mando de la mencionada tropa. Porque ETA continúa existiendo y van a seguir empleando la violencia de baja/media intensidad para intentar amedrentarnos cuando sea preciso. Eso por no hablar de que el MLNV tiene bajo su control directo a una fuerza armada de más de mil agentes de la Policía Foral, organización que ya cuenta con un número significativo de miembros de ideología aberchale y que va camino de seguir los pasos de los Mozos de Cuadra de Cataluña, porque en cuanto puedan van a ir metiendo a los suyos con la excusa del euskera. Al tiempo.

No es casualidad que el dirigente etarra estuviera en Alsasua, de hecho, en los últimos años el carnicero de Mondragón (con diecisiete asesinatos a sus espaldas y por supuesto nunca arrepentido por sus crímenes) está presente en todos los actos principales de la "izquierda aberchale" y se codea con personajes de su "ambiente" y otras organizaciones aliadas como los marxistoides de Podemos o IU. A este paso, cualquier día lo vemos junto a altos cargos del PSOE o nos sale en las grabaciones de Villarejo. 

Estando De Juana Chaos fugado y otros etarras de peso en prisión, este personaje es uno de los etarras más importantes que no se encuentra fugado o preso, y su participación en innumerables actos no es casual, ya que es un dirigente etarra de primera línea que dirige de manera discreta la parte legal del holding MLNV-Izquierda Aberchale. Aunque para el PSOE, La Secta, ETB y Susana Griso los pobres habitantes de Alsasua estaban luchando el domingo contra el fascismo y el carnicero de Mondragón se encontraba por casualidad en Alsasua recogiendo comida para el Banco de Alimentos, en realidad su presencia evidencia que el entramado etarra continúa más vivo que nunca y que va a por todas. Es hora de que vayamos tomando conciencia y peleemos, de lo contrario toda Navarra entera acabará siendo un parque temático etarra del estilo Alsasua, y hágame caso los lectores, vivir en un ambiente así da auténtico asco y pavor.

El carnicero de Mondragón con la podemita aberchale (por cierto, exconcejala sociata -qué raro-) Ainhoa Aznárez (suponemos que hablarían entre ellos en euskera para jodernos a los demás)

El carnicero de Mondragón que siempre aparece en todos los actos importantes del holding MLNV participando en el acto de presunto desarme de ETA

El carnicero de Mondragón en un acto por los presos etarras

El carnicero de Mondragón hace años acudiendo al juicio tras la ilegalización de HB/Batasuna y demás marcas blancas rata-sunas

martes, 6 de noviembre de 2018

Yo también fui a Alsasua


El pasado domingo tuve el honor de acudir a Alsasua, de compartir el mismo acto con víctimas del terrorismo como Beatriz Sánchez (una de las niñas que sobrevivió atentado a la casa cuartel de Zaragoza) o todo un ejemplo de resistencia al totalitarismo etarra como es José Antonio Ortega Lara.

Durante la noche y suponemos que con la connivencia del ayuntamiento, estos animales de bellota habían dejado una montaña de estiércol en la plaza de su pueblo, sabemos por las imágenes compartidas en redes sociales dado que esto no tuvo incidencia alguna. Pero nos hacemos a la idea del nivelazo de gentuza capaz de llenar Alsasua de mierda.

Llegamos a un pueblo tomado por la Guardia Civil y la Policía Foral, no en vano disidentes de la izmierda abertzale oficial habían convocado para amenizarnos la jornada a gentuza venida de todo el País Vasco, Navarra y más allá; mientras que los batasunos más ortodoxos habían dado órdenes de atar a sus perros para evitar las imágenes que daría una confrontación directa. 

En primer lugar, impresionantes imágenes cruzando la calle principal del pueblo, ver a gente con banderas españolas caminando por las calles de Alsasua es una estampa que tiene algo de surrealista, no debería de ser así pero más de 40 años de hegemonía proetarra en este pueblo del Corredor de la Barranca lo han convertido en una zona no-go para todo aquel que no comulgue con la secta vasquista, además de un erial económico. Por aquí ya podías ver a algunos vecinos y forasteros admirando la estampa con la cara de quien ve algo inaudito, aunque por el momento sin decir ni mu.

Llegados al quiebro que nos conducía hacia la plaza del pueblo, dos cordones policiales nos separaban de la turba de niñatos kaleborrokeros que desde primeras horas se habían congregado en el pueblo para dedicarnos su odio entre alguna cerveza o rayita de speed. Al cruzar por aquí una lluvia de insultos clásicos como "españoles hijos de puta" que obtenía como respuesta el crepitar de las banderas. Si bien en un principio no hubo lanzamiento de objetos, otras personas denunciaron el lanzamiento de monedas, mecheros, botellas de agua y alguna piedra (o pedrusco); hecho de los que dan fe varios vídeos por mucho que ladre la progredumbre.

Llegamos a la plaza finalmente entre la bordería y la falta de profesionalidad de algún foral, aquí sólo podemos oír a la manada proetarra gritar sus consignas al uso, como los clásicos "alde hemendik, utzi pakean" (fuera de aquí, dejadnos en paz) o "Jo ta ke irabazi arte" (darle duro hasta la victoria, usado profusamente por proetarras) que obtenían por nuestra parte gritos de "España" o "libertad".

El acto tarda algo más en comenzar, tiempo el cual siguen llegando asistentes hasta llenar a rebosar la plaza del pueblo. Cuando la turba kaleborrokera acrecenta sus gritos, sabemos que llegan las personalidades de alguno de los partidos que han secundado la concentración convocada por la plataforma España Ciudadana. Primero llega Ana Beltrán junto con la plana del PP de Navarra, después Santiago Abascal por VOX , junto con Ortega Smith, Rocío Monasterio, Ortega Lara... Por último, allí a lo lejos Albert Rivera, junto a Fernando Savater y la víctima del terrorismo Beatriz Sánchez.

Son ausencia la plana mayor del PP nacional, que había amagado con acudir y con posterioridad criticará la convocatoria, mientras que un emasculado PP vasco directamente se opondrá a la misma. Esta formación merecidamente acabará desapareciendo del Parlamento Vasco sin que esto suponga drama alguno dado que otro vendrá en su lugar a defender las ideas que ellos han relegado en pro de la pacatería y la cobardía. Estos hechos sin duda honra a Ana Beltrán como una tía con un par de pelotas, también es probable que el PP de Navarra pierda toda representación en el Parlamento de Navarra (esperemos que no) pero en todo caso esto se dará sin indignidades a nivel regional y se deberá a las políticas del partido central, así como sus innumerables casos de corrupción.

Otra gran ausencia es la de UPN, formación que tratará de justificarla entre cabriolas dialécticas, pero que en el fondo no acude simplemente porque sabe que Ciudadanos es su principal competencia a nivel político.

El acto da comienzo con algo de retraso y lo abre Beatriz Sánchez con su experiencia vital en torno al atentado que destrozó la casa cuartel de Zaragoza en 1987, siendo ella una niña y estando dentro con su familia. Durante esta intervención, unos abertzales que según en Menticias se colaron en el campanario de la iglesia y pasaron ahí la noche (pena que no se quedasen tiesos de hipotermia), hicieron repicar las campanas durante unos veinte minutos hasta que fueron desalojados por la Policía Foral.

Después intervino el filósofo Fernando Savater, para entonces los detractores parece ser que se cansaron de vociferar y de darle a las cacerolas que le habían quitado a sus madres; pero ya en la intervención de Albert Rivera se volvieron a venir arriba dado que el naranjito lo merecía e intentando rodear el cordón policial, encendieron alguna bomba de humo sin que tuviese efecto alguno sobre el acto. Respecto al contenido de estas intervenciones, no hay mucho que decir más que se trató de discursos con una naturaliza más ideológica en torno a las ideas que defiende la formación naranja, con la que puedo coincidir en algunos de sus postulados políticos (no en todos) como la defensa de la nación española (desde sus conceptos particulares, eso sí) motivo por el cual acudí a este acto valiente en el medio más hostil del norte de España.

Para finalizar, las 1000-1500 personas que secundamos la concentración -la mayor parte venidos en autobús de fuera de Navarra, ¿y qué?- fuimos abandonando el pueblo entre los insultos de una etarrada aun más envalentonada. Gritos que obtendrían como respuesta vivas a España y sobre todo a la Guardia Civil, como hemos visto en alguno de los vídeos. 

Posteriormente los medios de extrema izquierda llegarán incluso a tildar de  "provocadora", "ultraderechista" o "fascista" la concentración... curiosa concentración ultra con cero contenedores quemados, cero lanzamiento de objetos y cero agresiones. Habiendo etarras como "El Carnicero de Mondragón" sueltos por las calles de Alsasua, los "ultras" somos nosotros, pero no se puede esperar menos de la cloaca mediática.


Hispano

lunes, 29 de octubre de 2018

Censura proetarra en Pamplona


Vivimos tiempos nuevos, dicen. El final de la violencia terrorista de ETA ha abierto un nuevo escenario, nos cuentan. Por eso el  PSOE y Podemos pretenden finiquitar las leyes que persiguen la apología del terrorismo... para después propugnar leyes que condenan la apología del franquismo, sin duda algo más actual. Aunque más bien se trata de criminalizar a todo aquel que piense como no les gusta a ellos, porque ya sabemos que para la extrema izquierda todo aquel que está a la derecha del PSOE es ultraderecha, facha, Franco...

El caso es que este viernes iba a tener lugar un coloquio con Javier Ortega Smith en un bar de Pamplona. Este hombre es el número dos de VOX, la formación abiertamente patriota que ha irrumpido recientemente en el debate público a razón de su exitoso acto en Vistalegre. También es el abogado que lleva la acusación particular de VOX contra los golpistas de Cataluña, el único partido que a ese respecto ha hecho algo más que hacer el paripé y darle a la sin hueso.

Digo que iba a tener lugar en este bar porque el acto ha sido cancelado a raíz de las amenazas recibidas por el dueño. El paraíso euskaldún que nos venden bien parece una inmensa secta recorrida por manadas de abertzales que paliza va, paliza viene; nos pretenden decir qué podemos decir, qué podemos pensar y qué podemos sentir. 

Por supuesto no esperen ningún tipo de condena de los supuestamente moderados nacionalistas vascos y podemitas, al fin y al cabo los abertzales incontrolados les hacen el trabajo sucio de neutralizar a su oposición en las calles. Poco es de esperar también por parte de los otros partidos llamados constitucionalistas, hasta ese punto llega su pacatería porque luego los extremistas peligrosos son los de VOX, claro.

A buen seguro este acto acabará teniendo lugar en otro sitio, le guste o no al gordo de Sare Antitaxista, que es el dinamizador de esta campaña de acoso. Esto es así porque la libertad, el más preciado de los dones, siempre se acaba imponiendo sobre las manadas de esos descerebrados tan seguros de poseer la verdad que han de callarle a palos a quien diga lo contrario.

Artículo relacionado: El timo del 'antifascismo'

De la misma manera, Albert Rivera también ha llamado recientemente a acudir este domingo día 4 a Alsasua, en un acto de la plataforma España Ciudadana a favor de la unidad nacional y las FCSE, en especial de la Guardia Civil que vive el acoso proetarra en este mismo pueblo.

La respuesta ha sido la de esperar, con propaganda proetarra llamando a no dejar pasar por "Euskal Herria" a los "fascistas" además de volarle la cabeza al líder de Ciudadanos. Mientras tanto, según los nacionalistas "moderados" (e incluso algún navarrista en privado) este acto era en realidad un ejercicio de provocación. Como si la tierra abertzalizada fuese territorio de conquista al que debemos de renunciar quienes creemos en España, mientras ellos se pasean tranquilamente por Tudela o por Madrid.

Pancarta amenazante de los proetarras en un frontón de ese idílico pueblo que es Alsasua

Apoyamos y apoyaremos entonces, cualquier acto de Ciudadadanos o VOX que tenga por objeto la defensa de valores como la unidad frente a contravalores como la disgregación, en cualquier lugar de Navarra y más especialmente en los lugares que sufren la infestación abertzale. Esto no es una cuestión partidista, sino la lucha de la libertad contra la tiranía de la dictadura proetarra, y a este respecto no hay posiciones ambiguas que valgan.

Hispano

martes, 19 de junio de 2018

El movimiento panvasquista nacionalista y socialista muestra su músculo en Pamplona: totalitarismo versus ciudadanía


El pasado sábado 16 de junio, por enésima vez, el movimiento totalitario abertzale desbordó Pamplona en una verdadera demostración de fuerza.

Acaso fueran algunos menos manifestantes que en la del pasado 14 de abril; ocasión en la que también se movilizaron masivamente en defensa de la manada de Alsasua. En todo caso, fueron muchos, muy organizados, sabían a qué venían y actuaron en consecuencia. Se dejaron ver y tenían ganas de ello.

Así, conforme llegaban a la ciudad, desfilaban en grupos de amigos, muchísimos padres con niños (pero, ¿no es eso adoctrinamiento?), pandillas de adolescentes voceando, militantes abertzales ya veteranos… Se les identificaba inmediatamente: ropas análogas, cortes de pelo al estilo “vasco”, botas de monte, tonos oscuros, camisetas negras sin mangas, pegatina en pecho. Marchaban alegres, con miradas desafiantes, muy seguros, endiosados incluso. Sabían que sería una gran jornada, un nuevo éxito. Y volvían a manifestarse en Pamplona, su “capital irredenta de los vascos”; con una “derecha cunetera” aterrorizada, ausente, de rodillas… Todo muy perfecto, una maquinaria bien engrasada, un ensayo reiteradamente probado.

Esa manifestación no se asemejó, apenas en nada, a la del pasado 2 de junio organizada en contra de la imposición lingüística del vascuence batúa; es decir, la convocada por entidades ciudadanas más o menos navarristas.

Cohesión interna, ritmo acompasado, acompañamiento corifeo de los eslóganes propios de la campaña en favor de los cabestros de Alsasua… Por contra, en la del 2 de junio, apenas se corearon gritos; asemejándose más a una romería dominical que a esas demostraciones de orgullo y odio, a partes iguales, que tanto caracterizan a los abertzales.

Un bisoño dirigente local de Ciudadanos nos confesaba, al término de la del 2 de junio, que “nosotros no sabemos manifestarnos”, “los nuestros se manifiestan poco”, “tenemos que aprender de los otros”. Y como excusaba alegaba que “casi todos los abertzales que se mueven están pagados”. Empecemos por el final.

Es cierto que el movimiento abertzale ha estructurado un complejo entramado de asociaciones deportivas, centros escolares, librerías, locales hosteleros, entidades recreativas, fundaciones culturales, sindicatos…, copando, además, profesiones como las de profesores de euskera, traductores, gestores culturales, técnicos de igualdad, determinadas ramas artísticas. Sin duda han generado una verdadera “industria” cultural y recreativa; una auténtica clientela, en el sentido más romano del término, que se moviliza cada fin de semana con una u otra excusa. Y ello sin considerar la trama conjunta de enchufes, contrataciones amañadas, convocatorias casi clandestinas en las que únicamente se omite el nombre del beneficiario, con las administraciones públicas que van progresivamente controlando. Es cierto que muchos de estos manifestantes habituales tienen conexiones personales, profesionales y crematísticas con el entramado, llamémoslo cultural, abertzale. Pero no nos engañemos: la mayoría de quienes vinieron a Pamplona el sábado pasado no están a sueldo de ninguna de esas entidades tan diversas. No lo están los jubilados que en buen número también se manifestaron. Ni entre los numerosísimos jóvenes y adolescentes movilizados. Ni seguramente, entre la mayoría de presentes. Es más: esas familias que, al completo y en grupo desfilaron unidas y alegres, vienen disfrutando y mucho en cada evento; siendo muy conscientes de su aportación cotidiana –y no de manera ocasional- a la “construcción nacional”. No en vano, lo que mueve a todos ellos no es un sueldo, que también puede ayudar en una fase de la vida, ciertamente. Lo que les impulsa a movilizarse cada fin de semana, en Pamplona, en otras capitales, frente a una prisión española alejada, en Bayona o en las múltiples iniciativas en favor del batúa, es una mística común y unos ideales vivos. Nos referimos al hálito vital que insufla vida a su particular concepción de la existencia, de la cultura y, lo que es tan importante o más, su sentido de pertenencia a una comunidad humana en marcha en aras de un preciso proyecto holístico.

Es fertilizante, decían jocosamente las batasunas mientras sus hombretones "regaban" las plantas altas de los jardines de la Avenida de Juan Pablo II en Pamplona, decenas de ellos uno detrás de otro hacían del orin el aroma de la parte alta de la cuesta sin importar demasiado las familias que paseaban al otro lado del parque. Nos dejaban lo mejorcito antes de subirse a los autobuses (con baño) que les habían traído a la manifestación a favor de La Manada de Alsasua, la cerveza y el kalimotxo es lo que tienen.

El título de este texto es un poquito demagógico adrede. El movimiento abertzale no es un nazismo al estilo hitleriano; si bien podríamos encontrar no pocas analogías: las propias de un movimiento de orientación totalitaria. Es decir: una cosmovisión propia, voluntarismo personal y colectivo, dogmatismo ideológico, radicalidad formal, ruptura cultural, movilización permanente, transgresión normativa, insolencia frente a la legalidad, moralidad revolucionaria, espíritu subversivo, acatamiento acrítico al liderazgo colectivo, subordinación de lo individual a lo grupal.

Todo ello caracteriza, decíamos, lo que hoy día se viene denominando como holismo y que encaja en gran medida con ese fantasma que arrasó el continente en el siglo XX: el de los totalitarismos.

Efectivamente, ya no desfilan las escuadras pardas por Berlín, pero sí lo hacen grupos de jóvenes vestidos análogamente y de modo fácilmente identificable al ritmo del ideal y con la misma chulería. La Plaza Roja de Moscú no es inundada por los mismos gritos lanzados en formidable conjunción desde tribuna y asfalto; pero la izquierda abertzale controla gran parte de los espacios públicos de dos comunidades españoles con sus liturgias, símbolos, sonidos y estéticas. En la plaza de Tiananmén no se sacrifican chivos expiatorios, pero los discursos del odio se siguen mostrando multitudinarios en nuestras calles y plazas con absoluta normalidad y, ahora, con apoyo institucional de Barkos y otros muchos como ella.

En el mismo espacio, en nuestra propia tierra navarra, dos concepciones de la existencia y de la política están enfrentadas por decisión de una de ellas: la izquierda abertzale, junto a sus aliados separatistas y extremistas de izquierdas, por una parte; por otra, la ciudadanía libre propia de una sociedad abierta.

Ellos son totalitarios. Nosotros, no.

Lo normal es vivir sin preocuparse demasiado por la política. Y más cuando los partidos políticos del sistema se han convertido en oficinas de intereses profesionales, de grupo y de colocación personal. En definitiva, poniendo un ejemplo: Sortu, en su íntima y externa naturalezas, nada tiene que ver con UPN. Ni en su funcionamiento interno o externo, ni en sus propósitos inmediatos y últimos; tampoco en su real voluntad de poder, que en el caso abertzale es de poder total. Ello se evidencia en su modelo organizativo, en su dinámica movilizadora, en el espíritu de su militancia, en su prototipo humano… Y ello a pesar de que en UPN todavía resuenan inequívocos pulsos populares.

Conviene tener muy claros estos conceptos y realidades para afrontar desde el análisis, que debe preceder toda acción, las tácticas y estrategia que el pueblo navarro -es decir, su ciudadanía libre y pacífica- debe adoptar en respuesta al reto del totalitarismo en curso que pretende marginarla, cuando no extirparla.

La izquierda abertzale ha logrado conjugar, de una manera muy hábil, identidad y contracultura, pertenencia y subjetivismo, cotidianidad y radicalismo, bienestar y movilización. No es una simple moda de paso. No es un postureo frívolo que se agote en un instante fugaz. Es una voluntad de poder total al servicio de una ideología cerrada y omnicomprensiva.

Frente a tamaño desafío, una sociedad moderna, libre, abierta y democrática, debe proveerse de instrumentos de organización, formación, movilización y participación ciudadana, alternativos a esa contra-sociedad -edificada pacientemente desde los orígenes de ETA junto a otras entidades precursoras de carácter nacionalista/separatista- que pretende sustituirla. Y ello debe ser así si quiere sobrevivir e imponer la razón frente a la violencia estructural propia de toda ideología totalitaria.

Sila Félix

lunes, 18 de junio de 2018

La Gran Invasión


El pasado sábado tuvo lugar en Pamplona una nueva manifestación a favor de La Manada de Alsasua. Esta gentuza juntó a una gran multitud, sí, pero a base de importar en más de 130 autobuses gratuitos con bocadillo incluido, a sus correligionarios del Guipúzcoa y Vizcaya; además de  separatistas catalanes e incluso podemitas ultraizquierdistas de Madrid y otras partes del "Estado" con lugares tan distantes como Mérida. 

Estos infraseres defienden que se vayan de rositas los niñatos que le dieron una paliza a dos guardias civiles que cometieron la osadía de salir de fiesta por su pueblo de destino con sus novias, que recordemos también fueron agredidas por esta turba de abertzales que luego dirán ser "feministas" que defienden a las mujeres, siempre y cuando no sean novias de guardias civiles, único motivo por el cual para ellos ya es lícito agredirlas. 

Este acto de cobardía se enmarca dentro de la estrategia de acoso conocida como "Alde Hemendik" (Fuera de aquí) que fue orquestada por la banda terrorista ETA para lograr la expulsión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Navarra y el País Vasco; como paso previo a una auténtica limpieza ideológica de todas aquellas personas que disienten del proyecto totalitario del nacionalismo vasco.

Este vídeo también rinde tributo a la escena de la película de ciencia-ficción Starship Troopers (Paul Verhoeven, 1997) en la que la Infantería Móvil invade el planeta Klendathu: https://www.youtube.com/watch?v=8Rx8_vjbXX4

Descargar versión móvil (16,3 MB): https://ufile.io/1jsaw

lunes, 28 de noviembre de 2016

Alsasua no es Fuenteovejuna


¿Os imagináis que el Gobierno de Navarra secundase una convocatoria a favor de los violadores de San Fermín? Sería algo inaudito, ¿verdad?

El pasado sábado tuvo lugar en Alsasua una manifestación, otra más. Esta vez convocada por el Ayuntamiento (Geroa Bai), una asociación abertzale creada ad hoc y las familias de los arrestados por la agresión a dos guardias civiles durante las ferias. La manifestación corrió bajo lemas como "los queremos en casa", vamos, que la principal reclamación de la misma consistía en que los niñatos que tomaron parte en la paliza a los dos agentes y sus parejas, se vayan de rositas. 

Cuando todo el país empieza a pensar que en tu pueblo hay demasiados hijos de puta, van los abertzales y convocan una manifestación para confirmarlo. ¿Así es como quieren rehabilitar la imagen de Alsasua? 

El Gobierno de Uxue Barkos no dudó en sumarse de forma entusiasta a la convocatoria y sería su portavoz María Solano la que oficialmente lo representase, junto a otros políticos de la marca blanca del PNV en Navarra como Koldo Martínez y jerifaltes del euskogobierno como las podemitas Laura Pérez y Ainhoa Aznárez; o los bildu-etarras Adolfo Araiz, Joseba Asirón y Bakartxo Ruiz. Si Paloma Barcos no hizo acto de presencia en la misma fue porque le estaba lamiendo las botas a su maestro Iñigo Urkullu, que juraba como lehendakari otra vez.

Estelar fue también la aparición del co-fundador de Podemos Juan Carlos Monedero, que fue recibido con júbilo por los batasunos a quienes Podemos le va a robar los votos, habrá que ver si cuando ocurra esto siguen siendo tan entusiastas. Mencionar también que a la misma acudieron los dos ediles que el Partido Socialista de Navarra tiene en el pueblo, haciendo gala de un claro síndrome de Estocolmo con concesiones a una etarrada que no ha dudado en asesinar a militantes socialistas cuando podía.

Dice el mentizias que la manifestación transcurrió en silencio y esa era la idea en un principio ya que de corearse consignas la mitad iban a ser batasuneras y se iba a ver demasiado el plumero, de hecho el silencio no fue tal ya que aún algún grupo de tarugos gritó alguna consigna proetarra estilo al "Alde Hemendik, utzi pakean" por lo que fueron reprendidos por no seguir la disciplina de la organización, queda un poco feo eso de que en una manifestación unitaria a favor de la "paz" y la buena imagen de Alsasua, los batasunis se suelten la coleta y comiencen a corear consignas propias de una campaña de acoso organizada contra los miembros de las policías españolas, motivo real de esta agresión que es nada más y nada menos que una forma de terrorismo de baja intensidad. 

Otra de las cosas que decía el panfleto a sueldo del PNV era que la mayor parte de los negocios del pueblo también habían cerrado, de hecho algún batasuno subía a las redes alguna foto de comercios del pueblo cerrados siendo tan torpe de subir fotos también de comercios cuyas persianas habían sido pintadas con anagramas de ETA, lo que supone que el vigilantismo pseudo-etarra pervive en el pueblo como ratifican las amenazas que ha recibido la familia de una de las chicas agredidas que reside en el pueblo, para que su hija no identifique a los agresores.

Habrá que ver también qué consecuencias tiene este tipo de publicidad en Alsasua y la Barranca, una de las áreas más deprimidas por el desempleo en Navarra. De entre las cenizas de un modelo industrial decadente comenzaban a surgir iniciativas privadas de turismo que con esta imagen del pueblo creada por los amigos de la ETA, difícilmente ya van a ser rentables.

Poco importa la lógica y la coherencia en el universo paralelo de los abertzales, ya estamos acostumbrados a que los vasquistas pinten a las víctimas como los verdugos y a los verdugos como las víctimas; inversión que ya se encargarán de cubrir con una buena capa de propaganda de esa que te hace dudar de la existencia de vida inteligente entre el populacho que se hace llamar euskaldún. Pues bien, no dejemos que unas mentiras con las patas tan cortas campen a sus anchas sin encontrar una respuesta y un discuro opuesto. El verdadero partido no se juega en las recepciones de los hoteles, sino en las calles y que les disputen algo que creen que se encuentra bajo su dominio es realmente lo que más les duele.

Hispano

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Los abertzales son a la paz lo que Farruquito es a la seguridad vial


Rondaban las 11 de la mañana del pasado sábado cuando un matrimonio con su hija salía del portal de su casa en el casco viejo de Bilbao, entonces pudieron presenciar una imagen normal en un lugar anormal: una recua de ocho abertzales -tres de ellos hembras, mujeres no se las puede llamar- se dedicaban a plena luz del día y sin tapujo alguno, a ensuciar el barrio con su basura propagandística en forma de carteles batasunos y pintadas con el cansino "alde hemendik" que por muchas veces que repitan, no van a ver cumplido en sus miserables vidas.

Como es comprensible y creo esto es independiente de ideas políticas, al padre no le sentaría bien que estos niñatos anduviesen pintarrajeando su calle, por lo que recriminó su actitud a esta piara de cerdos y la respuesta de los "valientes" no se hizo esperar: entre los ocho consiguieron juntar los cojones suficientes para entre empujones a su mujer, propinarle un puñetazo en la cara al hombre que había cometido la osadía de afear su sesión de decoración urbana proetarra. 

No sabemos si después esta cuadrilla de energúmenos se fue a Pamplona para participar en la manifestación de Asirón que tendría lugar esa misma tarde bajo el lema "por la libertad y contra el fascismo", lo que sí que sé es que de haber sido detenidos, Bildu se habría puesto del lado de estos "presos políticos" porque la etarrada defendería a uno de los suyos aunque fuese un asesino de niños y esto último no es una licencia retórica que me tomo sino que por desgracia es algo literal.

No son hechos aislados, la citada campaña del "alde hemendik" (fuera de aquí) fue iniciada por la banda terrorista ETA hace décadas como una campaña de acoso por parte de su entorno hacia las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Una campaña que en ocasiones cristaliza como terrorismo de baja intensidad, como la ya de sobra conocida paliza a dos guardias civiles en Alsasua que no podían disfrutar de una noche de fiesta como el común de los mortales. 

Los mismos que dicen que es una provocación que unos guardias civiles vayan por la noche a un bar de copas en su pueblo de destino serán los mismos que luego se rasgarán las vestiduras por la agresión a Lagarder durante la manifestación franquista delpasado 20-N en Madrid, agresión que yo condeno pese a que Lagarder sea imbécil, o que más bien le agrediesen por imbécil.

Casualidades de la vida, Alsasua y la Barranca ya estuvieron bajo el foco mediático recién entrado el nuevo milenio cuando fueron detenidos varios aberchandals por confeccionar y distribuir por sus borrikotabernas un fanzine homónimo (Alde Hemendik Boletina) en el que se dedicaban a publicar datos personales, fotografías o matrículas de los coches particulares de los guardias civiles destacados en el pueblo.

Pero aquí no pasa nada, para la farsante de Uxue Barkos, Alsasua es un pueblo perfectamente "normal, plural y tolerante". Todo esto del acoso a los policías y aquellos que no comulgan con el nacionalismo vasco es una maniobra mediática para socavar a su socio de gobierno, las amenazas y las coacciones que siguen teniendo lugar en el pueblo deben de ser algún tipo de realidad virtual.

Alsasua, un pueblo "normal"

Es la etarrada la que ha convertido ciertos pueblos del norte de Navarra en un auténtico zoológico en el que las personas normales se ven forzadas a convivir con abertzales que se comportan como simios que acosan a todos aquellos aquellos que defienden a España, hoy son los policías y los políticos de estos pueblos, mañana todos nosotros. La violencia es un hecho consustancial a la izquierda abertzale que ante su discurso plagado de agujeros necesita de amedrentar a los disidentes que se atreven a llevarles la contraria y por eso mismo; para que no ganen ni por las malas, ni por las buenas, nunca dejaremos que ninguno de esas ratas cobardes nos diga qué podemos decir, pensar o sentir.

Hispano

miércoles, 19 de octubre de 2016

Siete maniobras de autoengaño de los abertzales


La explicación más sencilla suele ser la más probable, en esto consiste el archiconocido principio filosófico conocido como la navaja de Ockham y resulta que ahora la secta abertzale defiende que sus chicos traviesos de Alsasua no han roto un plato en la vida, que ellos sólo han respondido a unos guardias civiles sedientos de sangre que hete aquí: se encontraban a las cinco de la mañana de fiesta y probablemente habiendo tomado alguna copa... ¡pecado! 

Según la etarrada estos habrían entrado directamente al bar amenazando de muerte a sus sanas juventudes que no han visto una litrona o un porro en la vida y estos sólo se habrían defendido. Sus medios se contienen más y simplemente tildan la agresión de pelea de bar, restándole importancia. No faltan los iluminados tampoco que dicen que esto es una maniobra de la Guardia Civil, UPN y el CNI; en contubernio con José María Aznar y quizás el mismísimo Francisco Franco.

Pero claro, siempre es difícil de justificar que a dos hombres y dos mujeres los linchen sin comerlo ni beberlo decenas de "personas", por eso para los abertzales tiene más sentido que cuatro personas provoquen de forma gratuita una pelea en unas fiestas cuando cualquier foráneo con dos dedos de frente sabe que corre el riesgo de que todo el pueblo se vuelva en contra suya. 

Es difícil hacer autocrítica y reconocer que estos son los frutos de los odios que han sembrado en un pueblo, donde la merma vasquista ha llegado a elaborar maquetas de cartón piedra del cuartel de la Guardia Civil para que niños de ocho años le prendan fuego por el "Ospa Eguna" (día de la huida) una fiesta que los etarras del pueblo organizan anualmente con la angelical finalidad de echar a la Guardia Civil de Alsasua.

En honor a la verdad, la explicación más sencilla en este caso es que las dos parejas se encontraban simplemente tomando algo después de cenar, que algún borroka del pueblo reconoció quizás al guardia que llevaba un año destinado en el pueblo y que este le dio el chivatazo por el móvil a sus valientes amiguetes, y el resto de la historia ya nos la conocemos. 

Que los ratasunos deformen la realidad para satisfacer sus necesidades propagandísticas, cuando no tapar sus vergüenzas; no es nada nuevo y aquí os expongo otros seis ejemplos de maniobras de intoxicación o autoengaño que en su tiempo urdieron los abertzales y que si no resultaron ya en su tiempo insultantemente falsas, el tiempo las ha colocado en el lugar de las estafas.

Los sucesos de Montejurra

Para el imaginario vasquista los sucesos de Montejurra en 1976 impidieron una alternativa karlista en Navarra. Sólo que fue una pelea entre dos ramas de una familia y de una ideología, que además luego en las elecciones del 77 en Navarra los dos se presentaron y, oh sorpresa, los "malos" de don Sixto sacaron 5 veces más votos o más que los "modernos" de don Carlos Hugo. ¿Víctimas del fascismo? 

El asesinato de Germán Rodriguez

Para cualquier batasuno que se precie, Germán Rodríguez fue asesinado en 1978 víctima de la policía, los fachas y seguramente del CNI (aunque éste no existía aún). Era un militante de LKI, un disidente de la ortodoxia batasuna y etarra; que tras la corrida resultó muerto... ¿Y no lo saben los que entonces eran sus enemigos políticos y luego se han convertido en los que usan su recuerdo? Su recuerdo para hacer política en la actualidad, claro está.

Las inundaciones de 1983 en Álava

En el imaginario abertzale existe la leyenda urbana de que en las inundaciones de Álava en 1983 un batasuno le salvó la vida a cuatro guardias civiles que habían quedado atrapados por el agua, cuando estos le preguntaron que por qué les había salvado la vida si él estaba a favor de ETA, él les habría respondido que "lo cortés no quita lo valiente". La realidad es que en las inundaciones de Llodio en 1983 murieron cuatro guardias civiles cuando su todoterreno se vio arrastrado por la riada tras haber salvado a una joven de 16 años que también falleció en este suceso trágico.

El asesinato de Alfredo Aguirre

El 30 de mayo de 1985 la banda terrorista ETA colocó una bomba en la Bajada de Javier con la finalidad de asesinar a los policías que acudiesen a atender un aviso falso de malos tratos en el ámbito doméstico. Dio la casualidad de que justo en ese momento pasaba por allí  un niño de 13 años llamado Alfredo Aguirre Belascoáin y que resultaría asesinado junto con el policía nacional Francisco Miguel Sánchez. La prensa abertzale de la época se ocupó de extender el bulo de que el niño le había pegado una patata a la bomba y que esta había estallado, casualidades de la vida, cuando pasaba un coche patrulla de la Policía. Supongo que eso es más fácil que reconocer a que la hijaputa que accionó el mando a distancia lo hizo sin importarle la vida de un niño que pasaba por ahí.

La autopista del Leizarán

La ampliación de la A15 hasta San Sebastián costó amenazas, atentados, secuestros y muertos; la razón fundamental de que costase tanto fue, además de la corrupción socialista, que hubo que poner guardias de seguridad en todo su recorrido. Los etarras decían que sería una catástrofe ecológica, que iba a aislar a los pueblos si unía a las ciudades, que cortaría el ecosistema en dos, que sería imposible de pagar y que era mejor ir en tren (por aquel entonces, ahora se oponen al TAV). Lo que no he visto yo es que ahora vayan a 'Donostia' por carreteras rurales.

El embalse de Itoiz

Del embalse de Itoiz se dijeron muchas gilipolleces impunes: como que el agua era para regar campos de golf en Valencia y Murcia, que se iba a hundir la presa, que era demasiado grande (de hecho, no se construyó tan grande como pudo ser, la típica componenda para intentar quedar bien con todos...), que era imposible de pagar, que el canal iba a ser una catástrofe ecológica, que habría inundaciones cuando se rompa... El caso es que para los abertzales había agua de sobra y la obra hídrica no era necesaria, ahora Pamplona bebe en buena parte del embalse de Itoiz y el Canal de Navarra riega decenas de miles del hectáreas en el centro y sur de Navarra.

Hispano

lunes, 17 de octubre de 2016

Un Cuatripartito de ratas cobardes se exhibe en Alsasua


Los etarras del Cuatripartito celebran como sólo ellos saben las fiestas. Alegres, elegantes, educados, patriotas, ejemplares y sobre todo valientes. Claro que sí. Valientes como sólo pueden serlo medio centenar de delincuentes abertzales y policonsumidores contra dos guardias civiles fuera de servicio que estaban de bares con sus novias. En Alsasua el Cuatripartito en general y Bildu en particular nos dejan una imagen clara de qué son: ratas cobardes protegidas por el poder de sus jefes y los miedos de los que deberían oponérseles.

Noche de fiestas en Alsasua, 4.55 de la madrugada. Dos miembros de la Guardia Civil están de bares y de cena con sus novias. Normalidad, supuestamente, en una España pacificada (¿pacificada?) por las negociaciones y rendiciones de ZP y de Rajoy, y sobre todo por la derrota y fracaso de la ETA. Normalidad, se supone, en una Navarra “estupendamente” gobernada por Uxue Barkos y sus estupendos cuatro partidos unidos. Iban a disfrutar de la noche de ferias como cualquier vecino de la localidad. Si pueden hacerlo, será que hay paz y normalidad. Si no pueden, habrá que terminar de aplastar las cloacas abertzales.

Suponiendo la “normalidad”, el pasado 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar, los guardias decidieron trasladar el acto que organiza cada año la Guardia Civil al exterior del cuartel. En Alsasua hay cuartel de la Benemérita desde hace dos siglos, y siempre hubo una gran relación entre la villa ferroviaria y los militares. Como es lógico. O lo era hasta que los abertzales (los de Barkos y los de Bildu) se hicieron con el control de Navarra y de Alsasua.

Noche de fiesta. Dos guardias -sargento y teniente- toman algo en el bar Koxka  de la calle García Ximénez, con sus novias. ¿Normalidad? Eso pensaban. De repente, cincuenta abertzales -hombres y jóvenes, en su mayoría, y sin duda habiendo consumido lo que esa gente suele consumir- se pusieron a gritarles dentro y fuera del bar, '¡alde hemendik!'. A su cabeza, uno de los organizadores del Ospa Eguna. Qué hermosa actividad cultural, ¿eh? Los cuatro se encontraron solos. Nadie salió a defenderlos. Se defendieron, trataron de proteger a sus chicas, y los golpearon en una colosal paliza. Apaleados por esos “héroes” abertzales, los cuatro terminaron ingresados, graves incluso, en los hospitales de Pamplona.

Una patrulla de Guardia Civil fue al lugar de la pelea. Ante el elevado número de asaltantes se ha solicitado refuerzos al Centro de Mando y Coordinación, que ha enviado un equipo de antidisturbios y a todos los agentes disponibles. Como ratas, la mayoría del medio centenar huyó. El teniente ya estaba en el suelo con la pierna rota y el sargento con el labio partido.

La Policía Foral también apoyó el dispositivo de emergencia y procedió a la detención, en principio, de dos de los jóvenes. Que sólo eran una docena cuando llegaron ellos, claro, porquemuy valientes no son nuestros “militantes de la izquierda abertzale”. Al fin y al cabo, llevan 50 años matando e insultando por la espalda, sin dar la cara de verdad. Es lógico que sus generaciones más jóvenes sean igual de cobardes.

El alcalde Javier Ollo, de Geroa Bai, que ha “condenado” el ataque, pero a la vez le quita importancia. Oh Uxue, nuestro modelo. Los forales han detenido a dos de los jóvenes que han participado en la agresión terrorista. Cuando trasladaban a uno de los dos arrestados, su vehículo ha sido rodeado por una “valiente” masa de jóvenes batasunos para intentar evitar que se llevaran al arrestado.

Ha habido, sí, una concentración en Alsasua. Pero, véase el Cuatripartito, la concentración ha sido… en apoyo de los agresores. ¿No hay una Dirección General de Uxue Barkos para okuparse de las víctimas? ¿Dónde están sus lloros? Ah, no, está pensando en sus mentiras de hace 80 años.El resumen es sencillo y terrible: ha habido en Alsasua lo que técnicamente es una agresión terrorista contra dos miembros de la Guardia Civil; se ha detenido sólo a dos de los agresores y terroristas; y la concentración, apoyada por los que controlan el Ayuntamiento y el Gobierno, ha sido… en defensa de los terroristas, no de los agredidos. Esa es la Navarra de Uxue Barkos y de Bildu.

Si el sargento y el teniente se hubiesen defendido con sus armas reglamentarias, lo que en cualquier país del mundo habría sido absolutamente normal, NADIE, repito NADIE incluyendo UPN y delegación del Gobierno del PP, les habría respaldado. Es más, entonces habría aún más manifestaciones de solidaridad. Con los agresores. Quien diga que no hay terrorismo o que hay libertad, miente y no conoce la realidad de Navarra. Nosotros, que la conocemos, luchamos por ella.

Caius